Hilos del Destino

Pues no sé qué decir he estado demasiado estresada, es oficial no tengo computadora pues la reparación que le hice la última vez no fue de ayuda ahora tengo que sacar 150.000 bs de donde no tengo para que me la reparen y me la dejen como nueva, estoy usando la laptop de mi cuñado para escribir, algo q me estresa pues no puedo usarla a mi antojo así que ya se imaginan mi problema, espero q en seis u ocho semanas pueda tener el dinero y mandar a repararla.

Este capi es más algo de pasado de Candy por lo que espero q le guste

Capítulo 19

La noche había caído la carretera no estaba en buena condiciones, por lo que George estaba preocupado tenía que llegar pronto con los Andley, durante su estadía en América se reencontró con la antigua dama de compañía de la Rosamery, había trabajado para ellos durante toda su vida primero como la acompañante de la madre de ambos herederos, tras la muerte de la madre Rosamery le pidió que fuera su asistente, pero luego de la muerte, Amelia decidió no seguir trabajando y se retiró, fue solo casualidad el encontrarse con aquella persona.

Flash Back

George salió de las oficinas Andley poco después del atardecer, los documentos que necesitarían Albert y Meribeth para completar la adopción de Candy habían llegado el día anterior, por lo que tuvo que ir a recogerlo se entretuvo firmando un par de documentos que llegaron ese mismo día, era una suerte que el tenia libertad para firma aquellos documentos, se le hizo algo tarde lo bueno es que el día siguiente se embarcaría rumbo a Londres y luego a Escocia, no logro encontrar ningún sucio secreto sobre Sara Leegan todo lo que encontró era de su conocimiento, los investigadores no encontraron muchas información del secuestro.

- Joven George – salió de sus pensamientos, levanto la mirada encontrándose con una mujer mayor, que venía caminando hacia él apoyándose con un bastón, el lunar en su mejilla izquierda se le hizo familiar

- ¿Nana Amelia? – pregunto curioso a lo que la mujer sonrió ampliamente, corrió a su lado antes de ayudarla – ¿Qué hace aquí?, luego de la muerte de la señora Rosamery pensé que ya no la volvería?

- Si eso mismo pensé yo – deposito su mano en el brazo del joven antes de que el carruaje de los Andley se estacionara en la acera – hace poco volví y me encontré con esto – hurgo en su bolso floreado antes de sacar el periódico el cual extendió al joven

George el articulo era sobre la presentación de William Albert Andley ante la sociedad Londinense, su compromiso con Meribeth Grayton, la presentación de sus sobrinos y su hermana.

- Me sorprendido el hecho de que mencionara a una hermana – comento la mujer subiendo al carruaje, George entendió que la mujer iría con él, por lo que subió

- Es una larga historia que no creo que tenga tiempo que escuchar – le dijo un tanto incomodo, era fácil engañar a los amigos y familiares lejanos de los Andley al mencionar una hija menor, la gran mayoría creyó la historia de que fuera hija de William Alexander y su segunda esposa que murió durante el parto, pero la mujer frente a él había vivido y criado a todos ellos, el mentirle era opción

- Creo que yo puedo reducir la historia – reprocho la mujer suspirando – esa niña es adoptada no es así? – era una afirmación, el joven solo asintió – Comprendo… no estoy molesta, ella estaría feliz de que adoptara a esa niña, ella la quiso mucho…

- ¡Disculpe no la entiendo! – miro a la mujer confuso

- Solo quiero que escuches lo que decirte sin que me interrumpas – George se sentido ansioso de lo que aquella mujer debía decir, ella conocía todos los secretos dentro y fuera de la familia –

Hace unos diez años cuando mi niña aún vivía en Lakewood, por esta misma época la señora Elroy quiso llevarse a los niños a la playa, pero ella no se sentía muy bien por lo que nos quedamos en la mansión, el resto se iba a la playa durante el verano – George recordó ese evento fue el último año de vida Rosamery, en ese tiempo solo unos pocos sirviente se habían quedado si mal no recodaba – una noche una tormenta veraniega se desato, mi niña se preocupó por sus flores por lo que tuvimos que evitar que saliera de la casa, cerca de la media noche la lluvia ceso y ella salió a revisar los daños – solo negó con la cabeza aquella rubia se preocupaba más por las personas a su alrededor que por ella misma – fue cerca de los límites del jardín que ella encontró a una niña no más de cuatro años desmayada – el hombre la miro confundido

- ¿Una niña? – cuando regresaron no había ninguna niña en la mansión

- Si una niña, su cabello era hilos de oro algo enmarañados y tenía grandes ojos de color esmeradas un rostro de porcelana bañado de pecas, que se agrupaban en su pequeña nariz, grandes pestañas como de muñecas, no vestía las mejores ropa pero estaban muy bien cuidadas – declaro la mujer con triste – Rosmery pidió ayuda a gritos, uno de los sirvientes llevo a la niña a la habitación de invitados que estaba cerca de la mía, la cuido día y noche de aquella pequeña, hasta que abrió los ojos. – aun recordaba aquel día, la niña de despertó desorientada pero no se asustado al verlas – ella solo nos preguntó si podíamos darle de comer, pues sentía que podía comerse un gran vaca gorda – aun recodaba aquella palabras, ella quiso corregirla pero Rosamery solo se rio antes de ordenarle que le trajera un gran plato de avena – cuando la señorita pidió avena la joven le dijo que no era un caballo que quiera algo más nutritivo, por lo que salió de la cama y se fue a la cocina en donde un par de sirviente estaban preparando el almuerzo, ella se sentó y pidió que le sirvieran lo que estaba cocinando, fue divertido verla comer tanto aunque nos preocupamos pues hasta hacia poco ella había estado delirando e inconsciente pero se despertó como si nada – miro al joven – sabes cómo se llamaba esa niña – George negó aun ansioso – Candy White – George se quedó sin aliento ante aquella revelación

- Eso es imposible – murmuro pasmado de que ellos hubieran conocido a esa niña cuando ella tenía casi diez años

- No, lo es, al parecer la niña se había alejado del orfanato en donde residía buscando unas rosas azules

- ¿Rosas Azules? – confundido no existían las rosas azules

- Se lo que vas a decirme que no existen las rosas azules, pero esa pequeña había salido en búsqueda de aquellas rosas, pues una niña que vivía en aquella casa hogar quería ver rosas azules antes de morir, la pobre estaba demasiado enferma no iba a sobrevivir durante mucho, por lo que ella salió a buscar esas rosa, cuando la tormenta se desato ella se perdió y estuvo vagando hasta que se desmayó frente a la mansión – explico – la niña se quiso ir pero sabes cómo era Rosa, logro conversarla de que se quedara aún seguía débil, en su condición no estábamos segura de sí llegaría sana y salva al lugar del que había venido, por lo que la pequeña se quedó durante casi todo el verano con nosotras, aquellos momento que había vivido con la pequeña hicieron a mi niña feliz, por eso siempre inventaba una excusa para que se quedara – expreso con tristeza – pero ella se dio cuenta de que Rosamery estaba muy grave y prometido quedarse hasta que regresaran ustedes de su viaje – la mujer abrió su bolso y saco una fotografía algo maltratada de su biblia, se la entregó a George el cual había dejado de respirar por unos segundo antes de tomarla con manos temblorosa, en aquella fotografía se encontraba hermana mayor de Albert igual que la última vez que la había visto, no mentía se notaba muchos más sana y sus ojos tenía un brillo diferente en sus ojos, sentada en su regazo se encontraba aquella señorita que él conocía muy bien, era más una bebé que una niña, la cual estaba sonriendo al estar en los brazos de aquella mujer

- "Rosamey y Candy Andley" – leyendo el reverso de la fotografía

- Mi niña se encariño tanto con la niña que había decidido adoptarla – explico

- ¿Por qué no lo hizo? – cuestiono

- Porque días antes de que ustedes regresaran mi niña empeoro, ese fatídico día yo había salido a cumplir un par de recado y ellas se quedaron, pensé que todo estaría bien pues solo sería unas horas que estaría afuera, los sirvientes podía encargarse de lo que necesitaran, así que me fui recuerdo que regrese a la una de la tarde antes de llegar tuve un muy mal presentimiento, afuera había una ambulancia un par de enfermera traía una camilla en donde estaba mi niña inconsciente yo no sé qué paso solo corría a su lado y me fui con ella, una de las enfermera me conto que una sirvienta llego al hospital histérica porque su señora había sido encontrada inconsciente en el jardín, tuvieron que dejarla hospitaliza un par de día, fue cuando ustedes llegaron que todo se complicó ninguno de nosotros salíamos del hospital esperando noticia de ella

- ¡Cuándo llegamos Candy estaba en la mansión! – exclamo, no habían bajo del coche cuando una sirvienta le aviso de estado de salud de Rosamery por lo que se fueron directo al hospital con los niños aun dormidos

- Yo no volví a la mansión luego de que mi niña fuera hospitaliza y me quede ahí hasta sus últimos días de vida – explico con pesar, - solo un par de sirvientes y yo sabían sobre su existencia, cuando murió mi niña volví a buscar mis cosas, le pregunte a una de las sirvientas que me dijo que la niña había desaparecido luego de que encontrara a la señora inconsciente

- No entiendo como que desapareció – exigió saber

- Ni yo mismo lo sé, tampoco hice muchas preguntas puesto que estaba sufriendo por la muerta de mi niña – ella había querido indagar más sobre su paradero, pero su propio dolor la había segado, había querido a Rosamery Andley como si fuera su propia hija y cuando ella murió algo dentro de la mujer murió también

- Necesito saber qué fue lo que paso, Candy no es una niña que desaparecería así como así – debía de investigar más el problema principal era que muchos de los sirvientes que había estado en la mansión en aquel tiempo o habían muerto o ya no trabajaban más para ellos, pero alguien debía de saber algo

- Hay una cosa más de debo decir unos días después de que me marchara, un hombre apareció en el hotel en que me estaba quedando, me entrego esto – volvió sacando un sobre arrugado y maltratado de su bolso

Curioso abrió el sobre en la cual había un par de fotografías, en las primera salían los niños en lo que parecía ser la playa, otra comiendo en la terraza de la casa, en el jardín o en un parque, al pasar las fotografías estas fueron cambiado a Rosamery y a Candy tomando de la manos caminado por el jardín o desayunado en el jardín la última fue la que más le asusto, Rosamery yacía en el suelo a la lado se encontraba un aterrada Candy en posición fetal una sombra se ceñía sobre ella.

- ¿De quién es esa sombra?, ¿Por qué tomarle fotos a todos? – se preguntó tratando de reconocer a aquella persona fue cuando lo entendió – nos estaban vigilando – la mujer asintió señalando la parte trasera de la fotografía "La muerte es dulce" – donde encontraron estas fotografías

- No lo sé cuándo trate de preguntarle él solo me dijo que debía entregársela a ustedes personalmente, pero tuve miedo, ese hombre jamás me trasmitió confianza y cuando vi la última foto, fue decisivo no podía enviarle esas fotografías, fui cobarde pero pensé que debía ocultarlo y destruirla – se sintió avergonzada de no a verlo hecho, pero cada vez que pensaba en destruirla algo la detenía y durante todos estos años la mantuvo con ella, hasta el día que vio el periódico y la imagen de aquellas familia en la portada, reconoció casi al momento a aquella niña eso fue lo que hizo que ella saliera en búsqueda de su antigua familia – creo, no estoy segura de que ese hombre le hizo algo a mi niña – señalando al hombre de la fotografía

- Tal vez sea cierto – murmuro antes de guardar las fotografías en su maletín – nana no sabe lo agradecido que te estoy, esto tal vez sea lo que necesitaba

- Siento no a verlos ayudado antes pero…

- Lo se nana usted quería – exclamo con tristeza

Luego de dejar a la mujer en el hotel en que se estaba quedado y prometerles que iría a visitarlos con los jóvenes, le dijo al cochero que lo llevara a la estación de tren, no irían directo al muelle, primero debía confirma lo que ya sabía.

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Tres días más tarde su coche se estaciono frente al Hogar de Poni los niños al verlo llegar corrieron a recibirlo, los más pequeño nunca habían visto un automóvil en su vida, por lo que estaba maravillados, George le dijo al conductor que le fuera a dar una vuelta mientras él hablaba con las encargadas.

- Señor George que alegría volver a verlo – la hermana maría fue la primera en recibirlo

- Hermana agradezco el recibimiento – le dijo a la mujer – pero me temo que no es una visita social – su expresión se volvió – hay algo muy importante que debo preguntarles y deseo que sean sincera – la mujer se extrañó ante su comentario, por lo que llevo al hombre a la oficina de la Señorita Pony, la cual al ver su expresión serie se preocupo

- ¿Le ha ocurrido algo a Candy? – pregunto inquietada una vez que el hombre se sentó frente a su escritorio

- No, no se preocupe, la señorita Candy ahora mismos e encuentra como yo le dije en mi última carta en una prestigiosa escuela en Londres – tras escuchar eso las dos mujeres se tranquilizaron – lo que me trajo aquí fue algo diferente

- Lo escuchamos – exclamaron las dos a la vez

- Hace poco me encontré con la que había sido la dama de compañía de la difunta hermana del señor William – entrelazo sus manos – veras ella vio este periódico – les saco el periódico que había guardado en su saco, la hermana María y la Señorita Pony al ver a la rubia siendo todo una señorita de sociedad, no pudieron evitar llorar, se veía tan hermosa y feliz, más de lo que había sido luego de la partida de Annie

- Nuestra pequeña esta hermosa – murmuro mayor de las mujeres, ambas no pasaron por alto a la mujer pelirroja que estaba al lado del patriarca de la familia Andley, la cual tenía un parecido muy familia a Candy

- La señorita que está al lado del señor William es Meribeth Grayton, su prometida y la hermana mayor de la señorita Candy – explico

Ambas mujeres lo miraron sorprendidas al escuchar aquella revelación, George les explico lo que había descubierto hacia unos meses atrás, la desaparición de aquella bebe de su mansión al ser encontrada por ellas aquel día de nieve, ningún de las dos pudo decir nada solo se quedaron en silencio, la hermana María siempre sospecho que aquella bebé que encontró aquel día, podría ser fruto de una cortesana o de alguna sirviente de clases alta, aun cuando estaba usando ropa de segunda clase, su piel era tersa y brillante, no tenía ningún herida como si nunca su piel jamás hubiera tocado el suelo directamente, sus cabello estaba limpio, libre de alimañas, estaba muy bien alimentada, en el caso de Annie fue diferente la niña tenía una que otra herida en sus pies y manos, su cabello estaba un poco sucio y estaba un poco desnutrida, Candy parecía ser una princesa vestida como sirvienta, pero nunca le dijo sus dudas a la mujer puesto que pensaba que la niña había sido abandonada por ser producto de una relación inmoral, ahora todo tenía sentido.

- Entonces Candy realmente es hija de una de las familias más influyente de escocia – reafirmo la hermana María

- Eso creemos existen demasiados indicios que nos lleva a pensar de que es muy probable de que ella sea realmente Blaire Grayton – termino por decir – pero no es a eso para lo que vine realmente, la nana Amelia me dijo algo que necesito que usted me confirme o nieguen – ella asintieron – hace diez años atrás la señorita desapareció durante un largo tiempo

- ¿Cómo sabe eso? – ellas nunca le había comentado a nadie sobre la desaparición de la rubia

- Entonces es verdad – La hermana María y la señorita Pony se vieron entre si antes de ver al hombre

- Hace diez años tras, al inicio del verano una de nuestras niñas se enfermó de gravedad, se llama Nina su madre la había dejado nada más al cumplir los dos años para irse a trabajar a la Chicago, era muy pequeña inclusive Candy era más alta que ella y tenía casi la misma edad, el doctor del pueblo la reviso pero no creía que la joven sobreviviera, la mantuvimos separada del resto de los niños por temor de que se pudieran contagia, solo Candy iba a todo los días a verla – la señorita Pony empezó a relatar aquella historia que pocos conocía – Un mañana todos entraron al comedor, todos menos Candy cuando le preguntamos a todos en donde se encontraba nadie nos pudo dar noticias sobre su paradero, fue entonces que le preguntamos a Annie quien era básicamente su hermana, ella solo nos entregó una nota que ella había dejado – abrió uno de los cajones de su escritorio, saco una biblia de ella saco una papel arrugado y amarillento

Busca osas azules

Candy

George leyó la carta faltaba un par de letras pero se podía leer lo que decía con claridad, aquella pequeña había salido en búsqueda de aquellas rosas decidida a que la niña pudiera recuperarse.

- La buscamos por todos lados, la policía de la ciudad también nos ayudó pero luego de unas semanas pensaron que simplemente no iba a volver que se había perdido, lloramos durante muchos días, al final Nina murió – agrego la hermana maría con pesar – dos días después de que enterráramos a Nina, ella apareció desmayada cerca del padre Árbol, yo fui la que la encontré, tenía puesto un vestido crema de alta costura con muchos volantes

- ¿Les dijo donde había estado durante todo ese tiempo? – George necesitaba saber si la joven recordaba algo de lo que había pasado

- Cuando despertó estaba como ida, no hablaba ni comía solo se quedaba viendo hacia la nada, las primeras noche se levantaba llamando alguien llamada Rosa pidiéndole que no se fuera y que se llevaran al hombre malo – Relato la mujer mayor – semanas después ella volvió a ser la misma de antes, tratábamos de que ella nos contara lo que había pasado cuando desapareció, pero nunca respondía solo se mantenía en silencio, una de las enfermera que vino al verlo nos comentó que era posible que ella estuviera en Shock, que no debíamos forzarla a recordar pues solo le haríamos más daño.

- Por eso fue que no se opusieron cuando la Tía Abuela se llevó a Candy de Lakewood – afirmo el joven, ambas mujeres asintieron con tristeza – el vestido que Candy usaba aun lo tiene

- Creo que lo guardamos en el desván – comento la hermana María – porque lo pregunta?

- Disculpe pero les importaría si lo busco es que necesito confirmar mis sospechas por favor – rogo, nuevamente asintieron.

La hermana María lo llevo al desván, estaba lleno de polvo y telarañas por lo que tardaron casi dos horas en encontrar el baúl en donde guardaban aquel fino vestido, lo encontraron hasta el fondo del baúl, le faltaba un par de cuentas, la falda estaba hecha jirones y tenía unos cuantos agujeros causados por las polillas, pero el reconocería aquel vestido a donde fuera, coloco el vestido encima del baúl antes de sacar la fotografía en donde aparecía Rosamery Andley y aquella niña, escucho un jadeo en sus espalda pero no le hizo caso el vestido que tenía la aquella niña y el que estaba frente a él eran los mismo

- ¿cómo es posible? – La hermana María se quedó sin palabras al ver la fotografía que aquel hombre había sacado, ella reconocería a Candy en donde fuera.

- Cuando ella desapareció fue encontraba por la señorita Rosamery Andley, la madre de Anthony y la hermana de William – explico doblando el vestido, se lo llevaría con él a Escocia.

- Pero… pero no entiendo si se encontraba en ese lugar como es que volvió aquí?, ¿Por qué estaba en shock?, ¿Qué paso durante su estadía con ustedes?, ¿Cómo es que no la reconocieron? – la mujer estaba al borde de la histeria necesitaba respuesta y rápido

- Porque para ese tiempo solo la señorita Rosamery se quedó en Lakewood el resto nos encontrábamos de vacaciones en la playa, solo unos pocos sirvientes se quedaron en la mansión – prosiguió a decirle lo que había dicho la nana Amelia, la hermana María se tambaleo un poco ante aquellos hecho y sobre todo al saber que era muy posible que Candy presenciara la muerte de aquella mujer.

George se encargó de poner a corriente a la señorita Pony sobre sus reciente descubrimiento el rostro de la mujer perdió el color al conocer la verdad, pensar en lo que había pasado aquella niña, ver como alguien a quien ella quería tanto morir frente a sus ojos, no lo podía creer.

- Pero porque dejar a Candy aquí cuando era niña y seguir vigilando a la familia Andley? – se preguntó la señorita Pony no tenía sentido secuestrar a una niña y dejarla abandona en un orfanato en donde cualquiera pudiera adoptarla

- No estoy seguro

- Tal vez no quería deshacerse de ella - cuestiono la hermana María pensativa, George la miro confundido – piénselo bien, para que la secuestraria si luego iba a dejarla aquí?, acaso hay algo más en todo esto, tal vez su idea principal era mantenerla oculta, así cuando las cosas se calmara vendría por ella con la intensión de adoptarla – George pensó que esa podría ser la razón principal pero aun así no entendía quien lo haría

- Ahora lo recuerdo hace unos años atrás poco después de que encontramos a Candy aquel día nevado, cada domingo venia una pareja que no parecía ser americanos – recordó la Señorita Pony – siempre venían y se quedaban todo el día, pero nunca adoptaba ni interactuaban con los niños, es mas siempre se mantenían alejados, cuando Candy fue creciendo cuando creía que alguna pareja estaba interesada en adoptarla, ella siempre los espantaba pero antes de eso me dio la impresión de que ellos evitaban que se aceptara a verla

- Posiblemente esas personas hayan sido parte del plan para su secuestro– la hermana María pensó en muchas opciones pero solo una tenía sentido – ella era la heredera de una gran fortuna no es así – él asintió – entonces ese es el motivo, piénselo bien señor George secuestrar a una niña que es la heredera de un Clan poderoso, le hacen pensar a todo que murió y años después ya ella una señorita aparece diciendo que es la heredera perdida, pero ahora casada con uno de sus secuestradores

George palideció al escuchar aquella, verdad no había pensado que alguien hubiera planeado algo tan descabellado, pero si lo pensaba bien tenía mucha lógica, todos había pensado que Blaire había muerto nadie continuo buscándola aun cuando sus padres nunca creyeron que hubiera muerto, si hubiera parecido ahora muchos dudarían de ella, aun cuando la duda sería razonable, nadie podía cuestionar el parecido su madre era innegable, también existía la marca de nacimiento, existían muchos aspecto quien fuere el que planeo su secuestro debía ser alguien que conocía a la familia, alguien que conocería cada aspecto de la Familia Grayton, alguien que ganaría mucho al regresar a la heredera perdida pero quien, quien ganaría algo con algo con su desaparición?, muchos nombre vinieron a su mente pero solo un persona podría ser capaz de hacer algo como eso.

- Debo irme – tomo el vestido junto con la fotografía

- Por favor cuidese y cuide de Candy – suplicaron ambas mujeres

George asintió antes de marcharse si sus sospechas eran reales, todos estaban en peligro.