CAPITULO 20

(Pov Karl)

Ella no tardó demasiado en desvanecerse, solté sus manos y sus pies, estaba cansada, aparté el cabello de su cara, la primera vez con una virgen siempre era excepcional pero con ella era diferente, había sentido esa carga en el pecho, una carga que antes no había sentido, mierda... quizás todo esto del matrimonio había hecho que sintiese cosas diferentes por ella... que la quisiese de verdad.

Respiré hondo y la vi, tenía la piel de gallina, así que la cubrí con las mantas. Encendí un cigarrillo y me puse un pantalón, salí fuera de la casa para encontrarme con Hakon que estaba apoyado en una de las paredes del pasillo fumando y con una cerveza en la mano.

-Hola primo- dijo sonriendo-.

-hola-.

-¿Qué tal?-.

-Mucho mejor ahora-.

-Me alegra, de parte mía y de Xinia-

Me dio un sobre y dentro había dos billetes de avión.

-Es una semana en Transilvania, es un destino muy bonito, te sentirás como en casa-.

-Imagino- dije dando una calada a mi cigarrillo- ¿y Xinia?-.

-Está indispuesta, en esta habitación-.

-Entiendo- le miré- primo ¿cuándo supiste que Xinia era la mujer de tu vida?-.

-Fue cuando la vi por primera vez, supe que era ella-.

-¿Y qué sentiste?-.

-Sentí que... por mucho que buscase algo parecido en otras no podría encontrarlo- me miró.- ¿porque me lo preguntas?-.

-Porque creo que me he enamorado de mi esposa-.

-Mierda, eso es muy bueno, pensé que esto era más conveniencia que otra cosa-.

-A mi ella me gusta, mucho...-.

-¿ya sabe sobre tus aficiones?-.

-Algo...-.

-Entiendo, intenta ser... más delicado la próxima vez, eso a veces les suele gustar, las hace sentirse más queridas-.

-Pero es aburrido-.

-pero a ellas les gusta-.

-Lo haré, gracias por el consejo-.

-De nada... que disfrutes de tu esposa-.

-Lo haré-.