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Disclaimer: Todo es mío, compre a Meyer en el mercado negro.


Capítulo beteado por Mónica Szpilman, Beta Élite Fanfiction.

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Capítulo 19: Tormentum

(Parte II)


Luego de que Bella llorara un buen rato, Jacob la llevó a una pequeña tienda del pueblo y la sentó, esperando escuchar la historia del porqué estaba allí.Después de escucharla no pudo evitar sentirse mal por todo lo que les había sucedido a los dos… Claro, recordaba a Alistair desde lo sucedido con Anne, pero el muchacho jamás pensó que este sujeto se entrometería entre la joven y demonio ya que jamás se había encontrado con la castaña antes de lo sucedido y al hacerlo, prácticamente la había hecho desaparecer, era un completo enfermo.

— ¿Así que Cullen no tiene idea de dónde estás?—le preguntó cortésmente el pelinegro.

—No.Y Jacob… Necesito que se mantenga así… Te pido que me ayudes a esconderme, no puede encontrarme.

— ¿De qué hablas Bella? Hace un momento me dijiste que Alistair fue el que te obligó a irte, no tienes que preocuparte, te llevaremos con Cullen sana y salva.

—No, Jacob, no puedo… Algo me dice que ese tipo, ese demonio, me tiene vigilada. Solo lo sé. Además hay otra cosa que debo decirte. —Bella respiró profundo, tratando de encontrar palabras para decirle lo más difícil—.Verás… No planeaba irme cuando Alistair llegó, al contrario, iba a gritar y pedir ayuda, pero al final no lo hice porque él me dijo que, bueno… Estoy embarazada.

El pelinegro estuvo mudo un instante, para después preguntarle, muy confundido, cómo era eso posible, sonaba como algo imposible ya que Edward era un híbrido, se sonrojó un poco, pero inmediatamente se recompuso.

—No he entendido muy bien cómo ha sucedido…No lo creí completamente al comienzo, pero todo se volvió un poco evidente hace unas semanas y estoy segura que Edward ha sido el único que…—Bajó la cabeza, avergonzada—.Ya sabes.

El muchacho se igualó al color de un tomate, pero asintió a lo que le decía la castaña mifbtra ella tomó su cabello en sus manos con desesperación, haciéndolo recordar al príncipe.

—Es solo que Edward no debe saberlo, te lo pido Jacob, quiero que el bebé esté a salvo, y sé que no lo estará si él me encuentra, y mucho menos si Alistair se entera. Por favor, ayúdame— suplicó Bella, tomando sus manos. Él no pudo evitar sonrojarse al notar que tan parecida era a Anelise y lo hacía sentir tan apenado como siempre sucedía con la otra ó aquellos pensamientos que no llevarían a ningún lugar y asintió,apretándole las manos la joven suspiró aliviada, pero Jacob decidió agregar algo a su promesa.

—De acuerdo, si ellos nos contactan, no diré nada de ti, pero solo con una condición… Si logran matar a Alistair, tienes que ir y buscara Edward.

—Lo prometo—dijo ella con total sinceridad.

—Los príncipes Thomas, Stefan y Odón, el jefe de oriente Joshua, el del sur Víctor… ¿Quién falta por carta?—preguntó el rey Carlisle a sus hijos, se encontraban enviando comunicados en los que notificaban que librarían una lucha contra el ejército de Alistair. Sus filas estaban listas para la batalla y esperaban ya que si los rumores eran ciertos, este demonio planeaba atacar, destruir y tomar posesión de los pueblos de poco a poco. Pedía ayuda y ejércitos para derrotarlos y rogaban que pudieran brindarles ayuda con más soldados, ya que no estaban seguros de a qué se enfrentarían y necesitaban alianzas aún más que nunca.

—Falta avisar a Harry Clearwater,el jefe de los Quileute—le respondió el Príncipe más joven a su padre—. A ellos verdaderamente los necesitamos como aliados...

...

Trascurrieron dos semanas desde que Bella se encontró con Jacob y este le había explicado que estaban recorriendo los pueblos más lejanos del clan para oír quejas y sugerencias del pueblo. Le mencionó a Bella que había sido un golpe de suerte encontrarse, ya que él no solía hacerlos tanto, preocupado, le preguntó qué habría hecho ella si no se hubieran encontrado a lo que la joven respondió encogiendo sus hombros y confesándole que no quería ni imaginar esa posibilidad.

Cuando la castaña fue añadida a la lista de los viajeros, nadie comentó nada, solo sucedieron un par de miradas fijas y mientras viajaban Jacob parecía ser alguien importante entre los Quileute. Ellos se dirigían hacia La Push y afortunadamente las náuseas y otros síntomas de embarazo no se presentaron demasiado en el viaje, lo que ella agradecía, tambien que era imposible ver su estómago hinchado debido a los ropajes que el pelinegro le había dado, los que eran de piel de animal, bastante reconfortante para ella.

Cuando llegaron los hombres con los que iban acompañados, se fueron apartando al llegar a sus hogares y en el centro del lugar se encontraba una casa mucho más grande que las otras, obviamente la casa del jefe, Bella notó que ellos se dirigían allí,recordó lo que Edward le había contado a Jacob era la mano derecha del jefe, significaba que era posible que viviese allí.Cuando entraron, la joven de inmediato se sintió cómoda ya que el lugar tenía un ambiente acogedor y familiar. Jacob intentó que no la notaran, pero terminó presentándola a todas las personas que parecían vivir en la casa seis criados y los dos hijos del jefe, Seth y Leah. Ambos le agradaron inmediatamente y no pudo evitar ver cómo la última observaba a su acompañante.

Tras las presentaciones, avanzaron hasta un estudio, donde un hombre con largo y canoso cabello volteó y le observó curioso

— ¿Quién es tu pequeña acompañante, Jake?

—Buen día para ti también, Harry —comentó en un tono seco—, Te presento a Bella Swan, es una antigua amiga mía, necesita ayuda y protección, y yo he decidido dársela.

El hombre asintió lentamente y se acercó a la muchacha, tocando ligeramente su estómago.

—Pareces que cargas un profundo dolor y algo más, pero no estes triste... Puedes permanecer todo el tiempo que necesites.

Tres meses después

— ¡Jacob, no toques los panes!Sé que si coges uno, terminarás comiéndotelos todos—gritó Bella al pelinegro que hacía intentos para tomar el pan que Leah traía en sus manos. La muchacha casi cayó al suelo cuando se unieron Jacob, Seth, y dos hombres, Embry y Quil, para atacar a la joven morena para quitárselo. Enfadada la muchacha que, ahora ostentaba una panza imposible de esconder, se acercó al tumulto, siempre que se les acercaba, se alejaban de ella por miedo a lastimarla, bastante dramáticos, pero resultó ser efectivo ya que corrieron,alejándose de ella y sentándose en la gran mesa del jefe. Leah murmuró un pequeño agradecimiento a lo que la castaña encogió los hombros para restarle importancia mientras tomaba la canasta con los panes de la muchacha y la mandaba a sentarse junto a Jacob quien se encontraba en una de las sillas principales.

—Que hayan traído pescado para comer hoy no les da derecho de comer antes, paciencia.

Mientras servían la comida, la joven se sentó al otro lado de Jacob y frente a Leah, Harry también llegó y se sentó en la silla principal contraria. Cuando terminaron de servir, los hombres atacaron la comida como si no hubiera un mañana, incluyendo el Jefe. Leah rodó los ojos con exasperación, ignorándolos mientras Bella los observaba con desagrado.

—Parecen pirañas esta rico, pero hay que tomarlo con calma. —Aunque lo expresó en un tono de voz audible, ninguno pareció prestarle atención. Cuando la comida se acabó, empezaron a charlar animosamente acerca de todos los problemas que pasaron para traer lo que habían comido, todos empezaron a burlarse de Jacob cuando mencionaron que al estar distraído, se le había caído un pez y tuvo que perseguirlo, Harry intervino, y un tanto serio, se dirigió a Jacob.

—Suena gracioso en este momento, pero no puedes tener una actitud distraída con lo que se avecina—. Al decir esto, la mesa se hundió en un total silencio. Bella observó confundida a Jacob, quien bajó la cabeza, avergonzado y nervioso.

— ¿De qué está hablando Harry, Jacob?—El pelinegro levantó la vista y suspirando, decidió confesar.

—Verás, Bella, hace unos meses llegó un mensaje de los Cullen. —El estómago de la joven dio un vuelco al oír el apellido, pero no habló, esperando saber qué sucedía—. Nos uniremos con ellos en batalla, iremos a un área bastante grande donde se dan las verdaderas a destruir a Alistair y su ejército

— ¿Cómo que iremos?—preguntó exaltada, al mismo tiempo que sintió a su bebé removerse inquieto.

—Sí, Bella, yo iré, además de muchos otros del clan. Entre más ayuda,será mejor para ellos... Edward y Emmett también se dirigen a la lucha.

El viaje hasta la zona roja tardaba por lo menos un mes. Edward y su hermano viajaban hacia allí con un gran número de soldados y antes de llegar, se encontrarían con otros grupos como el de los Quileute donde se decidirían las tácticas de ataque. Mientras los días avanzaban y se acercaban más a su destino, el príncipe más joven sentía un nerviosismo indescriptible, como si alguna información desconocida fuera a llegar a él, trataba de ignorarla, porque significaba que quería tener esperanzas muy altas, pero algo dentro de él le decía que pronto encontraría a que fuera verdad porque esos casi cuatro meses que pasaron desde su desaparición habían sido de total agonía. Cuando asesinara a Alistair la buscaría. Incluso si le tomaba toda la vida hacerlo, la encontraría.


Hola, espero que les guste el capitulo, lamento decirles que no pude responder los reviews, pero se los agradezco y mucho...

Como siempre, díganme que les parece lo que esta ocurriendo u ocurrirá.

With love, me.

Daniela

PD: Si no hay leído Yo Antes De Ti, corran a leerlo, esta divino!