Los jóvenes Titanes: El Inicio (6ª Temporada)
Capítulo 18: Un aliado más, El Juego de las Gemelas, Los Celos de Raven
Queen-Werempire: Hola, holitas mis queridos lectores aquí otro capítulo más de este maravilloso fic… oh, que rayos, lamento mucho la tardanza en publicar los capítulos. *me voy a un rincón y un aura negra de tristeza me rodea*
Pigeon: Queen no estés triste. Estoy segura de que los lectores entenderán si les explicas tus razones.
Starfire: La amiga Pigeon tiene razón.
Queen-Werempire: Soy una pésima escritora… soy una pésima escritora.
Raven: Déjenla que se desahogue, total, así se repondrá para dar su explicación.
Pigeon: Si pero… me preocupa.
Lucia: Ya sé con qué se pondrá reanimar.
Starfire: ¿Con qué amiga Lucy?
Lucia: Ya lo verán… Oye Queen, ¿No se te apetece una deliciosa rebanada de pastel de tres chocolates?
Queen-Werempire: *¬* SIIIIIIII
Raven: Vaya que Lucia tenía razón O.O
Pigeon: Aww, Queen se ve tierna cuando hace eso ˆ-ˆ
Queen-Werempire: Por cierto. ¿Dónde están los chicos? *mientras me como pedazo por pedazo el pastel*
Todas: Jugando videojuegos.
Queen-Werempire: Ya veo… por cierto, se me olvido decirles que alguien más estará en este fic.
Lucia: Enserio. ¿Quién? *.*
Queen-Werempire: Muy pronto lo sabrán.
Lucia: ¿Es acaso un chico guapo?
Queen-Werempire: No.
Pigeon: ¿Es alguien que yo conozco?
Queen-Werempire: Pues en tu caso no Gigi.
Starfire: Ah, Ya sé que es.
Queen-Werempire: ¿Enserio? O.O
Starfire: Aja… UN UNICORNIO.
*Todas, a excepción de Pigeon, caemos al estilo anime*
Raven: Starfire ¿Cómo puede ser un unicornio?
Starfire: ¿Y por qué no?
Lucia: Umm… Starfire los unicornios no… *en ese momento le cubro la boca con el pastel haciendo que ella se atragantara*
Starfire: ¿Qué los unicornios qué…?
Pigeon: Lo que Lucy trata de decir es que los unicornios no pueden llegar a nuestro mundo ya que se requiere de mucha magia para invocarlos.
Starfire: ¿Es cierto eso?
Queen-Werempire: Si.
Raven: Argh, sea quien sea no me interesa. Será mejor que des inicio con la lectura Queen, sino quieres que tus lectores se queden aquí leyendo cosas insignificantes que escribes.
Pigeon: Raven no seas grosera con Queen. -.-
Queen-Werempire: Pensándolo bien, si, será mejor que empecemos con la lectura de una buena vez. ˆ-ˆ#
Raven: No me gusta esa sonrisa… ¿Qué estará tramando Queen?
Starfire: Disfruten de la historia de la amiga Queen.
Pigeon: Los Jóvenes Titanes no le pertenecen a Queen, ni Lucy Hillary… y hablando de… OH POR AZAR Y LOS DIOSES LUCY
Normal´s Pov:
3 Días Después…
Los jóvenes titanes se encontraban en el campo de entrenamiento demostrando más sus habilidades en los nuevos inventos de entrenamiento, a excepción de Pigeon quien tuvo que ir comprar el mandado para la comida de esa tarde. Cuando los chicos habían terminado de entrenar se dirigieron dentro de la torre a tomar algo fresco y también a tomarse un buen baño. Aunque eso tuvo muchos problemas, ya que solamente tenían un solo baño, lo cual eso hizo que los chicos se pelearan por quien iba a ir primero.
– ¡Yo iré primero! – dijo Chico Bestia. – ¡No quiero perder mi belleza debido a la suciedad que mi hermoso cuerpo tiene! ¡La higiene es importante para mí!
– Si tanto te importa tu higiene comienza primero con tu habitación que está hecho un asco. – comentó Raven mientras que Chico Bestia le había brotado una venita en la frente.
– ¡Yo soy el líder así que debo ir primero! – dijo Robin mientras que todos sus compañeros lo veían con mala cara.
– El hecho de que seas el líder tampoco te da el derecho en ser el primero en todo Robin. – replicó Cyborg. – Total yo debería ser el primero ya que yo construí esta torre.
– Fue tu padre que hizo todo el trabajo. – comentaron al unisonó el metamorfo y el chico maravilla mientras que unas venitas brotaron de sus frente.
– ¡Ya es suficiente! – gritó cabreada Lucia mientras sacaba de onda a sus compañeros. – A ver hagamos esto, la que se van a bañar primero seremos las chicas. – hablo con autoridad.
– Concuerdo con la amiga Lucy. – apoyó Starfire con la idea de su amiga.
– Bien que así se haga. – sonrió triunfante la pelirroja. – Raven, Starfire al baño.
– Espera un momento Lucia, ¿Qué quieres decir con eso? – preguntó Raven desconfiando en su amiga.
– Pues nos vamos a bañar juntas Raven. – respondió con seguridad Lucia mientras que los chicos se le subieron los colores al rostro.
– ¿Bañarse… juntas? – dijeron al unisonó los tres amigos.
– ¿Y por qué demonios quieres que hagamos eso? – preguntó con rudeza la chica gótica.
– Ay Raven ni que fuera la primera vez que hacemos esto. – comentó la pelirroja causando en los chicos una gran sorpresa cuando se imaginaron un momento yuri con la chica cuervo y la chica de la flora.
– Amiga Raven, ¿Tú y la amiga Lucy se bañaban juntas? – preguntó Starfire con mucha inocencia mientras que sacaba un gran sonrojo de vergüenza y coraje a Raven.
– No además habíamos sido Raven y yo, también Pigeon nos acompañaba en la hora del baño. – sonrió picaronamente Lucia mientras observaba a sus compañeros teniendo una hemorragia nasal y a la vez que un humo salía de sus orejas cuando se imaginaron a sus tres compañeras desnudas teniendo un momento yuri en el baño.
– Malditos pervertidos, maldita Lucia que les hace creer a ellos ese tipo de cosas. – pensó cabreada la chica cuervo mientras que miles de venitas se le había brotado en toda su cabeza. – Lucia eso fue hace mucho tiempo, además en ese momento tú, Pigeon y yo éramos apenas unas niñas d años. – en ese momento el momento yuri que los chicos se estaban imaginando se había esfumado siendo reemplazando por tres niñas pequeñas y risueñas.
– Oh, pero admites que fue divertido en bañarnos juntas ¿No es así Rae? – preguntó divertidamente mientras ponía una mirada burlona a su amiga.
– Mejor cállate si no quieres perder esa boca tuya Lucia. – respondió seca y fríamente Raven. – Y para tu información cada quien se va a bañar por separado.
– ¿Eso quiere decir que no nos vamos bañar juntas amiga Raven? – preguntó con tristeza Starfire.
– Así es. – afirmó Raven.
– Mmm… bueno… ¡Entonces esperaré a la amiga Pigeon para que ella y yo nos bañemos juntas! – en ese momento Robin, Cyborg y Chico Bestia volvieron a tener ese momento yuri de Starfire con Pigeon bañándose juntas.
– ¡POR SUPUESTO QUE NO! – gritó con rabia y molestia Raven mientras que se le aparecieron sus cuatro ojos rojizos. – ¡NADIE SE VA A BAÑAR CON NADIE!
En eso Raven se fue furiosa del living mientras echaba humo del coraje, Lucia reía divertida mientras que Starfire tenía una mirada triste e inocente; en cuanto los chicos ellos seguían en su mundo de fantasía yuri. Una vez que los titanes ya estaban aseados decidieron tomar su merecido descanso, en ese momento, sin que nadie se diera cuenta había llegado Pigeon con las bolsas de mandado en cada mano, se dirigió al living mientras guardaba todo el mandado en el refrigerador y en las alacenas. La chica al ver que sus amigos no se encontraban por ninguna parte decidió en preparar la comida, sacó los condimentos necesarios para la comida; cortó algunos vegetales y carnes para luego sazonarlos, deposito los vegetales en una olla exprés que contenía agua y un poco de aceite de olivo, y después, tapo la olla.
Luego puso la carne en una sartén mientras le aplicaba aceite de olivo y después la carne, tapó la sartén con una fuente de vidrio y bajo la llama de la estufa. La chica comenzó a limpiar el pequeño desorden que hizo. Al tener la mesa desocupada decidió en hacer un postre; saco 6 vasos de vidrió para helado, saco una olla pequeña, una mezcladora para repostería, yogurt griego, azúcar, chocolate de barra Hershey's tamaño jumbo y frutos de bosque (fresas, frambuesas, moras azules y arándano rojo). Vertió un poco de agua en la olla pequeña mientras que ésta la colocaba en la estufa, el aguaba comenzó a hervir levemente lo cual Pigeon aprovecho el momento justo para poner la barra de chocolate en la olla.
Después de un par de minutos el chocolate se derritió quedando una masa perfecta que podía ser la envidia de todo repostero, Pigeon comenzó a verter el chocolate en los vasos para que la masa reposara y se enfriara. Después vertió todo el yogurt griego en la mezcladora y comenzó a batirla en una velocidad máxima, luego vertió dos cucharadas tamaño grande de azúcar en el yogurt y lo mezcló, haciendo que la mezcla se hiciera como crema batida. La chica comenzó a lavar los frutos de bosque y luego los dejó a que se secaran, Pigeon tomó la parte del recipiente de la mezcladora mientras que con una espátula de repostería comenzó verter el yogurt en los vasos hasta quedar vacío el recipiente.
En ese momento la arquera comenzó a verificar en el living y a la vez asomándose por la puerta checando en los pasillos si no había ninguna señal de sus amigos o de su hermana cerca. Al no sentir la presencia de ninguno de ellos la chica blanca empezó a congelar los frutos de bosque con sus manos, dejándolos con un hermoso decorado blancuzco. Pigeon puso 1 fresa grande en cada vaso al igual que 6 frambuesas, moras azules y arándanos rojos. Luego de eso, la titán blanca añadió una hoja de menta en cada vaso haciendo que el postre le diera un toque de elegancia. La arquera guardó las frutas junto con el yogurt y los postres en el refrigerador, después de eso ella comenzó a lavar los recipientes que había utilizado y también limpiando la mesa dejándola impecable.
Luego de varios minutos la comida ya estaba hecha. La joven titán comenzó a poner manteles, servilletas, cubiertos y servilletas en la mesa dejándola ordenada y presentable. Pigeon sonrió mientras dejaba salir una risa divertida. Apagó el fuego de la estufa y se fue del living para luego tomarse un baño después de un largo día de compras en el mandado y haciendo la comida. Uno por uno los titanes comenzaron a levantarse después de haber olfateado el exquisito aroma de la comida que su compañera había preparado. Minutos después todos los titanes llegaron al living, que por supuesto, todos ellos se habían quedado impresionados por el maravilloso aroma de la comida y a la vez por ver la mesa ordenada para poder comer.
– Wow. – exclamó Lucia. – Quien haya hecho esto les doy mi felicitaciones al que haya preparado todo esto.
– Cada día Pigeon me deja sorprendidos. – comentó Chico Bestia pero en ese momento sintió un fuerte coscorrón detrás de su nuca. – ¡Auch! ¡¿Quién me pego?!
– ¿Pigeon hizo todo esto? – preguntó con incredulidad la titán de la botánica.
– Así parece amiga Lucy. – respondió Starfire.
– ¿Y bien qué estamos esperando? Vamos a comer. – dijo Robin mientras que todos asintieron mientras que cada quien tomaba un plato para servirse de comer, a excepción de Raven quien solamente los miraba con molestia y frialdad.
– ¿No vas a comer Rae? – preguntó el metamorfo a su compañera.
– ¿Qué acaso no les vergüenza de lo que están haciendo? – gruño enojada la pelivioleta mayor a sus compañeros mientras que ellos la miraban confundidos.
– ¿Qué es lo que te pasa Raven? – preguntó Lucia.
– ¿Qué es lo que me pasa? Pasa que todos ustedes son una bola de egoístas, no sé por cuanto tiempo paso mi hermana en hacer esa comida y lo único que ustedes saben es comérsela sin que esperen a Pigeon para darle las gracias. Eso es lo que me pasa. – casi gritó enfadada la titán oscura a su equipo mientras que todos agacharon su cabeza como niños regañados. – Si no les importa me voy a mi habitación, he perdido el apetito. – con eso ultimo la chica cuervo se retiró muy enojada del living dejando con el mayor de las penas a los 4 integrantes del equipo junto con Lucia.
– Saben. Creo que Raven tiene razón. – comentó Chico Bestia mientras se sentía en ese momento con un nudo en el estómago.
– Si. Creo que somos algo egoísta con Pigeon y más ahora que ella ha hecho mucho por nosotros. – confesó Robin.
Los chicos aguadaron sus miradas mientras que ellos se sentían culpables por algunas cosas que ellos le hacía la titán blanca. Robin recordó en ese momento, cuando hace unos días atrás él tenía que limpiar algunas cosas del sótano, cosa que Pigeon se ofreció con ayudarle con el quehacer. Le ayudo a sacudir el polvo, barrer la basura del suelo, acomodar algunas cajas y sacar alguno que otro documento relacionado con Slade. El chico semáforo dejo escapar un bufido decepcionado cuando recordó que él le había pedido a la pelivioleta menor que si le hiciera el favor de limpiar todo el gimnasio, cosa que ella le dijo un "si" como respuesta, para él, lo malo fue que siempre se le olvidaba en darle las gracias por ayudadita.
Cyborg se había perdido en sus pensamientos, hubo una ocasión cuando Pigeon le ayudo en acomodar algunas piezas faltantes del auto ya que gracias a ese pequeño trabajo un lazo de hermandad se había creado entre ellos dos. Pero lo que al mitad androide le causaba tanta pena era que siempre mandaba a la joven arquera hacer el mandado para el carro o para surtir la despensa cuando él tenía que hacer ya que Cyborg NUNCA permitía que nadie tocara a su "Bebé".
Starfire ella se sentía de lo peor, claro que hubo bastantes y divertidos momentos en los cuales ella y la hermana menor de Raven compartían el tiempo juntas como verdaderas amigas. En especial cuando se trata de hacer algún bocadillo tamareano o thilandeno. Hubo una ocasión que ella había se le había olvidado a limpiar todo su desastre que hizo en la cocina cuando preparó una "sopa" de su planeta, aún recuerda las mesas completamente llenas de sustancias babosas, pegajosas e incluso colorativas, el suelo de la cocina manchado a lo que da, los trastos que ella utilizó para la sopa parecían una torre que en cualquier momento se caerían; en fin todo un caos. Cuando Starfire había regresado a la cocina para limpiar aquel desastre, para su sorpresa, el lugar estaba completamente limpio, brillante e incluso olía impecable. Y todo fue gracias a Pigeon que había limpiado el lugar.
Chico Bestia no se diga más, desde el momento en que sus amigos le habían comentado que Pigeon era la única que lo cuidaba y que además le cambiaba los pañales se sintió tan agradecido con ella por toda la paciencia que tenía con él más ahora que había regresado a la normalidad, unos días antes a él le tenía que tocar en lavar toda la ropa de los demás e incluso la suya, pero, como en aquel momento iba a pasar una maratón de "Hora de Aventura" no quería perdérselo por nada en el mundo, al principio no sabía a quién recurrir para que le hiciera "ese" favorcito hasta que en ese preciso instante la salvación había llegado frente a él. Pigeon. Cuando el metamorfo le explicó a su amiga sobre lo ocurrido con el quehacer y con el maratón de su programa infantil favorito, él, pensó que la titán arquera se lo negaría. Pero. Todo había sido al contrario, ella le ayudó con el quehacer sin ningún favor alguno.
Lucia, ella casi nunca le había pedido nada a Pigeon en el pasado ni siquiera recientemente que vivía en la torre, hasta que un día se sintió apenada por algo que le había pedido a su amiga. Desde el principio Lucia le preguntó a Robin si ella podía construir un pequeño jardín en la torre, lo cual el líder no le gustó mucho la idea, ya que tener un jardín dentro de la torre era de un trabajo difícil en mantener buena ingenie; así que para el colmo del chico semáforo le dijo un "no", cosa que para la titán de poderes botánicos la entristeció mucho. Fue en ese momento cuando su fiel amiga Pigeon la vio triste que hasta le pregunto por su tristeza, lo cual Lucia le contó toda su historia sobre del jardín, la titán blanca se le blando el corazón que hasta ella le dijo a la pelirroja que no se preocupara por ello; ya que la chica arquera le ayudaría con eso del jardín. Y así fue, para las siguientes horas Robin le había dado su autorización a Lucia en hacer el jardín, y todo por su amiga de la infancia; Pigeon.
Todos los titanes presentes dejaron escapar un suspiro de culpa, en ese momento, las puertas del living se abrieron automáticamente mientras que una voz familiar sacó de sus pensamientos a los jóvenes héroes.
– Ah, qué bueno que están aquí chicos, ya los hacia dormidos o entrenando.
– Pigeon. – dijeron ellos.
– Tomen asiento enseguida les serviré la comida. – comentó la titán blanca en un tono maternal mientras se disponía en servirles a sus amigos, pero, antes de que ella fuera directamente a la estufa la voz de Cyborg la detuvo.
– No será necesario Pigeon. Es más tú eres quien debería tomar asiento.
– ¿Yo? ¿Por qué me dices eso Cyborg? – preguntó Pigeon confundida.
– ¿Y por qué no? – habló enseguida Chico Bestia. – Después de todo mereces ser atendida como toda una reina. – un rubor decoró en ese momento las mejillas de la arquera a la vez que ella reía algo nerviosa.
– Jejeje, ay Chico Bestia que cosas dices. – rió apenada la pelivioleta menor.
– Bestita tiene toda la razón Gigi, has hecho muchas cosas por nosotros que… bueno… queremos devolverte el favor. – comentó Lucia a su amiga.
– Pero lo que hago por ustedes chicos lo hago del corazón. Digo después de todo somos amigos.
– Eso lo sabemos bien amiga Pigeon, pero, también nosotros queremos hacer esto de nuestros corazones. – al escuchar aquellas palabras de Starfire, Pigeon no pudo evitar sonreír con calidez y dulzura.
– Chicos… en verdad no sé qué decir. Me han dejado sin palabras.
– Toma asiento Pigeon, y deja que nosotros hagamos nuestro trabajo. – dijo Robin mientras guiaba a su compañera a que se sentara.
– Gracias Robin, eres muy amable. – comentó ella mientras le dedicaba una sonrisa sincera.
– Siéntate cómoda Pigeon y deja que nosotros te consintamos, después de todo te lo mereces. – dijo el metamorfo.
– Ay Chico Bestia que cosas dices, haces que me ruborice y que me sienta apenada. – un extremo rubor decoró las mejillas de la joven titán blanca a la vez que una gotita cayera de su nuca.
– Pero lo que digo es la verdad, además, no me he olvidado que cuando Mad Mod me convirtió en bebé tú, al igual que Lucy, cuidaste de mí.
– Pues como no te iba a cuidar Pigeon, si cada vez que ella se iba o te dejaba con algunos de nosotros empezabas a hacer tus berrinches. – dijo con burla Cyborg mientras que un extremo rubor se le apareció en las mejillas de Chico Bestia.
– Como estaba diciendo Pigeon antes de que Cy me interrumpiera… que siempre has hecho muchas cosas por nosotros y ahora nosotros queremos hacerlo lo mismo contigo. – con eso finalizó el metamorfo.
– Chico Bestia. – la pelivioleta menor le dedicó la mirada más tierna y cálida al titán verde.
– Buen provecho, Gigi. – Lucia le entregó a la joven titán blanca un plato de sopa de verduras mientras que Cyborg también le entregaba un plato de un delicioso guiso.
– Gracias. – murmuró en un tono maternal a los muchachos mientras observaba su comida con cariño. En ese momento antes de que Pigeon probara el primer bocado, se detuvo. – Por cierto. ¿Dónde está Rae? – la mirada amatista de la chica comenzó a buscar por todo el living a la nombrada, pero, no se encontraba por ningún lado.
– Es cierto, ella salió del living muy molesta. – pensó Chico Bestia mientras que su mirada esmeralda se fijó en la puerta del living.
– Iré a buscarla. – comentó la arquera mientras intentaba por levantarse de la mesa, pero ella fue detenida por el metamorfo.
– No tienes que hacerlo Gigi, yo iré a buscar a Raven, tú disfruta de tu comida.
– No voy a comer hasta que estemos todo reunidos Chico Bestia, desde que tengo memoria siempre me han dicho que tengo que esperar a los demás cuando estemos reunidos en la mesa, y eso es lo que hare. – la mirada de todos los titanes se quedaron sorprendidos por el comentario de la chica. – No voy a probar ni un bocado hasta que mi hermana este aquí presente.
– Entonces que no se diga más, voy a ir a buscarla. – dijo el titán verde mientras salió rápidamente del living.
– Vaya que tiene prisa. ¿No lo crees Gigi? – dijo Lucia a su amiga mientras veía y sonreía picaronamente a la puerta donde salió Chico Bestia.
– Puede ser. – contestó con tranquilidad mientras que ella sentía un cariño y calidez en su pecho al ver aquella reacción de su querido amigo metamorfo. – Después de todo… Chico Bestia se ve que está interesado en mi hermana, al igual que ella también lo está por él. Sólo espero que el orgullo no los separe.
Cuando Chico Bestia salió del living el primer lugar donde él fue a buscar a Raven fue en su habitación, al llegar allí tocó varias veces la puerta de la habitación de su compañera, la cual, nunca respondió. En ese momento el metamorfo se trasformó en una mosca, pensando que su compañera simplemente le ignoraba y por aquella razón nunca le respondía, y entró por la pequeña abertura de la puerta y así entrando a la habitación de la titán oscura. Al entrar allí volvió a transformarse en su verdadera forma humanoide, mientras que su vista buscaba en el rincón de la habitación a su amiga, pero, no había nadie dentro.
– Vaya al parecer ella no está aquí. – se dijo así mismo mientras decidió por retirarse de la habitación, pero, en ese momento vio algo por el rabillo del ojo que le había llamado su atención. – ¿Qué es eso?
Chico Bestia se dirigió hacia el peinador de Raven mientras observaba con más atención un objeto color blanco y brillante. El metamorfo tomó con cuidadosamente el objeto para verlo más de cerca. Era el collar en forma de paloma de Raven.
– Vaya… que collar más hermoso. – dijo casi en un susurro Chico Bestia.
– ¿Qué demonios haces en mi habitación Chico Bestia? – al escuchar su nombre el metamorfo se estremeció a la vez que dejo escapar un grito del susto.
– ¡R-Raven!
– Chico Bestia… – Raven hizo una pequeña pausa cuando vio que el titán de poderes animalísticos tenía en una de sus manos el collar que alguna vez había sido de su hermana. – ¡Suelta ese collar! – vociferó la titán gótica mientras se dirigía hacia su compañero.
– T-Tranquila… no le hecho nada. – comentó nerviosamente Chico Bestia mientras que él sintió como Raven le había arrebatado bruscamente el objeto.
– ¡NUNCA TOQUES ESTO! ¡¿ME ESCUCHASTE?! ¡NUNCA LO TOQUES!
– Está bien no lo volveré a tocar pero no tienes por qué hacer tan dramática. – grave error, la chica cuervo al escuchar aquellas palabras del metamorfo se le hirvió la sangre.
– ¿Qué no sea dramáticas dices? – Chico Bestia en ese momento tragó saliva al escuchar el tono más frio que pudo haber escuchado en la voz de la titán oscura, sintió que su sangre se le había congelado al igual que todo su cuerpo. – ¿Qué pasaría si una persona que anda curioseando toma la posesión más preciada que tienes y no se después lo que pase con ella por un descuido suyo? – la mirada amatista de la chica se tornó fría pero a la vez con algo de miedo y tristeza, cosa que para el metamorfo se sintió culpable en ese momento.
– No lo sabía. No sabía que ese collar era tan preciado para ti Raven. Te prometo que ya no lo volveré a tocar. – Raven entrecerró sus ojos, respiro hondo y le dijo a Chico Bestia con una voz ya menos calmada.
– Sólo vete de mí habitación.
– Lo siento. Lamento en haberte molestado. – susurró arrepentido el metamorfo, pero, antes de que él saliera de la habitación de su compañera él le dijo lo siguiente. – Por cierto… Pigeon y los chicos te están esperando a comer, no le hagas quedar mal a tu hermana, después de todo ella hizo la comida con mucho amor.
Raven se quedó estática en su lugar mientras observaba como Chico Bestia se retiraba de su habitación dejándola completamente sola. Un dolor punzante sintió en ese momento en su pecho mientras que un nudo comenzó en aparecerle en su garganta. Dos imágenes de dos personas comenzaron en aparecer en su mente; Pigeon y Chico Bestia sonriendo.
– ¿No crees que fuiste demasiado dura con él? – preguntó con algo de seriedad Felicidad.
– No era mi intención… además… tú ya sabes que este collar es lo único que me une a mi hermana.
– Si pero… – antes de que la emoción rosada siguiera hablando fue interrumpida por Amor.
– Raven. Querida todas sabemos muy bien el dolor que sufrimos al perder a nuestra pequeña hermanita… pero… también debes de entender que por ese acto que acabas de hacer puede afectar a otros, como a nuestro querido Chico Bestia.
– Lo sé… ya no sé qué hacer, no quiero herir más a nadie por mis actos; en especial a mi hermana y Chico Bestia. – confesó la titán.
– De aseguro Chico Bestia y Pigeon nos odian por como los hemos tratado. – sollozó en ese momento Tímida.
– Tímida eso no es verdad cariño. – habló enseguida Amor. – Ellos nos aman, sin importar como Raven actué con ellos, Chico Bestia y Gigi nos aman y nos seguirán amando hasta el fin de los tiempos. – la emoción purpura le secó las lágrimas a la emoción gris mientras le dedicaba una sonrisa materna a ella.
– Pero he visto que ellos dos se quieren, tengo miedo de que Chico Bestia se enamore de Pigeon. – comentó una Raven color negro como la noche, causando que la portadora sintiera un miedo y a la vez una incomodidad de pensar en su hermana y al metamorfo como pareja.
– Jajaja, ay Miedo tú y tus bromas, yo he visto como esos dos sienten sólo un cariño de hermanos y compañeros. – dijo Felicidad mientras reía a todo lo que da.
– Felicidad tiene razón Miedo, Pigeon sólo ve a Bestita como un hermano y amigo nada más.
– P-Pero… – en ese momento antes de que la emoción oscura hablara Raven habló, o más bien ella pensó en voz alta.
– ¿Cómo puedo ser más sociable?
– Yo sé quién te puede ayudar hacerte más liberal Raven. – en ese momento apareció Inteligencia.
– ¿Qué? – reaccionó inmediatamente la portadora.
– Pigeon es la persona indicada para que te pueda ayudar hacerte más sociable. – comentó la emoción amarilla.
– Pero ¿Y si ella no quiere ayudarnos? – preguntó Tímida en un tono preocupado y triste.
– No pienses eso de Gigi, Tímida. Después de todo ella ha estado ayudando a Rae-Rae hacer más liberal en sus emociones sin que ella se diera cuenta. – dijo Felicidad mientras sonreía de oreja a oreja, en ese momento Raven la miró con incredulidad.
– Haber, haber, haber. ¿Cómo es eso de que yo ya estoy demostrando hacer más liberal? – preguntó en un tono de rudeza y confusión.
– Simple querida, Pigeon nunca se ha separado ni un momento de ti y gracias a ello has liberado la mitad de tus emociones. – confesó Amor en un tono maternal.
– Raven aunque tú no lo creas, nuestra hermana se preocupa tanto por ti que haría cualquier cosa con tal de que no te sientas sola, triste y/o cualquier cosa que te haga sentir mal. – comentó Inteligencia.
– Rae solamente queremos que seas feliz, y también queremos que desbloquees ese muro que has estado rodeado durante 14 años. – dijo la emoción rosada. – Y qué mejor persona que pueda destruir eso.
– Pigeon. – respondió sin dudas Raven haciendo que todas sus emociones asintieran.
– Y no además Pigeon querida, también Chico Bestia. – dijo la emoción violeta mientras soltaba un suspiro de enamorada.
– Creo que ya arruinaste el ambiente Amor. – refunfuño la portadora. – Aquí dejamos la plática por hoy.
– Está bien. – asintieron las emociones. – Que disfrutes la comida de Pigeon. – la titán gótica asintió mientras volvía en sí.
– La persona indicada que me puede ayudar hacer más liberal es mi hermana. – se dijo a sí misma la titán oscura. – Espero que Pigeon tenga toda la paciencia del mundo conmigo… después de todo… he estado encerrando mis emociones por 14 años después de… aquel día. – Raven dejó escapar un suspiro cansado mientras salía de su habitación para dirigirse al living.
Raven caminaba por el pasillo que la conduciría al living, mientras que ella recordaba la plática que tuvo con sus emociones en especial con Amor y Felicidad, en ese momento al doblar la esquina del pasillo sin que ella se diera cuenta había chocado con algo, o mejor dicho con alguien, haciendo que aquella persona perdiera el equilibrio y a la vez que se sentara de pompas emitiendo un leve quejido de dolor. Raven reaccionó en ese instante y observó con sorpresa que con la persona con la quien había chocado era…
– Pigeon. ¿Estás bien? – preguntó preocupada la titán gótica a su gemela.
– Si no te preocupes estoy bien Rae. – respondió la arquera mientras le dedicaba a su hermana una sonrisa sincera.
– Déjame ayudarte. – le ofreció su mano a su hermana menor mientras que ella la tomó.
– Gracias Raven.
– De nada. – hubo uno segundos de silencio hasta que Raven rompió aquel incomodo momento. – Por cierto ¿Qué haces aquí? ¿No se supone que deberías estar en el living?
– Eh? Ah, sí, sobre de eso. Es que… te sentí que estabas triste, enojada y llena de nostalgia Raven. – la chica cuervo se quedó muda al escuchar lo que Pigeon decía. – Y al sentir todo eso de ti me preocupe y bueno… aquí estoy… ¿Te ocurrió algo malo hermana? – preguntó la titán blanca preocupada por su gemela.
– Pigeon… ¿Tú crees que soy una mala y dura persona? – la arquera miró confundida a la titán gótica.
– No. No lo eres Raven. ¿Por qué lo preguntas?
– Porque… porque… – en ese momento Pigeon lo comprendió todo al ver la mirada de Raven. La chica blanca respiró profundamente y le dedicó una sonrisa cálida y maternal a su gemela.
– Raven. El hecho de que tú pienses que eres eso, no es verdad, porque lo que veo en ti hermana es otra cosa. – la pelivioleta mayor miró atentamente a su hermana menor. – Eres especial Raven, lo siento, lo siento en lo más profundo de mi corazón y el tuyo. Dentro de ti hay algo que no has liberado, es algo hermoso, tan hermoso que muy pronto tu misma lo descubrirás. Cree en ti misma tal como yo siempre lo hago contigo.
– ¿Qué es lo que en verdad oculto si ni siquiera sé lo que es? – preguntó en un tono confundido.
– Eso tendrás que descubrirlo por ti misma Rae. Sólo sé paciente. – respondió con cariño y dulzura la titán blanca mientras colocó una mano sobre el hombro de su gemela.
– ¿Cómo lo haces?
– ¿Cómo hago que Raven?
– ¿Cómo puedes ser tan positiva y hablar como si todo fuera todo posible? ¿Cómo le haces para que seas una persona sociable y positiva? – una sonrisa tierna decoró los labios de Pigeon.
– Ya veo, piensas que yo nací así ¿No Raven? – Raven asintió. – Estas equivocada. – respondió con amabilidad. – Yo solamente aprendí a ser positiva y sociable, aunque al principio me resulto muy difícil en ser lo que soy ahora, pero, con el tiempo me motive en cambiar en ser alguien que en verdad quería ser. – un dolor punzante sintió Raven en su pecho mientras recordaba los amargos momentos de su pasado con las personas que la rodeaban.
– Entonces… ¿Todo este tiempo pude haber tenido de ser alguien en vez de esto? – pensó con tristeza la chica gótica. – Creo que… ya es demasiado tarde para serlo ¿No?
– No estés triste hermana por favor. – Raven alzó su vista para encontrarse con la mirada de su gemela. – Aunque todos te digan que es tarde para cambiar no lo es, tu misma puedes cambiar cuando quieras, no necesitas la autorización de alguien para cambiar porque tú eres la única que puede hacerlo.
– Pero… no sé cómo. – respondió con tristeza. – No sé por dónde empezar. Desde que tengo memoria… yo… jamás volví ser la misma después de… ese día. – un dolor punzante sintió en ese momento Pigeon al ver las lágrimas que en ese instante su hermana derramaba.
– No llores, no llores Raven. – dijo en un tono maternal la titán blanca mientras le limpiaba las lágrimas a su gemela.
– Es difícil… es difícil de cambiar, aunque intente cambiar no voy a poder hacerlo porque esto soy "yo". – confesó con un voz entrecortada.
– Tú dices que es difícil porque tú quieres que sea así. – los ojos de Raven se le dilataron de más al escuchar esa respuesta de Pigeon. – Puede que al principio si lo sea hermana, pero, si lo ves desde otro ángulo te aseguro que sería diferente. Yo lo sé, porque yo ya he tenido esa experiencia, sólo tienes que intentarlo una y otra y otra vez sin importar cuantas veces te resulte complicado hasta conseguirlo Raven.
– ¿Sólo con intentarlo? – la arquera asintió levemente mientras le dedicaba a su hermana mayor una mirada tierna y amorosa. – Ayúdame. Ayúdame cómo hacerlo. Enséñame hacer más sociable y dejar a un lado todo lo que me aleje de las personas.
– Raven… – la titán blanca hizo una pequeña pausa mientras miraba con atención y cariño a su gemela. – Está bien. Te enseñare todo lo que sé. – nuevas lagrimas salieron de los ojos amatistas de la pelivioleta mayor mientras que fueron borradas por su hermana menor.
– Gracias.
– No tienes nada que agradecer hermana, al contrario yo soy la que debería estar agradecida porque me estas otorgándome esta oportunidad de estar a tu lado una vez más después de estos 14 años. – una lágrima traviesa escapó de su ojo derecho de Pigeon mientras que Raven se la limpiaba.
– Si… tienes razón. – afirmó Raven mientras le dedicaba una cálida sonrisa a su hermana.
– ¿Puedo abrazarte? – preguntó con inocencia Pigeon mientras miraba esperanzada a su hermana.
– Tampoco te sobrepases. – respondió Raven mientras evitaba a ver a su hermana quien ponía carita de niña buena. (N/A: Raven y Pigeon están al estilo chibi)
– Jeje.
En ese momento, sin que ninguna de las gemelas Roth se diera cuenta; 5 titanes las habían estado espiando desde el momento en que la titán arquera salió del living, en fin, aquellos cinco jóvenes lloraban a moco tendido mientras observaban la escena de las hermanas.
– Es la escena más linda y conmovedora de Pigeon y Raven que he visto en toda mi vida. – dijo Lucia mientras seguía llorando junto Starfire.
– Ojala que así se repitiera más seguido, las reconciliaciones entre hermanos es lo más lindo que uno pudiera ver. – confesó Starfire mientras se secaba las lágrimas y se sonaba la nariz con la capa de su novio sin que él se diera cuenta.
– Wow, debo admitir que las palabras de Pigeon me llegaron tiene mucha inspiración para expresarse de esa manera. – comentó Cyborg mientras graba con una cámara, que no sé dónde la saco, grabando el momento de Pigeon y Raven.
– Pigeon sí que sabe cómo consolar a alguien como Raven. – dijo Chico Bestia.
– Si. – asintió Robin a sus compañeros.
En ese momento la alarma comenzó a sonar haciendo que el momento de las dos hermanas se rompiera y que los titanes se molestaran ante ello. Robin se dirigió al living para verificar lo que estaba ocurriendo en la ciudad, para su sorpresa, era Dr. Luz quien estaba absorbiendo desde el centro de energía en las afueras de la ciudad.
– Titanes al centro de energía. – ordenó el líder de los titanes mientras que todos salieron de la torre.
Cyborg se fue en su auto T junto con Lucia. Robin en su moto. Starfire, Raven, Chico Bestia; transformado en un pterodáctilo, se fueron volando mientras que Pigeon estaba con el metamorfo, quien por supuesto él le preguntó a la pelivioleta menor que si quería que él llevara; cosa que para ella aceptó y que además de eso molestara un poco a su hermana, ya que Raven ya se había acostumbrado en llevar a su hermana con ella. Al cabo de unos minutos los jóvenes héroes habían llegado a su destino.
– No bajen la guardia. Dr. Luz podría atacar en cualquier momento. – dijo Robin a su equipo.
– Vaya, vaya, vaya. Miren lo que nos trajo el viento. Los jóvenes titanes. – todos los titanes voltearon a ver al villano. – Esperen un minuto. ¿Qué no eran solamente 5 de ustedes? – preguntó el villano confundido mientras había contado a los miembros del equipo.
– Eso no es de tu incumbencia. Titanes al ataque. – gritó Robin a sus compañeros mientras que ellos rompían filas para atacar al villano.
– Eso no les será nada sencillo. – dijo con burla Dr. Luz mientras había lanzado unas bolas explosivas que hizo que Lucia y Chico Bestia quedaran ciego por los flashes que salían de éstos.
– Lucy, Chico Bestia. – gritó preocupada Pigeon mientras socorría a sus amigos.
– Estoy ciega(o). Estoy ciega(o). – se alarmaron la chica de poderes botánicos y el metamorfo mientras se tallaban sus ojos.
– Tranquilos les ayudaré. Quédense quietos por unos segundos. – dijo la arquera mientras retiraba las manos de los dos titanes sus ojos.
En ese momento la joven titán blanca colocó sus manos en los ojos de sus dos amigos mientras que ella retiraba cuidadosamente de ellos una pequeña luz que era sumamente brillante. Junto sus manos mientras que aquella luz comenzó a desaparecer.
– Ya no estoy ciega(o). Ya no estoy ciega(o). – dijeron muy animados Lucia y Chico Bestia causando en Pigeon un gran alivio al ver que sus dos amigos ya se encontraban bien.
Mientras tanto. Robin le lanzó un boomerang a Dr. Luz mientras que él lo había esquivado haciendo que el boomerang chocara contra un transformador que hizo que se congelara.
– Eres tan patético, veamos si puedes esquivar esto.
En ese momento el villano creó entre sus manos una energía color rojiza mientras se lo había lanzado al líder de los titanes, haciendo que él saliera volando a otro extremo de la pelea.
– Robin. – gritó Starfire preocupada mientras socorría a su novio.
– Oye luciérnaga a ver si puedes vencerme con esto. – dijo Cyborg mientras había golpeado al villano con un transformador.
– Nadie se burla de Dr. Luz. – gritó enfadado Dr. Luz mientras abría del centro de su traje un protector que de éste salió disparado una gran cantidad de energía térmica que había chocado contra Cyborg. – La victoria es mía.
– Eso lo dudo. – dijo Lucia mientras hizo crecer en la tierra unas enormes plantas que habían atrapado al villano. – Eso es por dejarnos ciegos a Chico Bestia y a mi anciano loco. – comentó muy molesta la titán.
– Niña insolente no te metas en donde nadie te llama. – en ese momento el traje de Dr. Luz comenzó a brillar deslumbrantemente haciendo que las plantas se desintegraran. – Esto te enseñara a no meterte en los asuntos de otros.
Con sus manos el villano libero una descarga de energía haciendo que éste saliera disparado contra la chica, Lucia fue más rápida así que ella creó una barrera de gruesas lianas, pero, el ataque de Dr. Luz fue mucho más poderoso que hizo que aquella barrera se desintegrara y lanzara a la pelirroja cayendo de espaldas.
– Eres débil. – rió con burla el villano, justamente cuando él iba a lanzar otro ataque con sus manos, Chico Bestia lo había embestido tan fuerte en su forma de un carnero de las montañas.
– ¿Por qué no te metes con alguien tu tamaño? – dijo el metamorfo volviendo a su forma humanoide.
– Te arrepentirás de haberte metido verdecito. – en ese momento el Dr. Luz lanzó un disco metálico hacia Chico Bestia haciendo que éste lo atrapara en un campo de energía. A ver como sales de esta.
En ese momento justo enfrente de él apareció Raven, cosa que al villano quedara paralizado del miedo mientras que un sudor frío le recorrió por todo su traje.
– ¿Me recuerdas? – preguntó la titán gótica con una voz tétrica mientras le enseñaba al villano aquellos tentáculos que aquella vez que lo atraparon cuando la hizo molestar.
– ¡No! ¡No! ¡Aléjate de mí demonio! – gritó espantado el villano mientras salió corriendo para buscar un lugar seguro de Raven. – ¡Auxilio!
En ese instante el Dr. Luz chocó contra algo, o mejor dicho con alguien, al principio él observó con temor a la persona quien tenía frente; pensando que sería la titán gótica, pero, al ver que era la chica del atuendo blanco la miró con alivio y a la vez con suplica.
– Oh, hermoso ángel divino del cielo sálvame de ese demonio. – dijo el villano mientras señalaba a una tranquila Raven y a la vez que abrazaba a la heroína.
– ¡Aléjate de Pigeon! – gritó enojada Raven al villano.
– ¡No te me acerques! – gritó el Dr. Luz.
– Raven tranquilízate por favor. – dijo Pigeon en un tono pacífico y calmado que hizo tranquilizar al villano y a su hermana. – Señor ¿Por qué le tiene miedo a mi hermana? ¿Y porque la insulta de esa manera? – preguntó la titán blanca confundida.
– Sólo sálvame por favor hermoso ángel. – lloriqueó él mientras que la arquera lo miraba con lastima.
– No se mueva por favor, le prometo que esto no le dolerá. – dijo Pigeon en un tono tranquilo al villano mientras que él la miraba confundido.
– ¿Qué es lo que vas a…? – en ese momento una luz color celeste apareció en la mano derecha de la pelivioleta menor mientras que ella colocó su mano sobre la cabeza del Dr. Luz haciendo que él se desmayara.
EN LA MENTE DE DR. LUZ
(N/A: Ok en esta parte del recuerdo del Dr. Luz es cuando luchó contra los jóvenes titanes en el capítulo "Nunca Jamás" solamente me adelantare cuando Raven lo atrapa y lo lleva dentro de su capucha)
– No te acerque más. – le advirtió Raven a Dr. Luz.
– ¿Qué sucede le temes a la luz? – dijo con burla el villano, ene se momento Raven se enfureció y tomó su primera fase de forma demoniaca para después atrapar al villano mientras le suplicaba que lo dejara.
– ¿Qué sucede le temes a la oscuridad?
– Me rindo. No. No. No.
Cuando el Dr. Luz entró en la capucha de Raven un sudor frio le recorrió por todo su traje, mientras que en su alrededor solamente habitaba la oscuridad y unos cuchicheos aterradores que él no supo entender con claridad. En ese momento el villano sintió como una masa oscura lo estaba envolviéndolo poco a poco. Los gritos del hombre hacían que su garganta se le cansara a la vez que la sentía arder cuando gritaba más y más fuerte. En ese momento una voz sobrenatural y a la vez tétrica que te hacia congelarte hasta los huesos le susurró al oído del villano.
– La oscuridad reinara y la luz desaparecerá. Tu alma será mía, al igual que tu luz.
– ¡Auxilio! ¡Sáquenme de aquí! – gritó en pánico Dr. Luz al ver como él era absorbido por aquella masa espesa oscura.
Fue en ese momento cuando todo desapareció y la luz de los faroles, de la ciudad y de la luna aparecieron, mientras que en el suelo del pavimento se encontraba el villano con su traje casi irreconocible temblando del miedo mientras murmuraba cosas que lo habían dejado en shock.
FUERA DE LA MENTE DEL DOCTOR LUZ
Pigeon respiró una gran bocanada de aire mientras miraba con preocupación al villano quien aún se encontraba inconsciente.
– Pigeon. ¿Estás bien? – preguntó Raven, Starfire y Lucia quienes miraban preocupadas a la pelivioleta menor.
– Si. ¿Por qué lo preguntan? – la titán miro a sus compañeros y a su hermana con algo de confusión.
– Es que te escuchamos que le decías algo al Dr. Luz. – dijo Robin a su compañera.
– ¿Decir? ¿Decirle que? – preguntó Pigeon aún más confundida.
– No lo sé. Era un lenguaje demasiado extraño. – respondió Chico Bestia. – Hasta le tuvimos que decirle a Cyborg que lo grabara para que nos dijeras lo que decías. – la mirada amatista de la menor se centró en el mitad androide mientras reproducía la grabación.
– Aashta deyès; manman nan tout, ke lavi a nan nonm sa a refè tankou anvan, voye jete byen lwen fènwa a ke li te kondane ak trankilite epi retounen limyè trankilite yo dwe nan lavi ou.
– ¿Qué era todo eso Pigeon? – preguntó la titán oscura a la blanca.
– Es una oración de sanidad de vida. – respondió con tranquilidad la arquera.
– ¿Es algo parecido a la purificación del alma? – preguntó la amiga de la infancia de las gemelas a la titán menor.
– Si. Algo parecido. – asintió Pigeon.
– ¿Y por qué hiciste eso con el Dr. Luz? –preguntó Cyborg sin entender.
– Porque… este hombre estaba sufriendo por algo que no lo dejaba en paz, y que además, estaba consumiendo poco a poco su vida y su alma. – respondió con un deje de preocupación y tristeza la titán blanca. – Es por eso que realice esa purificación en él, para que ya no sufriera más.
– Aun así eso no significa que lo salvara de la cárcel por sus crímenes. – dijo monótonamente Raven a su gemela.
– Raven. – llamó Pigeon a su gemela mientras que la mayor rodo sus ojos.
– Yo solo digo la verdad querida hermanita. – respondió en un tono aburrido la titán gótica.
Después de unos minutos la policía había llegado mientras arrestaban a Dr. Luz, quien en ese momento, él observó a las dos gemelas juntas y con la cabeza descubierta. El villano sintió una gran curiosidad por aquellas dos jóvenes por el gran parecido que ambas tenían, en especial por la titán blanca, quien lo miraba con una calidez y a la vez tranquilidad que hizo que a él le inundara en su ser una paz y protección que hacía tiempo nunca había sentido. Al momento en que los jóvenes héroes decidieran en regresar a la torre, Pigeon les dijo; o más bien, les aviso que ella regresaría a la torre más tarde.
– ¿Acaso paso algo que te molestara amiga Pigeon? – preguntó Starfire con inocencia a su amiga.
– No Starfire. Solo quiero despejar mi mente es todo. – respondió con tranquilidad la pelivioleta menor.
– ¿Quieres que acompañamos? – preguntó Chico Bestia mientras que la titán lo negó levemente con su cabeza.
– Estoy bien Chico Bestia. Es solamente una costumbre que tengo después de un día largo y…
– ¿Estresado? – dijo Robin interrumpiendo a su amiga, quien simplemente rió ante el comentario.
– Jeje, más bien yo diría cansado.
– Entonces si te sientes cansada vente a la torre con nosotros. – insistió Cyborg.
– Me encantaría enserio Cyborg. Pero. También hay algunas que debo aclarar en mente, y es, por ello que quiero despejarme un poco debido a ello. – dijo la titán blanca con una sonrisa cálida y amable. – Estaré bien, no se preocupen. Tendré encendido el comunicador por si acaso sucede algo. – Pigeon sacó su comunicador mientras se los enseñaba a sus compañeros.
– Está bien. Si tú lo insistes. – dijo el líder de los titanes.
– Iré contigo y no acepto un NO como respuesta. – comentó Raven a su gemela mientras que todos la miraban atentamente.
– Estaré bien Rae, enserio. – replicó la menor.
– No para mí. – en ese momento Pigeon lo comprendió todo a través de aquella mirada que su hermana le había dedicado.
– Está bien. Puedes venir conmigo Rae. – una sonrisa tierna apareció en los labios de la titán blanca. – Nos vemos más tarde chicos.
Con eso último Raven utilizó su mantra en su forma de cuervo mientras se llevaba a su hermana a donde ella le indicaría que la llevara, dejando en esos momentos solos a sus compañeros con una gran confusión por aquel comportamiento que tuvo la pelivioleta mayor con la menor. Después de unos segundos los titanes regresaron a la torre mientras que ellos se dispusieron a comer la comida que su amiga había preparado para ellos, y que además, no pudieron alcanzar a comer. Al cabo de una hora el sonido de unos golpeteos en la puerta principal de la torre comenzaron a escucharse. Robin, Cyborg, Starfire, Lucia y Chico Bestia pensaron que eran sus dos compañeras; aunque se les hacía raro de que algunas de ellas tocaran la puerta si cada quien tenía su llave para entrar a la torre, pero claro, tal vez a las dos se les había olvidado llevarse la llave consigo.
Al momento en que Chico Bestia había abierto la puerta de la entrada, el joven titán de tez verde se quedó estático en su lugar que eso hizo que a sus compañeros se les quedara viendo confundidos, justamente cuando Cyborg se le acercó a la vez que le preguntaba por qué se había quedado como piedra él también le había hecho compañía; que la verdad eso le preocupo a Starfire que has le preguntó preocupada a sus dos amigos que qué les estaba ocurriendo. Cuando la princesa de Tamaran junto con su novio se acercó a la puerta se quedaron estáticos. Para esto a Lucia la preocupó a la vez que ella pensó que sus amigos estaban siendo atacados por una fuerza invisible que los hacia inmóviles. Justamente cuando la chica iba a contactar a sus amigas para que regresaran a la torre, la pelirroja alcanzó a escuchar al metamorfo mencionar el nombre de alguien que la había dejado más confundida de lo normal.
– ¿Terra?
Mientras tanto con las gemelas Roth, después de que ellas se alejaran de su equipo, Pigeon le pidió de favor a su gemela que la llevara al parque. Ya que en ese lugar le brindaba paz y a la vez tranquilidad. Una vez que ellas dos llegaron allí, la titán blanca, lo primero que hizo fue en ir a sentarse en uno de los columpios que estaban libres mientras que ella se columpiaba levemente. Esto para Raven le causó una calidez y ternura al ver a su gemela actuar como una niña pequeña e inocente. La titán gótica se sentó en uno de los columpios de lado de su hermana mientras la observaba y a la esperaba que le dijera algo sobre de lo que le pasaba. En ese momento la arquera habló.
– Sabes… cada vez que tengo un problema, aunque sea el más pequeño, suelo estar columpiándome en mi viejo columpio que el Capitán Valois hizo para mí. Es por esa razón por la cual quise venir aquí.
– ¿Cuál es ese problema que te preocupa? – preguntó Raven con calma.
– ¿Prometes que no te alteraras?
– Depende de la situación que sea. – una media sonrisa se le cruzó en los labios de Pigeon mientras que su vista se centraban en suelo y sus pies.
– Cuando entre en la mente de Dr. Luz vi algo que la verdad me dejo preocupada.
– ¿Qué fue lo viste? – preguntó la titán oscura.
– Raven ¿Has tenido algún arranque de ira en los últimos meses antes de que yo llegara aquí? – preguntó preocupada la arquera a su gemela mientras que ella lo negaba.
– No. ¿Por qué lo preguntas?
– En el recuerdo del Dr. Luz vi como tú lo atacaste hasta llevarlo a la oscuridad. – en ese momento Raven se tensó mientras que el miedo se apoderado de ella. – ¿Qué sucedió exactamente ese día Raven? ¿Por qué atacaste a Dr. Luz de esa manera?
– Yo… yo… – la titán gótica no sabía que decir, el tan sólo recordar aquellos tres años en la que ella se había enfrentado con el villano se sintió bastante incomoda en ese instante.
– ¿Rae? ¿Te encuentras bien?
– Ese día… fue cuando… perdí el control de mis poderes. Trigón utilizo ese momento de mi debilidad para que Rabia se apoderará de mi cuerpo. – confesó la pelivioleta mayor. – No había sido mi intención en lastimar de esa forma a Dr. Luz. Aunque él sea un villano, pienso que él no se merecía eso.
– Raven…
– Lamento que tú vieras todo aquel acontecimiento Pigeon.
– Raven no tienes nada de que perdonar, lo que hiciste no fue tu culpa. – la titán oscura observó a su gemela con un dolor y furia en su mirar.
– ¿Qué no tengo la culpa? Pigeon casi mato a Dr. Luz. – contestó ella mientras elevaba su voz molesta.
– Raven…
– Ya no quiero hablar de eso por favor Pigeon. Por favor. – la vista amatista de Pigeon se aguado y a la vez le entristeció ver a su hermana mayor triste y a la vez corrompida.
– Todo está bien Rae. – dijo la titán blanca mientras abrazaba a su hermana por detrás dejándola casi en shock. – Yo siempre estaré contigo; si te sientes que en cualquier momento vas a desfallecer yo misma te ayudare a levantarte, si sientes que el mundo está en tu contra yo te protegeré y hablaré por ti, si sientes que estás sola y no hay nadie que estar a tu lado yo siempre estaré a tu lado sin importar lo que pase.
– Gracias. – agradeció la chica cuervo en un tono entrecortado mientras que las palabras de su hermana le habían devuelto aquellos ánimos que hace unos segundos había perdido.
– Te quiero mucho Rae. Sin importar lo que eres yo siempre te querré. – Pigeon siguió abrazando a su hermana mientras le transmitía a su gemela una paz y amor que nunca antes había sentido.
– Yo también. – una sonrisa aparecieron en los labios de ambas gemelas mientras se seguían abrazándose. – Será mejor que regresemos a la torre.
– Si. La verdad es que estoy un poco cansada. – rió levemente la titán oscura ante la inocencia de su gemela.
– Siempre tan dormilona. – comentó la chica cuervo mientras golpeó levemente la frente, donde estaba la chacra, de su gemela.
– Lo siento. – rió divertida la titán blanca a su hermana.
– Andando.
– Si.
Raven volvió a utilizar su mantra en forma de cuervo mientras que ella y su gemela regresaban a la torre, pero, en vez de que ellas dos entraran como la gente normal habían atravesado la pared del pasillo que estaba entre sus habitaciones. Las dos hermanas se despidieron y que se verían hasta la cena, Pigeon entró a su habitación y se acostó en su cama completamente rendida del cansancio. Mientras tanto Raven decidió en ir al living a servirse un poco de té para el estrés que tenía en ese momento. Cuando la titán oscura llegó al living, allí fue cuando las cosas se pusieron tensas.
– ¿Qué demo…? – la chica cuervo no pudo terminar porque cierta personita verde la interrumpió.
– Hola Raven, mira Terra regreso.
– ¿QUÉ HACE ESA ZORRA AQUÍ? – gritaron internamente Rabia y Odio mientras miraban en un espejo a la rubia.
– Qué alguien la aleje de nuestro Bestita-Boo. – se alarmaron Felicidad y Amor.
– ¡RAVEN HAZ ALGO! – gritaron todas sus emociones a su portadora mientras que ella observaba en shock a la rubia quien la miraba extraño.
– ¿Raven estas bien? – preguntó Terra mientras ladeaba su mano enfrente de la titán gótica.
– ¿Qué hace ella aquí? – preguntó en un tono frío la chica cuervo.
– Nuestra amiga Terra recupero la memoria y bueno es por eso que ella vino aquí. ¿Acaso no es genial amiga Raven? – comentó Starfire mientras daba saltitos de alegría.
– ¿Genial dices? ¿Acaso ya todos olvidaron que esta traidora no además nos traiciono sino que también nos intentó matar? – Raven miró con profundo odio y frialdad a Terra mientras que ella agachó la mirada apenada.
– Raven no seas dura con ella. – comentó Chico Bestia defendiendo a la ex–titán.
– ¿Qué no sea dura con ella dices? – la chica cuervo miró fijamente al metamorfo mientras sentía que su sangre comenzó a hervirle cuando él defendió a la rubia.
– Raven sé que lo que hice en el pasado fue imperdonable, pero he cambiado en estos últimos años… – antes de que Terra siguiera hablando Raven la interrumpió.
– Me vale un comino que tú digas que hayas cambiado Terra, pero todos aquí, aunque ellos no lo quieran ver sabemos de lo que tu hiciste. Puede que tú los estés engañando pero a mí no.
– ¡Ya es suficiente Raven! – vociferó Chico Bestia haciendo que todos se quedaran callados y que todos le vieran asustados y sorprendidos. – ¡Tú siempre piensas que todo el mundo es un traidor y que es malvado por un simple error que en su vida cometió! ¡Que no se te olvide que tú también hiciste cuando liberaste a Trigón y que por eso ocasiono que el mundo colapsara en la maldad y oscuridad.
Todo el living había se había quedado en completo silencio mientras que los titanes vieron con horror y sorpresa a Chico Bestia decirle eso a su compañera, todos allí sabían que el tema del "Fin del Mundo" y de Trigón era muy delicado para Raven. El metamorfo al ver ese gran error de su vida se sintió sumamente arrepentido con sus palabras, justamente cuando él iba a disculparse con su compañera, allí fue cuando su mundo colapso. Al ver que la mirada amatista de la chica no tenía aquel brillo y que fue reemplazado por el dolor y el shock no sabía que decir o que pensar en ese momento. Raven no dijo nada en los siguientes 5 segundos, hasta que en ese instante ella habló sin ningún sentimiento alguno.
– Puede que haya nacido como un portal para liberar a Trigón, pero, quieras Chico Bestia que nunca he traicionado este equipo. – con eso ultimo la titán gótica se iba a retirar del living hasta que la voz del metamorfo se alcanzó a escuchar.
– Raven no fue mí…
– Ni se te ocurra en decir "no fue mi intención" Chico Bestia, el daño ya está hecho, y ni se te ocurra en decir "lo siento". – ya con eso Raven se retiró sin decir más dejando a sus compañeros en el living estáticos.
– Lo siento. – susurró arrepentido Chico Bestia mientras observaba las puertas cerradas del living.
– Bien hecho Chico Bestia, esta vez sí heriste a mi amiga. – comentó Lucia con una voz venenosa y fría al metamorfo mientras se retiraba también del living.
– No fue mi intención. – dijo él.
– Pues ya lo hiciste Bestita. Sabias muy bien que ese tema le incomoda tanto a Raven. – dijo Cyborg quien también se retiró del living seguido por Starfire y Robin, quienes observaron con negación a su compañero.
– Lo siento Chico Bestia. Debido a mi culpa todos están… – en ese momento el titán verde ladeó levemente su cabeza mientras le dedicaba una sonrisa tierna a su compañera.
– No tienes nada de que perdonar Terra, y no te culpo por ello. Yo sé que ellos aún no han superado todo eso del pasado, pero, que eso ya no te afecte; yo si te creo en que si has cambiado. – una sonrisa medio triste y a la vez nerviosa decoró los labios de la rubia *cof* traicionera *cof*. – Sólo dales un poco de tiempo.
Raven había salido furiosa del living, sintió en ese momento sus ojos arder mientras que su corazón le dolía tanto que no podía soportar más el dolor. Cuando llegó a su habitación lo primero que hizo allí fue gritar tan fuerte que su mantra había cubierto la mitad de sus pertenencias destruyéndolas o derritiéndolas. En ese momento unas gruesas lágrimas comenzaron a caer de sus ojos mientras que los sollozos no tardaron en escapar de sus labios. Raven se deslizó en la puerta de su habitación mientras abrazaba con mucha fuerza sus piernas para no sentir aquel molesto dolor en su pecho.
De un momento a otro en la habitación de Pigeon, la chica se levantó bruscamente de su cama mientras respiraba con mucha dificultad a la vez que sintió en ese instante como su pecho le comenzaba a arderle y a la vez a dolerle. Unas gotas calientes y gruesas comenzaron a escapar de sus ojos, se llevó delicadamente sus dedos sobre su rostro mientras se lo había limpiado. Eran lágrimas. Confundida no sabía por qué sus lágrimas comenzaron a salir más y más rápido, fue en ese momento que una imagen de su hermana apareció repentinamente en su mente haciendo que la pelivioleta menor entrara en estado de pánico y preocupación. Salió rápidamente de su habitación como un rayo hasta llegar a la habitación de su gemela.
Toco varias veces la puerta de la recamara de su hermana mientras que la llamaba preocupada y en pánico, sabía que algo malo le había ocurrido a su hermana, después de varios segundos en estar insistiéndole a Raven que abriera la puerta ésta se abrió. La menor entró rápidamente mientras que la puerta se cerraba detrás de ella, cuando su vista amatista había encontrado a su hermana sentada y acurrucada en la cama; Pigeon sintió un fuerte y doloroso vuelco en su corazón. Corrió hacia donde se encontraba su hermana mientras le llamaba aún más preocupada y pavor.
– Raven. ¿Raven estas bien? ¿Qué te paso? ¿Por qué estas llorando?
– Pigeon. – sollozó de dolor Raven mientras abrazaba a su hermana.
– Raven me estas preocupando y asustando, ¿Qué es lo que te ocurre hermana? – volvió a preguntar en pánico la titán blanca.
– Pigeon… me odia… él me odia. – Pigeon no sabía a lo que su hermana refiriéndose, así con una voz llena de calma le preguntó.
– Raven tranquilízate por favor. ¿Quién te odia?
– Chico Bestia.
– ¿Chico Bestia? ¿Por qué?
– Porque soy peor que ella… es por eso que él me odia. – dijo la titán oscura.
– Raven. Hermana por favor necesito que te tranquilices y que me cuentes lo que paso. – la titán blanca comenzó a calmar a su gemela mientras que ella hacia todo lo posible con tal de tranquilizarse.
Al cabo de unos minutos, Raven se tranquilizó que a la vez también lo hizo con su gemela, la titán cuervo comenzó a explicarle a su hermana lo que acaba de ocurrirle a ella en living, hasta también le había contado la historia de cómo Terra se había convertido en una titán, después de su traición para unirse con Slade, su muerte, su resurrección y ahora que ella vino a arrepentirse para unirse otra vez al equipo. Cuando Pigeon escuchó todo el relato que su gemela mayor le contó sintió en ese momento que su sangre se le había congelado a la vez que una tristeza le había invadido por lo que Chico Bestia le había dicho a su hermana.
– Y eso es… todo lo que ocurrió.
– Estuvo mal. Lo que Chico bestia te dijo estuvo mal, debería tener vergüenza en lo que su lengua suelta. – comentó Pigeon destrozada. – Hablaré con él. – antes de que ella se levantara del colchón su hermana la detuvo.
– Déjalo así Pigeon. No tiene caso que gastes tu saliva en un maldito imbécil como él.
– ¿Qué no tiene caso? Raven una cosa si te digo, puedo tolerar cualquier grosería que esté relacionado conmigo; pero tú o mi madre JAMÁS y escúchame JAMÁS voy a tolerar a una persona de malos actos que osa con insultarlas. – Raven no supo que decir en ese momento, pues, aquellas palabras que su hermana le había confesado la habían dejado sorprendida. – Eres mi hermana Raven, y te aseguro que haría cualquier cosa con tal de que nada ni nadie te haga daño.
– Pigeon…
– Hablaré con Chico Bestia, y le voy a hacer entender que nadie se mete con mi familia, ni mucho menos con mi hermana-gemela mayor. – en ese momento a Raven se le hizo un clic en su mente. – Aunque la verdad, en estas circunstancias podría perder mi amistad con él.
– Pigeon. ¿Qué es lo que acabas de decir? – preguntó la pelivioleta mayor.
– Que aunque le verdad en estas circunstancias podría perder mi amistad con Chico Bestia. – repitió lo acababa de decir la joven titán blanca.
– No aparte de eso, algo de la familia que acabas de mencionar.
– Que le voy a hacer entender que nadie se mete con mi familia, ni mucho menos con mi hermana-gemela mayor.
– ¡Eso es! – exclamó Raven ocasionándole a su gemela una gran confusión.
– Umm… Rae ¿Sucede algo? – preguntó confundida Pigeon.
– Gigi eres un gran genio. ¿Cómo no se me pudo ocurrir antes? – comentó la titán gótica mientras jalaba a su hermana hasta el peinador. – Pigeon ¿Qué es lo que ves en el espejo?
– Umm… a nosotras dos. – respondió algo nerviosa y aún más confundida.
– ¿Y qué más? – volvió a preguntar Raven.
– Que estas demasiado pálida y tus ojos están hinchados, llorosos y rojos. – respondió con inocencia mientras que su hermana la miró con algo de molestia.
– No seas tonta Pigeon… aunque la verdad tienes algo de razón… pero no me refiero a eso ve con más atención. – replicó la gemela mayor con algo de enojo. Pigeon centró un poco más su vista en el reflejo de su hermana y la de ella hasta que en ese momento se dio cuenta de lo que su hermana se estaba refiriendo.
– Que somos parecidas.
– Así es. Como dos gotas de agua. – en ese momento la titán gótica estiro su brazo hasta abrazar el cuello de su gemela, mientras que una sonrisa de gato rizón decoró sus labios.
– Rae no me digas que tu…
– Oh, sí. He esperado este momento de la venganza. – en ese momento la sonrisa había aumentado mucho más en Raven mientras que la arquera se le había colgado una gota de sudor en su nuca.
– Rae sé que esto para ti es algo divertido, lo sé… pero… ¿No crees que deberías pensarlo antes de hacerlo? – preguntó nerviosa Pigeon mientras observaba a su hermana sacar un conjunto suyo del armario.
– Ya está decidido Gigi. Además nadie le mencionó a Terra que tengo una hermana gemela. – respondió con algo de diversión.
– ¿Y cómo sabes eso?
– Porque cuando entré al living nadie te mencionó en ese momento. – al escuchar eso una molesta punzada sintió Pigeon en su pecho, cosa que para Raven se retractó en decir aquello. – Lo siento… no era mi intención.
– Yo sé que no.
– Además… ya extrañaba hacer esto… contigo Pigeon. Fue uno de los momentos más hermosos y divertidos que nunca olvidare. – una sonrisa nostálgica y triste decoró los labios de Raven mientras observaba su traje.
En ese momento sintió un par de brazos alrededor de ella.
– Yo también. – susurró Pigeon a su hermana.
– ¿Aun quieres jugar "Al Intercambio"? – preguntó Raven a la arquera mientras que ella asentía levemente.
– Rae…
– ¿Si Pigeon?
– Sólo una pregunta. – Pigeon respiró y dijo. – ¿Por qué tengo que ser yo la que tiene cambiar? – en ese momento la titán arquera ya estaba vestida con la ropa de Raven mientras que la mayor tenía una sonrisa de gato rizón.
– Por dos simples razones, primera: Terra ya sabe cómo siempre me visto, y segunda: porque no tengo el cabello largo.
– Es un poco embarazoso… ¿Puedo tan siquiera ponerme el short? – preguntó con inocencia la pelivioleta menor.
– No.
– ¿Por qué no? – se quejó Pigeon.
– Porque yo NO uso shorts.
– Mmm… ¿Rae podemos terminar rápido este juego para que vuelva a usar mi conjunto? – al escuchar eso Raven se quedó confundida.
– ¿Por qué quieres terminar este juego tan rápido? Que recuerde siempre ha sido tu favorito.
– Y lo sigue haciendo Rae… s-solamente que… que… no tolero estar… descubierta. – al escuchar la palabra "descubierta" la gemela mayor pudo notar un tono de dolor, molestia y tristeza en la voz de su hermana.
– Pigeon… – justo cuando Raven iba a mencionarle algo a Pigeon, ella alzó su vista mientras mostraba vergüenza, dolor y tristeza en su mirar. La chica gótica respiró profundo y le dijo. – Está bien. Terminaremos rápido este juego.
– Gracias.
– Ahora vamos a ver qué haremos con tu cabello. – comentó la titán oscura mientras tomaba un largo mechón de cabello de su hermana menor.
– ¿No pensaras en cortarlo verdad? – preguntó en pánico Pigeon.
– Creo que no tengo otra opción. – respondió con algo de burla Raven, pero, al parecer a la arquera no lo había notado.
– ¡No Raven! ¡No! ¡Por lo que más quieras no me cortes mi cabello! ¡Por favor! – suplicó en pánico la arquera sacando de onda a su hermana.
– ¿Y por qué no?
– ¡Porque no! ¡Y-Yo amo como es mi cabello Rae! ¡Y-Y además porque me gusta!
– Jeje, tranquila hermanita. No te lo voy a cortar. Por Azar que dramática le saliste a madre. – rió divertida Raven.
– E-Entonces… ¿No me lo vas a cortar? – preguntó con inocencia la arquera robándole una sonrisa cálida y tierna a su gemela.
– No. De hecho voy a ponerte una peluca. – respondió ella mientras había sacado una peluca de no sé dónde.
– Que alivio, ya me había asustado.
– Hubieras vista tu cara. – rió la titán gótica.
– No fue nada gracioso Rae, en verdad que me asustaste muchísimo. – hizo un pequeño puchero la titan blanca, robándole una sonrisa a su hermana mayor.
– Sí, sí, sí. – Raven comenzó acomodarle la peluca a su hermana mientras le ocultaba algunos mechones dentro de ésta. – Y vúala.
En ese momento Pigeon se miró al espejo del peinador mientras que su vista se había dilatado de la gran sorpresa… ¡Ella se veía exactamente igual a su hermana!
– Wow. Debo admitir que eres igual a mi Pigeon. – confesó Raven.
– ¿Tú crees?
– No lo creo. Por en verdad lo estoy viendo. – una sonrisa cálida decoró los labios de la menor. – Lo único que falta para que te parezcas a mi es actuar como yo.
– Eso será sencillo.
– ¿Tu lo crees?
– Si.
– No será sencillo. – confesó casi burlonamente la titán gótica.
– Jeje, claro que sí. He estado observándote cada movimiento tuyo desde mi llegada querida hermana. – dijo en un tono dulce Pigeon. – Se tu manera de caminar, de interactuar, tus horas de meditación, y muchas otras cosas más.
– Si pero hay una cosa que debemos en poner en practicar.
– Eh? ¿Cuál es? – preguntó confundida e inocentemente la arquera.
– En la voz.
– Eso es sencillo. – en ese momento la titán blanca comenzó a carraspear una y otra y otra vez, que casi ella duró como un minuto y medio en el carraspeo, cosa que para Raven ya se le hizo exagerado.
– Bueno ya es suficiente de tanto carraspeo Pigeon.
– Tengo que calentar muy bien mi garganta Rae. – se defendió con tranquilidad. – Además… ¿No querrás que todos escuchen o vean a una Raven con una voz dulce y tierna? – en ese instante la mencionada le causó un tremendo escalofrió cuando se le apareció una imagen de ella misma teniendo una voz dulce y noble.
– Pensándolo mejor continua con lo que estabas haciendo. – dicho Pigeon dio un último carraspeo para después que ella dijera…
– Gracias. – con el mismo tono de voz igualita a la de su gemela.
– Ay por Azar ahora si te pareces a mí. – dijo impresionada la titán gótica.
– Nuevamente gracias Raven. – agradeció Pigeon con la misma voz de su hermana.
– Ahora sí. ¿Lista para la diversión?
– Totalmente. – ambas hermanas sonrieron divertidas mientras se llevaban de acuerdo a su plan.
Raven se encontraba caminando por los pasillos mientras leía tranquilamente un libro de Kaquistos, el cual había sido el obsequio que gemela le había regalado hace un mes; mientras tanto en los otros pasillos se encontraba Terra sola mientras escuchaba su música favorita en su iPod cuando de repente al doblar en una de las esquinas del pasillo había chocado con Raven, haciendo que ambas titanes se les cayera de las manos sus objetos.
– ¿Por qué no te fijas por dónde vas? – preguntó enojada Terra.
– Más bien TÚ eres la quien debería prestar más atención por donde caminas Terra. – respondió con frialdad Raven.
– No entendiendo porque sigues. – murmuró con molestia y rabia la pelirrubia mientras recogía su reproductor. – Si algo le paso a mi iPod lo tendrás que pagar Raven. – dijo con una voz venenosa.
– No voy a perder mi tiempo en tolerar tus reproches por un dichoso aparato que solamente te desconecta del mundo real. – con eso ultimo Raven se fue rumbo al living no sin antes en tomar su libro.
– Bruja. – gruñó la pelirrubia mientras se dirigía hacia la azotea.
Una sonrisa burlona apareció en los labios de Raven mientras observaba a Terra dirigirse a la azotea "qué empiece la acción" fue lo único que pensó la titán gótica mientras continuaba su camino al living. Al estar distraída la titán de poderes de tierra subió las escaleras mientras cantaba una canción pegajosa, justo cuando ella abrió la puerta del lugar su vista se había dilato como platos a la vez que sintió como su corazón se le había acelerado. Frente a ella se encontraba Raven sentada observando el horizonte mientras acariciaba gentilmente una paloma blanca.
– ¿C-Cómo…? ¿Cómo llegaste hasta aquí? – preguntó incrédula Terra. (N/A: Ay Terra por si no sabías existe la teletransportación)
– Tan siquiera me hubieras dicho un hola Raven. – comentó sarcásticamente Raven a la titán mientras se había volteado a verla.
– Ah, ya veo vienes aquí para molestarme ¿Verdad? – la titán de poderes de tierra la miró con cara de pocos amigos, cosa que Raven la miraba sin inmutarse.
– Uh… ¿De qué estás hablando Terra? No me he movido de aquí desde hace una hora y media. – respondió tranquilamente la titán gótica, causando que a la pelirrubia se le quedara viendo confundida.
– Mira Raven no estoy de buenas para estar escuchando tus tonterías, te vi exactamente en el pasillo y que ibas a ir directamente al living o no se ha dónde.
– Te lo vuelvo a decir Terra, no me he movido de este lugar porque a esta hora es cuando medito. – confesó la pelivioleta.
– Aja si claro y yo me chupo el dedo. – dijo sin creerle.
– Puedes preguntarle a Starfire, ella me ha estado acompañando en la meditación.
– E-Eso es lo que haré. – dijo Terra mientras salió corriendo en busca de la pelirroja.
– Espero que no tenga un trauma después de esto. – comentó Raven a su pequeño amigo emplumado.
Terra bajó rápidamente las escaleras como correcaminos mientras buscaba a Starfire para preguntarle si era verdad lo que Raven le había dicho. La buscó primero en el living, pero no había nadie en aquel lugar, luego se dirigió hacia donde se en la jardinería que Lucia había creado, pero, tampoco se encontraba allí. En ese momento se le ocurrió en revisar su habitación, cuando la pelirrubia llegó a la puerta de la habitación de la Princesa de Tamaran tocó varias la puertas hasta que ésta se abrió.
– Hola amiga Terra. – saludó amigablemente Starfire.
– ¿Oye Star es cierto que tú estabas meditando con Raven en la terraza? – preguntó Terra haciendo que la pelirroja la mirara confundida.
– No amiga Terra. De hecho en estos momentos mi amiga Raven y yo estábamos a punto de comenzar con la meditación aquí en mi habitación. – ella se alejó de la puerta mientras que la pelirrubia observó sin creer a una Raven cruzada de brazos mientras estaba flotando y en posición de flor de loto. – ¿Quieres acompañarnos amiga Terra? Es bueno para la calma y el alma.
– ¿C-CÓMO PUEDES ESTAR MEDITANDO APENAS CON STAR SI TU APENAS ME ACABAS DE DECIR EN LA AZOTEA QUE YA LO HABIAS HECHO? – gritó con incredulidad.
– ¿En la azotea dices? Si yo apenas acabo de llegar en la habitación de Star para que me acompañara a meditar.
– Es cierto, amiga Terra. Raven apenas me acaba de pedir eso.
– ESO NO ES LO QUE YO ACABO DE ESCUCHAR DE ELLA, ELLA ME DIJO QUE HACE UNA HORA TU Y ELLA HABIAN TERMINADO DE MEDITAR. – vociferó Terra enojada.
– Siento que estas muy estresada Terra. Será mejor que medites un rato con nosotras te hará sentir bien.
– No gracias. – dijo entre dientes la pelirrubia mientras se retiraba de la habitación de Star.
– Mmm… Raven ¿Tu sabes que le ocurre a la amiga Terra? – preguntó inocentemente la titán alienígena.
– Digamos que está viendo cosas que aun la mente humana no llega a captar. – respondió divertidamente Raven dejando en confusión a una Starfire.
Refunfuñando en los pasillos Terra decidió en ir al living para ver lo que había en la tv o también para encontrarse con Chico Bestia allí, en ese momento, cuando la pelirrubia llegó al lugar su cuerpo se había paralizado a la vez que palideció al ver allí sentada a Raven tomando calmadamente su té mientras platicaba, o más bien, escuchaba a Lucia sobre las plantas que ella misma había creado y plantado en su jardín.
– ¡BUENO HASTA CUANDO VAS A DEJAR DE FASTIDIARME RAVEN! –gritó ya cabreada Terra llamando la atención de las dos chicas titanes.
– ¿Y a esta que le pasa? – preguntó Lucia mirándola entre algo espantada y a la vez confundida.
– Yo no sé. ¿Sucede algo Terra?
– NO TE HAGAS LA CHISTOSA RAVEN – exclamó ya molesta la pelirrubia, la titán gótica arqueó una ceja mientras miraba fijamente a la chica.
– ¿Por qué le gritas a Raven, Terra? – preguntó molesta la pelirroja defendiendo a su amiga.
– ESTA, ESTA LO ÚNICO QUE QUIERE HACERME ES SACARME DE QUICIO, ESO ES LO QUE PASA.
– ¿Sacarte de quicio? – Terra sintió su sangre hervir cuando escuchó aquel comentario por parte de la pelivioleta.
– ARGH, SÓLO DEJAME EN PAZ QUIERES. – con eso ultimo Terra se fue ya furiosa del living dejando a las dos titanes solas en el lugar.
– Ok… eso sí que dio miedo. – comentó Lucia a Raven.
– Pobre Terra espero que en verdad no le ocasiones trastornos después de esto. – pensó la pelivioleta mientras bebía cuidadosamente su té.
– Esto es una locura… primero veo a la bruja en el pasillo, luego en la azotea, después en la recamara de Starfire y ahora en el living platicando y bebiendo el té con la nueva titán de poderes florales, ¿Qué está sucediendo aquí? – se dijo así misma Terra que casi ya le estaba dando un colapso nervioso.
– Hola Terra. – en ese momento una voz apareció detrás de ella ocasionándole a la chica que gritara espantada.
– Ahhhhh.
– Lo siento no quería asustarte Terra.
– Robin… ay que susto me diste. – suspiró ya algo tranquila al ver que era el líder del equipo.
– ¿Estás bien? – preguntó extrañado el chico de traje de semáforo.
– Algo así. – suspiró entrecortada la pelirrubia. – Oye Robin, ¿No has notado algo diferente en Raven? – preguntó preocupada y a la vez espantada la titán.
– ¿Qué si veo algo diferente en Raven? – repitió la pregunta Robin mientras que su compañera asentía. – No últimamente no he visto nada en ella, ¿Por qué lo preguntas?
– Últimamente me la he estado topado en diferentes sitios de la torre. – confesó la chica.
– Bueno tal vez sea porque ella tiene poderes de teletransportación, es por esa razón que la has estado viendo en la torre. – comentó Robin.
– ¿Tú crees eso? – preguntó ella mientras que su compañero asentía.
– Bueno misterio resuelto. – respondió él jugando. – Por cierto ¿De casualidad no has visto a Star?, es que no la encuentro por ningún lado.
– Ella está en su habitación con Raven meditando. – contestó Terra ya algo tranquila.
– Claro su habitación. – susurró Robin mientras se dirigía a la habitación de su novia. – Gracias Terra, y no te preocupes de ver en todos lados a Raven. – se despidió de su compañera mientras la dejaba sola en el pasillo.
– Si tú lo dices. – con eso ultimo Terra nuevamente se retiró para volver nuevamente al living. – Tengo que rendir cuentas con esa bruja. – se dijo así misma ya algo molesta.
Cuando la pelirrubia había regresado al living su ceño se frunció un poco al ver a Chico Bestia hablando, o más bien, disculpándose con Raven por lo que le había dicho hace horas atrás. Mientras que la titán gótica simplemente lo miraba atentamente y casi sin decir nada. Lucia y Cyborg solamente se encontraban observando la escena de "reconciliación" entre los dos amigos mientras que una sonrisa cómplice apareció en sus labios.
– Hola Terra ¿Qué cuentas? – saludó Lucia a la titán de poderes de tierra.
– Nada simplemente quería hablar con Raven de algo. – respondió ella.
– ¿De qué quieres hablar Terra? – preguntó monótonamente Raven.
– ¿Podemos hablar en privado? – preguntó Terra.
– Es de mala educación en responder una pregunta con otra. – comentó la titán gótica en un tono calmado y a la vez con educación, cosa que dejó perplejos a los titanes.
– Si como sea. La cosa es Raven que quiero hablar contigo a solas. ¿Se puede? – Lucia miró con desagrado a la pelirrubia al utilizar un tono de rabia en el nombre de la su amiga.
– Pues… – antes de que Raven dijera algo su amiga de la infancia la interrumpió.
– No quisiera ser una chismosa, pero, tengo curiosidad sobre de lo que le vas a hablar a Raven, Terra.
– Eso es asunto privado Lucia. – respondió en un tono fingido de inocencia la pelirrubia cosa que le molesto a la pelirroja. – ¿Entonces qué Raven? ¿Podemos hablar en privado?
– De acuerdo, podemos hablar en privado Terra. – una sonrisa triunfadora le había decorado los labios a la chica. – Después de que termine de comer. – en ese momento la titán *cof* traidora *cof* cayó de espaldas al estilo anime cuando la pelivioleta empezó a comer un tazón de sopa de verduras.
– ¿Acaso me está tomando el pelo? – pensó la pelirrubia mientras miraba con un leve tic en su ojo derecho a la titán oscura.
– ¿De qué querrá hablar Terra? – pensó Raven mientras observaba de reojo a Terra quien la miraba muy fijamente.
Después de que Raven había terminado de comer, Terra y ella se retiraron del living mientras que se alejaban de allí hasta llegar a un pasillo que conducía hasta la azotea, en ese momento la pelirrubia se detuvo en seco y habló con ella.
– Muy bien ya basta de juegos Raven. ¿Qué te traes conmigo? – la mencionada miró confundida a la pelirrubia mientras con una voz tranquila le dijo.
– Nada. No sé porque dices eso Terra.
– No te hagas la inocente Raven. Ambas sabemos que nunca te he caído bien desde que me hicieron una titán. – comentó Terra ya algo impaciente y molesta con la titán oscura. – Así que ahora deja de molestarme si no quieres sufrir las consecuencias.
– ¿Es acaso una amenaza o una advertencia Terra? – preguntó tranquila la titán cosa que dejó a la pelirrubia casi sorprendida.
– Tómalo como quieras, solamente déjame en paz o sino sabrás las consecuencias que tendrás conmigo Raven.
– Tranquila te aseguro que no te molestare, solamente estoy cumpliendo mi promesa. – Terra arqueó una ceja al escuchar aquello.
– ¿Promesa?
– Si no tienes más que decir yo me retiro. – justamente cuando Raven se iba a retirar miró por última vez a la titán de poderes de tierra y le dijo con una voz serena. – Por cierto creo que deberías de darte cuenta muy bien de las diferencias. La vista y la mente humana pueden ser muy engañosas. – con eso ultimo la titán oscura se retiró dejando a una pelirrubia bastante confundida y a la vez allí parada en el pasillo.
– Por todos los cielos no sé qué tenga esa loca. Mejor me voy con Chico Bestia tal vez él me explique lo que está pasando aquí y más de la bruja-loca de Raven. – una vez que Terra se retiró del pasillo en una esquina de allí se encontraba Raven mientras que su comunicador comenzó a sonar.
– ¿Si?
– ¿Dónde estás? – preguntó la otra titán gótica en el comunicador mientras se encontraba en el living.
– estoy en pasillo que conduce hasta la terraza.
– ¿Y qué haces ahí? Se supone que deberías estar con Terra. – susurró casi molesta la titán gótica.
– Nada importante. Por cierto ella ya se dirige al living.
– Bien esto es lo que harás; cuando regrésate al living una vez que Terra entre en él, sé qué hará un escándalo cuando me vea, pero, tú vas a esperar a la puerta y cuando diga la palabra "se te zafó un tornillo" a Terra entraras al living y es ahí cuando se acabe nuestro juego ¿Entendido?
– Si. Aunque aún sigo pensando que esto le va a causar un colapso a Terra.
– Deja de preocuparte por ella y tú sigue el juego. – con eso ultimo la comunicación se cortó.
– También espero que todo esto no nos ocasione un lio hermana.
La titán gótica se dirigió al living mientras que ella se sentía entre la espada y la pared. Mientras tanto Terra caminaba a paso rápido hasta el living, que por supuesto, tenía muchas cosas en la cabeza sobre las palabras que Raven le había dicho a ella hace unos momentos atrás, lo que le ocasionó a la pelirrubia una molestia y confusión por eso. En ese momento la titán de los poderes de tierra había llegado a la puerta del living, que al mismo tiempo estas se abrieron, cuando la pelirrubia entró al lugar se detuvo en seco mientras que ella se había paralizado y a la vez sentía que su sangre se había congelado. Frente a ella se encontraba Raven platicando, o más bien, ella estaba escuchando las conversaciones de sus amigos.
– Hola Terra. ¿Quieres acompañarnos a la plática? – preguntó Raven en un tono monótono mientras que una sonrisa burlona apareció en su labios.
– ¿Lo estás haciendo a propósito verdad? – todos se quedaron con cara "¿y a esta que le pasa?".
– Uh? ¿Qué? – arqueó una ceja la titán oscura mientras que en sus adentros, y porque no, también sus emociones se divertían a lo grande por la expresión de la rubia.
– No te hagas Raven. ¿Por qué te apareces así tan de repente a os lugares que quiero estar?
– Ok. ¿Qué es lo que está pasando aquí? – preguntó Robin sin entender bien lo que estaba ocurriendo.
– Pasa que esta. – Terra señaló a la titán oscura mientras que ella la miraba con cara de pocos amigos. – No me deja en paz, eso es lo que pasa.
– En primer lugar Terra; "esta" tiene su nombre. Y segunda ¿De qué demonios estás hablando? ¿Desde cuándo acá que te ando molestando?
– No te hagas la inocente, que eso no te queda Raven. – la señaló nuevamente. – Ambas sabemos que te ha estado teletransportando de un lugar a otro para molestarme.
– ¿Eso es cierto Raven? – preguntó Chico Bestia a su compañera.
– No. Y por lo visto Terra creo que estas mal porque en ningún momento me he movido de aquí o me he separado de mis compañeros, ellos son mis testigos. – se defendió la chica cuervo.
– Nuestra amiga Raven tiene razón amiga Terra, Raven no se ha alejado de mí desde que comenzamos con la meditación, es más, hasta mi novio Robin también es testigo. – comentó Starfire. En ese momento la pelirrubia miró a Robin esperando alguna respuesta de él.
– Star tiene razón Terra. – respondió el líder.
– Pues están mal ustedes dos, porque yo también tengo testigos; Lucia, Cyborg y Chico Bestia estaban aquí cuando iba a hablar con Raven. – dijo Terra mientras que todos veían a los mencionados y a la vez esperando una respuesta de ellos.
– Eso es cierto. Nosotros vimos como Raven se había ido con Terra a platicar. – comentó Chico Bestia.
– Lo ves. – se defendió la pelirrubia.
– ¿Estas segura de lo que estás hablando Terra o no será que se te zafó un tornillo? – alzó un poco la voz Raven mientras que ella observaba fijamente entre la puerta y a Terra.
– Por supuesto que estoy hablando muy seriamente Raven. – comentó la titán de poderes de tierra muy enojada.
– ¿Segura? – una mueca de burla había decorado los labios de la titán oscura mientras que la miradas de todos sus compañeros, a excepción de la pelirrubia, se habían quedado sorprendidos por lo que estaban viendo.
– Bueno acaso no escuchaste lo que acabo de decir. – la titán ya estaba perdiendo la paciencia por la burla que le estaba haciendo la chica cuervo. En ese momento sintió que alguien le había picoteado el hombro pero no le hizo ningún caso. – Permíteme tantito. Ah, si tú me vuelves a molestar Raven te aseguro que yo… – nuevamente aquel picoteo en su hombro volvió a llamar un poco más su atención. – espérame tantito Chico Bestia, no voy a responder; no sé qué tengas conmigo para que me sigas molestando.
– Umm… amiga Terra… – habló Starfire pero la pelirrubia no la dejo hablar.
– Espera un poco Starfire aún no término. ¿Entonces queda claro Raven? – la titán oscura asintió mientras que una sonrisa burlona se le apareció en sus labios. – Bien, y borra esa sonrisa de tu cara por favor. – nuevamente aquel picoteo en su hombro llamó otra vez su atención haciendo que Terra ya perdiera su paciencia. – Ahora sí que es lo que quieres decirme Chico Bes… – la chica se volteó y en ese momento palideció cuando vio lo que estaba justamente enfrente de ella.
– Lamento en interrumpir tu platica Terra, pero, ¿No crees que fuiste algo ruda con Rae? – frente a ella se encontraba Raven, pero, con una voz ahora más dulce y tranquila que la anterior.
Terra se volteó otra vez hacia el lugar donde se encontraba la verdadera Raven para saber si no era otra de sus bromas, pero, al verla allí sentada justo en el centro de Cyborg (a su derecha) y Starfire (a su izquierda), la titán de poderes de tierra volvió voltearse nuevamente para ver que justamente enfrente se encontraba la titán gótica. Nadie supo cuántas veces la pelirrubia se había volteado para ver a las dos parecidas titanes, hasta que, en ese preciso momento la chica dijo finalmente algo, o más bien, ella alcanzo a…
– AHHHHHHHHH…
¡PAF!
Alcanzó a gritar antes de que desmayara.
– Ya se petateo la rubia. – comentó la Raven original.
– Raven no digas eso por favor, ni siquiera de broma. – comentó la segunda "Raven", que en este caso es Pigeon, muy espantada. – Por todos los dioses y Azar que no le haya pasado nada a Terra. – pensó asustada la pobre chica blanca.
– ¡Terra! – gritó espantado Chico Bestia mientras se ponía a un lado de la pelirrubia. – ¡Raven ¿Qué fue lo que le hiciste?!
– ¿A quién de las dos Raven? – preguntaron Starfire y Cyborg.
– Ya déjense de tonterías todos, y lleven a Terra a la enfermería. – dijo con liderazgo Robin a sus compañeros mientras veía al metamorfo con la pelirrubia en sus brazos, a su novia, y al mitad androide salir del living. – ¡Y ustedes dos de esta no salvan! ¡Hablaremos de esto muy seriamente!
– Óyeme, óyeme a mis amigas no me les hable de esa manera traje de semáforo. – dijo Lucia defendiendo a las gemelas.
– ¡También tu Lucia! ¡Voy a hablar con las tres de esto muy seriamente! – fue lo último que dijo el petirrojo antes de salir del living, pero antes de que eso sucediera, fue detenido por Pigeon.
– Robin antes de que te vayas, por favor, la única culpable aquí soy yo. Yo fui la única quien ideo esto. Al menos déjame ir a la enfermería y pedirle disculpas a Terra por lo que le hice.
– Está bien, puedes venir. Pero ni creas que con esto se me olvida de lo que hicieron tú y tu hermana.
– Si. Gracias Robin. – una sonrisa cálida decoró de Pigeon haciendo que al chico maravilla se le desapareciera todo el enojo en ese instante, en ese momento los dos titanes se fueron dejando solas a Raven y a Lucia en el living.
– Muy buena la bromita que le hiciste pasar a rubiecita. – dijo burlonamente la pelirroja a su amiga. – Sabes hacía mucho tiempo que no me divertía de esta forma.
– Yo también.
– Según lo que yo recuerdo tú siempre añorabas este momento de pequeña, en jugar este juego del "Intercambio". – la titán oscura asintió levemente.
– Era nuestro juego favorito, y además, era el símbolo nuestra promesa. – confesó Raven.
– ¿Símbolo de promesa? – arqueó una ceja la titán de poderes botánicos.
– Cuando éramos pequeñas… Pigeon y yo hicimos una promesa que si algún día algo o alguien nos molestara haríamos el juego del "Intercambio". – comentó la pelivioleta mayor.
– Entiendo. Y con más mayor razón Azar decidió en hacerles esos lindos trajecitos de diferente color. – dijo burlonamente Lucia haciendo que a Raven la mirara con cara de pocos amigos y a la vez que un rubor le había decorado sus mejillas.
– Argh, mejor cállate Lucia. – gruñó entre dientes la titán gótica mientras se salía del living.
– ¿A dónde vas Rae? – preguntó la pelirroja.
– Con Pigeon. Y no me digas Rae, soy Raven. – con eso ultimo ella salió del living.
– Veo que nunca cambiaras querida amiga. – ladeó levemente la pelirroja su cabeza. – Me alegro de que seas la misma niña de aquel tiempo Rae, ya extrañaba la vieja Raven que antes solía conocer. – Lucia salió del living mientras que ella también se dirigía a la enfermería para seguir viendo la divertida escena que tendría la rubia y las dos gemelas.
Mientras tanto en la enfermería todos se encontraban observando a una Terra, aun inconsciente, en la cama. Chico Bestia se encontraba a un lado de ella, al igual que Starfire que Starfire pero en el otro lado de la cama, en ese momento, las puertas de la enfermería se abrieron mientras que los tres titanes se voltearon para ver entrar a Robin y a Pigeon entrar, claro que para el metamorfo, la princesa alienígena y el mitad androide creyeron que era Raven la que había entrado.
– ¿Cómo esta Terra? – preguntó Robin a Cyborg.
– Ella está bien solo que algo desmayada. – respondió el mitad androide, en ese momento él se volteo a ver a su compañera. – Aunque debo admitir que fue algo divertido de lo que hiciste Raven.
– Umm… de hecho ella no es… – antes de que el líder hablara Chico bestia le había interrumpido mientras se acercaba a Pigeon de una manera amenazadora.
– Yo no le veo nada de gracioso. ¿A qué viniste Raven?
– Me estas confundiendo con mi hermana, Chico Bestia. – comentó la pelivioleta menor mientras se quitaba la capucha. – Soy Pigeon. Y yo… vengo a disculparme con Terra por lo que le hice. No era mi intensión en hacerle daño. – la chica bajo su mirada totalmente arrepentida mientras que al metamorfo sintió un dolor en su pecho al verla así.
– Pigeon… lo que tú y Raven le hicieron a Terra no tiene ningún chiste, es más, nosotros ni siquiera le hemos a ella que Raven tiene una hermana gemela. – ante ese comentario la titán arquera le dio un vuelco en su corazón mientras su expresión marcaba el dolor, tristeza y rechazo.
– Lo siento… – dijo casi en un susurro.
– Aunque sabes… debo admitir que aunque fuera una broma inocente fue bastante divertida. – Pigeon alzó su vista mientras que un rubor había decorado sus mejillas. – Ya no lo vuelvas hacer. ¿Entendido? – dijo él mientras le revolvía el cabello a la titán blanca.
–…
En ese momento, antes de que la chica hablara, la puerta de la enfermería volvió a abrirse mientras que Raven entró en el lugar.
– Rae. – la menor de las Roth se volteó a ver a su hermana mientras que una sonrisa había decorado su rostro.
– ¿Ya se despertó Terra? – preguntó sin emoción la titán gótica.
– No. – respondió casi a secas Chico Bestia. Dejando sorprendidos, en especial a Raven, a sus compañeros. – Y en cuanto ella despierte te disculparas con ella por lo que le hiciste.
– Yo no tengo la culpa de que se haya desmayado. – respondió monótonamente la titán oscura.
– Quieras o no Raven te disculparas con Terra. – volvió a decir el metamorfo.
– ¿Y qué pasará si no lo quiero hacer? – desafió la titán al chico de tez verde.
– Por favor ya no peleen. – dijo Pigeon mientras se ponía en medio de su gemela y de su amigo. – Rae… Chico Bestia tiene razón, tenemos que disculparnos con Terra aunque no lo quieras hacer. – Raven iba a insistirle algo más a su hermana menor, pero, después ella calló cuando observó aquella mirada de súplica y a la vez de tristeza.
– De acuerdo… lo haré.
– Gracias Rae. – la mayor observó nuevamente aquel brillo en la mirada amatista de su gemela a la vez que aquella sonrisa de alegría.
– Como sea.
– Amigos. La amiga Terra está despertando. – dijo con alegría Starfire mientras que la pelirrubia comenzaba a despertar de su trance.
– Uh? ¿Dónde…? ¿Dónde estoy? – dijo una Terra algo semi-inconsciente.
– Estas en la enfermería amiga Terra. – comentó la princesa de Tamaran. – ¿Cómo te sientes amiga Terra?
– Creo que bien… aunque la verdad tuve un sueño muy extraño. – dijo la pelirrubia.
– ¿Qué soñaste Terra? – preguntó Chico Bestia mientras se había acercado a la traicionera, digo, a la titán.
– Soñé que había dos Raven y que ambas de ellas me hacían la vida imposible. – dijo con algo de dramatismo la chica.
– Pues de hecho Terra hay algo que tú todavía no sabes. – dijo Cyborg.
– Uh? ¿Y qué es? – preguntó extrañada la joven. En ese momento, sin que ella se diera cuenta Pigeon se le acercó mientras se quitaba la capucha de su cabeza.
– Lo siento por lo que te hice Terra. – a la nombrada se le dilataron los ojos de la sorpresa.
– Eh? Chicos ¿Y a esta le qué le pasa? ¿Es acaso el fin del mundo o Raven en verdad se está disculpando? – comentó la titán de poderes de tierra mientras señalaba y a la vez miraba con rareza a la pelivioleta menor.
– Oye esta tiene su nombre Terra. – en ese preciso momento se acercó Raven a la cama de Terra mientras que ella también se quitaba la capucha, hubo un gran silencio en ese momento hasta que…
– AHHHHHHHHHHHHHH! – Terra había gritado a los cuatro vientos que hasta en el continente Asiático se le podía escuchar. – AUN ESTOY EN LA PESADILLLA.
– Así o más dramática. – rodó los ojos Raven.
– YO NO SOY DRAMÁTICA. – gritó la loca pelirrubia.
Pocos minutos después… o a quien engaño más bien fueron horas porque la dramática aun hacia sus drama-queen.
– ¿Ya terminaste de hacer tus Reina de Drama? – preguntó monótonamente la titán oscura mientras que una venita se le saltaba en la sien de la pelirrubia.
– Umm… bien será mejor que las presente. – dijo Robin para evitar más peleas entre las dos chicas. – Pigeon ella es Terra, una vieja amiga del equipo. Y Terra ella es Pigeon, la hermana-gemela menor de Raven.
– Ah, entonces son gemelas. Y yo que pensaba que era simple un clon que hizo Raven. – comentó con burla la pelirrubia haciendo enfadar a la pelivioleta mayor.
– ¿Por qué me llamas clon? Si no lo soy. – dijo Pigeon mientras ponía una cara de ofendida.
– Óyeme rubiecita teñida no le vuelvas a decir "clon" a Gigi. – defendió Lucia a su vieja amiga de la infancia.
– ¿R-Rubiecita teñida? – un tic se le apareció en su ojo derecho a la traidora, digo, a la titán. – Para tu información soy rubia natural, *Arielcita*.
– Arielcita tu abuela. – contestó la pelirroja molesta.
– Chicas no peleen por favor. – insistieron Starfire y Pigeon mientras que ambas intentaban en que sus amigas no pelearan.
– Ella comenzó. – se señalaron una a la otra mientras hacían un puchero.
– Por cierto… Raven tienes que disculparte con Terra por lo que le hiciste. – comentó Chico Bestia lo cual eso le causo a Raven una molestia.
– Y si no quiero hacerlo. – dijo monótonamente la pelivioleta mayor.
– Vas a hacerlo quieras o no. – dijo el metamorfo con una voz seria.
– Rae. – llamó Pigeon a su hermana. – Sé que no eres buena con eso de disculparte y que no debo meterme en tus decisiones hermana, pero, por favor haz el intento. – dijo telepáticamente la menor a su gemela, causando en la mayor un vuelco en su corazón.
– Está bien. Lo haré. Sólo lo hago por ti Pigeon. – comentó la titán gótica mientras recibía a cambio una sonrisa alegre y dulce por parte de su gemela.
– Gracias Rae.
Raven tomó un respiro mientras se dirigió hacia la cama de la pelirrubia, quien por cierto ella la miraba fijamente y con algo de burla, cosa que para la titán oscura le causo repulsión y molestia. Tomó una gran bocanada de aire y con una voz seca y sin emoción le dijo…
– Lo siento.
– Bueno al menos ya se disculpó… a su manera. – pensó la titán blanca mientras que ella y sus amigos se les había colgado una gota de sudor detrás de sus nucas.
– Te perdono. – respondió con burla Terra. – Si me vuelves hacer otra vez eso tú y tu clon a la que llamas por hermana sufrirán las consecuencias. – dijo ella telepáticamente a la pelivioleta mayor, lo cual eso le molesto mucho pero mucho a Raven.
– Bien ya hicieron las pases eso es un buen comienzo. ¿No es así Raven? – dijo y a la vez preguntó Robin a sus dos compañeras.
– Yo lo dudo. – pensó Raven con molestia mientras miraba con frialdad pura a la pelirrubia.
– Por supuesto que si Robin. – respondió Terra con "inocencia".
– Amiga Pigeon. – llamó Starfire a su amiga.
– ¿Si Star?
– Me gusta mucho tu nuevo corte de cabello, te ves linda. – dijo la tamareana a la azariana.
– Y hablando de eso, ¿Cómo vamos a diferenciar "quien es quien"? – comentó Cyborg mientras miraba a la dos gemelas.
– Oh, eso me recuerda. – Pigeon se acercó a su hermana mayor mientras que ella la miraba sin emoción. – Rae ¿Ya me puedo quitar la peluca? – preguntó con inocencia la menor a la mayor.
– Por mí no hay ningún problema. – dijo casi en un tono desinteresado la titán gótica.
– Qué bien. Porque la verdad esto ya me incomodo un poco. – rió divertida la titán blanca.
En ese momento, la arquera se quitó la peluca mientras que su largo y hermoso cabello caía en forma de cascada, haciendo que todos los titanes la observaran hipnotizados (si así como lo leyeron también Terra la miraba hipnotizada). La titán blanca se cepillo cuidadosamente con sus dedos y uñas su cabello haciendo que ella luciera irresistiblemente hermosa. Al terminar de acomodarse bien su cabellera ella fijo su mirada en la de sus compañeros, quienes no dejaban de mirarla con sorpresa, mientras que ella les había dedicado una tierna, inocente y dulce sonrisa que fue contagiada por sus amigos y Terra. (N/A: Ok, en esta parte me inspiré en el episodio EL FIN PARTE 3)
– Que linda. – pensó Terra mientras que sus mejillas se habían teñido en un leve sonrojo.
– Se parece muchísimo a Raven. – pensaron los demás titanes incluyendo a Lucia.
– Me recuerda a mí misma cuando vencí a Trigon. – pensó Raven mientras le dedicaba una sonrisa a su gemela.
– Umm… Rae, iré a mi habitación a cambiarme de ropa. – dijo un tanto apenada la arquera mientras se señalaba el conjunto de ropa que su gemela le había prestado.
– ¿Por qué te quieres cambiar de ropa amiga Pigeon? – preguntó confundida Starfire.
– Umm… es que… bueno yo… – la pobre chica se ruborizó al extremo mientras se cubría apenada su cuerpo con la capa.
– Te ves bien así. – comentó Chico Bestia, y vaya error que lo hizo, ya que Raven al escuchar eso le dio una santa golpiza con su mantra.
– Entre más te apures en cambiarte mejor para mí. – dijo la titán oscura mientras observaba seriamente al metamorfo.
– Si. – con eso ultimo la arquera se retiró de la enfermería mientras se dirigía directamente a su habitacion.
– Wow. Debo admitir Raven que tu hermana en verdad se parece bastante a ti. – confesó Cyborg.
– Si, y además de eso, admito que la broma que ustedes dos hicieron me ha llamado mucho atención y aún más por el gran parecido que tienen las dos. – replicó Robin.
– Aww, como desearía tener una gemela como tú la tienes amiga Raven. – dijo la princesa de Tamaran.
– Je, vaya y yo que pensaba que ustedes estaban enfadados con nosotras por la bromita que le hicimos a Terra. – comentó Raven de forma burlona.
– Aun pienso que esa broma fue demasiado pesado. – dijo Chico Bestia recuperándose del noqueo.
– Mph, yo pensaba que a ti te gustaba las bromas Chico Bestia. – un escalofrió le había recorrido por todo el cuerpo al metamorfo cuando escuchó la voz de Raven en un tono burlón y a la vez frio.
– Bueno dejemos el juego del "Intercambio" por unos momentos. – dijo Lucia mientras rodeaba su brazo alrededor de los hombros de su vieja amiga.
– Lucia suéltame. – dijo con frialdad pura la titán gótica.
– ¿Juego del Intercambio? – preguntaron al unisonó todos los titanes incluyendo a Terra.
– Ah, sí, así es como le bautizaron Gigi y Rae a ese juego. – rió divertida la pelirroja causando en Raven una molestia y a la vergüenza.
– Lucia cállate. – volvió a utilizar aquel tono frio a su amiga.
– Y dime Raven, ¿Por qué nunca mencionaste que tenías una hermana gemela? – preguntó con burla la pelirrubia haciendo molestar a la pelivioleta mayor.
– Porque no se me pego la regalada gana. – contestó secamente.
– ¡Raven no le contestes de esa forma a Terra! – llamó la atención Chico Bestia a su compañera, lo cual le había ignorado completamente.
– Iré a ver Pigeon así que no nos molesten ninguno de ustedes. – comentó Raven mientras se disponía a retirarse de la enfermería.
– Espera Raven antes de que te vayas quiero decirte algo. – la titán oscura se detuvo al marco de la puerta del lugar mientras miraba sin emoción a la traidora, digo, a la titán de tierra quien tenía una sonrisa llena de burla. – Quisiera que me presentaras más a tu hermana, digo, ya que ella es una titán quisiera conocerla más a fondo para saber cómo es ella en realidad. – para eso a Raven lo había tomado como una amenaza que en realidad le había alarmado por completo, con una voz monótona, fría y venenosa le respondió.
– Primero ser condenada en el Tártaro antes de enviar a mi hermana al matadero. – con eso último se retiró por completo dejando en shock y lleno de temor a todos los titanes.
– Que miedo. – dijeron todos, a excepción de Lucia.
– E-Es la primera vez que veo a Raven actuar de forma sumamente enojada. – confesó Cyborg mientras se abrazaba de Lucia y el metamorfo.
– Creo que necesito un cambio de ropa interior y también de pantalones. – dijo un Chico Bestia temblando del miedo.
– Chicos será mejor que nunca, nunca hagamos enojar de esa forma a Raven. – afirmó Robin mientras que todos asintieron.
– No sabía que la amiga Raven tuviera ese lado… tan oscuro. – chilló del espantó Starfire al recordar aquel tono de voz de su amiga taladrando sus oídos.
– Ay Raven nunca cambiaras con eso de sobreproteger a Gigi. – dijo casi en susurro Lucia mientras ladeaba su cabeza en forma de negación.
Mientras tanto Raven murmuraba miles de maldiciones en todos los idiomas que se supiera hacia cierta persona de cabello rubio, e incluso hasta sus emociones concordaban con ella, la primogénita de Arella se detuvo en seco cuando había llegado a la puerta de la habitación de su hermana, tocó varias veces la puerta hasta que esta se abrió.
– Hola Rae. – saludo Pigeon a su hermana cariñosamente.
– Debo hablar contigo de algo importante Pigeon. – dijo en un tono serio Raven cosa que para la pelivioleta menor le preocupo.
– Si claro, adelante. – hizo pasar a su gemela mientras la miraba tensa. – Raven ¿Qué sucede? Te veo tensa.
– Pigeon hagas lo que hagas, no te acerques a Terra, es más, evítala cuanto antes de que ella se te acerque a ti.
– ¿Por qué? ¿Paso algo? – preguntó preocupada.
– Ya sabes lo que Terra nos hizo a mí y al equipo ¿No? – Pigeon asintió. – No quiero que tú salgas lastimada por ella Pigeon. Así que hazme ese favor de evitar a Terra.
– Está bien. – asintió la titán blanca. – Lo haré.
– Lo siento. – la arquera parpadeó un par de veces y miró confundida a su hermana.
– ¿Por qué te disculpas Rae? – preguntó la pelivioleta menor.
– Por mi culpa te metí en problemas con los chicos. – respondió Raven avergonzada. – Y además porque… te obligue hacer algo que tú no querías hacer.
– Pues la verdad Raven es que me divertí mucho, hacia tanto tiempo que había esperado con hacer esto contigo. – la titán oscura miró a su hermana sorprendida. – Además no pienso perdonarte porque la verdad es que no me arrepiento de haber hecho esto con mi hermana mayor. – una sonrisa dulce y angelical decoró los labios de Pigeon haciendo que a Raven sintiera una sensación cálida y hermosa en su pecho.
– ¡Qué linda! – gritaron todas las emociones de Raven, a excepción de las emociones negativas quienes aún se encontraban discutiendo sobre cierta personita traicionera de cabellos rubios. – ¡Raven deja que tu hermana visite Nunca Jamás!
– ¡Ya dejen de molestarme latosas! – gritó internamente cabreada Raven.
– ¿Estás bien Raven? – preguntó con inocencia y preocupación la gemela menor.
– Si. ¿Por qué lo preguntas?
– Te veo algo enojada. ¿Hice algo malo para que enojaras? – la titán mayor aguado un poco su cara al ver la tristeza de su pequeña hermana, respiró profundo y le dijo en un tono suave y gentil.
– No tú no tienes la culpa de mi enojo Gigi. La razón es… que estoy enojada con Terra eso es todo. – Pigeon miró fijamente a su gemela y le preguntó lo siguiente.
– ¿Por qué?
– Tú ya lo sabes. – confesó sin musitarse.
– Ya veo…
– Y también porque el idiota de Chico Bestia la defiende después de lo que ella le hizo a este equipo… ese idiota. – dijo pensándolo la chica cuervo mientras que ella había sido escuchada por su gemela.
– Raven… ¿Te encuentras bien?
– Si, ¿Por qué lo dices?
– Es que estás diciendo cosas insultantes a Chico Bestia. – Raven miró a su hermana mientras que la menor marcaba inocencia y confusión en su mirar. La mayor de las Roth dejó escapar un suspiro y le dijo.
– ¿Y? – se cruzó de brazos la pelivioleta mayor sin importar sus propias palabras.
– Que es feo insultar a alguien y más si es tu amigo. – replicó la menor.
– Ay Pigeon deberás que eres tan inocente. – ladeó Raven su cabeza ante la inocencia de su hermana. – Da igual ni que fuera la primera vez que Chico Bestia me dices de cosas y más aún por andar protegiendo a la rubia-teñida-cara-de-topo. – en ese momento Pigeon lo comprendió todo en cuestión de un segundo.
– Raven… ¿Acaso estas celosa de Terra?
– ¿Yo? ¿Celosa de la traidora? Ja, por supuesto que no. – una sonrisa divertida se le cruzó por los labios de la titán blanca, cosa que para la titán oscura le causó un tremendo escalofrió detrás de su espalda.
– Jeje, no eres buena mintiendo hermana, no conmigo. – Raven resopló en ese momento.
– Lo sé siempre he sido un asco mintiendo.
– Entonces… ¿Tienes celos de Terra? – preguntó nuevamente Pigeon con algo de curiosidad.
– Si. Lo admito.
– ¿Por qué tienes celos de Terra? – volvió a preguntar la titán blanca.
– Te lo diré, pero debes prometerme que guardaras el secreto. Porque si no Pigeon yo misma te enviare a una dimensión de la cual no saldrás por el resto de tu vida. – la pelivioleta asintió mientras sonreía tiernamente, aunque para muchos al escuchar aquella "amenaza" de la titán oscura se morirían del miedo pero para la menor de las Roth simplemente era como una súplica de su querida hermana mayor.
– Te juro por mi vida que tu secreto está a salvo conmigo Rae.
– Bien. – respiró profundo la chica cuervo y le respondió con tranquilidad a su hermana. – La razón por la cual le tengo a la rubia teñida es porque… es porque… ella recibe más la atención de Chico Bestia. – ante aquella confesión un rubor había decorado las mejillas de la chica gótica.
– Entiendo. Así que es por esa razón de tus celos. – Raven asintió.
– Me siento como una idiota. Se supone que no debo de sentir este tipo de sentimientos, mucho menos los positivos. – al escuchar esas palabras Pigeon sintió un dolor punzante en su pecho, respiró profundo mientras se dirigía hacia su hermana y en eso ella le dijo.
– Es normal sentir celos Raven.
– No para mí. No quiero perder la cordura debido a los celos, el enojo, el odio y la rabia… la única forma de no sentir todo esto es… alejarme de Chico Bestia y de Terra.
– Raven… todo esto lo que me estás diciendo es porque… ¿Estás enamorada de Chico Bestia?
– Pero que cosas dices Pigeon. ¿Yo? ¿Enamorada de ese duende verde? – un extremo rubor había decorado sus mejillas a la pobre chica. – Pigeon debes estar mal. Yo no estoy enamorada de él.
– ¿Y por qué te sonrojas? – preguntó curiosa y a la vez con inocencia la menor.
– C-Cualquiera uno se sonrojaría por una pregunta como esa.
– Mentira, mentira, mentira. Raven ¿Por qué no sólo le dices la verdad a Gigi? Ella puede guardar tu secreto. – insistieron las emoticlones de Raven.
– Ustedes cállense. – gritó internamente. – Si me disculpas Pigeon, me retiro, voy a estar en mi habitación por si necesitas algo.
– Está bien Raven. – vio a su hermana salir de su habitación mientras que un suspiro preocupado dejo escapar de sus labios.
– ¿Crees que necesita de nuestra ayuda? – preguntó Afecto a su dueña.
– No por el momento. Raven necesita descubrir por ella misma sus verdaderos sentimientos. – respondió con tranquilidad Pigeon a su emoción.
– Jeje, nuestra hermana Raven se ve demasiado linda cuando esta celosa. – dijo en ese momento Felicidad mientras suspiraba soñadoramente al imaginarse a una titán oscura con unos celos tremendos.
– Si pero no olvides querida que puede haber consecuencias cuando alguien pierde el control de sus celos. – replicó Afecto a la emoción feliz.
– Mmm… Afecto ¿Por qué siempre tienes que arruinar mi momento feliz? – hizo un puchero de niña chiquita Felicidad causándoles a Pigeon y a Afecto una risa divertida.
– Jaja, ay qué haremos contigo Felicidad. – dijeron al unisonó la emoción y su portadora mientras miraban con cariño y ternura a la emoción feliz.
Mientras tanto Raven se encontraba en su habitación mientras que su cabeza le daba vueltas de ver aquella molesta imagen de cierto metamorfo con la rubia teñida juntitos y a la vez en un momento meloso, que por supuesto, eso hizo que a la titán oscura le dieran unas ganas de vomitar y que además se arrepintiera de lo que había pensado.
– Maldita Terra, maldito Chico Bestia, malditos sentimientos, maldito celos. – maldijo entre dientes la pobre titán oscura.
– ¿Por qué esa maldita cara de topo tuvo que venir aquí? – rugió Rabia mientras que algunas emoticlones se escondían de ella en alguna parte de Nunca Jamás.
– Rabia tranquilízate querida. – comentó tranquilamente Afecto a la Raven roja mientras que ella la miraba salvajemente.
– ¿CÓMO QUIERES QUE ME TRANQUILICE?
– Que miedo… – sollozó Tímida y Tristeza mientras se abrazaban.
– Raven tienes que hacer algo rápido, Rabia está destruyendo todo a su paso con sus rabietas… y porque no… también junto con Celos. – dijo Felicidad a su dueña.
– ¿Y qué quieres que haga? – dijo sin emoción alguna.
– MATAR A LA RUBIA-TEÑIDA-CARA-DE-TOPO. ESO ES LO QUE TIENES QUE HACER. MATAR A ESA TRAIDORA RUBIA TEÑIDA. – rugió Celos junto Rabia.
– Raven no va a matar a nadie, aunque no sería mala idea con intentarlo. – dijo Valentía mientras se imaginaba a ella misma golpeando a Terra como si de un saco de boxeo se tratase.
– Ya suficiente todas ustedes. Raven sé que en estos momentos estas teniendo una crisis de celos con Terra, pero, debes hacer algo para controlarlos. – comentó Inteligencia.
– ¿Crees que están fácil en contralarlos? Si apenas puedo controlarlas a ustedes. – respondió ya algo cabreada Raven mientras que una venita rebotara en su sien.
– ¿Por qué no le pides ayuda a Gigi? Tal vez ella te pueda ayudar a controlar tus celos. – opinó Felicidad en una forma infantil.
– No sería mala idea. – respondió Afecto.
– Nada más hace falta que ella quiera. – dijo Tímida.
– Claro que ella va a querer, es más, se pondrá feliz si Raven se lo pregunta. – comentó la Raven rosada.
– No. – respondió secamente Raven haciendo que todas sus emociones la miraran anonadadas. – Esta vez no le pediré ayuda a Pigeon. Ella me dijo que yo tendría que controlar mis emociones y eso es lo que hare. – todas sus emociones la observaron preocupadas.
– Pero… ¿Y si Celos y Rabia se apoderan de ti? – preguntó preocupada y a la vez asustada la Raven gris. – No quiero que por causa de ello perdamos la amistad de los demás… en especial de Chico Bestia.
– Ya pensaré en cómo voy a evitar eso, por el momento tengo que controlar yo misma a Celos y a Rabia. – una sonrisa comenzó en aparecer en cada una de las emociones mientras que ignoraban los gritos y rabietas de Celos y Rabia.
Starfire: Esperamos que les haya gustado el capítulo.
Robin: No se les olvide comentar.
*Ocultándome detrás de Pigeon*
Raven: Queen… no seas una cobarde y enfréntame. *me mira seriamente*
Queen-Werempire: R-Raven no tienes que enojarte… e-es solamente algo temporal. A-Además ¿No te divertiste haciéndole esa broma a la rubia?
Raven: Bueno debo admitir que me divertí mucho haciéndole la broma del "Intercambio"… espera… no me cambies de tema. Entre todos los titanes, ¿Por qué tenías que escoger a la traidora-cara-de-topo?
Pigeon: Raven tranquila.
Raven: Tú no defiendas a la traidora.
Lucia: ¿Quién de las dos? ¿Queen o Terra?
Raven: Ahí se los dejo de tarea. El punto aquí es… QUE QUEEN HAGA DESAPARECER A TERRA EN ESTE PRECISO MOMENTO.
Queen-Werempire: E-Es que ya no lo puedo hacer Raven. ˆ-ˆ'
Raven: Claro que lo puedes hacer, ¿Eres la escritora no?
Queen-Werempire: Si pero… es que la razón por la que escogí a Terra era para darle más suspenso a la historia.
Raven: Si y también para arruinarme la vida.
Cyborg: A mí se me hace que solamente estas celosa Raven.
Raven: Ya les dije que NO estoy CELOSA.
Lucia: Vamos Rae ¿Por qué no solo lo admites? ¿Qué tan difícil puede ser?
Raven: ¡Con un demonio ya les dije que no lo estoy!
Lucia: Claaaaaro. Si tú lo dices :3
Starfire: A propósito, ¿Dónde están Chico Bestia y Terra?
Robin: Están en el living jugando videojuegos.
Raven: Espero que a la cara-de-topo se le achicharre el cerebro o al menos de que tenga uno.
Todos: Si esta celosa.
Raven: YO NO ESTOY CELOSA.
Todos: Si claaaaaro.
"Aashta deyès; manman nan tout, ke lavi a nan nonm sa a refè tankou anvan, voye jete byen lwen fènwa a ke li te kondane ak trankilite epi retounen limyè trankilite yo dwe nan lavi ou."
Significa
"Diosa Aashta; madre de todo, que la vida de este hombre vuelva a hacer como la de antes, apártalo de la oscuridad que se le ha condenado y que la tranquilidad y luz vuelva a ser serena en su vida."
*ARIELCITA*: me acordé en ese momento una pequeña obra que hicimos hace mis compañeros y yo sobre el "Bullying" y bueno una de mis compañeras era la que me defendía de los buscapleitos o bullers, asi es yo era la victima en la obra, asi que en aquel entonces esa compañera tenia el cabello teñido de rojo; y bueno, mis amigos; quienes eran los bullers, le dijeron a ella Arielcita. La verdad fue algo gracioso y aun más porque ella se parece un poco Ariel.
