Wardes

-y entonces fue como fush piu piu piu y luego Misaka vino así como biri-biri-biri y luego fue pag- shuft squash ¡BOOM! Shuuuuuuu –contaba Siesta a una de sus compañeras de trabajo, sin darse cuenta, o más bien sin importarle que la otra sirvienta no pudiera entender nada si solo lo contaba con efectos de sonido.

-Siesta, es la quinta vez que cuentas esa historia y cada vez se hace más incomprensible, es casi como si te estuvieras enamorando de esa chica. –dijo la compañera de Siesta.

Un poco de rubor apareció en las mejillas de Siesta, mientras desviaba la mirada a otro lado.

-n-no me digas que- no, ¿tu...? –dijo la sirvienta al ver la repentina reacción de Siesta.

En ese momento la puerta de cocina se volvió a abrir eh ingreso Misaka.

Eran las 6 de la mañana, todavía faltaba cerca de 2 horas para que los estudiantes empezaran a despertar, pero era una rutina regular para la castaña despertar antes que salga el sol, ejercitar y luego ir a comer en las cocinas en el mismo horario que la servidumbre.

-¡hablando de la reina de Romalia! ¡Señorita Misaka! –dijo la sirvienta levantando la mano para llamarla, ganando un poderoso sonrojo.

-¡no Jessenia! –dijo Siesta tapando la boca su amiga para que no llamara a Misaka, pero ya era demasiado tarde.

-Hola chicas ¿de que estaban hablando? –pregunto Misaka inocente.

-ah nada, Siesta estaba nuevamente presumiendo como te enfrentaste al espíritu del agua y algunas cosas más. –dijo la sirvienta Jessenia.

-Siesta, ya te eh dicho, lo que paso ese día fue un insulto.

-para mí se vio como la pelea más impresionante, no como un insulto. –dijo Siesta. –estabas combatiendo al mismo nivel que un espíritu en su entorno.

-el espíritu estaba jugando conmigo, si hubiera deseado matarme, o tan solo derrotarme no habría necesitado hacer nada de eso, es más, creo que de algún modo estuvo amplificando mis capacidades, normalmente no tengo ni de cerca tanta facilidad de vuelo.

-¡pero si no logro golpearte directamente ni una vez!

-es un espíritu que controla el agua, los humanos somos 75% agua, caso cerrado.

Siesta inflo sus cachetes, no queriendo aceptar la versión en que su heroína era una debilucha a la que habían dejado ganar por compasión.

-¿Qué hay para desayunar?

-en seguida le sirvo. –dijo Siesta volviendo a su rol de sirvienta y alejándose un poco de Misaka.

En unos segundos habia un plato frente a Misaka con huevo frito y jamón.

-por cierto señorita, eh oído que usted y Siesta son muy cercanas~ -dijo Jessenia con tono juguetón.

Los colores se le subieron al rostro a Siesta.

Misaka estaba muy entretenida vaciando el plato como para notar tal cosa. –um... si, somos familia. –dijo Misaka con la boca llena.

-es decir Siesta te quiere mucho más que como familia señorita Misaka~ sabia eso.

¡Jessenia! –dijo Siesta bajito, conteniendo el aliento.

-bueno, me alegra tener una buena amiga. –dijo Misaka incapaz de entender la implicación en la voz de la sirvienta

Siesta dejo un escapar un suspiro al darse cuenta de que Misaka no se percató.

Pero conociendo a su amiga sabía que no se detendría.

-perdona Misaka-san, pero Jessenia y yo tenemos que ir a atender unos asuntos. –dijo Siesta colocando una sonrisa en su cara y una mano en el hombro de la otra sirvienta.

-eh? Yo no tengo nada que hacer hasta dentro de un par de horas. –dijo Jessenia volteándose a ver a su compañera, y al ver la sonrisa en su cara que gritaba Te voy a asesinar, Jessenia empezó a sudar frio.

-¿no recuerdas? Pobre chica, la mala memoria no es un rasgo de una buena sirvienta. –dijo Siesta arrastrando a su compañera, la cual estaba sudando frio y tratando de liberarse.

-ah? Bueno, hasta más tarde entonces. –dijo viendo la escena sin comprender Misaka.

En eso ingreso otra sirvienta a la cocina. –señorita Misaka, llego un emisario buscándola a usted y a la señorita Valiere, está en el patio de Vestri ahora.

...

Cuando Misaka salió al patio encontró que el emisario estaba parado hay con el típico aplomo que esperarías ver en un guardia inglés, una sonrisa apareció en la cara de Misaka cuando la idea de molestar a los guardias del palacio si eran igual que este se formó en su cabeza.

Detrás de él pudo ver un enorme lagarto, de unos dos metros de alto hasta la cruz, con la constitución física de un perro galgo, un cuello largo y una cabeza angosta con muchos y pequeños dientes cónicos, era de color verde oscuro con rayas amarillentas.

-¿Louise la Valiere? –pregunto el hombre al ver acercarse a Misaka.

La chica meneo la cabeza. –Misaka Mikoto.

El hombre levanto una ceja. –yo me imagine que usted sería un poco más... adulta. –esta vez fue Misaka la que levanto una ceja, ¿el hombre sabía algo de ella como para hacerse una idea preconcebida? –la princesa Henrietta de Tristein le extiende una invitación al palacio. –dijo el hombre dándole una carta a Misaka.

Misaka la abrió y empezó a leer, era una invitación formal, pidiendo asistir para discutir asuntos importantes que no podían ser puestos por escrito, y que la recompensa seria significativa.

Mientras Misaka acaba de leer la carta llego Louise, por su cara se notaba que la habían sacado de su sueño.

-¿me llamaban? –pregunto con un bostezo.

-Louise la Valiere, su majestad la princesa Henrietta ordena su presencia en el palacio.

-¿la princesa me llama? –dijo Louise sorprendida.

-un momento. –dijo Misaka viendo por donde iba lo que pasaba. –Louise me sirve a mí, si yo decido que ella no va a palacio, ella no va.

-pero... Misaka-san... –dijo Louise con ojos de cachorrito. –la princesa me está llamando, me pide que le sirva.

Eso era lo que Misaka se habia dado cuenta, era una astuta táctica de manipulación, la princesa posiblemente deseaba los servicios de la castaña, por eso envió una invitación especial para ella, pero también sabía que ninguna lealtad hacia ella podía ser esperada por parte de esta, por tanto para asegurar la asistencia de la chica, la princesa habia mandado una orden para que Louise se presentase ante ella, sabía que Louise vivía para servirla, y lo que más deseaba era sentir que le era de utilidad a la corona, sabía que si Misaka se negaba a asistir o prohibía a Louise ir, esta podría rogar o ser una molestia lo suficientemente grande para Misaka como para que considerase ir.

"Es una táctica de manipulación ingeniosa, tengo que admitirlo" –pensó Misaka mientras Louise daba toda clase de razones por las que debería ir.

...

Tabitha desde su ventana observaba mientras Louise intentaba convencer a su familiar, la chica de cabello celeste sabía leer los labios así que sabía perfectamente de que hablaban. Finalmente vio como Louise logro convencer a Misaka y vio como el emisario se las llevaba en el dragón corredor que debía ser su familiar.

Tabitha cerró su libro y salió de su habitación, sabía que para su mejor interés era necesario mantener vigilancia sobre Misaka y su maga del vacío.

Una vez en los establos de la academia Tabitha silbo, su dragón entonces salió del bosque, tenía un poco de sangre en la boca, debía haber estado comiendo un venado.

-¿Ibas a irte a una de tus misiones sin llevarme? ¡Oh que fría Tabitha!

Tabitha suspiro ante la voz con dolor falso de Kirche, ella se consideraba buena en subrepción y espionaje, sin embargo jamás lograba escapar de su amiga de grandes pechos.

-"..." –Tabitha se volvió y le dio una mirada que significada, no vengas.

-¿es otra misión de tu tío? ¿Es algo peligroso? –pregunto la pelirroja.

-vigilancia. –dijo Tabitha.

-¿vigilancia? ¿De Louise? –pregunto Kirche, obviamente habia visto también partir a la pelirosada.

Tabitha asintió.

-entonces tienes que llevarme contigo aún más. –dijo Kirche.

La peli celeste volvió a suspirar, sabía que no tenía opción y que Kirche no se mantendría al margen no importaba lo que ella hiciera o dijera.

...

El dragón corredor, como se llamaba ese lagarto gigante llego en dos horas a la capital del país, corría a una velocidad que haría muy orgulloso a un guepardo y encima de eso no le tenía ningún problema al campo electromagnético de Misaka.


Una vez hay fueron recibidos por la princesa y su madre la reina.

-¡Louise! ¡Mi querida amiga! ¡Me alegra mucho que hayas llegado, siento haber tenido que molestarte! –dijo Henrietta abrazando a Louise.

-si de verdad lo lamentas no habrías dado la orden de que ella se presentase. –dijo Misaka antes de que Louise pudiera decir nada.

-¡Misaka! No le haga caso a ella princesa, ella está molesta por algo.

-por que usaron una táctica de manipulación para asegurarse de que yo viniera aprovechando tu lealtad malsana. –dijo Misaka. –además de que no nos han dicho para que hemos venido.

-bueno... eso hay que discutirlo en una sala más privada que esta. –dijo Henrietta.

Rápidamente fueron conducidos a una sala amplia, hay se reunieron con un hombre de cabello y barba gris a pesar de que era imposible que pasase de 30, Louise se quedó con los ojos redondos al verlo, a Misaka esto le llamo la atención pero no pregunto.

-bien, ya estamos todos reunidos, deberíamos pasar a la sala de reuniones y comenzar. –dijo la princesa, en ese momento el hombre de canas se inclinó y le dijo algo al oído a la princesa, esta lo miro extrañado. –eso es una completa falta de cortesía. –dijo.

-no, está bien. –dijo la reina a su hija, concordando con lo que sea que le dijera Wardes.

-ok –se notaba que no le gustaba eso. –Misaka-san, nos harías el favor de esperarnos afuera. –le dijo la princesa como quien pide disculpas.

Mikoto reacciono instantáneamente. –no, no hice todo el viaje hasta aquí para ser dejada afuera. –dijo Misaka amenazante.

-ese es un modo muy descortés de dirigirte a su alteza niña. –dijo Wardes.

-¿Quién habla de descortesía anciano? –le respondió buscando pelea, Wardes ya le caía mal.

El ambiente se cargó de tensión terriblemente, Louise tenía miedo de que Misaka intentara hacer algo arriesgado o tonto.

-¡ya basta! –dijo la princesa. – ¡ni siquiera se conocen uno al otro, dejen de lanzarse dagas con la mirada! Señorita Misaka tienes razón, es descortés lo que te pedí. Lo lamento, pasemos.

La sala era una habitación relativamente grande, llena de estandartes, la única entrada y salida era la puerta por la que acaban de pasar, no habia ventanas, solo una mesa central con muchas sillas y un candelabro suspendido sobre esta.

-muy bien, pasemos directo al grano. –dijo Misaka. -¿para qué estoy aquí?

-Familiar. –dijo Louise tratando de imponer un poco de autoridad.

-eh? ¿Alguien consiguió unas cuantas agallas? Tendré que arrancártelas, me pregunto cuántos voltios necesitare. –dijo Misaka lanzándole una mirada asesina a Louise.

Esta se encogió hasta casi desaparecer.

-por favor lady Misaka, no amenaces a mi amiga. –dijo la princesa. –hoy empezamos con el pie izquierdo y ni siquiera los eh presentado, Vizconde Wardes le presento a Misaka Mikoto, la familiar de mi amiga Louise, Misaka te presento al Vizconde Jean Jaques Wardes, capitán del escuadrón de grifos de Tristein y prometido de Louise.

Wardes se quitó el sombrero. –Llámame vizconde simplemente, eh escuchado bastantes cosas sobre usted. –dijo con cortesía forzada.

-usted llámeme Misaka. –dijo simplemente la chica sin agregar nada más, tenía pena por Louise, ser comprometida por un hombre 20 años mayor debía ser una experiencia traumante.

-ya que los ánimos se calmaron... Louise, Misaka los llame porque necesito que me hagan un favor.

-¿Qué es su alteza?

-verán, debido a la debilidad de Tristein y el clima político cada vez más tenso de la región, nuestro reino está tramitando una alianza con el reino de Germania, y para sellar ese pacto, tengo que contraer matrimonio con el hermano del rey de ese país.

-Princesa, ¿Por qué? No puedo aceptar que usted deje que un bárbaro de esa nación ponga su mano sobre su cuerpo.

-Louise, no puedo hacer nada, una princesa tiene que sacrificarse muchas veces por el bien de su nación.

Misaka no intervino, sabía que esa clase de cosas era comun en los sistemas políticos antiguos, no le gustaba pero no pensaba hacer nada al respecto, aun si supiera que.

-sin embargo existe un posible obstáculo para concretar el convenio, una carta... que está en posesión del príncipe Wales Tudor de Albión.

-¿un romance prohibido? –pregunto Misaka.

-no exactamente prohibido, sino interrumpido por causas fuera de nuestro control.

-y la misión que piensa encomendarle a Louise, la chica que usted llama su amiga, alguien que sin dudarlo pondría una mano en el fuego por usted, es que valla a recuperar la carta que usted le envió a su novio.

-esperaba que la acompañaras. –dijo Henrietta.

-entonces mandaras a Louise pidiéndome que la acompañe, a un país que está en una guerra civil sumamente intensa desde hace meses, ¿Por qué harías algo como eso? ¿Por qué a Louise? ¿Por qué no a un escuadrón de elite, un espía o algo? Ah! ¡Ya se! Es porque si la capturan usted puede limpiarse las manos diciendo que no sabía nada acerca de la misión de Louise y que creía que ella se encontraba en la academia, entonces ellos no podrían acusar a Tristein de apoyar al bando que va perdiendo y no le declararían la guerra, usted no es amiga de Louise, la usa como un peón descartable.

-yo... ¡no! –dijo la princesa sin saber cómo reaccionar ante lo que Misaka acababa de decir.

-¿no que Henrietta de Tristein? –pregunto Misaka sonriendo de modo malicioso.

-¡Misaka! ¡Esto ya es demasiado! –se enfadó Louise. –la princesa es la persona más dulce y amable del mundo, jamás pensaría en algo tan malicioso como eso.

-su alteza, esto demuestra mi punto de antes de que comenzara esta conversación, esta chica se estará convirtiendo en una leyenda entre los plebeyos, pero no es alguien en quien debería usted confiar, yo soy más que suficiente para escoltar y proteger a Louise. –dijo Wardes. –ella jamás será fiel a la corona, no como yo.

Misaka sintió un escalofrió cuando Wardes dijo esto, la chica pudo sentir como la bioelectricidad de su cuerpo cambiaba un poco, un cambio que Misaka habia estado practicando para detectar.

-lamento decirlo, por secuestrarme en este mundo y forzar el contrato de familiar en mí, ella está en deuda conmigo, no permitiré que valla a ningún lado sin mi supervisión.

-comprendo, lamento hacerlas venir al palacio, regresen a la academia, le pediré a Agnes que valla con Wardes a Albión.

-oh, eso no será necesario Henrietta de Tristein, voy a ir junto con Louise, vamos a ver como vuelve de un viaje a un país en guerra una chica frágil como ella, pero recuerda esto, cualquier daño que ella reciba será tu culpa.

...

-¡¿Qué te pasa?! –grito Louise.

Misaka estaba sentada en una banca en el jardín del palacio, sonreía recordando lo que acababa de pasar y contaba el dinero que le habían dado como pago 5000 ecus de oro para cada uno a la ida y 5000 más cuando volvieran.

Misaka lleno la mitad del dinero en una caja segura y adjunto una nota, en la que le decía a siesta que lo usase como quisiera y estaba de vacaciones, luego le entrego el paquete a un emisario y le indico a quien entregárselo.

-¡contéstame! ¡La princesa no hizo nada para ganarse tu lado malo! ¡¿Qué es lo que tienes?! ¡¿Por qué te comportas así?!

-Louise, deja de gritarme antes de que te de una descarga eléctrica en la garganta y estés con hipo por una semana, lo que le regañe a la princesa fue por su propio bien.

-¿de qué hablas?

-viste como reacciono, tu querida princesa a estado siguiendo un guion, alguien le dijo exactamente lo que debía hacer y ella obedeció sin siquiera pensarlo, por eso no supo reaccionar cuando yo me salí de sus expectativas.

-y que tiene que ver todo eso, es normal que la princesa tenga asesores.

-pero no está bien que deje de pensar por sí misma, que se dé cuenta del verdadero peso que cargan sus órdenes le hará bien, ella de verdad ve en ti a una buena amiga, ahora mientras estemos en esta misión ella se preocupara, con suerte reflexionara y aprenderá la lección, la estoy ayudando a convertirse en una buena reina.

-uh? ¡Lady Misaka! ¡Zero! ¿Qué están haciendo aquí? –pregunto una voz pomposa acercándose a las chicas.

Ellas se voltearon y vieron a Guiche.

-¿tú que estás haciendo en palacio Gramont?

-mi hermano mayor consiguió un puesto en el palacio, mi padre insistió en que viniera para que aprenda algo, aunque ya iba de regreso a la academia. ¿Y ustedes?

-¡vamos en una misión secreta para la princesa! –dijo Misaka en voz muy alta, como si quisiera que todos escucharan.

-¡Misaka! ¡No tiene sentido un secreto si lo vas a gritar por todos lados! –se quejó Louise.

-¡¿en serio?! ¿Puedo unirme?

-no. –fue la respuesta tajante de Louise.

-en realidad no veo el problema, además de que estamos yendo a un país en una inestabilidad social impresionante, en una misión que podría alterar el destino de Tristein para siempre y lo peor estarías perdiendo clases... estas a bordo. –dijo Misaka.

-gracias Lady Misaka.

-pero no intentes nada gracioso. –fue la única advertencia de la chica.

-bueno, espero que ya estén listas, estamos saliendo. –dijo Wardes acercándose entonces con su grifo. –eh? ¿Qué hace el más joven de los Gramont aquí?

-se acaba de unir a nuestra partida.

-eso está completamente fuera de...

-¿en serio vas a discutir conmigo? –dijo Misaka levantando una ceja.

Wardes apretó los dientes y monto a su grifo, extendiendo una mano para ayudar a Louise a montar.


-Al cabo de unas horas-

-lady Misaka, ¿Por qué tienes tantos problemas para encontrar un caballo? –pregunto Guiche, los dos iban cabalgando, Mikoto paso casi media hora seleccionando un caballo que no la rechazara.

-ah… bueno veras, los espers siempre estamos expulsando pequeñas cantidades de nuestros poderes sin darnos cuenta, esto se llama campo de difusión AIM, los animales pueden sentir esos poderes y tienen miedo, este caballo es muy valiente, o muy tonto una de dos.

-ya veo, ¿pero no puedes controlarlo?

-no, es igual que el calor de la piel, solo sale.

-…comprendo, por cierto ¿Cuál era la misión? –pregunto finalmente.

-ir a Albión, recuperar una carta de amor y devolvérsela a Henrietta, o destruirla en el proceso. –explico mientras ingresaban a un cañón en el camino.

Cabalgaron en silencio al entrar al cañón durante algunas cuadras hasta que Mikoto vio la cara de preocupación de Guiche.

-¿tú también sientes la sed de sangre?

-si

-relájate, finge que no te has dado cuenta. Ya tengo una trampa preparada para lo que venga.

Como si este fuera un conjuro, un derrumbe frente a ellos, obviamente causado por un mago de tipo de tierra, les bloqueo el paso, alrededor en los farallones empezaron a aparecer los asaltantes, armados con espadas, arcos y flechas.

-lord Wardes ¡los están atacando! –dijo Louise desde el grifo al ver en la trampa que habían caído los otros

-confió en la fuerza de tu familiar querida Louise, estarán bien, sigamos. –dijo Wardes.

-no, vuelve, tenemos que ayudarlos. –la preocupación en la voz de Louise era intensa, Wardes volteo al grifo para no indisponerse con la chica pero cuando se estaban acercando los asaltantes ya habían empezado.


Mikoto se desmonto y alejo un poco a su caballo "idiotas" pensó. Libero entonces una enorme descarga de todo su cuerpo, el objetivo de este movimiento no era atacar directamente, sino magnetizar las armas de sus asaltantes que salieron volando de sus manos y cayeron a los pies de la railgun

-¡LES RECOMIENDO HUIR! –grito Mikoto mientras lanzaba una descarga de advertencia a los asaltantes.

Los no magos escaparon, pero un enmascarado la ataco de frente en ese momento, alistando su varita lanzo un ataque en forma de tornado, no muy fuerte pero suficiente para hacer a Misaka perder el equilibrio ya que no tuvo tiempo para esquivarlo.

"no está mal" pensó Mikoto levantando del suelo una gran masa de arena de hierro, para su sorpresa su sentido eléctrico detecto enormes concentraciones de hierro y cobre en las rocas del acantilado haciéndolas susceptibles a su control.

El mago de viento lanzo un segundo ataque, siendo totalmente anulado por una pared de arena, Mikoto apunto su mano a una roca detrás del enmascarado y jalándola así si con su poder magnético golpeo al mago, cuando esto ocurrió el mago desapareció con una pequeña explosión de vapor

-veo que no hacía falta nuestra ayuda. –dijo Wardes tranquilamente aterrizando su grifo.

-no pero gracias por preocuparte. –contesto Mikoto con tono sarcástico.

-en fin parece que este obstáculo no van a poder atravesarlo y hacer un rodeo tomara demasiado tiempo, deberían regresar. –sugirió Wardes mirando a las rocas en el camino.

"está demasiado interesado en deshacerse de sus acompañantes" pensó Mikoto. –no hará falta que volvamos. –dijo mientras condesaba la su electricidad en su mano en la forma de una esfera del tamaño de una pelota de beisbol. –puedo abrir mi propio camino. –en ese momento levanto la mano y las rocas se movieron levitando para apartarse unas de otras, creando un camino a través del obstáculo, le dirigió una mirada desafiante a Wardes mientras volvía a montar en su caballo. –continuemos.

El vizconde asintió, sin lograr evitar mostrar cierta preocupación espoloneo a su grifo alzando vuelo nuevamente. Mikoto y Guiche los siguieron de cerca en la cabeza de la castaña las piezas de un rompecabezas empezaban a encontrar sus lugares, pero todavía faltaban muchas cosas.

-estas muy pensativa compañera. –Delfinger salió de su funda.

-¿Por qué nos atacarían? Eran demasiados para tratarse simplemente de asaltantes, además no aparentamos llevar nada de valor

-ah, estas sospechosa, crees que su propósito era detener la misión. –Derf siguió el hilo de razonamiento de Mikoto.

-si pero los únicos que saben el propósito de la misión fuera de nosotros son ellos dos y la reina. –dijo Misaka dejando adrede el espacio para que Derf lo completase.

-crees que hay un espía en el palacio. –respondió, pero no Derf sino Guiche.

-en el palacio no. –explico Mikoto de forma misteriosa. –por qué crees que Wardes se esfuerza tanto en abandonarnos.

-eres rápida niña. –Derf rio –la verdad yo no había notado ese detalle.

-imposible. –se interpuso Guiche. –Wardes es un caballero de grifo, son los guerreros más leales al reino, no puedes acusarlo de ser un traidor.

-lo defiendes mucho, además es solo una teoría, me falta evidencia, pero por ahora cállate, si es verdad quizás se entregue solo, sino solo me costara una disculpa.

A la puesta del sol llegaron a su destino, Misaka esperaba un puerto, sino uno al estilo Tokio, al menos un puerto de estilo medieval, en su lugar llegaron a un enorme árbol en el que habían construido una serie de cabinas, la casa en el árbol que ella había tenido cuando era niña, era literalmente una niñerías al lado de esto, además era evidente que estaban a kilómetros y kilómetros del mar, así que la imagen no concordaba para nada con sus expectativas.

-…eeeh? ¿Qué no estábamos yendo a un puerto? –pregunto Mikoto para ver si se estaba equivocando.

-sí, este es el puerto de la Róchele de aquí salen los barcos hacia Albión. –dijo Wardes mientras ayudaba a desmontar del grifo a Louise

Mikoto estaba por preguntar, pero en eso algo la saco de cuadro, un barco llego volando y se detuvo justo en una de las ramas del árbol.

-ok, acá los barcos vuelan, debía esperármelo, ¿verdad? –ver el barco le trajo malos recuerdos a Mikoto de la vez en la ciudad de artes liberales.

- eh, si, ¿Qué en tu mundo no?

-no, en mi mundo los barcos flotan en el agua y los aviones vuelan, no al revés.

-bien, bien, vamos a hospedarnos, mañana zarparemos, ahí una posada aquí cerca, síganme. –apremio el hombre de gris, quizás solo tenía sueño pero a Mikoto nada de lo que el hiciera le parecía seguro.

En la posada comieron algo más que pan duro y caldo de habas, después de una cena tan pobre llego el momento que Misaka más odiaba en los viajes en grupo. Coger una habitación, por desgracia solo habían dos disponibles, Wardes sugirió que Louise le acompañase en una y que Misaka y Guiche compartieran la otra, esto fue poco menos que un atentado contra los más elementales principios de moral de la castaña, no el compartir una habitación con Guiche por que fácilmente podía mantenerlo controlado con unas cuantas descargas, sino el dejar a Louise con ese hombre, posiblemente pedófilo por cómo había estado con Louise durante todo el viaje. Después de una pequeña discusión (Misaka gasto aproximadamente 10000 voltios) consiguió convencer a Wardes de compartir habitación con Guiche.


-¿Por qué no te agrada Wardes? –Louise interrogo a Misaka.

-si te dijera todos mis motivos estaríamos hablando hasta mañana, por cierto, ¿Cómo es que terminaste prometida con él?

–es una decisión que tomaron mis padres, él fue el mejor estudiante de mi madre y es uno de los soldados más honorables de la nación, pero su apellido no tiene un verdadero renombre, en cambio yo... bueno sabes mi caso.

Misaka asintió, entendía perfectamente, Louise, la vergüenza de la familia, se la dan a un semental con un gran renombre y de ese modo esconden la aparente muestra de debilidad de su sangre cuando Wardes tomara el apellido Valiere, lo comprendía pero no lo aceptaba, la hacía sentirse enferma.

-fue mi padre el que tomo la decisión, mi madre estaba en contra en un principio, pero finalmente mi padre la convenció, Wardes es un gran hombre, cuando era una niña él era el único que me comprendía, el único que me consolaba cuando estaba triste, cuando fracasaba el me animaba, en las noches de relámpagos él se quedaba a mi lado cuidándome mientras dormía.

Otro escalofrió recorrió a Misaka.

¿Pero no crees que sea demasiado viejo para ti? Parece pedofilia.

-¿Qué es pedofilia?

-es cuando un adulto fuerza a un niño a…sabes que si te explico esto te van a dar pesadillas.

Hubo silencio un momento.

–Louise quiero que me prometas que no te alejaras a más de 50 metros de mí cuando estés con Wardes, al menos hasta completar la misión.

-¿desconfías de él?, siempre ha sido muy leal al trono y es un buen hombre.

-ningún buen hombre trata de compartir la habitación con una niña 15 años menor que no es su hija, solo cuídate de el por favor. –no quería decirle directamente lo que sospechaba porque sabía que Wardes podría sacarle la información con suma facilidad.

En ese momento alguien toco la puerta, Mikoto se levantó y abrió, era Wardes.

-¡hablando del rey de Roma! –Louise es para ti

-no señorita Misaka, en realidad esta vez es por ti. –Dijo Wardes –quisiera probar las destrezas del guardián de mi Louise.

-¿me estas retando a un duelo?

-sí, una competencia amistosa.

Mikoto lo pensó un poco sabía que no había nada que el pudiera hacer, y por una vez parecía no haber ninguna trampa "acepto, Louise, ven necesitaremos un testigo".

Se movieron a un depósito debajo de la posada, con un solo vistazo su sentido eléctrico reconoció este lugar como el paraíso del electromaster. Las paredes y el suelo estaban hechas de rocas con alto contenido de hierro, el techo estaba forrado de metal, habían baldes llenos de clavos, un par de cajones llenos de armas etiquetadas para enviarse a Albión al día siguiente, cuatro armaduras en un rincón, una de las cuales podría darle, lo único no metálico eran unos sacos de harina.

-este parece un buen lugar. –aparentemente Wardes pensaba que en un espacio más reducido él tendría la ventaja, no pensaba que se estaba metiendo solo en una trampa.

-bien si a ti te parece para mí no hay problema. ¿Hasta que uno se rinda?

-me parece bien

-no te sobrepases. –dijo Louise

-no lo hare no te preocupes. –contesto Wardes

-no te decía a ti. –le dijo Louise

-claro, no le va a doler… demasiado. –contesto Misaka.

-je, niña, yo soy un caballero de grifo no hay mucho que puedas hacerme.

-nada está dicho. –le contesto la castaña con tono juguetón.

La pelea empezó Wardes tenía una espada varita con la que podía golpear y conjurar simultáneamente además podía conjurar mientras se movía a diferencia de la mayoría de los magos.

Corrió hacia Misaka e intento darle con la parte ancha de su espada mientras cargaba un conjuro, Mikoto evito el primer golpe, pero no pudo evitar el golpe del conjuro, un remolino que la arrojo contra la pared. Mikoto se pegó a esta y empezó a escalar en la pared vertical lo que saco de cuadro a Wardes.

-veo que eres rápido, ¿pero podrás darle a un objetivo en movimiento?

Mikoto se despegó de la pared y empezó a rodear a Wardes a alta velocidad. Cada vez que el hombre intentaba darle un nuevo golpe ella lo negaba con un campo magnético lo esquivaba o se pegaba al techo para escapar, teniéndola de cabeza pegada al techo Wardes intenta un nuevo truco utilizando su magia de aire hace tres copias solidas de sí mismo y combinando su poderes lanza un tornado por toda la habitación.

"si sigue así me va a mandar a volar" pensó Mikoto. Cogió a Delfinger de su funda y aprovechando la habilidad de la espada para absorber la magia se abrió camino hasta los Wardes, ella sabía perfectamente cuál era el real y cuáles eran los falsos así que decapito a los clones que desaparecieron con una pequeña explosión de vapor

-a veo igual que la última vez. –dijo Mikoto sin darse cuenta de que lo dijo en voz alta, por suerte para ella, Wardes no lo escucho.

-¡ESTO YA SE ACABO! –grito Wardes cargando lo que parecía su conjuro final

Mikoto sintió la energía eléctrica acumulándose, más o menos la misma cantidad que podría liberar un nivel 3, así que opto por no moverse y recibir el golpe de lleno.

-¿pero qué? –el gris no podía creer lo que acababa de pasar, la chica acababa de recibir un ataque de tipo cuadrado de frente y no mostraba ningún daño, o tan siquiera haberse dado cuenta del ataque.

-¿eso es todo lo que el capitán de la guardia de grifos tiene que ofrecer? Yo daba golpes más fuertes cuando tenía 10 años.

-pe pero ese fue un conjuro de viento de tipo cuadrado, como puedes estar hay parada.

-es que realmente no fue la gran cosa, ahora es mi turno, buenas noches. –Mikoto parada frente a Wardes dio un par de brinquitos en su lugar y con un giro le dio una de sus poderosas patadas giratorias "CHAASER" tirándolo al piso, Mikoto se dio la vuelta y se fue a dormir el resto de la noche arrastrando a Louise después de convencerla de que Wardes no tenía ningún daño. (Si, dejándolo hay tirado)

Continuara… Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

muy bien ,tengo cierto problema sincronizando los tiempo, Kuroko llego a ese mundo durante el incidente en tarbes, misaka parte para albion dos semanas después, kuroko con todo y su encarcelamiento a estado una semana en halkigenia hasta ahora, tengo que encontrar un método de quemar otra semana ya que quiero que se encuentran en albion no en tristein, creo que un encuentro entre kuroko y siesta sera divertido, pero no tomara mucho tiempo, ideas ideas, necesito ideas, como sea revisen la sección M de crossovers TAMnI-ZnT.

y no olviden, los comentarios curan el Lupus e impiden a una niña inocente haga un contrato con Kyubey

Eso es todo hasta luego.