Je je la verdad ya no se ni como pedirles disculpas, en serio, estoy tan apenada apenada. Lo que sucede es que me bloquee por un tiempo por cosas de la escuela y exámenes finales y eso, después pues no sabia muy bien que rumbo tomar. Pero no se preocupen de hecho ya tengo unos capítulos terminados por ahí. Así que si no quieren seguir leyendo esta historia lo comprenderé (TnT).
Este capitulo esta dedicado con mucho amor a todos los que esperaron y a todos los que gusten leerlo.
También a mi BFF Lupita* (la cual es team Galepor cierto y siempre andamos discutiendo por ello jeje) que decidio leer esto aunque adore a Gale.
Sin mas eh aqui la conti
Me levanto de golpe, absorbiendo rápidamente aire por la nariz, me encuentro sentada en la cama. Una fuerte punzada me aplasta la cabeza como si me la hubieran roto en mil pedazos.
Me doy cuenta que me encuentro en mi habitación.
Ahhh!.- el dolor de mi cabeza me regresa a la cama. Cierro los ojos aguantando el dolor, mi respiración es agitada, intento calmarla. Un ruido, alguien subiendo las escaleras me avisa que no estoy sola.
-¿Peeta?.- jadeo ante el dolor. Me levanto corriendo, pensando que el ha regresado pero me paro inmediatamente al ver que no era él.- ¿Gale?.- digo apenas escuchando como mi voz sonó mas débil de lo que yo quisiera
-Vaya, vaya, miren quien se ha levantado ¿Dormiste bien Catnip?.- me dice con una sonrisa landina surcandole el rostro, me obseva fijamente mientras continua avanzando hacia mi.
Cuanto mas avanza, yo camino hacía atrás. No reconozco a este Gale.
-Tranquila.- levanta las manos mientras intenta ocultar una risa burlona, continua avanzando y me quedo petrificada, siento como si el fuera uno de los tantos mutos que me asechan en mis sueños. Me acorrala contra la pared, intenta tomar mi rostro con una de sus manos pero lo volteo bruscamente para evitar su roce, esto le enfurece y me obliga a mirarlo- Shhhh...- me analiza el rostro y lo miro desafiante, acerca su boca a mi oído, cierro los ojos fuertemente.- Tranquila chica en llamas, si quisiera matarte ya lo hubiera hecho.- me susurra y me suelta.
-¿Que demonios quieres?.- gruño entre dientes
-ya lo sabes...te quiero a ti.- contesta serio, sin una pizca de debilidad
Aprieto los puños y decido miró a los ojos, con toda la fuerza que he reunido.
-¿Que haz hecho con Peeta?
Se ríe sonoramente, después soltando carcajadas como si hubiera sido de lo mas gracioso. Me descontrolo, toda la furia que sentía ya no puedo controlarla. Avanzo hacia el sorprendiéndolo, utilizo la fuerza que ni siquiera sabia que tenia. Colocando su brazo en su cuello, Gale se sorprendió un momento pero pudiendo quitarla no lo hizo, tan solo la miraba.
-¿Que le hiciste?.- le dijo a Gale amenazante
Gale rio aun mas y Katniss apretó mas su cuello.
-¿Que le hice yo?...no ¿Que le hiciste tu?
La confusion se apoderaba de ella, acaso lo hirió, no recordaba.
-Mientes...- le dijo un poco insegura de si misma
Gale la miro y sonrio de lado. - Si yo miento, ¿donde esta él ahora?
Katniss no sabía que decir, solo recordaba como lo buscaba en el bosque y luego todo era confuso, otra punzada en la cabeza hizo que soltara a Gale.
Gale se acomodo su chaqueta y la miro sin una pizca de compasión, se preparaba para salir.
-Espera...- jadeo Katniss deteniéndolo.- ¿Donde lo tienes? ¿Donde esta él?
Katniss se prepara para enfrentarlo de nuevo, Gale lo notaba en la forma de su postura y como sus uñas se clavaban en sus palmas. Suspiro y la miro decidido.
-Yo no soy el culpable aquí Katniss, yo no hice que se fuera del distrito.
Un balde de agua fría cayo sobre el cuerpo de la chica, o al menos ella asi lo sintió. Le faltaba el aire y se dejo caer de rodillas al piso.
Esto no podría ser verdad, él no la dejaría, no a ella, no como todos la abandonaban.
Giro su rostro contra el que se encontraba de pie mirandola. El notaba como aunque quisiera hacerse la fuerte estaba abatida por dentro, pues las lagrimas caian por sus mejillas sin que ella las notara. Le dolía verla así pero si para tenerla había que romperle el corazón y dañarla, lo haría las veces que sean necesarias.
-Mientes...- ahora siseo ella entre dientes
-se fue Catnip, él no volvera, y lo mejor es que tu lo causaste, no yo.
Katniss no lo soporto tuvo que colocar sus manos en el piso, todo le daba vueltas, quería regresar lo que sea que tuviera en el estomago, le temblaba el cuerpo.
No...No...No..
Gale se volteo dispuesto a irse, bajo las escaleras con ritmo, sin que nadie le dijera algo, abrió la puerta principal, miro hacia atrás y ebozo una gran sonrisa, con satisfacción al saber que la primera parte estaba hecha.
El sonido de la puerta le hizo conocer a Katniss que ahora se encontraba sola.
...Sola...
Se arrastro hasta acomodarse contra la pared, abrazo sus rodillas y se sintío pérdida y vacía por dentro, recargo su cabeza sobre sus rodillas sin ver ningún punto en especial, su rostro estaba mojado, no entendía porque y no quería saberlo. No quería nada, no quería a nadie. Sintió algo peludo restregarse contra sus pies, no quiso pensar que era, Buttercup había vuelto pero su ahora dueña no le había notado, lanzo un maullido de protesta pero ella pareció no notarlo. El gato no hizo mas que echarse a su lado esperando a que ella "despertara".
Pasaron cerca de dos horas, el cielo se estaba oscureciendo, fue cuando el ruido de unas llaves en la puerta le regresaron la vida.
Podría ser que Peeta había vuelto a la panadería como todos los días, que volvía del trabajo como todos los días y que estaría con ella como prometieron todos los días.
Las pisadas en la parte de abajo le hicieron de respuesta a sus dudas.
El había vuelto, no se había ido. Sonrio y lloro de felicidad, queria sentirlo entre sus brazos, oler ese aroma a canela y harina de su cuello, besar esos labios, acariciar su cabello y mirar sus hermosos ojos azules.
Noto a Buttercup a su lado preguntándose desde cuando estaba ahí, se acomodo su ropa lo mas que pudo y corrió al encuentro.
Estaba en la cocina buscándola a ella.
-!Peeta!.- grito con alegría
Pero otros ojos la recibieron.
Todo su mundo se desmorono. La miraron con lastima y tristeza. Su mentor la tomo por los hombros. Ella no escuchaba nada, solo leyo de sus labios...
...Lo siento mucho preciosa...
Sólo el atino a tomarla antes de que ella cayera a suelo, sumergida en la inconsciencia.
Gracias, los quiero prometo ya no abandonarlos de nuevo nunca.
Son geniales!
los quiero
