Bienvenido a Japón

Han pasado tres meses desde que Sasuke se fue y Sakura ya cuenta con seis meses de embarazo. Su barriga ya es notable. En ese tiempo tanto Sasuke como Sakura se han mantenido comunicados y en ese tiempo Sasori no ha ido a ver a Sakura, aunque le ha hablado por teléfono para mantenerse informado sobre su hijo y sobre ella.

Sakura está frente al espejo de cuerpo completo que esta en su habitación. La peli-rosa solo lleva puesto un sostén y unas bragas de encaje en color verde, y mira curiosa su vientre, poniéndose de perfil y de frente para ver lo mucho que ha crecido.

- ¿Le seguiré gustando a Sasuke-kun con esta pansa?—la peli-rosa se sonrojo, luego su mirada se poso en sus senos, notan do como apenas y el sostén le queda. – ¡Otra vez me crecieron! –exclama horrorizada. –Ya van dos veces que cambio la talla de mi sostén, y la espalda me mata ante lo pesados que son. –dice con lamento, llevando sus manos a sus senos. –Faltan dos días para que Sasuke-kun regrese y seguro se va a asustar al hacerlo, ahora si parezco vaca en todo el sentido de la palabra. –un aura depresiva la rodeo.

El sonido del celular hace que salga de sus pensamientos y camine hacia la cama, tomando el celular que dejo sobre el colchón de esta antes de meterse a bañar. Al ver el nombre de Sasuke en la pantalla justo debajo de la foto que tomo de Sasuke vestido de nena cuando niño chillo emocionada y rápidamente contesto.

- ¡Sasuke-kun! –exclama emocionada.

- Hola Sa-ku-ra.

Al oír su voz ronca y sensual hablándole de forma provocativa casi le hace tener un orgasmo ahí, pero lo controlo, aunque no pudo controlar el suspiro soñador que salió de sus labios. Aunque no lo vea entre más pasa el tiempo más enamorada de él se siente, y ansia verlo con más ganas, espera que él se sienta igual y no ser ella la única colada.

- ¿Estabas ocupada?

- Para nada, acababa de salir de darme una ducha. –Sakura se mordía su labio inferior al oírlo gruñir.

- Deseo tanto regresar y tomar otra ducha contigo, me gusta como usas tus senos para tallar mi torso.

El calor inundo las mejillas de la peli-rosa, sintiéndose apenada al recordar esa vez cuando se bañaron juntos antes de que él se fuera al aeropuerto donde lo esperaría Suigetsu.

Aunque el que las escenas de ese excitante baño la hayan apenado también la están excitando, sus hormonas se alocaron y sintió un cosquilleo en su sexo.

- También ansió tanto tomar una ducha contigo. –dice con suavidad sintiendo como su respiración se hace irregular y escuchando como Sasuke gruñe al otro lado del teléfono.

- Te estas excitando. –no lo pregunto, lo afirmo. –Seguro porque recordaste todo. –Sakura se sonrojo más, pero el como le esta hablando provoca que sienta como sus bragas comienzan a mojarse. –Yo también comienzo a excitarme… am lo siento Sakura, estoy en la oficina y apunto de entrar a una junta. Te llamo más de rato. –Sakura alza ambas cejas extrañada al oírlo apurado de pronto.

- Entiendo. Cuídate Sasuke-kun.

- Tu también. –sin más el pelinegro cuelga la llamada y Sakura suspira con pesadez, para después bajar su mirada a su vientre.

- ¿Le seguiré excitando a Sasuke-kun así? –no puede evitar sentirse insegura, se siente muy gorda y poco atractiva debido a los cambios hormonales.


- Yo también comienzo a excitarme. –Sasuke gruñe, sintiendo como su sexo comienza a alzarse, el oír a Sakura hablarle así lo enloquece, haciéndolo lamentarse por no tenerla cerca de él, pero en este momento lo que más lamenta es estar en un lugar público.

El pelinegro mira a todos lados notando como la gente transita de aquí a haya, unos apurados, otros tranquilos, pero el lugar esta abarrotado de gente. En eso diviso a dos personas muy conocidas para él y se tenso.

- Am… lo siento Sakura, estoy en la oficina y apunto de entrar a una junta. Te llamo más de rato. –dice apurado.

- Entiendo. Cuídate Sasuke-kun.

El pelinegro se lamento por oírla algo desanimada.

- Tu también.—sin más cuelga la llamada.

- ¡Bienvenido a Japón Sasukito.!

Sasuke alza la mirada viendo a sus dos hermanos enfrente de él, sonriéndole de forma torcida. Ambos vistiendo ropas de oficina.

- Estoy de vuelta. –Sasuke sonríe de forma torcida, a la vez sintiéndose aliviado por haberlos visto antes de que lleguen a él y no lo oigan hablar con Sakura para luego pasarse todo el camino echándole carro.

- ¿Ese es todo tu equipaje? –Ayari apunta incrédula el pequeño maletín que cuelga del hombro derecho de su hermano.

- No, es solo mi computadora… aun no voy por mi equipaje. Acabo de bajar del avión. –Sasuke agita una mano restándole importancia.


Dentro del automóvil de Itachi, se ve a este conduciendo, en el asiento alado de él va Sasuke y en el asiento de atrás va Ayari.

- Oye ¿Sakura sabe que ya llegaste? –Ayari mira curiosa a su hermano a través del espejo.

- No. Sigue pensando que llegare en dos días más. –Sasuke sonríe de forma torcida.

- Pero mira a la ternurita, le quiere dar una sorpresa a su amada. –Itachi sonríe burlón y Ayari lo imita haciendo que Sasuke gruña molesto.

- O tal vez quiere ver si le pasa lo mismo que con Karin. Recuerda que también la quiso sorprender y el sorprendido fue él. –Ayari amplía su sonrisa burlona e Itachi ríe divertido.

- ¡Cállense estúpidos! Saben que Sakura no es capaz de eso… ¿verdad? –lo ultimo lo susurra mostrando inseguridad pero sus dos hermanos lo escucharon perfectamente, haciéndolos reír con burla y Sasuke se le hincho una vena en la cabeza. –Mire bastardos, yo les encargue que cuiden a Sakura, sino lo hicieron juro que me vengare. –dice amenazante.

- Que miedo. –dice irónica Ayari.

- Si, ya casi me hago en los pantalones. –dice con burla Itachi y Sasuke afila más su mirada.

- ¿Por qué siempre le pido a personas que se burlan de mí que me recojan en los aeropuertos?—a Sasuke se le sombreo la frente de negro por no aprender la lección. –Oye mocosa. –Sasuke mira a su hermana a través del espejo y ella alza ambas cejas en muestra de que tiene su atención. – ¿Aun sigues con tu caprichito?

- Si. –Ayari desvía su mirada hacia la ventana, mostrándose indiferente.

- Ya fue mucho para ser un caprichito ¿no? –Sasuke alza más sus cejas e Itachi suspira resignado.

- Hmn. –Ayari sigue con su mirada en el camino y Sasuke chasqueo la lengua.

- Ya le dije yo que ya son cuatro meses. Se me hace raro que siga con él y no se haya aburrido… comienzo a resignarme a que ese estúpido se convierta en mi cuñado definitivo. –Itaci vuelve a suspirar con pesadez y Sasuke frunce más su seño mientras la pelinegra aprieta con fuerza sus puños.

- Ya se que esto ya duro mucho, y que no me aburrido siendo que me aburro con facilidad. Al contrario; en vez de quererlo lejos lo quiero cerca todo el tiempo… malditos hermanos mayores, en vez de decirme lo que ya sé deberían encargarse de sus asuntos –Ayari chasquea la lengua molesta. –Sasuke ¿enserio harás eso? –decide cambiar de tema para que dejen de hablar de ella y mira a su hermano a través del espejo, notando como él la mira mostrando seriedad.

- Si. –dice indiferente.

- Eres un idiota, ni pasando estos meses cambiaste de opinión. –Ayari roda los ojos con fastidio. – ¿Te das cuenta de lo mucho que perderás?

- Todo eso ya lo sé y no me importa… además yo no lo veo como una perdida. –dice cortante.

- El viejo va a pegar el grito en el cielo. –Itachi sonríe de forma socarrona y Sasuke lo imita mientras que Ayari pone los ojos en blanco. – ¿Entonces te dejo en casa de nuestros padres?

- No. Llévame a tu departamento, quiero ir por mi automóvil, ya iré yo después… ustedes tienen que trabajar.

- ¡Okey!


Ayari se encuentra en la entrada de la mansión Uchiha, frente a ella esta el mayordomo que hace una leve inclinación en forma de respeto y saludo.

- ¡Bienvenida señorita! –dice respetuoso.

- ¿Esta mi padre?

- Se encuentra en el estudio. –dice serio.

Ayari solo asintió y se adentro más en la casa al momento que el mayordomo se hace a un lado dejándola pasar.


Kakashi sale del elevador y se encamina hacia su secretaria quien alza la mirada y sonríe amigable.

- ¡Buenos días Kakashi-san!

- ¡Buenos días Temari!... ¿Ayari está en su oficina?

- Ayari-sama aun no llega.

Kakashi alza una ceja extrañado, mira su reloj de muñequera notando que ya pasan de las nueve de la mañana.

- Que extraño. Ayari nunca llega tarde. –Kakashi alza más sus cejas, para luego voltear hacia el escritorio de la secretaria de Ayari. – Tayuya, ¿Ayari te aviso que llegaría tarde?

- Llamo hace un momento Hatake-sama, aviso que llegara más tarde, más no dijo la razón.

- Temari me avisas cuando Ayari llegue. –dice despreocupado, caminando hacia su oficina y la rubia asintió. –Y tráeme los pendientes que tengo a mi oficina. –ordena antes de entrar a la oficina.

- Enseguida.


Ayari sale del despacho de su padre con la cabeza inclinada hacia abajo, haciendo que su cabello le tape parte del rostro. La pelinegra sigue su camino a paso tranquilo, atravesando la mansión hasta salir al patio trasero donde camino hasta el jardín y se dejo caer sentada en el pasto.

- No debo quedarme estancada, debo avanzar y esta es mi oportunidad para hacerlo. Ni por él me debo detener, además… además esto esta tomando un rumbo que nunca estuvo en mis planes, se esta tornando demasiado serio que me da miedo…

Kakashi está desnudo, acostado boca arriba en la cama, encima de él está Ayari en las mismas condiciones que él. Ambos acaban de hacer él amor y se recuperan del orgasmo tenido, estando ella encima de él, boca abajo, recargando su mejilla en el pecho del peli-plata, oyendo el latir de su corazón, ha descubierto que eso la tranquiliza.

Kakashi mira con tranquilidad la cabeza de la pelinegra, mientras le acaricia la espalda con suavidad. En este tiempo la pelinegra se ha acostumbrado a los arranques de ternura hacia ella que de repente tiene el peli-plata, e incluso a la forma que a veces lo nota mirarla más siempre aparenta no notarlo.

- Koneko-chan hoy cumplimos cuatro meses… ¿qué me vas a regalar? –pregunta juguetón.

- (¿Ya cuatro meses?) –Ayari ensancha los ojos mostrando sorpresa, ni cuenta se había dado del tiempo que ha pasado en el que están juntos y se le hizo demasiado. – (Cuatro meses y sigo con él… ¿Por qué no me he aburrido?) –la pelinegra frunce el seño.

- Ayari. –Kakashi la toma de las mejillas para alzarle el rostro notando como ella tiene el seño fruncido. – ¿Cuánto tiempo tengo que esperar? –pregunta serio.

- ¿De que hablas? –la pelinegra alza sus cejas y Kakashi sonríe sin gracia.

- Para mi regalo.

- Yo no tengo el mío. –Ayari entrecierra la mirada. –Además se me hace cursi esta chorrada de regalarse algo por cumplir meses de novios. –la pelinegra roda los ojos y Kakashi sonríe haciendo que sus ojos se cierren.

- Si, es cursi, pero eso se acostumbra. –dice juguetón. –No seas coda y regálame algo.

- Vale, mañana te lo compro, espero el mío también.

- Yo ya le tengo, pero te lo daré mañana, así seremos justos. –dice con diversión sin borrar su sonrisa.

- Mejor se sincero como yo y di que no lo has comprado.

- Soy sincero, si lo he comprado. –Ayari entrecierra más la mirada, no sabiendo si creerle o no. –Ayari.

- (Otra vez esa mirada) –la pelinegra sintió todas sus alarmas encenderse, quería huir de ahí pero esta vez no se le ocurría como, ya ha usado todas sus excusas en todo este tiempo y su sentido le dice que huya.

- Vivamos juntos. –le pide mostrando seriedad tanto en sus palabras como mirada, dejándole ver que habla enserio.

Ayari ensancha levemente los ojos, no se imagino que le pidiera eso, sabe que la relación que tienen a vivir juntos es un gran paso, la relación se volvería más seria y eso le esta dando miedo.

Sin responderle nada estampa sus labios con los de él en un apasionado beso. Sin cerrar los ojos Kakashi se lo respondió, sonriendo de forma seca entre el beso, para después cerrar sus ojos y llevar sus manos a la cadera de ella mientras ella lleva una mano al pene de él, comenzando a acariciarlo para estimularlo.

- Me alegra que sigas aquí y no te hayas ido sin saludar a tu madre.

Ayari sale de sus pensamientos y alza la mirada viendo a su madre que esta alado de ella, sonriéndole amigable.

Mikoto se sienta en el pasto al lado de ella y posa su mirada al frente y su hija la imita, ambas mirando el gran árbol que por su tamaño se deja ver lo viejo que es, de una de las ramas de este cuelga un viejo columpio de madera.

- ¿Recuerdas ese columpio? –pregunta divertida y Ayari asintió. –Tu querías un columpio y tu padre te compro un parque lleno de juegos, pero saliste que tu querías un columpio echo por tu padre como los que salen en las películas… tu padre para complacer a su princesa se puso a hacerle uno, tomando por primera vez herramientas de carpintería. –dice divertida. –Aun recuerdo como casi se quiebra todos los dedos de la mano por culpa del martillo. –las mejillas de Ayari se sonrojan levemente. –Pero mi muñequita tuvo su columpio. –la mirada de Mikoto se torna melancólica, recordando a su esposo pujar a Ayari en el columpio cuando ella apenas tenia cinco años.

Ayari sonrío levemente, de forma sincera, también recordando ese echo. Su padre a pesar de jamás haber hecho esa clase de trabajos en toda su vida, lo hizo para complacerla, como en todo lo que ella le ha pedido.

- ¿Sabes? Tu padre me conto lo que le pediste esta vez. –Mikoto la mira con ternura. –Y se ha dado cuenta de que dejaste de ser una niña, esta algo deprimido por eso. –dice divertida y Ayari le resbala una gota de sudor en la nuca. –En cambio yo, desde hace tiempo me di cuenta que dejaste de ser una niña, me di cuenta que lo dejaste de ser por completo hace tres meses.

- Mamá solo estuvieron de viaje por tres años, antes de que se fueran ya había dejado de ser una niña. –dice con algo de reproche y Mikoto ríe divertida.

- Hace años dejaste de ser una niña físicamente… tu mirada es la de una mujer ahora.

- ¿De que hablas? –Ayari frunce el seño.

- Cariño tu sabes de lo que hablo, eres inteligente y te has dado cuenta pero no quieres aceptarlo. –Mikoto la mira con ternura notándola fruncir más el seño.

- No sé de lo que hablas. –dice de forma berrinchuda, dejándose caer, posando su cabeza en las piernas de su madre y mirando hacia el columpio.

Mikoto negó divertida y comenzó a acariciarle el cabello, tenia tiempo sin hacer eso con uno de sus hijos, ya que los tres se consideran muy grandes para esos mimos, aunque Itachi si se deja pero el canijo casi ni va a visitarlos, así que va a aprovechar que ahora a uno de sus hijos le dio por querer mimos.

- ¿Por qué le pediste eso a tu padre Ayari?

- Lo veo como una gran oportunidad que se me ha presentado. –dice con firmeza.

- Oh… mi muñequita tan calculadora como su papi y hermanos, sin duda toda una Uchiha. –alaga con admiración y Ayari sonríe de forma torcida, ama que su mami le suba el ego. –Pero soy tu madre jovencita… —Mikoto se inclina, dejando su rostro cerca del oído de su hija. –Te conozco mejor que nadie, y aunque ese es uno de tus motivos, algo me dice que el que te impulso a hacer esa petición a tu padre es el de huir. –Ayari ensancha los ojos sorprendida y Mikoto posa un beso en su mejilla, enderezándose y seguir acariciándole el suave y sedoso cabello a su hija.

- Yo no huyo. –dice con firmeza, recuperando la compostura. –Los Uchiha nunca huyen.

- Oh si lo hacen muñequita. Cuando se trata de sentimientos los Uchihas salen corriendo. –dice con seguridad. –El único de mis hijos que salió a mí en el aspecto sentimental es Sasukito, él como yo no huye de lo que siente, lo enfrenta.

- No sé de que hablas mamá.

- Lo sabes. –dice con seguridad y Ayari frunce más el seño.

- ¿Y de que huyo según tu?

- No sé, tal vez de cierto peli-plata de carácter perezoso. –dice con diversión.

- Odio esto. Parece como si mamá viera a través de nosotros, eso da mucho miedo –Ayari se le sombreo más la frente de negro. –Me pidió que vivamos juntos. –confiesa resignada, soltando un profundo suspiro.

- ¿Y eso es tan malo? No te pidió matrimonio, cosa que me hubiera echo de lo más feliz, pero aun es muy pronto. –dice resignada.

- ¡Jamás me casare madre! –dice con firmeza.

- Claro muñequita. –dice dándole por su lado y Ayari entrecierra la mirada molesta. – ¿Y solo por eso quieres huir?

- No… me siento extraña con él madre, la forma en como me mira me hace sentirme rara, me besa y me abraza de una forma que debería serme empalagoso. Y cada vez es más cariñoso y eso no debe gustarme.

- Pero lo hace. –Mikoto sonríe divertida.

- Si. –contesta en un susurro, de nada sirve negarlo siendo que su madre parece ya saber la respuesta.

- Reaccionas igual que tu padre cuando se enamoro de mí. –Mikoto le sonríe divertida.

- ¡Yo no estoy enamorada! Un Uchiha no se enamora. –dice ofendida.

- Cariño aunque seas Uchiha eres humana… y si según tu los Uchiha no se enamoran ¿Por qué tu padre se enamoro de mi? ¿Por qué Sasuke se enamoro de Sakura? Y no me hagas seguirte preguntando sobre todos los Uchihas que se enamoraron.

- Hmn. –Ayari gruñe furiosa.

- Sé que te es difícil admitirlo Ayari, tu padre estaba igual, pero yo supe como manejarlo. Y algo me dice que cuando llegue el momento Itachi se va a poner igual que ustedes. –dice divertida.

- Hmn.

Mikoto ríe divertida al ver que su hija solo responde con su monosílaba lo que significa que esta molesta y frustrada porque sabe que ella tiene la razón.


Fugaku está sentado tras su escritorio, con su asiento volteado, viendo por la ventana a su esposa sentada en el jardín, teniendo en sus piernas la cabeza de su hija que esta acostada, dejando se mimar por su madre.

- Ya tome muchas fotos, de rato las imprimo. –Fugaku se contiene las ganas de chillar, un Uchiha no chilla, así que guarda su celular y se quita los lentes de aumento, para masajearse un poco el puente de la nariz en un gesto de cansancio.

Se voltea hacia la computadora que esta sobre el escritorio y se vuelve a poner sus anteojos para seguir en lo que estaba, jugar tetris en el computador, le agarro el gustito a esto.

La puerta es abierta y Fugaku rápidamente minimiza la ventana para alzar su mirada, viendo a Sasuke mirarlo indiferente.

- Me dijeron que estabas aquí con Ayari. –Sasuke se adentra y cierra la puerta tras de si.

- Ella esta con su madre. –dice indiferente. –Me sorprende que estés aquí nuevamente, te hacia en Japón.

- Vine a hablar algo serio contigo.

- Te escucho. –Fugaku lo mira tranquilo y Sasuke lo mira serio.


Sasuke sale de la oficina de su padre furioso, estampando la puerta tras de si, sabia que no iba a ser fácil, pero lo que le dijo su padre no se lo esperaba y le molesto.

Al pasar por el salón miro a su madre que al verlo le sonríe amigable.

- Me han visitado dos de mis hijos, este debe ser mi día. –dice emocionada.

- ¿Dónde está Ayari?

- Hace media hora que se fue. –dice extrañada por su actitud y Sasuke gruñe molesto, da media vuelta dispuesto a irse a buscar a su hermana. - Uchiha Sasuke llevas tres meses sin ver a tu madre ¿y así la saludas? –exclama furiosa.

Sasuke se detiene en la entrada, sintiendo su cuerpo estremecer. Rápidamente se voltea hacia su madre y se posa frente a ella.

- Lo siento mamá… me alegro verte. –Sasuke se inclina y le besa la nariz a su madre haciendo que todo enojo desaparezca. – ¿Cómo estas?

- Bien bebito ¿y tú?

- Bien madre. –Sasuke le sonríe levemente. –Bueno me t…

- ¿Ya fuiste a ver a Sakura-chan?

- No madre, acabo de llagar. De hecho iré a verl…

- Deberías ir a verla, se ve muy bonita con su pancita de embarazo. –dice melosa, interrumpiendo nuevamente a su hijo.

- ¿La has visto? –Sasuke se muestra sorprendido.

- Si. Salimos de compras todos los fines de semana. Hemos comprado muchas cosas para el bebé y ropa de maternidad para ella. –un aura brillante la rodeo, Sasuke se mostro más sorprendido, eso Sakura no se lo había dicho y se sintió más ansioso por ir al vela, su madre sembró la curiosidad en él por verla con esa pansa de embarazada.


En un elegante y discreto restaurante se encuentra Sakura con los ojos muy abiertos, sentada frente a ella, siendo separada por la mesa donde esta la comida que comían se encuentra Ayari quien la mira seria.

- ¿Qué rayos te pasa? Tenias un compromiso conmigo, no me puedes dejar botada. –dice molesta, ya reaccionando. –Tú no puedes renunciar así Ayari.

- Lo sé, tengo que hacer una carta de renuncia y entregársela a Jiraiya, pero primero quise decírtelo a ti.

- No hablo de eso estúpida. Tú tienes un trato conmigo, no me puedes dejar así… ¿Quién va a manejar mi empresa? –exclama indignada, la verdad no quiere que renuncie, ha visto los estados de cuenta y la empresa ha adquirido muchas ganancias desde que la pelinegra esta a cargo de la empresa, gracias a ella su empresa ha subido mucho y no es muy inteligente dejar ir a una empleada así.

- Kakashi puede ser el nuevo presidente. Esta lo suficiente capacitado para ese cargo.

- Él no va a querer, y lo sabes.

- Tiene que aceptar ese puesto si quiere ayudarte.

- Pero tú y Kakashi hacen buen equipo manejando la empresa, se complementan muy bien. –dice seria y Ayari frunce el seño molesta. – ¿Por qué has decidido esto? ¿Kakashi lo sabe?

- Kakashi no sabe esto. He tomado esta decisión porque la verdad se me ha presentado una mejor oportunidad que me ayudara a crecer más laboralmente. –dice seria.

- ¿Dónde? –Sakura entrecierra la mirada, mirándola como una traidora que seguro se va con la competencia.

- En las empresas de la familia, como cargo presidencial de todo un continente. –Sakura ensancha los ojos mostrando sorpresa.

- Entiendo… siendo así no hay nada más que hacer. Comprendo que primero estén las empresas de tu familia. –Sakura suelta un profundo suspiro.

- Me alegra que entiendas. Sabia que lo harías, eres una mujer sensata. –Ayari le sonríe de forma torcida y Sakura le sonríe levemente. –Por cierto no le digas nada a Kakashi, prefiero hacerlo yo.

- Comprendo… pero espero que tú entiendas que no te puedes ir hasta que dejes todo listo para el siguiente que tomara tu cargo.

- Lo tengo presente y eso a lo mucho me tomara una semana.


Las puertas del elevador se abren haciendo que ambas secretarias volteen y cas tienen un paro cardiaco al ver a ese Dios griego salir del elevador. El pelinegro camina con tranquilidad y elegancia hacia Tayuya que sintió que desfallecería.

- Usted debe ser Uchiha-sama, la recepcionista me aviso que venia para acá. –dice soñadora, mirándolo embelesada.

- ¿Está Ayari? –dice furioso el nombre de su hermana.

- No, aun no llega, pero si gusta esperarla puedo hacerlo pasar a la oficina. No creo que se moleste porque su hermano la espere ahí.

- Hmn.

- ¿Eso es un si o un no? –Tayuya lo mira curiosa y Sasuke la fulmina con la mirada, en eso las puertas del elevador se abren haciendo que los tres miren hacia esa dirección viendo a Ayari salir.

- Sasuke. –exclama sorprendida al ver a su hermano.

- ¡Con que puto derecho te atreves a hablar con padre antes que yo maldita mocosa! –exclama furioso, alzando la voz cuando Ayari llego a él.

Las secretarias se cohibieron algo asustadas, el pelinegro ciertamente las esta intimidando y más al hablarle así a su jefa que ellas bien saben como es cuando se enoja.

- Este no es lugar para hablar de eso, entremos a la oficina. –Ayari lo fulmina con la mirada por atreverse a hablarle así frente a los que aun son sus empleados.

- ¡A mi no me das ordenes mocosa!… ¡eres más pequeña que yo!

- ¡¿Y?! –Ayari también comienza a alzar la voz. – ¡Entra a mi oficina y no hagas mas shows frente a mis empleados! –ordena furiosa.

Sasuke la toma del brazo y la jalonea hacia la oficina de ella, ante la mirada asustada de las secretarias. La puerta de la oficina de Ayari se estampo y después de eso se abrió la puerta de la oficina de alado.

- ¿Qué es todo ese jaleo? –Kakashi mira a su secretaria extrañado, le pareció haber oído a Ayari gritar. – ¿Ayari ya llego? –Kakashi le resbalo una gota de sudor en la nuca pensando que la pelinegra esta enojada y él tendrá que contentarla

- Si… pero llego antes su hermano y se metieron a la oficina. El joven parecía muy enojado y al parecer van a discutir. –explica Temari.

- ¿Itachi está aquí? –Kakashi alza ambas cejas, sintiendo curiosidad del porque el Uchiha está enojado.

- No. –Temari ha visto un par de veces a Itachi que ha ido a la oficina a hablar con su hermana. –Es Sasuke-sama.

- Sasuke regreso a Japón. –Kakashi frunce el seño extrañado.

- ¡Deja de joder Sasuke, a ti no te importa lo que haga o deje de hacer!

Las secretarias y Kakashi miran hacia la puerta de la oficina de Ayari al oír los gritos de ella venir desde adentro.

- ¡Me importa mocosa porque eres mi hermana y no dejare que mi hermana menor se sacrifique por mí!

Kakashi frunció el seño, no gustándole eso que oyó y a la vez teniendo curiosidad por saber en que se esta sacrificando su novia.


- ¡No seas estúpido, nadie se esta sacrificando, hago esto porque es lo mejor para mi! ¡Solo vi la oportunidad y la tome!

Ayari y Sasuke se fulminan con la mirada, estando de pie uno frente al otro.

- ¡No te creo! ¡Papá siempre te complace en todo y por eso le pediste eso, para que a mi me deje renunciar sin problemas!. –Sasuke ya no grito, pero lo dijo de forma furiosa.

- ¡No me subestimes, no me aprovecharía de algo como eso, le pedí el puesto porque sé que tengo la capacidad para llevar una carga así y se lo plantee! ¡Sabes que papá no dejaría a mi cargo algo tan grande solo para complacerme, si lo hizo es porque sabe que puedo hacerlo igual o mejor que tu!... en vez de estar tan enojado deberías estar contento, gracias a eso tu no vas a batallar para buscar un remplazo digno de un cargo como ese. –Ayari también dejo de gritar, pero aun así lo fulmina con la mirada

- ¿Ayari enserio quieres irte de Japón? –Sasuke la mira serio. –No dudo de que puedas manejar esas empresas, Sakura me ha contado lo bien que has manejado su empresa y sé que este reto es pan comido para ti, por lo que manejar un monopolio de empresas en América no se te va a dificultar.

- Por favor Sasuke, no es la primera vez que estoy fuera de Japón. He estado en internados de otros países. –Ayari roda los ojos con fastidio.

- No lo digo por eso, sino porque aquí en Japón esta él. –dice entre dientes, apretando los puños con fuerza. – ¿Segura que te quieres ir y alejarte de él?… te soy sincero al decirte que es difícil estar lejos de la persona qu…

- Yo no amo a nadie. –Ayari lo corta, mirándolo furiosa y Sasuke pone los ojos en blanco.

- ¡Ya madura por Dios!… ¡aunque no me agrade la idea sé que ese maldito espantapájaros se ha robado tu corazón, por eso no te aburres, por eso sigues con él¡ –dice exasperado –¡Puedo ver como lo miras, y sino me interpongo y hago que lo dejes es porque el pervertido te mira igual¡ –Ayari aprieta con fuerza los puños.

- ¡Deja de portarte como mamá! –grita furiosa. – ¡Yo no le amo¡

- ¡Eres una mocosa inmadura, solo te mientes a ti misma¡

- ¡¿Y si lo hago a ti que mas te da?¡ ¡Tu eres uno de los que no le gusta mi relación con él, así que ya los complaceré, me iré a Estados Unidos y lo dejare!

- ¡Me vale mierda lo que hagas con él!… ¡a mi me importas tu, no quiero que hagas algo de lo que te puedes lamentar de por vida!

- ¡Si lo hago es mi problema, no tuyo!

- ¡Me meteré en tus asuntos cuantas veces quiera! ¡Eres mi hermana menor y solo quiero que seas feliz estúpida mocosa!

- ¡Ya soy feliz ahora así que déjame en paz!

La puerta se abre haciendo que ambos volteen furiosos por interrumpirlos y se sorprenden al ver a Kakashi que los mira aburrido.

- Están dando todo un show, casi todo se oye hasta afuera. –dice con aburrimiento y Ayari ensancha más los ojos, mostrando horror en ellos.

- Piensa bien las cosas mocosa. –Sasuke da media vuelta y camina hacia la puerta, pasando alado de Kakashi.

Kakashi lo siguió con la mirada para luego posarla en Ayari y adentrarse en la oficina, cerrando con seguro la puerta tras de si.

- ¿Oíste todo?

- Lo suficiente y ya me canse. –dice molesto, posándose frente a ella. – se que apenas te lo propuse ayer pero quiero una respuesta y la quiero ya: ¿vivirás conmigo o no?

- Si oíste sabrás que mi respuesta es no, me iré a Nueva York en una semana a más tardar. –Ayari lo mira seria.

- Sasuke tiene mucha razón eres una mocosa infantil e inmadura. –Kakashi la mira enojada.

- Bueno, si soy así estarás contento por librarte de mi… si me disculpas, tengo muchas cosas que hacer antes de irme, así que retírate –Ayari da media vuelta dispuesta a irse a sentar y empezar a trabajar, pero Kakahsi la toma del brazo y la atrae a él con brusquedad, quedando muy cerca sus cuerpos.

- No te vas a ir a ningún lado. –dice furioso, acercando su rostro al de ella, haciéndola sentir su respiración acelerada debido a la furia que siente.

- ¿Tú me lo vas a impedir? –dice con burla fulminándolo con la mirada.

- Si, no te dejare que huyas de mí. –Kakashi rosa sus labios con los de ella, sintiéndola estremecer.

- Yo no huyo de ti. –dice firme, luchando para no besarlo.

- Lo haces porque me amas y te da miedo. –dice con seguridad y Ayari ensancha los ojos, para después fruncir el seño.

- ¿Soy tan obvia o que fregados? ¿Por qué parece que todos se dan cuenta? –Ayari se siente frustrada y su furia aumenta. –No seas tan ególatra, yo no te amo.

- Lo haces. –dice con seguridad, rosando sus labios con los de ella. –Admítelo.

- No. –dice en un susurro, dejándose embriagar por la sensación de sentir los labios de él sobre los suyos.

- Si me amas tanto como te amo yo a ti. –Kakashi saca su lengua pasándolo por los labios de ella que inconscientemente entreabre sus labios, deseando que penetre con su lengua la boca de ella.

- Si me amas a mi es tu problema, no el mío. Yo no te amo. –dice firme, odiando sentir ese cosquilleo en su vientre y el como su corazón brinca de felicidad al saberse amada por él.

- Ya no mientas Ayari, lo sabes, siempre lo has sabido, me amas. –dice con seguridad. –He visto como me miras cuando piensas que no lo noto, sé que me acaricias y besas con ternura el rostro cuando piensas que estoy dormido, sin quererlo me has besado cuando no puedes retener lo que sientes, y puedo sentir con esos besos lo que sientes por mí…

- No soy cursi. –dice molesta teniendo sus mejillas sonrojadas, pero desviando su mirada de los ojos de él que la miran de esa forma que la pone tan nerviosa.

- No, no eres cursi, pero ni así puedes detener lo que sientes, me amas lo sé. –Kakashi afloja el agarre en el brazo de ella, sabiendo que ya no se moverá y baja su mano en una caricia hasta la cintura de ella haciéndola estremecer. –Dímelo. –ordena sin despegar sus labios de los de ella.

- Jamás. –dice terca y firme.

- Dilo.

- No. –su voz flaqueo

- Hazlo.

- Te… te… te a… —no puede hacerlo, enserio que no puede hacerlo, la lengua se le traba, las letras no salen y su cara esta más roja que un tomate.

- ¿Me amas? –Kakashi sonríe levemente, sabe lo difícil que es para ella.

- Si.

- Al fin lo admites Koneko-chan. –sin más estampa sus labios con los de ella, dándole un beso tierno, pero apasionado que Ayari respondió de la misma forma.

La pelinegra llevo sus brazos al cuello de él, rodeándolo con ellos y él la tomo de la cintura atrayéndola más a su cuerpo, como si quisiera fundirse con ella.

La falta de aire hace que ambos rompan el beso, siendo unidos sus labios aun con un hilo de saliva de ambos. Abrieron sus ojos topándose con la mirada del otro.

- Sabiendo que me amas me quieres dejar, sabiendo que no estando conmigo no habrá nadie que te haga sentir como yo te hago sentir, no habrá nadie que te acaricie como yo lo hago, que te bese como yo lo hago, que te haga el amor como yo.

- Yo… —Ayari desvió la mirada no pudiéndole sostener la mirada, ella sabia que no va a haber nadie que la haga sentir como él la hace sentir con una sola mirada, un beso, una caricia, que nadie la va a satisfacer como él lo hace, poniéndose a pensar en eso, en lo que perderá si se va la hizo sentir mas miedo que el que sintió al darse cuenta que lo ama, un miedo más fuerte al avanzar otro paso con él. –No quiero alejarme de ti. –admite rendida, sabiendo que contra eso no puede pelear, al verse derrotada por primera vez.

- Eso es suficiente para mí. –Kakashi comienza a repartir besos en toda su cara y ella cierra los ojos. –Si aun deseas superarte tomando esa oportunidad, te apoyare.

- Pero…

- Te apoyare, ya te dije que quiero que vivamos juntos, podemos hacerlo aquí o en cualquier lado, además ya no me gusta trabajar aquí, ya me aburrí. –Kakashi se separa un poco de ella y le guiña un ojo de forma cómplice. –Me agrada la idea de ir a Nueva york, quiero hot dog. –dice divertido.

- ¿Qué hay de tu hermana?

- Sakura ya tiene a Sasuke, si él está dispuesto a dejar todo lo que tiene en Estados Unidos por ella, la dejo en muy buenas manos.

Ayari le sonríe levemente, se siente una estúpida al admitir que cayo en el amor, pero lo mejor es resignarse, sabe que no puede vivir sin ese hombre ¿Qué importa avanzar los pasos que sean en la relación?

La pelinegra une sus labios con los de él, besándolo con pasión y kakashi responde gustoso, atrayéndola más a él mientras sus traviesas manos suben a los senos de ella, tomándolos entre ellas haciéndola gemir entre el beso, ambos saben que pasara, esa oficina va a ser nuevamente el escenario de cómo ellos hacen el amor como salvajes.


Sasuke está parado en la entrada de la mansión de Sakura, lleva un gran ramo de rosas en mano y en la otra lleva un gran oso de peluche color blanco, con un gran moño azul en el cuello.

Frente a él esta Kurenai que se contuvo las ganas de chillar emocionada al ver al chico cargando esas cosas, sabe para quien son y eso la hace sentir más ternura.

- ¿Está Sakura? –pregunta serio, la verdad se siente como un idiota cargando eso, nunca ha sido detallista, pero esta vez le nació, cuando vio ese gran oso pensó en Sakura y cuando paso por la florería pensó en ella así que se las compro sin pensar.

- Si. –la mujer le sonríe amigable. –Se encuentra en el estudio haciendo unos cuadros. Si gusta espéreme en el salón principal y yo la llamo.

- Me gustaría mejor sorprenderla.

- Entiendo. –corazones brotan por el cuerpo de la mujer que mueve su cuerpo de un lado a otro pareciendo lombriz y a Sasuke le resbalo una gran gota de sudor en la nuca.


Sakura está sentada mientras pinta un lindo cuadro estando profundamente concentrada en él. Encima del vestido de batita de maternidad lleva puesto un delantal blanco, manchado de pintura que suele usar para no manchar su ropa.

Por estar tan concentrada en el cuadro no se dio cuenta que alguien entro a su estudio y camino hacia ella, y se sobresalto al sentir una respiración en su cuello, sentir a alguien atrás de ella y percibir ese aroma que conoce bien y tanto había extrañado.

- ¿Me extrañaste? –susurra ronco, cerca del oído haciéndola estremecer.

- ¡Sasuke-kun! –exclama emocionada, poniéndose de pie y volteando hacia él, sorprendiéndose al ver lo que carga.

- Estas las compre para ti. –Sasuke le entrega las flores y Sakura la toma, sintiendo sus ojos picar ante las lágrimas que quieren salir. – y esto para él. –Sasuke apunta con la mirada el vientre de la peli-rosa y le entrega el oso.

- Gracias. Las flores son hermosas, y este será el primer juguete del bebé, solo le he comprado ropa. –dice conmovida, ya no pudiendo retener las lagrimas. –Lo siento, ando muy sensible. –dice apenada, dejando las cosas en el banquillo en el que estaba sentada, para limpiarse las lágrimas, pero la mano de Sasuke le gano, él se las limpia con suavidad y acerco su rostro al de ella.

- Estás hermosa. –susurra sobre sus labios.

- No mientas, me veo espantosa, hasta llena de pintura debo estar. –dice divertida, pero con el sonrojo en sus mejillas más marcado.

- Te vez perfecta. –Sasuke rosa más sus labios, haciendo que ella cierre sus ojos, disfrutando el contacto. –Mamá tenia razón, te vez hermosa con esa pancita. –Sasuke lleva su mano al vientre abultado de ella y lo acaricia con ternura.

- Gracias. –susurra sin abrir los ojos, sintiendo sus mejillas arder con intensidad, pero se siente aliviada porque él la vea así y no como una vaca grandota.

Sasuke sella sus labios con los de ella, en un beso demandante, mostrándose ambos lo mucho que se extrañaron, saboreando el sabor del otro, embriagándose con las sensaciones y aroma del otro que tanto extrañaron.

La falta de aire hizo que ambos rompan el beso y Sasuke pega su frente a la de ella. Sakura ensancho sus ojos abriéndolos al sentir dos traviesas manos tomar sus senos y masajeándolos, sacándole un fuerte gemido, sus senos se han hecho mucho mas sensibles.

- Tu vientre no fue lo único que creció. –dice ronco, sonriéndole de forma torcida, excitando al sentir la suavidad de esos senos que ya no le caben en las manos como recordaba que antes cabían. –Creo que tengo ganas de leche materna. –una sonrisa socarrona adorna su rostro.

- ¡Sasuke-kun! –exclama avergonzada.

- Quiero hacerte el amor, y saborear cada parte de tu cuerpo, pero esos senos son los que mas me tientan. –dice ronco sobre los labios de ella, posando en los ojos de ella su oscurecida mirada que arde en deseo por ella,

Sakura se mordió el labio inferior deseosa, sintiendo sus piernas temblar al ver esa mirada en él que con solo eso la hizo humedecerse.

- ¿No te importa que mi vientre este mucho más grande? –una sonrisa nerviosa aparece en su rostro, la verdad eso la hace sentir insegura.

- ¿Debería de importarme? –Sasuke rosa sus labios con los de ella. –Siéndote sincero se me hace excitante esa pancita, jamás en mi vida he visto una embarazada que me pareciera tan erótica. –Sasuke toma entre sus dientes el labio superior de ella haciéndola gemir mientras sigue masajeando sus senos, la verdad no puede soltarlos, se ha hecho adicto a ellos y se muere por probarlos con la boca.

- Hazme el amor. –susurra llevando sus manos a la nuca de él rodeándole el cuello con sus brazos y Sasuke gruñe excitado sobre sus labios. – ya después me cuentas porque me hiciste creer que vendrías hasta dentro de dos días.

- Te quería sorprender. –dice divertido, para después estampar sus labios con los de ella en un apasionado beso que ella respondió gustosa.

Continuará

icimos cambios de uchihas jajajajjajaja... ayari se ira a EUA yevandose a un haruno y sasukito se kedara en japon con su correspondiente haruno jajajajaja

se ke stos ultimos caps se les a dado mas prota a ayari y kakashi, pero bueno, la razon d eso se supo en este cap y es porke se necesitaba a un uchiha ke se haga cargo de las empresas d EUA para ke sasukito se kede en japon, y la elegida fue ayari ya ke para itachi tengo otros planecillos jajajaja

la vdd sasuke en ste fic es un amorsh, y mikoto la adoro, conoce a sus ijos como la palma d su mano jajaja

spero les haya gustado el kap

como mensione en mi otro fic de "viviendo entre demonios" se ke no he subido caps de mis otros fic sasusaku, pero la vdd ando saturada de tiempo, stas semanas las tendre tan ocupadas ke no tendre tiempo para escribir, ademas ke mi mente sta tambien ocupada en otras cosas (cof, cof, examenes cof cof) ke la vdd no tengo inspiracion para escribir, asi ke por eso subo caps de fic d los cuales ya tengo algunos caps escritos, para no tenerlos tan abandonados y divertirlos, y entretenerlos un momento, ke yo mejor ke nadie se ke un buen momento de risas kita problemas k tenemos en nuestra vida cotidiana... ay ya me puse melancolika, la regla ya va a yegar a mi puerta jajajajaja

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS