CAPITULO 20: MISTERIOS REVELADOS, LOS ATAQUES NO TAN AISLADOS Y CONCLUSIONES

MARATÓN (4/4)

Ciudad de Sarayashiki, 14: 16 p.m.

Kagome P.O.V

Desde que salimos de la casa de Yusuke, Kurama y yo íbamos caminando hacia el refugio, con honestidad no sé que esperar, quiero hablar con él, pero no quiero decirle la verdad, lo que menos quiero es romper su corazón. Dejo escapar un suspiro sin darme cuenta, si tan solo esta posibilidad hubiera aparecido antes jamás le habría dado esperanzas a Kurama

—Si tan solo fuera más fácil—murmuré para mí misma

—¿Qué debería ser más fácil? —me preguntó caminando junto a mi

—Nada...no es algo importante—respondí algo nerviosa, no creí que fuera a escucharme, al parecer no le convenció mi respuesta ya que cuando menos me lo esperé se detuvo y, sujetándome por los hombros, me hizo mirarlo a los ojos

—¿Entonces no me dirás el por que has estado ignorándome toda la mañana? —me cuestionó algo molesto y confundido, aunque su tono seguía siendo tranquilo, pero sus ojos, sus hermosos ojos verdes me mostraban tanta preocupación que me hizo sentir un nudo en el estomago

—Yo no estoy ignorándote—me defendí, aunque ambos sabíamos que eso era una gran mentira

—Entonces dime que sucede, porque no me has dirigido la palabra desde que desperté, es más, ni siquiera te has dignado a devolverme la mirada en todo el día—me reclamó haciéndome sentir como una basura, es verdad, primero lo ilusioné y ahora, en cuanto aparece la oportunidad de estar otra vez con Sesshomaru, lo dejo de lado

—Yo...no era mi intención, es solo que...—fui interrumpida por un sonido que venía de su bolsillo, él me soltó y me hizo la seña de que lo esperara unos minutos, al parecer vio que quien lo llamaba era su madre, seguramente estaba preocupada, no habló mucho y cortó la llamada

—Tengo que irme, parece que a mi mamá le dará un ataque si no me ve sano y salvo—comentó con algo de gracia, pero después se puso serio nuevamente—Kagome no sé que te sucede, pero ten en cuenta que estaré aquí para ti, solo dilo y hablaremos—me besó rápidamente y se alejó antes de que pudiera decirle algo

—Sesshomaru pudo haber resucitado—dije en voz baja pero ya era tarde, Kurama no me había oído

Refugio, 14: 32

Shippo P.O.V

Estaba esperando que mi madre viniera, hace unos momentos que regresé de Aokigahara, tuve que ir para buscar pistas sobre las señales de pelea en la tumba de Sesshomaru y para conseguir el bolso de Kagome, la verdad es que aún había cosas que no comprendía de la tumba de Sesshomaru

FLASH BACK

La tumba estaba destrozada, mas no sentí la presencia de otros más allá de las de Sesshomaru y Leviatán, ahora, nunca he visto a ese sujeto frente a frente, pero llevar a Sesshomaru completamente solo no me parece algo posible, además, si estaba solo ¿entonces por qué los signos de lucha?

—Shippo ¿en qué piensas? —me preguntó Ayame, ella me acompañó al igual que Koga y Lady Irasue

—No entiendo las señales de lucha—confesé examinando un pedazo de escombro

—Ni yo, lo curioso es que las señales de lucha se dan desde el final del pasillo y no hay daño alguno en la entrada superior, como si alguien lo hubiera dejado entrar—razonó la loba pelirroja

—Puedo sentir una esencia extraña, casi como la de Sesshomaru, pero es diferente a la vez—comentó Koga haciendo que nos volteáramos a ver su compañera y yo, ambos confundidos

—¿Inuyasha? —pregunté consternado

—No, el aroma que describe no es de ese Hanyou, ese es el aroma de Yako—nos aclaró Lady Irasue confundiéndonos mas

—¿La bestia de Sesshomaru? —ninguno lo podía creer

—¿Está segura Lady Irasue? —cuestioné ganándome una mala mirada, un escalofrió recorrió mi espalda y todos mis instintos gritaron "CORRE"

—¿Insinúas que no reconozco la esencia de mi propio hijo? ¿o de su bestia? —me cuestionó peligrosamente haciendo que me quedara helado

—N-no, claro q-que no—rápidamente tomé distancia de ella

—¿Entonces que sucedió? —preguntó Koga con la esperanza de desviar el tema y salvar mi vida en el proceso

—Yako estaba a la defensiva, seguramente se sintió amenazado de alguna manera—respondió examinando un pilar con un gran pedazo faltante, como si hubiera sido derretido

—Pero ¿cómo es posible que la bestia reaccione si el youkai murió? —preguntó Ayame extrañada

—Tal vez tenga algo que ver con este líquido—Koga nos hizo una seña para que nos acercáramos al hielo, ahí, donde reposaba Sesshomaru se podía ver una gran mancha de humedad

—Quizás el hielo se derritió—sugirió Ayame

—¿Solo en la zona del corazón? —cuestionó el lobo escéptico ganándose una mala mirada por parte de su compañera—bueno, como decía—Koga se aclaró la garganta un tanto nervioso—si se fijan bien, el resto del hielo permanece en perfecto estado, mas solo en este pequeño sector se ve esa mancha—agregó mientras limpiaba el líquido con un pañuelo blanco y se lo pasaba a Lady Irasue

—¿Para qué usó eso? —preguntó Ayame confundida

—No veo signos de algún ritual, sin saber cómo los resucita es difícil decirlo—finalizó la Inu para entregarme el pañuelo y salir de la tumba, el resto suspiramos y comenzamos a seguirla, pero un brillo extraño me llamó la atención, entonces noté que debajo de unos escombros había algo brillante y al tomarlo me sorprendí

FIN DEL FLASH BACK

De mi bolsillo saco el objeto brillante de la cueva y al abrir la mano veo una hermosa cadena de plata con un árbol de la vida, me le quedé observando unos minutos, no recuerdo que Sesshomaru lo tuviera el día en que murió

—Shippo—me llamó mi madre al alcanzarme más ella se quedó helada al ver el collar—¿de dónde sacaste eso? —me preguntó señalando el objeto en mi mano

—Lo encontré en la tumba de Sesshomaru—respondí mientras ella se llevó una mano a la boca sorprendida—¿estás bien? —cuestioné por su falta de respuesta

—Fui yo...—murmuró acercándose

—¿Qué? —pregunté confundido

—Yo le di ese collar, fue antes de la pelea con Naraku, la última vez que pasamos la noche juntos—respondió mientras tomaba el objeto cariñosamente entre sus manos

—Consérvalo—susurré bajito mientras ella me veía sorprendida, pero después me regalaba una linda sonrisa

—Gracias Shippo—se colgó el collar en el cuello y nos dirigimos al interior del "Refugio"

CON BOTAN Y YUSUKE

Mundo Espiritual, 14:40 p.m.

Yusuke P.O.V

Después de la salida de Kurama y Kagome de mi casa, Botan y yo nos dirigimos al Renkai, queríamos averiguar algunas cosas respecto a Leviatán, pero para hacerlo necesitábamos alguna pista primero y eso era justo lo que nos había dado Kagome

—¿Qué los trae por aquí? —nos saludó Koenma

—Koenma. Kagome nos contó que los hombres de Leviatán estaban buscando algo en el templo de su familia, ella dijo que esos sujetos se llevaron una urna con las cenizas selladas de una supuesta mujer maldecida por los dioses, tú no sabes nada sobre eso ¿verdad? —comenté mientras me recargaba en el escritorio mirándolo inquisitivamente

—Por supuesto que no, nunca había oído tal cosa—Ayame se acercó y se paró detrás de Koenma, silenciosa y obediente como siempre—nunca he oído de una mujer que sea maldecida por los dioses, esa es una tontería—me aseguró confiadamente, pero por el rabillo del ojo pude ver como Ayame apretaba los puños a los lados de su cuerpo disimuladamente, eso era raro, usualmente ella era igual de ilegible que Kurama, aunque Kurama es más transparente ahora que tiene que ver con Kagome, estaba a punto de comentar algo al respecto cuando Botan habló

—¿Entonces qué había en la urna señor Koenma? ¿por que Leviatán la buscaba? —era verdad, ahora que no teníamos esa pista estábamos como al principio, no sabíamos nada

—Tendremos que averiguar más, no tenemos nada sobre Leviatán, y él aun continua con sus planes—resoplé molesto, ahora solo podríamos volver con las manos vacías

—Ni siquiera podemos conseguir información sobre las almas de los sacrificados—comentó Botan al aire, otra cosa cierta, las autoridades se negaron a dar los nombres de los que fueron identificados en las vías del tren

—¿Cuántos fueron los muertos exactamente? —nos preguntó revisando una pila de papeles que tenía en su escritorio

—Dijeron que fueron unas 20 víctimas, aproximadamente—le respondió Botan haciendo que Koenma arrojara todos los papeles al aire por la impresión

—¡¿Qué?! eso es imposible—exclamó totalmente sorprendido

—¿Por qué es imposible? —pregunté extrañado

—Porque de ser esa cantidad, sin lugar a dudas, ya habría aparecido en un informe especial de la Shinigami* que las guio hasta aquí—nos explicó mientras revisaba sus registros y Ogri levantaba los papeles del suelo

—Según oímos, tenían extrañas marcas en el cuerpo—comenté mientras un papel en el escritorio llamaba mi atención

—¿Qué es esto? —pregunté leyendo un poco, al parecer era un informe sobre un robo a la gran bodega del Mundo Espiritual, adjunto había una fotografía, al verla me quedé helado—¿qué se llevaron? —interrogué mostrando la fotografía donde se veía al sujeto del origami gigante

—No encontramos el nombre de ese sujeto, pero se llevó una extraña piedra que encontramos tiempo después de que se separaron el mundo humano del Makai—nos comentó mientras yo tomaba la foto para verla más de cerca, y efectivamente, se notaba una piedra del tamaño de un puño—ahora que lo pienso, no es la primera actividad sospechosa de ese tipo—agregó buscando de uno de los archiveros cercanos una carpeta de papel madera

—¿Cuántas veces fue visto? —pregunté mientras él despejaba el escritorio con un solo movimiento de sus manos que regó todos los papeles en el suelo otra vez

—La primera aparición fue hacer casi 6 meses, en el monte Kenashi, entre el antiguo monte Azuza y el monte Fugi; la segunda fue 2 semanas después en lo que era el monte de las Animas; también se lo ha visto rondando un pequeño templo en Tokio; ahora se lo ve robando el Renkai, no se quien sea pero es hábil—nos explicó mientras me mostraba fotos de los lugares mencionados, estos eran algunos de los supuestos ataques aislados que ocurrieron cuando Kagome entrenaba, en algunas fotografías se le podía observar acompañado de otros sujetos

—¿Qué estarán planeando? —pregunté en voz alta

CON SHIPPO Y KAGOME

Shippo P.O.V

Estábamos en el auto de Koga con dirección al monte Kenashi, allí se encontraba la tumba de Inuyasha, podía sentir un gran cambio en el aura de mi madre, era palpable su nerviosismo, quizás porque en verdad quería volver a ver a Sesshomaru, pero este a la vez era empañado por algo de tristeza

—Entonces Inuyasha fue enterrado en el monte Kenashi, pero ¿por qué no en el monte Azuza con Kikyo? —me preguntó de repente

—Ya te había dicho que era para estar cerca de Sesshomaru—le recordé mientras ella se pellizcaba el puente de la nariz en señal de frustración

—Inuyasha y Sesshomaru eran lo suficientemente orgullosos como para ignorarse durante todas sus vidas, entonces ¿por qué mantenerlos cerca? que yo recuerde, ambos se detestaban, se llevaban como dos...perros—concluyó haciéndome reír

—Me sorprende que hables así de tu "no-compañero"—comenté con gracia haciéndola reír

—Eso es porque no escuchabas nuestras discusiones de "no-pareja"—comentó haciéndome reír aún mas

—¿Cómo fue que terminaste con Sesshomaru? —me animé a preguntar

—Por un encuentro casual, después comenzaron a ser varios encuentros casuales, y para cuando me quise dar cuenta ya era costumbre el vernos cad días, él me buscaba o yo lo buscaba a él. Después comenzamos a compartir comentarios u opiniones, y comenzamos a hablar cada vez más haciéndonos más cercanos hasta que un día lo vi y me di cuenta de que ya estaba enamorada de él—me relató haciendo que yo la observara de reojo

—¿Eso fue después de...tu sabes..."eso" con Inuyasha? —pregunté muy apenado, entonces era muy pequeño como para comprender porque ella había cambiado su aroma tan repentinamente

—No. Para cuando me di cuenta de que lo amaba yo...simplemente hice la primera estupidez que se me ocurrió para negarlo—confesó mirando por la ventana

—¿Por qué hiciste eso? —pregunté escandalizado, ¿en qué estaba pensando?

—Fue tonto, había oído en algún lugar que después de la primera vez sientes que estás eternamente enamorada de esa persona y eso era lo que yo quería, seguir amando a Inuyasha para no amar a Sesshomaru—me explicó jugando con un mechón de cabello

—¿Por qué querías seguir amando a Inuyasha? Sesshomaru, por lo que acabas de contar, parecía una mejor opción—razoné en voz alta

—En ese momento éramos amigos, y sentía que si decía algo él solo se alejaría, en varias ocasiones pensé decirle lo que sentía, pero el hecho de que Sesshomaru era quien aseguraba que los humanos éramos repugnantes me frenaba todo el tiempo—guardó silencio unos momentos

—Pero te cansaste y se lo dijiste—aclaré deteniendo el auto, ya habíamos llegado

Monte Kenashi, 17: 32 p.m.

—Realmente no, Sesshomaru fue quien lo dijo primero—comentó sorprendiéndome ¡¿SESSHOMARU DECLARANDOSE?! eso era imposible

—Mientes—respondí no creyéndolo

—De verdad, él lo hizo—me reiteró con una sonrisa más animada

—¿Cómo no tenías una cámara en ese momento? —comenté con gracia acercándome a la pequeña tumba—Inuyasha quiso que lo enterráramos en este lugar—contesté la pregunta que originó la conversación

—¿Por qué este lugar? —murmuró mientras notaba que la tierra había sido removida—debió ser cuando Leviatán lo resucitó, hay que saber si se llevó el cuerpo—del baúl del auto saque dos palas y comenzamos a trabajar

—¿Y qué sucedió con el chico de cabellos rojo? —pregunté de repente y me arrepentí al ver su sonrisa desaparecer y sus ojos opacarse

—Hoy quise decirle lo que paso, pero...—su voz fue muriendo poco a poco

—Pero...—la insté con algo de tacto mientras empezaba a cavar

—Su madre lo llamó y se tuvo que ir, ni siquiera me dejó decirle lo que paso—admitió mirando al suelo, seguramente sintiéndose afligida

—Estoy seguro de que encontraras el mejor momento para decírselo—después de eso ambos estuvimos en silencio hasta que mi pala golpeó algo—creo que lo encontré—le avisé mientras me arrodillaba para correr la tierra con mis manos, ella me imitó y logramos ver una caja de madera

—¿Un ataúd? —me preguntó extrañada

—Lo hicimos para que no profanaran sus restos—comenté con ironía porque, justamente, eso fue lo que pasó

—Hay que abrirlo—comenzamos a forzar la tapa y cuando esta cedió reveló el ataúd aun ocupado por los restos de Inuyasha

—No puede ser—ella dejó caer unas lágrimas mientras se cubría el rostro con las manos sin importarle la tierra

—Aún pueden resucitarlo—intenté animarla—si Leviatán no lo hizo, nosotros podríamos, una vez recuperados sus restos...—ella se cubrió los oídos para no escucharme

—No, sin su alma él no sería mi Sesshomaru—sollozó destrozada, yo me acerqué y sequé las pocas lagrimas que escaparon de sus ojos, verla así me dolía, solo espero que esto no termine en algo trágico para ella, le acaricio el rostro con los pulgares hasta que algo llama mi atención, una marca roja en su cuello, un sonrojo aparece en mi rostro y ella me ve confundida

—Mamá, tienes un chupón en el cuello—le comento mientras ella frunce el ceño y al comprender lo que le digo sus ojos se abren de par en par y corre al auto para verse el cuello en el espejo retrovisor

—Imposible—murmura dividida entre la incredulidad y la alegría, yo aún siento la cara caliente por la pena—Yako—dijo muy bajito, pero con gran emoción

—¿Qué? —no me esperaba que dijera ese nombre

—Anoche soñé con Yako, él...me hizo esto en mi sueño ¿cómo es esto posible? —me preguntó emocionada y confundida

—Tal vez tenga algo que ver con lo que paso en su tumba—sugerí haciendo que ella me mirara interrogante

—Hoy volvimos a la tumba de Sesshomaru, Lady Irasue dice que la esencia de Yako se siente muy marcada en la tumba, como si se hubiese defendido de alguna posible amenaza—le expliqué mientras ella se quedaba callada unos minutos

—¿Cómo es posible? —preguntó en un susurro, pero volvió a sonreír—lo resucitó—declaró fuerte y claro para llamar mi atención

—¿Cómo estás tan segura? —pregunté extrañado

—Yako dijo que la marca me diría cuando estuvieran cerca, entonces ya lo hizo, Sesshomaru volvió, pero...—ella miró los restos de Inuyasha y frunció el ceño—¿cómo resucito a Inuyasha sin su cuerpo? —pregunto, ambos estábamos confundidos

Residencia Urameshi, 20: 37 p.m.

Yusuke P.O.V

Ya era algo tarde, nos habíamos reunido para compartir algo de la información obtenida, Kagome y Kuwabara aún no habían llegado, mientras que Keiko, Kurama, Botan, la maestra Genkai, Yukina y yo estábamos sentados en la mesa viéndonos las caras, literalmente, nadie hablaba hasta que sonó el timbre

—¡Esta abierto!—grité para escuchar el sonido de la puerta y ver a Kuwabara llegar con cara de pocos amigos, aunque se tornó muy feliz al ver a su adorada Yukina, mientras que la expresión de Hiei se hizo más molesta, por otro lado, esta cambió a una interrogante al ver la hora, seguramente preguntándose donde estaría la pelinegra de despampanantes piernas

—Esperaremos unos minutos más, seguramente Kagome volverá pronto—sugirió Botan y casi como si lo hubiese invocado el timbre sonó nuevamente

—¡Esta abierto!—grité otra vez, pero ahora irritando a Hiei, la puerta se abrió lentamente y un sujeto castaño de ojos verdes, jean azul, zapatillas negras y camisa roja de leñador apareció seguido de Kagome, al instante todos los vimos interrogantes

—Todos, él es Shippo, Shippo ellos son Hiei, Kurama, Yusuke, Kuwabara, Keiko, Botan, Yukina y ya conoces a la maestra Genkai—nos presentó mientras "Shippo" saludaba nervioso

—Bueno...—me aclaré la garganta—ya que estamos todos aquí lo mejor será comenzar—sugerí para intentar aligerar el ambiente

—Pues...Estuve investigando un poco en internet y solo pude descubrir algo sobre una creencia de la religión cristiana, al parecer "Leviatán" es el nombre que se le da a uno de los demonios más fuertes, se dice que es la encarnación de uno de los siete pecados capitales, el de la envidia, y es representado con una creatura de mar similar a una gran serpiente marina. Eso es similar al símbolo que esos sujetos llevan en la espalda—se explicó Kuwabara mientras todos nos quedábamos pensativos—puede que se haya basado un poco en eso—agrego dejando al descubierto nuestra conclusión

—Yo descubrí que en el Makai hay una corriente extraña de movimiento youkai, al parecer, muchos se están desplazando por alguna razón, dicen que hay una gran amenaza, pero fuera de eso, no pude encontrar mucho—Hiei fue corto y conciso

—Yukina y yo conseguimos algo de información sobre los cuerpos que se encontraron en las vías del tren a Tokio, si mal no me equivoco, Kagome iba en él—comentó la maestra mientras la pelinegra asentía—no se encontraron sentido a los símbolos que se mencionan, supuse que era un lenguaje youkai, además, todos desaparecieron de la morgue—nos explicó mientras yo la veía intrigado

—¿Cómo sucedió eso? —pregunté extrañado, más ella solo negó haciéndome entender que no estaba al tanto de eso

—Shippo y yo creemos que las cosas pueden complicarse un poco más—nos comentó Kagome mientras yo fruncía el ceño, esto no me gustaba

—¿A que te refieres? —Hiei estaba igual de serio que yo

—Lo que primero deben entender es que lo poco que sabemos es de fuentes dudosas y que nos estamos basando en nuestras propias conclusiones—comenzó el chico que acompañaba a Kagome

—Con Shippo pensábamos que Leviatán necesitaba los cuerpos de quienes resucitaba. En el pasado nosotros conocimos a una bruja que podía usar los restos de alguien para crear una marioneta que siga sus órdenes y para comprobarlo fuimos a la tumba de Inuyasha en el monte Kenashi, pero, sus restos seguían ahí, además de que esa bruja había sido purificada por Kikyo en cuanto la resucito—Kagome estaba algo tensa y eso se notaba

—¿Entonces no los necesita? —preguntó Keiko confundida

—No necesariamente—negó Shippo—no creo que el cuerpo que encontramos sea del Inuyasha que murió en la guerra—comentó mientras todos fundíamos el ceño en señal de confusión

—¿Qué quieres decir? —le preguntó Kagome

—Cuando veníamos para acá, recordé que en esa guerra hubo un ataque en específico que le rompió el brazo derecho a Inuyasha, pero el cadáver que vimos hoy tenía el hueso sano—nos explicó confundiéndonos mas—a pesar del metabolismo de Hanyou de Inuyasha es imposible sanar un hueso después de muerto, eso me lleva a creer que el Inuyasha que estaba en esa tumba y el Inuyasha que murió en la guerra eran diferentes—

—Es posible que nuestro Inuyasha muriera cuando fue a buscar a Leviatán y que lo que volvió fue...—Kagome se quedó callada

—¿Qué? —preguntó impaciente Botan

—Era un impostor, quizás por eso Colmillo de Acero no le respondía—planteó Shippo

—No comprendo que tiene que ver eso con Leviatán—confesó Kuwabara, la verdad es que yo tampoco entendía mucho

—Naraku tenía la habilidad de cambiar su apariencia, imitando a la perfección a una persona—nos comentó el castaño de ojos verdes

—Así fue como hizo que Kikyo e Inuyasha se atacar el uno al otro hace 550 años, también lo hizo para engañar a nuestra amiga Sango. Leviatán tiene una gran obsesión con Naraku, ¿qué tal si logró obtener esa habilidad? —planteó Kagome haciendo que un escalofrío recorriera mi espalda

—¿No podría ser el mismo Naraku a quien trajo? —preguntó la maestra Genkai mientras Kagome y Shippo negaban

—De haber sido Naraku, ya habría asesinado a Kagome—nos aseguró el castaño—además Naraku no es alguien fácil de manipular, no creo que servir a Leviatán sea algo con lo que obtendría algún beneficio—agregó seguro

—¿Y control mental? —Keiko tenía razón, podría ser controlado

—Control mental, es posible dependiendo de cómo resucite a los muertos—argumentó Hiei

—¿Habías dicho que la tumba de Inuyasha estaba en el monte Kenashi? —pregunté al recordar lo que habían comentado

—Encontramos fotos de estos sujetos, tenemos razones para creer que buscaban cosas para Leviatán—Botan desplegó la carpeta que nos había dado Koenma

—Ese sujeto del origami es el que más aparece, igual que la mujer de plumas en el cabello, la de cabello corto, también hay un sujeto de cabello verde y uno con colmillos pintados en el rostro—les expliqué señalándolos

—Esos son Byakuya de los sueños y Kagura—señaló Shippo

—También Yura Sakasagami, Hoshiyomi y Jakotsu—Kagome también los reconoció

—¿Cómo pudo traer a dos extensiones de Naraku? —preguntó Shippo señalando a la mujer de las plumas y al del origami

—¿Quiénes son? —pregunté señalándolos

—Byakuya de los sueños es capaz de crear ilusiones, tele transportarse, copiar algunos poderes y volar con su grulla; mientras que Kagura puede dominar con su abanico ráfagas de viento y manipular los cuerpos de los muertos—nos explicó el castaño

—Por otro lado, Hoshiyomi es un gran guerrero, Yura maneja cabellos y una espada como sus armas; y Jakotsu tiene una espada que se abre en acordeón simulando una serpiente que debo decir manipula muy bien—comentó observando más imágenes—cuando fue al monte Kenashi pudo ser por el collar de Inuyasha, quizás se lo llevaron junto con el cuerpo que enterraron; el templo que acechaban es mi casa, quizás ya buscaban la urna, pero el otro lugar no lo reconozco—Kagome observaba la imagen de la bodega en el Mundo Espiritual

—No me sorprende, nunca has estado en el Renkai—le expliqué mientras suspirábamos

—¿Pudieron averiguar algo más de los sacrificados? —me preguntó Kuwabara acercándose con una bandeja de té

—No, estoy empezando a creer que Leviatán tiene infiltrados en el Renkai—comenté mi sospecha haciendo que todos me observaran

—También pensaste lo mismo—comentó Kurama—por las fechas de los incidentes y que no fueras llamado a investigar profundamente todos ellos es algo sospechoso, quizás hay alguien que los está encubriendo—concordó conmigo

—Entonces no se puede confiar en nadie—agregó Shippo con seriedad—voy a decirle a Lady Irasue sobre esto, ella quizás pueda conseguir información de otras fuentes más confiables—se ofreció abrazando a Kagome—fue un gusto conocerlos—se despidió dejándonos a todos en un silencio profundo

—¿Ahora que? —preguntó Botan después de un rato

—Podríamos ir al Renkai, Koenma aun quiere conocerte—sugerí mientras Kagome se acomodaba en su lugar

—No creo que sea buena idea por hoy—me respondió tomando su bolso

—¿A dónde iras? —le preguntó Kurama sorprendido

—Voy a quedarme en el hotel de la vez pasada, además, necesito pensar en algunas cosas—respondió comenzando a retirarse

—¿Por qué no te quedas aquí? mi mamá no está—ofrecí esperando que aceptara, ella pareció dudarlo un poco pero después asintió—GENIAL, puedes dormir en la habitación de mi mamá, a ella no le importará—la guie hasta la habitación para que dejara su bolso y volver a la sala intentando distender un poco el ambiente e ir despidiendo a los demás

—Buenas noches Kagome—me despedí para irme a dormir, estaba exhausto

Lago Yubei, 23: 15 p.m.

Yue P.O.V

Leviatán nos había arrastrado a un grupo a este maldito lugar, en lo personal no me molestaba la hora, pues siempre estoy despierto durante las noches, lo que me molestaba era que no podía ir a buscar a la pelinegra que estaba con el grupo de Urameshi, por más que intentaba evitarlo esa mujer siempre volvía, y junto con ella esa necesidad de tocarla, como si dudara de que fuera rea, ¿por qué me producía eso?

—Señor Yue, él es el señor Takemaru—me presento a un sujetó de largo cabello negro y ojos café, no quise darle mucha importancia, pero me parecía conocido de algún lugar

—Amo Leviatán—un sujeto llamó a Leviatán, al voltear me quedé extrañado por la forma en la que me observaba, su rostro estaba desfigurado por una expresión de sorpresa y molestia

—Señor Onigumo, le presento al señor Yue, él se ha unido a nuestro objetivo de aniquilar a los dioses de la muerte—me presentó Leviatán mientras la comprensión se dibujaba en los ojos dorados de ese sujeto

—Comprendo amo, en ese caso, mucho gusto señor Yue. Me disculpo por mi reacción, creí que era otra persona—me explicó mientras me tendía la mano, acción que imité con algo de reservas, algo me decía que no confiara en este sujeto

—Vamos señor Onigumo, enséñenos cómo va el proyecto que le encomendé—Leviatán comenzó a adentrarse a un túnel seguido de Takemaru, Onigumo y otros sujetos más, pero yo me mantuve en mi lugar, después de unos segundos observando mi entorno decidí adentrarme al túnel junto con ellos

—Los preparativos ya están en marcha, las herramientas están en sus respectivos lugares, solo nos falta una sola pieza para dar inicio a la caída de los dioses del Renkai—agregó Onigumo con malicia, mientras sus cabellos plateados se movían al compás de su caminar, por alguna extraña razón me parecía familiar

—Muy bien, ¿qué hay del detective espiritual? —cuestionó mientras Yura se le colgaba del brazo, usualmente, ella complacía las necesidades de índole "intima" de Leviatán

—Nuestro contacto en el Renkai nos informa que ya descubrieron que falta la urna del templo de la sacerdotisa, además de que el príncipe Koenma les entregó la información que tenía disponible sobre algunos de los objetivos, por otro lado, la mujer se está acercando demasiado, probablemente ya sospeche de nuestro otro contacto—informó Yura con una sonrisa, eso si me llamaba la atención, ¿es posible que estuvieran hablando de "esa" mujer?

—¿Hay algo que te cause gracia Yura? —cuestionó Leviatán con intriga

—Ella es vulnerable en este momento—comentó alegremente mientras Leviatán asentía

—Explotemos eso a nuestro favor—declaró continuando con su camino

—Esa mujer no es peligrosa, al menos, no como para adelantar los planes—comentó Takemaru despreocupadamente, en ese momento Leviatán se soltó del agarre de Yura y tomó un collar de perlas de su túnica, mis ojos se abrieron al reconocerlas, eran iguales a la que me dio al momento de mi resurrección

—No la subestimes Takemaru, no quisiera que terminaras como el señor Senaku—señaló una perla negra y quebradiza

—Él desobedeció la orden de no dañar a la chica, pero el sabor de su sangre lo hizo entusiasmarse demasiado—se burló Onigumo

—Como usted ordene amo—Takemaru hizo una rápida reverencia. Después de eso continuamos caminando durante varias horas hasta llegar a nuestro destino

Habíamos caminado durante un largo rato hasta que ingresamos a un manantial oculto, las aguas cristalinas me llamaron la atención, parecían rodeadas de extrañas rocas, pero al acercarme pude ver que no eran rocas comunes, eran calaveras humanas pintadas con sangre, rodeando el manantial había símbolos extraños que le daban un aspecto infernal, y en el centro de este había una urna de aspecto antiguo reposando en una pequeña columna grisácea, con marcas rojas en su contorno

—¿Qué es este lugar? —pregunté extrañado, el olor de la sangre me estaba provocando una extraña sensación de descontrol, deseaba probar el sabor metálico en mi boca, en ese momento una imagen se me presento, la imagen de esa mujer de cabellos negros gimiendo mi nombre mientras yo bebía de su sangre

—¿Se encuentra bien señor Yue? —me preguntó Takemaru mientras un palpitar extraño aparecía en mi pecho

Búscala, bebe su sangre, búscala—la voz de antes me hablaba, pude notar una mirada roja con pupilas azules observándome en la oscuridad de mi mente, los colmillos comenzaron a dolerme, tenía que encontrarla

—¿Cómo la encuentro? —pregunté mentalmente, no me importó sonar desesperado

Déjame mostrarte—me volteé en dirección a la salida dispuesto a salir, pero Onigumo se interpuso en mi camino

—¿Adónde crees que vas? —me preguntó Onigumo cruzado de brazos

Deshazte del Hanyou, ella espera que vayamos a tomarla—me presiona esa voz nuevamente

—Quítate de mi camino—le ordené secamente, no tenía intención de dejar que este sujeto me detuviera, tenía que ir por esa mujer

Fin del capítulo 20

*Shinigami: Dios de la muerte que, a menudo en la cultura japonesa, se plantea como un ser que infringe en el ser humano el deseo de morir; en ocasiones se le presenta como un ser que decide el momento en el que el ser humano muere o como una especie de mensajero o guía que indican el camino a los muertos para ser juzgados por sus actos cometidos en vida

Bueno, este es el final de la maratón, sé que no es lo que muchos esperaban pero bueno, algunas cosas tenían que ser aclaradas. En el próximo capítulo se produce algo que todos están esperando ¿qué será?