Hola chicos, bueno aquí está el nuevo capítulo de este fic, yey. Gracias a No Registrado, Loganeito69, KLLOVE, the-creme-de-la-crop, jarmRusherBoy, lovebtr, LostInJarlos, Connie, koganandjarlosforevery a Edna Jower 23por comentar el capítulo anterior; les agradezco de todo corazón.

Sin más preámbulos, disfruten de este capítulo! (Nos leemos abajo)


20. RESURRECCIÓN

Kendall abrió los ojos cuando el primer rayo de luz entró por su ventana. No quería despertarse aquella noche, pero las circunstancias y su repentino regresó lo obligaban. Recostado sobre su brazo derecho, estaba al chico que amaba; durmiendo profundamente y Kendall temía despertarlo si se movía tan siquiera un centímetro. Con su mano izquierda, tocó un mechón de cabello que le caía por la frente a su novio. Entonces Logie sonrió, y lo saludó; aún sin abrir los párpados. Kendall se acercó hasta sus labios y lo besó.

– Debes vigilar a la bruja, Kenny – susurró Logan abriendo sus párpados y volviéndolos a cerrar rápidamente a causa de la luz cegadora –. Hazlo.

– Bien – Kendall se levantó de la cama y plantó un beso en la cima de la cabeza de su novio. Le sonrió y oscureció la habitación, cerrando las cortinas.

Logan sonrió y volvió a dormir. Salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de él con extrema cautela. Bajó las escaleras casi corriendo y tomó su celular para realizar un movimiento estratégico en su venganza. Al marcar el número de Mitchell, el hermano mayor de Jo, este respondió antes de lo que Kendall pudo predecir.

¿Aló?

– Hola, Mitchell. Soy Kendall y te llamó para algo que me tiene inquieto desde la fiesta del Día de los Caídos.

Al parecer, Mitchell se interesó en lo último dicho puesto que se escuchó el ruido que hace una persona al levantarse de una silla.

¿Qué es lo que te preocupa?

– Antes de irse, Jo me dijo del doctor Wilson y de su padre… al parecer la han etiquetado como incompetente para que no pueda recibir su herencia.

Ese desgraciado… – Kendall sonrió, puesto que había resultado su plan –. Investigaré al doctor Wilson.

– Sería lo mejor; por el bienestar de Jo.

Bueno, gracias Kendall. ¡Hasta pronto!

Kendall terminó la llamada y guardó el móvil en el bolsillo de su pantalón de pijama. Se dirigió hasta su computador que se encontraba sobre la mesita de centro en la sala. Se sentó sobre el sillón y se dispuso a vigilar a Hellen.

La mujer estaba sentada sobre el sillón, impaciente mientras tocaba su barbilla con las yemas de los dedos. Entonces la puerta principal a sus espaldas se abrió; Griffin estaba entrando con un sobre amarillo voluminoso. Hellen rápidamente se incorporó y se volvió hacia el hombre canoso.

"– Aquí está lo que me pediste – anunció Griffin dejando el sobre en una mesa. Hellen abrió el sobré, y de él extrajo un par de pasaportes. Los revisó y elevó su mirada hasta Griffin.

– Siento darte la noticia de esta forma, pero no podré pagarte hasta que Jo reciba su herencia.

– Bien. Pero esto no se quedará así. Ya que, dado el caso, podrías largarte sin más y no pagarme esta deuda – Griffin le arrebató un pasaporte, que al parecer era el de ella –. Así no podrás irte. Págame, y será todo tuyoel hombre canoso se retiró de la casa, dejando a Hellen en completa soledad una vez más."

Kendall tenía su mirada fija en la pantalla, cuando sintió que unos brazos rodeaban su cuello. Sobresaltó con el corazón palpitándole con fuerza, después besaron su mejilla y el flujo sanguíneo regresó a la normalidad.

– Uuy, ¿viendo películas de terror tan temprano? – susurró Logan mientras recargaba su barbilla en el hombro de Kendall.

– Si, lamentablemente debo hacer ese trabajo.

Kendall cerró el monitor y giró su cabeza para besar los labios de Logan.

– Y ahora, ¿cuál es tu siguiente movimiento? – Kendall arqueó una ceja mientras se reincorporaba y rodeaba el sillón para estar frente a Logan. Colocó sus manos en la cintura del moreno, atrayéndolo más hacia él.

– ¿Qué bicho te picó, Logie?

– El bicho llamado: "Estaré al lado de mi novio, pase lo que pase".

– Logie, no te quiero poner en peligro…

– Al regresar aquí, repasé todo lo que podría ocurrir en tu camino de la venganza… y me importó un comino; yo quiero estar aquí, contigo, tomándote de la mano y apoyándote cuando se te nuble el camino…

Kendall lo besó con fuerza, con sus manos atrayendo más a Logan. Él tomó el control sobre el beso y después, Logan estaba recargado sobre un muro de la sala; siendo acorralado por Kendall.

– Te amo, Logan. Y en verdad, gracias. Pero…

– ¡Pero nada! Ya te lo dije, no te desharás de mí con tanta facilidad.


Mitchell irrumpió en el centro de rehabilitación con una carpeta de hojas en la mano. Estaba furioso y llegó hasta la recepción, preguntando por el doctor Wilson. El hombre estaba por una sala de espera, conversando con los familiares de un paciente.

– Está ocupado en estos momentos, señor Taylor.

Mitchell ignoró a la recepcionista y caminó hasta el doctor Wilson.

– Será mejor que dejes a Jo salir de rehabilitación, patán.

Por el pasillo, apareció Jo; que estaba completamente sorprendida por la inesperada visita de su hermano. Ella corrió hasta su hermano, y lo abrazó.

– Jo, recoge tus pertenencias. Te han dado el alta – le dijo Mitchell, y ante ello el doctor Wilson arqueó una ceja y apretó la mandíbula.

– ¿Qué rayos haces? Sólo yo puedo autorizar el alta.

– ¿A si? Pues investigue tu pasado, doctor. Hay casos por retenciones e pacientes a largo plazo… y descubrí que mi padre le pagó una cantidad exagerada de dinero para que mantuviese aquí a mi hermana para que se le fuese declarada como incompetente. Hará lo que le diga, sino quiere que estos documentos vayan directamente a la policía.

El doctor Wilson no mencionó ni una palabra más, y se limitó a ver al par de hermanos alejarse del centro de rehabilitación.

Durante el trayecto a la mansión solariega, Jo estaba un tanto furiosa con su hermana por no haber impedido a tiempo el despoje de su herencia.

– Jo, la verdad es que nuestro padre lo hizo porque quiere el dinero. Pero no debes preocuparte por ello…

– ¿Qué no me preocupe por ello? Mitchell…

–… Porque la parte de mi herencia te la obsequio a ti. Fui un patán por no impedirlo; así que lo siento.

Mitchell le entregó un sobré con la transferencia del dinero que había realizado previamente. Jo le sonrió y ya lo había disculpado.

Al arribar a la mansión, Jo le dijo que debía atender unos asuntos; así que Mitchell le prestó las llaves de su vehículo, confiando plenamente en Jo. Ella condujo hasta la cabaña secreta de su madre. Tocó la puerta y su madre abrió rápidamente, la recibió con un abrazo.

– Madre, he venido por algo importante…

– ¿Tienes el dinero? – soltó Hellen. Jo sintió un golpe bajo por el primer comentario de su madre. «Sólo le importa el maldito dinero…»

– Madre, no escaparé contigo… lo siento. Mi vida está aquí, con Jett, con Mitchell. Si quieres dinero, te lo conseguiré.

– ¡Oh, patrañas, Jo!

– Así que estaba en lo correcto… ¡sólo te importa el dinero! Debí suponerlo – la chica se dirigió a la puerta principal, con su madre siguiéndola –. Hasta pronto, madre.

Hellen se quedó sola, pero su previa acción era para proteger a Jo de las garras del peligroso hombre canoso. En seguida, Hellen tomó su móvil con una brillante idea en mente, y marcó el número de su ex esposo.

¿Quién habla?

– Michael, los próximos segundos decidirán el destino de tu vida. Así que ponme atención…

¡¿HELLEN?!


Hellen ya estaba esperando en la puerta de su cabaña cuando Michael tocó con el dorso de su mano. Ella abrió y él se sorprendió, dejando caer su mandíbula. El ex esposo llevaba un traje, puesto que había salido de la oficina para venir a conversar con su esposa aparentemente viva.

– Es cierto, ni el diablo te quiere cerca de él.

– El único diablo aquí eres tú, Michael. Entra y conversemos como gente civilizada… si es que podemos hacerlo.

Michael entró y Hellen cerró la puerta rápidamente tras ella.

– No puedo creer que intentarás matarme aquella noche, Michael.

– Te lo advertí, Hellen.

– ¿Advertencia? ¡¿Cuál maldita advertencia, patán?!

– Cuando te dije: Si abordas ese avión, podría ser lo último que hagas.

Eso no es una advertencia. Pero me da lo mismo; estoy viva. Y ahora, probablemente no lo esté y tampoco nuestra hija si no me ayuda con lo siguiente que te voy a decir.

Michael llevaba una maleta, y la dejó sobre la mesita central de la sala. Hellen abrió el cierre y sacó lo que había dentro: había esposas y otros utensilios de metal.

– Golpéame – soltó Hellen.

– ¿De qué hablas?

– Será la única oportunidad que tendrás, mejor aprovéchala – aseguró Hellen. Se acercó hasta él, deteniéndose a tan sólo diez centímetros de distancia –. Golpéame como vil hombre que eres, Michael.

– Oh, cariño – murmuró Michael mientras desabotonaba las mangas de su camisa, alistándose para golpearla.


La noche cayó rápidamente sobre la cabaña, que se encontraba en completa oscuridad. ¿Qué estaba pasando? Fue la pregunta que se hizo Griffin cuando arribó a la casa.

Caminaba lentamente con la pistola apuntando hacia el frente. Un paso a la vez; al llegar a la puerta principal, esta estaba entre abierta. De una patada, la puerta se abrió completamente con agresividad. Al encender la luz, Hellen estaba esposada a unas tuberías del sistema de calefacción que había en la pared. Su cara estaba amoratada y sangrante, con el lado derecho lleno de heridas a fierras y la pupila del ojo dilatada por los golpes que había recibido.

– ¿Quién ha hecho esto? – preguntó Griffin abriendo los ojos a la par.

– Tú. Y será mejor que corras antes de que arribe la policía…

Las luces de la policía, y la sirena arribaron en la cabaña rápidamente, por lo que Griffin tuvo que optar por escapar por la puerta casera y escabullir a los policías entre la masa de árboles, hasta lograr alejarse de ellos.

Entre tanto, en la cabaña la policía entró junto con Michael, quien estaba "preocupado" y fingía no saber nada de ello.

– Querida, ¿quién te hizo esto?

Un agente logró abrir las esposas y liberó a Hellen para interrogarla acerca del supuesto secuestro que habían montado el par de ex esposos. La mujer se sentó sobre el sillón y comenzó a describir a Griffin, con la intención de alejarlo de su familia de una vez por todas.


Kendall estaba viendo la grabación en vivo y directo desde su computador. Estaba sorprendido por el montaje que habían hecho, ya que estaba a punto de arrojar el aparato al suelo con la intención de que se rompiese. Entonces Logan bajó las escaleras, encontrándose a su novio con una crisis. Caminó hasta el rubio y le dio un masaje en los hombros.

– ¿Qué ocurre, Kenny? – Kendall se relajaba por el masaje –. Relájate, ¿sí? No me gusta verte tenso… respira profundamente, y dime que es lo que ha pasado.

– Hellen montó un espectáculo.

– Pero ella está muerta.

– No; nunca lo estuvo.

Cuando menos lo esperó, recibió una llamada inesperada. El número estaba bloqueado, lo que le pareció muy extraño. Aunque ya nada le parecía más extraño después de todo lo que había vivido.

Hola, señor German – saludó la voz del canoso.

– Griffin.

Tú tienes algo que necesito. Una grabación… estoy enterado que los falsos patriarcas quieren inculparme, y la estatuilla que colocaste en la cabaña de Hellen lo grabó todo.

– Bien. Sabes dónde encontrarme – Kendall terminó la llamada y se levantó del sillón instantáneamente.

Se volvió hacia Logie y llamó a James. Al otro lado de la línea, se escuchaban risas traviesas. Hasta qué James saludó, haciendo un sonido para callar a su novio.

¿A que debo esta llamada, Kendall?

– ¿Logan podría dormir en tu casa? Verás, Griffin vendrá por algo que quiere para exonerarlo de los Taylor y su montaje de resurrección de la matriarca. Será muy peligroso estar aquí, incluso en el segundo piso.

Bien. Que venga lo antes posible.

Kendall finalizó la llamada y se volvió a Logan.

– Debes irte antes de que él llegue – concluyó Kendall –. Por favor.

– Ya me iré – siguió Logan –. Kendall, haz lo que sea para salir con vida…

Kendall se inclinó hacia Logie y lo besó tiernamente sobre sus labios. Acaricio la piel de su cuello y le entregó las llaves de su automóvil que hacía unos días les había entregado. Logan se apresuró a irse mientras Kendall se quedó en casa, a esperar a su viejo enemigo,

Después de unos minutos, Griffin entró por el porche trasero; y Kendall estaba en la computadora personal transfiriendo una copia de la golpiza de Hellen por parte de Michael, a una memoria USB para entregársela a Griffin. Aunque esto no sería así de simple puesto que Kendall deseaba algo a cambio:

– Aquí están todas las pruebas que te exoneran. Sin embargo, quiero algo a cambio – prosiguió el muchacho –. ¿Qué rayos ocurrió con mi madre y mi hermana?

– Siguen vivas. Hellen las hizo desaparecer porque tu madre era la única persona que podía testificar a favor de Kent, y destruir toda la torre de naipes que había construido la familia Taylor…

– ¿Dónde están?

– No lo sé. Pero tampoco lo sabrás porque estarás muerto… – entonces Griffin arremetió contra él, pero Kendall no consiguió ponerse de pie.

Griffin extrajo un cuchillo de su pantalón y lo postró en la garganta de Kendall. El muchacho trataba de luchar, pero sólo logró que la hoja se separara de su garganta tan sólo unos centímetros. La fuerza de Griffin era impresionante, además de que Kendall estaba recostado sobre el sillón con Griffin inclinado sobre él; inmovilizándolo.

Cuando Kendall volvió a sentir el frío de la hoja mortífera, los ojos de Griffin se volvieron cristal. Griffin cayó al suelo.

De pie en la puerta de cristal del porche trasero, Dak Zevon estaba sosteniendo la pistola en lo alto.


Qué les pareció este chap? :3 espero que les haya gustado.

Mil disculpas por las tardanzas, pero esta semana ha sido caótica para mí y lo será más la próximas :c

Anywhere, gracias por las sugerencias que tomaré en cuenta, solo que tengan paciencia. Ya todo esta planeado y sí, habrá smut a partir de esta segunda parte 7w7

No hay nada más que decir, gracias por comentar y leerme!

Un becho,

Josué