El verla en este estado hace que se me rompa el corazón. Pensar que mi propia hija sería capaz de hacer esto, pero debo ser comprensiva, ha pasado por mucho, y todo eso la ha destruido emocionalmente. Si tan solo existiera una pequeña luz, una pequeña esperanza para mi Elichika. Si tan solo nada de esto hubiera pasado, si tan solo hubiésemos sabido que esa loca de Erika vendría a hacer de nuestras vidas un infierno, si tan solo hubiéramos tomado medidas drásticas. Pero ya no vale la pena lamentarse, lo que pasado ya fue, o eso siempre dice mi esposo.
Me encuentro junto a mi hija, un bella joven de cabello rubio y ojos azul cielo. Mi Elichika, ahora duerme gracias a sedantes que le han puesto. Nunca imaginé que llegaríamos a esto. Espero con todo mi corazón que Nozomi-chan pueda revertir esta situación.
Nozo... mi... - Susurra mi hija.
Así que... ella es nuestra única esperanza, ¿eh? - Dije para mí misma.
Me quedé en silencio observando el rostro de mi hija mayor. En verdad es hermosa, delicada y femenina. Comencé a recordar los viejos tiempos, en que era una pequeña llorona que siempre se apegaba a mí o su abuela. Pero ahora todo es diferente, realmente me apena verla así, en este pésimo estado, a veces solo deseo que todo desaparezca, que todo lo que le hizo mal desaparezca, he llegado a desear que la familia Toujou desaparezca, pero luego recuerdo que estas dos chicas no fueron más que víctimas del destino, y que ahora depende solo de ellas el salir adelante.
¿Qué tienes planeado hacer, Nozomi-chan? - Pensé en voz alta.
Ya han pasado unas semanas desde su ataque de histeria, así que solo la sedan por si acaso. No le han permitido salir de aquí, pero ese requisito lo propuse yo, de esa forma no terminarían llevándola a un loquero. He estado aquí junto a ella cada día, tarde y noche, pero asegurándome de no descuidar mi salud. A veces intercambio con mi esposo, pero el no soporta verla en ese estado, así que soy yo la que más pasa el tiempo aquí.
Mmm... mamá...
Elichika, ¿estás despierta?
Mmm... Zzzz...
Hehe, parece que no... - No pude evitar sonreír, la expresión que está haciendo ahora mismo es muy tierna. Me acerco y beso su frente, recibiendo una sonrisa por su parte. - Me alegra saber que aún sonríes, hija...
Ñyya...
¿Eh? haha... mou... - No pude contener la risa, Elichika estaba siendo demasiado tierna en estos momentos. Eso me daba la esperanza de que volverá a ser la de antes.
Ñyaaam... Nozyomi...
Hasta en tus sueños piensas en ella, ¿no?
No te vayas... no me dejes... Nozomi...
"Tiene una pesadilla..." - Pensé.
Nozomi... - Comenzó a sacudirse, a lo que atiné en agarrar su mano. Su rostro se tranquilizó y calmó de inmediato, volviendo a caer dormida. - Nozo... mi... no me dejes...
Acaricié su cabeza con mi mano libre, y sonreí al notar que se había calmado.
Creo que... es tiempo de que veas a Nozomi, mi querida Elichika...
Ñyaam... Nozomi... Zzzz...
Llamo a la enfermera para que se dirija a la habitación.
¿Necesita algo, Ayase-san?
Me gustaría que me dieran el permiso de sacar a mi hija de la habitación...
¿Eh? Pero... la señorita aún está...
Lo tengo claro, por eso necesito el permiso, hay alguien a quien ella debe ver...
E-Entendido, lo iré a hablar con el doctor, por favor espéreme aquí...
La vi salir algo alterada, aunque era común, después de todo el alboroto que provocó mi hija hace unas semanas.
MMm... ¿mamá? - Me volteé y vi a mi hija sentada en la cama, frotando sus ojos debido al sueño. - ¿Dónde estoy?
Estás en el hospital, ¿recuerdas lo que pasó?
Ahh... - Puso su mano derecha en su frente. - Golpeé a un par de enfermeras, ¿no? Romí un florero que hizo que mi mano sufriera leves cortes, y casi me abalancé sobre el médico a cargo de mí... sí, recuerdo todo eso perfectamente...
Al parecer ya estás mejor... me alegra verte, hija...
Igual a mí, madre... supongo que ya era tiempo de recuperar la razón...
¿Estabas soñando algo en específico? Te veías muy feliz la mayoría del tiempo... incluso llegaste a decir "ñyaa" en tu sueño... - Levanté una ceja esperando la respuesta de mi pequeña, quien se sonrojó salvajemente al escuchar lo que dije.
O-Olvida eso, madre... n-no es necesario que lo sepas...
¿Sueño erótico? - Dije pícaramente.
B-Bueno... yo...
Ma~! Me sorprende la verdad... y yo pensé que tu eras la que estaba arrib-
¡Mamá! - Gritó avergonzada, a lo que no resistí dejar salir una carcajada. El doctor entró sorprendido ante lo que estaba ocurriendo, pero sonrió al ver los gestos y reacciones naturales de Elichika.
Al parecer ya se encuentra mejor, señorita Ayase...
Doctor, lamento todos los problemas que le he ocasionado... - Agacha la cabeza.
No se preocupe, aquí estamos acostumbrados a que eso pase... - Se acerca y sienta junto a ella. - Por cierto, ¿cómo se siente físicamente?
Mmm... creo que bien, puedo moverme normalmente... aunque me duele un poco la espalda... - Dijo mientras se estiraba.
Eso es normal, ha estado acostada por mucho tiempo... necesita hacer un poco de ejercicio... ¿le parece si vamos al gimnasio?
P-Pero... si voy allá...
¿Temes encontrarte con Nozomi-chan? - Pregunté.
Sí... tengo miedo... ¿cómo la miraré a la cara luego de todas las estupideces que he hecho?
Cariño, estoy segura que ella entiende mejor que nadie todo esto, además... está igual de ansiosa que tu, y te tiene excelentes noticias... - Sonreí.
¿E-Enserio lo crees? ¿Hay algo que yo no sepa?
No puedo decírtelo, prefiero que sea ella quien lo haga...
Está bien... si tu lo dices...
Entonces está decidido, vamos al gimnasio ahora mismo, Ayase-san...
Entendido, doctor...
...
...
...
Nozomi, hija... ¿cómo te has sentido estos últimos días?
Nerviosa a decir verdad... al fin puedo mover mis pies, pero aún no he logrado estar de pie por más de 5 segundos... - Suspiré pesadamente.
Debes tener paciencia, esto requiere de un proceso bastante largo... además, debes agradecer que serás capaz de volver a caminar... solo ten cuidado...
Lo sé, madre... lo tengo bastante claro...
Me parece, ahora cúbrete, está haciendo algo de frío...
Pero, ¿qué no es hora de mis ejercicios? necesito ir...
Entiendo, déjame acomodarte...
Me subí cuidadosamente a la silla de ruedas. Me aseguré de estar vestida apropiadamente, en este caso, con una cómoda ropa de gimnasia que me ayudaba a no pasar frío. Salí de la habitación seguida por mi madre, pero al momento de acercarme al gimnasio, algo en particular robó mi atención.
A lo lejos, veía a una rubia alta, de ojos color azul cielo, haciendo ejercicio en la trotadora.
E-Elichi... madre... esa es... Elichi...
Ma~... se ve mucho más saludable que antes...
Madre... yo... - Sentí lágrimas correr por mis mejillas. - Necesito...
Ve, estoy segura que se alegrará de verte...
Sí... - Con mis manos temblando, necesité ayuda de mi madre para que me llevara hasta allá. Al acercarme, Elichi aún no sentía mi presencia, por lo que decidí pronunciar su nombre.
E...Eli... c-
¡Nozomi! - Se dio vuelta antes de que terminara mis palabras, y corrió a abrazarme. - Nozomi... Nozomi... Nozomi... - Sentí mis lágrimas y las suyas unirse en nuestros rostros, la rodeé con mis brazos fuertemente, como si se acabara el mundo.
Elichi... Elichi... - Al igual que dos niñas pequeñas, pronunciamos nuestros respectivos nombres mientras sollozábamos. Pude notar a nuestras madres llorando al igual que nosotras, y a nuestras amigas reunirse a nuestro alrededor.
Nozomi... yo...
Shhh... - Cubrí sus labios con mi dedo. - No digas nada aún... solo bésame...
Sí... - Obedeció y en segundos unimos nuestros labios pasionalmente. Sus manos tomaron gentilmente mi cabello, mientras que las mías se dirigieron a su rostro y lo acariciaron suavemente.
Elichi... - Nos separamos en busca de aire.
Nozomi... - Nos intercambiamos las miradas, como si solo bastara eso.
Ejem... lamento interrumpir su encuentro pero... si siguen así esto se transformará en una indeseada exhibición... - Dijo Nicocchi intentando contener su emoción.
Vaya, es la primera vez que lo dices tan amablemente, hehe... - Bromeé.
S-Solo estoy... siendo considerada...
Primero ve a limpiarte la nariz... - Dijo Maki, evitando mirarnos.
Eli... Nozomi... - Umi-chan se nos acercó y abrazó. Sentí un leve llanto provenir de ella, a lo que Elichi y yo correspondimos su abrazo. - No me vuelvan a preocupar de esta manera... par de imbéciles...
L-Lo lamentamos... enserio...
Sobre tu, Eli... nunca más... ¿entendiste? - La abrazó fuertemente. Elichi no resistió y soltó una vez más su pena acumulada.
Lo lamento... en verdad... lo lamento... - Decía entre llanto.
Más te vale... - Umi-chan a penas podía hablar, me provocó cierta ternura verlas así.
Nozomi-chan...
¡Kotori-chan! - Ella me abrazó tiernamente, besó mi frente y acarició mi cabello, mirándome con una tierna sonrisa.
Lamento no haber podido venir a verte...
No te preocupes, entiendo que estaban aún más ocupadas con lo del restaurante... por cierto, ¿cómo van las cosas?
Va todo bien, pero... no hemos podido dejar de pensar en ustedes... - Dirigió su mirada al par de primas aún abrazadas llorando. - Esto es... realmente ... un alivio... - Dejó escapar unas pequeñas lágrimas, tomé su mano y le sonreí.
Kotori-chan... gracias por todo...
Nozomi-chan... - Volvió a abrazarme, pero esta vez llorando.
Chicas... en verdad me alegro que... estén bien... - Dijo Honoka-chan, que aunque no ha compartido mucho con nosotras, al igual que Hanayo-chan y Rin-chan, han estado al pendiente de nuestra condición, algo de lo que estoy muy agradecida.
Gracias a ustedes... por preocuparse de nosotras... - Respondí. Elichi, ya un poco más calmada, se acercó a mí.
Nozomi... ¿cómo estás? - Tomó mis manos y las dirigió a su pecho.
Elichi... me operan en dos días... si todo sale bien... podré volver a caminar... pero te necesitaré a mi lado siempre, no me vuelvas a dejar... no me vuelvas a abandonar... porque déjame decirte algo... - Suspiré. - Yo... te necesito...
Nozomi... - Me besó una vez más. - Te amo... y lamento todo lo que ha pasado... en verdad lo lamento...
Deja de lamentarte... comienza a disfrutar conmigo... pronto volveremos a tener una vida normal...
No, Nozomi... no quiero que vuelva a ser lo que era antes...
¿Eh?
Quiero que sea mejor... mucho mejor... quiero poder protegerte siempre, poder estar a tu lado y ser fuerte... Nozomi... yo...
Elichi, ser fuerte no significa que no tengas que llorar o mostrar debilidad, ser fuerte es la capacidad de superar los problemas con sabiduría y fortaleza en el corazón, tomar decisiones en base a tu bienestar, y considerar los efectos que provocará... por eso, no vuelvas a tomar decisiones sin antes haberlas pensado, o siquiera haberlas compartido conmigo, mucho menos si eso involucra que pierdas la vida... tonta... - Besé su frente. - ¿Entendiste?
Nozomi... sí... lo entendí... - Me miró con tanto amor y deseo, que no pude evitar volver a probar esos finos labios que tanto he amado.
Te amo, Elichi...
Y yo a ti, Nozomi...
Continuará...
Al fin! *-* ajsoasjsa espero les haya gustado el cap :) espero sus comentarios :D
