Disclaimer: Los personajes son de Stephanie Meyer, la historia es mía al igual que los personajes que invente.
Gracias a todos por sus reviews y por tomarse un momento de su tiempo para leer mi historia :)
Espero disfruten el capitulo, los veo mas abajo =)
-Bella… asegúrate de despedirte de todos, no podrás ver a tu familia en al menos un año o mas hasta que puedas controlarte, recuerda que serás una neófita y la mayoría de tus amigos y familiares son lycans y humanos, no querrás lastimarlos- me quede helada ante eso, ¿Despedirme?, no vería a mi hija en mas de un año, ni a papá ni a Jake, no se si podría soportarlo, asentí antes de despedirme de ella y salir de ahí, tenia mucho que pensar y hacer, arranque el auto y comencé a conducir, después de un par de horas, ya no sabia ni donde me encontraba, solo sabía que estaba ya muy lejos de Forks, necesitaba pensar un poco, necesitaba alejarme de todo esto para aclarar mi mente, cuando estuviera lista para afrontar todo y hubiera decidido que haría, volvería, pero en este momento…necesitaba pensar y estar a solas.
Bella's POV
Sentía una enorme opresión en el pecho, como si mi corazón latiera con dificultad, como si el aire quemara mis pulmones, mi cuerpo era una maraña de emociones y pensamientos encontrados, ¿Cómo seria capaz de elegir entre mi familia y el amor de mi existencia? ¿Cómo podría afrontar una vida envejeciendo, cada vez marchitándome más cuando todos a los que amo permanecen igual de hermosos y jóvenes, congelados en el tiempo como perfectas estatuas?
Sintiendo que simplemente no podía seguir conduciendo sin que terminara estrellada contra un muro, me orille junto a un bosque y baje del auto, tan pronto como lo hice mis rodillas cedieron dejándome caer al suelo, mientras me apoyaba sobre las palmas de mis manos, mi respiración era errática, casi salvaje, sentía que me faltaba el aire, me arrastre hasta un árbol y me recargue contra el, no podía más, era como si el mundo se me viniera encima, sin darme cuenta comencé a gritar, era un grito desgarrador, lleno de todo el dolor y tristeza que sentía, todo lo que había acumulado esos 16 años, grite con todas mis fuerzas hasta que mis pulmones ardieron debido a la falta de oxigeno.
Tome aire y comencé a sollozar, pasaron varios minutos y mis sollozos no disminuían, no podía detenerme, simplemente necesitaba sacar todo lo que tenia dentro, todo ese dolor que sin saber como había soportado tanto tiempo.
Llore hasta que mi cuerpo se canso y mis ojos quedaron secos, incapaces de derramar una lágrima más, sumiéndome en la inconciencia del sueño.
Me desperté completamente desorientada, no sabía donde estaba ni como había llegado aquí, solo sabía que tenía un terrible dolor de cabeza, y ahí fue cuando recordé todo, incluyendo la más segura causa de mi insoportable dolor de cabeza, y esa era el haber gritado y llorado hasta quedar inconsciente.
Me talle los ojos con las manos intentando despejarme un poco, el cielo comenzaba a oscurecerse, la luna ya podía apreciarse entre las nubes rosadas que eran levemente iluminadas por los últimos rayos de sol, mientras las primeras estrellas comenzaban a hacer su aparición en el cielo.
Suspire y acomode un poco mi cabello, era hora de regresar a casa, a pesar de no haber decidido nada, y de encontrarme aun mas confundida que antes, tenia que regresar, no podía huir, tenia que enfrentarme a la realidad, y tomar una decisión.
Me sobresalte al escuchar una risa proveniente de entre los árboles, la risa había sido encantadora y a la vez completamente aterradora, como la risa de un ángel antes de ser desterrado del cielo.
Me levante del suelo y me gire hacia todas direcciones, intentando encontrar de donde provenía tan magnifica risa. De pronto la risa se hizo nuevamente presente, esta vez pudiendo identificar que era una risa femenina, llena de magnificencia y una palpable crueldad en ella.
De pronto de entre la oscuridad de dos árboles una delicada silueta comenzó a hacerse lentamente visible, dejando apreciar en tanto se acercaba cada vez mas un cuerpo claramente femenino de delicadas curvas y una exuberante melena rizada, que aun con la tenue luz que quedaba se apreciaba su radiante color rojo, mi corazón latió a mil por hora al poder apreciarla más, sus rizos largos y su leoninos y delicados rasgos.
-Victoria…- susurre apenas audible, aunque sabía que ella seria capaz de escucharme.
Y así fue, tan pronto como pronuncie su nombre, sus labios se curvaron en una aterradora sonrisa, dejando a la vista sus blancos dientes.
-¿Que tal Bella? Es bueno saber que aún me recuerdas- dijo en tono burlesco mientras se acercaba aún más, yo permanecía estática, incapaz de moverme siquiera unos centímetros, era como si mi cuerpo estuviera paralizado, aunque en realidad no importaba ya que de poco serviría, aunque intentara escapar ella fácilmente me atraparía y seguro eso solo empeoraría las cosas. –No sabes cuanto tiempo estuve esperando este momento, fueron 16 largos años de espera, pero se que valdrán por completo la pena- su tono de voz lleno de malicia y burla dejaba en claro que yo no saldría con vida de esto.
Suspire resignada, después de todo, siempre había sabido que mi vida terminaría de una forma horrible, simplemente estaba predestinado a ello, no era una persona que se pudiera llamar con suerte.
Simplemente permanecí callada observándola con detenimiento mientras ella me inspeccionaba caminando a mí alrededor.
-¿Qué no piensas correr? ¿O pedir ayuda?- pregunto en tono de burla mientras una sonrisa sarcástica se posaba en sus labios.
-¿De que serviría? Ambas sabemos que me romperías el cuello antes de siquiera intentarlo- dije en tono neutral, no dejando que todo el miedo que sentía saliera a flote, pero esa era la verdad, por dentro moría de terror, no miedo a morir, si no ha hacerlo antes de haberme podido despedir de quienes amo.
Su estremecedora risa lleno de nuevo el sepulcral silencio del bosque, el cual era como si temiera a esa presencia extraña en sus dominios, no se escuchaba ni el débil sonido de los grillos, todo era un aterrador silencio.
-En eso tienes razón, creo que te subestime, no eres tan tonta como lo creía- se burlo pero sus palabras no causaban ninguna ofensa en mí. –Sabes… hace 16 años estuve a punto de matarte, pero cuando vi que tenias esos perros que te protegieran supe que tendría que reunir ayuda, entonces lo supe, el te había abandonado, el se había aburrido de su mascota…- cerré los ojos por unos segundos encogiéndome por el dolor que sus palabras provocaban en mi pecho, haciendo que el agujero que creía ya cerrado se desgarrara aún más.
–Así que decidí olvidarme de ti, no tenía caso desperdiciar mi tiempo contigo cuando lo que quería era que él sufriera como yo lo había hecho cuando mato a mi James, entonces lo seguí por todo el mundo, por alguna razón el jamás noto mi presencia, quizás porque siempre mantenía una prudente distancia y porque jamás pensaba con anticipación lo que haría, de esa forma su enana hermana no me vendría venir cuando el momento llegara.- Escuche sus palabras y sentí mi sangre hervir de enojo, mis manos se cerraron en puños, sintiendo como la ira me invadía, ella había pasado 16 años cerca de mi Edward, y la envidiaba por eso, y no solo eso, ella estaba cerca de él para destruirlo, y eso no se lo perdonaría jamás, no soportaba la idea de alguien queriendo lastimarlo.
-Los años pasaban y el no daba señal de fijarse en alguna otra humana o vampira, creí que por fin lo tenía cuando visitaron a un clan casi tan grande como el suyo, donde una vampiriza llamada Tanya actuaba con obvio interés a él, pero él jamás le correspondió, algo extraño ya que ella era bellísima… jamás entender que fue lo que vio en ti, no eres mas que una insípida humana, y tu olor no es distinto a de cualquier otro humano- dijo mientras tomaba uno de mis mechones entres sus dedos, quería gritarle que se callara, que simplemente me matara de una vez por todas, pero las palabras morían en mi boca antes de siquiera encontrar mi voz.
-Así que continúe esperando, ocultándome en la oscuridad, bebiendo apenas lo necesario para no ser descubierta, y entonces, finalmente después de tantos años, regresaron a Forks- soltó una risa burlesca –Vaya que la vida ama la ironía, pues el muy tonto finalmente fijo su atención en alguien más, una humana, y quien más si no la hija de la mismísima Bella- río de nuevo causando que un escalofrío recorriera todo mi cuerpo –Entonces decidí terminar con la vida de ella de la manera más dolorosa y cruel, pero antes de que pudiera planear mi estrategia, se encontraron y entonces supe que el aun te amaba, pero al parecer tu estabas muy feliz con tu pulgoso, así que decidí verlo sufrir un tiempo antes de terminar con tu vida- su sonrisa era escalofriante, pero dentro de mi, un animal rugía furioso, ella quiso lastimar a mi hija y además de aun querer dañar a Edward.
-Espero que estés preparada porque créeme esto no será nada placentero…para ti- se acerco aún más a mi, fijando su rojiza mirada en la mía mientras esa sonrisa burlesca continuaba en sus labios. –Ahora, haremos esto a mi modo, he esperado esto demasiado tiempo y ahora quiero disfrutarlo lo más posible así que…corre- susurro esta ultima parte mientras yo la observaba confundida.
-He dicho…corre- dijo esta ves con un tono de molestia
-¿Qué corra? ¿Para qué? De cualquier forma vas a matarme, no puedes simplemente hacerlo- dije en un tono se suplica, estaba cansada, solo quería que esto terminara, su mirada se torno oscura y sentí como mis manos que aún estaban en puños temblaban ligeramente.
-Si no quieres que después de esto vaya por tu pequeña hija y la torture hasta la muerte harás lo que yo digo...-
-Te atreves a tocarla y te juro que…-
-Entonces…corre- dijo interrumpiéndome, y eso hice, comencé a correr, con todas mis fuerzas, que no eran muchas, estaba agotada.
Corrí entre los árboles causándome varias raspaduras y cayéndome un par de veces, a lo lejos escuchaba su voz contar lentamente, de 10 hacia atrás, cada número se acercaba más a mi final, a mi muerte.
Cuando finalmente llego al 1 apenas tuve tiempo de parpadear cuando ella ya estaba frente a mi, y esa sonrisa parecía no querer abandonar su rostro.
-Eres muy lenta niña- dijo antes de lanzarme contra un árbol, casi podría jurar que mi columna se había roto –Levántate- me ordeno en tono demandante y con dificultad lo hice, manteniéndome apoyada contra el árbol.
Me hizo una seña para que me acercara a ella y de nuevo obedecí, camine lentamente, tratando de soportar mi propio peso.
Al estar lo suficientemente cerca levanto su mano y me abofeteo, fue tan fuerte que por poco y me rompía el cuello, pero lamentablemente no fue así.
De nuevo su maliciosa risa resonó entre el sepulcral silencio de la noche.
Me ordeno correr de nuevo, esta ves me caí y lastime vas veces debido a que la noche ya había hecho por completo su aparición y lo único que iluminaba mi camino era la tenue luz de la luna y las estrellas.
Esta vez no contó, simplemente apareció frente a mí y me estrello contra un árbol antes de romper mi brazo y mi pierna, grite de dolor, quería que esto terminara ya, quería simplemente morir.
Aun continuaba gritando cuando me tomo del brazo que solo tenia unas raspaduras y me lanzo contra otro árbol, quería pedir ayuda, quería llamar a Edward o Jake pero sabía que no podía, lo último que quería era que ella les hiciera algo, jamás me lo perdonaría.
De pronto sentí un liquido tibio caer por mi antebrazo, levante el brazo para observarme y note que sangraba, en menos de medio segundo Victoria estaba a mi lado con los ojos aún mas ennegrecidos y aterradores que antes.
Un profundo gruñido salio de su garganta y entonces supe que por fin mi agonía terminaría, por fin podría descansar.
Sus dientes se clavaron en mi brazo, y cuando creía que por fin todo terminaría una enorme agonía empezó, ahí donde sus dientes tocaban sentía como si quemara, como si mi piel estuviera en llamas.
Comencé a gritar, ya casi sin fuerzas, cada vez me debilitaba más debido a la perdida de sangre.
De pronto, sus dientes ya no tocaban mi piel, pero el fuego seguía ahí, mis ojos eran ya incapaces de ver claramente en la oscuridad del bosque, solo vislumbraba sombras moviéndose a una gran velocidad, unos gruñidos resonaron, y de pronto escuche unos aullidos.
Quería gritarles que se marcharan, que dejaran que me matara y que ellos se pusieran a salvo, pero era incapaz de formular una sola palabra, solo gritos de agonía salían de mis labios.
De pronto algo frío toco mi piel, y me sentí agradecida, ya que era como si mi cuerpo entero estuviera en llamas, sabía que era él, su tacto era el único que provocaba que placenteras descargas recorrieran mi cuerpo, aún cuando una terrible agonía me embargaba.
-Bella, amor vas a estar bien, te lo juro- su voz sonaba rota y llena de una profunda tristeza, ¿Por qué estaba triste? ¿Acaso algo le había ocurrido a Jake?
-Edward…- lo llame intentando contener mis gritos, pero me era imposible, cada vez el fuego crecía más y más, quemando cada parte de mi cuerpo, era como si en lugar de sangre por mis venas corriera fuego. –Edward por favor mátame, has que pare- le suplique entre sollozos y gritos de dolor.
Lo escuche comenzar a sollozar, seguro se sentiría culpable por no haber estado ahí conmigo, lo conocía muy bien, así que junte todas mis fuerzas y cerré mis labios, no quería que el sufriera por mi causa.
-Bella te prometo que pronto terminara- me consoló aun con su voz cargada de tristeza y desesperación, mientras que su mano acariciaba suavemente mi rostro.
-¿Por qué no haces algo para detenerlo, acaso quieres que se transforme?- era la voz de mi Jake, el estaba bien, quise decirle que todo estaría bien, que no tenía porque preocuparse, que yo soportaría este dolor, que estaba feliz de que se encontraran a salvo pero si habría mi boca solo gritos saldrían de ella.
-No puedo, es demasiado tarde, la ponzoña esta ya esta en todo su cuerpo- respondió Edward con odio y desesperación en su voz, no soportaba que el sufriera de esa forma.
-¿Cómo que no puedes? ¿Entonces solo nos queda esperar?- pregunto alguien más, era mi Sarah, ¿Qué hacía ella ahí? ¿Acaso ella había luchado también?, ¿Como pudo permitirlo Jake? Pudo haber resultado herida.
Después de eso ya no escuche ningún sonido, solo dos respiraciones calmadas, de pronto el fuego creció, sentía como mis huesos rotos se reacomodaban de la manera más dolorosa posible, y como mi corazón latía increíblemente rápido, tanto que dolía.
Cada segundo el dolor aumentaba y simplemente no pude soportarlo más, comencé de nuevo a gritar, desesperada por el dolor, sentía mi cuerpo pesado, no podía moverme, y yo solo quería que apagaran el fuego que me consumía de a poco.
-Bella…- me llamo Edward intentando calmarme –todo estará bien, ya pronto terminara- su voz sonaba aun preocupada pero encontraba en ella un tono de asombro.
-¿Qué sucede?- preguntó Jacob
-Esta pasando demasiado rápido, normalmente la transformación tarda 3 días, pero con ella, ya casi termina- dijo asombrado Edward y yo agradecí al cielo, sería incapaz de soportar esto 3 días. –Quizás debido a que su corazón estaba acelerado por la lucha eso ayudo a que la ponzoña se distribuyera más rápido por su cuerpo.-
Grite con todas mis fuerzas cuando sentí que mi corazón estaba ahora en llamas y a punto de ser consumido.
Y de pronto, se detuvo, todo el dolor, todo el sufrimiento, todo se detuvo, ya no escuchaba, oía, ni olía nada, solo estaba yo en una profunda oscuridad, incapaz de moverme, pero finalmente en paz y agradecida de que por fin la muerte me hubiera alcanzado.
Edward's POV
Bella se había marchado, y sabía que tenía que darle un poco de tiempo para pensar y con suerte reconsideraría todo el asunto de la transformación, no quería ser yo quien le quitara el alma a un ángel, pero de ser la única forma para mantenerla a mi lado, lo haría, aún si eso me condenara más al infierno.
Decidí volver a casa y esperar a que ella estuviera lista para hablar, al llegar de inmediato supe que Alice me ocultaba algo, ya que en su mente podía escuchar como cantaba entonadamente el himno nacional de Francia, seguro Bella le había pedido que la transformara, pero eso no me molesto, ya que si ella en verdad lo quería, yo mismo lo haría, no volvería a perderla, no cometería el mismo error dos veces.
Un par de horas pasaron y aun no tenía noticias de Bella, comenzaba a preocuparme por ella, pero sabía que si algo ocurría Alice lo vería.
Me senté en el piano y comencé a tocar esa melodía que había pasado los últimos 16 años evitando, una nana, su nana.
Sabía que era el ser mas egoísta del universo, pero si para estar con ella tenía que condenarla a esta vida lo haría, siempre y cuando ella lo quisiera.
De pronto escuche como algo de vidrio se rompía en la cocina, la única a la que podría caérsele algo era Alice y solo cuando tenía una de sus visiones, así que preste mayor atención a sus pensamientos, y entonces la vi…
Gruñí instintivamente y salí a toda velocidad de la casa mientras pensaba en decirle a Alice que llamara a Jacob, sabía que ella lo vería y lo haría.
Corrí tan rápido como me era posible, pero aun así no fui lo suficientemente rápido, Bella estaba bastante alejada de Forks, y cuando finalmente llegue victoria se encontraba bebiendo de su brazo mientras mi Bella gritaba desesperadamente, le gruñí amenazadoramente haciendo que ella desviara su vista hacia a mi, me acerque rápidamente y la lance contra unos árboles.
De pronto Jacob estaba a mi lado, transformado en lobo y justo a mi otro lado un lobo más pequeño y de completamente blanco, era Sarah, ambos se abalanzaron contra Victoria y le arrancaron los brazos son una mordida, entonces me lance sobre ella arrancando su cabeza de una vez.
Terminaron de desmembrarla y después se fueron entre los árboles y regresaron otra vez como humanos y vestidos Jake con un short de mezclilla y Sara con un sencillo vestido, se acercaron de nuevo a los restos y les prendieron fuego, mientras yo me acerque hacia donde se encontraba Bella gritando desesperada.
-Bella, amor vas a estar bien, te lo juro- dije desesperado mientras acariciaba de su rostro, quise succionar la ponzoña, pero era demasiado tarde, podía escuchar como la densa ponzoña recorría sus venas, era inevitable ahora.
-Edward…- escuche su hermosa voz llamarme, cargada de tristeza y dolor, todo esto era mi culpa, no debí dejarla sola, creí que después de tantos años sin rastro alguno de Victoria ella simplemente lo había superado, o quizás estaba muerta, pero que tonto fui, debí saber que un vampiro jamás olvida.
Me quede ahí consolándola, mientras Jacob y Sarah me hacían preguntas, estaba dispuesto a transformarla, a hacerme a la idea de que ella fuera como yo, pero no de esta forma, no así.
Los minutos pasaban y me parecían eternos, solo quería que esto terminara, pero sabía que aún faltaba mucho para eso, y mi Bella parecía estar sufriendo cada vez más.
De pronto me di cuenta de que podía escuchar la ponzoña recorrer por completo su cuerpo, al parecer la transformación tardaría menos de lo normal, y le daba gracias a Dios por eso.
De pronto ella dejo de gritar, creí que ya todo había terminado, pero aun escuchaba su corazón latir frenéticamente, lo que significaba que aun estaba sufriendo, y yo no podía hacer nada más que sentirme impotente por no poder aliviar su dolor.
Comenzó a gritar de nuevo esta vez mas desgarradoramente, quería hacer que Victoria sufriera, que pagara caro por lo que mi Bella estaba sufriendo, entonces su corazón latió aun más rápido y de pronto… se detuvo, ella permanecía inmóvil, sin respirar, sin respirar, era como una estatua, y los cambios en ella eran notorios, su ya blanca piel era más pálida aun, y notaba la dureza en esta, increíblemente se veía aun más hermosa que antes, y eso jamás lo creí posible.
Me preocupe cuando pasaron varios minutos y ella seguía inmóvil.
-Bella… ¿Puedes escucharme? ¿Bella estas bien?- la llame preocupado, temiendo que las cosas no hubieran salido bien.
Hola a todos ^^
Se que tarde bastante en actualizar esta historia pero... más vale tarde que nunca :)
Creo que me llego un poco de inspiración ^^ benditas sean las vacaciones jaja, espero poder actualizar de nuevo muy pronto, ahora que estoy relativamente libre ^^
Espero les haya gustado este capitulo, ya falta muy poco para el final D: T.T
Bueno eso es todo por ahora ^^
Les deseo un feliz cumpleaños a todos los que cumplan o hayan cumplido recientemente y a los que no pues feliz no cumpleaños :)
Y si a ustedes también les dan vacaciones de semana santa pues felices vacaciones y disfrútenlas mucho ^^ que ya buena falta nos hacían.
Besos, Luna ^^
