Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel y la historia a andquitefrankly.
CAPÍTULO 20: Haciendo planes
—Jarvis. —Dijo Tony. —¿Estado actual? —.
—No ha cambiado desde que me lo preguntó hace cinco minutos, señor. —Respondió Jarvis.
Tony resopló mientras se sentó encorvado sobre Dum-E. Después de una persecución tras el robot que duró cerca de unos veinte minutos, Tony finalmente consiguió atrapar a Dum-E y atarlo con el fin de darle su chequeo semestral.
—Genial, Jarv. —Murmuró Tony mientras apretaba los tornillos de las ruedas de Dum-E. Dum-E sonó en señal de protesta y Tony le dio una buena paliza. —Deja de desanimarte, ya casi terminamos… me harás saber si hay un cambio, ¿bueno? —.
—Por supuesto, señor. —Repitió Jarvis por onceava vez esa noche. Estaba manteniendo la cuenta.
—Bien. —Tony agarró un trapo y comenzó a limpiar a Dum-E quien estaba chirriando alegremente. —Oye, ¿Jarvis? —.
—Ningún cambio, señor. —.
—¡No iba a preguntar! —Gritó Tony. Dum-E hizo clic y palmeó a Tony en el brazo para tranquilizarlo. Tony rodó sus ojos y palmeó a Dum-E de vuelta. —Envíale un mensaje a Loki. —Ordenó Tony.
—¿Le gustaría decir algo en particular? —Preguntó Jarvis descaradamente. —¿O desearía que improvisara? —.
Tony apuntó con el dedo hacia el techo y dijo: —Te voy a reprogramar, no creas que no lo haré. —.
Hubo un silencio. Tony desató a Dum-E quien estaba feliz de estar libre de sus ataduras. El robot se alejó para hacer travesuras.
Tony se apoyó en una de sus mesas y se quedó mirando los esquemas que había comenzado para su nuevo proyecto. —Algo que diga… "¿Vas a hacer algo el viernes?" —.
Jarvis visualizó el mensaje en uno de los monitores de Tony. —¿Realmente quiere saltarse las necesidades gramaticales? —.
—¡Sí! —Gritó Tony. —No, espera. —Miró el mensaje. Parecía necesitado. —Borra eso. Qué tal… "Viernes, ¿nos vemos en mi automóvil?" —.
El viejo mensaje había desaparecido y había sido reemplazado con el nuevo. —¿Está vendiendo drogas, señor? —Preguntó Jarvis.
Tony hizo una mueca. El mensaje era un poco sospechoso. Está bien, muy sospechoso. —Elimínalo. —Tony se rascó la cara. —¡Lo tengo! ¿Qué tal… —.
—Perdóneme, señor. —Interrumpió Jarvis. —Pero quizás esto cumpla con su aprobación. —El mensaje de Jarvis apareció en la pantalla.
—Perfecto. —Dijo Tony. —Envíalo.
A Loki le gustaba el mostaccioli. Sabía que tenía que ir a la par con el mostaccioli. Sabía que tenía que luchar con el queso fundido y fibroso. Sabía que su boca se iba a llenar con la salsa de la pasta. También sabía que había una posibilidad de que cayera un poco sobre su camisa o pantalones, manchándolos para siempre.
Lo que a Loki no le gustaba eran las cenas familiares. Nunca sabía dónde estaba con ellos. Y no era como si las cenas familiares fueran una rara ocurrencia. No. Pasaban todas las noches.
Loki había aprendido a adaptarse y a aceptarlo como lo que eran: una molestia. No le importaba cuando eran sólo él y su mamá. Y podía manejar a Thor como el tercer miembro cuando él estaba cerca. Era cuando su papá cenaba con ellos que Loki sentía que en cualquier momento un piano iba a desplomarse sobre su cabeza. La expectación era insoportable.
—¿Loki? —Preguntó Frigga, mirando a su hijo con preocupación.
Loki levantó la vista de su pasta. —¿Sí? —.
—Te pregunté cómo te fue en la escuela. —.
—Oh. —Loki miró a los tres pares de ojos que repentinamente se concentraron en él. —Bien. —Respondió rápidamente mientras regresaba a su plato.
—¿Cómo va la tutoría? —Preguntó Frigga amablemente.
Loki detuvo el tenedor a medio camino de su boca. —¿Qué? —.
—El Sr. Coulson me llamó ayer y me informó que estabas asesorando a una compañera tuya. —Respondió.
Loki sintió, por primera vez en su vida, como si su madre fuera por él. ¿Por qué estaba haciendo esto? Loki no hablaba durante la cena. Ese era el trabajo de Thor. Y podía sentirlos a todos mirándolo. ¿Cómo se suponía que comiera con todos mirándolo como si fuera un animal en exhibición?
Dejó su tenedor y se aclaró la garganta con nerviosismo. —Todo va bien. —.
Si iba a ser puesto en un brete, bien podría retener parte de su dignidad. Como no ahogarse con la cena.
—Maravilloso. —.
—¿Qué clase? —Preguntó Odín con brusquedad.
—Química. —.
Odín asintió. —¿Y quién es ésta estudiante? —.
—Su nombre es Viola. —Dijo Loki. Para ser perfectamente honesto, eso era todo lo que sabía de ella. Eso no es completamente cierto. Sabía que le gustaba robar su almuerzo. Pero Loki estaba seguro de que no era lo que quería decir su padre.
—Ese es un nombre muy dulce. —Dijo Frigga. —¿Es bonita? —.
Loki parpadeó. Esa era una pregunta capciosa, ¿no? Tony dijo que era linda. Linda y bonita eran diferentes, ¿no? Y si decía que sí a la parte bonita, o la corregía y decía linda, su madre podría tener la impresión equivocada. De todos modos ¿por qué todo el mundo seguía mencionando el atractivo de Viola? ¿Eso es lo que todo el mundo miraba? ¿Al igual que con Lucy y el Sr. Higgins? Esa fue la comida más estresante en la que jamás había participado.
Así que Loki optó por la respuesta más simple. —Supongo. —.
—¿Qué quieres decir con "supongo"? —Respondió Odín.
Oh no. Respuesta errónea. —No le he prestado atención. —.
—¿Por qué no? —.
Loki suspiró. Ahora tenía que dar explicaciones… —La he estado asesorando ¿bueno? Así que le he estado prestando atención a la parte importante, como el hecho de si sabe lo básico sobre iones y electrones y la tabla periódica y los moles, y explicarle por qué el carbono es el elemento mágico. Y determinar si ella es linda o no, no está dentro de mi lista de cosas importantes. —.
Odín resopló. Perfecto. Simplemente perfecto. Loki se preguntó si el piano ya había caído. En todo caso, probablemente colgaba de un pequeño trozo de cuerda.
—¿Loki? —Dijo Thor en voz baja. Loki levantó la mirada. Thor nunca decía nada en voz baja.
—¿Sí? —.
—Pensé, quizás, que te gustaría unirte a mí y a Sif y los Tres Guerreros, el próximo viernes. —Thor sonrió. —Vamos a jugar bolos. —.
Loki supo entonces, que el piano se había estrellado en su cabeza. No iba a salir de ésta. No con un padre de edad rondando. Pero eso no significaba que Loki no pudiera intentarlo. —Gracias, Thor, pero no. —.
—¿Por qué no? —Preguntó Odín.
—No puedo jugar a los bolos. —Respondió Loki rápidamente.
—Sí, sí puedes. —Respondió Odín.
—Bueno… ha pasado un tiempo y probablemente he perdido la capacidad. —.
—Es como andar en bicicleta, nunca se olvida. —.
—Te sorprenderías, Padre, cuantas personas olvidan cómo montar una bicicleta. —.
—¿No quieres pasar tiempo con tu hermano? —.
Loki tenía la esperanza de que su padre sacara la carta de la culpabilidad un poco más tarde. Loki le robó un rápido vistazo a Thor quien estaba un poco triste. Maldita sea. —No es que no quiera pasar un tiempo contigo, Thor. —Insistió Loki. —Es sólo que… —.
—Tienes planes. —Finalizó Thor cortésmente, con una expresión de perrito en su rostro.
Loki quería derretirse en un charco y deslizarse fuera de la habitación. Quería decir que sí. Que tenía planes. Pero no los tenía. Y si venía a casa el viernes inmediatamente después de la escuela, sería obvio que estaba mintiendo. Y eso heriría a Thor más que a nada.
Loki sabía cuando estaba derrotado. —No, no los tengo. —Suspiró Loki en su pasta.
—Entonces ve con Thor y sus amigos. —Declaró Odín poniendo fin a la discusión.
—¿Puedo retirarme? —Le preguntó Loki a su madre en voz baja. Ella asintió y Loki se retiró con su plato a la cocina.
Plantó su cabeza sobre el mesón. Debería haber dicho "sí". Debería haber dicho "en realidad detesto a tus amigos, Thor". Nunca debería haber nacido. Loki decidió poner su plato en el refrigerador, por si le daba hambre más tarde, y se escondió en su habitación.
Se preguntó qué debía hacer ahora. Tenía tarea, pera eso era aburrido. Siempre podía leer un libro. O morir. Simplemente podía morir.
¿Por qué su madre no hacía algo para detenerlos? Loki suspiró. No podía contar con ella para siempre. Y además, probablemente ella pensaría que salir era bueno para él.
No estaba en contra de Thor. Loki siempre fue mejor en los bolos que Thor, pero eso fue hace años, cuando sus padres pensaban que una liga de bolos para niños era lindo, y sus hijos sólo tenían que ser parte de ella. Pero Thor había continuado jugando a los bolos, sólo por diversión, mientras que Loki no. Probablemente Thor era un jugador de bolos superior a estas alturas.
Loki no quería ser superado por su hermano en frente de sus amigos. Jamás lo dejarían superar la vergüenza. Probablemente reirían incontrolablemente. Y probablemente lo ignorarían la mayor parte del tiempo. O peor, intentarían una pequeña plática.
Loki sofocó su cara con una almohada. Se preguntó cuál era la posibilidad de que el mundo terminara justo antes del viernes.
Fue entonces cuando se oyó un suave ¡ping! proveniente de su mesita de noche. Loki se acercó y abrió su teléfono. Era de Stark.
¿Ocupado el viernes?
Loki gritó con frustración. ¿Cómo se atrevía Stark a burlarse de él? ¿Por qué el imbécil no le había escrito diez minutos antes? De esa manera, Loki podría haber dicho, sin una pizca de remordimiento: —Sí, hermano. Por supuesto que tengo planes. ¿Cómo no? —Y luego, por si acaso, Loki podría haber añadido: —¡CHÚPATELA! —O no. Eso carecía de clase.
Loki sintió la necesidad de no responder. Eso le serviría a Stark. De esa manera al otro día, Loki podría fingir ignorancia cuando Tony le preguntara el por qué no le respondió de vuelta. —¿Me mandaste un mensaje de texto? —Preguntaría Loki. Y entonces Tony se sentiría lastimado.
Y luego Loki… se sentiría mal. ¡Maldita sea todo a la mierda!
Loki se quedó mirando el mensaje. Podría decir que sí, y eso terminaría con todo. Pero qué si Tony pensaba que lo estaba ninguneando. No sería así. Estaba bastante ocupado.
Ocupado haciendo algo estúpido, pensó Loki.
Loki podría explicarlo. Siempre podía decir que estaba ocupado pero que no estaba contento con eso. Pero eso lo hacía sonar quejumbroso y Loki no era quejumbroso.
¿Y quién era Stark, de todos modos? Loki no tenía que explicarse ante él. Loki era su propia persona. Stark hizo una pregunta simple así que Loki daría una respuesta simple.
Sí. –L
Ya está. Hecho. Eso es todo.
¿Y ahora qué?
Tony no estaba satisfecho con un simple sí. Era críptico. Loki estaba ocultando algo, y Tony quería saber qué.
Tenía que luchar contra la tentación de llamarlo en ese momento. Eso era algo que había que hacer cara a cara.
El comedor estaba vacío, a excepción de unos pocos estudiantes que trajeron su propio almuerzo o tuvieron la suerte de ser los primeros en la fila del almuerzo. Al igual que Loki.
Tony se sentó en una silla y le sonrió a Loki. —Hola, Loks. —.
—Pensé que el interrogatorio se hacía al final del día. —.
—Esto no es un interrogatorio. —Dijo Tony.
Loki articuló un silencioso "¿Oh?".
Tony se rascó la nariz. —Está bien, tal vez un poco… —Confesó Tony. —¿Qué vas a hacer mañana? —.
Loki rió. —Creí que te había dicho que estaría ocupado. —.
Tony asintió. —Lo sé. Es sólo que… no te estaba preguntando… cualquier cosa… sólo quería saber si se trataba de algo social o… algo no social. —Farfulló Tony. —Porque estoy a cargo de todo el asunto… social. No para cualquiera… sólo tú… ¡No! No tú. Quiero decir… —.
—Creo que estás funcionando mal. —Bromeó Loki.
Tony escondió su rubor frotándose la cara. —Voy a ir a jugar bolos con Thor y sus tontos amigos. —.
—¿Qué? —Preguntó Tony. —¿Cómo te metiste en eso? —.
Loki se encogió de hombros. —No estoy muy seguro. Perdí el conocimiento de lo ocurrido. —.
Tony se puso de pie y asintió. —Está bien, bueno, diviértete. —Loki levantó una ceja como si la posibilidad de divertirse con Thor, Sif, y los Tres Guerreros fuera una idea absurda. Y ahora que Tony lo pensaba, así era. —Bien. —.
Tony dejó a Loki y se dirigió de nuevo a su mesa del almuerzo, justo a tiempo, ya que Viola se acercaba con una bandeja de almuerzo y un libro de química.
—¿Rompieron? —Preguntó Clint. Fue recompensado con una mirada muy confusa por parte de Tony. —Es sólo que luces deprimido. —.
—Y estabas ligeramente jovial, antes de estar con Loki Lane. —Continuó Rhodey.
Tony se sentó y los ignoró. Jugar bolos con Thor. Tony no podía imaginarse a Loki jugando a los bolos.
—¿Qué haremos mañana? —Preguntó Steve, más que dispuesto a cambiar de tema.
—¿Películas? —Ofreció Bruce.
—¡Mini golf! —Espetó Clint.
Rhodey negó con la cabeza. —Me niego a ir de mini golf con ustedes. —Clint hizo un mohín. —¿Recuerdan lo que pasó la última vez? —.
Clint rió. —Le podría haber pasado a cualquiera. —.
—No. No mini golf. —.
—Estoy de acuerdo. —Intervino Steve.
—Películas. —Repitió Bruce.
—Podríamos ver películas en la casa de Tony. —Argumentó Rhodey.
Bruce frunció el ceño. Realmente quería ver películas.
—¿Qué piensas, Tony? —Preguntó Steve. —¿Qué quieres hacer? —.
Tony miró a los chicos, con una sonrisa formándose en su cara y dijo: —Podríamos ir a jugar bolos. —.
Hola ! :)
Quería decirles que por el momento no podré contestar comentarios, tengo algunos problemas técnicos con el internet y sólo me da para navegar a baja velocidad y hacer cosas básicas. Aún así, hice esta actualización para no hacerlos esperar más tiempo.
En cuanto vuelva a la normalidad, contestaré de nuevo los comentarios.
Saludos,
Luna :)
