Enero, 2. 1996.

Ministerio de Magia.

-¡Mortífagos! ¡Los Mortífagos nos atacaron! ¡Por esa razón use un Bombarda como Theo un Expelliarmus! ¡Inclusive el Incedio de Blaise fue para defendernos! ¿Que debíamos hacer? ¿Dejar que nos mataran? -exclamó Draco ante los integrantes del Wizengamot. Todos los ojos estaban puesto en ellos tres,

Había unas cincuenta personas que, por lo que pudo observar, llevaban túnicas de color morado con una ornamentada "W" de plata en el lado izquierdo del pecho; todas los miraban fijamente, algunas con expresión adusta, y otras con franca curiosidad.

En medio de la primera fila estaba Cornelius Fudge, el ministro de Magia. Fudge era un hombre corpulento que solía llevar un bombín de color verde lima, aunque ese día no se lo había puesto; tampoco lucía aquella sonrisa indulgente que le había dedicado una vez a Harry en el torneo de los tres magos, cuando Draco y Blaise lo habían acompañado con Dumbledore. Una bruja de mandíbula cuadrada y con pelo gris muy corto estaba sentada a la izquierda de Fudge; llevaba un monóculo y su aspecto era verdaderamente severo. A la derecha de Fudge había otra bruja, pero estaba sentada con la espalda apoyada en el respaldo del banco, de manera que su rostro quedaba en las sombras.

-¿Estaban solos? -preguntó Fudge. Draco frunció el ceño, mirando a Blaise y Theo que se encogieron de hombros.

-¿A que se refiere? -preguntó Theo en su defensa.

-¿Qué si estaban solos cuando los Mortífagos los atacaron? -preguntó Fudge de vuelta- ¿Habían adultos con ustedes?

-Bueno, sí -Draco se encogió de hombros- Estábamos todos comiendo cuando los Mortífagos llegaron...

-Entonces no había razón alguna para que ustedes usaran magia -dijo Fudge ahora sonriendo con victoria. Blaise se levanto de su silla.

-¡Ellos estaban peleando! ¡No podían protegernos! -exclamo Blaise- ¡Habían muchos! ¡Demasiados! Aparte estaban los padres de Hermione Granger, que eran muggles y no podían usar magia y...

-Por lo tanto -volvió a exclamar Fudge interrumpiéndolo- No hay razón valida para que ustedes usaran sus varitas.

-¡BELLATRIX LESTRANGE INTENTO MATARNOS! -exclamó Theo ahora poniéndose él de pie- ¡NOS LANZO UN AVADA! ¿Que debíamos hacer? ¿Cruzarnos de brazos y esperar el destello verde? ¡Estábamos defendiéndonos! ¡No es como si estuviéramos usando las maldiciones imperdonables!

-Baje la voz, señor Nott. No es necesario gritar dentro de la sala -la bruja al lado derecho de Fudge se enderezo. Theo, Blaise y Draco se tensaron.

Era Dolores Umbridge.

-¿Van a expulsarnos de Hogwarts? -pregunto Draco un poco más calmado.

Los murmullos se hicieron presentes en la sala mientras Fudge miraba fijamente a los tres adolescentes.

-Posiblemente... -admitió Fudge antes de que las puertas de la sala se abrieran con fuerza. Albus Dumbledore, seguido de cerca por Narcissa Malfoy, Magda Zabini y Sirius Black. Los ojos de Fudge se ensombrecieron- Dumbledore... pensé que no te había llegado la carta.

-Oh, Cornelius. Claramente no me llegó, a ninguno de nosotros cuatro -exclamo Dumbledore alegremente mientras los murmullos cesaban- He de suponer que no los interrogaron sin sus tutores presentes.

Blaise solto un suspiro y se dejo caer en la silla. Ese día en la mañana, cuando visitaban el Callejon Diagon, les llegó una carta adelantando el juicio sobre el uso de magia siendo menores de edad fuera de Hogwarts. Habían estado los tres solos, así que no tuvieron tiempo de comunicarse con sus padres.

-Me habían dicho que los chicos no tenían representantes -aclaro la bruja de rostro severo.

-Claramente los tienen, señora -exclamo Narcissa llegando al lado de Draco y Theo.

-"Ejem, Ejem" -Draco puso los ojos en blanco- Los chicos nos han contado de un ataque Mortífago que no fue anunciado al Ministerio -sonrió Umbridge con malicia. Narcissa Malfoy asintió.

-Efectivamente, desde que El Profeta declaró a los Potter y amistades enemigos del Ministerio -acuso Narcissa mientras los murmullos volvían a hacerse presentes- La mayoría de nosotros no somos bienvenidos en el mundo mágico, así que no acudimos al Ministerio por justicia.

-Los Mortífagos nos atacaron mientras teníamos una cena familiar -prosiguió Magda Zabini ofendida- ¿Donde están los supuestos aurores que deberían defender el mundo mágico? ¿No se supone deberían estar buscando a los Mortífagos? Por que déjenme decirles que no sólo fue un Mortífago reconocido quienes nos ataco, fueron varios.

-Eso no es de lo que estamos haciendo juicio...

-¡Bellatrix Lestrange! -exclamo Magda Zabini- ¡El reconocido mortífago Lucius Malfoy! ¡Atacando a matar a su propio hijo! ¡Rodolphus y Rebastan Lestrange! ¡Regulus Black! ¡Peter Petigrew!

-¡Señora Zabini! -exclamo Cornelius Fudge.

-¡Antoni Dolohov! ¡Travers! ¡Fenrir Greyback! ¡Los hermanos Carrow! ¡Crabble y Goyle Sr! ¡Atacando a unos niños! ¡A unos niños que lo único que pudieron hacer para defenderse fue correr y usar unos cuantos hechizos ya que la nueva profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras no les enseña nada! -grito Magda Zabini. Blaise sonrió altivo viendo a Theo y Draco que rodaron los ojos.

-Un ataque que tuvo que haber sido informado en el Ministerio -rio Umbridge.

-¡Casi nos linchan apenas y cruzamos las puertas! -exclamo Narcissa Malfoy- No llamaron traidores y aliados del Inombrable. ¿Quería que viniéramos a informar sobre lo sucedido? ¡Entonces no suelten mentiras en El Profeta! -miro con enojo a los miembros de Wizengamot. Sus ojos se posaron en Rita Skeeter- Demandaré al periódico la próxima vez que suelten blasfemias sobre mi hijo, que por cierto, aún es menor de edad. ¿Vas a seguir tachándolo de Mortífago, Skeeter?

-Cissy -dijo Sirius intentando calmara. Narcissa Malfoy bufo y se cruzo de brazos.

-Bien, hablemos sobre la sentencia de los muchachos -pidió Dumbledore sonriendo ante el Wizengamot- ¿Se le levantaran los cargos a los chicos?


Enero,2. 1996

Expreso de Hogwarts.

-¿No habrá repercusiones? -susurró Hermione cuando Draco alejo sus labios de los suyos. Draco sonrió de lado.

-Tal vez con Umbridge pero Fudge desistió de su intento de expulsarnos cuando Dumbledore le dio a entender que los del Ministerio eran unos ineptos debido a los constantes ataques Mortífagos, que por cierto, aún no han atrapado -Draco se sentó, jalando a Hermione a su regazo.

-¿Umbridge estaba en el juicio? -preguntó Ginny tomando la mano de Blaise, él asintió.

-La maldita intentó que nos expulsaran. Pero mi madre la dejo con la palabra en la boca -explico Blaise.

-Muy cierto, hubieran visto su cara de enojo cuando la madre de Blaise le dijo que por poco morimos debido a que ella no nos había enseñado nada de defensa -rió Theo y Luna sonrió a su lado- ¡Pero la cara de Fudge cuando le dijimos que habíamos tenido que refugiarnos en la comisaría muggle debido a que no nos fiábamos del Ministerio fue la bomba!

-Cissy dijo que demandaría al Profeta la próxima vez que volvieran a soltar mierda sobre nosotros -se rió Blaise. Harry le sonrió a sus amigos.

-Me hubiera gustado estar ahí -dijo con un suspiro- Juro que por poco mi madre no me dejaba regresar a Hogwarts, por segunda vez en menos de un año.

-Dímelo a mí -Neville resoplo- Mi madre esta paranoica.

-La de todos -grito Ron- ¡Mi madre casi me pone un encantamiento repelente cuando llegamos al anden 9 y 3/4!

Los chicos rieron.

-¿Seguiremos con las reuniones del Ejercito de Dumbledore? -preguntó Ginny. Harry asintió.

-Ahora más que nunca...

-¿Estas bien? -preguntó Hermione cuando Harry fruncio el ceño.

-Sí... es sólo que no pude ni salir a la calle debido a todo lo que se dice en El Profeta -se quejo Harry- Es tan injusto, ¡yo no tengo la culpa que Fudge sea un idiota!

-El problema con El Profeta es que esa censurando todo lo que sucede en el Mundo mágico -dijo Hermione con el ceño fruncido. Draco asintió.

-Sí tan sólo pudieras hacer un entrevista con algún medio, así la gente vería tu punto de vista y abriría los ojos.

-¡Draco! ¡Esa es una excelente idea! -exclamo Hermione estampandole un beso en la mejilla de Draco- ¡Puedes hacer una entrevista con "El Quisquilloso"! -Hermione sonrió mirando a Luna- ¿Crees que tu padre pueda hacer una edición sobre los Potter?

Luna asintió sonriendo y aplaudiendo.

-¡A mi padre le encantaría tener una entrevista con los Potter! -grito extasiada Luna mirando con demasiado cariño a Harry. Las mejillas de Harry enrojecieron mientras Theo lo fulminaba con la mirada, tomando a Luna por la cintura y jalándola hacia él.

-Busca la tuya, Potter -escupió con rencor, haciendo que todos en el vagón se rieran.


Campo de quidditch.

Slytherin vs Gryffindor.

-Y por nada del mundo, Ron, hagas caso a las pullas de Slytherin -dijo Harry antes de dirigirse hacia su lado del campo. Hermione miró confundida a Ginny y Luna, que se encogieron de hombros, listas para subir la tribuna de Gryffindor.

Mientras caminaban, Hermione pudo distinguir un broche que colgaba en la blusa de Pansy Parkinson:

A WEASLEY VAMOS A CORONAR.

Frunciendo el ceño, se dio la vuelta y camino detrás de Ginny y Luna.

Los equipos de Slytherin y Gryffindor salieron al campo, aunque Draco y Harry iban alejados del resto del equipo, con los rostros en un rictus de enojo. La señora Hooch ya los esperaba al centro del campo, Montague y Angelina, los capitanes del equipo, se dieron la mano y después montaron sus escobas.

-¿Donde esta Blaise? -exclamó Ginny al ver a Crabble y Goyle con bates en la mano.

-Justo aquí, pelirroja -susurro Blaise detrás de ellas. Hermione, Neville, Luna y Ginny pegaron un bote en su lugar. Blaise iba junto a Theo.

-¿Por qué no estas jugando? -preguntó Neville.

-Montague me corrió, literalmente -Blaise se rió- Parece que Crabble y Goyle eran mejor opción que yo como bateador.

-Eso significa que jugaran sucio -dijo Ginny con la mirada ensombrecida. La sonrisa de Blaise desapareció.

-Eso significa que Draco y Harry tendrán que cuidarse las espaldas.

-Y es Johnson, Johnson con la quaffle, cómo juega esta chica, llevo años diciéndolo, pero ella sigue sin querer salir conmigo...

-¡JORDAN! -gritó la profesora McGonagall.

-Sólo era un comentario gracioso, profesora, para añadir un poco de interés... Ahora ha esquivado a Pucey, ha superado a Montague, ¡ay!, la bludguer de Crabble ha golpeado a Johnson por detrás... Malfoy atrapa la quaffle, Malfoy sube de nuevo por el campo y.. ¡UNA BLUDGER DE GOYLE LE DA! ¿QUÉ MIERDA FUE ESO?

-¡JORDAN! -exclamó de nuevo la profesora McGonagall, ahora con el gesto preocupado.

-Maldito Goyle -gruño Neville.

-Katie Bell la atrapa, Katie Bell de Gryffindor, le hace un pase hacia atrás a Alicia Spinnet, y Spinnet sale disparada... Regatea a Malfoy, esquiva una bludger, te has salvado por un pelito, Alicia, y el público está entusiasmado, escúchenlo, ¿qué es lo que canta?

Lee hizo una pausa para escuchar, y la canción se elevó, fuerte y clara, desde el mar verde y plateado de los de Slytherin que se hallaban en las gradas.

Weasley no atrapa las pelotas

y, por el aro se le cuelan todas.

Por eso los de Slytherin debemos cantar:

a Weasley vamos a coronar.

Weasley nació en un vertedero

y se le va la quaffle por el agujero.

Gracias a Weasley hemos de ganar,

a Weasley vamos a coronar.

-... ¡Y Alicia vuelve a pasársela a Angelina! -gritó Lee- ¡Vamos, Angelina! ¡Ya sólo tiene que superar al guardián!... LANZA... ¡AYYY!

Bletchey, el guardián de Slytherin, había parado la pelota; luego le lanzó la quaffle a Montague, que salió como un rayo con ella, zigzagueando entre Alicia y Katie; los cánticos que ascendían desde las tribunas se hacían más y más fuertes a medida que Montague se acercaba más y más a Ron.

A Weasley vamos a coronar.

A Weasley vamos a coronar.

Y por el aro se le cuelan todas.

A Weasley vamos a coronar.

-... Montague tiene la quaffle, Montague va hacia la portería, está fuera del alcance de las bludgers y sólo tiene al guardián delante...

De las gradas de Slytherin ascendió otra vez aquella canción:

Weasley no atrapa las pelotas

y por el aro se le cuelan todas...

-... Va a ser la primera prueba para Weasley, el nuevo guardián de Gryffindor, hermano de los golpeadores Fred y George, y una nueva promesa del equipo... ¡Ánimo, Ron! -Pero un grito colectivo de alegría surgió de la zona de Slytherin: Ron se había lanzado a la desesperada, con los brazos en alto, y la quaffle había pasado volando entre ellos y había entrado limpiamente por el aro central de la portería de Ron -¡Slytherin ha marcado! -sonó la voz de Lee entre los vítores y los silbidos del público-. Diez a cero para Slytherin... Mala suerte, Ron.

Los de Slytherin entonaron aún más fuerte:

WEASLEY NACIÓ EN UN VERTEDERO

Y SE LE VA LA QUAFFLE POR EL AGUJERO...

-Gryffindor vuelve a estar en posesión de la quaffle, y ahora es Katie Bell quien recorre el campo... -gritó Jordan con valor, aunque los cantos eran ensordecedores que apenas se oía.

GRACIAS A WEASLEY HEMOS DE GANAR,

A WEASLEY VAMOS A CORONAR.

A WEASLEY VAMOS A CORONAR.

A WEASLEY VAMOS A COROnAR.

-Ahí va Malfoy otra vez -bramó Lee-, se la pasa a Pucey, Pucey deja atrás a Spinnet, vamos, Angelina, tú puedes alcanzarlo... Pues no, no ha podido... Pero Fred Weasley golpea una bludger, no, ha sido George Weasley, bueno, que más da, uno de los dos, y Pucey suelta la quaffle y Katie Bell... también la deja caer... Malfoy se hace con ella: Malfoy, cazador de Slytherin, agarra la quaffle y empieza a recorrer el campo, ¡vamos, Gryffindor, bloquéenlo!

WEASLEY NO ATRAPA LAS PELOTAS...

-¡Malfoy regatea a Alicia y se dirige hacia los postes de gol... ¡Párala, Ron! ... ¡Una bludger impacta a Malfoy contra su escoba! ¡UNA BLUDGER DE CRABBLE, BATEADOR DE SLYTHERIN! ¡MALFOY DEJA CAER LA QUAFFLE MIENTRAS PIERDE EL MANDO DE LA ESCOBA!

-¡DRACO! -grito Hermione.

-¡Logra estabilizarse a pocos metros del campo y no...! ¡Malfoy cae! Y no parece tener intención de levantarse.

POR ESO LOS DE SLYTHERIN DEBEMOS CANTAR:

A WEASLEY VAMOS A CORONAR.

-¡Parece que Potter ha visto la snitch! -grito Lee por encima del cántico- ¡No, esperen! ¡Va hacia el buscador de Gryffindor, Michael Corner! ¡Parece que están hablando! ¡Potter se aleja de Corner y vuela hacia Malfoy! ¡Corner vuela hacia las gradas de Hufflepuff! ¡Corner atrapa la snitch! ¡GRYFFINDOR GANA EL PARTIDO! ... ¡CRABBLE GOLPEA UNA BLUDGER CONTRA POTTER! ¡POTTER CAE DE SU ESCOBA!

Hermione no espero más, dándose la vuelta, salió corriendo en busca de Draco y Harry con Neville, Blaise, Theo, Luna y Ginny siguiendola. Corrió por todo el capo de quidditch hacia donde Draco, que ya se había levantado, ayudaba a Harry a levantarse.

No parecían lastimados.

-¡Draco! -grito Hermione tirándose a sus brazos, Draco rió contra su cabello.

-Estamos bien, Mione. Sólo los idiotas de Crabble y Goyle -dijo Draco con rencor.

-¡Los atacaron! ¿Eso no merita la expulsión del equipo? -indago Ginny. Draco y Harry se encogieron de hombros.

-Echaron a Blaise cinco minutos antes del equipo y Montague nos sonreía con malicia cuando salíamos de los vestidores -se explico Harry.

-Eso fue bajo y sucio -se quejo Neville.

-Así lo hacemos los Slytherin -se mofo Theo para después mirar detrás de ellos- Alerta Slytherin cabreado.

Montague, seguido por Pucey, Bletchey y Goyle caminaban apresurados hacia ellos, con los rostros rojos de enojo.

-¿¡Qué carajos fue eso, Potter!? -grito Montague. Harry sonrió con malicia mientras Draco miraba altivo a los recién llegados.

-Eso fue jugar sucio -se explico Harry- Justo como ustedes lo hicieron, ¿qué mierda, Montague? ¿Lanzarle bludger a Draco? ¿A mi?

-¡Eso fue después de que fueras de tramposo con los Gryffindor! -grito Bletchey.

Harry se encogió de hombros.

-Eso ya no es problema mió -dijo Harry quitándose la capa del uniforme- Dimito, no seguiré tu juego, Montague -Harry le lanzó la capa justo en el momento en que Draco se quitaba la suya.

-Buena suerte -se mofo Draco lanzandole la suya a Bletchey que la atrapo rápidamente antes de que le golpeara en el rostro.

-Traidores de la sangre tenían que ser -dijo Crabble. Draco se tenso en su lugar.

-Es mejor que prospecto a Mortífago -Draco sonrió con malicia.

-¡Cuida tus palabras, Malfoy! -gruñó Crabble.

-¿O si no qué? -rio Draco- ¿Vas a acusarme con tu padre?

-Recuerda que los traidores a la sangre y sangre sucias seran los primeron en morir -dijo Crabble. Harry y Draco fueron detenidos por Blaise, Neville y Theo.

-¡Justo después de que yo acabe contigo, Crabble! -gruñó Draco poco antes de ver a Snape apresurarse hacia ellos. Draco se soltó del agarre de Blaise y Theo mientras Harry se soltaba de Neville.

-Montague, Malfoy, Potter, Crabble, Pucey y Bletchey síganme -susurro Snape dando la vuelta por donde había llegado y caminando hacia la salida del campo. Harry hizo una inclinación, alargando el brazo en ademán de cortecía para que los demás Slytherin pasaran primero.

-Después de ustedes -se burló Harry. Bletchey gruñó, Montague lo fulmino con la mirada, Pucey resoplo y Vincent parecía estar a punto de atacarlo. Al final, fue Montague el primero en apresurarse detrás de Snape.

-Nos vemos después -dijo Draco en voz baja, dándole un beso en la frente a Hermione y saliendo detrás de Pucey junto a Harry.


Gran Comedor.

El lunes por la mañana entraron en el Gran Comedor para desayunar en el preciso instante en que llegaba las lechuzas con el correo. Draco, Harry, Theo y Blaise se sentaron en la mesa de Gryffindor, siendo recibidos con alegría debido al partido del sábado.

Hermione abrió con rapidez El Profeta y leyendo apresuradamente. El sábado, justo después del partido, El Profeta había anunciado otra fuga en masa de Azkaban así que todos estaban ansiosos.

Varias lechuzas empezaron a pararse sobre la mesa de Gryffindor, ululando, chillando y agitando las alas.

-¡Harry! -exclamó Hermione, que a continuación hundió las manos en la masa de plumas y levantó una lechuza que llevaba un paquete largo y cilíndrico-. Creo que sé lo que esto significa. ¡Abre ésta primero!

Harry retiró el envoltorio de papel de color marrón y encontró un ejemplar fuertemente enrollado del número de marzo de El Quisquilloso. Lo desenrolló al mismo tiempo que Blaise, Theo y Draco tomaban otros de las lechuzas.

Hermione exclamo entusiasmada mientras abría uno. El rostro de Harry sonreía tímidamente en la portada. Sobre la imagen de Harry había unas grandes letras rojas que rezaban:

LA FAMILIA POTTER HABLA POR FIN.

TODA LA VERDAD SOBRE EL-QUE-NO-DEBE-SER-NOMBRADO Y LA NOCHE QUE REGRESÓ.

-¿Te gusta? -preguntó Luna, que se había acercado a la mesa de Gryffindor y se apretujaba en el banco entre Theo y Neville-. Salió ayer. Le pedí a mi padre que te enviara un ejemplar gratuito. Supongo que todo esto -añadió señalando las lechuzas, que seguían buscando un lugar frente a Harry- son cartas de los lectores.

-Asombroso -rió Draco abriendo un sobre- Ésta es de un tipo que cree que estás como una cabra...

-Esta mujer te recomiendo que hagas un tratamiento de choque en San Mungo -comentó Blaise a punto de reírse.

-Pues ésta no está mal -afirmó Harry despacio, leyendo por encima una larga carta de una bruja de Paisley- ¡Eh, dice que me cree!

-Éste está indeciso -terció Theo, que se había apuntado con entusiasmo a abrir las cartas- Dice que no cree que estés loco, pero no le hace ninguna gracia pensar que Quién-ustedes-saben ha regresado y por eso ahora no sabe qué pensar.

-¡A éste también lo has convencido, Harry! -exclamó Ginny emocionada- "Después de leer tu versión de la historia, he llegado a la conclusión de que El Profeta te ha tratado injustamente, al igual que a los Malfoy y tus padres... Aunque no me guste pensar que El-que-no-debe-ser-nombrado ha regresado, no tengo más remedio que aceptar que dices la verdad..." ¡Es fantástico!

-Otro cree que has perdido la cabeza -comentó Ron y tiró una carta arrugada por encima del hombro- pero ésta dice que la has convencido y que ahora piensa que eres un verdadero héroe; ¡hasta ha incluido un fotografía suya! ¡Vaya!

-¿Qué esta pasando aquí? -preguntó una voz infantil y falsamente dulzona.

Hermione, que tenía las manos llenas de sobres, levantó la cabeza. Umbridge estaba de pie, detrás de Theo y Luna, y examinaba con sus saltones ojos de sapo el revoltijo de lechuzas y cartas que había encima de la mesa, enfrente de Harry. Draco tiró las suyas al suelo y Blaise se lanzó sobre la mesa mientras lo gemelos empezaban a guardar las cartas en sus mochilas.

Muchos estudiantes los observaban con avidez.

-¿A qué se debe que recibas tantas cartas, Potter? -le preguntó Umbridge lentamente.

-¿También es un delito recibir correo? -inquirió Draco en voz alta.

-Ten cuidado, Malfoy, o tendré que volver a castigarte -respondió la bruja- ¿Y bien, señor Potter?

-Cosas personales, profesora Umbridge -dijo Blaise llamando la atención de la bruja- Verá, es el cumpleaños de Harry y mi madre, los señores Potter, el tío Black, la tía Narcissa, los Longbottom, los Weasley, los Tonks y el tío Lupin lo están felicitando -Blaise mostró todos sus dientes mientras los alumnos de la casa de Gryffindor se reían- ¡Feliz cumpleaños a Potter!

-¡FELIZ CUMPLEAÑOS! -Fred y George Weasley soltaron chispas de sus varitas mientras la mesa de Gryffindor estallaba en gritos y felicitaciones. Umbridge les dio una mirada penetrante antes de dar la vuelta y salir del Gran Comedor.


A media mañana aparecieron colgados enormes letreros por todo el colegio, no sólo en los tablones de anuncios, sino también en los pasillos y en las aulas.

POR ORDEN DE LA SUMA INQUISIDORA DE HOGWARTS.

Cualquier estudiante al que se sorprenda en posesión de la revista El Quisquilloso será expulsado del colegio.

Esta norma se ajusta al Decreto de Enseñanza n°27.

Firmado: Dolores Jane Umbridge Suma Inquisidora.

Hermione sonrió contentísima.

-Nunca debes prohibirle algo a una persona si no quieres que lo haga...