I'm Back people solo quería decirles pues qué estoy feliz de que la inspiración haya tocado la puerta de mi humilde corazón para poder traerles este capitulo pudre dientes por lo dulce que es...
Este y el capitulo siguiente serán inspirados en All over again de BTR obviooo, por fin pude llegar a los capítulos que dan nombre a la historia, espero que disfruteny pues si algo los quiero y no me hago responsables si vomitan arco iris xD
Enjoy!
I know I tried to not face the truth
Allí estaba bajando del avión me encontraba tan nervioso, junto a mí estaba Jett. Se notaba un poco raro pues no habló en todo el viaje, solo se dedicó a ver por la ventana las nubes por las que atravesamos y el cielo azul, no quise presionarlo a que hablara, la verdad sé cómo se sentía en ese momento. Después de lo que pasó entre nosotros las cosas se tensaron un poco, ya no me molestaba como solía hacerlo, ya no sonreía como que me encantaba ver que lo hiciera.
Al estar en los pasillos del aeropuerto cogí mi celular y le envié un mensaje a Carlitos, no podía evitar sentirme feliz, extrañaba su voz, sus abrazos, sus risas… Sus consejos que me hacían mucha falta en ese momento. En verdad me sentía tan acorralado. No quería ver a Logan en ese instante de cierta forma, no quería enfrentarme con Kendall.
Cuando Jett detuvo el taxi no pude evitar gruñir, no iba a tener una llegada triunfal si iba en un taxi por favor… ¡Soy el gran James Diamond! Llamé al chofer de confianza de mamá y le pedí que fuera por nosotros.
Cuando llegamos a mi casa lanzamos las maletas en el suelo y suspiramos de alivio, miré a alrededor pasó un buen tiempo desde que estuve aquí, sé que suena como si me hubiera ido siglos pero así fue como pasó para mí, el tiempo me transcurrió lento en Australia y la verdad extrañaba el olor de las mañanas de sábado de Minnesota como a rocío y césped mojado.
Mi celular vibró en mi bolsillo pero lo ignoré, tenía que hablar con Jett sobre lo que hicimos en Australia… Sin darme cuenta conectamos nuestras miradas, me encantaba jugar con la química que teníamos, pero no podía seguir haciéndolo. Lo estaba hiriendo y llevándolo al camino de ser como yo antes de querer a Logan. Mi voz se quebró por un segundo.
—Lo… Lo que hicimos en Australia, ¿Se queda allá?— Pregunté un poco vacilante, en serio tratar con eso no era nada fácil y mucho menos con la mirada neutral de Jett traspasándome.
—Sí se queda allá, pero déjame decirte algo… Deja de huir, habla con Logan— Se acercó lentamente, movió su mano directo a mi rostro pero se detuvo a milímetros y solo lo puso en mi hombro y me dedicó una sonrisa—. Dale la cara a la verdad.
Me petrifiqué con sus palabras, él sonrió como un lunático dándome a entender que había logrado su cometido. Abrió la puerta para irse, cuando cogió sus cosas y puso un pie al otro lado de la puerta vaciló un poco e hizo algo que me sorprendió. Besó mi mejilla despacio, creo que olió mi aroma y yo no me quedé atrás para hacer lo mismo con el suyo. Sabía qué hacía mal pero no podía evitarlo si no fuera por mis sentimientos por Logan de seguro él sería el elegido para estar conmigo. Debía admitir que me gustaba un poco pero yo a Logan lo amo y no me inspiraba mal pensamiento como lo hacía Jett.
Después de que Jett se fue, subí todas mis cosas y me entré al baño dispuesto a bañarme y relajarme en la tina antes de ir a ver a Carlos y quizás a Katie.
De alguna manera me las ingeniaría para no ser visto ni detectado por Kenny cuando llegara a su casa.
You take me over and you are my controller.
Me puse a saltar de la felicidad cuando me di cuenta que James había arribado y que pronto iría a verme, en verdad lo extrañaba tanto y me hacía mucha falta con quién hablar, aunque Dak no hizo nada mal el trabajo de sustituirlo un tiempo sé que si no hubiera sido por él los sentimientos que tengo por Kendall me hubieran vuelto loco al punto de tener que llevarme con un siquiátrico para que me diera calmantes.
Adoro los sábados por las mañanas y más cuando estoy en mi habitación con la calefacción a un nivel agradable mirando la televisión y acurrucado a mi almohada favorita. Debo admitir que en ese momento no estaba colocándole cuidado alguno a las caricaturas que tanto me encantan. Estaba pensando en mi hermoso rubio de ojos color verde.
Cerré los ojos me abracé más a mi almohada imaginando que era Kendall, luego comencé a imaginar las cosas que podría decirle si estuviera conmigo justo en ese instante, mis mejillas se calentaron un poco debido a la excitación que sentí, pero no el mal sentido. Solo que imaginarlo junto a mí me hace sentir… Completo, querido y más importante… me hace sentir en el paraíso. Apreté más mi almohada y susurré su nombre.
Al hacerlo la puerta sonó de una manera un tanto estrepitosa para mi gusto, me levanté lentamente pensando que era James, abrí sin pensarlo mientras daba mi mejor sonrisa y al fijarme bien cayó al distinguir a Kendall frente a mí, lucía nervioso, cansado y sexy, así que cogí su mano y lo guíe a la cocina después de cerrar la puerta detrás de nosotros.
Le serví un poco de jugo de naranja que recibió gustoso, podía detectar su nerviosismo y sabía de lo que quería hablar así que le miré para darle seguridad, cosa que funcionó muy bien.
—Lo siento—Dijo suavemente desviando un poco su mirada, se veía tan lindo. Pude escuchar mi corazón bombeando más rápido de lo normal. — No sé en qué estaba pensando cuando dije eso, no debí… Solo perdoname.
—Yo...— No sabía que decir, en parte también dije cosas horribles, no pude contenerme y sacarle en cara que James se había ido por su culpa.
—Me sentí mal. No podía creer haber escuchado de la persona que quiero que soy egoísta y haya dado a entender que soy el peor de los amigos— Dijo mirándome fijamente con los ojos vidriosos, todo se detuvo cuando me di cuenta de lo que había dicho, suspiré sorprendido, abrí mis ojos a más no poder.
— ¿Qué dijiste?— Tenía que cerciorarme, sentí que de pronto mis oídos me estaban jugando una broma.
—Que te quiero, tú me haces sentir cosas que nunca sentí al estar con otra persona, contigo todo es diferente. Pensé que podría llegar a ser una obsesión tonta y pasajera pero no… Yo te quiero de verdad— Aún estaba en shock por las palabras que había dicho, aún estaba allí rogándole a mi cerebro que reaccionara rápido.
Él me miró con una sonrisa triste alejándose un poco de mí, no quería que lo hiciera así que cogí su muñeca lo miré directo a los ojos y cogí su cara entre mis manos para no perderme su expresión al decirle que yo también le correspondía
. —Yo también te quiero y creeme que no eres nada de lo que dije aquella vez. Solo lo dije porque estaba furioso, estresado. Me arrepentí de declararme de esa manera, quería hacerlo más.. Ya sabes, lindo— Me acerqué y acaricié mi nariz con la suya, sentirlo tan de cerca era surrealista, después de que compartimos aquel beso extraño cuando estábamos más o menos ebrios y aquel momento casi íntimo por así decirlo en mi habitación cuando me negó dejar besarlo anhelaba poder llevarlo más lejos.
Por fin hice lo que tanto quería desde hace tiempo, Besarlo.
Al juntarse nuestros labios algo cálido surgió en mí, deslicé mis manos hasta su cuello y profundice más el beso si era posible, él se abrazó fuertemente a mí como si no quisiera dejarme ir, yo también me abracé fuerte de él, por ningún motivo iba a dejar que se separara de mí hasta que me faltara el aire. Todo mi cuerpo ardía, parecía como si fuera morir de la felicidad y excitación, era un sentimiento paradisíaco que nunca experimente. En realidad, con Dak estuvo cerca pero no lo logró. No logró hacerme retorcer como Kendall en este momento con un simple beso.
Me separé un poco de él, sonreí al darme cuenta de que no quería que lo hiciera, abrí mis ojos lentamente, estaba tan desorientado de una manera extraña aún de cierta forma estaba en shock, mi cerebro estaba fundido y puede que suene como un cursi empedernido pero en verdad no llegué a verme en los brazos de ese rubio tan sexy que robó mi corazón desde el primer día. Me encontré con esa bella sonrisa, mis piernas flaquearon así que me sostuve más fuerte de él. Nos miramos fijamente, sentí mis mejillas calentarse quería decirle absolutamente todo lo que se me estaba pasando por la cabeza pero mi estado de aturdimiento solo me dejó decir algo de lo que nunca me arrepentiré.
—Habitación… Ahora— Bajé mi mirada y di un suspiro me acurruque en su pecho, bajé mi mano y la entrelacé a la suya para ir a donde tantas ganas tenía.
Sentí alivio y tranquilidad cuando Kendall se dejó guiar sin protestar de ninguna manera.
Mi espalda tocó el colchón mientras Kendall y yo luchábamos por el dominio en un beso desesperado lleno de pasión ansiedad, nuestras manos nos recorrían libremente y de vez en cuando nos separabamos del otro para mirarnos o simplemente gemir por las acciones llevadas por el otro. La ropa de ambos ya me estorbaba, tomé la iniciativa y comencé a desvestir a Kendall, él me siguió haciéndome lo mismo hasta que todas las prendas quedaron inertes en el suelo.
Los nervios se apoderaron de mí, temblé solo un poco estaba tan ansioso y listo para probar el delicioso manjar que tenía enfrente, sabía que quería lo mismo cuando pasó sus manos por mi desnudo trasero.
Reí juguetón y le empujé para poder quedar encima de él, le robé un pequeño beso. Me miró divertido.
—Tan fiera como siempre— Me dijo en tono seductor y divertido mientras contenía una risita.
Reí también y golpeé su hombro con cariño.
—Espero que te acostumbres— Respondí de la misma manera bajandome de él y colocandome a su lado.
Él se apoyó en su codo para poder mirarme, pude notar un destello de malicia en sus ojos antes de que bajara a besar mi cuello despacio, mientras lo hacía una de sus manos trazó camino hasta mi miembro.
Lo tomó y comenzó a masturbarme despacio, un quejido abandonó mis labios quise evitarlo pero mi cuerpo libraba una batalla la cual era obvio que iba a perder, apreté mis manos entre las sábanas esperando a que eso me ayudara retener mis gemidos pero me fue imposible. Nunca antes me sentí tan sumiso ante alguien.
Comencé a mover mis caderas al ritmo de la mano de Kendall era tan tortuosamente lento mis sentidos estaban a punto de estallar, me miró a los ojos con ese destello de malicia de nuevo, no dije nada solo me dejé sonrojar por su acción y volteé la mirada avergonzado. Estaba indefenso, frágil y tembloroso, lo que hace ese idiota en mí.
Sus labios buscaron a los míos pero le aparté y dejé que se dirigieran a mi cuello de nuevo.
—Kendall… —Mi voz apenas si salió como un susurro, apreté más las sábanas, mi respiración era errática.
—Dime bebé—Susurró sobre mi piel sin detener ninguna de sus acciones, me estaba volviendo loco.
—Voy a...—Cerré los ojos fuertemente jadeante, estaba desesperado quería hablar pero estaba tan saturado en placer que no lo logré—No...
Besó mis labios y con eso bastó para ponerme en el límite, me dejé llevar por mi orgasmo ese delicioso e increible orgasmo. me sentí venir fue fantástico como si me transportara a otro mundo el cual yo no conocía, había tenido relaciones antes pero esa vez fue tan diferente nunca había sentido tanto placer y entrega como en ese instante, parecía como si toda mi energía vital hubiera sido robada.
En serio jamás me imaginé estar en los brazos de Kendall, débil, jadeante, demostrando lo mucho que le quiero, sin más solo dejé que capturara mis labios en uno de los más castos besos que di en mi corta vida. Le miré y me di cuenta que aún no habíamos terminado, me di la vuelta para que mi espalda tocara su pecho.
Él rodeó mi cintura con sus manos, sentí como entró en mí, lo hizo tan despacio que llegué a pensar que jamás terminaría de penetrarme. Al comenzar a movernos el dolor se hizo presente, pero no importó mucho porque quería tener todo de él y podía aguantarlo. Mordió mi cuello cuando terminó en mí, reprimí un gemido.
Esperé unos minutos para hablar en serio el cansancio me ganaba tanto que si fuera posible le hubiera pedido a Kendall que respirara por mí.
—Luego dices que la fiera soy yo— Dije un poco cansado y divertido volteando a mirarlo con una sonrisa, pude notar que estaba igual que yo.
Pasó una mano por mi rostros y puso su pulgar en mis labios, río un poco y me acercó a él para envolverme en sus brazos y yo solo dejé que lo hiciera.
—Te quiero—Le susurré besando pecho.
—Yo también te quiero— Besó mi cabeza con ternura, luego pasó su mano por mi espalda.
Eso me relajó un poco, por fin me sentí completo al escuchar a Kendall decirme eso justo después de que me entregué a él, sonreí ya no cabía de la dicha de estar así con él.
I told ya, I told ya, I'm ready to go again
Me quedé dormido en tina estaba tan cansado por el viaje y pensar tanto si ir o no donde Logan y Kendall, la verdad aún no me fiaba de lo que Jett me dijo. Bueno, quizá fue verdad por un tiempo pero todavía había la posibilidad de que se arrepintieran y volvieran a intentarlo, la sola idea hizo que la piel se me erizara del miedo. Salí del baño dispuesto a alistarme para ir donde Carlos, al buscar en mi closet que ponerme no pude evitar encontrar una foto de Kendall y yo cuando éramos más chicos, sonreí para mi mismo recordando el momento, después borré mi sonrisa recordando nuestra situación.
Sin esperar más cogí lo primero que encontré y salí rumbo a la casa de Carlos para verlo después de tanto tiempo sin hacerlo.
Llegué y toqué la puerta con entusiasmo, sabía que estaba acostado en su cama viendo la televisión para descansar de la larga semana de escuela, era una costumbre que tenía desde siempre o más bien lo conocí. Esperé a que abriera, ya se estaba tardando y eso me preocupaba un poco así que volví a tocar y al cabo de uno segundos un cansado Carlos frotándose los ojos abrió la puerta.
No dejé ni siquiera hablara me abalancé en él en busca de un abrazo, él correspondió y pude escuchar su pomposa risa. Nos separamos y reímos como locos maniaticos, parecía como si nos hubieran obligado a separarnos.
— Te extrañé tanto, sabes todo lo que a pasado desde que te fuiste—Me dijo Carlos emocionado dandome un espacio para que pudiera entrar.
—También te extrañé y pues espero que me cuentes cada detalle y no me menciones a ninguno de los dos—Sabía que me entendería al referirme a Kendall y Logan de ese modo.
—Está bien…
Escuché pasos apresurados en las escaleras, me cuestioné a mi mismo si era la madre de Carlos como siempre corriendo de arriba a abajo para que la casa se encontrara perfecta, luego me acordé que tenía doble turno en el trabajo los Sabados al igual que el señor García.
— ¿James?
Cuando escuché esa voz me quedé petrificado, me preguntaba qué hacía Él en la casa de Carlos usando un pantalon de sus piyamas favoritas, sin camisa y con el cabello completamente revuelto.
Fingí tranquilidad y respondí.
—Hola Kendall...
Por fin! en serio ya era hora de hacerlos encontrar uichh me daban tanta impaciencia porque no querían... ._. Lo siento algunas veces pienso que estoy un poquito loca por hacer esto Lol pero ya qué.. espero que le haya gustado y todo nos leemos en el siguiente capitulo XOXO
*Johana*
PD: Adoro la amistad Kames es tan linda :3 ._. (tenía que escribirlo lo siento)
