Capitulo 20: Sakura chibi el mejor Cupido.

La mañana había llegado y con ello la resaca de tres jóvenes pelirosas. Aquel trió se encontraba en el comedor, sentadas bebiendo un té junto a Itachi, Juugo y Suigetsu los cuales las miraban con diversión.

Cierto joven Uchiha bajaba las escaleras de su mansión, casi llegando al final hasta que el timbre de la casa sonó, vio pasar a Suigetsu hacia la puerta en menos de dos minutos los invitado ya había pasado.

—¡Teme!—se escucho el grito del Uzumaki.

Sin previo aviso, el Uchiha el cual se encontraba a final de las escaleras, fue interceptado por el rubio el cual le había propinado un buen puñetazo en la cara, haciéndolo caer y que un hilo de sangre saliera de su labio.

—¡Sasuke-kun!—la menor de las pelirosas corrió hacia el Uchiha.

Llego hasta el azabache, ayudándolo a poner de pie, el Uchiha no se opuso se dejo ayudar por la menor, sonriéndole de lado en forma de agradecimiento. El azabache miro a Naruto el cual lo observaba con el seño fruncido.

—Con su permiso—una segunda voz los saco de su ensoñación.—Estoy buscando a…—fue interrumpido.

—Gaara-san—la pelirosa del presente observo al invitado desde el comedor.

—Sakura—nombro el joven pelirrojo.

Sin mas el pelirrojo se acerco hasta llegar a la pelirosa de aquel tiempo, tomando su palma y en el torso plantarle un suave beso, logrando incomodar a la mencionada, sonreir a la mayor, sonrojar y sorprender a la menor, confundir a todos y enojar al Uchiha menor.

—Subaku No Gaara—susurro la menor de las Haruno con un sonrojo.

—Asi que era cierto—el Kazekage observo a las otras dos pelirosas. —Naruto no mentía con decir que había tres bellezas escondidas en casa de Uchiha—menciono sonriendo ladino.

—Hmp—emitió el azabache. —Mi casa no es museo, ni un lugar de visitas—comento enojado.

—También escuche que Uchiha Itachi había vuelto a la vida—hizo caso omiso a lo dicho por Sasuke.. —Un gusto tenerlo de vuelta, Uchiha-san—hizo una leve reverencia.

—Kazekage-sama—saludo el Uchiha mayor.

Naruto observo de reojo la expresión de su azabache amigo, reparando en su seño fruncido y la notable aura amenazadora que lo rodeaba. Sonrió sacarron, regresando nuevamente su mirada a Gaara.

—Pero que formas son esas de saludar a Sakura-chan, Gaara—hablo el rubio sonando de oreja a oreja. —Después de todo, hace un año ustedes tuvieron una relación, los días que Sakura-chan estuvo en Suna—se alzó de hombros restándole importancia.

Aquello dicho por el Uzumaki logro sorprender a la mayoría exceptuando al Uchiha menor el cual cerró los ojos, apretando sus puños y a la Haruno del futuro la cual sonrió divertida.

—Es cierto—susurro Gaara con una sonrisa ladina.

Se acerco a la pelirosa, plantándole un beso suave sobre la comisura derecha de su labio y ella se sintió una lucecita roja de navidad prendida, de tanto calor que sentía en sus arrebolados cachetes.

—Pero ya no es asi—se escucho la voz profunda de Sasuke. —Asi que aléjate de ella—susurro con el seño fruncido.

—Veo que finalmente te has dado cuenta de lo valiosa que es Sakura, ¿no Uchiha? —cuestiono el Kazekage mirando al azabache.

—Pero a mí ya no me importa—susurro la Haruno.

—Tal parece queni siquiera con que uses la todopoderosa sonrisa Uchiha conquista-mujeres lograras algocomento Gaara sonriendo burlón. —Bueno….—regreso la mirada a la pelirosa del presente. —Espero verte pronto Sakura—se alejo, yendo hacia la salida.

La pelirosa del presente dio media vuelta, comenzando a caminar escaleras arriba, pasando justo a un lado del Uchiha menor, ambos se miraron de reojo, mas ninguno hablo.

—¿Sakura-san, no va a desayunar?—cuestiono Juugo con tranquilidad.

—He perdido el apetito, estaré descansando en mi habitación, provecho—fue lo último que dijo la Haruno antes de perderse de la vista de todos.

—Pero…..—la menor se quedo en silencio.

La cabeza del azabache estaba totalmente revuelta, la vio a los ojos, aquellos ojos los cuales le reflejaron tristeza, miles de imágenes y recuerdos volaban por su mente, el cansancio y los sucesos de la mañana lo dejaron totalmente confundido, pero específicamente uno lo había dejado como atontado; era como si algo se hubiera conectado de repente y no fuera capaz de lidiar con ello. Posó sus negros ojos en el camino que había tomado la joven kunoichi y de nuevo lo recordó.

/FLASH BACK/

La joven que tenía enfrente despedía un olor a cerezos que llenó los pulmones del Uchiha inmediatamente, él jamás olvidaría aquel aroma; sus pequeños labios, sonrosados y perfectos, temblaban levemente como solían hacerlo cuando la chica estaba nerviosa, sus ojos brillantes y cálidos, tan cristalinos que se podía leer en ellos cada sentimiento, eran en definitiva los de ella, era la verdadera Sakura.

El corazón de Sakura latía desbocado, el pelinegro de un momento a otro la había acorralado contra uno de los muros, estaba presionando su cuerpo contra la pared mientras la observaba intensamente, la respiración de él era agitada, como si estuviera intentado calmarse, sus ojos negros la taladraban y ella sentía como si quisieran atravesarla. Su cabeza empezaba a dar vueltas.

—Sasuke— susurró la chica lentamente.

El azabache no se pudo contener más. Con un jadeo audible posó una de sus manos en la nuca de la joven de ojos jade, la otra en su cintura y atrayéndola posesivamente hacia sí, estampó sus labios en los de ella.

La mente de la joven oji jade quedó totalmente nublada, la lengua de Sasuke se abrió paso dentro de su boca y apretó todo su cuerpo contra el suyo, la besaba con desesperación con un hambre que hizo que los ojos jade de la chica se cerraran instintivamente.

Los alientos de ambos ninjas se combinaron, sus lenguas empezaron una danza apasionada mientras ninguno de los dos pensaba en nada más. En esos segundos que parecieron eternos, los dos jóvenes sólo pudieron oír el susurro de sus labios y sus respiraciones aceleradas.

El Uchiha aprisionaba la delicada figura de la chica con deseo, no la dejaría ir hasta haber saciado por completo el hambre que sentía de sus labios la mano que mantenía en la nuca de ella pasó suavemente a su rostro, bajó por su cuello y continuó por su hombro, siguió la curva de su seno el cual pudo palpar levemente con su dedo pulgar y luego se dirigió agresivamente a la espalda alta de ella.

—Sasuke…—susurro entre el beso la pelirosa.

La observo frente a él, el olor que desprendía era a Sake, no le sorprendía puesto que su habitación tenía el mismo aroma. Los labios de la joven se unieron con los suyos, con un toque dulce y cálido. El del cuerpo de ella continuó con lentitud hasta que sus senos tocaron el pecho del Uchiha, justo debajo de donde tenía posadas sus manos.

El azabache actuó mecánicamente, sus brazos envolvieron la cintura de la peli rosa, acercándola aún más y apretándola con deseo, movió su boca con cuidado, abriendo sus labios y haciendo que la chica hiciera lo mismo, logrando combinar sus alientos. Sintió entonces un deseo desenfrenado de introducir su tenaz lengua en la cavidad de ella y recorrerla por completo, para luego saborear más a gusto esos suaves labios que estaban haciendo que el calor de su cuerpo aumentara.

/FIN DEL FLASH BACK/

Lo nuestro se termina, Sasuke , Lo nuestro se termina, Sasuke….. Las palabras se repetían constantemente en su cabeza, a pesar de que estuviera haciendo un esfuerzo sobre humano para hacerlas a un lado.

Si estaba en lo correcto y la verdad es que era algo obvio si tenía todo en cuenta, ella le había ofrecido un amor puro y él la había lastimado. Ella desbordaba inocencia por todos lados.

La ira comenzaba a llenar su cuerpo e inundar su mente. Un leve temblor de furia apareció en su cuerpo, mientras recordaba como Gaara se había atrevido a besarla casi en los labios. Apretó los puños con fuerza.

El corazón del Uchiha empezó a latir un poco más deprisa, la confusión absurda regresó a su mente. Cerró los ojos nuevamente maldiciéndose a si mismo, se sintió miserablemente culpable, si él no le hubiera dicho nada sobre lo que sentía, ella estaría bien.

—¡Ya estoy harta! —la voz de la menor de las pelirosa lo saco de aquel trance.

—Chibi…..—susurro la mayor con sorpresa.

El Uchiha mayor observo sorprendido como aquella pequeña finalmente había explotado, sonrió ladino, al notar aquella pisca de determinación en sus ojos jade.

La pequeña Haruno tomo de la muñeca al Uchiha jaloneándolo de prisa, subiendo escaleras arriba, hasta llegar frente a la puerta de su yo del presente, abriendo y al instante empujar al azabache adentro, cerrando tras de él.

—¿Pero que rayos….?—Sasuke alzó una ceja en alto.

—¡No me importa si gritan, si se enfadan, si pelean o están a punto de morir…..!—escucho a la pelirosa menor. —¡Naruto-san, coloco una barrera alrededor de la habitación y no la desactivara hasta que arreglen sus problemas! —fue lo último que escucho.

Escucho a su dobe amigo murmurar un "Dattebayo", suspiro rendido, inspecciono toda la habitación sin encontrar algún índice sobre la ubicación de su compañera. Estaba a punto de dar un paso al momento de escuchar como la puerta del baño se abría.

Salió de la habitación del baño tan solo con una toalla blanca cubriéndole el cuerpo, sin darse cuenta que estaba siendo observada por Sasuke Uchiha, al alzar la mirada se sorprendió y sus mejillas se incendiaron. Lo unico que atino a hacer fue sostener la toalla con fuerza.

—Sakura—susurro el azabache.—Hmp, ¿entonces, regresaras con Subaku No?—cuestiono el Uchiha recargado en la pared, cruzándose de brazos.

—Uchiha, ¿Qué haces aquí?—cuestiono la pelirosa tranquilizándose.

Se acerco a ella peligrosamente y la tomo de la cintura jalándola hacia él, la pelirosa trago grueso se mordió el labio tratando de tranquilizarse y aun peor se zafo de él alejándose al instante.

—A….. aléjate no te acerques—susurro la Haruno apenas y podía respirar por el nerviosismo.

—Trata de convencerte de eso—hablo el Uchiha.

—Yo no soy una cualquiera, Sasuke—inquirió la Haruno frunciendo el seño.

—Yo nunca he pensado eso, eres especial Haruno, mas que cualquier mujer que haya tenido, si no lo fueras nunca me preocuparías, tu me importas—informo el azabache.

Se volvió a acerca a ella, besándola en menos de un segundo, un beso suave y delicado, a medida que pasaba el tiempo la intensidad fue subiendo haciendo el beso mas exigente su lengua entrelazada contra la de ella, danzando en una violenta batalla para ver quien tenía el control de la situación. Se separo de ella con tranquilidad y suavidad.

—Escúchame por favor—le susurro el Uchiha al oído.

—Vete—susurro la Haruno.

—¿Cuando vas a dejar de ser una molestia? —sonrió ladino el azabache.

—¿Por qué... insistes en lastimarme? —Sakura miraba con tristeza al joven.

—¿Cómo? —el Uchiha estaba sorprendido.

—¿Porque me besas de esa forma… cuando te acuestas con otra mujer? —pregunto la ojijade con un tono triste y apenas audible.

Sasuke sonrió arrogante mientras atraía a Sakura a su cuerpo y la abrasaba por la cintura. La pelirosa frunció el seño y con las pocas fuerzas que le quedaban trataba de alejarlo de ella.

—Karin es una idiota, sea lo que sea que te dijo no es verdad, confía en mí—Sasuke le susurro al oído

Sakura empujó de golpe a Sasuke y sus lágrimas comenzaron a mojar sus mejillas de nuevo. Se mordió el labio, sabiendo que nuevamente estaba siendo débil ante él.

—Eso, entonces eso….—miro aquel chupetón que tenía en el cuello. —No me digas que es a causa de un entrenamiento—susurro la pelirosa.

—Hmp—emitió el Uchiha sin soltarla. —El dia que no llegaste a casa, Karin se escabullo a mi habitación—informo el azabache. —Estaba dormido y ese dia….—el Uchiha desvió la mirada.

—¿Ese dia, que? —cuestiono la Haruno con el seño fruncido.

—Yo no te mentí, no te engañe Sakura—hablo el Uchiha, la pelirosa lo miro a los ojos y un par de lagrimas salieron de los suyos….. El no le mentía, lo podía ver. —Si alguna vez te lastime, perdóname—termino de decir el azabache.

El Uchiha bajo la mirada, sintiendo un enorme dolor al no tener respuesta alguna de la Haruno. Fue liberando poco a poco de su agarre, pero en menos de un segundo sintió las calidas palmas de ella acunarle el rostro.

—Yo siento no haber creído en ti—susurro la pelirosa.

El Uchiha sonrió abiertamente, logrando sonrojar a la Haruno, estaban a punto de volver a unir sus labios si no fuera por que tocaron su puerta, logrando que ambos miraran hacia la dicha.

—¡Sakura, Gaara esta abajo y pregunta por ti!—escucharon la voz de la Haruno mayor.

Rodo los ojos al observar como los ojos de Sasuke adquirían un color rojo, brillaban diabólicos. Una sensación chocante lo recorrió entera, pero no se detuvo, la tomo por los hombros y la arrinconó contra la puerta.

El azabache vio como ella elevaba la vista y dirigía sus ojos jade a los rojos de él; pudo ver la sorpresa en ellos y cuando estuvo a su alcance, la sorpresa reflejado perfectamente.

Ambos jóvenes se miraron durante menos de un segundo, ella nerviosa, él fiero y desesperado. Fue en ese momento en el que el Uchiha lo supo. Ella lo amaba y jamás lo dejaría.

La joven que tenía enfrente despedía un olor a cerezos que llenó los pulmones del Uchiha inmediatamente, él jamás olvidaría aquel aroma; sus pequeños labios, sonrosados y perfectos, temblaban levemente como solían hacerlo cuando la chica estaba nerviosa, sus ojos brillantes y cálidos, tan cristalinos que se podía leer en ellos cada sentimiento, eran en definitiva los de ella, era de Sakura.

Las negras comas dejaron de girar, el color rojizo desapareció y la ira fue evaporándose lentamente. El corazón de Sakura latía desbocado, el azabache estaba presionando su cuerpo contra la puerta mientras la observaba intensamente, la respiración de él era agitada, como si estuviera intentado calmarse, sus ojos negros la taladraban y ella sentía como si quisieran atravesarla. Su cabeza empezaba a dar vueltas.

—Sasuke—susurró la chica lentamente.

El Uchiha no se pudo contener más. Con un jadeo audible posó una de sus manos en la nuca de la joven de ojos jade, la otra en su cintura y atrayéndola posesivamente hacia sí, estampó sus labios en los de ella.

La mente de la joven oji jade quedó totalmente nublada, la lengua de Sasuke se abrió paso dentro de su boca y apretó todo su cuerpo contra el suyo, la besaba con desesperación con un hambre que hizo que los ojos jade de la chica se cerraran instintivamente. Los alientos de ambos ninjas se combinaron, sus lenguas empezaron una danza apasionada mientras ninguno de los dos pensaba en nada más.

—Sakura…—volvió a llamar a la Haruno del presente. —Bien ya entendí, le diré que no podrás bajar—fue lo último que escucharon de la mayor.

El Uchiha sonrió entre el beso. En esos segundos que parecieron eternos, los dos jóvenes sólo pudieron oír el susurro de sus labios y sus respiraciones aceleradas, el Uchiha aprisionaba la delicada figura de la chica con deseo, no la dejaría ir hasta haber saciado por completo el hambre que sentía de ella, de sus labios, de su cuerpo… la mano que mantenía en la nuca de ella pasó suavemente a su rostro, bajó por su cuello y continuó por su hombro, siguió la curva de su seno el cual pudo palpar levemente con su dedo pulgar y luego se dirigió agresivamente a la espalda alta de ella.

Estaba enamorando de Sakura.

El Uchiha se separó bruscamente de la peli rosa, dejándola totalmente sorprendida. Se había enojado nuevamente, no podía contener la ira que lo invadía al pensar en que alguien, fuera quien fuera, tocara a la joven de ojos jade. Y en ese momento se sintió abatido.

Estaba celoso.

Con una de sus manos, tomó el rostro de ella y acercándose a centímetros de su boca se quedó mirándola echando chispas por los ojos.

—No quiero que nadie te toque—hablo el Uchiha intensamente.

Fuera de la habitación la mayoría sonreía feliz, mientras Karin fruncía el seño. La Haruno mayor se acerco a la menor pellizcándole con suavidad las mejillas mientras Itachi le revolvía el cabello.

—Bien pensado, Chibi-chan—felicito Naruto.

—Muy lista pequeña—menciono Itachi mientras le revolvía el cabello a la pelirosa del pasado.