Los Últimos días junto a Hermione me habían hecho sentir cosas que jamás había pensado. ¿Qué era todo esto que estaba sintiendo?
Pasaba noches enteras pensando en ella, era algo extraño realmente, no lograba entender como una persona tan odiada por tantos años podía de repente convertirse en una muy buena compañía y muchos menos estar añorando poder rozar sus labios. Pero seguro que esto se debía porque no podía entender esta relación, quizás solo era el hecho de que era justamente Hermione Granger y por eso pasaba mayormente pensando en ella para saber como acercarme a ella.
Aunque prácticamente me estaba engañando…las ansias de verla a cada instante era cada vez más grande.
Tire mi cabeza nuevamente contra la almohada, respire hondo, pase mis manos por la frente despeinando mi cabello más de lo que ya lo tenía, refriego mis ojos y lanzo un bufido casi de fastidio. "Deja de pensar ya en ella" – me dije a mi mismo y me rio.
Me levanto y comienzo a sacarme mi piyama de seda color verde que una vez me supo regalar mi madre y me dirijo al baño, abro la ducha y dejo que el agua corra mientras me saco mi ropa interior y entro en ella dejando que el agua recorra mi cuerpo y aleje mis pensamientos.
El día comenzó con ella en mis pensamientos, luego de una calidad ducha y de dejar todas mis preocupaciones allí salí y me seque, me cambie para dirigirme al trabajo, el cual había abandonado temporalmente.
Me puse mi mejor traje y me subí al vehículo. Conduje hasta mi mansión, en cuestión de segundos ya me frenaba en la entrada de la misma. Me sorprendí cuanto tiempo llevaba sin estar allí, aunque claro nada había cambiado con mi ausencia-
Me dirigí a mi despacho, mientras lo hacia las mujeres iban y venían de un lado a otro. Me sonreían embobadas pero eso ya no me atraía… ¿Qué me estaba pasando?
Entre al despacho y allí encontré a mi amigo sentado en mi silla… sonreí y el me sonrió.
-Por fin haces acto de presencia, Brother – me dijo mientras se levantaba y m estrechaba la mano.
-Aquí me ves… - le dije sonriéndole y sentándome, mientras agarraba la carpeta que tenia en el escritorio. Blaise se ubico en la silla del frente mirándome.
-Tienes que firmar con urgencia esos papeles – dijo indicándome donde.
-¿Para que es? – pregunte mientras comenzaba a leer.
-Bien, en tu ausencia, he tomado decisiones, ya que no atendías mis llamadas en tu móvil- dijo levantándome una ceja y poniéndome una mirada picara y eso me hizo sentir culpable, ya que todo este tiempo había dejado olvidado en mi habitación a este – y he inscripto a las chicas y a la agencia misma en una competencia de modelaje, para hacernos promocionar.
-AH! Bien – dije mientras firmaba los papeles – gracias Blaise, buen trabajo – le dije mirándolo agradecido.
-Guau! Cuanto has cambiado
-¿Por qué?- le dije incrédulo.
-Antes me hubieras dicho que ese era mi trabajo y ahora solo me lo agradeces, eso es un paso grande, amigo – dijo sonriendo- ¿Quién te ha cambiado?- me pregunto.
-¿De que hablas, Blaise?- le dije levantando los papeles y comenzando a leer, haciéndome el desentendido.
-Dejémoslo ahí, luego me contaras – me dijo levantándose y dirigiéndose hacia la puerta a unos metros de llegar se giro y me dijo – tienes que ver a la ultima postulante, necesito que me des tu ojo critico – diciendo esto me guiño el ojo.
-Tu nunca cambias ¿no?- le dije sonriéndole – dime como se llama – le dije tomando mi agenda para asentarlo ahí y no olvidarme de ir a echar un vistazo.
-Almudena- me dijo, giro y susurrando dijo- "ni tu Draco, ni tu" ahora llamare a azula para que arregles tus citas dejadas de lado. – y con esto ultimo desapareció tras la puerta.
Me sonreí y me acomode en la butaca pensando en que podría estar haciendo Hermione.
Pronto se abrió la puerta y mis pensamientos se esfumaron y apareció mi secretaria.
-Muy buenos días Señor, ya se le extrañaba – me dijo mientras se sentaba con su falta corta en la silla donde minutos antes había estado sentado Blaise.
-Hola Azula – le dije mientras la miraba de arriba abajo – estas muy bonita.
-Gracias señor – dijo ruborizándose- bueno, je, bien señor tenemos un itinerario extenso que cumplir, primero debería ver a Almudena es una de las postulantes para el desfile que el señor Blaise organizo y usted debería dar su aprobación. Y también le informo que hace veinte minutos Hermione Granger a pasado a dejarle esto a usted- dijo entregándome una nota. La tome entre mis manos y la abrí leyendo.
"Draco:
Gracias por el maravilloso día de Ayer, creo que has cambiado mucho desde que dejamos el colegio, mis opiniones sobre ti están cambiando… y eso me alegra muchísimo.
Hermione"
Mi pecho se inflo de orgullo y no pude evitar sonreír. Guarde la nota en mi saco y con mas ganas comencé a prepararlo todo para conocer a la muchacha postulante para el desfile.
Me levante y seguí a Azula hacia el cuarto donde Almudena estaba esperando para verme. La verdad que estaba todo muy bien organizado, esto de irme no había afectado en nada la organización de mi empresa…claro compartida con Blaise.
Me sentía muy bien luego de leer el mensaje de Hermione, lo que llevaba que nuevamente estuviera pensando en ella… una vez mas me pregunte si estaba pasándome algo… pero pronto lo comprobaría ya que al ingresar a el cuarto me quede estupefacto ante lo que mis ojos veían.
Era una joven hermosa, de la mas alta belleza, la verdad que muchas envidiarían el cuerpo de esa mujer… y que mujer Dios! Y obviamente mis pensamientos volvieron a ser los de antes y me sentí mucho mejor… cuando le sonreí y ella me devolvió la sonrisa con una mirada picara.
La verdad que ella no pasaría de mi… ¿tenia que ponerla a prueba o no? y mis pensamientos se llenaron de su imagen. "Blaise tiene razón…Jamás cambiare" - me susurre mientras caminaba a darle un beso a la muchacha y a presentarme
-Hola – le dije cordialmente mientras besaba su mejilla – Almudena ¿verdad?
-Así es señor y por fin lo conozco, me han hablado tanto de usted que moría por conocerlo – me dijo con una voz seductora.
-Espero que le hayan hablado muy bien de mí – dije y mire a mi secretaria la cual me sonrió.
-No cabe duda de eso – me dijo guiñándome el ojo.
-puede retirarse – le dije a azula mientras tomaba la mano de la señorita y la llevaba hasta el centro de la habitación.
-dígame señor que debo hacer y con gusto lo hare, verdaderamente quiero estar en esta agencia y trabajar para usted.- me dijo sentándose muy seductoramente en el amplio sillón… mis hormonas se subieron al cielo ante aquello.
-MMM…tentadora la propuesta de ser tú guía – le dije y acaricie su mejilla y ella tomo mi mano y beso uno de mis dedos. En ese momento la agarre sin pensarlo, tome su cuello y la atraje hacia mi, rose sus labios y la bese recostándola en el sillón y colocándome encima de ella… era una mujer ardiente y estaba a punto de comprobarlo.
Ella emitió un gemido el cual tape con mi boca mientras sonreía y sentía como sus manos se dirigían a mi más preciado amigo. Un ardor comenzó a recorrer mi espalda y no pude evitar atacar su cuello…
Nuestros labios luchaban mientras nuestras lenguas se entrelazaban intentando que la pasión que se había encendido no se apagara.
Coloque mis manos en su cintura atrayéndola mas a mi… pudiéndola sentir… besaba su cuello mientras mis manos subían su falda y tocaba sus muslos.
Subí lentamente mi mano hasta llegar a su pecho y acariciarla mientras sentía como ella me desprendía mi camisa.
Desesperadamente mis manos recorrieron su cuerpo comenzando a desvestirla… la quería…la quería para mi… saque su blusa y tire su falda a un extremo de la habitación, quite mi cinturón con su ayuda y pronto estuvimos ambos semis desnudos solo nuestra ropa interior quedaba…
La agarre con fuerza y la atraje a mi… bese su cuello desenfrenadamente y tome posesión de su boca.
La gire para quedar frente a su espalda sintiéndola sobre mi, se movía tan seductoramente que ya no podía aguantar mas… mis manos estaban posadas en sus pechos y mi boca recorrían su cuello mientras me aferraba mas y mas a ella.
Pronto se giro para poder besarla en la boca pero me quede estático… no era la muchacha sino Hermione… mi corazón se acelero… ¿Qué me estaba pasando? Cerré los ojos fuertemente y los abrí una vez más pero allí seguía Hermione sonriéndome… y mirándome inquisidoramente.
-no podía ser posible! No justo ahora- me dije y me separe de la muchacha dirigiéndome al baño.
¿Estaba perdiendo mi hombría? Como podía ser esto posible… porque ella se había cruzado de esa manera en mis pensamientos.
-¿Estas bien? – escuche como Almudena me llamaba.
-Si, si estoy bien… lo dejemos para otra ocasión, me acorde que tengo lago importante que hacer – le dije y sentí como bufando la muchacha recogía las cosas y se marchaba. Y me quede sentado…allí con mis pensamientos dándome vueltas. ¿Cómo puede ser posible?
CONTINUARA!!
bueno espero que les haya gustado!!
jeje
besotes
y firmen bien boniiito!
las QUIERO
y bienvenidas a las nuevas seguidoras!!
gracias por estar!!
Guishe
