Disclaimer: Ni los personajes de naruto ni esta historia me pertenecen ;) si no no habria relleno otra vez...
Universo Aparte:
- No estoy segura sobre como pedirle permiso a mi papá - Hinata estaba en la cocina de la casa de Sakura, ya que habían acordado que el último día de clases ella iría a almorzar ahí.
- Podrías decirle que te quedas donde tu mamá, o que ella irá a dejarte a casa - Sakura hablaba apoyada contra la puerta, mientras esperaba a que la pizza estuviera lista.
- Es que no sé como se tomará que vaya a una fiesta - Estaba preocupada.
- Ya, es sólo una fiesta - Sakura se rió, relajada - No puede ser tan severo.
- Tristemente, si lo es - Hinata suspiró. Prefería no contarle a Sakura la historia de por qué nunca más la dejaron ir a fiestas.
- Sé que lo convencerás, tiene que confiar en ti - Una alarma comenzó a sonar, y Sakura fue a buscar rápidamente la pizza al horno.
Un aroma delicioso comenzó a expandirse por la cocina, y a Hinata se le hizo agua la boca. Había ayudado a su amiga con la preparación de aquél plato, dejándole la parte de la cocción a Sakura para evitar accidentes. Hinata le había advertido que así era mejor, dado que un par de veces se le había quemado la comida en su casa.
Las chicas se sentaron a comer con mucho entusiasmo, mientras continuaban hablando sobre el tema de la fiesta.
- Te lo dije, Naruto sí iba a invitarte - Sakura sonreía.
- Ya estaba pensando que no me había considerado - Hinata se sentía tonta por haber pensado eso.
- Por favor - Su amiga exclamó - Si prácticamente son como la pareja insignia del instituto.
- ¿QUÉ? - Hinata dejó de comer, soltando su tenedor.
- Hinata - La miró con elocuencia, dejando su pizza de lado - Desde que comenzaron a hablar en el instituto, muchas personas ya se los imaginan juntos.
- ¿Quién?
- Por favor, la mayoría de las chicas de la clase ya lo comentan, algunas los vieron hablando después de que bailaste en el aniversario - Hinata recordó entonces ese momento. Ella pensaba que nadie los había visto.
- Dios - Se sintió avergonzada.
- No es para tanto - Hinata le dirigió una mirada fulminante - De acuerdo, si es algo embarazoso, pero todos dicen que harían muy buena pareja.
Se formó un silencio mientras Hinata intentaba asimilar lo que la peli-rosa le había dicho.
- Y a modo de opinión personal - Sonrió, mirándola con confidencia - Creo que son la pareja más tierna que he visto en toda mi vida.
- No bromees - Hinata sentía que sus mejillas estaban ardiendo.
- Es que es verdad. Cada vez que están juntos es como si estuviera en su burbuja de amor, y son muy adorables - Sakura le apretó una mejilla a Hinata como forma de molestarla.
- Sus mil admiradoras no deben pensar lo mismo.
- No creas - Se puso a la defensiva - Incluso las chicas de la clase que alucinan con Naruto dicen que tú y él son muy tiernos. La única persona que creo que no está contenta con eso es Shion - Sakura puso mueca de espanto - Se quería matar cuando se enteró.
- Me hubiera gustado ver eso - Hinata sonrió con malicia.
- Cuando supo que tu y Naruto hablaban, me comentaron que se llegó a poner pálida - S comenzó a reír.
Hinata se unió a las risas de su amiga al contemplar esa imagen. Shion le desagradaba muchísimo, por lo que no sentía culpa al reírse de algo relacionado con ella.
- ¿Hinata? - Hiashi llegó a la casa alrededor de las ocho de la noche.
- Aquí - Hinata bajó las escaleras para encontrarse con su padre rápidamente. Tenía que hacer algo, de lo contrario, después no se sentiría capaz.
Cuando llegó al primer piso, se encontró con su padre y la saludó amigablemente.
- ¿Por qué pareces tan feliz? - Su padre la miró entre extrañado y contento.
- Esto... papá - La miró con cautela - Quiero pedirte algo.
A su padre le cambió la expresión, mostrándose incómoda.
- ¿Qué sería?
- Bueno... - Hinata no sabía como empezar - Hoy me invitaron a una fiesta de cumpleaños
- Ay, Hinata - Parecía molesto.
- Déjame terminar - Su padre se quedó callado - De eso quería hablar. No quiero que haya problemas con eso.
- Tú sabes como es el asunto con las fiestas, Hinata.
- Lo sé, pero he cambiado, papá - Lo miró con tristeza - Sabes que he intentado mejorar, y en todos estos meses no he salido ni la mitad de lo que hacía antes.
- Es cierto, pero me da algo de miedo dejarte ir
- Prometo que no pasará nada - Su tono se tornó suplicante - Por favor, papá, Sasuke también irá y puedo pedirle a mamá que me venga a dejar a casa.
- No estoy seguro sobre eso - Su mirada era de seriedad.
- Por favor, confía en mamá, no puedes odiarla para siempre.
- No es eso, hija - Sus ojos se mostraban duros - Es que no quiero que vuelvas a caer en lo mismo de antes, y no sé si Mikoto espera lo mismo que yo
- Sabes que mamá hace lo que puede - Intentaba no elevar su tono de voz - ella también está contenta con mi cambio, no dejaría que todo se arruinara.
Un silencio sepulcral se formó unos instantes, y Hinata no podía más con la ansiedad. Prefirió dejar que su padre lo pensara durante un momento.
- Por favor - Volvió a intentarlo - Déjame ir, juro que me portaré bien.
- ¿En serio? - La miró fijo.
- Te lo juro. Por favor, por favor, por favor - Abrazó a su padre con suplica.
- Bueno - Su padre suspiró, resignado - Voy a confiar en ti - La miró a los ojos.
- ¿Eso es un sí? - Hinata no se lo podía creer.
- Sí - Hinata comenzó a gritar de emoción y abrazaba tan fuerte a su padre que parecía estar a punto de ahorcarlo.
- ¡Gracias, papá! - No podía más con la dicha que sentía por dentro.
- Cielo Santo, Hinata, no me asfixies - Se rió un poco, mientras Hinata deshacía el abrazo - Sólo te pido un par de cosas.
- Lo que sea - Para Hinata, eso era lo de menos, ya había conseguido el permiso.
- Voy a dejar que te quedes donde tu madre esa noche, así que quedas bajo su responsabilidad. Lleva tu celular para que te llame de vez en cuando, eso me dejará más tranquilo prestó mayor atención.
-Por último, y no menos importante - Hinata No quiero que tu y Sasuke estén haciendo estupideces.
- No va a ser así - Hinata hablaba más seria - No va a ocurrir nada.
- ¿Lo juras?
- Sí, por la garrita - Hiashi comenzó a reír ante la expresión de inocencia de Hinata.
Cuando se volteó y vio a Naruto acercándose a ella, no pudo aguantar la alegría y se fue corriendo a su encuentro. Lo abrazó, estrechándolo fuertemente con sus brazos.
- ¡Me dieron permiso para ir a la fiesta, Naruto! - Hinata intentaba no gritar debido a la alegría que esto le acusaba.
- ¿En serio? - Naruto sonó sorprendido.
- Sí, me quedaré en casa de Sasuke - Deshizo el abrazo para mirarlo de frente - Así que quedo a cargo de él.
- Qué bueno - Naruto la observó detenidamente con una sonrisa.
Era un martes en la tarde, ambos estaban cerca del centro de la ciudad y habían acordado juntarse ahí luego de haberse visto por última vez el viernes en que las clases finalizaban. Había una considerable cantidad de personas que circulaban por las calles, aunque no se podía esperar otra cosa, dado que ese era el punto en el cuál se concentraban todas las masas.
Comenzaron a caminar hacía las tiendas que rodeaban la zona, sin prestar mayor atención a las vitrinas.
- ¿Qué quieres que te regale? - Hinata lo miró con inquietud.
- No es necesario que me regales nada - Naruto lució ofendido - No te lo he pedido.
- De todas formas, te llevaré algo.
- Si lo haces, te echo de la fiesta - Naruto sonrió de manera burlona.
- No te atreverías - Hinata lo miró desafiante.
- Cuando estés afuera del recinto y expuesta a todo el frío, vuelve a decirme eso.
- Eres lo peor - Fingió odio en aquella oración.
- Hablando en serio - Su tono cambió - No es necesario que lleves algo, me harías sentir mal.
- ¿Por qué? - Hinata se extrañó ante su comentario.
- No sé - Se encogió de hombros - Me sentiría incómodo.
- Es sólo un regalo, Naruto - Se detuvo para que él le prestara mayor atención - Hasta lo que tengo entendido, no es malo llevarle un regalo a un amigo cuando está de cumpleaños.
- Lo sé - Naruto se rió suavemente - Pero no quiero que tú me lleves un regalo.
- Todo el resto te llevará algo, no quiero ser la única tarada que llegue sin nada.
- De acuerdo - Naruto parecía resignado - Te permito que lleves regalo.
- Así me gusta - Hinata sonrió triunfante.
- El trato es que tampoco te quejes cuando te quiera regalar algo para tu cumpleaños - De pronto, pareció recordar algo - Aunque no me has dicho la fecha.
- 27 de Diciembre.
- De acuerdo, ese es el acuerdo - Naruto extendió su mano, como las personas que hacían negocios.
- Te excedes - Hinata comenzó a reír mientras estrechaba su mano con Naruto.
- Me lo has dicho antes.
De pronto, Naruto se quedó estático, manteniendo su mano unida a la de ella. La miró con ternura impregnada en los ojos. Hinata se puso nerviosa, no sabía como reaccionar cuando él la miraba así. Eran ese tipo de miradas que cautivan a la gente, aquellas que se dan las personas cuando están completamente apartados de lo que acontece alrededor de ellos. Eso era lo que ocurría, cuando Hinata y Naruto se miraban, era como si no hubiera nadie más que ellos dos. Como si sólo ellos dos existieran en ese instante.
- ¿Qué pasa? - Hinata intentó sonreír para no parecer obvia.
- Nada - Naruto corrió la mirada unos segundos, soltándole la mano - Es solo que recordé algo que me dijo mi mamá. Es algo tonto.
- Cuéntame - Hinata se apenó al ver como se apartó de ella.
- Te vas a reír - Naruto parecía avergonzado.
- Por favor.
- De acuerdo - Volvió a unir su mirada con ella - Me dijo que habían ciertas maneras de tomarle la mano a una persona. Es una de esas tantas teorías que ella tiene sobre amor y esas cosas Entonces, me comentó que los amigos se toman las manos como si estuvieran estrechándolas, nada más - Acto seguido, volvió a acercar su mano para unirla con la de Hinata, en la misma forma en que se lo estaba explicando a ella.
- ¿Y que otra forma hay? - Hinata sintió que le titubeó la voz, se había comenzado a poner nerviosa. Nunca había tenido ese contacto con Naruto.
- La manera que tienen los novios - La miró a los ojos, con gesto pensativo - Así - Acomodó su mano y entrelazó sus dedos con Hinata.
Ella se quedó como ausente, no era capaz de reaccionar. Naruto unía sus manos con fuerza y ella apretó más sus dedos. No parecía real que eso estuviera ocurriendo. El contacto de sus manos era cálido, bastante agradable.
- ¿Hinata? - Naruto hablaba en voz baja.
- ¿Sí? - No sabía si él la había escuchado, estaba en una especie de ensoñación. Sentía que su corazón estaba a punto de salirse de su pecho.
Se quedó callado unos segundos, los cuales estuvieron plagados de ansiedad. Hinata tenía la cabeza desordenada de ideas.
- Te quiero - Cuando miró a Naruto, vio que no estaba como de costumbre. Esta vez, parecía estar concentrado, como si no pensara en nada más.
- Yo también - Hinata lo decía de corazón.
De manera algo torpe, Naruto comenzó a caminar nuevamente, sin soltarle la mano. Hinata le siguió durante unos pasos, hasta que se puso a pensar en algo.
- Naruto - sonó triste - ¿No te molesta que nos vea la gente?
- ¿Por qué? - La miró con extrañeza.
- Quizás no sé, no quieras que alguien del instituto nos vea - Dijo tímidamente.
- Me da igual, Hinata - Naruto sonrió - No me importa que opine la gente.
No sabía si había sido su impresión, pero sintió que Naruto le apretó la mano con más fuerza cuando dijo esto. Le devolvió la sonrisa y continuaron caminando, sin mayores preocupaciones, cada uno con sus propios pensamientos sobre aquél acontecimiento.
huahuahuahauhua xD bueno... este cap y el anterior los subi hoy los por q la fuck pagina no me dejaba actualizar ayer xp hasta aki nu mas por q no tengo mas imaginacion para decir nada mas solo el adelanto del proximo capitulo... q creo q es el cumpleaños de naruto y donde empieza... lo mas esperado xDDD
La fiesta:
- Quisiera bailar con la señorita Haruno?
-Sasuke...-
- ¿Quieres bailar conmigo? -
- ¿Qué? -
- Eso, que a tu hermano le gusta Sakura -
- ¿Hinata?-
- Te quiero...-
Sayo!
