"No soy buena en el amor, no tengo suerte," eso le dice ella, para él son excusas. "Además, tú no eres el indicado para mí, Sasuke."
Siempre cometiendo los mismos errores, siempre tratando de estar juntos...
You know, I'm bad at love
[Epílogo]
Eran las últimas semanas donde Sakura se encontraba a sí misma enfrentando todo aquello que creyó en el olvido.
Él sabía bien que pedir disculpas no era fácil, mucho menos para ella, quién siempre se protegió tras la indiferencia y egoísmo. Comportándose hueca y superficial, ignorando el dolor que provocaba en los demás, en sí misma.
A Sasuke, la chispa de orgullo en él, esa que iba creciendo hasta convertirse en una llamarada de admiración y amor hacia esta mujer que sostenía su corazón... ella era fuerte, era resistente y no se dejaba vencer. No importaba cuantos baches hubiera en su camino, ella se mantenía de pie, continuando...
Luego, ser honesta y aceptar que durante mucho tiempo estuvo equivocada. Aceptar por fin que su amor era mutuo, y que juntos podían ser felices.
Aunque no podía eliminar ese pequeño miedo que vivía en ellos, uno que sabía tardarían mucho en erradicar, Sasuke no se dejaba caer. Habían pasado por demasiado, y en este punto, no había algo ni nadie que pudiera arrancarla de su lado.
Sasuke primero moriría que estar sin ella.
Obsesión, podrían llamarle. Amor, era lo que alimentaba sus palabras y acciones.
Cuando has tenido a la persona más importante para ti, cuando eres separado de esta, para luego tenerla a medias, verla con alguien más... no, Sasuke sabía lo que era el infierno y no estaba dispuesto a pasar por eso de nuevo.
Y mientras su mente se enfocaba en esa mujer–siempre Sakura,–sus pasos hacían eco en el pulido azulejo. Pasillos desconocidos, personas sin rostro y sonidos de fondo, su meta era llegar hasta donde ella.
Y la divisó con facilidad, su cabello un espectacular entre un mar de monotonía, sus facciones finas y cuerpo delgado, su postura era tensa.
Le admiraba por su fuerza, cualquier otra persona no habría llegado hasta este punto.
Su atención siempre enfocada en una sola mujer, que tardó en reconocer a la rubia frente a ella.
Unos días atrás, cuando la volvió a ver luego de años, su primer pensamiento y acción fue evitarla. Correr y alejarse de este fantasma. Desear que volviera a desaparecer de su vida...
Pero ya no podía mantener esta constante; huir.
Por demasiado tiempo Sakura se empeñó en enterrar esas pequeñas semillas de miedo, rencor e inseguridad alimentadas por más emociones negativas que, llegado a un punto de quiebre todo su ser estaba envuelto por espinas y ramas torcidas. Ella no podía avanzar con eso atándole al piso...
Lo discutió con Sasuke, estuvo por días meditando y decidiendo si este era un paso que debía dar en esos momentos. Había estado tan frágil, pues su última crisis había sido debió a eso.
Ino...
"No tienes que obligarte," había dicho Sasuke, su cuerpo pegado al de ella, su ser incondicional siempre a su lado...
Regresando el tiempo, rebuscando momentos en ese baúl de recuerdos dolorosos, con la culpabilidad atacando, que una vez más confirmaba que él siempre estaba para ella.
Qué estúpida había sido. Como adolescente, siempre ciega y dolorida de lo que se decía, insegura de esas voces que alegaban Sasuke era demasiado bueno para ella. Les había creído, y lo había pagado muy caro.
Y fue entre reminiscencia, que decidió cerrar por completo el ciclo.
Donde esto inició mal,
"Yo puedo hacerlo," ella le dijo con decisión, ella podía enfrentar esto.
Y no había esperado volver a verla, pero el destino jugaba a su favor, y de regreso a la clínica, en el área de psicología ahí estaba.
Era como la recordaba, largo cabello rubio, figura de modelo y rostro hermoso. Ino siempre fue todo eso que Sakura alguna vez deseo ser. Lo que por mucho intentó imitar... pero ahora, frente a ella, no lucía como en sus miedos, no del todo. No había sudor en sus manos ni deseos enfermos de alejarse de su campo visual, si bien podía dar a notar las miradas inquisitivas, –¿era perjuicio?– Como sus ojos celestes insistían en analizarla, y los deseos de ella de alejarse estaban ahí.
El inicio fue vago y flojo, como no queriendo, y un simple, "¿Qué tal?", les llevó a sala de espera. Sus asientos acolchonados, pero no mentía, era incómodo y desagradable, sin embargo necesario. Por ella, por Sasuke. Él se merecía todo. Enderezó los hombros, si Sasuke fue capaz de tanto por ella, esto no debería ser el fin de su mundo.
Antes de la universidad no le había vuelto a ver, su amistad se había disuelto el momento en que la pelirosa vio a su mejor amiga y Sasuke besándose.
Ino notó el breve cambio en ella, el desafío en sus ojos, sin dejar bajas las defensas. Después de tanto, aun podía ver a través de ella.
"¿De algo querías hablar?" Su voz sacando a flote tantas cosas... "Sasuke me besó, lo vi saliendo de los vestidores con otra chica, escuché que sólo juega contigo..." sus manos en puño, sus uñas clavando su piel, un nudo en la garganta y deseos de soltarle una bofetada por cosas que antes no se atrevió a cuestionar...
Para Ino esta relación dejó de existir cuando se enteró que Sasuke y Sakura salían...
"Hay algo... una pregunta que necesito respondas," Una ceja alzada, no esperando del todo que realmente hablara. No dijo nada, esperó a ella... la Sakura de antes no tomaba la iniciativa.
"Sasuke no te besó."
¿Dónde estaba la entonación en la pregunta? ¿Había siquiera necesidad de formularla cuando ella sabía la respuesta? Ino pensaba, ¿Qué es lo que espera? Aun así, jugó. "¿Hum? ¿Por qué te puede interesar algo que ocurrió hace años?
La molestia en su tono y su gesto, Ino lo notaba con ojos agudos y centrados, le estaba midiendo.
"Contesta."
"¿Por qué es tan importante?"
Una travesura de niños, unas palabras maliciosas... sonrisa de lado, esos labios color intenso y la diversión a su costa, la imagen con la que Sakura siempre le retuvo.
"¿Tú y Sasuke-kun están juntos? ¿Aún?"
Burla. Incredulidad. Sorpresa. Ino aún no podía creer del todo esto. Recordó la mañana que la vio, con ese sobre y el nombre en él. Uchiha. Así que se mantuvieron...
Siendo sincera, jamás creyó pudieran estar juntos hoy día.
Había una emoción dentro de ella, que de momento no podía identificar. Era un déjà vu, una neblina de recuerdos que sabía eran debió a la chica pelirosa frente a ella, esa que creyó sería su mejor amiga. Pocas veces ponía su mente a analizar su adolescencia, muchas tonterías y situaciones que eran dejadas al lado ante momentos presentes, importantes. Ver a Haruno Sakura de nuevo era toda una desagradable coincidencia.
Tenía una mancha, el recuerdo de esta chica, su conexión. Ella era, después de todo, un punto amargo para Ino. Acostumbrada a tener lo que quería, a hacer y deshacer, a sobresalir y siempre ser el centro de atención, el haber sido ignorada, dejada de lado por el chico del cual estaba enamorada, por ella, siempre fue una magullada a su ego.
Tenía veinticinco, un trabajo estable y una vida perfecta, y ante sí se encontraba con Sakura, recordatorio de que el pasado no se puede ignorar... ¿Qué había sido de ella? ¿Se encontraba bien? De ser así, ¿por qué le buscaba y exigía una respuesta que dudaba tuviera relevancia en su vida? seguro...-
Oh,
La falsa confianza tras su mirada de desafío, su postura tensa... vaya.
Para Ino su época de amistad es una que ahora le es un tanto indiferente, no le quitaba el sueño ni le hacía sentir miserable, muy a pesar de su saber en su mal actuar. En cambio, la chica de colorido cabello sentada a su lado no estaba en la misma posición.
No todos dejan el pasado atrás.
No podía hacer un análisis rápido con posibles señales, pero por su conocimiento y experiencia, Sakura explayaba temor.
Tanto le importaba su respuesta...
Desde la visión periférica advirtió como alguien se acercaba, mirando directamente quedó callada–la otra chica no lo había notado.
Era la confirmación que no necesitaba.
"Hah, a decir verdad no me sorprende..." movió su cabello detrás de su hombro, reajustó su postura y una sonrisa sabedora, sus palabras estaban haciendo efecto, "siempre fuiste muy intensa en cuanto a Sasuke-kun se refería,"
Le vio respingar, a ambos. El que su boca mencionara su nombre no era del agrado de la otra chica, eso podía notarlo.
"Te lo diré por última vez-"
"No creo que sea necesario. ¿Por qué preguntas lo que ya sabes?" La sonrisa no se iba de su rostro, la breve vulnerabilidad de la otra, la fuerza de él para mantenerse pasos atrás. Ino mordió su labio, no sabía por qué hacía esto. "Pobre Sakura, tan insegura como siempre. ¿Quieres que te diga que siempre mentí y me interpuse? Vamos, tanto tiempo, eso es algo que tú siempre has sabido, ¿no?"
Presión. Llevarla a un punto.
Vamos,
"Sí."
Confrontación.
"¿Y ahora? ¿Quieres una disculpa?"
¿Cuánto ha cambiado? ¿Cuán herida está y qué necesita para romperse? La fascinación que esta chica despertaba en Ino, había olvidado eso. "¿Qué harás, Sakura? no me digas que tu relación depende de mi respuesta..."
"No."
"¿No?"
"No." Tomó aire, "No es lo que-"
"¿Qué es lo que vienes a buscar, entonces?" No apartaba la mirada de ella, a sabiendas que Sasuke estaba a distancia y que ahí se quedaría.
Veía el ligero temblar de sus hombros, la negación al mover su cabeza y sus manos fuertemente cerradas en puños y el autocontrol con el que quería detener a su rostro de dar a mostrar sus sentires, luego uno de esos puños fue a chocar contra el sofá.
Ino lo entendía.
Si algo odiaba de ella, algo que Sakura siempre detestó de Ino fue cuanto podía saber con una mirada, cuán manejable era ella en manos de la rubia. Y siempre fue más fácil culparla por todo, por su fallida relación, por su actuar ahora, pero eso ya no era el punto.
"¿Quieres que te diga que lamento con toda el alma mentir y obligarles a una relación vacía? Que seguro pasas por un momento horrible y eres tan patética como para dejarle ir... ¿es eso? ¿Sabes? Si vas a vivir toda tu vida esperando a aclarecer el pasado, dependiendo de la voluntad de los demás, entonces déjame decirte; nunca llegaras a ningún lado."
Levantó la mirada tan rápido, ojos verdes incrédulos a lo que había escuchado. Ella, con su sonrisa simpática, de superioridad... teniéndole lastima... más aun, sus palabras, tan ciertas...
El nudo en su garganta y la impotencia. ¿Cómo debía actuar? ¿Qué debía decir...?
No era como quería cerrar ese ciclo, no era lo que esperaba. Una plática civilizada o una disculpa, pero en este punto junto a esta desconocida... ¿Qué era lo que Sakura quería realmente? Qué necesitaba...
Hacía mucho sabía que Sasuke no era el culpable de besar a Ino, lo sabía por tantos años, y aun así ella decidió ignorar y actuar contra él, contra sí misma. Que Ino recalcara eso, sin tregua o anestesia, sin ofrecer un borrón y cuenta nueva...
Me he cansado de jugar a la victima...
"Tienes razón," Siempre la han tenido, todos... "No quiero una explicación, mucho menos una disculpa. No las necesito."
Era el brillo de la furia contenida en esos ojos verdes que siempre le cautivaban, que siempre había envidiado, que Ino esperó.
Reacción.
"Fuiste una perra engreída, no te importó romper mi corazón, arruinar mi noviazgo... mintiendo. No necesito de una disculpa vacía para darme fuerzas." Se levantó de su asiento, y este pequeño movimiento representaba tanto...
Al fin, con los pies plantados en el suelo y su vista en ella, mirando esos ojos celestes desde arriba. Voz serena, palabras poderosas, una intensión y una acción; mantenerse fuerte.
"Tengo lo que necesito para ser feliz; su amor."
Por tantos errores, eso era lo único que no podía erradicar aunque quisiera. Tenía razón, no había mucho caso seguir con esto. "Sin embargo, soy yo quien perdono."
De todo, esto era algo que no había esperado, no por cómo se había mostrado. "¿Ahora quien muestra disculpas vacías?"
"Simplemente me deshago de estos innecesarios sentimientos." Soberbia en su voz, una figura que hace poco parecía un ratoncillo y ahora... ahora mostraba carácter.
"Heh, así que sí cambiaste."
Y antes de que ella desapareciera de su vista, antes de cruzar el umbral de la estancia y se alejara por completo, Ino dijo algo.
Sakura no lo esperaba, su corazón se encogió, sin embargo ni eso le detuvo, siguió caminando... sin pausas o dudas, hacia la persona que le esperaba.
Sus ojos puestos en ella, su cuerpo acercándose y tomándole de la mano, sujetándola con fuerza y su presencia ofrecían todo esto que Sakura siempre ha de necesitar.
"¿Todo bien?" Ella asintió, con varias emociones remolineando y esas últimas palabras de Ino envueltas en sinceridad eran un suave coro,
"Lo siento,"
"Sí," respondió a la pregunta de Sasuke. Ino, este encuentro fue la flor que ella necesitaba para el sepulcro de este horrible e inseguro pasado. "Todo está bien ahora."
Llevar chicos diferentes a su casa había sido la recurrente hasta poder ignorar retorcidos y profundos sentires que sólo él provocaba en ella.
Su boca le besaba con fuerza, sentimientos por siempre ocultos liberados en forma de palabras, acciones y expresiones. Sus manos acompañaban la danza, tocando todo a su alcance, acercándola más...
Su nombre,
"Sakura,"
Era la plegaria que él siempre daba en momentos así. De poca decencia y pasión desbordante, de calor y seguridad...
Sus manos rodeando su cuello, inclinándole, obligándole a bajar más el rostro y tomar un ángulo distinto. Su beso se profundizaba, en su lengua el sabor fuerte de una bebida cuya importancia fue poca, pero aun así se mezclaba con él. Labios succionando, dientes sujetando, alientos entremezclados y la negación de separarse.
No fue la falta de aire en sus pulmones el motivo de su separación.
No estaba segura de quien odiaba más el teléfono que les interrumpió, si Sasuke o Sakura. Tomándolo entre sus manos, el ceño fruncido en el rostro de él, sin evitar un bufido de burla al ver el contenido.
"¿Que sucede?"
"Naruto."
Le enseñó la pantalla, por un momento la luz brillante le desenfocó.
Un texto mal escrito, demasiado emoticones y una imagen.
"Más vale que no piensen vivir en libertinaje," Se leía. Así también, un Naruto vestido muy formal, rostro serio sosteniendo una biblia en mano.
El silencio finalizó con una risa de ella, incrédula y divertida. Tomó el celular en sus manos y comenzó a escribir en él. Sasuke sólo le observaba mover sus dedos y sonreír de vez en vez. Sus ojos parpadearon con fuerza ante el flash en su rostro.
"Más te vale que-"
"Tarde," Su lengua fuera, gesto de burla. "Ya la envié."
.
Su amor no fue puro o dulce… De cuento de hadas.
Era posesivo
Doloroso.
Persistente.
"Quiero un amor cálido, uno que complemente mi alma."
Chico tras chico, tras chica, error y dolor.
No le culpen por querer intentarlo, ella sólo buscaba con todas su fuerzas lo que tenía a su lado.
Incondicional.
Sasuke era...
"Felicidades," Besó sus labios con ansias, efusivo. Su mano posesiva en su cintura, una sonrisa media en su beso. Sakura sostuvo con fuerza las carpetas en mano, pues él le inclinada hacia atrás y estas caerían al igual que su bolso.
Las flores de Sakura adornaban el paisaje, los pétalos caían al piso y coloreaban el suelo. Las personas a su alrededor miraban brevemente a esa joven pareja demostrándose afecto. Consciente, Sakura sintió su cara arder, apenas si había dado unos pasos fuera del hospital y Sasuke le tomaba. No mentía, se sentía bien.
Abril traía consigo cierres, cambios, y nuevos comienzos. Luego de tanto...
Había estado tan ocupada tramitando su cambio, y había esperado que esto fuera más difícil y tomara más tiempo, pero tuvo salida sin problemas. Ese fue su último día en ese hospital, más no había esperado que Sasuke le recogiera.
"¿Tienes hambre? Podría cocinarte algo," Susurró contra su oído, y su mano dejó de estar en su cintura, bajando lentamente.
"... mejor comamos fuera,"
"Que aguafiestas,".
"Te conozco a ti y a tu definición de "cocinar", no quiero que me tengas despierta tan tarde, tengo que llevar estos documentos tempr-"
"Heh, al parecer no me conoces tan bien como crees..." si bien su mano había detenido sus avances, el cómo su cuerpo se inclinaba al de ella, su aliento tocando su piel y sus ojos gritando todo lo que él podía hacer ese día si ella accedía... y lo que haría si ella se rehusaba... Sakura no pudo evitar sentir esa calidez conocida en su vientre cuando sus palabras se registraron en su mente, "¿Quién digo algo de dejarte dormir?"
.
Él no era su hombre perfecto,
"¿En qué momento piensas comenzar a empacar?"
"Luego," medio dormida dijo, aun emperezada bajo las sabanas. Sólo trató de enterrar más su rostro en la alomada, ignorando su voz, la luz de la ventana y el deber.
"Sakura," La advertencia en su tono fue nada en ella, hasta que la misma luz brillante le cegó y el aire probó su piel. El miedo de no tener un soporte y ser cargada por esta persona se presentó, gritos ahogados de sorpresa y miedo.
"¡Sasuke! ¡Bájame!"
"Ve a empacar,"
"¡Lo haré luego!" Los manotazos seguían y las pataletas, los gritos de indignación se transformaban en risas incontenibles y palabras juguetonas, manos traviesas y sonrisas brillantes. Terminando ambos en la cama, continuando con las expresiones y diálogos inmaduros, sus rostros cerca y declaraciones inquebrantables.
Esas que se sellaban con besos suaves y pasionales, dando inicio a un campo más placentero, pero no menos cálido...
.
... Porque Uchiha Sasuke sólo amaba su cuerpo.
Sujetaba sus manos, besaba con lentitud sus labios. Él nunca era paciente o suave al tomarla, siempre inflexible y poco tolerante, como si cada vez que estaba con ella fuera a ser la última. La despedida dolorosa de un amante que sabía lo de ellos llegaba a su fin. Un adiós agridulce, traspasando su piel y marcando su alma. Su nombre siempre tatuado en ella.
Sakura siempre fue, después de todo, sólo de él.
Y ahora, las yemas de sus dedos revoloteaban superficialmente, como el aleteo de una mariposa, imperceptible pero con ímpetu. Como esas pequeñas caricias erizaban su piel y encendían el fuego de su alma, la incontrolable lujuria de su cuerpo, cuando sus dedos adulaban su vientre, ceremonial; con respeto y amor... bajando hasta esa parte húmeda y palpitante. Como uno, luego dos dedos entraban en ella, le obligaba a aceptarle, a acostumbrarse e iniciar... como ella se retorcía debajo de él, mordiendo su labio para evitar rogarle que parara, más aun para no suplicar que nunca se detuviera.
Era un manjar, el verla así de expuesta, ansiosa y perdida... con movimientos lentos y tortuosos, un ritmo controlado sólo por su propio placer de verla retorcerse y gemir, hasta que la paciencia se terminara, por él, ella.. Ambos... imposibles de sobrellevar tanto. Como con ambas manos le tomaba de la cadera, la cintura y le obligaba a darle la espalda, a inclinarse, una mano palpando su vientre, guiándole, pidiendo de manera silenciosa por la flexibilidad de esa conocida posición.
Verla así, respiración chocando contra el colchón, puños encerrados en las sabanas, cualquier cosa que le ayudara a mantener su mente ahí, un ancla para no perderse tan pronto, mientras él... Sasuke, observando desde atrás, como antes- como siempre, a espaldas de ella esperando por una afirmación antes de poder actuar...
Y fue el breve gemido de impaciencia de parte de la pelirosa, sus ojos vidriosos y oscuros, sin filtros, sin ocultar sus deseos, que Sasuke prosiguió. Ambas manos palpando a libertad su cadera, sin restricción o pena, acogiendo los carnosos músculos, dedos clavándose en su piel. Sintiendo y manejando, para luego separar ambas mejillas y mirarle mejor. Fluidos mostrándose, su propio miembro endurecido y necesitado, el palpitar del mismo era demasiado como para seguir aguantando, sin importar cuanto tratara de aliviar la presión con su mano, sus propios fluidos derramándose de la punta. Aun en una mano, su pene cerca de su entrada, pasando lentamente, mezclando sus líquidos y agonizando ante el calor entre ellos. Su sano juicio no estaba, y sin previo aviso o permiso entró en ella.
Como si con la penetración el aire fuera golpeado de su pecho, Sakura resintió el tacto. Enterrando su cara aún más en la almohada cuando Sasuke se adentró por completo en ella, y queriendo retomar su respiración, acostumbrarse a él, otro suspiro se escapaba de sus labios cuando le sintió salir, lento. Luego de nuevo, duro, sin piedad contra ella. El movimiento continuo de la cama bajo ella, el sonido de carne contra carne que apenas si podía sofocar los sonidos guturales de él, los gimoteos incontrolables de ella. Sus nombres como un rezo de adoración, palabras pecaminosas y penetraciones incontrolables. Estocadas rápidas y desenfrenadas llegando a lo más profundo de ella. Todo lo que esa mujer de delicado corazón y fuerte alma provocaba en él expresándose de manera corporal.
Sasuke encontró su propio rostro enterándose en su cabellos suaves, su cuello, el aire titilaba contra su húmeda piel era pasado de alto por su mente, pues sus labios rozaban su piel y se abrían para dejar salir su voz. Sólo su mente podía diferenciar su sonido, incluso con el incesante mover de su pelvis contra ella, Sasuke susurraba palabras prohibidas en su oído; indecentes promesas y suaves pensares. Como esos verdaderos "te amo," le hacía derramar lágrimas y llevarla a un límite.
No importaba cuantas veces o de que formas Sasuke la tomara, cada vez más duro y exigente, placentero y necesitado, al borde de las lágrimas... las emociones tras sus actos era su clasificación de amor.
Y sin importar cuanto, esos sentimientos no se desvanecían.
.
Haruno Sakura no obtuvo la vida perfecta...
"¿Te gusta?" Ella sólo atinó a asentir, absorta de la vista que ese lugar significaba; futuro.
El edificio era grande. Itachi les recibía a pie del mismo, con una sonrisa acogedora.
"¿Está bien esto?" que ella fuera con él. Esa pregunta, dicha tantas veces...
"Sí," Y Sasuke le tomó de la mano, respondiendo por tantas ocasiones más. No había otra opción más que esta, jamás la habría, no una que él estuviera dispuesto a aceptar. Esto era lo que había querido por tanto tiempo, una meta lejana e imposible...
Jamás pensó que pudiera vivir para presenciar esto, mano en mano entrado a la que sería su nueva vida, su nueva oportunidad... y hogar.
Hace tanto tiempo que no decía eso, hogar. No podía describir los sentimientos de facilidad que esto le provocaba, más sin embargo Sasuke sabía que con Sakura a su lado, esos estremecimientos no desaparecerían.
.
Ella mentiría al decir que él es el indicado.
No, porque Sasuke fue su mástil, su amor y entrega, perseverancia y perdón... él fue lo que le ayudó a salir a flote de aquel abismo de perdición. Quien esperó por ella y le dio cuanta oportunidad. Quien le prometió amarla sin condición o pasado, sin juzgar.
Su amor duro y sincero, siempre presente, jamás dejándole ir, nunca mintiéndoles con palabras bonitas o falsas esperanzas.
La primera persona que estuvo ahí y creyó en ella, quien le daba esta realidad lejos de soledad y coloridos sueños imposibles.
"¿Sasuke?"
"¿Hum?"
La habitación era acogedora para ambos, la emoción aun vibraba en su piel. Sábanas frescas y la oscuridad presente, aun así, Sakura jamás se había sentido tan protegida.
Su cuerpo moviéndose, sacándose de su agarre y mirándolo de frente, en los ojos oscuros de él el sueño y cansancio se hacían presentes, y aun eso siempre enfocándose en los rasgos de ella. La mujer no perdió tiempo, se inclinó hacia él hasta que sus labios se conectaron y los movimientos suaves de ella coaccionaron los de él. Un beso desprevenido, vivido y barajado de emociones libres en ella. Sinceridad y agradecimiento, amor y afecto que ya no ocultaba, y cuando el beso se alargó y el aire fue una necesidad, ella se separó, tan sólo unos centímetros de él, pero sus narices tocándose, sus frente juntas y sus ojos sinceros enlazando sus miradas. Negro ónix expectante, verde brillante, amoroso. Y cuando sus labios recitaron lo que su cuerpo esperaba, lo que ambos asumían y sus ojos no ocultaban, Sasuke juró que su corazón latió tan rápido y pesado... su sentir era indescriptible.
"Te amo,"
Y siendo él quién retomara el acto de reunir sus labios otra vez y para siempre. Sueños antiguos desechados y nuevas expectativas que ya no era imposibles marcándose en ellos. Sus pensamientos eran todos ella y el futuro imperfecto que construirían, al fin sin reservas o daños, sólo Sasuke y Sakura.
Manos entrelazadas, el anillo en su dedo anular cerrando la promesa.
.
.
.
.
Había una chica con ojos únicos, cerca de ella vivía un chico orgulloso. Sus miradas se encontraban; ella se sonrojaba, él quería besarla. Estaban destinados a estar juntos, pero los celos sacaban lo peor de ambos.
Siempre cometiendo los mismos errores, siempre tratando de estar juntos...
¿Sabes? ellos simplemente habían creído que eran malos en el amor.
.
.
Para Hikari.
Disclaimer: La historia presentada de mi pertenencia, en ella sólo utilizó sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban o adapten esta historias. Inspirada en la canción del mismo nombre perteneciente a Halsey.
No tengo palabras, más que muchas gracias a todos, de verdad, fueron sus comentarios los que me animaron a continuar. Agradezco su paciencia ante mi tardanza, mis errores y fallos. Esta historia es imperfecta y poco original, pero sin duda disfruté escribirla. A todos, gracias por su apoyo, tengo tan poca experiencia en esto, pero Bad at Love es mi primer longfic terminado y así mismo mi mayor orgullo.
