-historia propiedad de black-mistery.
-no se permite copiar la historia sin autorización, tampoco se permite cualquier tipo de plagio.
- diálogos-
-pensamientos-
- contenido lemon
- lenguaje adulto
-Reviews (críticas, consejos, ETC..) al final de la historia
- gracias por los reviews dejados, comenten sobre cómo quieren que continúe la historia.
-Algunos personajes que aparecen alli son inventados por mí para agregarle continuidad y sentido a la trama.
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Chapter 20:
Sentía su respiración entre cortada en mi cuello; soltaba un gemido cada vez que pasaba más tiempo sobre mi espalda. Mis brazos se encargaban de sujetar totalmente sus piernas, obligándola a permanecer enrolladas en mi cintura. Mis pies caminaban tambaleantes mientras cargaba el peso de mi mujer contra el mío. El dolor que mi cuerpo sentía por la batalla pasada, no se comparaba con lo que sentía en mi interior… era confuso… hacía mucho tiempo no sentía esta desesperación, y en lo más profundo de mi ser, sabía que el miedo estaba presente también desde que vi a Sakura bajo esos escombros, desmayada…
-AHHHG!- la oí gritar nuevamente, lo hacía aproximadamente cad minutos. Lo único que entendía en este momento era que debía llegar rápido a Konoha, el bebé nacería.
-Hmp, Tranquila… Llegaremos pronto- dije con mi voz neutra, a pesar de todo lo que sentía en mi interior, simplemente no podía demostrarlo… mi cara se mantenía compuestas por la misma expresión sin sentimientos que le hacía honor al ninja despiadado en que me había convertido tiempo atrás, aunque esta se había quebrado cuando pensé que Sakura moría.
Apresuré mis pasos al sentir cómo mi chica comenzaba a temblar, acaso ella… sentía miedo o tal vez dolor?... yo sabía que mi presencia no sería suficiente para protegerla, en este momento necesitaba la ayuda de Konoha. HmP, la aldea oculta de la hoja, aquél lugar que me lo arrebató todo, sería aquel que me ayudaría a preservar lo poco que tengo ahora.
Recordé cuando por mi mente se pasó la idea de hacerla mía. Al principio simplemente pensé en restablecer mi clan, en dejar mi descendencia en la aldea a la que Itachi protegió con su vida. Con ayuda de Naruto, logramos derrotar a Madara y simplemente se me ocurrió el plan de "convertirme en hokage" para poder ganarme la confianza de las personas de la aldea y así lograr que confiaran en los Uchiha nuevamente, pero no funcionó. Todos de inmediato mostraron su repudio a los Uchiha y a mí… Todos e incluso, Sakura, también se mostró fría y distante… No la comprendía, puesto que cuando llegué al campo de batalla, ella se mostraba feliz al verme pero todo cambió cuando volvimos a Konoha. No sé si fue su dominio de jutsus médicos, su fuerza o su indiferencia a mí, pero al poco tiempo decidí que ella sería la elegida para llevar mis bebés. No me arrepiento ni me arrepentiré de la decisión que elegí, puesto que Sakura es perfecta para mí, desde pequeños me cuidaba, y fue la única chica por la que sentí afecto en su momento. De lo único que me arrepiento es de no haberla tomado de otra manera, tal vez… si hubiese sido gentil…
Mis ojos estaban tan fijos en el camino que no me costó divisar lo que se interponía en el mismo. El shakra amarillento del kyubi apareció frente a mis ojos como si de un rayo se tratase, Naruto me miró de inmediato y yo simplemente seguí mi camino con aun más prisa.
-Sasuke! Qué le sucedió a Sakura-chan?- supongo que se percató de la notable presencia de Sakura, por lo que de inmediato, ese dobe se volvió a interponer en mi camino.
-No hay tiempo para explicaciones, debo llevarla al hospital- dije sin más, frío y cortante, pero a la vez con un tono de rabia que no logré controlar.
-Sasuke, déjame llevarla, soy más rápido, estaré en la aldea en unos minutos y…-
-No!- mi voz se alzó en un grito. No se la daría, ella era mía, yo soy quien se ocupará de ella. Sabía, sabía que lo que Naruto decía era lo más correcto, lo más sensato, pero simplemente no podía entregársela… y no sé qué me ocurría, por lo general siempre mantenía mi mente clara y tranquila en estas situaciones, pero al tratarse de Sakura…No… no quería perderla.
-Naruto…- el susurro llegó a mis oídos claramente, la voz aguda y casi inaudible de mi mujer llamándolo. Acaso la relación de Sakura con Naruto iba más allá que la nuestra? Por qué lo llamaba a él si me tenía a mí? Sentí una extraña punzada en mi pecho que explotó en rabia por todo mi cuerpo.
-Sakura-chan!- gritó mientras yo la aferraba más a mi cuerpo y lo miraba retadoramente, no la tocaría –Sasuke, escúchame! Tú mismo lo dijiste, es importante llevarla al hospital…- me sostuvo la mirada unos segundos más y luego suspiró –Bien, yo no la tocaré pero de todas maneras, acepta mi ayuda…- levante mi ceja al no comprender a lo que se refería pero de un momento a otro, me vi envuelto en el shakra del kyubi, pronto me di cuenta que estaba dentro del nueve colas –Llegaremos rápido- lo escuche decir mientras el bijuu comenzaba a correr.
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-Necesito un médico ahora!- grité con todo lo que mi pecho me permitió. Las enfermeras del hospital me miraron por unos segundos pero al ver que llevaba a la alumna de la hokage, se alarmaron.
-Rápido, siéntala aquí!- acercaron una silla de ruedas en la que la coloqué rápidamente. Pero cuando me disponía a moverla silla, la enfermera se colocó en medio, separándonos –Debes esperar aquí, la llevaremos a una habitación rápido-
-No, yo voy con ustedes- intente dar un paso hacia adelante pero la enfermera me detuvo poniendo una de sus manos en mi pecho.
-Lo siento, son normas del hospital, debe esperar hasta que una de las enfermeras lo llame..- dijo para tomar la silla de ruedas e intentar andar.
-Espere! He dicho que iré con…-
-Uchiha!- oí la voz de la Hokage detrás de mí, me giré para ver su rostro. Su expresión era una mezcla de miedo e ira –Deja que la enfermera haga su trabajo o es que quieres que Sakura muera!- dijo en un tono firme, no hice más que esquivar su mirada…
No quería que le sucediera nada, ella era todo lo que tenía… no quería estar solo de nuevo. Me aparte lentamente para dejar paso a la rubia, quien comenzó a andar tras la enfermera. Pude oír a las personas del hospital que comenzaban a cuchichear por los pasillos mientras la Hokage desaparecía junto con Sakura. Me quedé mirando el pasillo por donde se la habían llevado hasta que pronto sentí una mano en mi hombro que me hizo girar la cabeza.
-Ella estará bien, la vieja es la mejor ninja medico del lugar- Naruto estaba allí, mirándome con una de sus grandes sonrisas de idiota. Después de todo, él seguía siendo mi amigo y no había cambiado en nada. Lo miré por un momento y asentí levemente, luego nos dirigimos a la sala de espera para sentarnos en aquellas sillas.
Después de unos minutos de no saber nada, logré ver a Tsunade acercarse con un traje azul claro y un tapabocas. Me miraba agitada y se acercaba a lo más rápido que llegaban sus pies –Uchiha, ponte esto lo más rápido que puedas y sígueme- dijo sin importar que Naruto lanzara sus chillonas preguntas acerca de Sakura. Al cabo de un tiempo, me puse velozmente aquella improvisada ropa de hospital.
-Dime qué es lo que le pasó…- lo dijo con voz firme mientras miraba los pasillos a su paso.
-Cuando yo estaba en el campo de entrenamiento, alguien atacó nuestra casa y la raptó…-
-Eso ya lo sé, ya me lo dijeron los demás, quiero saber lo que pasó cuando la encontraste…- arrugué el entrecejo mientras recordaba todo lo sucedido.
-La encontré intentando huir de aquél hombre, de inmediato la protegí. La pelea fue tan fuerte que hubo una gran explosión… logré encontrarla, estaba inconsciente y cuando despertó, después de minutos de no querer hacerlo, comenzó a sentir dolor. Lo único que me dijo fue que el bebé estaba por nacer…- nos detuvimos frente a una puerta y rápidamente la abrió para darme paso.
-Entra…- me dijo y sin dudarlo, acaté sus órdenes.
Sentí en mi pecho, otra vez, el mismo dolor de antes, aquel que me molestaba… mis ojo vieron a Sakura acostada en una camilla, su respiración era irregular y su rostro demostraba dolor. Use mi gran velocidad para posicionarme a su lado y en ese momento la oí gritar. No me importó nada en ese momento, no me importó que las demás personas vieran mi preocupación por ella… Le tomé la mano y la apreté para que supiera que estaba allí –Shhh, todo va a estar bien- fue lo único que pude decir.
-Sa…Sasuke-kun…- intentó hablar entrecortadamente. Sentí que apretaba el agarre con sus delgados dedos.
-Estoy aquí…- De repente la voz de Tsunade se oyó en la habitación, haciéndome apartar mis ojos de Sakura.
-Ella está en proceso de parto… Su útero está lo suficientemente dilatado por lo que puede nacer en cualquier momento, las contracciones son muy seguidas… y hay mucho riesgo, tanto para ella como para el bebé-dijo mientras se acercaba a la entrepierna de Sakura –Uchiha, mantente con ella…- sólo asentí y me acerqué más a ella.
Tomé su mano con fuerza y junté mi frete con su cabeza para que supiera que estaba allí. En ese mismo instante soltó otro gritó….
-Ah!- volvió a soltar en un gemido doloroso. Con cada grito, apretaba mi mano, debía ser muy doloroso para ella. Sakura estaba sudando mucho y su respiración se veía muy agitada, como si le faltara aire.
-Vamos, Sakura, tu puedes!- gritó Tsunade.
Pasaron 5 minutos entre gritos y gemidos de mi chica, pero nada ocurría.
-No puedo… no… puedo… más…- susurró débilmente.
-Su presión arterial está bajando…!- gritó una de las enfermeras, yo sólo pude ver el rostro de Sakura tornarse más pálido.
-Sakura!- gritó la Hokage.
-No… no, nooo!... Vamos molestia, tu puedes, no… no te rindas…- me acerqué a ella lo más que pude y fue un impulso cuando besé su frente… -Vamos Sakura, piensa en el bebé, piensa en… en nosotros…- esta vez me dirigí a sus labios, quería que me correspondiera. Estaba desesperado, no quería que muriera, ella no podía. Las imágenes de todos mis familiares muertos, volvieron en una nube oscura, cubriendo mi mente de malos presagios, de dolor. Era molesto, era molesto ver que lo dependiente que me había convertido, e incluso en algún momento, llegue a pensar pasaría toda mi vida con ella, y la verdad esperaba que fuera así, no imaginaba de otra manera. Sería capaz de quedarme en esta aldea y olvidar todo… olvidar todo por ella…
De repente sentí como leve movimientos acariciaban mis labios… ella estaba correspondiendo…
-Su presión arterial sube- gritaron las enfermeras.
Me separé de ella y luego mire a la Tsunade que nos miraba fijamente… tal vez sorprendida?... eso era algo incomodo… cuando pasara todo esto, me aseguraría de no ser tan afectivo con Sakura cuando hayan personas cerca.
Como si mi mirada hubiese hecho despertar a la rubia mujer comenzó a trabajar con más energía –Vamos, Sakura, puedo ver la cabeza del bebé!, continua así!-
Otros 10 minutos pasaron… entre gritos y gemidos…
Sakura apretó mi mano con fuerza y reprimió un gemido y fue todo… Un llanto se oyó en la habitación… un llanto débil, casi como un susurro. Yo simplemente no aparté la mirada de Sakura, posé mi frente junto a la de ella… por lo que no pude ver al bebé que había nacido.
-Llévenla a una incubadora!- gritó Tsunade, supongo que a las enfermeras.
Llévenla? Acaso era una niña…?
-AAAHHHH!- no tuve tiempo de averiguarlo, ya que Sakura había vuelto a gritar.
-No puede ser! Acaso?- susurró la Hokage.
-Qué sucede!?- pregunté su recibir respuesta.
-Vamos Sakura, falta uno!- me quedé estático por un momento, faltaba uno? Acaso eran 2 bebés?
Definitivamente no entendía nada, cómo era posible? Y lo más importante, Sakura resistiría?... mi cabeza se planteaba preguntas y no encontraba las respuestas. Me acerqué a ella, que jadeaba con los ojos entrecerrados –Estoy contigo… te protegeré- noté cómo Sakura asentía.
Volvió a gemir fuertemente, le dolía mucho… mis ojos giraron hasta Tsunade, pude notar sus manos ensangrentadas mientras trabajaba en la entrepierna de mi mujer. De inmediato sentí repudio por ello, era bizarro, incluso me mareé un poco, pero logré que mi expresión no se viera afectada. Otro gemido salió de Sakura, captando así, toda mi atención.
-Sasuke…-kun…- me llamó y me acerqué sin dudarlo. Apreté su mano, para que supiera que estaba allí, acompañándola. Quería que todo acabara para que no sufriera, para poder llevarla a casa y acostarla en nuestra cama, para dormir con ella y con mis manos acariciarla.
15 largos minutos pasaron, con gritos tanto de la Hokage como de Sakura. Yo estaba allí, callado, pero siempre pendiente de todo lo que pudiera pasar. Otros 5 minutos pasaron, oí decir a Tsunade que veía al otro bebé. Aun no podía creer que era padre, de no uno sino dos niños, dos Uchiha y todo gracias a Sakura.
Ella respiraba cansada, sobre la camilla. Sentía como su shakra baja y subía de manera descontrolada, no podía negar que me preocupaba que le sucediera algo a… Sakura… simplemente ella se había convertido en alguien importante para mí. Sus ojos verdosos se giraron hasta poder hacer contacto visual conmigo. Pude ver aquellas ojeras, por el cansancio, que aparecieron debajo de sus ojos.
-Sasu…- intento decirme algo, pero de inmediato la interrumpí, no dejaría que gastara energías.
-Shh, no seas molesta…- dije apretando su mano –No gastes tus fuerzas- me sonrió levemente y asistió con la cabeza. Justo en ese momento, soltó un gemido que luego se convirtió en un grito.
-Vamos Sakura, puja, tu puedes- Gritó la Hokage.
Otro grito de Sakura inundó la habitación… Me sentí un bastardo, después de todo, era mi culpa que ella estuviera sufriendo. Volví a juntar mi frente con la de ella, haciéndola sentir mi presencia. Sentí su sudor en mi frente, muestra de que se estaba esforzando.
-Ya puedo ver al otro bebé, Sakura, sólo falta un poco más- Miré a la Hokage inmediatamente, pronto todo acabaría.
Vi una media sonrisa mezclada con dolor proveniente de Sakura. Sentí como su mano me apretó y en ese momento sentí una elevación de su shakra, mientras un grito salía de su garganta. Y en unos pocos segundos oí otro llanto, otro bebé había nacido…
Esta vez active el sharingan, y mire a ese niño que Tsunade tenía en sus manos. Era muy pequeño, fácilmente cabía en mis dos palmas sin ningún problema. Las enfermeras lo limpiaron, y sonriendo me dijeron que era un varón, algo que con mis ojos pude ver. Lo llevaron a otra habitación, posiblemente junto al otro bebé. Según la explicación de la Hokage, los recién nacidos tenían apenas unos 6 meses, eran muy pequeños por lo que pasarían un tiempo en el hospital.
Tomé una silla y la puse junto a Sakura, y me aferré a su mano, no la dejaría, no ahora. Ella tenía una leve sonrisa, tal vez de triunfo, en su rostro, y su respiración era irregular. Se giró su rostro hacia mí, aumentando su expresión de felicidad.
-Somos padres…- fue lo único que dijo y yo… no pude evitar besarla… fue un impulso, sólo me apoderé de sus labios y ella me correspondió como pudo. Nos separamos de segundos, el beso no duró tanto como quería, pero sabía que mi chica estaba cansada.
La Hokage nos miraba nuevamente, yo también me dispuse a retarle con la mirada, no me dejaría intimidar –Sakura, aun no estás produciendo mucha leche, así que alimentaremos a los niños con suplementos alimenticios, pero es de vital importancia que los niños prueben leche materna… deberás alimentarte muy bien para que la produzcas, también puedes hacer masajes a tus pechos que aceleren la producción….- dijo su vista se fijo en mí principalmente –Uchiha deberás traer la leche materna cuando ya la esté produciendo… deberás traerla al hospital-
-Pero Tsunade-sama, yo quiero alimentar a mis bebés yo misma…- replicó débilmente la peli rosa.
-Y lo harás… pero mientras los bebés estén aquí bajo nuestra supervisión, será más fácil que las enfermeras se encarguen de eso… no te preocupes, Sakura- dijo la rubia intentando calmar la angustia de la chica.
-Cómo se supone que extraeremos eso?- dije de manera cortante.
-Las enfermeras te entregaran un pequeña maquina que se encarga de eso…- la rubia se dio la vuelta, lista para salir de la habitación –Los dejaré solos para que descansen… hoy ambos hicieron un buen trabajo…- una media sonrisa apareció en su rostro para luego desaparecer por la puerta…
A los pocos minutos, unas enfermeras entraron, limpiaron y acomodaron a Sakura. Las mujeres se aseguraron de traer algo de comida, y medicinas para ella. Por vía intravenosa agregaron algunos medicamentos también. Las enfermeras me dieron un aparato que funcionaba como extractor de leche en las mujeres, la verdad me no me agradaba la explicación que me daban sobre cómo usarla, que acaso Sakura era una vaca o algo así?
Hubo un momento de silencio cuando las enfermeras se fueron, tal vez de un minuto y medio. Sakura estaba al lado de mí, mirando el techo, posiblemente pensando en cosas, se veía perdida. Me puse de pie y tome aquel endemoniado aparato, luego me coloqué a su lado para mirarla desde arriba –Espero que tengas idea de cómo ponerte esto, porque yo no tengo idea de cómo hacerlo, Sakura- mis labios se curvaron en una media sonrisa, sólo para ella, pues a Sakura era la única persona a la que podía sonreírle de nuevo… Tks, últimamente he sido muy cursi…
Vi como ella también sonreía, para que luego sus ojos comenzaran a derramar gruesas lagrimas –Sasuke-kun…- chilló mientras con esfuerzo se aferraba a mi cuello. Me senté en su camilla y la acosté en mi pecho para que se desahogara. Me sentía una basura, si tan sólo hubiese llegado a tiempo, sino hubiera caído en las provocaciones de Naruto para que entrenara con él…
-Tenía mucho miedo, mucho… pensé que todo acabaría- decía una y otra vez mientras frotaba su rostro contra mi pecho –Y los bebés… todo es mi culpa!- en ese momento la tomé de los hombros y la separé de mí, no permitiría que se culpara por algo de lo que ella era víctima y que sin embargo, logró defenderse muy bien.
-Escúchame bien… -dijo en tono claramente severo –Tú no tienes la culpa de NADA, todo lo que ocurrió es culpa de ese hijo de perra, de nadie más…- la miraba fijamente a sus ojos, no podía creer que de verdad se estuviera culpando –Gracias a ti, el bebé... bueno, los bebés, nacieron. Todo gracias a que los protegiste, hay dos Uchiha más en este mundo-
-Tú me salvaste a mí- sus manos me tomaron de las mejillas y me acercaron a sus labios, que besé sin ninguna restricción –No podía dejar de pensar, que si moría, te decepcionarías, de que sería una molestia para ti… No quería que cayeras de nuevo en la oscuridad- susurró contra mis labios.
-Hmp- fue lo único que pronuncié para luego abrazarla por la cintura. Quería regresar a casa cuanto antes, para poder tenerla conmigo y mantenerla alejada de todos. Mis ojos estaban fijos en el techo, estaba recordando… mi familia, mis errores… pensaba en Sakura, en los nuevos herederos de mi apellido, y en todo lo que cambiaría de ahora en adelante. Mi mente deshizo la idea irme de Konoha… no podía hacerle eso a Sakura en estos momentos…
-Aún estás herido- afirmó –Deberías ir a que te curen, Sasuke-kun-
-Hmp- tenía rasguños, moretones y también una quemadura. En ese momento la ropa de hospital era lo único que tenía, pues mi verdadera ropa estaba hecha harapos. Aunque esas cosas no me importaban, ir a que me curaran, significaría tener que alejarme de Sakura y eso era lo que menos quería hacer.
-Me estás oyendo?- volvió a hablar. Aun tenía lágrimas en sus ojos por lo ocurrido y sin embargo, seguía preocupándose por mí, hmp, definitivamente era una molestia.
-Sí- decía cortante intentando darle poca importancia al tema. Sencillamente no me iría de su lado.
-Pues ve a que te curen- me ordenó mientras con su mano intentaba despegarme de ella.
-No- dije sin más mientras me aferraba a ella –No te dejaré sola de nuevo– dije antes de que comenzara a hablar.
Estuvimos así un tiempo, sintiendo la presencia de cada uno, acariciándonos, ella lo hacía en mi pecho y yo lo hacía en su hombro o su brazo. Comió un poco de lo que le habían traído las enfermeras y volvimos a acomodarnos en la estrecha camilla.
-Sasuke… deberías…-
-No- dije antes de que siguiera insistiendo, incluso le quitó el "kun" a mi nombre intentando sonar seria, pero no lo conseguirá, no me alejaré de ella.
Oí la puerta abrirse, mis ojos voltearon y vieron a Tsunade entrar pero no estaba sola… de repente vi a un hombre y una mujer acercarse, los padres de Sakura. Me separé de ella para ponerme de pie y dejarles tiempo a solas, pero no Salí de la habitación, me quedé allí esperando sin apartarle la mirada de encima.
-Me alegro que estés bien, hija- dijo el padre de Sakura mientras la abrazaba.
-Gracias, papá-
-Sakura, estaba tan preocupada cuando me dijeron- dijo la madre casi llorando.
-Perdóname, mamá-
La señora Haruno acarició los cabellos de Sakura para luego volver a hablarle –Ven con nosotros a casa, allí te cuidaremos- de inmediato apreté mis puños y me mordí el labio, acaso Sakura aceptaría?
Si aceptaba, yo no sería capaz de refutarle, puesto que en estos momentos lo más importante era que ella estuviera bien. Puede que en su casa este mejor que conmigo… pero en mi mansión estaban Jugo y Karin, que se encargarían de curarla y atenderla; Suigetsu le cocinaría, y yo… yo la protegería…
-Uchiha, es mejor que vengas conmigo- sugirió la Hokage.
-No-
-Ellos necesitan tiempo a solas, y tú necesitas un medico- dijo con voz severa. Cuando estaba dispuesto a replicarle, la mujer rubia me tomó del hombro y con su súper fuerza, me llevó fuera de la habitación.
-Oye! Que mierda le sucede?!- me escapé de su agarre y enfrenté a la mujer dispuesto a pelear.
-Sígueme Uchiha- dijo ignorándome completamente.
La familia Haruno se quedó reunida, hablando de la situación y sobretodo, del futuro de su hija mientras yo fui llevado a otra recamara, para después comenzar a ser curado por Tsunade. Notaba en su mirada que algo quería decirme, pero aun así, no se atrevía a preguntar. Poco a poco mis heridas fueron desapareciendo y el algún punto, estaba totalmente curado, sólo con ciertas vendas alrededor de mi torso, por las costillas rotas que la mujer pudo diagnosticar.
Me puse de pie para volver junto con Sakura y en ese instante… -Uchiha…- la Hokage me llamó –Debes saber que el peligro aún no ha pasado- eso bastó para que me detuviera por completo- esto que pasó, fue con el único objetivo de herir a alguien-
-A los bebés…- contesté girándome hacia ella.
-Te equivocas- dijo tajante mientras yo levanté una ceja de manera interrogativa.
-A qué se refiere? Sakura?- dije intentando adivinar a lo que a ella se refería.
-Eres tú…- parpadeé varias veces. El primer ataque de ese sujeto fue directo a mí, en aquella misión donde escoltamos a la princesa; y ahora, ese mismo sujeto atacó a Sakura con la intención de herirla, al igual que a los niños. De inmediato las palabras de odio que Goichi me dijo, volvieron a mi cabeza, en ese momento todas las piezas encajaron. El objetivo siempre fui yo, ni Sakura ni mis hijos… y por mi culpa, aquel tipo llamado Goichi pudo escudriñar en mi mente para sacar información sobre Sakura y los bebés. Todo lo que paso fue culpa mía! Si no hubiese caído en ese jutsu ocular, si lo hubiese matado de una vez, Goichi jamás hubiera sabido el estado de en que mi chica se encontraba, jamás se hubiera enterado del embarazo, por lo que no hubiese estado en peligro.
-Hmp- respondí tajante intentado permanecer calmado ante la ira de la culpa que en estos momentos sentía. Mierda! Siempre intentado protegerla y ahora fui yo mismo quien la puso en peligro por mi incompetencia.
-La persona que la atacó era la misma que te atacó a ti y al equipo Asuma?- vi como sus ojos ámbar se afilaban analizando mi respuesta.
-Sí- respondí sin dudarlo.
-Y lo eliminaste?-
Después de la batalla ni siquiera me había fijado si aún quedaba rastro del enemigo… otro punto en mi contra! Qué mierda me pasaba? Yo nunca cometí errores…y si no había muerto? Y si ese tal Goichi regresaba? –No lo sé- lo mataría, una y mil veces, si se volvía a acercar a su chica.
-Mandaré Ambu al lugar de la batalla para que busquen el cuerpo, también pondré seguridad en el barrio Uchiha y en el hospital- dijo poniéndose de pie.
-No es necesario, sé cuidarme solo…-
-Y a Sakura?- dijo suspirando la rubia –Si aquel hombre regresa, te atacará con toda su fuerza, y Sakura ahora está delicada de Salud-
-Ella no se quedará- dije –Ella vendrá conmigo, al igual que los bebés-
- A dónde irás, dónde la llevarás? no olvides que aún tienes tu condena a cuestas, por otro lado, Sakura no puede salir del hospital por 24 horas. Ellos no saldrán de aquí, mucho menos los niños. Están muy pequeños no resistirían mucho en el exterior, su sistema inmunológico es ineficaz. Y Sakura está muy cansada después de dar a luz en un parto prematuro y peligroso…-
-Entonces yo me alejaré, no me quedaré con ella- me importaba una mierda la condena, si no podía llevar a Sakura a un lugar seguro, entonces me alejaría para que no corra peligro. Buscaré y mataré al o los responsables de los ataques, y los eliminaré.
-Y que ocurrirá si el enemigo aparece para atacarte? Si te ocurre algo, vas a lastimar mucho más a Sakura…-
-No creo que eso ocurra…- yo ayude a terminar l guerra ninja, mi shakra fue bendecido por el sabio de los 6 caminos, eso no va a pasar… no perderé contra nadie –Iré a donde está Sakura…- dije para comenzar a salir de la habitación.
-Este mocoso, me va a sacar canas verdes- dijo con una media sonrisa la mujer.
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En aquel bosque destruido, 2 figuras encapuchadas se movían con agilidad, entre las sombras de la noche. Llegaron hasta un montón de escombros, y como si o pesaran nada, hicieron a un lado los troncos y las pesadas piedras que cubrían a un cuerpo…
-Está muerto…?- preguntó Nikushoku.
-Hmp, supongo…- Sanosuke se acercó más y comenzó a hacer unos sellos… de repente, una figura difusa apareció en su espalda, poco a poco aquella forma se transformó en el dios del infierno invocado por el rinnegan. La larga lengua del demonio cubrió todo el cadáver del ninja caído.
-Cuál será el próximo movimiento?-
-Hmp. Es momento de que ejecutes tu parte del plan…- el hombre se giró sin más mientras el dios del infierno se evaporaba así como su rinnegan.
-Tenemos que separar cuanto antes al Uchiha de esa mujer y de los de Konoha, ya que está recuperando su confianza. Afortunadamente, tengo un plan… siempre cuando una persona recupera a alguien que ama, hace cualquier cosa para mantenerlo a salvo…- soltó una escalofriante carcajada ante su plan –Pero es mejor que tengamos cuidado, el Uchiha no es un hombre débil, y no olvides que logró desarrollar tu rinnegan…-
-Hmp, el hecho de que lo desarrollara, no significa que sea más fuerte… por generaciones mi familia vivió escondida, ocultando nuestro poder, y nuestro legado… nosotros guardamos los secretos del sabio de los seis caminos cómo descendientes directos. Si el clan Uchiha no nos hubiera masacrado, mi pueblo seguiría viviendo en armonía…- recuerdos oscuros aparecieron en su mente -Apresúrate entonces, no quiero perder más tiempo- Sanosuke siguió su camino hasta que ambos desaparecieron en una nube de humo.
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Me dirigí a por los pasillos en dirección a la habitación de Sakura. Mi mente divagaba en cuál sería mi próximo movimiento para protegerla, millones de estrategias se me ocurrieron, sería imposible que algo le pasara estando conmigo y esta vez no me descuidaré. Por otro lado, estaban los bebés… eran débiles y muy pequeños, los había visto sólo una vez, y sin embargo supe de inmediato que eran muy frágiles.
Mis ojos se voltearon ligeramente hacia un pasillo, y mi curiosidad me hizo desviar mi dirección al ori el ruido de lloriqueos. Llegue a otro pasillo y en él, había un gran vidrio que dejaba a la vista una habitación contigua, llena de bebés. Los niños estaban en incubadoras, tal vez, recibiendo algún tratamiento antes de ser llevados con sus padres. Me acerqué más al vidrio para ver mejor, y en ese momento pude ver que dos bebés tenían marcados en su lecho, el sello de mi clan… su vi la mirada y los detallé mejor… eran pequeños y se veían frágiles, sus pieles se veían algo rojizas pero a su vez se podía notar la blancura de la misma, casi como del color de una hoja de papel… ellos eran mis hijos…
Una sonrisa se dibujo en mi rostro, esos enanos eran perfectos. No sé que me pasaba en ese momento, una leve sonrisa se dibujo en mi rostro al pensar que ellos provenían de mí, y que gracias a Sakura, ahora estaban en este mundo, prematuramente claro. En ese momento me decidí que si para proteger a… mi familia? Tendría que tomar una decisión, si alejarme de ellos era lo único que los mantendría a salvo.
Comencé a caminar de vuelta, en mi dirección correcta hacia Sakura. A medida que mis piernas se abrían paso entre los pasillos, mi mente estaba perdida. Algo, algo en mí no quería dejarlos, dejarla pero ese sentimiento no se comparaba con el temor, que calaba mis huesos, cuando pienso en que puedo perderlos… perderla. Cuando estaba llegando a la habitación, mis ojos lograron ver a todos los ninjas de konoha de nuestra generación reunidos al frente de la misma. Los mire por un momento, y luego me dispuse a entrar en la habitación, pero en ese momento la voz chillona de alguien me detuvo.
-Los viste? Teme, lograste ver a los bebés?- me detuvo y gire a verle. Parecía que todos estaban esperando a que respondiera, desde Nara, hasta Rock lee, todos…
-Hmp, si- dije.
-Y cómo están? Ellos son lo más importante ahora…-
-Están sanos, están bien- le respondí. Por qué todos se preocupaban? Es que acaso le importara lo que pasara con mi familia? No… no se preocupan porque mi familia estuviera en peligro, sino porque se trataba de Sakura y sus hijos. En realidad, no me molestaba en lo absoluto aquel hecho, ya que significaba que mi molestia y los enanos estarían protegidos. Me giré para poder entrar en la habitación.
Gire la manilla de la puerta, esperaba encontrarme con los padres de Sakura a su alrededor, pero no estaban. La habitación estaba oscura. Casi no podía ver nada, por lo que activé mi sharingan. Me dirigí hacia la camilla para asegurarme de la presencia de Sakura… mis ojos la vieron, dormida, con su respiración pausada, ella estaba arropada con una gran cobija que seguramente la protegía de ese frío infernal del hospital. Volteé mi cuerpo en busca de un mueble para poder sentarme allí.
-Los doctores dijeron que debía descansar… dijeron que sólo una persona podría acompañarme, y ese eres tú, Sasuke-kun- oí su voz, por lo que mi cuerpo instintivamente se acercó a ella.
-Cómo te sientes, Sakura?- pregunté.
-Bien- se colocó boca arriba, y así poder mirarme –Pero tengo frío, y no puedo dormir- su pequeño labio inferior, formó un puchero, algo gracioso en ella.
-Hmp- respondí cortante. Ella rio silenciosamente, tal vez por mi actitud.
-Ven- arrimó su cuerpo hacia un lado de la cama y me dejo un espacio –Acuéstate conmigo-
-No creo que…-
-Vamos Sasuke-kun- dijo en tono infantil.
-Hmp, molestia- mi expresión facial no había cambiado, no mostraba sentimiento alguno.
Me acerqué a ella con mucho cuidado, para no lastimarla y me acosté a su lado. La cama era, obviamente, más pequeña que la que compartimos en casa, así que quedamos muy apretados. Nos quedamos cara a cara, mirándonos a los ojos, paso un minuto o dos en completo silencio. De un momento a otro, ella sonrió, y yo me quedé mirándola como idiota, hipnotizado por su belleza, quería besarla…
-Sasuke-kun…- una de sus manos acariciaban mi rostro – Afortunadamente, los bebés nacieron sin ningún problema, lo único es que deberán pasar tiempo aquí para q crezcan lo suficiente- me dijo ampliando su sonrisa –Gracias a ti… soy madre-
-Gracias a ti, yo… yo tengo una familia…- dije con sinceridad mirándola. Coloqué una mano en su cintura y la apreté, con cierto cuidado, contra mi cuerpo. Lentamente se acercó a mi rostro, y sin dudarlo, acorté nuestra distancia en un beso. Sus labios se encargaban de succionar los míos y viceversa, nuestras lenguas se encontraron y batallaron por unos segundos para luego separarnos.
Vi como ella tomaba la cobija y me arropaba junto con ella, yo por otro lado, la acomodé en mi pecho para que pudiera descansar –Sakura… te deseo…- sabia que ella no estaba en condiciones para que tuviéramos ningún tipo de contacto, pero estar tan cerca de ella me ponía loco. Vi como sonrió y metió una mano por debajo de mi camisa de hospital.
-Yo también, y pronto podremos hacerlo- sentí su mano acariciando mi abdomen, eso me gustaba mucho y ella lo sabía –Estoy recuperando mi shakra, así que pronto podre activar el sello Yin, para poder curarme rápido-
-Hmp, yo puedo esperar, Sakura, no quiero que te apresures- puse mi mentón en su cabeza, y con mi mano, le acaricié la espalda, devolviéndole el favor.
-Lo haré porque yo también te deseo…- sentí como su mano subía hasta mi pecho, para acariciar mi piel allí. Yo, por el contrario, estaba limitado a tocarla por encima de la tela.
-Me gusta dormir sin ropa cuando estoy contigo…- solté sin pensar, fue la tontería jamás dicha por mi! Fue una estupidez que no controlé, mis labios se movieron por si solos, soltando aquellas palabras, esas cursis palabras.
-A mi también- un potente sonrojo se formó en su rostro, bastante visible, aun en plena oscuridad. Sakura se ocultó en mi cuello, imagino que por vergüenza… yo por otro lado, sentí mis ojeras calientes, no sabía por qué, pero pareciera que yo también me había sonrojado ante las palabras que ambos habíamos soltado.
Sin pensarlo dos veces, me separé un poco de ella, y me quité esa camisa. Luego volví a colocar a Sakura sobre mi pecho, esta vez más cómodo –Así está bien? No puedo quitarme toda la ropa, pero algo es algo- dije de nuevo sin pensar, y ahora mi mente se debatía entre la excitación y algo parecido a la timidez.
-Está perfecto… Yo lamento, no poder hacerlo…- dijo besando mi pecho haciéndome gruñir de placer. Sus manos se encargaron de que me relajara junto a ella, en aquella camilla, puesto que sus caricias me tranquilizaban. A pesar de haber dado a luz hace unas cuantas horas, parecía que no estaba tan cansada, se veía tan endemoniadamente bien –Te amo…- dijo dándome un beso rápido.
-Hmp, lo sé- aun me costaba decirle lo que sentía por ella, a pesar de ya haberlo hecho antes… Aunque esa vez, ella estaba inconsciente… vi en su mirada, aquel anhelo de que le respondiera, y sin embargo de mi garganta no salía nada. Mierda, ella no recordaba? Cuando le dije que… que la amaba? Por supuesto que no, si apenas estaba respirando cuando se lo dije. Vi como suspiró resignada, para acostarse de nuevo en mi pecho.
Pasamos casi toda la noche en aquella posición, durmiendo, sin ningún tipo de interrupción o…. tal vez sí… Mi mente, mis pensamientos no me dejaban dormirme totalmente y es que lo que tenía pensado hacer, le rompería el corazón y con eso… mi felicidad.
Con cuidado tomé la cabeza de Sakura y la coloqué en la almohada. Sigilosamente me levanté y poniendo mis pies descalzos en el piso, me dirigí hasta la ventana, que no estaría muy lejos de la camilla. Lentamente la abrí y salté lo más rápido que pude hasta el vacío. El aire golpeaba mi cara pero eso no impidió que hiciera unos sellos de manos y así, poder invocar a un halcón…
Mientras volaba en la espalda de aquel animal, con mi sharingan, escaneé la zona para asegurarme de que no hubiera Ambu, no había llamado la atención de ninguno hasta ahora. Coloqué una ilusión sobre mí y el halcón, para poder pasar desapercibido. Nadie me vería hasta que saliera de la aldea…
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En un callejón, muy cerca del hospital, un cuerpo era arrastrado y ocultado en las sombras….
Una sombra rápidamente comenzó a correr en dirección al hospital, adentrándose en la entrada sin ser detectado, por alguna razón, todas las personas que la veían, perdían la consciencia de inmediato, nadie pudo identificar de quien se trataba. Corría de entre los pasillos tan rápido, que logró llegar en cuestión de minutos al área de maternidad.
-Aquí esta- dijo mirando la puerta blanca de la habitación –Puedo oler tu shakra- con una aguja, comenzó a forzar la cerradura hasta que logró abrirla. A paso rápido se adentro en el lugar, siempre cuidaron de tener el mayor sigilo posible, y allí comenzó a buscar algo en su bolsillo. Sacó un tubo de ensayo y le quitó el corcho del extremo superior, al instante un somnífero Salió en forma de humo y colmó toda la habitación –Que bueno que traje mucho somnífero, con eso puede dejar inconsciente a varios Ambus y ahora me sirve para que Sa-ku-ra no despierte…-
Poco a poco se fue acercando hasta la cama donde la peli rosa dormía. Se inclinó y sus manos se dirigieron hasta la frente de Sakura…- Esto terminará muy rápido- dijo haciendo sellos de manos para poner el pulgar en el centro de su frente, ocasionando que sellos cubrieran la cara de la ninja medico.
La mujer se separó de Sakura, estaba a punto de salir por la ventana cuando la luz de la luna alumbró su rostro. Su cabello rubio brillo y a la vez su cara se logró detallar aun más, y es que la belleza de Arisawa Yuki, la "princesa", no tenía comparación –Espero que Sanosuke esté satisfecho, pase muchos meses aquí por culpa de su plan- la mujer saltó por la ventana, y así se perdió de la vista de las personas.
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Disculpen la tardanza, pero es que han pasado muchas cosas en los últimos meses…
Estoy intentando quela historia tenga una relación con el manga/anime de Naruto,pero en cada capítulo pasa algo tan WTF, que tengo que volver a modificar los capítulos y mi propia historita… esperen el prox, denme tiempo
