La joya del convento
Capitulo 20- Realidad
Declaimer: CCS y todos sus personajes son de CLAMP, esta historia solo los toma prestados, hasta su terminación. = )
Corrió tan rápido que cuando su tacón se rompió y quedo tirado detrás de su carrera no pudo evitar tropezar y caer en la fría losa de la entrada del hotel, se llevo un buen raspón, le ardía demasiado como para no llorar ahora no sabía que dolía más ¿su interior o su exterior?
Se levanto con dificultad cojeando, se quitó las zapatillas ahora rotas y siguió tratando de huir de ahí, ya no corría ahora solo caminaba tratando de salir y ver la calle que le recordaba que aun tenía una vida… su pasado era su pasado y el presente era lo que ella debía sostener fuertemente.
La gente la veía extrañada, estaba descalza y un poco sucia por haberse caído ¿Quién la reconocería ahora como la hermosa modelo Kinomoto? Ese maldito idiota solo echaba a perder su vida y ahora ¡ahora era su hermanastro!
Se sentó en una de las bancas fuera del lugar, sacudió con fuerza su cabeza y la golpeo con la palma de su mano unas cuantas veces, solo quería despertar es decir ¿Cuáles eran las posibilidades de que esta horrible situación estuviera ocurriendo? No…. Solo era una bizarra proyección de su mente ¿no?
Al menos podía escapar y eso nadie se lo impediría.
-¿Estas bien Sakura?
-Si- ni siquiera alzó la vista para ver de quien se trataba, sabía que era su hermano que ahora acariciaba suavemente su cabello tratando de reconfortarla.
-Entremos
-¡No!- negó tan enérgicamente que el moreno se asusto
-No pensé que fueras a venir- se sentó a su lado
-No lo iba a hacer pero… Clow insistió tanto que….
-¿Estas trabajando con Clow?
-Si- la chica trató de sonreír ante el recuerdo de esa maravillosa oportunidad, su pecho dolía y pesaba tanto que esa sensación se desvaneció tan rápido como llego.-¿podrías llevarme al hotel donde me quede?
-Claro, solo le digo a Tomoyo y ….- estaba a punto de irse cuando sintió que era jalado de la manga de su saco
-No… no te vayas- fue lo único que salió de su boca antes de que las lagrimas comenzaran a salir, no quería que salieran pero… ¿Por qué se sentía tan sola si Toya estaba con ella? Al fin estaba con ella… y aun así él solo pensaba en aquella chica. No era ella la persona más importante para él como lo había sido tantos años.
-Solo voy por las llaves de auto monstruo- trató de alegrarla- nadie te va a llevar a tu habitad natural en ese lapso- acarició su cabeza, ella soltó su agarre y dejó que se fuera rumbo a la fiesta.
Se quedó ahí en medio de la noche con la cabeza baja esperando a que una brisa fresca la llevara volando lejos de ahí lejos donde ella fuera la mejor modelo del mundo por supuesto casada con unos hermosos hijos que la quisieran como a nadie en el mundo, un esposo espectacular que le llevara flores todas las noches y que la complaciera en sus caprichos más tontos aunque eso no significaba que fuera su tapete, ella también tendría que cumplir con su parte y ser una buena esposa….cariñosa….linda….
Lagrimas y más lagrimas brotaron de sus ojos.
-Señorita ¿esta bien?
Trato de dejar de temblar y negar con la cabeza pero solo hipo sin poder decir nada.
¿Por qué siempre tenían que sentir compasión por ella? No era un perrito en la acera ni nada por el estilo, solo era una persona desafortunada que no necesitaba de la ayuda de nadie.
Dejó de llorar, no le gustaba hacerlo ¿Por qué debía romper sus principios por alguien como él?. Alzó la vista y trató de sonreír.
-Si, solo se rompió mi tacón- señalo los zapatos a su lado
-Creo que puedo ayudarla
El hombre sacó de su bolsillo un pequeño tubo con pegamento, cogió el zapato y comenzó a añadir meticulosamente adhesivo en la orilla. El joven tenía el cabello casi blanco, sus ojos eran grises le parecían bastante felinos sus rasgos ¿sería un príncipe gato? Envuelto en aquel fino traje blanco parecía como un ángel que venía a salvarla.
-Listo- dijo al fin alzando la zapatilla
-Muchas gracias, que oportuno
-Siempre rompo algo, debo traer pegamento para repararlo
-¿Puedo saber su nombre?- El hombre se sentó a su lado y limpio algunas de las lagrimas que aun opacaban su mirada.
-Soy Yue Tsukishiro
-Yo soy…
-Se quien es… Sakura Kinomoto, vine aquí para conocerla
-Ah vino a cono…-¡Esperen! ¿a conocerla? Esto se estaba tornando más extraño de lo normal ahora había pasado de telenovela dramática a cuento de hadas! Dios que miedo!
-No se asuste- dijo el joven ante la cara de sorpresa de la castaña.- estoy aquí porque Clow me pidió que le ayudara con el patrocinio de su campaña por eso vine a conocer a su modelo
-Ah era eso- suspiro la chica ante la razonable explicación.
-Pero veo que esta triste no creo que sea un buen momento para hablar
-Ya estoy mejor
-Bien entonces ¿damos un paseo?- la chica asintió con la cabeza, era como uno de esos cuentos en los que la princesa es rescatada por el hermoso príncipe montado en un corcel blanco, en este caso era un príncipe guapo envuelto en un fino traje blanco… ¿estaría soñando?
-Pues… no veo por que no
Tomó el brazo que el caballero le ofrecía y se dispuso a andar, no quería seguir mas llorando ahora solo quería caminar y despejar su mente, después de todo no todos los días te encuentras con un chico apuesto que te pregunte si estas bien.
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El hombre entró corriendo en el salón en busca de Tomoyo, cuando la divisó con la mirada se apresuro y se dirigió hacia ella.
-Tomoyo- dijo tratando de recuperar el aliento
-¿Qué pasa? parece que viste un fantasma
-Es que Sakura vino, creo que vio a Li
-¡En serio!- la mujer estaba sorprendida, su novio aseguraba que la castaña no asistiría así la amenazaran con cortar su cuello pero… había venido y aun peor había visto a esa persona.
-Si, maldito Li te juró que si lo veo
-Si lo ves ¿Qué harás?- habló una voz masculina a sus espaldas, el aludido se giro y no dudo ni cinco segundos en golpear a aquel chico al reconocerlo.
-Eres un bastardo- le gritó mientras asestaba aquel golpe contra la mejilla del castaño, no tardo en formarse la muchedumbre que susurraba los nombres de ambos chicos con la palabra "hermanastros" de por medio.
Ambos se miraban con rabia, en un principio no le agradaba nada ese sujeto, Shaoran Li no era más que una mancha en la vida de su hermana, le haría notar eso a golpes si era necesario.
-¿Dónde esta Sakura?- al fin habló el castaño con un acento gracioso debido al golpe que recién había recibido.
-¿Te atreves a preguntar eso?
Li agacho la cabeza, sabía que no tenía ningún derecho a preguntar por ella, lo sabía perfectamente pero aun así deseaba hablar con ella, aclarar todo ese maldito asunto de una vez por todas. Por supuesto el mayor de los Kinomoto no estaba dispuesto a cooperar y eso era notorio en la forma como su ceño se fruncía cada vez más y más ¿Quién de los dos lo tendría mas fruncido?
-Basta Toya, no sirve de nada pelear- lo detuvo Tomoyo antes de que su puño fuera a parar de nuevo a la cara del chico.
-Es cierto… tengo que irme- tomó las llaves del bolso de la chica y se retiro de ahí dejando al chico tirado en medio del salón, algunas personas acudieron a su auxilio entre ellas su madre quien miro a Fujitaka con desaprobación.
-Tu hijo es un salvaje
-Vamos amor, es impulsivo es todo
-A todo esto ¿Por qué te golpeó?- El castaño se levanto sin responder a la pregunta, solo siguió el mismo camino que hacía unos momentos el otro hombre había pisado, su madre no recordaba lo que no le convenía lo sabía bien pero olvidar el nombre de la chica que había hecho que su hijo se enamorara ¡eso era una blasfemia!
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¡Al fin de vuelta en casa! Grito su mente cuando sintió las suaves sabanas de la cama rozar su espalda, añoraba ese aroma a lila que invadía su edificio por alguna extraña y desconocida razón, le faltaba aquel ruido del trafico, la brisa veraniega que corría de ventana a ventana y sobre todo había extrañado a su gatito, era el único que le hacía compañía y dijera lo que dijera solo contestaba con un maullido alegre.
Tenía su primera prueba de vestuario ese día a las seis de la tarde, aun tenía tiempo para una ducha. Abrió el grifo del agua y la dejo correr hasta que la tina se lleno a mas no poder, se zambullo allí sintiendo la calidez del agua invadir sus sentidos, un baño caliente era lo mejor para olvidar toda pena… no era mejor que el alcohol pero si era menos dañino.
Salió de ahí media hora después, se puso una blusa ligera, tenía unos tres tirantes de cada lado y el color rosado hacía destacar su blanca piel, su pescador era blanco, era el toque perfecto para darle un toque casual y veraniego a la vez.
Salió del edificio, el sol la deslumbraba por lo que tapo sus ojos con su mano tratando de asemejar una visera.
-Señorita Sakura
-Eh?- quito su mano para identificar a aquella persona que la llamaba- Yue!
-Veo que me recuerdas- el hombre sonrió, no era una sonrisa muy grande más bien era como una mínima elevación de sus labios, aun así lucía muy sensual….
-No olvidaría a la persona con la que estuve caminando por tres horas
-Y fue un placer, ¿Vas a la oficina de Clow?
-¿Eres adivino?- la chica sonrió al concluir la frase
-No, soy tu patrocinador, te llevo
-Bien
-¡Sakura!- se escucho un grito desde el otro lado de la acera… por favor que no fuera el por favor por favor…. Mierda! ¿acaso le causaba placer arruinar su vida?
Trató de apresurarse y meterse en el auto del otro hombre pero para su desgracia Shaoran fue más rápido, la tomó del brazo y la llevo, prácticamente arrastrando, un poco lejos para hablar.
-Yue, esto… ¿me das cinco minutos? – el hombre suspiro
-Supongo que no hay otro camino
-¡Gracias!- grito tratando de recobrar la compostura y dejar de se conducida por ese troglodita.- Bien- dijo deteniéndose- ¿Qué quieres?
-Ya te lo dije, solo quiero hablar
-Pues yo no quiero, ambas partes deben estar de acuerdo para poder entablar una conversación
El hombre arqueo una ceja ¿Qué clase de persona usaba ese lenguaje?
-Eres rara Sakura, tal como te recuerdo
-Pero no soy tonta tal como me recuerdas, aprendí de mis errores- tras decir esto le envió una mirada rencorosa a su acompañante.
-No lo permitiré- de un momento a otro la acorralo contra la pared dejándola prácticamente inmóvil- no dejare que ese hombre te tenga eres mi Sakura, de nadie más
Las mejillas de la castaña se encendieron al escuchar esas palabras salir de su boca, dejó de forcejear por un momento y se concentró en los ojos del hombre tratando de buscar un indicio de burla o duda… pero no encontró nada solo aquella mirada chocolate que hacía que se derritiera entre sus brazos.
-Ya no soy tu Sakura- dijo bajando la mirada- deje de serlo cuando me dejaste abandonada en esa estación.
-Eres mía- levantó la barbilla de la chica lentamente
-¡Que no soy tuya!- grito desesperada la mujer forcejeando de nuevo- ve con tu esposa si necesitas tener a alguien, yo no seré tu juguete nunca más
-¿Esposa? ¿De donde sacas eso?
-Esa tal Meiling, era tu prometida es natural que se casaran- el castaño comenzó a reír ante tal afirmación, ella se veía sorprendida ¿Cómo se atrevía a reír en un momento como este?
-Las cosas no son como crees- dejó de sujetar sus brazos- te amo- susurro en el oído de la chica. Sintió como una descarga de adrenalina recorría todo su cuerpo haciendo que su voz se quedara estancada en su garganta en el inútil intento que hizo por contestar a esa absurda afirmación.
-Sakura creo que vas a llegar tarde- hablo Yue luego de unos segundos ¿Cuánto tiempo había estado detrás de él? Pensó el castaño, ese maldito había arruinado un momento perfecto, ganas no le hacían falta para golpear aquel hermoso rostro.
La mujer pareció salir de un trance, compuso su traje y tomó el brazo del hombre de cabello plateado.
-¡Te esperare!- grito Shaoran antes de golpear la pared con la misma fuerza que lo hubiera hecho con su contrincante.
-Siento haberte hecho esperar- habló la chica ya a medio camino luego de meditar muy bien la situación.
-No hay problema, parece que tu novio esta furioso espero que no sea por mi causa
-No es mi novio!- se apresuro a decir la chica- es mi hermanastro, es una larga historia
-Así parece, entonces supongo que no hay problema si te invitó a cenar
-Estaría encantada- perfecto! Ese idiota podía esperar fuera todo lo que quisiera, al fin sabría lo que era esperar a alguien mirando cada auto pasar preguntándote "¿será su auto?", sintiendo aquel frío que hace que el alma se congele…
-Entonces…. Nos vemos al rato
-Gracias
Sakura bajo del coche e ingreso al edificio donde fue recibida por una de las secretarias de Clow y llevada hasta el lugar donde sería maquillada. Los encargados del maquillaje eran excelentes tal como lo esperaba y el vestido que debía modelar se amoldaba a su figura dándole un exquisito toque a su silueta, cuando se miró en el espejo no pudo evitar pensar que nunca antes se había visto tan bien.
Algunas fotos se tomaron, las suficientes para mostrarle al ausente Clow el resultado preeliminar, si le gustaba todo quedaría igual, si hacía alguna sugerencia esto sería añadido en la verdadera sesión fotográfica.
Más tarde ya desmaquillada y con la ropa usual se entrevisto de nuevo con la secretaria quien le indico el día y hora de la sesión, estrecharon sus manos en señal de aprobación por ambas partes.
-¿Salió todo bien?
-De maravilla- contestó con una sonrisa en el rostro la cual se desvaneció al darse cuenta de que estaba hablando quizás con una voz imaginaria de su cabeza, se giro y se llevó una gran sorpresa al encontrarse con aquellos dos zafiros detrás de ella- ¡Eriol! Que susto
-Lo siento- hizo una reverencia y beso su delicada mano- no pretendía asustarte
-Pensé que ya habías regresado a tu hogar
-No, estoy arreglando algunos asuntos por aquí
-Ya veo, espero verte por aquí entonces
-Estaba pensando en eso, ¿quieres salir a cenar?
Era su imaginación o su suerte con los hombres comenzaba a mejorar?
-Lo siento- tuvo que rechazar- ya tengo planes
-Sigues siendo el mismo Eriol- habló una tercera persona acercándose hacía ambos
-Yue! Vaya pareces mas…. Blanco de lo normal
-Tonto
-¿ustedes se conocen?- pregunto la castaña al ver la familiaridad con la que se hablaban
-Desgraciadamente- dijo el zafiro
-¿Qué hay de ti? Sigues siendo un play boy aunque estas a punto de casarte
-¡Te vas a casar!- se sorprendió Sakura, el chico si que sabía como superar una ruptura.
-Acabas de arruinar mi imagen con la pequeña Sakura
-Déjasela a las personas solteras- hablo el otro ciñendo a Sakura por la cintura
-Solo estaba siendo cortes ¿Qué dicen si vamos los tres a cenar?
-¡Sería genial!- la chica no pudo ocultar su entusiasmo por conversar con las dos personas que ahora estaban frente a ella. Yue parecía un poco disgustado… y Eriol lucía bastante radiante a pesar de la mirada asesina que recibía por parte del otro.
Los tres salieron de ahí abordando el auto de Eriol, llegaron a un restaurante famoso donde se decía que el pay de manzana era como probar una nube… la castaña no podía esperar al postre para probarlo!
Hablaron durante varias horas recordando viejos tiempos, al parecer Yue y Eriol se conocían desde hacía varios años, también hablaban de sus empleos, de la familia, era un ambiente bastante agradable el que emanaba de aquella mesa… inclusive en los momentos en que se formaba cierta tensión la chica hacía lo posible por amenizar la platica o cambiar el tema.
-Este pay es delicioso!- exclamó Sakura al probar el primer bocado de su tan esperado postre
-No tan delicioso como tu entusiasmo- dijo el ingles ganándose otra de las miradas asesinas de Yue.
-¿Por qué ustedes no pidieron postre?
-Odio los postres
-Quería comer del tuyo
-Eriol…- esta vez la vena en la frente de Yue se hizo aun más grande- si no dejas de molestar a Sakura le voy a decir a Kaho que…
-Bien, no hay porque llegar a esos extremos- dijo tratando de calmar a su amigo.
Al salir del lugar ya era bastante tarde, habían bebido un poco de vino por lo que Sakura no estaba en condiciones de viajar sola en medio de la noche.
-La pequeña Sakura se ve algo mareada, la llevare a casa
-¡Estoy bien! No se preocupen por mi…- habló sonando tan poco convincente que ambos hombres estuvieron de acuerdo con el primer plan.
-Entonces los veré en otra ocasión- se despidió al fin el hombre de rasgos felinos entrando en un taxi que lo llevaría a casa.
La castaña y Eriol subieron al auto, ella estaba feliz por alguna razón sentía que ahora tenía a dos personas que preguntarían por ella si algo le sucedía… es decir si su edificio se derrumbaba al menos alguien pediría sus pertenencias y cuidaría de su pequeño gatito.
-Estoy tan feliz- dijo la chica riendo
-Parece que aun no lidias muy bien con el alcohol
-Claro que si! Solo estoy feliz- palmeo el hombro de su acompañante quien le envió una mirada divertida.
-Me alegra que te haga feliz
-Tu me haces feliz Eriol ¿Por qué tenías que comprometerte de nuevo?- dijo la castaña con un toque de melancolía en la voz.
-Estoy seguro de que te espera alguien mucho mejor que yo…. Yue es un buen hombre…. Mejor que este idiota que tienes enfrente
-Fuiste… la primera persona por la que sentí algo más que cariño- confeso tratando de no sonar patética.
-Me alegra mucho- sonrió el hombre mientras aparcaba el coche frente al edificio
-A mi también, espero que tu esposa sea alguien maravillosa…. Y comprensiva
-Me tiene paciencia- acarició la cabeza de la chica como si de un perrito se tratara. Quizás para ella él había sido su primer amor pero en su caso ella había sido un mero postre en la enorme bandeja de las relaciones…. Que lastima que no podía tener un sentimiento tan fuerte con aquella hermosa mujer que ahora lo veía con aquellos hermosos jades que ahora centelleaban un hermoso color con la luz de la noche.
Te amo… lo había dicho tantas veces sin sentirlo de verdad, pero a ella no quería engañarla no quería fingir con ella….
-Será mejor que entres, nos volveremos a ver, no te preocupes
-Cuento con eso- contestó enviando una última sonrisa antes de comenzar su intento por meter la llave en la cerradura, no fue hasta su treceavo intento que lo logró y se despidió definitivamente del hombre.
Cuando el elevador abrió sus puertas y la dejó en el piso que le correspondía notó que delante de su puerta había un bulto extraño ¿alguien había dejado su basura de nuevo? Si era la misma vecina esta vez patearía su puerta así fueran las dos de la mañana! A paso apresurado se encamino directo a su puerta.
-Al fin regresaste- ¿el bulto hablaba? Esperen no era un bulto….
-Pensé que tendría problemas con la vecina de nuevo, pero solo eres tú, quitate tengo sueño
-¿Bebiste?
-Un poco, pensé que el vino no me afectaría- estaba demasiado cansada como para seguir de pie, se sentó junto al hombre recargando la espalda contra la pared y echando su cabeza hacia atrás.
-Entonces… creo que debemos hablar en otra ocasión- hizo el intento por levantarse pero la chica se lo impidió
-Ahora que no estoy en mis cabales creo que puedo escuchar tu estupida historia, suéltalo ahora o nunca – tal vez si lo contaba ahora mañana no recordaría nada de lo que le había hablado… eso no sería bueno pero la mirada sería y decidida en sus ojos lo termino por convencer, era ahora o nunca.
-Bien… escucha- revolvió su pelo color chocolate con desesperación tratando de encontrar las palabras adecuadas para decirle lo que había callado por tantos años.
-¿Vas a hablar o no?
-La noche que íbamos a huir yo…
Aun estaba fresco aquel recuerdo en su memoria, le dolía recordar… inclusive para él había sido difícil aceptar la verdad cuando le dijeron lo que había sucedido…
-Madre lo he decidido y no hay nada que pueda hacer!- dio un portazo y subió al auto arrancando con tanta potencia que las llantas quedaron marcadas en el pavimento. Varios coches de los empleados de su madre lo perseguían tratando de alcanzarlo por la desventaja con que habían salido.
Fue más de media hora de persecución en la que Shaoran trataba de ganar aunque fuera una pequeña ventaja para al fin poder ver a su querida Sakura, la sola imagen de ella en su mente hacía que acelerara más y más en un intento por evadir a sus perseguidores y llegar al lugar de encuentro donde aquel esperado amor lo abrazaría y besaría hasta morir.
Una luz enseguecedora….
Un camión que transportaba agua había derrapado en la carretera, el chico dio un giro rápido al volante tratando de no chocar contra este que parecía iba directo hacía él.
Rozó un poco su coche pasando de largo, un suspiro salió de los labios del chico al verse librado de aquel accidente…. Hasta que otro auto que intentaba hacer lo mismo se impacto contra el suyo.
Un estruendo….y fue lo último que escucho.
Bip bip bip
Era lo único que sonaba a su lado, le costaba trabajo abrir los ojos….¿porque pesaba tanto su mano?
Cuando al fin logro que su vista se recobrara por completo se encontró en aquel lugar blanco y aseado, miro a su alrededor y todo lo que vio fue un cuarto llenó de maquinas… ¿Qué estaba pasando?
-¡Parece que despertó!- alguien grito muy cerca, aun oía como entre sueños… ¿Por qué tanta emoción? No es que despertar fuera una gran hazaña, ni siquiera sabía porque estaba en ese lugar.
-Llama a la señora Li- todos corrían a su alrededor y no pasaron ni cinco minutos antes de que un doctor se acercara y comenzara a monitorear los aparatos a su alrededor. Quería preguntar tantas cosas… pero su boca parecía no querer cooperar, estaba tan seca que podría haber matado por un vaso de agua.
Una hora más tarde su madre estaba frente a él con lagrimas en los ojos y agradeciendo a los dioses por cuanta cosa se le pasaba por la cabeza. Y la pregunta seguía rondando su cabeza ¿¡Que diablos pasaba!
Dos días estuvo sin poder hablar, hasta que al fin sus labios y su voz parecieron regresar a la normalidad.
-Madre…- habló con una voz extraña
-Shaoran ¡estas hablando!- era como regresar a ser un bebe ¿Por qué lo trataba así? No era su primera palabra.
-¿Qué sucedió?
-Nada…¿Por qué no pruebas la gelatina que hice?
Cada vez que preguntaba evadían la pregunta, pronto fue llevado a rehabilitación donde cada tarde lo hacían practicar en aquellos tubos, no sabía porque pero le costaba mucho trabajo caminar… cada mañana se levantaba pensando si al fin lo dejarían irse de ahí.
Aun tenía que ir a encontrarse con Sakura ¿Por qué aun no estaba ahí? ¿sería una de las trampas de su madre? El dolor era muy real, era improbable.
-Shaoran escucha- le dijo Ieran una tarde con un tono serio y sobrio- ya paso suficiente tiempo y el doctor a recomendado que se te diga la verdad
-¿La verdad?
-Sufriste un accidente cuando escapaste de casa… fui una tonta al tratar de casarte, lo supe solo al momento de casi perderte- como un flash la imagen de aquel camión vino a su mente
¡el accidente!
-No debí mandar a Kurogane y sus hombres detrás de ti, si tan solo hubieras llegado donde esa chica esto no habría pasado
-¡¿Qué paso con Sakura!- exigió saber
-No lo se, cuando te trajeron aquí dijeron que estabas muy grave, tu… estuviste dos años en estado vegetal Shaoran
¡Dos años! ¡Dos años! Dos… años….
Entonces ahora estaba así por ese accidente? Nunca había llegado donde ella por culpa de ese camión? Había perdido tanto tiempo!
Entró en pánico de solo imaginar lo que había perdido durante ese tiempo, quiso salir de ahí inmediatamente ¡no podía perder más el tiempo! Al final tuvo que ser sedado… al parecer no había aceptado muy bien la verdad…
La verdad no siempre era amable.
-Entonces trate de buscarte- dijo con una mirada melancólica y cargada de dolor- y te encontré! Eras una modelo en asenso. Entonces mi madre me lo dijo… "me casare con Fujitaka Kinomoto" fue como una bomba sobre mi cabeza!
-Tu.. tu… - la castaña trataba de encontrar palabras para describir su confusión pero no podía, su cabeza estaba en blanco.
-Trate de impedirlo pero ya conoces a mi madre, mi compromiso se anulo pero el suyo fue algo que no pude controlar… al final terminamos siendo hermanastros
Esta última frase la corono con una sonrisa burlona ¿Cómo podía la vida ser tan absurda?
-Escucha… yo… necesito pensar- al parecer el alcohol que corría por sus venas se había evaporado al recibir tal noticia, ¿Cómo podía asimilar algo así? ¿Y si todo era una invención? No podía creer todo lo que le decían… no era ingenua.
-Bien- el castaño se levantó- espero recuerdes lo que sentías por mi
Tomó el rostro de la chica entre sus manos y lo contempló por un momento… era más hermosa de lo que su mente podía recordar, luego solo deposito un pequeño beso en su cabeza a modo de despedida.
Se alejo del lugar con la cabeza baja y los hombros caídos, era como un gato mojado caminando por la acera.
Sakura se levantó, insertó la llave en la cerradura y se hundió en la oscuridad de su departamento en busca del cobijo de este, era un aislante de la realidad… un lugar seguro donde todo aquello que no debía ocurrir no ocurría y lo que quería olvidar era olvidado.
Notas de rainy:
Ahhhhhhhhh! Que felicidad *u* no puedo creer que haya 9 comentarios! Muchas gracias! Jajaja me hace feliz saber que hay personas que leen la historia y además TT_TT se toman un tiempo para comentar
=D bueno como regalo por su apoyo escribí este capitulo en un tiempo record! Jajaja tenía esa idea rondando por mi cabeza pero gracias a ustedes salió mucho mas rápido.
Bien ¿Qué les pareció? Obvio Shaoran no es el malo de la historia como muchos lo imaginaban porque… esto es un SxS no podía dejar esto así, aunque ¿Qué tal si lo convertimos en un SxY? Jajaja no lo se… creo que el próximo capitulo será el último… u.u antes de que todo se enrede más y termine haciendo una historia kilometrica XD bueno iba a contestar a todos sus hermosos comentarios pero si lo hacia no subía la historia hoy así que decidí subir de todas formas me encanto todo el apoyo para esta pequeña historia :D
Ahora espero muchos mas comentarios… parece que la psicología funciona así que de nuevo cinco comentarios o nada jojojo.
Ok besitos ¡los quiero a todos!
