El día de ayer te miré triste Recuerdo los momentos que pasamos juntos y lo
en ese momento mi corazón se deprimió un poco
al siguiente día tu mirada me decía algo malo,
no se como decirte,
que cuando paso por el cerro encantado
mis sentimientos se reúnen y solo pienso en ti.
bien que lo pasamos.
Capitulo 19
Decepcion
Minutos pasaron desde nuestra primera discución, y es impresionante como cambio todo en un minuto
Me beso, pero no fue uno de sus tiernos besos, si no que salvaje, como si de mis labios dependiera su vida, casi con violencia. Pero esa violencia me encantaba y mis labios pedían mas.
Sus manos subieron de mis caderas a mi espalda, pasando bajo mi camiseta de pijama, me extreméis cuando sus manos –ahora frías pero suaves –rozaron mi sujetador. Mis manos recorrían sus hombros y su cuello como un escultor hace una obra de arte. El era… maravilloso, completamente maravilloso.
Sabia que esto podía llegar a mas, pero la pregunta era; ¿Estoy lista?
Había pasado tanto junto a el, tantos besos, peleas, conversaciones, caídas, torpezas, estupideces, tonterías pero sobre todo amor. Ese amor que se ve poco, el amor incomparable. No podía separarme de el, de sus exquisitos labios y quería que el fuera el primero.
Y mi respuesta fue fácil: Si, estaba lista.
Y me deje llevar, lo ame lo toque lo abrase y recorrí sus músculos con mis temblorosas manos.
No se en que momento llegamos al sofá donde hace unos minutos había dormido el, solo me di cuenta cuando mi espalda toco su suave superficie.
En unos minutos entre caricias y besos ya estábamos desnudos, y el amor bailaba en el aire.
Estaba completamente segura de que era lo que yo quería, con el que soñé que perdería la virginidad. No es un tema que pensara mucho pero si algo necesario. Me sentí bien, completa, como nunca me había sentido. Ya éramos unos en cuerpo y alma, ya nada nos separaría, nada. En un segundo lo sentí mío, era parte de mi y yo estaba en el cielo, juntos lo tocamos con los dedos.
Lo ame tanto como pude, le entregue todo el cariño que pude, lo bese con una pasión y ternura que yo no sabia que se podían mezclar. Era el, el que yo siempre espere en mi vida.
Yo lo ame, tanto como pude. El era mi vida.
Edward pov.
Nunca pensé que ella fuera tan perfecta, tal preciosa tan… tan bella.
La amo, tanto que yo no se describir mi amor por ella, mi todo.
Fue la noche mas maravillosa de mi vida, si yo bien no era virgen, pensé que si lo era. Nunca, nunca sentí algo así con nadie, así me hubiese gustado que fuera mi primera vez, aunque no fue así olvide la anterior, dejando solo a mi amada Bella.
Desperté con los rayos del sol que pegaban en mi cara. Según pensé deberían ser como las 11 am mas o menos. Gire un poco mi cara y llego a mi nariz un delicioso aroma, el mas maravilloso del mundo. El de mi Bella.
La vista era preciosa, ella dormía tranquila, con una pequeña sonrisa bailando en su cara. La cobija tapaba su delgada figura, dejando sus hombros al descubierto.
La observe como una musa, si, ella era mi musa, mi vida.
Hermosa, simplemente Hermosa.
Acaricie su hombro u luego lo bese, subiendo mis labios por su cuello y finalmente en su boca.
Ella despertó y me miro directamente a los ojos, sonrió.
-Hola –Me saludo, yo le sonreí y le bese los labios
-Hola –dije contra sus labios.
Ella me abrazo y separo sus labios de los míos, apoyo su cabeza en mi pecho y se dio cuenta de que ambos estábamos desnudos. Se sonrojo violentamente y yo solté una risita.
Se separo rápidamente y se cubrió entera con la manta.
-Bella –Le dije acercándome –ya te he visto desnuda, no hace falta que te cubras.
-Pero… me da vergüenza –bajo la mirada –tápate los ojos que quiero levantarme a preparar desayuno
-Bella, ya te he visto –dije divertido.
-Por favor Edward –Suplico mas sonrojada.
Suspire y puse las manos en mis ojos, cubriéndolos sabiendo que no podría evitar mirarla.
Ella se levanto con cuidado y se enrollo en la manta, yo la miraba a través de un hueco de mis dedos y sonreí al ver su hermosa figura –tapada –y a ella tan sonrojada y tierna. Me pillo observándola y se hizo la ofendida
-Edward Cullen, te dije que no me vieras tramposo! –Exclamo divertida
-No he podido controlar mis ojos –Dije con un puchero.
No esperaba su reacción, se lanzo contra mi –literalmente –y me beso con fiereza, una sonrisa bailaba en sus labios. Me tomo por sorpresa pero aun así la apreté contra mi.
El beso fue tierno y largo, se separo de mi cuando ya necesitábamos aire.
-Wow –logre decir
-Wow –repitió –ahora iré a preparar el desayuno.
Se levanto y se enrollo en la manta, se fue al dormitorio y luego salio con su pequeño pijama. Me sonrió y siguió su camino a la cocina.
Yo estaba ahí, petrificado pensando en lo maravillosa que era, me encantaba en todo sentido
Tan linda, tan tierna, todo lo que quise y ahora es mía.
El día paso sin mas acontecimientos, pero anduve todo el día embobado pensado el Bella, en lo maravillosa que era, y Alice se había dado cuenta de todo por las picaras miradas que nos enviaba.
Mañana se iría la primera ronda del campamento, nosotros nos iremos en una semana y estaba completamente feliz de que nos fuéramos a vivir a forks gracias al traslado de mi padre, ahora estaría con Bella por siempre y para siempre
Bella Pov.
-Bella –Chillo Alice con una enorme sonrisa de "Oh-por-Dios!" La mire con los ojos entrecerrados, algo planeaba
-Si Alice? –Dije algo nerviosa, seguro me interrogaría por lo que paso anoche con Edward. Me sonroje de solo recordarlo desnudo, Alice lo noto y su sonrisa se ensancho mas.
-Tienes que contarnos algo? –Pregunto Alice y Rose se puso a su lado con los brazos cruzados
-Yo? –Intente parecer inocente, mala idea –No se de que me hablas –mentí.
-Vamos, soy muy observadora –Dijo Alice con un dedo en su mentón con gesto pensativo –Edward tiene la misma cara que tu desde hoy en la mañana que andan con cara de babosos y ambos se mandan miradas extrañas, como si recordaran algo… -Alice abrio los ojos y creció su sonrisa, bien, capto todo –OH POR DIOS! –Chillo y me miro –Usaron protección? Dios mió! No pensé que lo hicieran! -Chillo emocionada, Rose capto las palabras de Alice y me miro sorprendida, yo estaba mas roja que un tomate
-Oh por Dios Bella –Hablo Rose –Te cuidaste verdad?
-Paren ya! –Grite con un poco de histeria, no me gustaba que mi vida intima se expandiera.
-Ok, hoy te vas a mi cabaña ¡Noche de chicas! Bella, tienes que contarnos todo !Mi hermano ha crecido! –Grito con emoción, no entendía nada, aun estaba roja y moría de la vergüenza, en cuanto a las precauciones…
-Ok Bella, noche de chicas en la cabaña de Alice, ve a buscar tus cosas –Ordeno Rose interrumpiendo mis pensamientos
Rodee los ojos, no quería estar lejos de Edward, lo extrañaría mucho pero nunca ganaría contra Alice –Bien
Salí de la cabaña de Emmett y me fui a la mía, al entrar Edward estaba sentado en el sillón junto al Oso y Jazz jugando videojuegos, en cuanto Edward me vio entrar dejo su mando y se acerco a mi a abrazarme –Te he extrañado –Susurro en mi oído, me causo un estremecimiento pero intente ignorarlo.
Bese sus labios y el me apretó mas contra el –Debo ir donde Alice, ya sabes, Noche de chicas –Dije como si fuera un insulto, Edward se rió.
-Te extrañare, me acostumbre a que durmieras con migo
-Yo igual, pero no se como escapar de las garras de Alice. –Le dije
Suspiro –Yo tampoco.
Después de unas bromas de Emmet hacia nosotros me dirigí a la habitación y cogi lo necesario para la noche. Luego me despedí de Edward –muy efusivamente –y de los chicos y fui donde Alice, Hoy seria una noche muy larga.
Llegue a la cabaña de Alice y estaba todo listo, maniquiure, pediquiure, verdad o reto, comida, películas fueron parte de la noche. Tuve que contar algunas cosas sobre mi pasada noche, obligada claro esta. No recuerdo haber sentido mi cara tan roja como en ese momento, me avergonzó mucho pero Alice me saco información. Eran las 4 de la mañana cuando decidimos dormir.
Acomodamos algunas mantas en la alfombra de la salita y muchas almohadas, dormiríamos todas juntas. Alice dormía al extremo izquierdo, Rose en medio y yo al extremo derecho, mirado directamente la puerta.
Luego de un rato oí las suaves respiraciones de mis amigas, ellas ya estaban dormidas pero por mas que intentaba yo no podía, extrañaba su olor, sus abrazos y sus besos en la noche.
Extrañaba tanto a Edward estando a 2 cabañas de distancia, era como si estuviera en China.
2 horas intentado dormir y nada, mire la puerta con sufrimiento ¿y si intentaba salir de aquí? No podía, Alice me mataría mañana, pero ¿Qué importa si estaré con mi amor?.
Me moví intentado no despertar a Rose ni Alice, me pare con cuidado y comencé a caminar de puntillas hacia la puerta. Antes de girar el pomo me fije de que andaba con pijama, hacia frió así que me puse unos Jeans que encontré que ni siquiera sabia si eran míos pues la luz estaba apagada, Alice se removió un poco y me quede quieta ¿Y si había despertado? Espere unos minutos de pie, totalmente inmóvil pero ella no volvió a moverse. Suspire y termine mi trabajo, me coloque una chaqueta sobre mi pijama y Sali con cuidado de la casa.
Camine entre la silenciosa noche, un poco asustada sin saber por que.
Mi corazón comenzó a apretarse, ¿Mal presentimiento? Corrí hasta mi cabaña asustada, necesitaba un abrazo de Edward ¿Qué pasaría?.
Entre a la cabaña intentado poner una sonrisa, no quería que Edward se asustara por mi cara.
Las luces estaban apagadas, prendí la del salón y vi que la puerta de nuestra habitación estaba cerrada. Corrí hasta ella impaciente, quería besarlo y verlo ya, dormir con mi amado ángel, yo entre sus fuertes brazos.
Abrí la puerta feliz, quería darle una sorpresa. Estaba la luz apagada así que silenciosamente me dirigí a la cama, para despertarlo con un beso. Al caminar tropecé con algo, no se que era pero caí al suelo haciendo que mi caída sonara fuerte.
Escuche a Edward exaltarse y prendió la luz rápidamente, sentía un agudo dolor en mi rodilla pero lo ignore, feliz de estar ya con Edward.
-Isabella? –Se oyo una adormilada voz, pero no era la de Edward, era una mucho mas desagradable y burlona.
Cuando levante la mirada mi sonrisa se borro, mi corazón se quebró en mil pedacitos, mi rostro se descompuso… Esto no podía estar pasándome.
Ahí en MI cama estaba Edward, como siempre tan despeinado y su pecho descubierto. Pero no estaba solo, a su lado posaba una desnuda Lauren con cara de fingida sorpresa.
Edward me miro preocupado, yo lo mire horrorizada, esto no podía estar pasando, no.
Las lagrimas cayeron disparadas por mis ojos, como verdaderas cascadas. Yo que lo ame tanto, que deje que me hiciera suya y el, a la primera me traiciona con la zorra de Lauren. ¿Por qué? Fue lo primero que me pregunte ¿Qué hice mal? Yo lo quería y el lo sabia, el me decía que me amaba y la noche anterior yo le había demostrado todo y el, el me engaña con su ex.
Mas lagrimas caían libre por mis mejillas, ya ni recordaba el dolor de mi rodilla solo mis ojos se quedaron posados en ellos, los que mas daño me han hecho.
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? Mil preguntas atravesaban mi cabeza, me dolía el pecho y me costaba pensar con claridad, ya ni veía por las lagrimas y aun estaba de rodillas en el suelo por la caída.
Todo esto en 1 estupido minuto
Edward me miro a mi, luego a Lauren y se exalto, parecía confundido. Maldito, me decías que me amabas –pensé y nuevas lagrimas abandonaron mis ojos, solloce fuertemente ahogada en mi propio mar de Lagrimas
-No, no, no! –Grite y hundí mi cara en mis rodillas, no me importaba lo que viera Lauren.
-Bella –La voz de Edward sonaba alterada, casi enojada
-NO QUIERO OIRTE EDWARD! –Grite con todas mis fuerzas. Me puse de pie y Edward se quedo paralizado, Lauren también estaba paralizada, con el rostro plagado en el miedo, quizás cual era mi expresión –MALDITO! ME ENGAÑASTE…-Solloce –COMO PUDE CREERTE!
Ya no me importaba el resto, ya no quería saber de nada ni de nadie, quería irme a mi casa, lejos de todo y de todos. Quería huir y correr por los bosques y nunca ser entrada, quería llorar hasta morir seca, quería tantas cosas y ninguna era positiva.
Me gire hacia la puerta sin saber como moví mis pies.
-Bella espera, puedo explicar… -comenzó, típico discurso
-QUE ME EXPLICARAS EDWARD? –grite entre llanto, las piernas me fallaban y el corazón me dolía mucho, puse una mano sobre mi pecho para intentar calmarme, cosa que no funciono. No, no, no –repetía mi mente dolida- QUE FUE UN ERROR? QUE ME HE PEGADO EN LA CABEZA? QUE TU NO SABIAS? QUE TE OBLIGO A ACOSTARTE CON ELLA? –no pude seguir, me derrumbe ahí mismo y caí de rodillas, Escuche sus pasos acercarse y ni rastro de Lauren –ALEJATE! –grite cuando sentí sus manos alrededor de mi cintura, no me hizo caso. Comencé a separarlo bruscamente, lo golpee descargando mi ira, claro que no le hice daño pero quería desahogarme –MALDITO, ME DIJISTE QUE ME AMABAS, ME MENTISTE EDWARD –Mi voz se debilito cuando dije su nombre, me iba de a poco, la vieja Bella se iba .
-Bella, no es lo que tu crees… -Su voz era extraña, casi llorosa, Me aleje de el y me puse al otro rincón de la habitación con mis pocas fuerzas. Saque mi maleta que había dejado abierta por sacar cosas, la puse sobre la cama lanzadora contra Lauren, quien chillo y se paro de mi cama, me voltee a verla y su rostro tenia una expresión de miedo que hasta a mi me asusto.
Desee golpearla, estrangularla, sacar de uno en uno sus cabellos, pero no me quedaban fuerzas, no podía mas. Mi corazón ya no estaba dentro de mi, estaba destrozada.
Comencé a hechar toda mi ropa desordenada en mi maleta ignorando los gritos de Edward y sus intentos por quitarme la ropa, simplemente no quise oírlo, no quería saber mas de el. Quería irme lejos y olvidar, olvidar que mi novio se acostó con su ex en MI cama el día que yo no estuve.
Mares de lágrimas caían por mis hinchados ojos, no lo escuche, no quise.
Tome mi maleta, sabia que la primera ronda de jóvenes se irían hoy a las 6:30
Eran exactamente las 6:25., lo vi en mi reloj de noche que ahora me sentaba horrible. Todo en esa habitación era horrible ante mis ojos, porque ahí estaba el, suplicándome perdón, pero a mi no me importaba el me destruyo, acabo con la dulce Bella que era hace un día atrás, acabo con mi alma.
Como un zombis arrastre mi maleta hasta la puerta, Edward se interpuso entre la puerta y yo, se veía desesperado, fuera de si, angustiado y triste.
-Bella, déjame explicarte –Intente pasar ignorándolo, dejando caer a las lagrimas libremente –Maldita sea Bella, Puedes oírme?! –Ya estaba alterado, no lo mire siquiera, lo empuje y no se como saque fuerzas que pude correrlo de la puerta, Oí a Lauren gritar "Eddie!". Maldita Lauren, ella, mi demonio en este maldito mundo.
El no me quería, el solo me utilizo, ¿Cómo no me di cuenta? ¿Cómo pude creerlo? Porque eres ingenua –me dijo mi mente. No se que le paso a Edward, no quise ni mirarlo por ultima vez. Me iría para no verlo mas, para alejarme de lo que tanto ame y tanto daño causo.
No escuche, no vi, no sentí, no espere. Cogi mi maleta y corrí, corrí a través del campamento con el corazón hecho añicos, con mis ojos hinchados, con mi débil cuerpo muerto en vida. La verdad ya no esperaba nada de nadie, no quería saber de nadie. Solo quería olvidarlo, no quería recordar este maravilloso y maldito campamento.
Me subí al autobús que estaba partiendo, ignore las miradas de todos y camine hasta el asiendo desocupado. Abrase mis rodillas y mire por última vez la ventana. Ese lugar, el que hasta ayer fue el mejor lugar de mi vida, y hoy seria el más estupido error que he cometido. Ya nada era claro como cuando llegue, ahora era borroso y oscuro. Aquí, donde conocí el amor y la decepción, desde ahora ya nada seria igual.
Ok, pueden matarme, pero si lo hacen no podre continuar
se que me odiaran por esot y por mi atrazo, pero asi era la historia :( Ahora comenzara d los 4 años despues, sera todo distinto y una gran sorpresa :O Se que he sido cruel pero comprendanme y no me odien!
Lamento el retrazo, subire cuanto antes
Un besote
pk.-*¨
Tomates, gaseosas, rosas, ideas reviews?
No se como reaccionar en ese momento, Se que mi vida sin ti no será nada igual
ahora que me encuentro en ese cerro
platicando con mi ángel,
le cuento lo mal que me siento.
no podré recorrer el parque sola,
ni podré mirar las estrellas sola,
recuerda como nos mirábamos a los ojos
mis lágrimas derramaban y tu las rejuntabas
