Ayuda ministerial

- Merlín, estamos atrasadas - le dijo Ginny lograron dejar de reír - si quieres puedo decirle a Remus que fuiste a la enfermería por una poción tranquilizadora o algo, no creo que se moleste.

Hermione analizó sus posibilidades. No quería ver a nadie y definitivamente una poción tranquilizadora era una elección tentadora, pero las poción le duraría por unas horas y si la presión seguía, al terminar los efectos se sentiría peor y no ver a nadie ahora, significaban más rumores después, más cuando la clase era dictada por una de las personas involucradas el artículo. ¿Los profesores se habrán enterado del artículo?.

Mejor enfrentar su destino, en algún momento debía enfrentar al mundo y mientras antes mejor.

- Soporte un Crucio, podré con los chismes de una revista - comentó decidida Hermione mirando su reloj - solo estamos cinco minutos tarde, vamos.

Agarraron sus bolsos y casi corriendo fueron a la sala de defensa. No les tomó más de tres minutos, pero Hermione tomó cada segundo para imaginarse las cosas que tendría que soportar esa semana o quizá, ese mes. Ginny la miró preocupada y le pidió que se calmara, le repitió que todo iba a ir bien y que todavía podía ir a la enfermería o hablar con McGonagall. Hermione negó con la cabeza, debía enfrentar la situación, era una Gryffindor y una estúpida revista no iba a cambiar eso.

La pelirroja tocó la puerta, esperaron y Ginny tomó la mano de Hermione al notar que estaba temblando de nervios. Un momento después el profesor apareció en la puerta, con el ceño fruncido al verlas. Remus podía ver que Hermione tenía los ojos hinchados, era evidente que había estado llorando y recordó que había visto salir a ambas saliendo del Gran Comedor como si su vida dependiera de ello. Se preocupó, puso su mano sobre el hombro de Hermione dispuesto a preguntarle qué había pasado, pero Hermione y Ginny pudieron ver que algunas cabezas de alumnos se daban vuelta para ver de quién se trataba y empezaban a murmurar entre ellos.

- ¡Remus, cierra la puerta, ahora! - ordenó Ginny desesperadamente.

La pelirroja no esperó que él hombre le obedeciese, agarró la puerta y le dio un portazo para que nadie pudiera verlos o escucharlos.

- Señorita Weasley, sé que nos conocemos fuera de este castillo, pero eso no significa que puedan llegar tarde a clases y menos que me grites de esa manera - Remus no acostumbrado a elevar su voz, pero no podía creer la insubordinación - 10 puntos menos para Gryffindor a cada una por el atraso y lo siento, Ginny, pero tendré que darte castigo por gritarle a un profesor.

- No lo sabe - comentó Ginny como si no hubiese escuchado lo del castigo - Remus, digo, profesor Lupin - se corrigió Ginny mirando al profesor - lo siento, pero creo que lo agradecerá - Remus dejó de estar enojado, pero las miró pidiendo una explicación - ¿No ha notado que los alumnos actúan extraño?

- ¿Qué ocurre? - preguntó Remus asustado mientras pensaba que habían transcurrido diez minutos de clases y ya había quitado por lo menos cincuenta puntos por hablar en clases.

Si, los alumnos estaban actuando extraño.

- Es mi culpa, profesor, hablan de mi - dijo Hermione sin mirarlo a los ojos - es un estúpido artículo en una revista.

Remus podía notar el nerviosismo de Hermione. ¿Qué podían decir una revista que fuera tan malo y tuviera a todos los alumnos hablando sin que les importara que les quitaran puntos?. No le tomó demasiado tiempo pensar en algo que podían escribir y que afectaba directamente a la chica.

Él.

Esto era malo, muy malo. Sabía que había estado mal y se sintió estúpido al pensar que podía seguir pasando. Iba a perder su trabajo, Molly Weasley iba a asesinarlo, Minerva iba a encontrar una forma de resucitar su cuerpo para volver a matarlo y Andrómeda encontraría la forma de tener la custodia completa de Teddy y no lo dejaría verlo. Esto estaba mal, realmente mal.

- Remus, te incluye - le anunció Ginny olvidando otra vez el protocolo alumno/profesor. Remus sintió que el mundo se le caía encima, se veía sin trabajo y con Molly y Minerva asesinándolo. Ginny debió haberse dado cuenta porque se apresuró a continuar - Oh, no es sobre ti, solo saliste mencionado - Remus sintió que podía volver a respirar - Pero por eso cerré la puerta, para nosotras o para Harry y Ron es normal que pongas tu mano sobre el hombro, que te llamemos por tu nombre, pero apenas saliste estaban listos para mandar nuevos rumores a Corazón Bruja y no voy a permitir que eso pase.

- Claro, claro - balbuceó Remus intentando recobrar la compostura - no tienes castigo, pero ¿de qué...?

- ¿Podemos dejar de hablar de esto y volver a clases? - le interrumpió Hermione levantando la cabeza - Lo último que quiero es hablar de esto.

Remus asintió y abrió la puerta para que entraran a clases. Todos los ojos esetaban sobre ellos, las chicas buscaron dos asientos vacíos y él se apresuró a continuar con la clase como si nada hubiese pasado. Nunca había tenido que quitar tantos puntos, quemar tantas notas que se enviaban los alumnos y al finalizar la clase terminó con dos revistas requisadas.

Cuando terminó con la parte teórica, distribuyó distintos objetos marcados con números a los alumnos y cada uno debía practicar el hechizo detector que les indicaría si un objeto contenía magia oscura, debían hacerlo por lo menos con veinte objetos. Los alumnos murmuraban mientras trabajaban, pero agradeció que los hechizos detectores necesitaban mucha concentración porque sino hubiese tenido una sala de chismes y murmullos.

Como acababan de volver de vacaciones no tenía trabajos que corregir mientras los alumnos trabajan. Empezó a revisar detalles de su siguiente clase con los de tercer año y recordó el Boggart-Bellatrix. Se estremeció y con cuidado vio a Hermione concentrada en sus objetos, pasaba rápidamente de un objeto a otro y tomaba distintas anotaciones. Era increíble como cuando se concentraba olvidaba el nerviosismo, miraba cada objeto con suma detención y le recordó la mirada que le había dado el sábado.

Cerró los ojos y pudo ver en su mente a Hermione semi desnuda sobre el escritorio, gritando su nombre, liberando todas sus tensiones.

Remus movió su cabeza y volvió a enfocarse en el escritorio, lo último que necesitaba era pensar en Hermione de esa manera. Si, había sido increíblemente placentero y si, se sentía mucho más relajado para la transformación que se venía al día siguiente, pero debía mantener la calma, las apariencias. Aun no hablaba con ella, el día anterior se la había pasado pensando si había estado bien o mal y aunque no se arrepentía completamente, le saltaban dudas sobre si se había aprovechado, si Tonks se enojaría o si Hermione era virgen. Nunca había pensado en la virginidad de sus alumnos, pero ese día ni se molestó en preguntarle o en comentarlo, quizá había sido el primero.

Y ahora había llegado nerviosa porque habían escrito sobre ella y por cómo actuaba el alumnado, debían haber escrito cosas muy horribles. Ginny había dicho que él había sido mencionado. Remus se preguntó que habrá sido lo que escribieron y enfocó su mirada en las revistas que había requisado. Miró nuevamente a sus alumnos, nadie lo miraba. O estaban concentrados trabajando o hablaban entre ellos con la sutileza de un troll. Tomó los ensayos que debía devolver en otros cursos y lo puso frente a él, tomó la revista y la abrió ocultándola entre los ensayos para que sus alumnos no notaran que lo estaban leyendo.

No le costó encontrar lo que buscaba, era la hoja que casi estaba marcada por haber sido leída. Empezó a leer y sintió un nudo en el estómago de tan solo leer el título, él nunca leía este tipo de revistas porque eran para brujas y porque era sabido que distorsionaban la realidad. Cuando Harry iba a ver a Teddy siempre comentaba los nuevos rumores que inventaban sobre él y su relación con Ginny, pero nunca pensó que podían llegar a tal punto, era un ataque bastante bajo hacía Hermione.

Sabía que no había salido con Harry, pero ¿De verdad había salido con Viktor Krum?. Las fotos de verdad decían que si, no como las de Harry que a lo más los mostraba abrazados en una competencia para el Torneo de los Tres Magos. ¿De verdad le había pedido matrimonio? quizá eso era mentira, pero tenían la fotografía del anillo y sabía que los búlgaros eran una sociedad patriarcal. ¿Cómo iba a competir con un jugador de quidditch profesional, que además era joven y famoso?. Remus casi se atragantó con su propia saliva cuando se dio cuenta lo que estaba pensando.

Él no estaba compitiendo con nadie.

Siguió leyendo y todo parecía demasiada cizaña, las fotos no eran nada comprometedoras, solo mostraban amistad y eso de "fuentes cercanas" parecía más un "fuentes inventadas". Remus siguió viendo las fotos y leyendo, dudaba mucho que McLaggen fuera algo más que una pareja a un baile y dudaba de la historia de cómo ella había empezado con Ron y tampoco incluían que Ron la había engañado o que por lo menos que había aparecido con alguien en una fiesta cuando todavía estaba juntos. Eran esos detalles lo que sus "investigaciones" no sacaban a la luz.

Remus se encontró con los párrafos de año nuevo y por suerte tenía un nivel de control espectacular gracias a su trabajo en la orden y por como siempre tuvo que ocultar su condición, porque sino estaría con una cara de pánico y hubiese gritado. Iba a matar a Charlie y a Kingsley por obligarlo a bailar, no había duda que la foto se veía comprometedora, demasiado comprometedora. Y luego una de él cargándola. Iba a tener que hablar con Minerva para aclarar la situación, esperaba que su suegra no leyera estas tonterías.

"El salvaje hombre lobo, Remus Lupin, diecinueve años mayor que ella, héroe de guerra, viudo y ¡Su actual profesor en Hogwarts!"

No sabía si "salvaje" estaba usado como un alago o un insulto, supuso que esa duda era justo la reacción que querían obtener de los lectores. No quiso pensar más en ello, no era la primera vez que hablaban de el como salvaje y se rehusaba a que le afectase, al fin y al cabo él solo aparecía en una oración, no en todo un artículo como Hermione.

La foto de al lado le hizo cuestionarse si Kinsley de verdad había estado coqueteando a la chica, sabía que jamás se propasaría con Hermione o con ninguna chica, pero haciendo memoria de verdad habían ciertos comentarios y miradas que podían apuntar al Ministro como alguien "interesado". Pero no, conjeturas así eran las que hacían artículos de tan mal gusto como ese.

Vio a los alumnos y luego de ver su reloj les recordó que quedaban veinticinco minutos para que tuvieran que entregar el trabajo. Todos los que habían estado conversando se enfrascaron rápidamente en los objetos o escribían rápidamente en los pergaminos. Remus volvió a enfocarse en la revista, no podía creer lo largo que era el artículo, dio vuelta la página y vio la foto que ocupaba la mitad de la página. El impacto fue tanto que solotó un "¡¿Qué?!" que llamó la atención de sus alumnos.

- Lo siento, un alumno de tercero y una horrible respuesta en su tarea de verano - se excusó el profesor agradeciendo nuevamente sus dotes merodeadores para inventar excusas - vuelvan a su trabajo.

Todos volvieron a trabajar y a escribir, mientras él se aseguraba de acomodar nuevamente los pergaminos para que nadie notara que veía la revista. Miró a Ginny y Hermione, ambas hablaban entre ellas y Hermione escribía sin parar. Era obvio que no estaba escribiendo su tarea, probablemente ya la había terminado. Bajó la vista a la revista, con la esperanza que lo que había visto, lo había visto mal.

Pero no, ahí estaba la gran fotografía de Charlie y Hermione en una cama, él con el torso desnudo y con el brazo sobre ella, que estaba cubierta completamente por las sábanas. Momentos como ese hacían que odiara las fotografías mágicas, podía ver como Charlie se acomodaba y movía su cabeza en el pelo aleonado de Hermione o subía un poco su mano acomodándola.

Rápidamente leyó los dos últimos párrafos del articulo. Ahora entendía a la perfección por qué el alumnado estaba escandalizado y por qué Ginny Weasley le había gritado para cerrar la puerta de la sala. Esa fotografía era comprometedora y él se sentía culpable. Cerró la revista y la colocó sobre la otra que había sido confiscada.

Remus Lupin se sentía horrible, él había confiado en Charlie, él la había llevado a esa cama, ella estaba dormida, probablemente inconsciente. No quería pensar que Charlie se había aprovechado de Hermione, pero ¿Qué significaba esa foto?. Iba a tener que escribirle a Charlie, exigir una explicación. Remus recordó que Charlie no estaba en el mejor estado cuando había hablado con él, pero eso no era excusa, solo apoyaba la idea de que si se había aprovechado de Hermione.

- ¿Profesor? - escuchó que le decían - mi trabajo.

La alumna de Slytherin que lo había sacado de sus pensamientos le entregó el trabajo y él le agradeció con una sonrisa. Pronto algunos alumnos también se acercaban a entregar sus trabajos y él los ordeno y luego se levantó para hablarle a la clase.

- Escuchen - les dijo Remus - estos objetos no eran tan difíciles de identificar, o no tenían nada de magia oscura o tenían bastante. La próxima clase trabajaremos con objetos más difíciles y no solo tendrán que identificar si es o no un objeto peligroso, sino que tendrán que medir la cantidad de magia oscura, tal y como les pedirán hacerlo en sus E.X.T.A.S.I.S. - Remus miró su reloj y algunos alumnos se acercaban a su escritorio para entregar sus trabajos - Para la próxima clase espero un ensayo sobre como localizar objetos maldecidos en una habitación. Los que terminaron pueden marcharse.

Las sillas se movieron, los alumnos guardaron sus cosas y escuchó como algunos lanzaban un "Hasta luego, profesor" o un simple "Adios". Vio como Ginny y Hermione le sonreían torpemente y salían de la sala rápidamente. Un alumno se le acercó para hacerle algunas preguntas y mientras le respondía el resto de los alumnos entregó sus trabajos y se despedía.

Debía hablar con Minerva, ella cada día se parecía más a Dumbledore, algo tenía el puesto de director de Hogwarts que los convertía en personas que sabían todo lo que pasaba en el castillo, no había forma de que no se enterara de este escándalo. Miró su reloj y tenía tiempo hasta su próxima clase, debía hablar con Minerva, no podía esperar hasta la hora de almuerzo, no cuando sabía que un escándalo podía afectar su trabajo. No era que mucha gente apoyara que un hombre lobo fuera profesor de sus hijos y que además hubieses rumores de que estaba con una alumna (por más que había sido cierto), no ayudaba.

Fue a la puerta que daba a su despacho, ni siquiera se dio el tiempo de cerrarla y usó los polvos Flu para llamar a la directora. Iba a empezar a hablarle, cuando Minerva le comunicó que ya sabía que él quería. El mismo Ministro de Magia le había llamado por red Flu para asegurarle que él era el culpable de todo y que Remus no tenía ningún.

¡Bendito Kingsley Shacklebolt!

- Pensaba que me conocías mejor como para saber que jamás creería lo que dice una revista adolescente - le reprochó Minerva antes de despedirse - pero, Remus, debes tener cuidado, por más que me desagrade, hay magos que pueden creer una necedad como esta. Ahora vuelve a clases.

Remus sintió un relajo por solo un segundo, agradecía a Kingsley su intervención, además del apoyo de Minerva que le aseguraba que jamás pensaría mal de él, pero no pudo dejar de pensar que de hecho si había hecho algo mal. Miró el escritorio de su despacho y pensó en lo que había pasado justo ahí con Hermione.

Por suerte una lechuza lo sacó de su sentimiento de culpa, entregándole un sobre color ciruela, el color ministerial. De inmediato supo que se trataba de Kingsley.

"Remus,

Supongo que ya supiste del desastre mediático que nos involucra, quisiera disculparme por todos los problemas que mis acciones pudieron haber causado y quiero que sepas que si crees que hay algo que pueda hacer por ti respecto al tema, espero que me lo menciones porque me encargaré personalmente de ayudarte en todo lo que menciones. Me gustaría que pudiésemos conversar de esto personalmente dentro de la semana y que le mandes los horarios que puedan ser adecuados para ti a mi asistente.

Debo pedirte que, ya que no soy una persona extremadamente cercano a Hermione Granger, puedas extender mi ayuda en cualquier sentido y haré todo lo que está a mi alcancé para disminuir la gravedad de los hechos. Mi equipo de riesgos comunicacionales cree que se han violado una cantidad considerable de sus derechos y me gustaría que Hermione supiera que si quiere tomar acciones legales, mi equipo y yo estamos a su disposición.

Kingsley Shacklebolt
Ministro Británico de Magia"

Remus sabía que Kinsley estaba obligado a escribir con tanta formalidad por su puesto y que por lo mismo le había pedido que se reunieran personalmente. Él era un gran amigo para el hombre lobo, uno de los mejores y de los últimos que le quedaban. Era divertido, oportuno, pero por sobre todo un estratega y él no iba a permitir que jugaran con su imagen. Jamás había sido parte de un escándalo y eso se debía a que era precavido, todas sus juergas han sido con la con amigos, en casas o con la Orden del Fénix, jamás en eventos con jefes de departamento o bailes ministeriales.

Y la carta corroboraba que Kingsley tenía un plan, no era difícil de descubrir. Cuando le pedía que hablara con Hermione no era solo porque se sentía responsable, sino que probablemente el ministerio sabía que podían demandar a la revista, hasta él podía ver las violaciones a la privacidad, no era que Charlie y Hermione hayan estado durmiendo en un lugar público. Pero que necesitaban que Hermione tomara cartas en el asunto por ser la afectada directa.

¿Pero a qué costo pedirían justicia?

Si, el ministerio asesoraría, probablemente hasta financie el juicio, pero ellos eran una institución, un ministro, tenían influencias y poder, no los atacarían como a Hermione que era solo una bruja. Desde el momento que ella aceptase luchar contra un periodista o una revista, buscarían cualquier cosa contra ella, se convertiría en el centro de atención, hablaría mucho más, la hostigarían e intentarían quebrarla. Sabía que Kingsley tenía buenas intenciones, pero esperaba que pensara más allá de la mancha de imagen que estaba sufriendo.

Remus agarró su pluma y un pergamino, escribió los horarios en que podría reunirse con Kingsley y lo mandó a su asistente con la misma lechuza que le había traído la carta ciruela. Iba a asegurarse que su amigo supiera que no iba dejar que se aprovecharan de Hermione.

- ¿Profesor Lupin? - le llamó un joven de trece años desde la puerta que daba a la sala - estamos esperándolo.


Espero disfruten los pensamientos de Remus, esta es mi manera de mostrarles las inseguridades de Remus, sus dudas sobre si Hermione era virgen, que se comparé un poco con Remus Lupin y que este dispuesto a protegerla de cosas como lo favores políticos. Pero lo mejor es que debe parecer indignado ante todos sobre que digan que tiene algo con Hermione, cuando dos días antes estaban dele que dele sobre el escritorio.

Gracias infinitamente por su apoyo y comentarios. Si todo va bien, mañana o incluso en unas horas, subiré otro capítulo porque solo me falta el final.

Coman alcachofas, regalen una piedra y pidan un deseo.

Simona Polle