Disclaimer: Nada de lo que reconozcan es mío... Todo (por supuesto) es de J.K. Rowling.


¿Pavo?


Hermione se encontraba frente a la caja, mirando las galletas que podía pedir.

-¿Chips de chocolate? ¿De avena con manzana? Oh tal vez estas con almendras... – pensaba Hermione con una sonrisa en el rostro al pensar en las deliciosas galletas. De pronto sintió como alguien la tomaba del brazo, en un segundo Hermione levantó la vista y vio, en un espejo, que el hombre que tomaba su brazo era un mortífago. Rápidamente su rostro adquirió una expresión neutra, fría, carente de emoción: en un segundo dejó de ser Hermione y se volvió en una perfecta Malfoy.

Hermione sintió, con desagrado, como el hombre bajaba el rostro y situaba su boca junto a su Hermione.

-Señorita Malfoy, su padre requiere su presencia en la Mansión Malfoy en este momento, se va a llevar a cabo una reunión – le susurró el hombre al oído – espere diez segundos después de mi partida, la están esperando en la puerta.

Hermione dirigió la vista hacia la salida del café; efectivamente había dos hombres observándola. El mortífago abandonó el café y diez segundos después, sin siquiera dar una mirada a Remus y a Anna, Hermione lo siguió.

Remus Lupin miraba la escena desde una esquina del café. Su varita estaba firmemente apretada en su mano bajo la mesa, los ojos de Remus viajaban desde el hombre hacia Lily. Su barbilla estaba apretada y el entrecejo fruncido.

Remus observó como el mortífago se alejaba de Hermione, pero antes de levantarse a ver que quería el hombre, Hermione se dirigió, sin una mirada hacia su mesa, hacia la salida. Anna miraba a Remus, pues se le daba la espalda al mostrador en donde Hermione estaba parada.

-¿Remus...? – preguntó Anna al ver la expresión de su novio.

Remus, sin embargo, no la escuchó, y con cautela observó a través de la ventana como Hermione era conducida hacia algún lugar por dos hombres. Esta vez Anna si notó a Hermione, y si notó a los hombres, y aún sin saber quienes eran, únicamente por su presencia, se dio cuenta que algo andaba mal, seriamente mal.


Hermione se apareció en la Mansión Malfoy, apenas había alcanzado a dar una mirada rápida a sus alrededores cuando con un sonido seco un elfo doméstico apareció frente a ella.

-Señorita Malfoy, la esperan en la sala esmeralda – dijo el pequeño elfo para desaparecer enseguida.

Hermione levantó las cejas y suspiró con molestia. La sala esmeralda. Eso significaba que lo que fuera que estaba sucediendo, era importante. Miró su atuendo, y sonrió con aprobación, lo suficientemente cómodo para estar a gusto y lo suficientemente elegante como para que sus adorados padres se encontraran a gusto.

En un espejo en el pasillo se retocó el pelo y caminó por el largo pasillo que llegaba a las escaleras. La sala esmeralda se encontraba en el primer piso de la mansión. A pesar de que en las afueras de la mansión el día se encontraba hermoso, el sol brillando con toda su fuerza y, Hermione estaba segura, hasta se encontrarían pajaritos cantando alegremente, adentro de la mansión la temperatura era baja y una tenue luminosidad indicaba que era de día. Gran parte de los pasillos no tenían ventanas para brindarles luz y la luz de las antorchas resultaba algo tétrica.

Escuchar el sonido de sus pasos retumbando en sus oídos tampoco la ayudaba a relajarse, más bien la hacía sentirse en alguna película de terror en donde ella era un personaje que tontamente exploraba completamente sola una casa llena de asesinos, los cuales podrían cortarle la garganta en cualquier momento.

'Oh, espera' – pensó sarcásticamente – 'esa SÍ soy yo'

Había estado tan concentrada en su plática consigo misma que cuando volvió a la realidad ya se encontraba frente a las enormes puertas de la sala. Suspiró con los ojos cerrados. Luego levantó la barbilla y puso en sus labios una sonrisa que no alcanzaba sus ojos, bastante cínica pero útil en estas situaciones.

Las puertas de madera oscura se abrieron y Hermione entró a la sala. Los rostros se voltearon para ver al recién llegado.

-Helena - dijo Bellatrix sonriendo cínicamente – es un placer verte.

-El placer es todo mío – dijo Hermione devolviéndole la misma sonrisa.

Rápidamente Hermione analizó la situación. En la gran sala esmeralda se encontraba una considerable parte de la elite sangre pura del mundo mágico. Se podían ver por un lado grupos de magos hablando de negocios, todos de pie con vasos de algún licor en la mano. También se encontraban círculos de mujeres sentadas cuchicheando sobre temas sin sentido. Cada una de ellas más inútil que la otra.

Si se pensaba objetivamente, sólo una pequeña parte de estas mujeres se podía jactar de tener un cerebro que funcionara normalmente. La mayor parte de ellas eran mujeres lindas (o al menos que alguna vez lo fueron), probablemente dueñas de grandes riquezas y de una pureza de sangre intachable, pero al ser su meta en la vida casarse con un sangre pura, no se habían preocupado de cultivar su inteligencia.

Una de las pocas mujeres notablemente inteligentes que Hermione podía nombrar entre las que se encontraban allí era la mujer que en ese momento se encontraba al lado de ella: Bellatrix Black. Una hermosa joven de pelo negro y ojos oscuros. Altiva como el resto de su árbol familiar, con una gran inteligencia que le llevaría a ganar un espacio en el círculo privado del Señor Oscuro.

-Mis queridos familiares y amigos – comenzó Richard haciendo que todos guardaran silencio. Una media sonrisa adornaba sus labios. Más que sonrisa era una especie de mueca, o tal vez otra de las cínicas sonrisitas que plagaban la sala, era imposible decidirse – Quiero invitarlos a todos ustedes a una fiesta que dará lugar en mi casa.

Un murmullo se expandió por toda la sala, todos haciendo pequeños comentarios de la fiesta, aprobando la decisión del jefe de la Familia Malfoy.

Richard levantó ligeramente la mano, y toda la sala se sumió nuevamente en silencio.

-Todos ustedes están invitados, por supuesto, pues nosotros somos los que estamos en la cúspide de nuestra sociedad – dijo sonriendo. Se escucharon murmullos de aprobación – y la fiesta es en nuestro honor, y celebramos que nuestra estirpe y nuestro poder nunca se extinguirán.

Los diferentes jefes de familia que se encontraban reunidos comenzaron a aplaudir a Richard Malfoy, y todos los demás siguieron su ejemplo.

Hermione miró alrededor de ella mientras aplaudía distraídamente.

-'Lo ha logrado' – pensó Hermione – 'tiene a los sangre-pura a sus pies'. Hermione miró nuevamente la sala pensando en que todos ellos eran o eran parientes de mortífagos. Su vista recayó en Bellatrix Black, quien estaba de pie junto con su hermana Narcisa. Ambas sonreían orgullosamente.

-Helena Malfoy ¿verdad? – preguntó una joven de unos veinte años, su pelo era rubio dorado y sus ojos celestes. De cara alargada y mirada orgullosa. Hermione le sonrió.

-Sí, soy Helena, ¿y tú eres...? – preguntó Hermione.

-Penélope Lockn – dijo la chica – Así que tú eres la hija del Sr. Malfoy, es un honor conocerte.

Hermione pensó en responderle con un 'el honor es mío' o alguna respuesta de ese estilo, pero lo pensó mejor, y después de haber convivido con Draco mucho tiempo, ella tenía más conocimiento sobre el tema como para ser adorable.

Así que simplemente le sonrió, una sonrisa orgullosa y fría.

Penélope Lockn, Lockn... Lockn... ¿Dónde lo había escuchado anteriormente? De pronto Hermione lo recordó, había escuchado a Lucius por detrás de una puerta, hablando con

Parkinson, sobre la prometida de éste, su nombre era Penélope Lockn.

-'¡Uh! Genial, estoy conversando con la madre de Pansy...' – pensó Hermione sarcásticamente.

-Disculpa, pero tengo algunos asuntos que atender – dijo Hermione tratando de escapar de la chica. Hermione comenzó a acercarse a la puerta lentamente, si tenía suerte podía escapar de ahí sin ser notada. Hermione caminó casualmente hacia la puerta, sin mirar a las personas de la habitación. Ocho metros, seis metros, en tan solo algunos pasos ya estaría afuera, cuatro metros, tres metros...

-¡Helena! – Hermione giró con una sonrisa en su cara tratando de verse lo más inocente que podía, buscando a la vez la fuente de la voz.

-Lucius – dijo sonriendo – no te había visto.

Lucius la miró desconfiadamente, pero no le preguntó nada sobre el motivo por el cual se encontraba tan cerca de la puerta.

-Ven, Helena, desean conocer a mi hermana – dijo sonriendo maliciosamente. Helena le sonrió como si pensara que era lo mejor que le podría haber pasado, en su mente repetía sin cesar '¿Por qué a mí? ¿Por qué a mí? ¿POR QUÉ A MÍ?'

-Señores, mi hermana – presentó Lucius al llegar hasta un grupo de personas agrupadas en un círculo – Helena Malfoy.

Todos los hombres bajaron levemente la cabeza a modo de saludo o alzaron levemente las copas que llevaban en la mano.

-Helena Malfoy, sí, escuché que tuvo las mejores calificaciones en el año – dijo uno.

-Sí – aseguró Lucius – juntó con las mías, le ganó a esa sangre sucia quien creía que podía ser tan fuerte como un sangre pura.

Todos en el círculo se rieron cruelmente y Hermione se vio obligada a reírse también. Su sonrisa nunca alcanzó sus ojos y sus manos nunca se relajaron. Se encontraban formando puños a los lados de su cuerpo.

-'Un océano tranquilo con una suave brisa, arena blanca y el sol calentando la playa, pero no sofocante, más bien suave...' – Hermione comenzó a imaginar algo tranquilo para evitar saltar en las gargantas de esos idiotas...

-¿No lo cree, señorita Malfoy? – preguntó uno de los hombres sacando a Hermione de su tranquilo lugar en algún recóndito rincón de su mente.

-'Diablos' – pensó Hermione.

-Claro, creo lo mismo que usted – dijo Hermione poniendo su mejor sonrisa. El hombre se giró y siguió conversando con su vecino sobre lo que sea que estaba hablando. Hermione no pudo reprimir un suspiro de alivio, realmente no tenía ni la más mínima idea sobre lo que el hombre se refería.

Hermione miró al hombre conversando... luego miró alrededor suyo...

De pronto lo notó y abrió los ojos con sorpresa y gusto. Todos los integrantes del grupo hablaban con sus vecinos, formando pequeños grupitos. Hermione vio la casi-plateada cabellera de Lucius al lado de un hombre moreno, parecían estar sumergidos en su propio mundo, ambos discutiendo sobre algún tema.

Hermione miró a su derecha, su gordo vecino conversando con otro, a su izquierda, otro mago inmerso en una conversación con Parkinson sobre ¿quidditch? Hermione no pudo evitar sonreír por dos razones. La primera, ¿es que acaso no podía librarse del quidditch? Y la segunda razón era la que más la alegraba. ¡Estaba sola! Irónicamente, sólo hace unos días ese mismo pensamiento la tenía en una inmensa desesperación.

Nadie la estaba mirando, todos estaban preocupado de sus conversaciones. Con una sonrisita de satisfacción comenzó a caminar distraídamente hacia las grandes puertas de madera, su sonrisa parecía hacerse más grande mientras más se acercaba a la puerta, cada paso la hacía más feliz...

-¡Helena!

-'¡No! ¡No! ¡No!' Hermione sintió que lloraría de rabia. Estaba tan cerca de la puerta. Miró aquellas planchas de madera manufacturada con nostalgia antes de girarse.

-¿Sí, Narcisa? – preguntó mirando a la rubia chica, que se acercaba con una gran sonrisa en su rostro.

-¿A qué no adivinas? – preguntó la chica. Hermione no entendía muy bien la razón por la cual Narcisa estaba siendo tan cínicamente amable con ella. Pensaba que la odiaba, pero bueno, probablemente si al odiaba, pero como iba a ser 'parte de la familia' Hermione se rió mentalmente.

Cada vez que pensaba en ella como parte de la familia Malfoy se sentía tan ridícula que la embargaban unas inmensas ganas de revolcarse de la risa.

De pronto sus ojos, que parecían no estar mirando a ningún lado, se enfocaron en la joven Black.

-'¿Oh? ¿Qué era lo que quería?... ¡oh! ¡Que adivinara algo! Mmm... ¿descubrió que carecía de neuronas?' Hermione volvió a reírse mentalmente. 'Mmm tal vez la champaña se me subió a la cabeza' pensó Hermione.

-¿Qué cosa, Narcisa? ¿De qué hablas? – dijo Hermione fingiendo interés. En su mente seguía riéndose, lo que se reflejó en una sonrisita en sus labios, lo que Narcisa interpretó como genuino interés.

-¡Oh! Es que el hijo de los Flint, tú sabes, Marcus, hoy hizo su primer hechizo, convirtió, aunque sin quererlo, a su lechuza en una piedra, su niñera estuvo horas tratando de deshacer el hechizo, es tan inepta – dijo rápidamente Narcisa alargando el sonido de la "a" de "tan" innecesariamente.

Hermione alzó las cejas.

'¿Marcus Flint?' 'al parecer ni cuando bebé fue inocente' – pensó antes de comenzar a reírse con una falsedad increíble, junto con Narcisa. Las probabilidades de que alguien creyera que esa risa era real... eran nulas, pero he aquí a Narcisa Black pensando en lo bien que lo estaban pasando ambas chicas...

Hermione por primera vez en su vida, deseó haber perdido a capacidad de escuchar. Narcisa era una de esas personas que serían más útiles si estuvieran calladas, mientras ella hablaba Hermione se preguntaba como era que Draco era tan inteligente... o iba a ser tan inteligente... esto de los tiempos verbales realmente la estaba confundiendo.

Narcisa continuaba hablando y Hermione continuaba pensando en cualquier cosa menos en los que Narcisa decía.

-... lo siento, la conversación estaba tan amena, pero debo irme – dijo Narcisa.

Hermione la miró, y estuvo a punto de lamentarse por su partida, pero una idea le llegó a su cabeza y en ese momento le dieron ganas de abrazarla.

-¡Te acompaño a la salida! -dijo casi gritando. Narcisa la miró y le sonrió.

Por fin Hermione caminó hacia las grandes puertas de madera, las veía cada vez más cerca y casi da un saltito de alegría en cuando caminó a través del marco. Acompañó a Narcisa hasta el hall, por mera formalidad, ya que desde ahí, Narcisa desapareció.

Hermione se relajó, dio gracias por Narcisa, y con una sonrisa, apareció en los cuarteles de la orden.

Lucius había observado como su Hermione caminaba a través de las puertas junto con Narcisa Black, y una sonrisa se había formado en su rostro, tenía un plan que la involucraba a ella, miró al rededor de la sala, y vio algo que lo hizo sonreír, y una sonrisa en el rostro de Malfoy nunca significaba algo bueno


-Una sola vez

-Dos veces

-Una vez

-Dos, Black, dos

-¡Una, Potter!

-¡Dos!

-¡Una!

Hermione se asomó por la puerta para ver a los dos amigos con los rostros muy cerca mirándose con odio y con las manos formando puños, listos para saltar encima del otro, y matarse a golpes.

-Mmm... Hola chicos – dijo Hermione algo insegura.

Para su sorpresa, ambos chicos la miraron, y le sonrieron cálidamente.

-Hola Lena – dijeron ambos a la vez, para luego volver a las mismas posiciones de antes. Parecía que se estaban gruñendo el uno al otro.

-Hola Lena – dijo Lily entrando a la sala - ¿Cómo estás?

-Bien... – dijo Hermione mirando a los dos amigos mirándose con odio.

-Ah.. ¿siguen discutiendo? – preguntó Lily.

-Eso parece – dijo Hermione mirándolos - ¿Sobre qué discuten?

-Ajedrez... Sirius dice que James le ha ganado una vez y James dice que dos veces – dijo Lily moviendo la cabeza – lunáticos.

-No, ese es Remus – dijeron ambos chicos a la vez sin dejar de mirarse con odio.

Lily y Hermione los miraron y se comenzaron a reír. Ambos chicos eran muy parecidos el uno al otro, y cada una en su mente pensaba en cuanto tiempo durarían enojados.

Cinco minutos ya habían pasado, las dos chicas ya estaban sentadas en un sillón mirando a los dos chicos. Ellos, seguían mirándose con odio.

Otros cinco minutos y diez amenazas de muerte después Lily y Hermione estaban conversando sobre un libro que ambas habían leído. James y Sirius no se habían movido.

-Mmm... ¿hola? – preguntó inseguro el licántropo al ver la extraña imagen de sus amigos al entrar a la sala.

-Hola Remus – dijeron ambos chicos a la vez sin siquiera moverse. Remus alzó una ceja y luego miró a las chicas curiosamente.

-Cosas infantiles de ellos – respondió Lily a la implícita pregunta.

-No son infantiles, Lily. Nunca lo perdonaré por mentirme – dijo James entre los dientes.

-Eres un embustero Potter – dijo Sirius.

-Va a empezar la reunión de la orden– avisó McGonagall desde la entrada.

-Vamos – dijeron ambos chicos sonriendo ampliamente y caminando lado a lado como si nada hubiera pasado.

Lily, Hermione y Remus los miraron y alzaron una ceja. Un pensamiento inundaba sus mentes 'Que infantiles...'

Los tres caminaron hacia la sala en la que generalmente se celebraban las reuniones de la Orden del Fénix. No podían negar que el entrar a esa sala los alteraba de alguna manera u otra, entrar a ella significaba tener que enfrentarse con la realidad de la época: la guerra contra quien-no-debe-ser-nombrado. Ahí se discutían temas fríos como los últimos informes de muertes, los últimos mortífagos, los últimos ataques... Era como un fuerte golpe de realidad que cada vez dolía más, pues cada vez la realidad de hacía más dura.

Entraron a la sala e instantáneamente se volvieron serios. Los dos amigos que hace unos momentos estaban peleando ahora se encontraban evaluando unos informes.

En la sala ya se encontraban un número considerable de miembros de la Orden.

-Por favor, tomen asiento – dijo Dumbledore a todos los que se encontraban en la sala. Todos cumplieron la petición.

-Alastor... – dijo Dumbledore indicando a un gran auror del ministerio, quien tenía algunas cosas que decir.

-Los Malfoy – comenzó Alastor mirando de reojo a Hermione – están ganando poder de una manera increíblemente rápida, se encuentran no sólo en la cúspide de la sociedad sino también en el círculo más cercano a quien-no-debe-ser-nombrado. Hay una sola familia tan poderosa como los Malfoy: los Gale. Por esta razón sospechamos que Richard esta tratando de realizar un pacto con ellos, un trato de algún tipo que les permita estar juntos como los más poderosos. Esa alianza será muy poderosa, y muy importante para el lado oscuro.

-Pero... ¿Por qué todavía no han hecho la alianza si es tan beneficiosa? – preguntó James.

-Porque Richard no tiene nada que ofrecerle a los Gale, que ellos no posean. Así que por ahora, no hay nada por qué preocuparnos.

La puerta de la sala de reuniones se abrió de golpe.

-Lo siento, me atrasé – dijo Peter Pettigrew entrando a la sala. Hermione abrió los ojos con horror al ver como sus amigos le daban la bienvenida. No podía despegar la vista del joven Peter, la sonrisa de satisfacción en su cara y la cálida bienvenida que sus amigos le daban.

No podía despegar la vista de Peter... era un joven normal, tenía grandes amigos, con los cuales era feliz, los cuales confiaban en él, lo ayudaban, lo apoyaban... Hermione se mordió el labio inconscientemente.

-¿Señorita Malfoy? – dijo Dumbledore sacándola de su trance. Hermione rápidamente giró su rostro para encontrarse con el rostro de su ex director.

-¿Sí? Oh, sí... bueno, el ejército de Mortífagos crece a una velocidad alarmante, cada vez entra más gente, muchos de ellos buscando poder y protección de los más fuertes, tratando de acercarse a las familias más poderosas, o para sentir el poder de tener la vida de otras personas en sus manos. Aquí tengo una lista de los nuevos, toma Alastor – dijo Hermione entregándole unos pergaminos a Alastor Moody.

-Me he enterado de algo muy interesante, señorita Malfoy – dijo Dumbledore – que Richard ha escrito muchas de las maldiciones y venenos que utiliza en un libro: el libro negro, como le llama. Y también sé por medio de una fuente segura de que este libro se encuentra en la mansión Malfoy. ¿Cree poder encontrarlo?

-Lo intentaré – dijo Hermione firmemente – así podremos buscar los antídotos a los venenos, y tenerlos ya preparados para cuando sean utilizados, e identificar los síntomas con tiempo... – continuó sumida en sus pensamientos.

Dumbledore miró a su ex alumna y sonrió.

-Exacto, señorita Malfoy.

Unos minutos después la reunión terminó.


-¿Dónde está Sirius? – preguntó Hermione desde el living.

-En la cocina – respondió James.

-¿Cocina? – preguntó Hermione.

-Sí – dijo James alzando una ceja – tu sabes... la habitación en donde se preparan las comidas...

-Sí sé lo que es una cocina, James – dijo Hermione molesta.

-¿Para qué preguntas entonces? – dijo James desaprobadoramente.

-No te pregunté... ¡¡agh!! – dijo Hermione alterada saliendo del living de los Potter y dirigiéndose a la cocina.

-¿Sirius? – preguntó insegura al asomarse en la cocina.

-¿Lena? – preguntó Sirius con una mezcla de asombro y agrado - ¿Qué haces aquí? – dijo acercándose a ella, para luego tomarla por la cintura y besarla.

Hermione lo miró sonriente.

-Te vengo a ver, ¿qué más voy a estar haciendo aquí?... pero la pregunta es ¿qué. estás. haciendo. tú. aquí? – dijo Hermione presionando el pecho de Sirius con su dedo con cada palabra que decía.

-Amor – dijo Sirius con el mismo tono con el que se utiliza con los niños pequeños – estoy viviendo aquí.

Hermione alzó las cejas.

-¿En la cocina?

-No, amor, las cocinas están en las casas, la gente vive en las casas, no en las cocinas, en las cocinas... se cocina – le "explic" Sirius.

Hermione le dedicó una mirada asesina.

-¿Qué les pasa hoy a todos? ¿Es que no entienden? ¿Es tan difícil? – dijo Hermione mientras salía de la cocina molesta. Sirius la miró confundido.

-¿Estará en ese periodo del mes? – preguntó en voz alta.

Por suerte para él... Hermione ya se encontraba demasiado lejos como para escucharle.

Hermione caminaba murmurando en contra de los chicos cuando chocó contra algo... o alguien... realmente no estaba poniendo mucha atención al camino.

-¿Lena?

Hermione levantó el rostro y vio a:

-¿Lily?

-¿Qué haces aquí? -preguntaron ambas a la vez, y luego se rieron.

-Vengo a ver a James – dijo la pelirroja.

-Y yo a Sirius – dijo la morena – pero están insoportables – continuó frunciendo el ceño.

Lily sonrió ante la cara de molestia de su amiga, y la conocía mejor como para preguntarle el por qué de su molestia. En cambio decidió tomarla del brazo y caminar juntas hacia el living.

-No te preocupes, llegó Remus – dijo Lily – él, al contrario de nuestros novios, tiene tacto, y es simplemente un caballero.

-Sí, lo sé... ¿Por qué no somos sus novias? ¿Por qué? – preguntó Hermione realmente pensándolo.

-No lo sé – suspiró Lily – realmente no lo sé.

Unos minutos después se encontraban ingresando al living.

-Hola chicas – dijo Remus sonriendo.

-Hola Remus – dijeron las chicas a la vez.

-Hola Lily – dijo James acercándose a Lily para besarla.

-Hola James – dijo Lily sonriendo coquetamente y jugando con su pelo.

Hermione y Remus giraron los ojos.

'Manga de cursis' pensó Hermione.

'¿Tengo que mirar esto?' pensó Remus mirando hacia otro lado con una cara de asco.

'Que linda es Lily' pensó James.

'Que guapo es James' pensó Lily.

'¿Era sal y pimienta?' pensó Sirius, en la cocina, mientras le agregaba los condimentos necesarios a la cena, especialmente preparada por él. Con orgullo casi paternal miraba Sirius su pavo al horno. Hubiera sido una linda escena de observar, si es que Sirius hubiera estado observando a su hijo y no a un pavo humeante. Suspirando, Sirius observaba el pavo con una sonrisa en su rostro.

-Soy un genio – dijo sonriendo – no sólo soy increíblemente guapo, sexy e inteligente, sino que también soy un excelente cocinero – luego miró hacia el techo perdido entre sus pensamientos – mmm... deberían haber más Sirius en el mundo – dijo seriamente.

En el living ya habían llegado Anna y Peter, por lo tanto estaban todos reunidos.

-Chicos, por favor, acérquense al comedor -dijo Sirius – les tengo una sorpresa para esta noche.

Todos lo miraron extrañados, extrañamente todos tenían la misma pregunta en la cabeza: ¿Será seguro entrar al comedor?

Cautelosamente James, el más valiente del grupo, decidió aventurarse en el comedor, dio un paso adentro de éste y cerró los ojos cubrió la cabeza con sus manos esperando... mmm... lo que sea que Sirius haya planeado. Los demás esperaban detrás de la puerta, escuchando atentamente cualquier sonido (o grito de ayuda) que emitiera James.

James abrió un ojos con precaución, para encontrarse con

-¿Un pavo? – dijo en voz alta.

Los chicos que se encontraban detrás de la puerta se miraron confundidos.

-¿Qué le habrás hecho Sirius con un pavo? – preguntó Anna.

-¿Lo habrá convertido en pavo? – preguntó Lily.

-¿Dijo pavo? -preguntó Remus.

-¡¡¡Ah!!! ¡Pavos! ¡Nos atacan! – gritó Peter.

Hermione se limitó a mirarlos algo molesta.

-¿Es qué no confían en Sirius? – dijo.

Los demás chicos la miraron unos segundos, y se miraron entre ellos.

-¡¿Lo están pensando?! – gritó Hermione.

-Bueno, pues entra tú – dijo Remus sonriéndole retadoramente.

-Pues eso voy a hacer – dijo Hermione.

Remus sonrió ampliamente mientras Hermione abría la puerta murmurando algo que sonaba extrañamente como: licántropo insufrible...

Hermione atravesó el marco de la puerta y cerró los ojos, al abrirlos se encontró con James y Sirius sentados en la mesa.

Sirius la miró frunciendo el ceño.

-¿Por qué se demoran tanto? ¿Se perdieron? – preguntó Sirius.

James miró la cara de sorpresa de Hermione, quien observaba a Sirius y luego al pavo, y luego de vuelta a Sirius.

-¿Pavo? – dijo "inteligentemente".

-Sí, Hermione, es un tipo de ave – dijo Sirius, mientras se preguntaba que le sucedía a su novia. Hermione lo miró exasperada y luego giró los ojos.

-Hombres -murmuró – chicos, no hay peligro – les gritó al grupo que se encontraba detrás de la puerta. Todos ellos comenzaron a entrar, aunque cautelosamente, al comedor.

-Wow – exclamó Anna.

-¡Pavo! – gritó Peter abriendo los ojos con miedo.

-Padfoot, ¿tú hiciste esto? – preguntó Remus.

-Sí, lo sé, soy un genio – dijo el joven animago orgulloso, sonriendo.

Hermione miró a Sirius, olvidando todo su enojo con él, se veía tan lindo sonriendo así. Mordió su labio para evitar sonreír tontamente, ya que Lily le estaba mirando con extrañeza. Pero no lo podía evitar, el ver a Sirius así le hacía sonreír el tipo de sonrisas que luego dejan tus mejillas adoloridas. Sirius se acercó a ella, y le dio un leve beso en los labios.

-Tienes el mejor novio del mundo, ¿lo sabías? – le dijo Sirius, con su característica modestia.

-Lo sé, Sirius, lo sé – le dijo sonriendo.

-Awww – dijeron Anna y Lily a la vez, causando que Sirius sonriera con picardía y que el rostro de Hermione adquiriera el peculiar color del cabello de los Weasley.

-Bueno... ahora ¡a comer!... si no le puse nada al pavo – dijo Sirius.

Todos miraron el pavo con cautela, antes de comenzar a comerlo.


-Padre, tenemos que hablar, tengo una idea muy interesante - dijo Lucius entrando al despacho de su padre.

Richard Malfoy levantó una ceja, pero no pronunció palabra alguna. Lucius tomo esto como un signo y continuó.

-Es algo que he estado pensando desde hace algún tiempo, pero esta oportunidad es única - continuó el joven - es sobre Helena...


Hola chicos, quiero pedirles disculpas por la exagerada demora, y dar las gracias a los que esperaron pacientemente este capítulo.

Reviews!

jarlaxe-Bregan: Gracias!!!! muchas gracias por tu review!!! besos!

Blackys girl: Hola Consu!!! Que bien que te haya gustado mi historia (y que te la hayas leído, para empezar) y que la historia es "tan m" ¬¬ a que te refieres? ¿Sarcasmo? (si yo no soy sarcástica cof cof ) jajajajajaja namarië mellon

sara fenix Black: ¡¡¡Hola!!! Totalmente de acuerdo contigo, Sirius se debe ver muy guapo empapado, y no empapado... es que simplemente él es guapísimo, jeje. Y bueno, es que los ojitos de Remus, son irresistibles, jeje ¡el licántropo más guapo de la historia! ¡Besos!

Mariet Malfoy: Wow! ¡Gracias! Y no te preocupes por no dejarme un review, que eso de estar ocupada lo entiendo a la perfección (suspiro) Bueno, no pude actualizar pronto, pero, al menos actualicé, jeje Besos!!!

Aiosami: ¡Hola! Muchas gracias. Y... espero que no estés muerta (digo yo, con lo que me demoré en actualizar ¬¬') Besos!

piccolina07: ¡Hola amiga! Jajajajajaja bueno, no tanto como lo anteriores, ¿eh? Jeje estoy tratando, amiga, estoy tratando ¡besos!

Ophelia dakker: Me encuentro bien, muchas gracias por preocuparte, eres muy linda!!! Besos

MissLestrange: ¡Hola! ¡OMG! Si pensante que antes me demoré mucho, ahora debes estar haciendo vudú con una muñequita con el nombre: Isabelle Black pegado en la cabeza, si ya hasta me imagino los alfileres clavándose en mi "mini-m" u.u

Hcate: OMG! OMG! OMG! ¡Tanto sin saber de ti! Jajajajajaja bueno, sobre todo por que yo me he alejado de la sociedad online, jajajajajaja Gracias por preocuparte por mí, ya estoy mejor, muchísimas gracias . Besos!

Yuriko1: ¡Hola! Gracias por preocuparte por mí, ¡¡¡eres un amor!!! De verdad, fue muy lindo de tu parte, muchos besos!!!

LetticeEvansPotter: jajajajajaja, me alegro de que te guste mi fic, y disculpa por no haber actualizado antes, jeje ¡Besos!

Alejandra13: Oh! ¡Muchas gracias! (Belle sonrojada) Sí, créeme, yo también adoro a Sirius, jeje, es imposible no hacerlo (suspiros). Mmm, aunque creas que lo que dijiste en tus Reviews son locuras, has acertado ¿eh? Jeje besos!

jessytonks: ¡Uh! ¡Gracias! Ya me encuentro mejor, y.. Vaya, no pensé que había dejado tanto suspenso, jeje, al parecer sí. ¡Besos!

Layla: jajajajajaja Sé que no te sirve de mucho esta respuesta (considerando que está publicada junto con el capítulo, jeje) pero - ¡Ahora! (jajajajajaja)

danna-Potter: Gracias por tu review, y realmente lo siento mucho, pero no encontraba ni el tiempo ni la inspiración para actualizar antes (sobre todo, no encontraba tiempo...) ¡Besos!

Galadriel Malfoy: Wow, muchas gracias, ¿en una tarde? Jeje, perdiste toda la tarde en eso me imagino (yo hago lo mismo, me quedo leyendo un fic toda la tarde, aún cuando tengo cosas que hacer, es desesperante, jeje) ¡Besos! Y realmente muchas gracias por tu review.

Tomoe: ¡¡¡Hola!!! ¡Muchas gracias! Y sobre mi otro fic, ahora estoy trabajando en él, lo estoy re-escribiendo, y ya estoy pensando en los siguientes capítulos, pero en este momento me estoy concentrando en éste. Gracias por haber leído mi otro fic, una opinión sobre él realmente me sería útil. Besos.

Consue: jajajajajaja, actualicé, me demoré, pero por fin actualicé, jajajajajaja. ¿Es tu pareja favorita? ¡que bien! Yo recuerdo que la primera vez que leí sobre esta pareja, al encontré algo raro, pero ahora me encanta (como habrás notado hay muy pocos fics en español sobre esta linda pareja u.u )

Especial mención para:

SaYo-Yukishiro: ¡Hola! Bueno, especial mención para ti, por tus Reviews. Espero que te haya ido bien en el examen, me siento increíblemente honrada de que hayas preferido leer mi fic a estar estudiando (créeme que te entiendo perfectamente, a mi me suele suceder lo mismo, y también suelo fingir que estoy estudiando cuando estoy leyendo fics, jeje). Muchas, muchísimas gracias por tus Reviews, me encantaron, me alegraste el día, jeje Besos!!!!

Isabelle Malfoy Black

-¿Pavo? ¿Quién dijo Pavo? ...