Hola mis queridas seguidoras ¡he aquí el capi 20 de nuestro perverso fic! Espero lo disfruten.

Son un poco mas cortos ¡lo siento! ¡Pero ya vamos en las semi finales!

Disfruten el capítulo, actualizaré al siguiente en cuanto pueda.

Todo personaje que no conozcan es mío. Si lo van a usar, avisen.

¡Denme mas ánimo con un inestimable REVIEW!

Saint seya es propiedad de Masami Kurumada, yo solo le doy vida sus personajes.

Las 2 caras de Fleur.

Alberich estaba ayudando a Mistyc en la enfermería –así que Saga y el antipático han caído. Dijo sin mas, Mistyc asintió cuando una luz blanca envolvió todo el salón y un desnudo Hagen apareció en el salón con su armadura al lado, Alberich miró la situación.

-oh diablos. Dijo mientras corría hacia el y lo examinaba, Mistyc corrió muerto de la curiosidad –no tiene daño en sus partes blandas. Dijo Alberich, suspiró – no están rotas ni quemadas, solo golpeadas por un ataque cósmico. Mistyc examinó en profundidad –yo no diría, en todas sus partes blandas. Dijo con asombro, Alberich levantó las cejas intrigado por el comentario de su compañero, el cual le señaló el problema visiblemente perturbado.

-di, diablos, que Lucy nos deje en el infierno. Dijo Alberich con los ojos como platos, Mistyc rió.

-que insulto tan suave, yo hubiera dicho mil cosas peores, esto le debió doler mucho. Alberich asintió –a trabajar. Dijo sin mas reparos.

Milo y Doko llegaron a el Cairo –que calor tan sofocante. Dijo Milo –he sentido peores. Dijo Doko –no lo pongo en duda. Dijo Milo mirando la sempiterna arena que como oro granulado bañaba el desierto a lo lejos, miró el río del cual, al igual que la isla poseía su nombre, sonrió.

-tenía 6 meses sin venir. Doko lo miró interesado –vine con Camus para hacer el recorrido del antiguo Egipto. Explicó Milo de manera natural, el otro asintió.

-andando. Dijo mientras señalaba el dragón que con una luz azul brillaba a lo lejos, Milo miraba a todo y cuando sus ojos enfocaron el dragón apuró el paso –Isaac. Dijo mirándolo, el joven miró al caballero confundido.

-disculpe, pero yo no lo conozco. Milo sonrió –claro que si. Dijo con alegría, el joven peli verde negó –por supuesto que si, querido Isaac, una navidad en Rusia. Dijo Milo y los ojos del general de Kraken se perdieron en un recuerdo.

FLSH BACK.

Isaac miraba junto a Hioga el palacio del zar –es grandísimo. Dijo Isaac, Hioga asintió –así es. Dijo emocionado –pasaremos las navidades en el lujo en el que viviremos cuando seamos caballeros. Dijo Hioga –si, será divertido. Dijo Isaac –maestro. Llamó el pequeño niño al santo de Cristal que lo miró mientras al igual que sus discípulos recorría con los ojos el palacio del zar –si tenemos derecho a lujosas casas, autos y cosas así ¿Por qué en la aldea vivimos en cabañitas? El sonrió.

-tienen derecho a todas esas cosas porque los dioses están rodeados tanto de prosperidad material como de prosperidad espiritual, pero en las condiciones de las misiones, cuando hay que pasar inadvertido, se debe vivir en ocasiones como los habitantes de la clase media o la clase baja en su defecto y en los entrenamientos, en ocasiones se les hace experimentar eso, para que cuando ustedes deban hacer una misión, sepan comportarse en los círculos inferiores al que se mueven regularmente. Isaac asintió –maestro ¿Qué esperamos acá? Preguntó –al maestro Camus y a su hermano Antoin. Respondió, Hyoga miraba la calle - ¡haí están! Exclamó mientras miraba - ¿Quién es ese hombre? Preguntó Isaac al mirar al gemelo de Camus, Antoin, quien llevaba una flauta transversa en la mano derecha, otro joven estaba allí, de cabellos y ojos azules - ¿el quien es? Preguntó Hyoga –es el señor Milo de Escorpio. Dijo el maestro cristal, Antoin se acercó a Cristal corriendo y una vez saludado al hombre con 2 besos en las mejillas, alzó a los niños.

- ¡hola niños! ¡Yo soy su tío Antoin! ¡Es un placer! Los niños rieron al verse alzados y queridos de tal manera –tu debes ser el pequeño e intrépido Hyoga, Cristal habla mucho de ti. El niño rubio asintió –así es, yo soy el gran Hyoga. Cristal le puso mala cara –y tu, debes ser el valeroso Isaac. El niño peli verde rió.

- ¡ese soy yo! Dijo alegre, Antoin los dejó en el suelo –les he traído algo. Dijo mientras sacaba 4 chocolates, Hyoga e Isaac pusieron cara de espanto - ¿2 chocolates para cada uno? ¡Eso es de mal augurio! Gritaron a coro –lo se, para ustedes lo es, pero no son 2 para cada uno, 1 para ti Hyoga. Dijo Antoin dándoselo –gracias. Dijo el niño rubio feliz –1 para ti Isaac. El peli verde brincó de emoción y tomó su chocolate.

-agradece Isaac. Reprendió Cristal –gracias señor Antoin. Dijo el niño feliz –mi siempre tan cálido. Dijo Camus mientras saludaba a Cristal, Milo sonrió.

-que bueno verte Nicolás. Saludó, los niños lo miraron - ¿Nicolás? Preguntaron confundidos –es una larga historia. Dijo el maestro Cristal –lo que pasa es que a Nico no le gusta su nombre niños. Dijo Milo guiñándoles el ojo - ¿Por qué? Preguntó Hyoga –porque le decían santa Claus. Dijo Camus con su usual calma –yo soy Milo niños, mucho gusto ¿vamos al palacio del zar y dejamos a los adultos aburridos hablando? Ambos niños brincotearon y tomándole las manos a Milo se fueron corriendo con el niño mayor –baaaa ¡espera Milo!¡tu no eres el único niño crecido! Gritó Antoin y siguió a su amigo, que era a su vez el amigo de su hermano hacia el interior del palacio, mientras Camus y Cristal desembolsando unas sonrisas leves se dedicaban a charlar amenamente.

FIN FLASH BACK.

Isaac parpadeó y regresó a la realidad, Milo asintió al ver la sonrisa del joven que por fin lo había reconocido –Isaac, no tenemos que hacer esto. Dijo Milo –lo siento señor Milo, es lo que mi dios quiere y lo que le daré, este mundo está muy corrupto Milo asintió.

-puede estarlo, pero si vas a hacer una utopía deberías llevar contigo a todos los nobles de corazón, no importa si son maleables o no, y antes de tomar esa decisión, debería esperar a ver si el mal no puede ser herradicado. Isaac negó –han tenido suficiente tiempo. Dijo –basta de palabrerías. Dijo Doko –ya que no quieres entenderlo joven Isaac debemos frenarte ahora. El asintió.

-inténtelo anciano caballero de Libra. Dijo y sin mas, los 3 se dedicaron a la batalla.

Fleur y Shaina, seguían peleando puño a puño y patada a patada - ¡centro ardiente! Lanzó Fleur - ¡frío glacial! Lanzó Shaina al tiempo, la mujer era muy fuerte - ¡aros de magma! Eso lastimó a Fleur pero ella se levantó a pesar del dolor - ¡helada de cuchillas! Una poderosa helada con cuchillas de energía fue hacia Shaina - ¡escudo de Odín! Invocó ella para protegerse, Fleur rió.

-no me derrotarás Shaina de Odín, soy demasiado para ti. Dijo –ya verás querida barbie. Replicó Shaina - ¡danza de burbujas de magma! Unas burbujas hechas de un cosmo naranja que emanaba desde las manos de Shaina en forma de burbujas de incandescente magma, dañó e hizo a ñicos la armadura de Fleur –por fin. Estás lista. Dijo Shaina pero al invocar el escudo amatista, una poderosa lluvia de hielo la hizo pegarse contra la pared del laberinto y miró asombrada el mismo cosmos blanco que Hyoga portaba –así que ahora es la armadura del cisne, genial, andando pues señorita Cycnus. Dijo Shaina mientras se levantaba pero algo la sorprendió.

- ¡tumba de hielo! Y la portadora de la armadura de Odín quedó encerrada en una tumba hielo –ahora si querida Shaina, nadie podrá rescatarte, morirás. Dijo Fleur con malicia.

Julián rió complacido –así se hace querida Fleur, nada mejor para la cobra que una tumba de hielo en toda regla. Sonrió con triunfo –así anularemos por fin a la entrometida cobra, y todo será nuestro. Rió y se deleitó en sentir como el cosmos de la cobra bajaba poco a poco. Kiki estaba por recoger junto a Toll al siguiente grupo de santos que fueran derrotados, esperando el con todo su corazón que no fuera así, cuando sintió el cosmos de Shaina que se empequeñecía de una manera alarmante –el cosmos de la señorita Shaina se extingue. Dijo el lemuriano y corrió hacia las camas - ¡maestro Camus!¡maestro Camus! El aludido abrió los ojos con dolor –Kiki… dijo con voz ronca y jadeante –maestro Camus debe mandarle a Shaina de Ofiuco un rayo para romper la tumba de hielo ¡solo usted puede hacerlo! El negó –Kiki…no puedo…mi poder…en este momento…no llega…a Oceany…pero…hay algo…que puedes hacer…ve por el maestro…por el maestro Doko. El niño asintió –la armadura de Libra, como cuando Shyryu rompió el ataúd de hielo en Libra. Camus asintió –si…ve por…el maestro Doko…pídele una de…las armas…anda y rescata…a la última esperanza…de la tierra…te lo ordeno. Dijo Camus con voz cansada y cerró los ojos hacia la inconsciencia, Kiki asintió y desapareció.