Changes hurt

Capítulo 19: La Muerte.

Buffy supo cual sería su decisión una vez hubiera solucionado el problema actual entre Spike y la chica atropellada. Mantenerle y permanecer a distancia suya. Todo lo lejos que podía estar y permanecer allí. La verdad era que no necesitaba su ayuda. Se suponía que ella era la Slayer y, además, no se encontraba sola y desprotegida. Tenía a sus amigos, su familia y a Riley.

Y soy todo lo que tienes.

Las palabras que Spike le dijo en el sueño resonaban en su cabeza dando vueltas tratando de hacerla enloquecer… tenía la impresión de que no era la primera vez que las escuchaba. Tenía la certeza de que las había escuchado previamente aunque no era capaz de recordar ni cuándo, ni quién…

Spike.

El vampiro se encontraba al fondo del pasillo y, tras un momento de sorpresa por haberse encontrado con ella, justamente, allí, empezó a caminar hacia Buffy.

No, no hacia mí. Va en dirección a la habitación de la chica.

No tenía ninguna duda de que esperó a que Giles se fuera para, ¿qué? ¿Ir a la habitación de la chica para verla en cuando no hubiera nadie del grupo de la Slayer presente? ¿Con qué tipo de intenciones podría Spike hacer algo semejante? Era obvio que no entraba en, cuales fueran, sus planes el encontrarse, precisamente, con la Slayer; pero, a pesar de la sorpresa inicial de verla allí delante, se rehizo rápidamente y actuó como si no pasara nada que no hubiera previsto que pudiera suceder.

Se detuvieron frente a frente, justo delante de la puerta de la habitación.

Ambos actuaban muy tranquilos y de manera despreocupada pero, por dentro, no estaban muy seguros de cómo debían comportarse. La última vez que se vieron Buffy había cometido el error de dejarse llevar por el odio e irracionalidad que Spike parecía provocarle sin necesidad de hacer nada más que estar presente. Aunque, más que odio, era por esa actitud suya de superioridad sobre ella, como si él la conociera mucho mejor que lo pudiera hacer ella misma. Lo que tenía su gracia pues Spike sentía exactamente lo mismo.

-¿Dónde te has metido hasta ahora? Te estuve buscando por toda la ciudad-. Le preguntó Buffy con tono serio.

Spike fingió sorpresa al oírla tan seria… tan forzada y no pudo evitar burlarse.

-¿Qué sucede Slayer, necesitas mi ayuda para hacerte los deberes y que puedas salir con ese novio tuyo?

La mirada de Buffy pasó de los ojos de Spike a la puerta de la habitación de la chica para volver a centrarse en el vampiro.

-No, gracias. Mis notas ya van demasiado ajustadas para dejar que me las hundas del todo-. Por supuesto que aquella absurdez no ayudó a rebajar la tensión entre ellos por lo que Buffy no pudo evitar preguntarle algo más serio.-¿Qué es lo que sabes acerca de un incidente, sangriento incidente, sucedido anoche en un bar para demonios?-. Spike no mostró ningún tipo de reacción a su pregunta pero Buffy, a pesar de que no podía verse ningún tipo de heridas, o golpes, en el rostro de Spike tenía la certeza, después de ver como quedó aquel lugar, de que Spike había sido el causante.

-Seguro que es cosa de Charlie el que no te alimentes bien, Slayer-. Dijo Spike ignorando las palabras de Buffy y yendo por su propio camino.-Me parece que el bugger tiene un complejo de inferioridad porque eres la Slayer, pet. Y piensa que cuanto más débil puedas verte, al lado de un bloque de granito sin cerebro como él, más a gusto con su patética masculinidad se sentirá. ¿Por eso no te alimentas como es debido, Slayer? Todo para darle el gusto a un bloofy git como él.

Ahora fue el turno de Buffy de ignorar sus palabras, aunque no de no asimilarlas porque, como siempre, resultaba muy difícil el no escuchar o no tomar en cuenta lo que Spike llegase a decir. Era difícil porque siempre parecía decir las palabras correctas que nadie más parecía ser capaz de decírselas.

-No se trata de lo que yo necesite de ti si no de lo que ella necesita. Supongo que es por eso que estás aquí, ¿verdad, Spike?

El vampiro permaneció en silencio mientras observaba a Buffy y decidía que era lo que iba a hacer. Recorrió todo su cuerpo de un vistazo, no le hacía falta detenerse en ningún detalle porque los tenía totalmente asimilados. Conocía cada parte de su cuerpo tan bien como podía hacerse con la vista, y sus sentidos vampíricos, pero sin llegar a poder ir más allá porque, en ese caso, Buffy si que lo mandaría al más allá con una estaca atravesándole el corazón.

-No tienes pensado irte de aquí-. Dijo finalmente.

-¿Y tú?

Como respuesta se volvió hacia la puerta y se dispuso a abrirla. Al pasar al lado de Buffy no pudo evitar sentir cierto olor viniendo por parte del vampiro.

¿Sal? ¿Es qué se fue a la playa o algo así?

La verdad era que podía decirse que 'algo así'. Justo en el momento en que la mano de Spike cogió el pomo de la puerta, Buffy soltó lo que se le estaba agarrando en su garganta. En el interior, por supuesto.

-Lo siento.

Aquellas palabras fueron como la liberación de una pesada carga que se había colocado sobre sus hombros por ella misma y que le impedía el poder actuar. Necesitaba decírselas a Spike para poder seguir con su vida, algo más tranquila, centrada; pero Spike sólo se detuvo un segundo al escucharlas, tal vez incluso menos tiempo. Nada más. Luego giró el pomo y entró en la habitación.

… será desgraciado, aún por encima de que me disculpo va él y me ignora…

Todo parecía seguir igual en la habitación si se exceptuase el olor a sangre de demonio en el suelo y sobre una pared. Por lo menos Tara había sido capaz de eliminar su presencia y enmascarar su olor lo mejor posible bajo los habituales que se pueden encontrar en un hospital. En la habitación de un hospital.

La chica continuaba en la cama. Incluso casi podía llegar a pensarse que en la misma postura y posición que la última, y primera, vez que la había visto allí mismo. Pero que todo pareciera igual no quería decir que así lo fuera. La verdad no podía ser ocultada por mucho tiempo y, mucho menos, se podía hacerlo a quien la estuviera buscando. No a Spike. No a sus sentidos de vampiro.

Spike caminaba por aquella habitación en sus pesadas botas pero, Buffy se dio cuenta, no hacía el más mínimo ruido con cada paso que daba. Sus ojos azules se habían quedado fijos en el rostro de la muchacha que se encontraba en mejor estado que la última vez, y la primera, que la había visto tirada en el suelo y en la habitación del hospital aquella noche.

El vampiro se colocó a la izquierda de la cama mientras que Buffy se detuvo a los pies. La verdad era que no sólo sentía curiosidad por lo que aquella muchacha pudiera querer de Spike si no que también le interesaba saber por qué había venido Spike. La verdad era que no se le perdía nada aquí. ¿Quería algo de la chica? Ya había hecho más de lo que se podía esperar de él. Así que, ¿qué buscaba?

-Oi, despierta, niña. ¿Es qué piensas quedarte ahí dormida todo el día? No me gusta que me hagan perder el tiempo. Tal vez a ti te guste estar ahí tirada pero yo tengo cosas que hacer. Por culpa tuya y de todo lo sucedido el día de ayer no he podido ver el capítulo de "Passions" y tengo que verlo hoy antes de que se emita el siguiente.

Oh mi… lo qué hay que oír. Un vampiro hecho y derecho quejándose por no haber podido ver una absurda soap opera. Esto seguro que no se encuentra en los diarios de los Watcher cuando hablan acerca de Spike y William, 'the Bloody'.

Por supuesto que Buffy no tenía que haberse sorprendido por la falta de delicadeza por parte de Spike aunque, por lo menos, no la había sacudido para despertarla. Algo es algo. Ya debía saber como era pero tal vez fuera que se había hecho una falsa impresión a causa de sus, no habituales pero constantes, amables modales. Por lo menos cuando se refiere a su madre y su hermana.

Antes de que pudiera reprenderle por su actitud, tal vez incluso la posibilidad de darle un buen golpe en la nariz, lo que volvería, sin lugar a dudas, a volver su confusa relación a los cauces habituales, la chica se la adelantó al despertarse.

Sus ojos se aclararon mucho más pronto de lo esperado, por parte de alguien que se acababa de despertar, y cayeron sobre la figura que había frente a ella, a los pies de su cama. Reconoció a Buffy de la noche pasada y, a diferencia de esa vez, ahora no reaccionó en absoluto a su presencia. Ya sabía que, tanto ella como los demás, parecían estar haciendo guardia, o vigilancia, por algún motivo. Pero, cuando ladeó la cabeza a su izquierda, pudo ver quien se encontraba allí de pie viendo para ella. Cuando sus ojos contemplaron la mirada azul de Spike, en ambos sentidos, sintió como le empezaban a picar al tiempo que se le humedecían.

Sus labios temblaban cuando logró hacer surgir sus palabras para Spike.

-¿Por qué no me llevaste?-. Su voz sonaba tan débil y apagada como la protesta de una niña pequeña.-Cuando me desperté aquí me sentí desgraciada pero, al ver que no estabas, llegué a pensar que te habías olvidado de mí. Que ya no volverías a recogerme para poder llevarme contigo.

La verdad es que Buffy no sabía que podía haberse esperado de el encuentro entre Spike y esa chica pero, ¿esta declaración de intenciones?, para nada era esperada. Y, a pesar de ello, Spike no parecía nada sorprendido por aquellas extrañas palabras. Fue entonces, cuando Spike sonrió con la malicia de la que era capaz, el momento que hizo temer a Buffy por lo peor.

-¿Y por qué tendría que llevarte conmigo?-. Spike, en un movimiento que dejó atónita, sin palabras y, sin saber de dónde salió, celosa a Buffy, acercó el dedo índice bajo los ojos de la muchacha y le arrebató aquellas lágrimas sin necesidad de tocarla.-Mírate. Agua marina. Llorar nunca arregla nada, pet. ¿Por qué estás llorando?, ¿por volver a verme o… porque sigues con una vida que ya no quieres?

-Es para lo que existes… no puedes negármelo, por favor-. El tono suplicante de la muchacha confundía a Buffy pero, en cambio, a Spike le producía una respuesta muy diferente.-… no puedo…

Buffy temió que aquellas palabras hubieran pulsado el botón equivocado en Spike al ver como se le oscureció el rostro como le sucedió al sol en este día nublado.

-¿Crees qué puedes decirme lo que puedo o no puedo hacer?-. Un ligero rugido brotó de entre sus labios.-Si ni siquiera eres capaz de saber lo que realmente estás sintiendo ahora mismo. No sabes lo que quieres realmente, kid.

La verdad era que Buffy se había perdido en esta conversación desde el mismo instante en que se dio ya que no encontraba el hilo conductor por la que poder seguirla.

-Discúlpame un momento por interrumpir pero yo si que querría saber una cosa antes de que esto continúe-. Les interrumpió una confusa Buffy.-Si no es mucha molestia, ¿quién crees que es él?

La muchacha no apartó la vista de Spike en ningún momento, incluso cuando Buffy le hizo su pregunta, por lo que tampoco la apartó para respondérsela.

-Es la Muerte.

Aquella revelación cogió a Buffy con la guardia baja pues no se trataba de la típica respuesta que uno puede estar esperando. Iba a sacarla de su error cuando, deteniéndose y posando su mirada en el vampiro, se fijó en que, tal vez, no estaba tan equivocada como pudiera parecer a primera vista. No había ninguna duda de que Spike daba, sin problemas, con el aspecto que muchos podrían ponerle a la Muerte. Y, en su caso, esto se daba tanto físicamente como por sus obras realizadas.

La Muerte… y, ciertamente, casi me mató la primera noche que luchamos en el High School… ¡Gracias mamá por salvarme la vida!

-Soy la Muerte.

La voz de Spike había sonado tan sincera que logró provocarle a Buffy un escalofrío, de forma involuntaria, que le recorrió todo su cuerpo.

-Era mi momento para morir-. La voz de la muchacha era desgarradora.-Después de lo que me pasó no podía seguir con vida por mucho que tratase de conseguirlo, por eso, cuando te vi, supe que no importaba nada cuanto pudiera correr porque se había acabado. Iba a morir-. Sus labios se contrajeron en una triste sonrisa.-Y no me importaba que fuera así.

Spike no tardó nada en reírse, de la manera más cruel que podía hacerse, burlándose de los sentimientos que la chica había puesto al descubierto. Buffy apretaba con tanta fuerza sus puños que parecía que se le fuera a romper la piel sobre sus nudillos blanquecinos. Si supiera que iba a comportarse de una manera tan cruel jamás habría permitido su presencia, por mucho que la chica la estuviera esperando.

-Yo no existo para dar consuelo por mucho que algunos así piensen acerca de la muerte. Y, luego están, otros como tú que piensan que pueden elegir su momento para morir. Y todo por una experiencia que, como todas, sólo debería hacerte aprender. ¿Es qué piensas que eres la única a la que obligaron a dar a luz a un demonio?

Al oír lo que le había pasado, las imágenes regresaron a su mente como un ciclón. Su respiración empezó a acelerársele y los temblores recorrían todo su cuerpo. Buffy sabía que Spike se había pasado de la raya pero cuando iba a moverse, sin saber muy bien si para consolar a la chica o para partirla la cara a Spike, este último la detuvo con una única mirada por su parte.

Aquella mirada era una amalgama que daba tanto miedo como confianza.

¡Maldito seas por ser tan contradictorio!

-Mira como tiemblas. Debería darte vergüenza el hacerlo porque no es por lo que te ha sucedido si no porque no quieres que te suceda nada más. Nada. Ni bueno, ni malo. Eso es miedo a vivir y todo porque lo vas a tener que hacer llevando todo lo que te ha ocurrido estos días bien sujeto en tu interior por el resto de tus días, de toda tu vida-. Buffy observó como Spike apoyó la mano justo por encima del pecho de la chica. Para calmarla.-Yo no soy ningún tipo de salida para los cobardes. Ni fácil, ni difícil. Y, a pesar de lo que se pueda ver en estos momentos, tú no eres ninguna cobarde.

La chica parecía tranquilizarse aunque, tal vez, pudiera ser resignación ahora que la propia Muerte la estaba rechazando y no sabía que iba a ser de su vida. ¿Cómo se iba a poder vivir con algo semejante en el interior de una persona?

-Muy bien-. Volvió a intervenir Spike con una calma que, en ocasiones como la presente, podía llegar a resultar desesperante.-Voy a presentarte a alguien, Buffy.

Por un instante Buffy pudo sentir como volvía a ella todo el enojo que le causaba la dichosa broma hasta que se dio de cuenta que estaba hablándole a ella y no a la muchacha de la cama. La chica que la observó con atención por primera vez desde que entró en la habitación. Y la miraba con una obvia curiosidad.

-Me llamo May-. Se presentó la muchacha mientras sus ojos curiosos recorrieron de la cabeza a los pies, aunque se tuvo que detener hasta donde le permitía ver la cama, del cuerpo de Buffy.

-Seguro que te preguntas quién podrá ser este bird, ¿verdad, pet?-. Le dijo Spike ignorando, todo lo posible, las palabras de May.

La chica asintió con la mirada.

-Me pregunto quién podría acompañar a la Muerte-. Buffy se sentía algo incómoda bajo el escrutinio al que le estaba sometiendo la muchacha pero, por supuesto, no dijo nada y la dejó hacer. Un error comprensible.-¿Es… tu mujer?-. May vio como casi se le salen los ojos de las órbitas a Buffy sorprendida por aquella pregunta, antes de que adquiriera un aspecto más enfadado, a su pesar.-¿Tu novia?... ¿tu chica?... ¿tu compañera?-. Viendo que con cada nueva posibilidad a Buffy se le iba terminando la paciencia decidió hacer una pequeña pausa para pensárselo con más detenimiento. Fue entonces cuando, creyó, dar con la solución.-Tu aprendiz.

Spike no pudo evitar reírse contrariado a lo dicho por May.

-No te sientas mal-. Algo absurdo de decir a alguien que se encuentra ingresada en el hospital.-No eres la primera que dice algo semejante. No sé por qué lo dirán pero supongo que es porque damos una buena foto juntos. Aunque, al final, no andas muy desencaminada. Por supuesto que no la traje-, Buffy siguió reprimiendo el hacer cualquier tipo de movimiento porque sabía, no muy en el fondo, que sólo pensaba en partirle la nariz a Spike por cualquier motivo. Y, en estos momentos, tenía varios para poder elegir.-porque dé buena imagen con su pelo de anuncio de champú y todo eso.

Buffy se sentía más allá de la molestia y la utilización pero permanecía callada, con un gran esfuerzo, al ver como Spike, con su extraña conversación, parecía estar consiguiendo traer de vuelta a May de la desesperación en la que se encontraba. Pero mentiría si no le preocupara que es lo que Spike tenía preparado para ella. De todos es sabido que no es que tuviera mucho fondo con Buffy.

-Aquí donde la ves, tan fuerte y segura de si misma, no hace mucho más de tres años atrás se encontró con la fecha de su muerte y, en toda su ignorancia, creyó que iba a ser su momento de morir.

Como era de esperar por su parte, Spike estaba jugando con fuego al atreverse a avivar los desagradables recuerdos de la muerte de Buffy a manos del Master pero, con un gran esfuerzo por su parte, siguió otorgándole un voto de confianza. También porque, cuanto más hablase Spike, más enfadada terminaría Buffy y una excusa mayor tendría para poder pegarle sin tener que sentirse mínimamente culpable por ello. Buffy vio como la estaba mirando May, casi como si tuviera las respuestas y poder decirle que era lo que debía hacer ahora ella.

-Y, como era de esperar de una cría crédula y sin el más mínimo sentido común, aceptó lo que allí se encontraba escrito y, tras realizar un poco de teatro para guardar las apariencias, permitió que se cumpliera lo que allí estaba escrito-. Spike le mostró los dedos índice y corazón en dirección a Buffy.-Le dejé un par de minutos para que comprobara la estupidez de su acción. En esos momentos se dio de cuenta del grave error que había cometido. Que dejó atrás a su familia y amigos que la necesitaban tanto y que ahora, sin ella, se encontraban totalmente indefensos. Era joven y su vida apenas se encontraba en el inicio pero, por lo que alguien había escrito, se dejó arrastrar por la Oscuridad de cabeza a la Muerte.

May observaba a Buffy viendo en ella la segunda oportunidad que se le estaba ofreciendo para poder seguir con su vida.

-¿Lamentas estar viva después de lo que te sucedió?-. Le preguntó con gran necesidad May para tratar de saber si debía seguir su mismo ejemplo.

Buffy no pudo evitar pensar en los sucesos que le ocurrió en su nueva vida. Una verdadera mezcla de tragedia, dolor, alegría y felicidad junto a muerte y más muerte.

Como la vida misma.

-No. Por supuesto que no todo ha sido 'poo-poo alegría y poo-poo fiestas y todos felices y contentos', porque, como en toda vida que se precie, siempre existe espacio para el dolor, la angustia y el sufrimiento-. Le admitió con total sinceridad Buffy.-Pero, respondiendo a tu pregunta, no. No lamento estar viva. Porque la vida es así, una mezcla de cosas buenas y malas que te ayudan a formarte como persona y madurar… aunque no te guste la manera en que el Mundo decide hacerlo.

La atención de May pasó de Buffy a un Spike que, por momentos, parecía ausente de la habitación. Lo que, en realidad, era el caso dado lo desarrollados de sus sentidos y que le permitían atender a muchas otras cosas fuera de la habitación.

-¿Cuándo será mi momento?

Dada la situación esta era una pregunta más que obvia y que Spike había supuesto que la haría tarde o temprano. La respuesta era algo más complicada porque no es que Spike pudiera darle una fecha concreta ya que, si alguien pudiera acercarse a ello, sería más terreno de Drusilla que el suyo. Y Spike sabía que Dru ni se molestaría en pensárselo, salvo en decirle que era en este momento y matarla entonces.

Por supuesto que Spike no mostró ni un atisbo de sorpresa ante semejante pregunta pues sabía que May no podría resistirse en poder preguntársela. En toda su vida vio como la muerte llegaba y golpeaba de improviso, cuando no era por mediación suya o de Dru. Muy pocos sabían el momento exacto de su muerte… Buffy lo supo y, a pesar de ser un error el dejarse llevar, lo aceptó… en cambio, Spike lo eligió.

-No pierdas la cabeza en esa clase de pensamientos, pet. Te aseguro que el Mundo sufrirá un cambio inesperado y terrible antes de que eso llegue a suceder. Pero si tan mal te pones con ello pues no te preocupes porque, como no podría ser de otra forma, allí estaré yo viendo tus últimos instantes en este Mundo. Si eliges la parte cómoda y cobarde del momento pues no sentirás ningún tipo de dolor y te guiaré hacia tu lugar de descanso sin necesidad de llevarte arrastras.

Menudo bestia. Ya sé que es un vampiro y todo eso pero, ¿no podría tener un poco de delicadeza al menos en estos momentos? No es mucho pedir, ¿verdad?

Se podía ver como May se encontraba algo nerviosa, mordiéndose el interior de su labio y todo. Parecía tener algo de dudas en si debía hacer la siguiente pregunta que o dejaba de dar vueltas en su cabeza. Y, para rematar, en sus mejillas podía verse una ligera traza de rubor.

¿Qué le estará pasando a esta chica?

La respuesta a la pregunta que se hizo Buffy no se hizo esperar mucho más.

-Cuando llegue ese día… ¿podrías… ese día… aparecer… con este aspecto?-. Logró preguntarle, tímidamente, May a Spike.

La sonrisa del vampiro era cálida, pura amabilidad, nada que ver con las smirks que suele ofrecerle a Buffy. Aquí resultaba un perfecto caballero.

Por eso se dice que la caballerosidad ha muerto.

Trató de bromear Buffy para intentar no pensar en el nudo que se le formó en el estómago ante aquella, realmente inesperada, petición por parte de May.

-Si eso te place, por qué no. Todo el mundo tiene derecho a un último deseo.

Con esto Spike dio por terminada la función, sin saber muy bien el motivo por el que había llegado a acceder a realizarla, y May comprendió que era el momento para que se fuera justo antes de que pudiera decírselo. Por eso mismo decidió arriesgarse con una última petición porque, ¿qué le podía pasar?

-Antes de que te marches… me gustaría saber si podría pedirte un favor.

Buffy sintió, una vez más, los nervios en su voz y, al ver para Spike, pudo sentir su curiosidad pero, también, notaba como empezaba a sentirse incómodo con toda la situación que había creado él mismo. A pesar de todo se controló.

-Si está en mi mano poder complacerte-. Dijo Spike en su tono de, bueno, puro Spike logrando que tanto May como Buffy se ruborizasen ante semejante doble sentido tan claro que le había dicho.

De seguir mordiéndose el labio, estaba claro que May acabaría por hacer brotar sangre, una no muy buena idea teniendo ante ella a un vampiro. Aunque ella no fuera consciente de ello. Por supuesto que lo hacía para controlar sus nervios y no para poner nerviosos tanto a Spike, que podía sentir como le latía con fuerza su corazón y toda la sangre de May recorría su cuerpo a gran velocidad, y Buffy que pensaba que, al final, tendría que sacudirle a Spike para quitarle de encima de la muchacha. En cambio May sabía que debía darse prisa porque la Muerte no podía permanecer allí todo el rato hasta que ella se decidiera. Como la mayoría de la gente, también tenía un trabajo que hacer.

-… si… si me dieses un beso-, aquí Spike mostró su rostro serio e inmutable a diferencia de Buffy que casi se le desencajó la mandíbula al escuchar a May.-¿me mataría?

Aquella pregunta devolvió la seriedad al rostro de Buffy dejándola algo aturdida porque, algo muy parecido, había compartido con Angel. Ciertamente todo se estaba saliendo de madre y no sabía como iba a terminar de seguir por aquí. Por supuesto que siempre se puede contar con Spike que, riéndose, la apartó de sus pensamientos. La sonrisa del vampiro mostraba aquellos dientes tan peligrosos como, ahora, aparentemente, inofensivos.

-Pues es curioso que me preguntes eso porque-, una sutil mirada hacia Buffy y su smirk en sus labios.-hay algunas personas que al besar a quien creen que era el amor de su vida, se sentían morir.

Buffy sintió como se ruborizaba al reconocer sus propias palabras en boca de Spike. No sabía cómo pero estaba claro que Spike sabía de la conversación que había mantenido con Angel aquella noche en el cementerio. Tal vez los estuviera espiando, en esa continua investigación de la Slayer o, muy probable, podría haber sido Angelus quien se lo dijera para echarse unas risas de su parte.

-No, luv. No te mataría.

Sin añadir nada más por su parte, ni permitiendo que nadie más tuviera oportunidad de ello, Spike se inclinó sobre el rostro de May cubriendo sus temblorosos labios con los suyos y besándola con una gran ternura de la que Buffy no podía creer capaz de alguien como tan violento y confuso como él. Cuando sus labios se despidieron una solitaria lágrima se deslizó del ojo izquierdo de la muchacha.

A pesar de que se trataba de un vampiro y este acto resultara tan censurable, a pesar de su propio pasado junto a un vampiro, Buffy sintió como su corazón llegó a conmoverse por semejante gesto por parte de Spike.

-Tienes… tienes los labios helados…-, dijo May llevándose unos dedos sobre sus labios en donde podía sentir aún aquel frío.-aunque supongo que así los debe de tener la Muerte.

Spike le susurró al oído confidencialmente.

-… ya no lo están, luv. Ahora tienen parte de tu calor.

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Continuará en el Capítulo 20: Todo tiene un final. Tiempo de Summers.

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Muy bien. Todo hay que decirlo y allá va… Este capítulo es el que más raro, extraño y fuera de lugar me ha salido con respecto al comportamiento de Spike. Cada vez que lo leo se me hace tan difícil verlo en esta actitud, ya que, lo normal hubiera sido que actuase de una manera mucho más gamberra por su parte aunque, de todos es sabido, del extraño lado amable que tiene Spike. Además de que para confundir aún más a Buffy es capaz de muchas cosas.

Bueno, como bien indica el título del próximo capítulo… pues eso.

REVIEWS.

REVIEWS.

Agradezco las REVIEWS enviadas por parte de:

Gabe Logan.

Hermosura Apocalíptica.

Rosalufer.

Al resto de lectores de este fic dar también las gracias por leerlo y pedirles un pequeño esfuerzo para dejar algunas palabras al respecto. Siempre serán agradecidas por mi parte.

Nos leemos.^^