Ladybug y Chat Noir estaban combatiendo a un nuevo akumatizado. Éste en especial tenía el poder de lanzar fuertes ráfagas de viento con sus manos, con ellas podía hacer torbellinos y otras cosas. Era muy similar a lo que sucedió con "Clima Tempestuosa", se enojó porque obtuvo una mala nota para un tema que investigó mucho (los cambios climáticos) y Hawk Moth se aprovechó de ello.

Chat Noir hacía su mayor esfuerzo con tal de no caer en los torbellinos. Ya le sucedió una vez, y realmente quedó muy mareado. Incluso tuvo que ir a recargar su Miraculous.

—¡Ustedes jamás ganarán! —les gritaba el villano.

Ladybug estaba cruzada de brazos, ya se encontraba cansada de la situación. Pensó en que tal vez podría darle a Tikki la habilidad de volar, pero tendría que llegar hasta su hogar y dejar a Chat Noir solo, eso no era una opción, ambos eran un equipo.

—¿Qué haremos, My Lady? —Chat Noir lucía tan cansado como ella.

—Por ahora sigamos corriendo, creo que el akuma está en su guante —declaró la heroína.

Chat Noir la observó con gran terror.

—¿Y cómo haremos para sacar su guante sin que nos ataque? —preguntó preocupado. Se detuvo un momento para tomar aliento, podría ser un súper-héroe, pero de todas formas, también se cansaba —. Esto es muy complicado, My Lady.

—Lo sé, lo sé...

Ladybug se detuvo al sentir que estaba en un lugar seguro, entonces invocó su "Lucky Charm" y éste le otorgó una cuerda.

—¿Quieres jugar a los vaqueros en éste momento? —preguntó con burla Chat Noir.

—¡No es momento para bromas!

Los héroes se habían detenido durante mucho tiempo, el villano aprovechó el momento y atacó a la súper-heroína, la cual fue elevada por muchos metros. Ella atinó a agarrarse de un edificio gracias a su mágico yoyó, pero estaba muy mareada. Se subió al edificio con dificultad, el problema fue que no encontró la soga.

—¡Dame tú Miraculous o el próximo ataque será más fuerte! —amenazó el akuma.

—Quiero ver que lo intentes —ella intentó sonar segura, pero no le salió bien. Se sentía bastante mareada.

—Tú lo pediste.

Antes de que Chat Noir pudiera llegar a su rescate, e incluso antes de que Ladybug pudiera afirmarse de su yoyo, él akuma lanzó una ráfaga mucho más fuerte. Está vez, Ladybug cayó hasta el parque.

—¡Toma su Miraculous, ella está débil! —gritó Hawk Moth.

—Sí, señor —sonrió el akuma.

—¡Ni lo pienses!

El gatito estaba preocupado por su Lady, entonces una fuerza irracional se apoderó de él y consiguió atacar al akuma, enviándolo un poco más lejos. Él corrió en la dirección que vio que Ladybug voló, y cuando llegó al parque...

Vio algo que no esperaba.

La transformación se deshizo justo frente a sus ojos. Ya no veía a la poderosa y segura Ladybug. No. Ahora frente a sus ojos estaba su Princesa, la chica dulce y tierna que tanto adoraba.

Era Marinette.

Durante todo ése tiempo, Ladybug fue Marinette.

Pero ella con suerte podía mantener sus ojos abiertos, se veía bastante mal, se veía abatida y... herida. Su pierna izquierda estaba en una posición muy mala.

—¿Marinette? —preguntó con terror.

Ella lo vio, sus ojos estaban algo pequeños, hinchados.

—Chat Noir, por favor, debes volver y pelear contra él.

—¿Qué hay de ti? Te ves herida, te ves terriblemente mal. Debo ayudarte.

—No, tú debes proteger a los ciudadanos de París, por favor.

—Tú eres mi mundo, ¿cómo esperas que éste tranquilo si tú estás así?

—Solo confía en mí, estaré bien.

—Siempre.

Chat Noir volvió para combatir al villano. Estaba sorprendido, enojado y confundido. Pero más que todo eso... preocupado. Su Princesa estaba en peligro, ella estaba mal. Tenía que ganar pronto esa batalla para ir en su auxilio.

El combate se extendió bastante, pero sin la ayuda de Ladybug, estuvo acorralado. Estaba en una gran ráfaga de viento, la cual lo tenía muy elevado. Sabía que había perdido, que su hora había llegado, que el mal finalmente ganaría.

Hasta que...

Una cuerda amarró los brazos del villano. Él cayó, pero no le dolió del todo.

—¡Ve por sus guantes! —gritó la débil voz de Ladybug. Él la miró con preocupación, pero de todas formas... se acercó al villano.

Cuando tuvo sus guantes, destruyó uno. Justamente el que no tenía el akuma.

El villano aprovechó y volvió a atacar a Ladybug, la cual chocó contra un edificio y dejó salir un grito de horror. Chat Noir iba a ir por ella, pero ella se adelantó en gritar:

—¡Solo rompe el guante!

Él obedeció, lo partió en dos y cuando vio al akuma, utilizó su cataclismo para destruirlo. Ya no haría más daño.

El chico cayó al suelo, confundido, no entendía lo que sucedía. Pero lo ignoró, lo importante era ver a su amada Lady.

—Estarás bien... —le prometió a la chica que se encontraba inconsciente entre sus brazos. Él sintió miedo.

La llevó hasta su habitación, la acostó en la cama y la transformación acabó.

Una criatura rojiza salió, la cual se presentó como Tikki y le explicó un poco la situación.

Él quería cuidarla, curarla, llevarla a un Hospital, pero Tikki le recomendó que esperara.

Marinette no despertaba, eso lo tenía desesperado. Pensó que la había perdido. Y es que... nunca la había visto tan mal, tan deteriorada.

—Marinette... si alguna vez hubiese sabido que tú eras Ladybug, te juro que me habría enamorado de ti desde el primer día, desde nuestra primera conversación —le dijo a la chica durmiente acariciando sus cabellos con una ternura especial —. Creo que estaba cegado con todo esto de ser un súper-héroe. Me enamoré de tú parte heroíca, sin darme cuenta de que como Marinette posees las mismas cualidades. Fui un tonto —se lamentó.

Aún seguía siendo Chat Noir, porque no quería que ella se despertara y viera a Adrien Agreste. Aún tenía miedo de lo que ella pudiera sentir.

—Pequeña, ¿por qué no me lo dijiste antes? Te juro que te habría entendido, que te habría querido y respetado —sonrió de medio lado —. Siento que he sido un torpe por un largo tiempo. Pero... realmente te amo. Amo a tus dos "yo" amo a Ladybug, pero también amo a Marinette.

Sin perder más tiempo, besó sus labios con todo el amor que sentía por su adorada azabache. Su Lady, su Princesa... ambas eran las mismas, ¿acaso la vida podría ser mejor?

Decidió bajar e ir por té y un sándwich de jamón y queso, eso la haría feliz en cuanto despertase.

Las horas pasaban, el té se enfriaba. Fueron cinco horas exactas, hasta que ella finalmente abrió sus ojos.

—¿Chat? —preguntó confundida.

Él la abrazó, ella no pudo evitar quejarse de dolor. Él se disculpó.

—¡Lo siento! Es que... pensé que te había perdido.

Marinette no entendía nada, solo sabía que su cuerpo entero dolía de un modo espantoso.

Chat Noir sabía muchas cosas. Una de ellas era que tendría que llevar a su novia al Hospital, ella necesitaba una radiografía urgentemente. Y la otra era que... tendrían que hablar en cualquier momento de sus identidades, eso era lo que correspondía.