Capítulo 20

14 de febrero de 2011

Rachel resoplaba por décima vez consecutiva en el día mientras veía como montaban el puesto de besos frente a sus ojos.

_ No estés celosa, diva. – venia Mercedes por detrás de ella – Sabes que esto lo hacemos para recaudar para las nacionales y Finn y tú ya no son novios.

Ella se cruza de brazos y rueda los ojos, por supuesto que estaba celosa pero no exactamente de Finn. Él era la última persona en quien pensaba en ese momento. Su cabeza estaba solo centrada en su novia quien se mantenía seria observando el puesto. Tan solo ayer habían planificado recaudar dinero de esta manera y los chicos, menos Artie y Mike, habían decidido trabajar ahí. Finn era el que había planeado esto y había incitado a los demás de que esto era lo mejor para el coro, además de presionar a Quinn para que se incorpore al proyecto ya que su popularidad seguía todavía en pie. Aún sin estar en las porristas, todos los estudiantes la mantenían en lo alto y seguía siendo la chica más deseable de la escuela. Rachel trato de oponerse al plan de incorporarla, de pegar el grito en el cielo pero su actitud podría verse sospechosa a ojos de sus compañeros.

Su malhumor se había mantenido a lo largo de todo el día de ayer y también de hoy, había ignorado todo lo que le había dicho su novia para tranquilizarla y hacerle saber que con ella solo sentía algo cuando se besaban.

_ No estoy celosa. – es su única respuesta y se va hacia el baño para tratar de calmar su mente.

_ Bien, creo que ya está todo listo. – dice Sam, frotando sus manos entre sí para sacarse la suciedad.

_ Déjenme ir primero al baño, ya que tengo que estar acá toda una hora entera. – rueda los ojos y sin esperar aprobación de los chicos, sigue a su chica.

Mira a su alrededor, comprobando que nadie las interrumpa durante la conversación y entra al baño. Rachel la mira por unos cortos segundos antes de volver a bajar la mirada, recargándose en el lavamanos.

_ Hey…

_ Ninguna cosa que digas, hará que mi malhumor desaparezca, Quinn. – advierte con su gesto serio y sus brazos cruzados.

_ ¿Te puedes tranquilizar? – le pide serenamente, tratando de desenvolver sus brazos.

_ ¿Cómo quieres que esté tranquila cuando sé que toda la escuela va a besar a mi novia? – suspira, formando un puchero.

_ Solo te pido que lo aguantes… - le agarra de las manos - luego de acá vamos a tener una cita, donde solo te pediré que me llenes de besos para borrar todos los que recibiré dentro de una hora ¿harías eso por mí? – le pregunta con una tierna sonrisa e inclinando su cabeza un poco, haciéndole difícil a la morena poder resistirse a sus encantos.

_ Solo prométeme que no durara más de un segundo. – le señala y deja que la rubia la abrace por la cintura quien le sonríe de medio lado.

_ Eres una celosa. – le dice, dándole un pequeño beso.

_ No lo soy, Quinn. – niega con la cabeza pero solo provoca que la ex porrista se divierta más con ella – Quiiiin… - avisa, mordiéndose el labio inferior para no sonreír.

_ Si lo eres… y eso me gusta. – le besa la mejilla pero no se despega enseguida.

Rachel suspira en derrota y se acurruca en el abrazo, respirando hondo para inundarse del aroma de la chica. Su piel se eriza con las suaves caricias que recibe en su nuca, logrando que todos sus celos desaparezcan temporalmente.

_ ¿Es normal que en el día de San Valentín tenga que ver a mi novia besar a todo el estudiantado? – pregunta y Quinn suelta una leve risa.

_ No sé de qué te quejas si cuando llegues a Broadway, vas a tener que besar a un montón de actores y yo tendré que hacer de tripas y corazón para que los celos no me carcoman. – avisa y la morena sonríe contra su cuello.

_ Touché. – se separa solo para mirarla a los ojos - ¿De verdad piensas que llegare a Broadway?

_ No lo pienso, yo lo creo. – asegura con total confianza, corriéndole el flequillo hacia un lado – Estarás parada en ese gran escenario, sonriendo ampliamente mientras ves como todo tu publico te vitorea y alaba por lo grande que eres…

_ ¿Y tú estarás ahí?- interrumpe con voz inocente y la rubia le sonríe, robándole un pequeño beso.

_ En primera fila y en cada uno de tus espectáculos, no me lo perdería por nada. – responde, provocando que el amor de Rachel por ella crezca aún más.

_ No me puedo creer que estemos hablando de un futuro, Quinn. – dice, quedándose perdida unos momentos al pensar como seria dentro de unos años – Estaremos juntas ¿verdad? – pregunta con temor.

_ ¿Nos ves juntas en Nueva York? – devuelve con otra pregunta pero sin dejar de sonreír.

_ Ahora que lo he imaginado, sí. Y eso me llena de felicidad. – confiesa con las mejillas sonrojadas.

_ Lo mismo que a mí. – susurra Quinn, incrementando la sonrisa de la morena.

La campana suena luego de unos minutos y ambas suspiran, Rachel siente como sus nervios aparecen nuevamente y la rubia lo nota, agarrándole de las manos.

_ Hey…mírame… - le pide y la otra lo hace – Te aseguro que no sentiré nada por ninguno de los que me vayan a besar, solo contigo siento las miles de mariposas en mi interior, solo tu mueves mi mundo y de ti es de quien estoy enamorada ¿sí? – le recuerda, sin apartar en ningún momento sus ojos de los de la morena.

_ Confió en ti, cariño. – sonrió en respuesta, provocando lo mismo en la ex porrista – Vamos, tienes que ocupar tu puesto. – ánimo y Quinn asintió en acuerdo, dándole un último beso antes de salir primera del baño.

Una vez que se encuentra sola en el baño, deja soltar un largo suspiro y se mira en el espejo, se moja la cara para tratar de despabilarse de sus pensamientos pero le es imposible una vez que escucha el murmullo de los estudiantes fuera del baño.

_ Sera un largo día… - comenta para sí misma y finalmente sale del lugar.

Quinn ya estaba sentada con los brazos cruzados en la silla mientras veía como, efectivamente, una gran cola de chicos se presentaba enfrente de ella. Gruñe por lo bajo y sus ojos buscan los chocolates de su novia, tratando de buscar un poco de calma para todo lo que se avecinaba en unos pocos segundos. Rachel le dirige una pequeña sonrisa y vuelve su atención a algo que le dice Mercedes pero eso es todo lo que le basto a la rubia para sentirse bien.

_ ¿Lista para besar a todo el mundo, baby mama? – pregunta Puck a su lado mientras se pasaba la mano por su peinado.

_ Solo quiero que esto se pase rápido. – contesta seria.

_ Bien chicos… - toma la voz líder Rachel, dirigiéndose a los que ya hacían fila – El beso costara cinco dólares pero solo será un roce de labios, nada de precipitarse ni incluir lengua. – hace una mueca de desagrado al terminar de mencionar esto, tratando de alejar esa grotesca imagen de la cabeza en el que involucra a su novia con cualquier estudiante.

Quince minutos. Quince minutos habían pasado desde que el puesto de besos se había puesto en marcha. Quince largos minutos en los que Rachel se tenía que sentar de brazos cruzados y apretar con fuerza sus dientes para no gritarle a los que veía pasar a donde se encontraba Quinn.

_ Baja un poco tus humos, diva. – Mercedes le corta los pensamientos mientras se sentaba a su lado - Si tanto estas deseosa de un beso… ¿Por qué no vas y formas la fila? – apunta pero en la dirección de Finn, Rachel rueda los ojos y se hunde aún más en la silla.

_ No, gracias. – es su escueta respuesta – Solo que me molesta que hayamos llegado a esta decisión y que prácticamente hayan obligado a Quinn a participar de esta idea. – comenta, descargándose por fin lo que tenía contenido.

_ Creí que habías estado de acuerdo, ya que tanto como los chicos como Quinn siguen siendo populares, además… ella no se negó a colaborar.

_ ¡Porque prácticamente la obligaron! – sube el tono de voz, llamando la atención de todos y ella se sonroja de la vergüenza, bajando la mirada.

_ No lo creo así… - murmura con el ceño fruncido Mercedes.

_ ¿Un puesto de besos? – se escucha la voz de la latina y ambas chicas voltean a verla, la porrista estaba parada frente al puesto con una mirada inquisidora, sus brazos en forma de jarra y Brittany a su lado con una amplia sonrisa.

_ Tenemos que recolectar dinero para las nacionales. – responde Artie que se encargaba de que nada se escapara – Finn ha tenido la idea y estamos teniendo muchos buenos resultados.

Santana hace una mueca de desagrado pero se sorprende al ver a su ex capitana Cheerio en esos puestos.

_ Has caído muy bajo, Fabray. – se burla con media sonrisa – Esto me lo podría esperar de los chicos pero ¿Qué tú también quieras besar a todo el estudiantado? Eso si no me lo esperaba.

_ No me gusta hacer esto pero lo hago para ayudar. – responde seria.

_ Yo nunca bese a Quinn. – comenta Brittany pensativa - ¿Son cinco dólares? – se acerca con curiosidad, colándose frente al chico que esperaba su turno.

_ E-espera ¿Qué vas a hacer? – pregunta Quinn con temor y tragando grueso.

_ Besarte. – responde sonriente como si fuera algo común y los demás se quedan boquiabiertos. Rachel salta de la silla.

_ ¡Ni se te ocurra! – grita al mismo tiempo que lo hace Santana.

_ Esto va a ser muy caliente. – comenta Puck que estaba al lado de Quinn, quien le da una dura mirada.

Brittany busca su billetera en la mochila, ignorando todas las miradas que los demás les dirigen. La ex porrista no sabe a dónde mirar, realmente incomoda ante la situación y sabiendo que Rachel en cualquier momento pegaría un grito para que esto no suceda.

_ Brittany, no voy a dejar que tires cinco dólares por Fabray. – le agarra de la muñeca, gruñendo entre dientes.

_ He besado a casi todos de aquí, a Quinn todavía no he besado. – le dice sin saber que el hecho de pensar así, incomoda a las tres chicas.

_ Estas de novia con rueditas. – trata de imponer y la rubia burbujeante se encoge de hombros.

_ Artie está aquí… - lo señala – Y no está poniendo ningún reproche. Además será un beso de amigas, Santy. – saca finalmente el billete y lo deja en la mesa frente a Quinn quien se pone más pálida de lo normal.

_ Britt, no creo que sea una buena idea. – trata de persuadir para alargar más el momento y buscando con sus ojos a Rachel – De verdad.

_ Vamos, Quinn. Solo será uno chiquito. – le dice con su amplia sonrisa, agachándose a su altura y la otra rubia se aleja lo más que puede de su amiga.

_ Esto se ha ido de las manos… - Rachel se acerca con pasos ligeros.

Pero antes de que pueda llegar a donde estaba su chica, su respiración se corta cuando sus ojos ven como los labios de Quinn entran en contacto con los de la rubia porrista, todo su interior se revoluciona y los celos queman cada poro de su cuerpo. Los miles de silbidos y murmullos inundan sus oídos y sale con prisa de ahí.

_ Wow… - Brittany se separa, mirando intensamente a Quinn quien estaba en shock – Ahora entiendo porque los demás están comentando que vengan hasta ti, de verdad se ven fuegos artificiales al besarte. – esto hace reaccionar a la joven, salta de la silla y mira a todo su alrededor, frustrada por no encontrar a la morena.

_ Yo termino aquí. – declara levantándose y tratando de escapar de la situación.

_ Quinn no puedes dejar a todos así. – le detiene Mercedes, agarrándola por el brazo.

_ Pero…

_ Ellos están esperando desde hace tiempo, no los puedes dejar así plantados. – señala a todos los que esperaban en la fila.

_ Necesito hacer algo primero, Mercedes. Por favor. – suplica pero la chica niega con la cabeza.

_ Sea lo que sea que tienes que arreglar, puede esperar, esto es más importante. – la arrastra otra vez al puesto.

_ Eso no puede esperar. Y te aseguro que es más importante que esta estúpida cosa que estamos haciendo. – se zafa de su agarre y empieza su carrera por el pasillo.

_ ¡Quinn! ¡Quinn!...

Rachel tenía su mirada perdida en algún punto del escenario, sentada en las primeras butacas y abrazada a sus piernas que permanecían contra su pecho. Ella se esperaba que chicos besaran a su novia, había aceptado que eso sucedería pero nunca se esperó que una chica pudiera llegar a besar a Quinn, eso no estaba ni en sus más remotos pensamientos.

_ Rach… - la rubia le toca el hombro para sacarla de sus pensamientos pero la diva baja más la mirada – Cariño… - se sienta a su lado, tomando su mano - ¿Me puedes mirar? – pregunta en un tono dulce.

_ ¿Te gustó? – murmura con una mueca triste y la rubia le agarra de la barbilla para que pueda verla.

_ Debo confesar que me sorprendió y asusto en un principio… todas las miradas de los demás estaban sobre nosotras y simplemente mi mente se puso en blanco en cuanto Brittany me beso. – explica y aferra el agarre con su chica – Pero no sentí nada, eso te lo puedo asegurar.

Se quedan en silencio por unos minutos y Rachel deja caer su cabeza en el hombro de la ex porrista, soltando un suspiro cuando siente un beso en su coronilla.

_ Creo que el hecho de ver que otra chica te besaba, me sacó de quicio. Soporte la idea de que los chicos te puedan besar porque…bueno, ya sabes, eres muy popular y ellos te desean… - empieza a juguetear con los pálidos dedos entre los suyos – Pero ahora me doy cuenta que también lo puedes ser entre las chicas… seguramente hayan empezado a hacer fila. – sonríe con algo de pena.

_ No creo que vaya a volver ahí. – se encoge de hombros y la morena la mira con sorpresa.

_ Los chicos se enojaran contigo.

_ Prefiero que ellos lo estén a que tu no lo estés. – responde, dándole un beso en la sien y sacando una pequeña sonrisa en Rachel.

_ No estoy enojada solo…

_ Celosa. – le corta, sonriendo divertida y recibiendo un leve codazo en sus costillas.

El silencio recae nuevamente en ellas pero Quinn es consciente de la creciente tensión en la cantante; traza, con su pulgar, círculos en el brazo de la chica y le examina los gestos.

_ ¿Sucede algo? – cuestiona y el cuerpo de la morena se tensa más entre sus brazos antes de soltar un suspiro.

_ No es nada… - la mirada avellana se vuelve más interrogativa y ella se muerde el labio inferior – Es solo que…con esto de que has besado a Brittany, las demás se te querrán acercar seguramente para saber si también es verdad que al besarte se ven fuegos artificiales. – la rubia mira al frente con incomodidad, pensar en eso la ponía realmente incomoda.

_ No creo que vayan a hacer eso, saben cómo son todos en esta escuela, Rach. Todos en este pueblo son homofóbicos, si las chicas empezaran a hacer eso, todo su año escolar estaría llenos de granizados. – la morena se estremece ante la sola mención de esto – Es de eso que te quiero proteger, cariño. Logre que dejaran de atacarte con los granizados pero si se enteran de lo nuestro… no podre protegerte. – aprieta el agarre de sus manos.

_ Quinn… no podremos estar ocultas todo el tiempo, en algún momento se lo tendremos que decir a nuestros compañeros. – murmura.

_ Dame tiempo ¿sí? – pide con ojos suplicantes – Por favor. – le acaricia las mejilla e inclina un poco su cabeza para poder convencerla.

_ Eres una tramposa. – replica con una sonrisa, contagiando a la otra quien le empieza a dar pequeños besos, uno detrás de otro – Y no se ven fuegos artificiales. – dice y la rubia le cuestiona con la mirada - Veo más que eso…

_ ¿A si? – se asoma más a ella, haciendo que la espalda de la morena choque con el respaldo.

_ Quinn, puede venir alguien. – avisa cuando siente que los besos van descendiendo hasta su cuello.

_ ¿Quién puede venir? – dice por lo bajo, agarrando con posesión su cintura – Estamos completamente solas, amor. – sigue con su pequeño ataque, estremeciendo todo el cuerpo de Rachel.

_ Lo digo enserio, los chicos deben estar buscándote… - su voz sale temblorosa y lleva su mano a la nuca de la rubia.

_ Todos esos besos solo hacían que mi deseo por ti incrementara, Rach. Jamás había sentido tanto rechazo por besos ajenos y desear tanto los tuyos. – confiesa y le da un pequeño mordisco en el punto del pulso, provocando un espasmo en la morena.

_ Quinn, acá no. – la agarra de los brazos para poder detenerla pero la fuerza ha abandonado su cuerpo por completo.

_ ¿Y si adelantamos San Valentín en mi casa? – sugiere con tono juguetón y la diva da un leve golpe en el hombro.

_ No pienso faltar a clases, Quinn. – responde y justo en ese momento se escucha la campana, la rubia suelta un bufido molesto.

_ Estas salvada. – se tira en su butaca, pasándose las manos por el rostro para calmarse un poco.

_ Vamos, no quiero que el profesor de ciencias me deje fuera dela clase. – se incorpora con energía pero frunce el ceño cuando ve que la otra sigue sentada – Quinn ¿no escuchaste la campana?

_ La escuche… pero recuerda que es mi hora libre, no tengo ninguna asignatura.

_ Cierto, lo había olvidado por completo. – se agacha a su altura para darle un último beso – Nos vemos en Glee. – se despide rápidamente.

_ Hola, chicos. – el Sr. Schuester entra con su gran sonrisa a la sala - ¿Cómo ha ido todo?

_ Aunque Quinn se haya bajado a mitad de trabajo, hemos recaudado lo suficiente para las nacionales. – informa Artie mientras se acerca a su profesor con la plata, Quinn gruñe por lo bajo al mismo tiempo que el mayor los mira confundido.

_ ¿Paso algo malo? – pregunta ahora preocupado.

_ Me he sentido descompuesta, nada más. – miente de buena manera y eso, al parecer, le basta para el profesor.

_ ¿Te sientes bien ahora?

_ Mucho mejor. – le sonríe aunque recibe miradas confusas de sus compañeros.

Pasan minutos hablando de los últimos arreglos sobre las nacionales antes de que Will se pueda enfocar en la clase del día, sonriendo ampliamente cuando comenta acerca de San Valentín. Al preguntar acerca de quién quiere pasar para cantar algo, Rachel es la primera en alzar la mano con ojos brillantes pero alguien más levanta la mano, llamando la atención de los demás.

_ ¿Sam? Es una sorpresa que te animes a cantar… Ven, adelante. – lo invita y Rachel suelta un bufido de molestia al verse ignorada, Quinn por detrás de ella reprime una sonrisa.

El chico se remueve incomodo antes de suspirar y levantarse, pasando sus dedos por el flequillo para acomodarlo de costado.

_ Bien… - se frota las manos con nervios y dirige su mirada hacia Quinn – Sé que han pasado meses desde que nos separamos pero quisiera que me des otra oportunidad. – comenta, dejando a la rubia boquiabierta al igual que la morena.

Sam agarra su guitarra y empieza a interpretar el instrumental de Baby, los chicos se sorprenden ante esta decisión pero él ya está totalmente concentrado en Quinn quien tenía una cara contrariada. Muy pronto, sus compañeros empiezan a disfrutar de la canción menos la pareja que todavía estaban procesando lo que estaba sucediendo frente a ellas.

El rubio termina cantando de rodillas frente a Quinn, su respiración esta agitada debido a la constante actividad que había hecho hasta hace unos segundos.

_ Quinn ¿quieres tener una cita conmigo? – pregunta con confianza y agarrando su mano.

Todos están a la expectativa de la respuesta, sonriendo con ternura ante la escena, la rubia hace una mueca y sonríe forzosamente mientras trata de soltarse del agarre.

_ Lo siento, Sam. – le responde y la cara del chico se deforma en total confusión – No puedo ir a una cita contigo. – ofrece una sonrisa de pena.

A los demás se les corta la respiración de la impresión sin esperar esa respuesta, Rachel mira para otro lado para sonreír tranquilamente, sus músculos al fin relajados.

_ ¿C-cómo? Pero pensé que la canción te iba a gustar. – logra hablar el futbolista todavía de rodillas.

_ La canción me gusto, Sam. Pero no puedo salir contigo, ya no siento nada por ti. – trata de no decirlo tan alto para no dejar mal parado al chico frente a sus amigos.

_ Pero… - trata de objetar y deja que sus hombros caigan en rendición – Pensé que dejándote espacio iban a calmar las tensiones entre nosotros pero al parecer me equivoque. – baja la mirada.

_Perdón, Sam. – susurra cuando el rubio se levanta con tristeza y vuelve a su asiento.

_ Guau, eso no me lo esperaba. – dice Mercedes al cabo de unos segundos y mirando a ambos rubios con una mirada confundida.

_ Bien… - el señor Schuester mira a sus alumnos - ¿Rachel tu querías cantar? – pregunta para sacar la leve tensión del ambiente.

_ Por supuesto. – salta con entusiasmo hacia el frente y le susurra a Brad la canción elegida.

Se endereza, tirando su pelo por detrás de los hombros y dándole una rápida mirada a su novia, haciéndole saber que la canción es para ella.

I wanted to be like you
I wanted everything
So I tried to be like you
And I got swept away

I didn't know that it was so cold
And you needed someone
to show you the way
So I took your hand and we figured out
That when the time comes
I'd take you away

If you want to
I can save you
I can take you away from here
So lonely inside
So busy out there
And all you wanted
was somebody who cares

I'm sinking slowly
So hurry hold me
Your hand is all I have to keep me hanging on
Please can you tell me
So I can finally see
Where you go when you're gone

All you wanted was somebody who cares
If you need me you know I'll be there
Oh, yeah

If you want to
I can save you
I can take you away from here
So lonely inside
So busy out there
And all you wanted
was somebody who cares

Please can you tell me
So I can finally see
Where you go when you're gone

Quinn trata de contener las ganas de ir a por Rachel y reclamar sus labios en un apasionado beso. Sus amigos y profesor aplauden la presentación, la morena vuelve a su lugar sin esconder la gran sonrisa que tiene dibujada en su rostro.

_ Excelente, Rachel. Como siempre. – le alaba el mayor y la ex porrista resopla con fastidio ante la falta de entusiasmo que pone él con respecto a Rachel - ¿Alguien más que quiera pasar?

_ ¡Quinn, esto es hermoso! – exclama mientras ve el portarretrato que la rubia le regaló – Es de cuando estábamos allá. – traza sus dedos por la fotografía, sonriendo al recordar el día en que festejaron el año nuevo en la cabaña. Quinn la abrazaba por la cintura desde atrás, dejando un tierno beso en su mejilla mientras que ella posaba sus manos sobre las de la rubia, portando una brillante sonrisa al recibir ese gesto tierno por parte de la otra – Me encanta. – mira a Quinn y le agarra de la mejilla para darle un beso.

_ Me alegro de que te haya gustado. – baja su mirada con timidez, enterneciendo más a la morena.

_ Pero esta no la tengo en los archivos que me enviaste de las fotos de las vacaciones.

_ Es porque justamente a esta me la guarde hasta esta fecha. – le cuenta y la envuelve entre sus brazos, besándole la frente.

_ Lo adoro, lo tendré en mi mesita de noche. Quiero que sea lo primero que vea cuando despierte. – informa sin quitar su vista del cuadro.

_ Me gusta cómo suena eso. – se sienta en el borde de la cama, atrayéndola para sentarse en su regazo – Y ame la canción que me dedicaste en Glee, gracias. – Rachel se sonroja y deja su regalo en la cama antes de envolver sus brazos alrededor del cuello de su chica.

_ Quería ser la primera en cantar pero Sam se me adelanto. – hace una mueca – No me esperaba que el todavía sintiera cosas por ti.

_ También fue una sorpresa para mí, pensé que había sido demasiada clara hace unos meses. – comenta y ambas se quedan en silencio, pensando en todo lo sucedido horas anteriores – Los chicos piensan que se la cantaste a Finn. – gruñe entre dientes y Rachel la mira fijamente, tratando de aclararle que eso no era cierto pero sabiendo que el chico alto seguía siendo un tema difícil de tratar entre ambas, ella le empieza a robarle beso tras beso.

_ Que piensen lo que quieran pero nosotras dos sabemos muy bien que te lo dedique a vos. – murmura y Quinn la besa con intensidad, arrastrándola hasta el medio de la cama – Tu sabes muy bien que en mi mente y corazón solo existes tú, nadie más.

La rubia la recuesta en el colchón y las dos comparten una mirada llena de adoración, se abrazan fuerte y sueltan un suspiro al sentirse en total calma ante el tacto de ambos cuerpos. La rubia empieza a repartir besos desde la frente hasta el cuello, sonriendo cuando siente como la piel se eriza ante su roce.

_ Te amo, Rach. – la morena sonríe, le encantaba oír esas palabras y se lo hace saber a través de un apasionado y posesivo beso, dando lugar a ardientes caricias y en donde los gemidos son ahogados en sus bocas.


Canción:

All you wanted de Michelle Branch