Bien. Ha pasado mucho tiempo sin subir algo. ¡Pero aquí esta el capitulo! ^^

-¿Y el FanEnding?-

-¡Gumdramon!- miré enojada al pequeño- ¡He estado ocupada con la prueba PSU y la graduación!-

-¿Y a mí que me importa esas cosas humanas? Además, si has tenido tan poco tiempo, ¿cómo has subido esos dibujos en tu pagina DevianArt?-

-P-Pues, eso es diferente. ¡Me emocione mucho!-

-¡Pues en tu emoción el Rey me dejo como tortilla!-

-Para cualquier duda vea el dibujo "Interrupting Gumdramon "-

-¡NO TE HAGAS PUBLICIDAD!-

-¡YA! ¡Solo presentemos el capitulo por el amor a cualquier cosa!-


La Trampa menos esperada.

El Ataque Silencioso.

-Topacio…- la voz modificada de Salamandra resonó en la sala de conferencia. La mujer, sentada en aquella mesa frente a la pantalla, junto a Forward y Horfe, apretó levemente los puños- Me gustaría que me explicaras el reporte de la misión anterior, donde no solo no pudieron capturar al Rey ni a Kokoromon, sino que también uno de tus I.A. termino gravemente lastimado-

-Siendo honesta… Esperaba que la Jefa y el resto de Jäger ignoraran el plan- explico Topacio- O que pensaran que era un señuelo lo que sucedía… Pero que hasta la Jefa entrara por su propia voluntad a la escuela llena de trampas…-

-Ella misma nos demostró que no tiene problemas en dejar sola a Kokoromon sabiendo que nos da oportunidades de capturarla- aclaro Horfe, con los brazos cruzados-Como a Sky-

-Porque la muy imbécil cree que le tenemos miedo al Descontrol- murmuro molesto Forward.

-Y es cierto- Horfe frunció levemente el ceño.

-¡¿Qué dijiste?!- Forward se levantó molesto.

-No necesitas negarlo, Forward- sonrió tranquilamente Topacio- Todos sabemos que casi perdemos la vida porque, aquella vez en Egipto, te atreviste a intentar matar a uno de los digimon de Jäger frente a Kokoromon, y eso provoco el Descontrol que destruyo nuestra base operativa en el desierto-

-Y nos dejó con la duda de si Jäger sobrevivió al derrumbe o no durante medio año- agrego Horfe, sin alterarse.

-¡Digan lo que quieran!- les grito enojado Forward- ¡Pero verán que seré el primero en capturar a Kokoromon, y eliminar a Jäger!- aseguro- ¡Que ustedes le teman al Descontrol no significa…!-

-Forward- llamo Salamandra, callándolo-El Descontrol no es algo que podamos manejar fácilmente. Si lo sufre reiteradamente, el Virus Solitario que se encuentra en la data de Kokoromon se fundirá por completo en ella, y se volverá un Kopierer. Y, como todos los presentes en la sala, sabes perfectamente que el Virus Solitario de Kokoromon es extremadamente especial porque es el primero. Es más importante que el de Sky. Si lo perdemos, estaríamos obligados a utilizar un último recurso del cual prefiero prescindir-

-… Aunque hacerlo signifique la muerte de Kokoromon- recordó Horfe, mirando como Forward temblaba de ira.

-Sientes pena por ella- se sorprendió Topacio, mirándolo con una sonrisa.

-No creo que sea pena… Es solo que estaríamos en un importante hecho histórico: El exterminio de una raza- explico Horfe- Tenemos la posibilidad de tener lo que deseamos, a cambio de algo que puede ser tan valioso-

-Una vida inútil es una que no hace nada para progresar- le dijo molesto Forward.

-No hay vidas inútiles- le contradijo Salamandra-Solo vidas que no se saben ocupar. Y la vida de Kokoromon tendrá un gran significado para el Mundo que despreció a su raza, junto a las demás victimas que sufrieron las masacres por sus razas… La vida de Kokoromon nos dará el paso para que Apocalymon cambie el mundo-

-Aun así. Con Jäger y el Xros Heart entrometiéndose en nuestras pruebas y misiones… Tienen a DarkKnightmon, han derrotado a mis tres I.A. Incluso Klauen ha perdido el brazo-

-¿Y la reconstrucción?- pregunto Horfe, algo serio.

-Tendremos que hacer una prótesis… La Jefa uso su katana para hacer el corte- murmuro molesta.

-Ella sabe que no podemos reponer o regenerar todo aquello que sea cortado por esa arma- recordó el hombre de pelo azul.

-Quédense en la base- ordeno Salamandra, sorprendiéndolos- Les daré sus nuevas órdenes en la tarde- y se cortó la comunicación.

-Supongo que hablará de nuevo con ese mono- murmuro molesto Forward.

-No podemos hacer nada. El mono es el único sustento que tenemos por si Luke decide ponerse serio con nosotros. Además que es una importante fuente de información. Si no fuera por él, no hubiera podido construir a Klauen, Fang y Klinge- agrego Topacio.

-Creo que solo comparto la misma opinión con Forward referente a ese sujeto- admitió Horfe, frunciendo el ceño- Ni siquiera es de este mundo. Ustedes saben lo que es… No es un sujeto ordinario…-

-Lo que no es de este mundo es que un tipo como Luke, con todo su poder, obedezca a una mocosa-interrumpió Forward, retirándose molesto.

Horfe lo miró irse, mientras Topacio, sonriendo satisfecha al ver enojado a su compañero, se quedó pensando que ordenaría Salamandra con ayuda de aquel sujeto de blanco.


Había un sol radiante en la ciudad, y, en su casa, Yuno acomodo los floreros en el umbral de la ventana, mientras su visitante, Zenjirou, comía galletas con jugo y Ballistamon, sentado en el piso de madera, jugaba con Ciel, la gatita gris de ojos verdes, que llevaba al cuello una pequeña pañoleta rosa. La mujer le había puesto el nombre después del incidente de la escuela en honor a Sky, por el color de pelo y ojos. La joven no se molestó, más bien, se puso a jugar al instante con la minina, dejando a Jack preguntándose si él y Luke asustaban al animal por el aspecto de liebre.

-Ah… Esperaba que Kudou Taiki estuviera libre para nuestra revancha de kendo- suspiro el joven de pelo parado, jugando con una galleta- Pero no sabía que se acercaban las finales de Básquetbol Callejero-

-Es bueno que se entretenga en ese tipo de deportes. Especialmente contra los que luchan- le sonrió Yuno, mirando contenta como Ciel se subía a la cabeza de Ballistamon- Al fin y al cabo, mañana regresan a clases-

Zenjirou asintió varias veces. Se levantó.

-¡Bien! ¡A ejercitar para el duelo de Kendo!- sentenció, levantando los brazos.

-Que te vaya bien- le deseo Ballistamon.

-¡Tú me acompañas!-

-Y ella también- señalo a Ciel.

-¡Realmente te encariñaste con la gata!- se enojó Zenjirou, y se asustó porque la minina le gruño.

Yuno sonrió.

La mujer despidió al joven, y, contenta, empezó a regar las flores puestas en la ventana. Desvió la mirada al ver como Ciel jugaba con los cordones de sus zapatos. Sonrió, dejo la regadera, y tomo en brazos a la gatita. Cuando miró las flores se encontró con el rostro de Luke al revés.

Parpadeo.

Luke estaba asomado a la ventana sujeto del techo.

En ese momento, una vecina de los Kudou, se sobresaltó por el sonido de una fuerte cachetada.

-¡Serás mi amigo, pero no puedes asomarte así a mi casa!- le recordó enojada Yuno, mientras Luke, sentado en el piso de madera, se sobaba la mejilla, la cual tenía claramente marcada la mano de la peli naranja. Ciel le ronroneo. Ya no le tenía miedo.

-… ¿Por qué?-

-¡¿Cómo qué por…?!- Yuno le golpeó la cabeza con la regadera- ¡¿No recuerdas lo que significa privacidad?!- Luke asintió, sobándose el chillón- ¡¿Entonces…?!-

-Esos términos son humanos. No son de mi interés- le dijo simplemente.

Yuno se quedó en blanco.

La misma vecina escucho otro golpe. Se quedó algo nerviosa, pensando que podría ser alguna pelea callejera.

-¡Escúchame bien, Luke!- Yuno señalo con el dedo a la liebre humanoide que tenía atascada la regadera en la cabeza, todo empapado- ¡Si no me das una buena razón para saber que no estas cuidando a Kokoromon-chan te juro que te corto las orejas!- ante eso, Luke se sobresaltó, e intento quitarse la regadera- ¿Y?-pero tuvo que esperar a que se quitara el objeto metálico de la cabeza.

-…- Luke la quedo mirando-… Me aburrí-

Otro golpe sonó en la calle.

-¡Se supone que has vivido tanto…! ¡¿Y te aburres por algo así?!- le pregunto enojada Yuno, con su puño emanando vapor, mirando a Luke, con el sillón del salón encima.

-…S-Sí…- asintió Luke, empezando a preguntarse si no solo la Jefa era la humana con fuerza demoniaca… aunque él no entreno a la peli naranja. Tal vez era la procedencia…

Yuno respiro hondo, sabiendo que si se descontrolaba terminaría tirando a su viejo amigo por la ventana.

Se cruzó de brazos y miró a la liebre salir de debajo del salón. Lo quedo mirando.

-Te quedaras a comer-le ordeno, sobresaltándolo.

Luke parpadeo.

-¿Vas a cocinar?-

-Pues claro- sonrió orgullosa.

-Está bien…- Luke se quedó pensativo- Porque antes fui un asesino-

-¿Eh…?- Yuno se quedó sumamente extrañada- Eso ya lo sé. ¿Qué tiene que ver con que te quedes a comer?-

-Porque los asesinos comen lo que sea para sobrevivir-

-…-

La manilla de la puerta de la casa de los Kudou se movió, y entro un hombre con una sonrisa de oreja a oreja. Tenía cabello lacio color café oscuro, ojos negros, usaba unos lentes con marcos redondos, y llevaba puesto un buzo deportivo azul con la bandera japonesa en el hombro. Traía un bolso de viaje al hombro.

-¡Estoy en casa!- llamo Kudou Etsu, sumamente contento.

Se quedó en el pasillo al ver como cierta liebre humanoide chocaba de cara contra la pared, caían dos fotografías colgadas a su cabeza, y quedo sepultado ante la mesa de su salón que fue lanzada con una fuerza infernal ante él.

Etsu se quedó en blanco…

-¡¿Comer para sobrevivir?!- repitió Yuno, tronando sus puños frente a Luke, que se intentaba reponer. La mujer lo agarro del buzo- ¡Veremos si sigues siendo tan sobreviviente como antes!- le aseguro dispuesto a eliminarlo. Luke empezó a sudar a mares.

-Yuno-san. No seas así con Luke-san- le pidió Etsu con una gota en la cabeza.

Yuno lo quedo mirando, al igual que la liebre. La mujer lo soltó, sin dar créditos a sus ojos.

-… ¿Etsu-kun…?- murmuro, sin poder creerlo.

-Sí… No pudo venir en tu cumpleaños- le recordó su esposo, algo avergonzado- Pero me dieron unas dos semanas libre, así que…- pero no pudo decir más, Yuno lo había abrazado.

-¡Bienvenido!-

Etsu sonrió agradecido, y abrazo a su esposa.

Luke los quedo mirando. Se levantó sigilosamente, y, aprovechando el momento, intento cruzar el salón para irse por la ventana, pero la firme mano de Yuno se posó en su hombro.

Se quedó quieto.

-¿Creías que me olvide de ti?-le pregunto con una sonrisa asesina Kudou Yuno.

Luke trago saliva.

Etsu miró sonriente la paliza de la pobre liebre, dándose cuenta que su querida esposa seguía siendo tan activa como siempre.

-Por cierto… ¿y Taiki?- el adulto miró para todos lados, en el momento en que empezaban a volar las cosas del salón.


En un campo de basquetbol, se escuchaban a los jóvenes entusiasmados, porque se jugaba un partido entre el Xros Heart y el Space Gum, e iba en el clímax.

-¡Vamos, Yuu-sama!- apoyaban Mami y su grupo de amigas.

-¡Tú puedes!- apoyo Miho, al lado de ellas.

-¡Taiki, tú puedes!- apoyo Akari con Cutemon en brazos, al lado de una joven de lentes que estaba de brazos cruzados y miraba para otro lado- Vamos, Sam-chan, tú también tienes que apoyar-

La joven la quedo mirando.

-Yo ni siquiera quise venir- le aseguro, y la miradita que le pego a la joven de pelo rojo la asusto- ¿Y cuántas veces debo decirte que no me llames "Sam-chan"?-

-… Pues, no lo sé- admitió Akari, mirando el partido.

Tagiru se había topado con la joven de lentes en la calle cuando se iba a la cancha, y, entusiasmado al verla más saludable, la arrastro al partido.

Cutemon, en los brazos de Akari, se movió levemente, en su papel de peluche… Le daba algo de miedo la mirada de Samanta, que se había posado en él.

-¿Y no estás muy grandecita para esos peluches?- agrego, mirando fijamente al conejo digital, que empezó a sudar a mares.

-¡Ah…! Es… Es que es… un regalo ¡Sí, un regalo!- respondió rápidamente la pelirroja.

-Oh… De tú novio- señalo con un pulgar el partido.

-¡Taiki no es mi novio!- se avergonzó.

-Nunca te dije que me refería a él-

Eso dejo en blanco a Akari.

Dorulumon, en el xros loader naranja, miraba algo divertido a la joven de lentes. Se dio cuenta que era la Jefa… Se dio cuenta que era la pequeña humana que había conocido hace muchos años. Sonrió contento al darse cuenta que se había vuelto una persona de bien a pesar de su pasado.

Taiki recibió el balón que le lanzo Yuu, e intento pasar para encestar, pero un contrincante le impidió pasar.

-Bloquearon a Taiki-san- murmuro Yuu, siendo bloqueado por otro jugador- ¡Tagiru!-

-¡Lo sé!-el joven de googles, quien también era bloqueado, logro pasar por debajo del brazo del otro jugador- ¡Taiki-san, estoy libre!-

-¡Sí!- Taiki lanzo por debajo la pelota de quien lo bloqueaba, y Tagiru la intercepto.

-¡Aquí voy!- dijo entusiasmado Tagiru, saltando para hacer un punto, y logro meter la pelota a la canasta- ¡SI!-

Los espectadores a favor del xros heart gritaron entusiasmados, excepto Samanta, que miraba con una gota en la cabeza a Tagiru chocar palmas con Taiki y Yuu.

-Que idiota- murmuro, sorprendiendo a Akari- En vez de saltar pudo haber lanzado desde el suelo el balón, consiguiendo tres puntos en vez de dos-

-Bueno, es solo un juego- le recordó Akari.

-Un deporte- corrigió Samanta- Además, ¿No se supone que si ganan este partido, van a las finales del Basquetbol callejero?-

-¿Eh? Pues sí- se sorprendió Akari al ver que la joven de lentes estaba tan informada.

-¡Tiempo!- aviso el joven que hacía de árbitro- ¡El Xros Heart gana a Space Gum por 32 a 27, pasando a las finales!-

-¡Sí!- salto de alegría Tagiru.

-… Ese…- murmuro Samanta fastidiada, mientras Akari suspiraba con una gota en la cabeza.

-¡A finales, Taiki-san, Yuu!- les dijo entusiasmado el joven de googles a sus amigos.

-Tagiru, no te emociones tanto- le pidió con una gota en la cabeza Yuu, mientras Taiki reía.

-Está bien- les dijo Taiki- Hicimos un buen… un… bu...en…- empezó a decir, pero palideció, y empezó a caerse para adelante.

Samanta se incorporó rápidamente.

-¡Ta-Taiki-san!- Dijeron al mismo tiempo Tagiru y Yuu, corriendo a alcanzar al joven, pero alguien fue más rápido…

Akari puso a Cutemon en el rostro de Taiki segundos antes de que cayeran ambos al suelo. La joven suspiro aliviada.

Los espectadores y el otro equipo los miraron sorprendidos con una gota en la cabeza.

Samanta parpadeo sorprendida.

"Se… desmayó" pensó con una gota en la cabeza "Y pensaba que yo era extraña" suspiro.


En el departamento de Samanta, específicamente en el segundo piso, en el salón-cocina-comedor, Bearmon, apoyado en la pared, lloraba. Ranamon intentaba consolarlo mientras Jack, sentado en el sillón, lo miraba con una gota en la cabeza.

-Vamos, Bear. Solo eran unas galletas- le recordó la liebre.

-Pero, pero…- Bearmon lo miró, sin dejar de apoyarse en la pared. Miró la alacena, donde ya no quedaba ninguna de sus preciadas galletas, y volvió a llorar apoyado en la pared. Jack suspiro fastidiado.

-¡JACK!- Ranamon le dio un puñetazo en la cara.

-¡AY!-

-¡Sé muy bien que Sky fue la que tomo las galletas!-

-¡¿Y te desquitas conmigo?!-

-¡Vas a ir a comprar más!-

-¡¿Disculpa?!- Jack se incorporó, aun sobando su nariz- Primero: no puedo salir solo. Segundo: el dinero que tengo lo estoy ahorrando para mejorar mi moto. Y Tercero: ¡¿Por qué yo y no Sky?!-

-¡Claro! Cuando te conviene la dejas ser independiente, y cuando no…-

-¡Oye!-

-¡Entonces ve a comprar galletas! No creo que te vayan a secuestrar al dar unos pasos en la calle-

-Bien…- suspiro derrotado- ¿Y el dinero?-

-Usa el tuyo-

-¡¿Y mi moto?!-

-¡¿Qué me importa a mi tu cacharro?!- y le dio la espalda, dejando por terminada la discusión-Vamos Bear. Te haré plátano con leche, ¿bien?-

-Sí…- el osito se restregó el rostro, se acercó a Jack- ¡Chusma! ¡Chusma!- lo empujó, le mostró la lengua y se fue con la digimon acuática, quien se tapó la cara para no reírse.

-Y la próxima vez…- le dijo cuidadosamente a la liebre que echaba humo de las orejas- Quítale las galletas a tu abuela-

¿Qué se le iba a hacer? No podía contenerse a algo así.

Murmurando y pateando el piso, Jack se fue del lugar, pensando en demandar algún día a aquel programa mexicano.

¿Dónde estaba Sky?


-Oye… Wizardmon- Sky, quien caminaba por las calles del Digiquartz junto al mago verde, no podía no estar extrañada porque él la invitara a caminar, y, más encima, se había llevado el último paquete de galletas de Bearmon. Llevaba la capucha puesta.

-Te escucho- le sonrió el mago.

-¿Qué le dirás a Bearmon si sabe que le sacaste las galletas?-

-Supongo que Jack-san puede sacrificarse y soportar sus empujones- le respondió, sin dejar de sonreír.

-¿Todo está bien?-

-Perfectamente-

-¿Y a donde me llevas?-

-Ah. Es que encontré algo muy interesante por estos lados- le explico el mago verde- Creo que es… exótico-

-¿Exótico?-

-Sí- asintió Wizardmon, la joven de orejas de liebre sintió que estaba en una calle familiar. Dieron vuelta a un callejón - Es un espécimen muy interesante, tal vez lo use para mis experimentos, ya que no creo que a la Jefa le moleste que use a un descendiente de una de las razas de la Antigua Orden Digital como sujeto de pruebas-

Sky se quedó quieta.

-¿Ah…?- un minutito…

-¡OOOOOOOOOOOOOOREEEEEEEEJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!-

Habían llegado al final del callejón.

Gaiomon estaba completamente atado boca abajo, solo sobresalía su cabeza del montón de cuerdas.

-¡GAIOMON!- Sky se quedó petrificada.

-¡Dile a este Nerd que me baje! ¡Lo haré polvo!-el samurái empezó a revolverse en sus ataduras, pero sin resultado.

-Prefiero el término Intelectual que Nerd- Wizardmon se le acerco.

-¡¿Y a mí que me importa?! Lame botas-le grito enojado el samurái. Wizardmon lo quedo mirando, movió su báculo, y una cinta apareció en la boca del digimon, callándolo.

-Mucho mejor- Wizardmon se volteó a ver a Sky, que estaba completamente blanca- Supongo que me dará una explicación para que usted decidiera proteger al digimon que ataco una escuela humana, hirió gravemente a la Jefa, y estuvo a punto de asesinar a Kokoromon-chan-

-Pues…- Sky junto sus dedos, nerviosa, miró a Gaiomon que se retorcía enfurecido sin poder decir cosas que de seguro no eran nada agradables. Suspiro- Bueno… Estaba herido… ¿Qué querías que hiciera?-

-La Jefa nos ordenó tener precaución con él-

-Yo sé que él es bueno-aseguro Sky. Gaiomon se quedó quieto- Puedo ver en él… en sus ojos… ¡Él ha sufrido!-

Wizardmon miró detenidamente a su amiga.

-¿Sabe que él es un peligroso asesino en mi mundo?-

-Sí…-

-¿Y aun así va a querer protegerlo?-

-Quiero cambiarlo… Puedo sentir que Gaiomon ha sufrido mucho en el pasado… Si no… ¿Por qué actuaría así contra su propia gente en tiempos de paz…? Bueno, en el mundo digital- aclaro- Aquí en el digiquartz la cosa cambia- sonrió nerviosa.

Wizardmon suspiro, y sacudió su báculo.

Las cuerdas que ataban a Gaiomon, como la cinta que le impedía hablar, desaparecieron, pero el samurái cayó de cabeza al piso con un fuerte golpe.

-¡AAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYY!- se sentó sobándose adolorido el chillón- ¡Te mataré maldito Nerd!-

Wizardmon miró a su amiga, que sonreía sorprendida.

-Mantendremos esto en secreto- le recordó- Pero solo porque confió en su criterio. Si puede hacer que este salvaje vuelva al buen camino…- pero no alcanzo a terminar porque recibió una piedra en la cabeza, botándolo al piso y dejándolo con estrellitas en los ojos.

-¡Te lo mereces, maldito!- grito enfurecido Gaiomon, señalándolo.

Sky suspiro. Tenía mucha tarea por delante.


-AH~- suspiro Taiki, después de tomar un buen trago de jugo- ¡Me salvaste, Akari!-agradeció.

Ambos jóvenes junto a Tagiru y Yuu estaban sentados en las bancas de la cancha de basquetbol, junto a Mami y sus amigas, que miraban al rubio con corazones en los ojos. Miho, sentada al lado del rubio, lo miraba algo cohibida, pero sin atreverse a felicitarlo. Samanta estaba de pie con los brazos cruzados apoyando su espalda a la reja de la cancha, a algunos metros del grupo. Los espectadores ya se iban.

-Ah~. Me salvaste Akari- sonrió la joven, con Cutemon mareado en su regazo, pero aún actuando de peluche- ¡Nada de eso!- le dijo, sobresaltándolo- ¡Siempre te pasa lo mismo, desde que somos pequeños! ¡Te lo he dicho un millón de veces: No te sobre exijas!-

-Sí, sí… Lo siento. Pero al menos pasamos a la final- recordó Taiki, cambiando el tema.

-¡Sí!- asintió entusiasmado Tagiru.

-No cambies el tema- le pidió Akari- Solo te excedes porque sabes que estaré un tiempo en la ciudad-

-Bu-Bueno…- dijo nervioso Taiki.

-… Ustedes dos- escucharon, y todos miraron a Samanta-… Parecen una pareja de casados- sentenció.

Taiki y Akari se sonrojaron por completo, y miraron para diferente dirección. Tagiru se partía de la risa, mientras Yuu lo miraba con una gota en la cabeza.

-Casados…- murmuro Mami, y, con sus dos amigas, se sonrojaron y miraron a Yuu, quien sintió un escalofrió en la espalda- ¡Que maravilloso suena eso~!- dijeron a coro, con corazones en el ambiente.

Tagiru se retorció de la risa por la cara de Yuu. Aunque Miho lo miró algo desilusionada.

"¿Y tienen mi misma edad?" pensó fastidiada Samanta al ver como esas niñas se comportaban "Todas son iguales" suspiro.

-Ah~ Yuu-sama~- dijeron a coro las tres jóvenes. El rubio palideció.

-Disculpen- Taiki fue en ayuda de su amigo- Pero… Creo que ahora les toca ir al club de costura-recordó.

Los corazones se pincharon.

-¡¿Son ya las cuatro?!- se asustó Mami- Vamos, chicas. ¡Adiós, Yuu-sama~!-y, con sus dos amigas, se fue corriendo. Samanta suspiro fastidiada.

-Adiós, Yuu-kun- se despidió Miho, siguiendo a las niñas. Yuu la miró irse algo sonrojado.

-Ja, Ja, Ja- estallo en risa Tagiru- Al final, Taiki-san tuvo que salvarte el pellejo.

-¡Tagiru!- se molestó Yuu.

-Pero es que es tan gracioso- aseguro el joven de googles.

Samanta lo miró con una gota en la cabeza. Se incorporó, y empezó a irse.

-¡Ah! ¡Samanta!- el joven de googles se le acerco- ¡Vamos a celebrar la victoria en casa de Taiki-san…!-

-¿Y…?- lo miró de reojo.

-Pues…- Tagiru jugo con sus manos, algo sonrojado. Akari se dio cuenta de ese detalle- Pues… ¡¿Quisierasirconmigoacelebrar?!- pregunto histéricamente nervioso.

Los demás se cayeron de espaldas, mientras Samanta parpadeo intentando entender algo.

-¿Ah…?-Taiki se rascó la cabeza, sorprendido.

-Ese Tagiru…- murmuro Yuu.

-Tagiru-kun… ¿Qué fue lo que dijiste?- le pregunto Akari.

-Pues…- el joven se sonrojo y miró a la niña que tenía al frente- ¿Q-Quisieras… ir-ir conmigo a-a ce-celebrar?-

-No- lo rechazó Samanta.

Tagiru se quedó de piedra. Y no solo él, los demás sintieron un frio viento en el ambiente.

-¡¿Por qué?!- le pregunto dolido- ¡Si hasta viniste a verme!-

-Primero: Me arrastraste hasta aquí- le recordó la joven, levantando un dedo enfrente de su cara.

-¡Pero fue para celebrar porque estas mejor de salud!-

-Segundo: No me interesa si ustedes ganan o no el Basquetbol Callejero-levanto otro dedo.

-¡Pero…!-

-Tercero: Pensé que me considerabas alguien desagradable para entablar una amistad-

Tagiru se quedó de piedra… Claro… Eso había dicho cuando recién la conoció… Se la devolvió.

Samanta se fue, sin sentir una pizca de piedad ante el joven que se desmoronaba en mil pedazos.

-¡Tagiru-kun!- Akari lo miró en el suelo, sin energías

-¡Aguanta-kyu!- suplico Cutemon.

-Samanta-san tiene razón. Es bastante feo de tu parte pedirle amistad cuando al principio le decías esas cosas- le recordó molesto Yuu.

-Vamos… No te pongas así, Yuu-le pidió Taiki, con una gota en la cabeza. El rubio miró para otro lado.

-Tagiru. Das pena- sentencio Gumdramon, divertido.

-¡Gumdramon!- se enojó Kokoromon.

-¡¿Eh?! ¡¿Qué hice?!- se asustó Gumdramon.

-¡Eres un insensible!- aseguro enojada la digimon.

-¡AH!- el pequeño salió del xros loader- ¡No soy insensible, Kokoromon-sama!- aseguro, mirando el xros loader que Yuu sacaba- ¡No se enoje conmigo!-

-No sirve de nada. Ya se fue-dame-informo Damemon.

-¡AH!- Gumdramon se quedó de piedra, y, en unos momentos, acompaño a su compañero en el suelo.

Los demás suspiraron. Sabían que para Gumdramon, el que Kokoromon se enojara con él, era tan fuerte como para Tagiru ser rechazado por la chica que le gusta.


Samanta, caminando algo molesta por la calle, se fijó que cierto anciano pasaba por su lado. No se detuvo a verlo. Continuó caminando hasta que el viejo relojero cruzo por una esquina. Se detuvo.

-Jack…- llamó.

La liebre de ojos celestes, con forma de humano que se estaba ocultando detrás de un poste de luz con una bolsa de supermercado en mano, se quedó quietecito.

-Ho-Hola…- se asomó un poco, forzando la sonrisa.

-… ¿Qué compraste?-

-Pues… Ranamon me obligó a comprarle galletas a Bear- explico, rascándose la cabeza- Y más encima con mi dinero…-

-Te reembolsaré-

Jack se quedó en blanco.

-¿Ah…?- se inclinó más para ver a la joven. Ella parpadeo sin dejar de mostrar algún gesto sorpresivo- Oye, oye… ¿Estas bien?-

-Sí, pero parece que el Relojero trama algo- le comento, mirando para atrás.

Jack se rascó la mejilla.

-¿Qué harás?-

-Dejarlo. Kokoromon sabrá qué hacer si pasa algo -

-¿Segura?

-Sí. Ahora vámonos-

-¡Un minutito!- la detuvo Jack- ¿No me pegaras o algo así por haber salido?-

-No-

-¡¿Te encuentras bien?!- se asustó.

-Creo… que el que está mal eres tú- lo dejo de piedra- Mejor vámonos. Debemos hacer rondas-

Jack la quedo mirando, suspiro, y la acompaño.

-Al final… ¿Me pegarás?-

-Si continuas así, sí-

Jack sonrió.


-Vamos, Tagiru-kun, Gumdramon- intento animarlos Akari.

Los dos seguían deprimidos en el suelo.

-Taiki, Shoutmon, ayúdenme- les pidió.

Taiki, que estaba sentado esperando que sus amigos se recuperaran al igual que Yuu, parpadeo sorprendido.

-¿Yo?- se señaló.

-Y Shoutmon-kyu- agrego Cutemon, bajando de los brazos de la niña.

-¿Y qué se supone que diga?- pregunto el dragón, saliendo del xros loader- Es culpa de Gumdramon el hacer enojar a Kokoromon-

-Oye, Shoutmon… Tú también sueles hacer enojar a Kokoromon- le recordó Yuu, mirándolo con una gota en la cabeza.

En efecto. A pesar de que eran parejas, las discusiones por cualquier cosa nunca faltaban en el día.

-Bueno… Entre nosotros es diferente- le explico Shoutmon, rascándose la mejilla y algo sonrojado.

-¡¿En que es diferente?!- le pregunto lamentándose Gumdramon.

-Pues…- el dragón se sonrojo más.

-¡Diga!- exigió saber el niño, con lágrimas de cocodrilo- ¡¿Qué lo diferencia a usted de mí para Kokoromon-sama?!-

Shoutmon lo quedo mirando. Sintió las miradas de todos (incluso la de Tagiru) encima de él. Se sonrojo y empezó a toser.

-Gumdramon. Ese tipo de preguntas no se hacen- le dijo comprensivamente Akari al pequeño- Son, bueno, personales-

-¡¿Es porque el Rey es la pareja de Kokoromon-sama?!- se molestó el niño.

-Pues…- Akari sonrió nerviosa, mirando al dragón que se había puesto totalmente rojo de la vergüenza.

-¡No lo grites!- le pidió enojado Shoutmon.

-¡No aceptare que usted sea más valioso para Kokoromon-sama!- declaró el pequeño- ¡Ya verá! ¡Ella me quiere más a mí! ¡Por eso se enojó conmigo!- aseguro testarudamente.

Taiki, Yuu, Akari y Cutemon se quedaron en blanco… ¿En qué momento la conversación cambio de curso?

-¡¿Ah?!- Shoutmon encaró al pequeño- ¡Para tú información, Gumdramon, Kokoromon me quiere más que a ti!- aseguró.

-¡No, no! ¡Más a mí!- el pequeño movió sus brazos arriba abajo- ¡Porque a mí es a quien le leía cuentos cuando estaba en el xros loader de Tagiru! ¡Lo único que hizo con usted en el xros loader de Taiki fue pelearse!-

-Sí… Pero ahora soy su pareja. Estoy en un nivel diferente al tuyo- le recordó Shoutmon, sonriendo con suficiencia. El pequeño enrojeció de celos.

-¡PERO SOLO PORQUE A KOKOROMON-SAMA LE DIO PENA DESPUÉS DE LA PALIZA DE GAIOMON….!- grito enojado, pero se tapó la boca de inmediato. Se había dado cuenta que cruzo una línea imaginaría… una que el Rey le había permitido mantenerse en el borde durante mucho tiempo.

-¡Gumdramon, discúlpate ahora mismo!- le pidió molesta Akari al pequeño que miraba el piso, sin atreverse a mirar al Rey.

-¡Esas cosas no se dicen-kyu!- le dijo enojado Cutemon.

-Esta vez te pasaste- le aseguro molesto Yuu.

-¡Cállense!- rugió enojado Gumdramon- ¡Esto no es con ustedes!-

-¡Tagiru-kun! ¡Dile algo!- le pidió Akari, pero el joven seguía deprimido en el piso- ¡No puede ser para tanto!-

-Shoutmon…-Taiki se acercó a su compañero, quien estaba cruzado de brazos con los ojos cerrados. Aunque sus dedos se movían constantemente. Eso indicaba que estaba perdiendo la paciencia.

-No me esperaba un comentario de ese tipo, Gumdramon- le dijo serio Shoutmon- Dando el hecho de que conocí a Gaiomon por medio de ti-

El pequeño lo miró dolido, y empezó a temblar enojado.

Akari tragó saliva, algo asustada de lo que podría venir…

-¡DEJEN DE PELEAR!- Kokoromon salió disparada del xros loader amarillo contra Shoutmon, dándole un cabezazo en la espalda, no solo empujándolo, sino que también provocando que rodara por el piso y chocara contra la reja de la cancha.

-¡Sho…!. Taiki se quedó sin palabras, al igual que Akari y Cutemon.

-¿Por qué… salió así?- Yuu estaba en blanco.

-Kokoromon-sama…- murmuro sorprendido Gumdramon.

-Calma, Kokoromon. Te saldrán arrugas- intento tranquilizar Damemon a la V-mon, saliendo del xros loader. La digimon echaba humo de la cabeza.

-¡Shoutmon-kyu!- Cutemon se acercó a su amigo, quien se intentaba levantar, sumamente adolorido.

-Ay… mi espalda…- gimió el dragón, sentándose.

-Fue un golpe épico-kyu- opino el conejo rosa.

-¡No lo fue!- aseguro Shoutmon- ¡Oye, Ko…!- pero enmudeció al verla tan enojada.

-¡De pie y al frente!- le grito, y el dragón obedeció de un salto- ¡Escúchame bien, Cuernomon! ¡Primero: No andes diciendo cosas como "Kokoromon me quiere más que a ti"!- le ordeno, en un intento de imitar su voz- ¡No me gusta que seas tan celoso!-

-Sí, pero…-

SEGUNDO!- lo calló, asustándolo más, como a los presentes- ¡Yo decido si me enojo con Gumdramon o no!-

-Bien, pero…-

Y TERCERO! ¡NO ES NADA GRACIOSO LO DE GAIOMON!- parecía bastante enojada- ¡Gumdramon es tan solo un niño! ¡Que diga ese tipo de cosas sin pensar es normal, a pesar de que son serias! ¡PERO TU ERES UN ADULTO! ¡¿Y LE SIGUES EL JUEGO?!-

Shoutmon no dijo nada, estaba totalmente asustado.

-¡¿QUEDO CLARO?!-

-¡S-SÍ!- asintió rápidamente Shoutmon, aterrado.

-Que bien~- le sonrió Kokoromon, dejándolo fuera de lugar.

Akari los miró algo extrañada… Ese comportamiento de Kokoromon… Primero, Segundo, y Tercero. Un minuto…

-Vamos, Kokoromon. No seas tan estricta con Shoutmon- le pidió Taiki a la V-mon.

-Está bien, Taiki- sonrió la digimon- Cuernomon dijo que todo quedo claro, ¿verdad?- le sonrió.

-Si…- el dragón aún estaba fuera de lugar.

-Pues no parece- suspiro Yuu, mientras Damemon asentía contento. El rubio se fijó que Gumdramon solo miraba el piso, sin siquiera burlarse del dragón rojo, y que Akari estaba muy pensativa- ¿Akari-san?-

-¿Eh?- se distrajo la pelirroja.

-¿Pasa algo-kyu?- pregunto Cutemon. Taiki la miró preocupado.

-¡Ah! No, nada- sonrió, negando con la cabeza. "Aunque… tal vez sea impresión mía"- Vamos, Tagiru-kun- llamó al joven que aún seguía deprimido.

-Samanta… ¿Por qué…?- lloraba el joven, acurrucado.

-Ah… El amor joven tiene sus altos y bajos- escucharon.

Miraron sorprendidos al relojero que acababa de entrar a la cancha, sonriendo satisfecho.

-¡Viejo Relojero!- Tagiru se levantó y lo señaló.

-¿Y ya estás bien?- se sorprendió Yuu, con una gota en la cabeza.

-¿Sucedió algo?- pregunto Taiki, preocupado.

-Me gustaría pedirles ayuda. A todos los aquí presentes- respondió el relojero, sin sorprenderse por la sorpresa en los rostros del Xros Heart, y Kokoromon.

-¿Los Kopierer?- pregunto Yuu.

-Sí. Hay un nido de Kopierer Abejas en el bosque Digiquartz- explico- Me parece que los sensores de Jäger no son capaces de detectarlos. Pero no es de extrañarse. Son Kopierer muy desarrollados-

-¿Qué tanto?- se intrigo Kokoromon.

-Siguen completamente sus instintos- el anciano la miró seriamente- Tienen una Reina, y, en vez de atacar a los cazadores, solo extraen los datos sueltos del Digiquartz como alimento para el nido-

Los jóvenes y digimon se miraron sorprendidos, en cambio, Kokoromon empezó a temblar levemente. Esos Kopierer eran parecidos al Diente de Sable. Se sorprendió cuando Shoutmon le tomo la mano. No lo miró. Sabía que el dragón rojo estaba serio. Él también se había acordado de aquel Kopierer. Correspondió el gesto, sintiéndose más segura.

-Me gustaría explicarle la situación a miembros activos de Jäger, pero, a pesar de mis esfuerzos, no soy capaz de encontrar siguiera su guarida- admitió el anciano.

-¿Eh?- se sorprendió Yuu.

-¿No puedes encontrarlos?- pregunto igual de sorprendido Taiki.

-Utilizan una tecnología bastante avanzada. Además de que son escurridizos- miró a Kokoromon, quien se rió nerviosa- ¿Y bien, Xros Heart? ¿Aceptaran mi petición?-

-Sí. No podemos dar la espalda a una situación como esta…- empezó a decir Taiki, decidido, pero el bolso de Akari le golpeó la cabeza- ¡Ay! ¡Akari…!- la miró dolido pero la joven lo encaró.

-¡Te acabas de desmayar hace una media hora por agotamiento!- le recordó enojada- ¡¿Y ahora quieres volver a arriesgarte?!-

Los demás suspiraron.

-Pobre Taiki. Debe ser algo triste tener una pareja que te grite- menciono Kokoromon, sin notar como Shoutmon la quedo mirando.

-Sí… bastante- murmuro el Rey con una gota en la cabeza, ignorando a su amigo que se intentaba defender de la pelirroja.

-¡No somos pareja!- se sonrojo Taiki.

-Bueno, a mí me gusta mucho como estamos- la V-mon le sonrió al Rey, quien se sonrojo y miró para otro lado.

-N-No exageres- le pidió, intentando ocultar su vergüenza. Kokoromon sonrió divertida.

-Ojala Samanta fuera mi pareja y me gritara- murmuro Tagiru, dolido- Taiki-san suertudo-

-Ya empezó- suspiro Yuu. Damemon y Cutemon asintieron de acuerdo. Pero Gumdramon no… Aún estaba arrepentido por su comportamiento de antes.

-¡Está bien!- suspiro molesta Akari, sorprendiendo a Taiki, el cual tiritaba un poco- Vamos a ir- sentencio, mirando al relojero, quien asintió divertido.

-¿Tú también?- se sorprendió Taiki.

-Claro. No pueden dejarnos a Dorulumon, a Cutemon y a mí fuera de esto- sonrió Akari- Además que debo vigilar que no te desmayes-

Taiki se sonrojo levemente.

-Te vi~- le aviso Shoutmon, a su lado.

-¡¿Eh?!- se sobresaltó el joven- ¡Shoutmon!- se molestó.

-Te aguantas. Tú te pusiste así conmigo por Kokoromon- le recordó divertido el dragón. Taiki se lamentó en silencio.


-Oye, Jefa- llamó Jack, aburrido.

-¿Sí?- la joven de traje se detuvo.

Ambos caminaban por el bosque Digiquartz. Jack, con su forma de liebre, y con las manos en la cabeza, también se detuvo.

-¿Detectas algo?-

-No… No siento ningún Kopierer por esta zona. Y eso me preocupa- explico Jack- Mira. Llegamos y le dimos las galletas a Bear, y de un momento a otro me dices que te acompañe. ¿Buscamos a Sky?-

-No. Ella está bien. Te lo aseguro-

-¿Entonces…?-

-Solo quiero tu opinión- explico, mostrándole su puño, extrañándolo más- Verás, tome prestada esta DigiMemory, y, después de hablar con él, quisiera saber tu veredicto- abrió el puño. Jack se quedó en blanco.

Era la DigiMemory de Omegamon…

-¡Jefa!- la señaló enojado- ¡¿Qué es esto de andar robando?! ¡Tú misma me dijiste que él humano que debe poseer las DigiMemory es Kudou Taiki!-

-Sí, pero el asunto es…-

-¡Te aprovechas de tú rapidez para robar todo tipo de cosas!- interrumpió enojado Jack- ¡Y, sabiendo que Taiki anda ahora con las DigiMemory, a la linda se le ocurre robarle una! ¡Tomar prestada! ¡¿Qué planeas haciendo algo como esto?! ¡Si se enteran, estamos…!-

-Estaremos bien- lo calló agarrándolo de las orejas e inclinándolo para que estuviera a su altura- Escucha, Jack. Según Luke, después de que Kokoromon se encontrara por primera vez con el Xros Heart, aquella noche, él detecto que una DigiMemory expandió su energía hacia una fuente de datos. Y, si reflexionas, esa fuente de datos debería ser un digimon que se encontrara débil, y el único digimon que estaba reposando después de haber sido herido por una Espina era el Rey-

Jack se quedó quieto.

-Eso… Tiene sentido… Y, claro, obvio que sería Omegamon… ¿Pero para qué expandir su energía…? ¿O le dio parte de la suya?-reflexionó.

-Eso es lo que quiero saber- admitió la Jefa, soltándolo- Si le dio energía, es porque entendió, con solo detectar la energía de una Espina en el cuerpo de Shoutmon, lo que realmente son los Kopierer, su objetivo real, y que todos estamos en peligro si Shoutmon cae en la oscuridad-

-Energía para resguardar con más seguridad la tercera parte de Apocalymon- resumió serio Jack. La Jefa asintió- ¿Cómo vas a invocarlo? El xros loader tiene puesto el chip espacio-temporal- recordó.

-El xros loader solo es un medio para que un humano dé su energía para efectuar digixros, apresurar el momento de la evolución de un digimon, haciéndola temporal, o invocar los datos resguardados en las DigiMemory. Y, como sé manipular mi energía sin problemas, solo debo transmitirla-la Jefa apretó su puño, siendo rodeada de energía plateada.

En esos momentos, reaccionando a la energía de la Jefa, la DigiMemory fue rodeada de luz dorada, y, frente a ambos miembros de Jäger, apareció Omegamon, en aquella forma fantasmal que caracterizaba una invocación digital.

El caballero blanco abrió sus ojos azules, sin sorprenderse en estar en la presencia de aquella joven y de la liebre humanoide.

-Omegamon…-la Jefa frunció el ceño, mirando al caballero blanco- El líder de la Orden Digital-

-A tus ordenes… Samanta Wolf- asintió Omegamon, en forma de saludo. La joven frunció el ceño.

-Je… Si sabes realmente quien es la Jefa, entonces sabes tanto como lo que ella supone- Jack sonrió nervioso, colocando sus manos en sus bolsillos. El caballero era un poco más alto que Slayerdramon.

Omegamon asintió, sin alterarse en absoluto, y sin dejar de mirar a la Jefa.

-Nosotros, aquellos digimon que hemos vivido cientos de años en la forma de DigiMemory, somos capaces de detectar las diferentes energías humanas. Tú energía no varía con, o sin tu traje, a pesar de que, por lo que puedo notar, la contienes en tu estado civil- comento el caballero blanco- Tu dominio de energía es perfecto-

-Omegamon, no te invoque para que me des halagos. Guárdatelos para Kudou- pidió la Jefa, mientras que Jack se golpeó la frente con la mano, algo avergonzado de su comportamiento- Te vi- lo miró de reojo, asustándolo.

-Oye, pero esa no es manera de hablarle a una entidad como él- recordó Jack- Es un caballero que sacrificó su vida por el Mundo Digital. Dale al menos un poco de mérito por eso-

-En efecto, no puedo descartar ese acto- admitió la Jefa, mirando a Omegamon- Pero, no puedes desmentir que todos nuestros problemas son culpa de su familia-

Jack se rascó la cabeza, dándole la razón en silencio.

-Metes al viejo Alpha diciendo eso- le recordó, como quien no quiere.

-Es también su culpa. Este círculo de muerte que condena a los descendientes directos de Yggdrasil- la Jefa apretó sus puños- Y supongo, que ves que este círculo empieza a trazarse nuevamente-se dirigió al caballero.

Omegamon cerró los ojos, con algo de pesar.

-Es por eso que le diste parte de tu energía a Shoutmon aquella vez que entro por primera vez en contacto con una Espina, sin que se diera cuenta. Aparte de eso, ¿le enviaste algún mensaje? ¿Alguna advertencia?-exigió saber la joven- Cualquier cosa que pudiste decirle, puede ser crucial, o peligrosa para nosotros. Responde, Caballero Blanco-

Omegamon abrió los ojos, y miró a la joven de traje.

-"Shoutmon… Es tiempo que tú y Kudou Taiki se unan con las otras escogidas… Shoutmon, no es hora de estar dormido… El mundo humano y el mundo digital necesitan los poderes de los cinco elegidos, junto con el poder del humano y del digimon portadores del Brave Snatcher… Despierta…"- Omegamon miró a la Jefa- Esas son las palabras que le di. Pero temo que las haya olvidado-

-Las olvidó por completo- la joven se cruzó de brazos- "Cinco elegidos". Dos son Kudou Taiki y Shoutmon, tus elegidos, y los otros tres somos Kokoromon, Slayerdramon y yo, los elegidos de Alphamon. Veo que también te diste cuenta de ese detalle- agrego, al no ver sorpresa en el digimon- "El Humano y el Digimon portadores del Brave Snatcher". Está claro que son Akashi Tagiru y Gumdramon. En otras palabras… Te has dado cuenta que es nuestro deber, o tal vez nuestro destino impuesto por Yggdrasil al momento de nacer, que nosotros siete debemos terminar con el padecimiento de Apocalymon- terminó, y, para sorpresa de Jack, como del caballero blanco, se quitó el casco, mostrando que no andaba con lentes, y el peló café oscuro suelto- Omegamon… ¿Sabes por qué le prohibí a todos los miembros de Jäger que hablen de Apocalymon con el Rey?- le pregunto Samanta, sin mirarlo.

-Supongo que es una estrategia de parte tuya. Me doy cuenta de la situación. Puedo suponer que el Proyecto Iluminati va tras la caza de aquella parte que reside en él, y que los Kopierer son un medio para traerlo de regreso…-

-Sí… es parte de mi estrategia…- levantó la cabeza. Lo miraba con suma tristeza. Eso sorprendió por completo a Jack, al igual que al Caballero- Pero no solo por eso… Omegamon… Nadie más que tú puede explicarle a Shoutmon la verdad de su nacimiento… Tienes que decirle, antes de que sea tarde, quien es en realidad, quienes son su familia, y quien es Apocalymon… Es tu trabajo como padre-


-Oye, viejo, ¿Cuánto falta?- suspiro Tagiru.

El Xros Heart junto con Kokoromon y el Viejo Relojero caminaban por el bosque Digiquartz, muy lejos de donde estaban los dos miembros de Jäger hablando con el caballero blanco.

-Falta poco- le dijo simplemente el anciano por enésima vez.

-Tagiru. Si preguntas a cada rato no sirve de nada- le recordó algo molesto Yuu, con una gota en la cabeza. Damemon, a su lado, asintió.

-¡Pero es que ya quiero ir a celebrar nuestra victoria en casa de Taiki-san!- se quejó- ¡Es la única forma de pasar mis penas!- agrego, con lágrimas de cocodrilo.

-Tranquilo, Tagiru- le sonrió Taiki- Ya hable con mi mamá. Tendrá todo listo cuando le avise que vamos… Aunque- se puso a meditar- Parecía emocionada-

-Claro. Si ya les falta solo un partido y ganan- le recordó Akari, con Dorulumon caminando a su lado, quien sonrió. El joven se sonrojo levemente.

En eso, ninguno de los presentes se daba cuenta de la pequeña pelea muda que había en la caminata.

Kokoromon, que caminaba tranquilamente en medio de Shoutmon y Gumdramon, se extrañó que de repente el pequeño le diera la mano. Después, casi cinco segundos después, Shoutmon la atrajo a él colocando su mano en el hombro de la digimon. Otros cinco segundos después Gumdramon apareció entre ambos, separándolos. Sin entender nada aún, Kokoromon vio como Shoutmon le hizo una zancadilla al pequeño, botándolo, y, aprovechando eso, la tomo de la mano.

Gumdramon se levantó más celoso aún, y, con paso decidido, le dio la otra mano a Kokoromon, quien aún no entendía nada.

-Kokoromon-sama…- llamó el pequeño, mirando asesinamente al Rey, quien le respondía la misma mirada.

-¿Sí?- le sonrió ella.

-¿Me toma en brazos?-pidió, algo sonrojado.

Shoutmon se quedó de piedra. Y más cuando la digimon lo soltó.

-Sí, no hay problemas- ella se detuvo para tomarlo, pero Shoutmon la agarro de la capucha, la alejó, y encaró al pequeño.

-¡Gumdramon! ¡Suficiente!- le dijo sumamente celoso el dragón rojo- ¡¿Para qué quieres que te tomen en brazos?!-

-¡P-Pues porque me cansé de caminar! ¡¿Algún problema?!- pregunto enojado y celoso el pequeño.

-¡¿Y qué acaso no puedes volar?! ¡Si te cansaste de caminar, anda volando!- le recordó el Rey.

-¡¿Y si no quiero?! ¡¿Y si quiero que Kokoromon-sama me tome en brazos?!- encaró Gumdramon.

-¡Tienes 13 años! ¡Deja de actuar como niño mimado y sigue caminando!-

-¡No soy niño mimado! ¡Sí tantos celos le da…! ¡¿Por qué no le pide a Kokoromon-sama que lo tome en brazos?!-

Shoutmon se quedó en blanco, al igual que Kokoromon a su lado, quien aún no entendía nada.

El rey tragó saliva, sintiendo como se sonrojaba más.

-¡¿Lo ve?! ¡Ni siquiera se lo pide!- sentencio el pequeño, pero palideció al ver como Shoutmon sacaba su micrófono.

-Parece… que de nuevo tengo que darte tus correctivos por tus metidas de pata- murmuro el dragón, sumamente avergonzado.

Gumdramon parpadeo asustado. Y se fue echo una bala, seguido por el Rey. Ambos dragones pasaron a los demás, que se detuvieron de inmediato al verlos correr de ese modo.

-¿Qué paso?- Akari miró a Kokoromon, quien meditaba- ¿Kokoromon-chan?-

-Mm… Mm… Mm…- la digimon miró seria a los presentes- Ni idea.

Se cayeron en blanco.


-¡NO HUYAS!- le grito Shoutmon a Gumdramon, persiguiéndolo entre los árboles.

-¡¿POR QUÉ ME DETENDRÍA?! ¡A USTED LE GUSTA ESTAR TODO EL TIEMPO CON KOKOROMON-SAMA Y NO DEJA QUE LOS DEMÁS ESTEMOS CON ELLA!-

-¡Eso no es cierto!-

-¡SÍ! ¡SÍ LO ES! ¡TANTO ASÍ QUE UNO YA NO PUEDE PASAR EL TIEMPO CON USTED!-

Eso sorprendió por completo a Shoutmon. Entonces el Rey lo entendió. Gumdramon no estaba celoso de él, ni de Kokoromon, sino de ambos, porque los dos estaban más con el otro, y menos con los demás… Y Gumdramon los aprecia a ambos… Como una familia…

Justo en ese momento, ambos llegaron a una zona más inclinada, tropezaron, y cayeron por completo hasta el final de la cuesta, con el Rey encima del mareado Gumdramon. Su micrófono cayó a unos metros.

-Eso… dolió…- gimió el pequeño.

-Te… lo mereces- aseguro Shoutmon, también con los ojos dándole vuelta. Pero se quedó quieto al sentir un leve zumbido entre los árboles.

-Rey… pesa… bájese…-

-¡Shh!- lo calló- Escucha-

El pequeño se quedó callado, y escucho el zumbido. Miró al frente. Solo habían árboles y alguna que otra data en estos. El zumbido se hizo más cercano. Entonces, entre los troncos de madera, pudo ver los ojos amarillos del Kopierer que los espiaba.

Ambos se levantaron de a poco. Shoutmon miró su micrófono a lo lejos, pero sintió la mirada del Kopierer en la oscuridad… Tenía que ser rápido. Miró de reojo a Gumdramon. Este asintió, entendiendo el plan: Shoutmon iría por su arma mientras él distraía al Kopierer.

El silencio fue roto por los tres árboles que se destrozaron porque el enorme Kopierer Abeja que los había estado esperando decidió actuar ante aquellos digimon. Shoutmon saltó a tiempo, esquivándolo y aterrizando al lado de su arma, pero Gumdramon, que se iba a mover, sintió como, si fuera un golpe, el recuerdo de aquel Gotsumon Incompleto le recordara que aquel enorme Kopierer Abeja había sido antes un digimon.

No pudo esquivar al Kopierer, que lo golpeo con su cuerpo arrastrándolo hacia unos árboles, chocando contra ellos, pero, al mismo tiempo, le clavó su aguijón en el abdomen.

El pequeño grito de dolor.

-¡Gumdramon!- Shoutmon agarro su micrófono, y se lanzó al Kopierer que, al notarlo, se alejó a tiempo para esquivar el Rowdy Rocker del dragón. Shoutmon lo miró tomar distancia y sintió que alguien caía detrás de él. Miró a Gumdramon, inconsciente en el suelo y con la Espina clavada en su cuerpo.

El Rey miró sumamente enojado al Kopierer que, para su gran sorpresa, cayó al piso en masa negra, desapareciendo en polvos verdes... Había desaparecido… Pero si él no lo toco.

Gumdramon gimió de dolor, devolviéndolo a la realidad.

-¡Gumdramon!- se agachó a su lado, y, con sumo cuidado, arrancó el aguijón de su cuerpo. El pequeño gritó- Tranquilo- puso su mano en su frente, para darse cuenta que tenía fiebre. La Espina tenía ese efecto. Hizo rechinar sus colmillos, enojado.

-¡Shoutmon!- miró arriba para ver a Taiki, con los demás, llegar derrapando por la empinada.

-¡Gumdramon!- Tagiru, al ver herido a su amigo, se agachó a su lado.

-Ya veo… Un Kopierer- el anciano vio como la poca sustancia negra que quedaba desaparecía.

-¡Gumdramon!- Kokoromon se les acerco preocupada, mientras Yuu, Damemon y Dorulumon vigilaban el lugar. La digimon empezó a curarlo.

-Shoutmon, ¿qué pasó?- Akari lo miró preocupada.

-Nos atacó un Kopierer Abeja- explicó el dragón, levantándose para hablar mejor con la pelirroja- Pero cuando le clavó a Gumdramon la Espina… Se eliminó-

-Eso… Eso es lo que les pasa a las abejas en verdad- Yuu lo miró sorprendido- Cuando una abeja clava su aguijón, muere-

-Por eso pedí la ayuda de ustedes- el anciano miró a todos- Estos Kopierer actúan igual que una colmena de Abejas-

-Significa… Que tienen a una Reina- Taiki frunció levemente el ceño- Shoutmon, ¿qué tan grande era la abeja obrera?-

-Más o menos era del tamaño de ustedes- señalo a los jóvenes, sorprendiéndolos.

Los niños se miraron.

-Ay… Y se supone que las Abeja Reina son más grandes- se lamentó Akari.

-Kokoromon. ¿Cómo esta Gumdramon?- le pregunto Tagiru a la V-mon, que ahora vendaba la herida del pequeño.

-Está bien- le sonrió, pero se dio cuenta que parecía preocupada- Solo tiene que descansar. Cuernomon- se levantó y acercó- ¿Te encuentras bien?-

-Si…- le respondió sin mirarla- Taiki, Dorulumon y yo vamos a vigilar el área-

-Sí. Si los Kopierer tienen la supervivencia de las abejas. Hay que encontrar el nido para detenerlas- murmuro el joven.

-Eso no será necesario. El Kopierer que los ataco debió ser un descuido de los otros- interrumpió el anciano, sorprendiendo a los presentes- La verdad tengo a dos personas trabajando para mí. Fueron ellos los que encontraron a los Kopierer Abeja en estas zonas. Pero, cuando se dieron cuenta que era demasiado grande la colmena, decidí ir por ayuda-

-¡Pudiste haber dicho eso antes, viejo!- se molestó Tagiru, echando humo de la nariz.

Shoutmon frunció el ceño, mirando preocupado a Gumdramon, quien dormía. Sintió como Kokoromon le tomaba la mano. Correspondió el gesto con un poco de fuerza, sin poder controlar el temblor momentáneo en su brazo.

-Taiki-san, ¿qué haremos con Gumdramon?- le pregunto preocupado Yuu. Su amigo lo miró, y después a su compañero, dándose cuenta que estaba afectado por lo ocurrido al pequeño.

-Me quedaré con él-contesto Tagiru- No se preocupen, estaremos bien-

-Pero si hubo un Kopierer cerca…- Akari lo miró preocupado.

-Los acompañaré- sonrió Kokoromon. Taiki asintió, de acuerdo. Miró a su pareja- ¿Te parece bien?-

-Sí…- le contesto secamente.

-Entonces vamos. Estamos cerca del punto de encuentro- el relojero empezó a caminar.

-Ten cuidado, Kokoromon- le pidió Dorulumon a la V-mon.

-Te equivocas si no lo haces- recordó Damemon. Ella asintió.

-No te arriesgues, Tagiru- se despidió Taiki.

-¡Sí!- sonrió Tagiru "Aunque Taiki-san no es el mejor en decirlo"

-Nos vemos, Tagiru-kun- se despidió Akari, y, con los demás, empezó a seguir al relojero.

Solo Shoutmon se había quedado rezagado, mirando a Gumdramon.

-Tranquilo, Shoutmon- Tagiru se le acerco- ¡Ya verás cómo se recupera! ¡Y así podrán seguir peleándose!- le aseguro.

Shoutmon no pudo evitar sonreír, y se acercó a Kokoromon.

-No te arriesgues- le pidió, preocupada- Si esos Kopierer son tan peligrosos…-

-Preocúpate por ti, por Tagiru y Gumdramon. Estaremos bien- le aseguro Shoutmon, acariciándole una mejilla- Cuida, por favor, a Gumdramon-

Ella asintió, y cerró los ojos cuando el dragón la beso. Tagiru se sonrojo por completo y miró para otro lado, echando humo de la cabeza.

-¡Shoutmon!- lo llamó desde lejos Dorulumon.

-Sí…- contesto el dragón, con sus manos en los hombros de Kokoromon- Cuídalos- le pidió por última vez. Ella asintió, y él se fue, alcanzando a los demás.

Kokoromon lo miró irse, y después a Gumdramon, quien dormía.

-¿Ah? Tagiru, ¿tienes fiebre?- le pregunto al joven, que echaba humo de la cabeza.

-¿Por qué tú y Shoutmon no se besan en privado?- se lamentó. Kokoromon se sonrojó por completo- Me sacan pica… ¡BHUA! ¡SAMANTA!- lloró como niño chico.

La V-mon parpadeo unos momentos, y contuvo una sonrisa.


-Están bien, Taiki- le recordó Akari al joven, mientras seguían caminando por el bosque.

-Si…-asintió, pero se podía ver que aún estaba preocupado.

-No hay que preocuparse. Kokoromon está con ellos- recordó Shoutmon.

Todos se pusieron a pensar.

-Hay que preocuparse- sentenciaron.

-¡HEY!- se enojó Shoutmon, sonrojado.

-Llegamos- el anciano se detuvo entre unos árboles.

-¿Dónde están los que nos ayudaran?- pregunto Yuu.

-Estamos aquí-

Todos se sobresaltaron. Miraron atrás para ver a Kai apoyado en un árbol.

-¡KAI!- se enojaron Yuu y Damemon. Taiki y Shoutmon fruncieron el ceño.

-¿Eh? ¿Se conocen?- Akari los miró curiosa.

-No hagan escándalo. Solo ayudo al viejo porque quiero- les dijo Kai, molesto.

-Entonces… Tú eres uno de los dos que ayudaran en esta misión- murmuro Dorulumon- ¿Quién es el otro?-

Kai respondió señalando arriba. Miraron y vieron, en una de las ramas del árbol, un Gumdramon verde oscuro y con una chaqueta café oscura dormitaba.

Shoutmon y Dorulumon abrieron los ojos, sorprendidos al verlo.

-¿Un Gumdramon?- murmuro Akari- Se ve más mayor que Gumdramon-

-Es porque soy tres años mayor que él- contesto el digimon verde, sobresaltándola. Él los miró con unos ojos azules.- Además que él es un enano-

-MidoriGumon- murmuro Shoutmon- No sabía que estabas en el Digiquartz-

-Llegue hace unos dos meses, majestad- explico el digimon, incorporándose- Y decidí ayudar al humano vejestorio después de que me aburrí de derrotar a tantos cazadores que me querían en su equipo-de un saltó, aterrizo al lado de Kai.

-¿Vejestorio…?- murmuro el relojero, en blanco.

-¿Se conocen?- se sorprendió Taiki.

-Sí… Él es…- Shoutmon se sintió incómodo.

-Soy el hermano mayor de Gumdramon- respondió el dragón verde, sorprendiendo a los presentes- Bueno, lo era, hasta que el Rey tomo la responsabilidad de él-

-¿Tomar la responsabilidad?- se extrañó Yuu.

-Yo adopte a Gumdramon como mi pupilo y hermano menor después de saber cómo era tratado por su propia familia- explico el dragón rojo, mirando a MidoriGumon.

-Y eso fue lo mejor. Dejar de estar atado a ese perdedor- opino el dragón.

-… Es tu hermano menor… ¿Y lo llamas así?- Yuu lo miró enojado.

-Por cierto… No veo su horrenda cara- MidoriGumon miró para todos lados, aparentando como si no le importara- ¿O ya lo abandono?-

-Gumdramon está herido, y es cuidado por Tagiru y una buena amiga- respondió Shoutmon, frunciendo el ceño. MidoriGumon se quedó quieto- ¿Qué pasa? ¿Te preocupa tu pequeño hermano?-

MidoriGumon solo respondió gruñendo levemente. Shoutmon agarro con fuerza su micrófono.

-¡No peleen!- Akari se puso entre ambos, sobresaltándolos- ¡Taiki, di algo!-

-Shoutmon, recuerda que vinimos a ayudar al Relojero. Si él es realmente el hermano de Gumdramon, y lo ha tratado como creo, es normal que te enojes con él… Pero no tenemos tiempo para eso- Taiki lo miró algo triste.

-Además, eres el Rey. No puedes pelear con otros digimon solo porque te han hecho enojar- recordó Dorulumon. Shoutmon bufo molesto y se alejó del digimon verde, quien frunció el ceño.

-Bien… ¿Vamos a trabajar, o no?- Kai miró molesto al anciano, quien, durante la discusión, se había puesto a ver el cielo.

-Sí- asintió secamente… Había sentido una energía familiar en el ambiente, pero esta ya había desaparecido.


Lejos de los dos grupos, la Jefa guardo la DigiMemory de Omegamon, y vio a Jack, quien meditaba sentado apoyado en un árbol.

-Bueno… Solo confirmaste que Omegamon se dio cuenta de nuestro propósito, que tú, Kokoromon y Slayerdramon son elegidos del viejo Alpha… ¿Y…?- la miró curioso.

-¿Qué opinas?- la Jefa se agacho frente a él- Dime. Ya sabemos que Shoutmon tiene dos destinos, su nacimiento, su familia, y que tan peligroso es para nosotros. Pero, aun así, y sin saberlo, se ha vuelto el digimon más querido de su Mundo, el cual protegió con su vida. Su camino es del bien, pero su vida está marcada por la oscuridad… Y cuando lo sepa, ¿qué actitud crees que tome?-

-Pues…- Jack se rascó la cabeza, intentando pensar sin la sorpresa que le daba que ella pidiera su opinión- ¿Pero de qué sirve? Sé que has tomado una decisión-

-Sí. La tome- aseguro ella, levantándose.

-… Sé que después, te encargaras de él, a pesar de que es inocente, de que Kokoromon lo quiera, y de mi opinión-

-¿Inocente…? Bueno, si lo es. Pero nuestra misión es una sola. Solo cumpliéndola podré hacer que el futuro que mis padres querían se cumpla… -le dio la espalda, y empezó a caminar.

-… No cambiaria- murmuro Jack.

-¿El Rey?- se detuvo y lo miró de reojo.

-Sí. Él no cambiaría. Seguiría su camino, buscando el bien de los demás, e impidiendo que el Proyecto Iluminati se haga con su parte de Apocalymon- sonrió seguro Jack- Aunque, claro, primero de seguro hablara con DarkKnightmon-

-Ya veo… En otras palabras. Tú piensas que alguien, que nació con oscuridad sin saberlo, que es algo que toda su vida nunca supo, no cambiaría en absoluto. Viviría con eso, aceptándolo- sentencio ella, dándole la espalda.

-Sí- asintió Jack, sonriendo.

La Jefa sonrió satisfecha. Al menos, ahora, Jack ya tenía un argumento para su futuro… sin saberlo.


-Mm… Mm… Mm…- Tagiru, sentado mirando a Gumdramon, no paraba de meditar.

-¿Te duele algo?- pregunto inocentemente Kokoromon.

-Pues… Kokoromon… Necesito preguntarte algo- admitió el joven.

-Dime- le sonrió.

-Pues…- el joven empezó a piñizcar la mejilla de su compañero- ¿Quién dio el primer paso? ¿Tú o Shoutmon?-

Kokoromon se quedó en blanco… No se esperaba una pregunta tan directa.

-¡¿EH?! ¡DIGO! ¡¿A QUÉ VIENE LA PREGUNTA?! ¡TAGIRU, TU NO ERES ROMANTICO! ¿QUIERES UN CONSEJO?- Kokoromon, escandalizada, intento reírse como si nada, pero no le resulto- La verdad…- se sonrojo mucho- Bueno… No estoy segura de quien lo dio… Ambos estábamos nerviosos, y aún no superábamos lo que nos había ocurrido con Gaiomon… ¡¿Eh?! ¡¿Pero para qué lo quieres saber?!- pregunto, nuevamente escandalizada.

-Pues… Quiero un consejo tuyo…- Tagiru se sonrojo, pero empezó a jugar con la cara dormida de Gumdramon- ¿Cómo me sugieres acercarme a Samanta? Es la niña pequeña de lentes- agrego, y se extrañó que Kokoromon se quedara en blanco.


-Es… enorme- murmuro Yuu, sin poder creerlo.

El grupo estaba oculto entre los árboles, mirando, con cuidado de no ser visto por los Kopierer Abeja que sobrevolaban la zona, la enorme colmena morada, ubicada en un acantilado.

-La tienen en un lugar difícil de alcanzar, si no sabes volar- murmuro molesto Shoutmon.

-¿Por qué cree que estoy aquí?- le pregunto igual de molesto MidoriGumon.

-¿Para qué otra cosa, además de molestar a mi hermano?- pregunto como si nada el dragón rojo.

-¡¿Qué dijo?!-

-¡¿Quieres que te lo explique con dibujos?!-

Ambos empezaron a chocar cabeza, gruñéndole al otro. Los demás suspiraron fastidiados.

-Oye, Kudou- llamo Kai- Haz rápido una estrategia para poder irme-

-No eres el único que quiere alejarse de ti- murmuro Yuu. Kai lo miró molesto.

-Suficiente. No se pongan como esos dos- Akari se puso entre ellos, y señalo a los dos dragones que aún chocaban cabeza.

-Bien- dijeron al mismo tiempo, mirando para otro lado.

-Shoutmon, te equivocas si te sigues enojando- Damemon alejo al dragón rojo del verde agarrándolo de los hombros.

-Actúa como Rey, no como niño- le pidió algo fastidiado Dorulumon.

-Bien- Shoutmon se soltó de su amigo blanco.

-Entonces, sí se le pegó la estupidez de Gumdramon- sentencio MidoriGumon.

-¡A TI TE VOY A PEGAR SI VUELVES A DECIR ALGO ASÍ!- esta vez Damemon, Yuu y Akari sujetaron al dragón rojo.

-¡Cálmate, Shoutmon!- pidió Yuu, teniendo que esquivar los puños del digimon.

-¡Guarden silencio!- los calló el relojero.

Todos se quedaron quietos en el momento en que tres Kopierer sobrevolaban por encima de ellos.

-Te equivocas si dices que son pequeños como Gum…- empezó a decir Damemon, pero al notar como el Rey lo miraba se calló.

En cambio, Taiki, después de meditar, abrió los ojos, intento golpear algo que ya no tenía en su cabeza, y sonrió algo nostálgico.

-¿Tienes algo?- Dorulumon lo miró.

-Sí- todos se fijaron en el joven- Bien. Podemos ver que las abejas obreras hacen rondas para cuidar el nido, que es donde está la Reina-

-Gracias, Obvio-san- murmuro Kai, ganándose una mirada asesina de Akari y Yuu.

-Taiki-kun, ¿A qué quieres llegar?- le pregunto serio el anciano.

-Kai, ¿aún tienes tus Trampas?- le pregunto el joven. Este asintió- Bien, podemos encargarnos del nido con Dorulu Cannon. Eso ocasionaría que las abejas salieran del nido quemado, buscando al responsable. Damemon, MidoriGumon, ustedes pueden ser de carnada para dirigir a los Kopierer a las redes de Kai, mientras tanto Dorulu Cannon debió haberse cargado lo suficiente para dar otro disparo a la colmena sin sus obreras, quemándola por completo junto con la abeja Reina. Y una vez las obreras atrapadas, incendiaremos la red, y serán eliminadas-

-Es un buen plan- Akari lo miró entusiasmada, mientras Yuu asintió, de acuerdo.

-Me parece bien- sonrió Dorulumon, al lado de Shoutmon.

-Tendré que apresurarme. Las trampas no se ponen solas- Kai se levantó.

-Hay que ver los puntos estratégicos- agrego Taiki, levantándose.

El anciano miró al líder del Xros Heart, orgulloso de ver que no había perdido el toque.


-Dime. ¿Cómo se declararon? Así podré tener, al menos, una idea para cuando vaya a declararme a Samanta- pidió Tagiru, quien, más nervioso, había empezado a tirar los cachetes del dormido Gumdramon.

Kokoromon, bastante sonrojada, no tenía idea que decir.

-B-Bueno… ¡Bueno, primero deja a Gumdramon!- pidió avergonzada- ¡Tiene que descansar!-

-¡Ah!- soltó la cara de su amigo- Lo siento… Estoy nervioso por no poder participar en la misión… y por Samanta…- lo último lo dijo en tono soñador.

"Ay… ¿Qué se supone que haga…? Quiero ayudar a Tagiru para que este con Samy, así ella sería más feliz…" pensó preocupada Kokoromon "Pero… A ella no le interesa nada respecto al amor, solo piensa en Jäger, y, si le interesa algo, es cualquier cosa que se pueda ocupar para golpear a alguien" suspiro "Y si se entera que fui yo quien le dio consejo… Adiós raza V-mon"

-Por favor, Kokoromon- le suplico Tagiru- Quiero ser más amigo de Samanta. Ya no quiero que este sentada sola, sin hablar con nadie, y con esa mirada fría, pero al mismo tiempo triste-

-… Tagiru…- la V-mon se quedó sorprendida. Que aquel joven se interesara por su amiga, sin saber que era la Jefa, sino solo conociéndola como otra compañera que no interactúa con los demás. Le sonrió- Bueno, puedo darte al menos lo básico-

-¡¿En serio?!- Tagiru sonrió sumamente contento- ¡Bien! ¡Vamos! ¡¿Qué puedo hacer para conquistar a Samanta?!-

Pero, antes de que Kokoromon abriera la boca, ambos sintieron un aura asesina desde atrás. Voltearon la cabeza para ver a la Jefa tronando los nudillos, al lado de un Jack en blanco.

-¡Jefa! ¡Jack!- Tagiru se levantó alegre y atónito- ¡Qué bien que es…!-

-¡NI QUE BIEN NI QUE NADA!- la Jefa lo agarro de la bufanda con una fuerza infernal y empezó a zarandearlo con extra fuerza inhumana- ¡¿QUÉ ES ESO DE ANDAR PIDIENDO CONSEJOS A KOKOROMON PARA CONQUISTAR A UNA NIÑA?! ¡¿QUÉ CREES QUE ES ELLA?! ¡¿UNA ASISTENTE SOCIAL PARA DARLE CONSEJITOS A UN VENERADO IDIOTA?! ¡¿POR QUÉ NO ERES LO SUFICIENTEMENTE HOMBRE PARA DECIRSELO SI TANTO TE GUSTA?! ¡MALDITA SABANDIJA! ¡ESO ES LO QUE ODIO DE LOS HOMBRES! ¡SIEMPRE CREEN QUE NECESITAN UNA ESTRATEGIA PARA ACERCARSE A LA CHICA QUE LE GUSTA! ¡ERES UN SINVERGÜENZA!-

Jack y Kokoromon, aterrados, veían como el pobre Tagiru era movido de arriba abajo con una fiereza que la Jefa solo mostraba cuando estaba enojada.

-Ah… Es… Estoy muerta…- gimió Kokoromon, llorando lágrimas de cocodrilo- Después de Tagiru vengo yo-

-Incluso en el Xros Heart te metes en problemas- suspiro Jack- Y bien, conservando la esperanza de que el Chico Googles viva para ver un nuevo mañana, ¿qué le pasó a Gumdramon?- se agachó mirando preocupado al pequeño.

-Esta descansando. Le clavaron una Espina-explico Kokoromon, acariciando la cabeza del dragón morado- Solo le dio fiebre. Espero que se despierte pronto. No la tuvo tanto tiempo como para dormir una noche-

-¿Como tu novio?- le sonrió pícaramente Jack. Kokoromon se sonrojo- Ja- le acaricio la cabeza- ¿Y qué hacen por aquí? ¿Los trajo un Kopierer?-

-No. El relojero encontró un nido completo de Kopierer Abeja gigantes, y nos pidió ayuda-

-¿Ah?- la Jefa, de inmediato, dejo de zarandear a Tagiru, quien estaba extremadamente pálido, sudaba, y parecía a punto de vomitar- ¿Un nido? Los sensores lo habrían captado si hablas de Kopierer de gran tamaño-

-Pues parece que han logrado burlarlos- Kokoromon la miró seria- A Cuernomon y a Gumdramon los ataco uno. Gumdramon resulto herido, así que Tagiru y yo nos quedamos con él, mientras Taiki y los demás siguieron camino-

La Jefa soltó a Tagiru y empezó a meditar.

"De nuevo el viejo vejestorio… Ese tipo cada vez que aparece nos mete en problemas" pensó molesta.

Gumdramon frunció levemente el ceño, atrayendo la mirada de todos. El pequeño abrió de apoco sus ojos verdes.

-Kokoromon-sama… ¿Jefa? ¿Jack…? ¿Qué hacen aquí?- pregunto desorientado.

-Vinimos a ayudar- hablo la Jefa, antes que Jack y Kokoromon, sorprendiéndolos.

Mientras que, a los pies de ella, Tagiru recuperaba el sentido de arriba y abajo.


Cerca del acantilado, donde la colmena morada reposaba, ocultos entre los arbustos, Dorulu Cannon estaba empezando a apuntarla, con Akari y Taiki a su lado. El anciano relojero los miraba algo lejos.

-Ahora que lo miras más de cerca. Es realmente grande…- murmuro la pelirroja.

-Faltaran más de dos disparos para derribarla- agrego Shoutmon, frunciendo el ceño- Solo espero que Damemon y el otro sean buenas distracciones-

-El fuego del disparo solo debe espantar a las obreras. Lo mejor sería que con uno se derribara, pero con ese tamaño uno solo incendiara una zona- recordó Taiki.

-Je… Nunca es fácil- sonrió Shoutmon, acomodando la mira. Taiki también sonrió.

-Taiki-san, las trampas están listas- aviso Yuu desde el comunicador del xros heart que tenía el líder en la muñeca.

-Bien- el joven inspiro hondo- ¡Shoutmon! ¡Dorulumon!-

-¡Sí!- Shoutmon preparo la mira- ¡Aléjense!- pidió, conservando el objetivo, para no perder uno de los disparos por los troncos de madera- ¡Lock On!- rugió, y disparó.

Taiki y Akari se cubrieron por la ráfaga de poder que precedió a los dos disparos de fuego, que pasaron con gran velocidad entre los árboles, cerca de los Kopierer que sobrevolaban el lugar, e impactando, directamente, en la colmena, incendiando gran parte de ella.

-¡Lo hicieron!- se alegró Akari.

Los Kopierer Abeja que estaban afuera de la colmena empezaron a zumbar, mirando para todos lados, al igual que una gran cantidad de Kopierer salieron de la zona quemada del nido, la cual empezaba a expandirse, pero no había señal de la Abeja Reina.

-¡OIGAN!- rugió MidoriGumon, saliendo de las copas de unos árboles, mientras Damemon subía a una. Las Abejas posaron su mirada en ambos- ¡VENGAN SI SE ATREVEN!-

Con un zumbido más fuerte, todas aquellas abejas emprendieron la persecución de ambos digimon. Uno iba volando y el otro saltando rápidamente por las copas.

-¡Eres rápido!- le dijo MidoriGumon a Damemon.

-¡Te equivocas si piensas que soy lento-dame! ¡Soy un digimon ninja!- informó el digimon blanco.

En eso, Kai, ayudado por Red Vagimon, le dieron un ajuste a las últimas redes, las cuales eran varias puestas entre los arboles de la zona, listas para capturar a los Kopierer.

Yuu los miraba desde lejos, y después miró adelante, al sentir un zumbido. Apretó sus puños, algo preocupado por su compañero.

-¡Se acercan!- aviso. Kai y su compañero aterrizaron a su lado.

-Ojala esto funcione- murmuro Kai.

El zumbido se hizo más fuerte. Primero aparecieron MidoriGumon y Damemon, quienes aterrizaron con fuerza por el piso, derrapando y esquivando unas redes, y después, con una velocidad increíble, los Kopierer se abalanzaron a la zona, destrozando varios árboles, pero cayeron en la trampa.

Varios se quedaron pegados a las redes, y, los que no, recibieron redes desde arriba, liberadas por MidoriGumon que se había elevado al ver algunas libres.

-¡MidoriGumon!- llamó Yuu.

-¡No necesito que me lo digas!- gruño el dragón verde - ¡Firex Vortex!- se dirigió hacia abajo, incendiando cada red, la cual consumió a la mayoría de los Kopierer…

-¡Rayos!- Kai miró uno que logro liberarse del fuego.

-¡Hermano de Gumdramon, cuidado!- aviso Damemon.

Pero el dragón verde no logro esquivar el cabezazo del Kopierer, y cayó cerca del grupo.

-Ay…- Yuu lo ayudo a pararse, pero la fuerte sacudida del Kopierer al abalanzarse a ellos por arriba lanzó a todos por el aire, haciendo que cayeran en direcciones diferentes.

-Ay…- Kai se sobo la cabeza, al igual que los demás.

Yuu se sentó con cuidado y gimió de dolor. Se había lastimado la rodilla al caer.

-¡YUU!- grito asustado Damemon.

El rubio miró para atrás para ver al Kopierer abeja abalanzándose.

-¡Amano!- Kai se levantó junto a los tres digimon.

Yuu no se movió. Sintió que el miedo le encadeno el cuerpo al piso.

Entonces, una gran silueta negra blandiendo una doble lanza roja salió del xros loader amarillo. No espero un segundo y agarro de la cabeza al Kopierer que iba a asesinar a Yuu. Lo tiró con gran fuerza al piso, y, con un movimiento de su arma, le separo el aguijón del cuerpo. Tras unos segundos de haber perdido su arma, el Kopierer Abeja se volvió masa negra y desapareció en polvos verdes.

Damemon, Kai, Red Vagimon y MidoriGumon se quedaron quietos, sin creer lo que acababa de pasar con el único Kopierer que no cayó en la trampa.

Yuu, aún en el suelo, miró atónito al digimon que le salvó la vida.

-… DarkKnightmon- murmuro, sin poder asimilarlo aún.

El caballero lo miró de reojo, pero, en vez de decir algo, cayó boca abajo al piso.

-¡DarkKnightmon!- a pesar de haberse lastimado, el rubio se levantó y se acercó, junto a Damemon, al digimon negro, que sudaba y temblaba- ¡Lo sabía! ¡Aún no te recuperas…!- y era cierto. El caballero, desde que Yuu lo cazó, no se había movido o dicho algo-… No te has recuperado… Y, aun así… Me salvaste- el joven cerro los ojos, y no pudo evitar que unas lágrimas cursaran su rostro- Gra… Gracias, DarkKnightmon-

Entonces, al sentir algo raro, el rubio levanto la mirada.

Kai, Red Vagimon y MidoriGumon no estaban.

-¿Eh?- Damemon miró para todos lados- ¿Dónde se metieron?- se extrañó, y preocupo un poco, al igual que su compañero.


-Ojala estén bien- Akari observo como una estela de humo se elevaba a lo lejos, a causa del fuego de la trampa.

-Por ahora debemos preocuparnos del nido- recordó Taiki, pero también estaba preocupado.

-¡Estoy listo!- Shoutmon apunto a la colmena, la cual empezaba a quemarse bastante, y daba la impresión de que algo más iba a salir "Con este se termina… No volverán a herir a un ser querido" pensó enojado, recordando a Gumdramon - ¡LOCK ON!- disparó.

Al igual que el disparo anterior, este pasó sin chocar contra los árboles, y dio de lleno contra el nido, el cual, al estar tan debilitado por el primero, se destruyó en mil pedazos.

-¡Sí!- sonrió Akari.

La colmena empezó a volverse masa negra y desaparecer en polvos verdes, pero, de entre todo eso, salió una silueta morada, más grande que los Kopierer anteriores. La Abeja Reina hizo su aparición.

-¡Shoutmon!- llamó Taiki.

-¡SÍ!- rugió el dragón, apuntando al enorme Kopierer, que se elevaba, claramente buscando a los responsables de todo. Pero, de repente, la Abeja miró bruscamente hacía ellos, y, para sorpresa de los presentes, escupió una sustancia verde.

-¡Taiki, Akari, aléjense!- rugió Shoutmon, disparando a la sustancia. Logro disminuirla, pero, no pudo evitar que estuviera a punto de caerle encima.

-¡Xros Open!- ambos jóvenes desasieron la DigiXros, dándole la oportunidad a Shoutmon y a Dorulumon de esquivar la sustancia, pero le rozo el brazo al dragón, quien gimió de dolor.

-¡Shoutmon!-

-Es… Estoy bien- aterrizo a su lado, al igual que el lobo con Akari- ¡Rock Damashii!- lanzó una lluvia de esferas de fuego hacia el Kopierer, que las esquivo fácilmente. El dragón gruño molesto.

-Tenemos que buscar un lugar donde poder atacar mejor- opino Dorulumon.

-Sí- asintió Taiki, preocupado por su amigo- ¡Relojero…!- llamó, pero se quedó quieto.

No estaba.

-¡HUYO!- se enojó Akari, pero, a diferencia de Taiki, no se dio cuenta de la situación.

El joven sabía que el anciano era Bagramon… ¿Por qué razón habría huido…?-

-¡Cuidado!- Dorulumon empujo a ambos jóvenes y, con el dragón, salto a un lugar seguro, porque el Kopierer había aterrizado en donde habían estado segundos antes.

-Gracias, Dorulumon- agradeció Akari.

Taiki se levantó, mirando al Kopierer Abeja Reina, que se incorporó, con aquella sustancia acida goteando por su boca.

-Si pudiéramos usar la evolución…- Taiki apretó con fuerza su xros loader, miró a su amigo, que se cubría el brazo herido- Shoutmon, debemos re…-

-Sería inútil, Taiki- lo interrumpió, sorprendiéndolo. El dragón sacó su micrófono- Escuchaste al anciano. Estos Kopierer desarrollaron por completo el instinto de esas abejas. Y este es la Abeja Reina. Puedo sentir como tiene el instinto de proteger su reino… A veces también tengo ese sentimiento- lo miró de reojo- No nos dejará ir-

-Habrá que pelear- sentencio Taiki, algo nervioso.

El dragón y el lobo se pusieron frente a ambos, preparados.

El Kopierer lanzó su sustancia acida hacia ellos, pero, en un resplandor dorado, la Jefa apareció frente a ellos. Ella sacudió rápidamente su katana, cambiando el color de la gema y el filo de un dorado a un plateado oscuro, y, frente a ella, apareció un escudo cuadrado formado de diamantes plateado oscuro, el cual recibió la sustancia, pero no se derritió.

-¡¿Jefa?!- se sorprendió el Xros Heart. La joven solo sacudió su espada, la cual recupero su color, desapareciendo el escudo.

-¡Taiki-san!- Tagiru, con Gumdramon en su espalda, pero despierto, Jack y Kokoromon llegaron de entre unos árboles.

-¡Rey!- llamó el pequeño, aliviado de verlo a salvo.

-¡Chicos!- sonrió Taiki.

-¡Cuernomon!- Kokoromon se le acerco preocupada- ¡Tu brazo...!- pero él le sonrió, de manera tranquilizadora, sorprendiéndola.

-¡Jefa!- Jack se le acerco, activando su Sistema de Defensa- ¿Cuál es el plan?-

En ese momento, el Kopierer sacudió sus alas, y se elevó, creando una ventisca que obligo a los de tierra cubrirse con los brazos.

-Demonios…- la Jefa bufo molesta.

-¿Qué harás?-

Todos miraron atrás. El Relojero estaba ahí parado, mirando sumamente serio a la joven de traje.

-Tú…-

-El enemigo es aéreo. Actualmente los demás miembros de Jäger combaten con otros Kopierer en la ciudad, por lo que no tienes ninguno en tu Xros Loader Plateado para enfrentarlo. Y no hay tiempo para llamarlos, porque este Kopierer está determinado en destruir a los que quemaron su colmena. Y aquella espada en tus manos no puede tele transportarte a tan larga distancia, y no creo que quieras usar sus habilidades eléctricas, son demasiado peligrosas y solas las usas cuando estás sola, al igual que sus llamas. Yuu-kun tiene digimon que podrían ayudar, pero ahora solo están descansando, especialmente porque DarkKnightmon se arriesgó… Jefa, ¿qué harás?- el anciano la miró con aquellos ojos que Taiki reconoció de inmediato. Los ojos de Bagramon.

-¡¿DarkKnightmon?!- se sorprendió Akari- ¿Se arriesgó… por Yuu-kun?

-¡Oye! ¡¿Cómo sabes los otros poderes de la espada de la Jefa?!- se enojó Jack- ¡Kokoromon!-

-¡Yo no dije nada! ¡No hable de los poderes de fuego, de relámpago, de escudo, de curación y de teletransporte!- conto la digimon.

-¡Acabas de contarlos todos! ¡¿Por qué siempre eres tan boca floja?!-

-¡Anciano! ¡¿Cómo sabes todo eso de la Jefa?!- pregunto molesto Dorulumon.

La Jefa apretó sus puños, enojada.

-Maldito… Nos tendiste una trampa-se dio cuenta. Jack, como los demás, se quedó más sorprendido- Piénsalo, Jack. Si hubiera querido que el Xros Heart se encargara de este Kopierer, también hubiera pedido la ayuda de Tsurugi Zenjirou. Así tendrían a Ballistamon, dando la posibilidad de tener a Shoutmon 4K, y él puede volar-

Jack abrió los ojos, sorprendido.

-… ¿Volar…? ¡¿Me estás…?!- miró enojado al anciano, que no se inmuto- ¡AlphaKokoromon!-

Los miembros del Xros Heart se quedaron totalmente sorprendidos. En cambio, Kokoromon miró asustada al anciano. De repente, ella desapareció en un brillo dorado y apareció detrás de Jack y la Jefa, quien sacudió su espada.

-No lo vean de mala manera- pidió el anciano- Es solo… que tengo curiosidad por ver la evolución de la V-mon con la Reliquia Digital de Alphamon-

Taiki abrió los ojos sorprendido, y recordó el relato de Wisemon.

-… ¿Alphamon?- murmuro atónito Tagiru.

El Kopierer encima de ellos rugió enojado, pero a los miembros de Jäger no les importo.

-Xros Heart… Kokoromon es la última V-mon porque el Bagra Army comenzó la matanza de los descendientes de la Orden Digital- informo la joven, apretando sus puños-Pero, en el caso de los V-mon, era por otra razón. Hace 18 años en el Mundo Digital, Alphamon le habló a la tierra. Sentencio que, en la raza de los dragones sin fuego, después de 10 años sin retoños, nacería un digimon que heredaría su Reliquia Digital, y tendría el poder de purificar cualquier oscuridad, guiado por su aprendiz, Slayerdramon…- miró enojada al Xros Heart, que había palidecido-Si… Slayerdramon es aprendiz de Alphamon. Y Kokoromon es el retoño que heredo la Reliquia Digital. Sí, es este casco que usa todo el tiempo-miró al anciano- Por esa maldita sentencia, los V-mon fueron perseguidos más que a cualquier otra raza, que termino con el exterminio de todos, menos de la digimon que está llorando detrás de mí-

Era verdad. Kokoromon temblaba, con silenciosas lagrimas recorriendo sus mejillas.

-… Kokoromon…- murmuro Shoutmon, preocupado, al igual que Gumdramon, que no podía creer lo que escucho. El pequeño miró su Kinkoji.

¿Las Reliquias Digitales eran tan preciadas, como para exterminar una raza entera, solo por una?

Dorulumon cerró los ojos, con pesar.

Tagiru apretó sus puños, enojado.

-Anciano… Tú lo sabías, ¡¿verdad?!- pregunto enojado Jack- ¡Y quieres ver el poder que le dio el Viejo Alpha a Kokoromon! ¡¿Me equivoco?!

-Les dije que no se lo tomen a mal. Solo quiero ver si Kokoromon tiene el poder que se va a necesitar en el futuro- respondió el anciano.

-¡Pues ese poder puede adelantar el Virus Solitario, genio!- se enojó más Jack- ¡Es un riesgo que evolucione!-

-Un riesgo que vale la pena- aseguro el anciano, y, para sorpresa de todos, desapareció del lugar, dejándolos solos-

-Se… fue- murmuro atónita Akari. Taiki, a su lado, aún no podía creer lo que acababa de escuchar. Miró a su amigo, quien también estaba sin palabras.

En ese momento, el Kopierer, en el cielo, volvió a rugir, y empezó a caer en picada hacia ellos.

-¡Viene hacía aquí!- se enojó Gumdramon.

-Jefa…- la V-mon la tomo de la mano-… Está bien-

Ella abrió los ojos sorprendida.

-¡Espera, Kokoromon! Sí es verdad que tienes una evolución…- se asustó Akari.

-El Kopierer no puede robármela, porque soy uno de los suyos. Y, si no me demoro mucho, tal vez el Virus Solitario no avance- le sonrió tristemente.

-… Kokoromon- murmuro Jack. Ella le sonrió.

Taiki, Tagiru, Shoutmon y Gumdramon no podían creerlo. Todo ese tiempo Kokoromon tenía una evolución, pero la mantenía en secreto, porque, si la ejercía… El Virus Solitario podía avanzar.

Y el Relojero quería probar la evolución, y los uso a ellos para poder probarla, porque sabía que la Jefa no iba a permitir alguna baja.

La Jefa bufó, y saco su xros loader plateado de uno de sus paquetes.

-¡Escucha, tiene que ser menos de tres minutos!- recordó enojada. Ella asintió.

-¡Jefa!- Tagiru la miró asustado.

-El anciano también es bueno haciendo estrategias… No hay nada que puedan hacer-La Jefa apretó su xros loader plateado.

-¡Espera, Kokoromon!- le pidió Shoutmon.

-Tranquilo- le sonrió a su pareja, que se veía angustiado- Intentare ser lo más rápida posible para no convertirme en Kopierer- le aseguro- ¡Jefa!- llamó, mirando al Kopierer que se les acercaba

-Sí… Kokoromon…- miró enojada arriba-… Shinka-

Del xros loader apareció una luz plateada que rodeo a Kokoromon por completo, como una esfera, que se elevó con gran velocidad contra el Kopierer.

A unos metros de él, la esfera desapareció, mostrando una mujer joven un poco más baja que OmegaShoutmon, de cabellos naranjas, con una armadura de un color plateado oscuro y guantes blancos. Un nuevo casco le cubría el rostro, uno más detallado, antiguo y sagrado, dejando visible su mentón, sus ojos rojo oscuro, y unos cuantos cabellos. Poseía unas enormes y brillantes alas amarillas.

-… AlphaKokoromon-

El Xros Heart se quedó totalmente asombrado.

-¡Su evolución se parece a la de OmegaShoutmon y a la de ZeekGreymon!- se sorprendió Tagiru- ¡Solo que versión femenina! ¡GENIAL!-

-¿Esa es… la verdadera forma de Kokoromon…?- murmuro Akari.

-¿Eh?- Taiki se fijó en la palma del guante derecho de AlphaKokoromon, el cual tenía una mancha morada- ¿Eso es...?-se horrorizo.

-Sí. Es el Virus- le respondió molesto Jack.

-… Kokoromon- se preocupó Shoutmon.

AlphaKokoromon saco una pluma de sus alas, mientras se acercaba al Kopierer. La pluma tomo un brillo blanco y se volvió una espada de filo dorado.

-Espada Sagrada Alpha-murmuro la digimon, apretando con fuerza aquella arma sagrada, sintiendo como el Virus Solitario empezaba a expandirse más allá de su palma.

El Kopierer rugió, y lanzó su sustancia hacia la digimon, quien, de un movimiento de su espada, la purifico, desapareciéndola.

-… ¿La pulverizo?- se sorprendió Akari.

-No… Lo que pasa es que, en su evolución, Kokoromon es capaz de purificar cualquier cosa mientras mantenga esa espada con ella- explico Jack, apretando los puños nervioso.

-… Purifica- murmuro asombrado Gumdramon.

AlphaKokoromon sacudió su espada contra el Kopierer, partiéndolo por la mitad de un momento a otro. El Kopierer Abeja se volvió sustancia morada, y desapareció al instante en polvos verdes.

-¡LO HIZO!- se alegraron Tagiru y Gumdramon, pero, como los demás, se dio cuenta que algo iba mal.

AlphaKokoromon hizo desaparecer su espada, temblando y gimiendo de dolor, se agarró la mano derecha, la cual estaba completamente infectada. El Virus Solitario estaba empezando a extenderse más allá de la muñeca.

-Demonios…- la Jefa sacudió su xros loader, y la evolución de Kokoromon desapareció. Pero, al estar a esa altura, la digimon empezó a caer- ¡Rey!-

-¡Shoutmon!- lo llamó su compañero.

Pero el dragón ya había empezado a saltar a los árboles antes de que ambos jóvenes lo llamaran. Rápidamente llego a la copa del más alto, y, al darse cuenta que Kokoromon estaba cayendo cerca, dio un salto, y la tomo en brazos en el aire. Aterrizó en las ramas de otro árbol.

-¡Kokoromon!- Tagiru, con los demás, empezaron a acercarse a aquel árbol.

-Kokoromon…- Shoutmon la miró preocupado, ya que estaba inconsciente. También se dio cuenta que ahora el Virus Solitario se había propagado hasta su codo.

La V-mon frunció el ceño, y miró al dragón con sus cansados ojos rojo oscuro.

-… Misión… Completada- le sonrió.

-Tonta- Shoutmon junto su frente con la de ella- Te encanta preocuparme- ella le sonrió, y le dio un suave beso en los labios.

De repente, el árbol en el que estaban tembló con gran fuerza, haciendo que el dragón rojo perdiera el equilibrio y cayera junto a su pareja. Pero fue él el único en caer al piso, porque la Jefa atajo a Kokoromon de la capa antes de chocar.

-Eres bastante descarado- sentencio la Jefa, con Kokoromon aún agarrada. Ella sonrió nerviosa.

-¡Kokoromon!- Jack y los demás se acercaron a ellos. La Jefa soltó a la digimon, y ella se sentó cansada- ¡Lo sabía! ¡El Virus…!-

-No es tanto- aseguro Kokoromon, algo avergonzada. Se dio cuenta que los demás estaban sumamente preocupados- De verdad… Sigo siendo yo-

-Kokoromon… Nosotros… Jamás pensé que el Relojero hiciera algo como esto- admitió Taiki, totalmente culpable- Perdóname… A todos- pero la digimon le sonrió.

-No es tu culpa. Es solo que yo tengo mala suerte- aseguro sacando sus vendas. Para sorpresa suya, Shoutmon se agacho y él mismo empezó a vendar su brazo infectado.

-No te enorgullezcas- pidió la Jefa, aceptando el acto noble del Rey.

-¡Taiki-san!- escucharon.

Todos miraron a Yuu y Damemon llegando, ambos jadeando.

-¡Kai y MidoriGumon desaparecieron!- aviso el rubio- ¡¿Ah?! ¡¿Jefa?! ¿Jack…?-

-¡Kokoromon, estas herida!- se preocupó Damemon.

-No es nada- aseguro Kokoromon, mientras Shoutmon aún la vendaba.

Gumdramon, en cambio, miró atónito al rubio. ¿Dijo MidoriGumon…?

-¿Qué pasó?- Yuu miró confundido a sus amigos, que parecían bastante deprimidos- ¿Ganamos?-

-… Fue una victoria amarga- le aseguro Dorulumon.


El Relojero, oculto lejos del Xros Heart y Jäger, sintió como MidoriGumon, Kai y su compañero se le acercaron.

-El poder de purificación de AlphaKokoromon es espléndido. No tiene que utilizar el fuego para derrotar a los Kopierer. Lo malo es el Virus- medito el anciano.

-Y después tú andas diciendo que no toquemos a la V-mon- Kai bufo molesto.

-Nadie le hará daño mientras este aquí- aseguro serio el relojero- Pero esto era necesario. Si no era capaz de medir el potencial de AlphaKokoromon, no sabría si tendría el potencial para lo que se nos viene-

-¿Y qué se supone que se nos viene? Nos has pedido ayuda, pero no te atreves a decirnos "para qué"- le señalo molesto MidoriGumon.

El anciano no le respondió, simplemente empezó a irse. El joven y los dos digimon se miraron, bufaron y lo siguieron.


Atardecía en el mundo humano.

Taiki, Tagiru, Yuu y Akari, sentados en un banco del parque, suspiraron apesadumbrados al mismo tiempo.

Les dolían las rodillas porque la Jefa, sumamente enfurecida con ellos por haber sido engañados por el Relojero, los obligó a sentarse de rodillas mientras les daba el peor sermón que habían escuchado. Y no solo a ellos, también Shoutmon, Kokoromon y Damemon sufrieron el mismo castigo. Los únicos que se salvaron fueron Gumdramon y Dorulumon. Jack sintió pena por ellos.

Mientras estaban en el castigo, Yuu les explico lo de la trampa, y DarkKnightmon, al igual que Taiki les explico a él y a Damemon la trampa del relojero.

Shoutmon, intentando no mostrar signos de dolor, le comento a Gumdramon lo de su hermano, dejando al pequeño meditativo.

-… Siento que ha sido uno de mis peores días- comento Tagiru, con lágrimas en los ojos.

-… No puedo creerlo… Estoy de acuerdo contigo- apoyo Yuu, apesadumbrado.

-Yuu, ¿cómo esta Kokoromon?- le pregunto Akari.

-Sé que está descansando- aseguro el joven

. En eso, sonó el celular de Taiki

-¡Ah! Diga- contesto.

-Taiki. ¿Todo está bien?- pregunto la voz de su madre- Se les está siendo tarde y ya tengo todo listo-

-¡Ah! ¡Lo siento! Estamos libres. Vamos para allá- aseguro Taiki, cortando- Era mamá-

-Cierto… Tenemos que celebrar… victoria- Tagiru suspiro-… ¡BHUA! ¡SAMANTA…!-

-Dime-

Todos se quedaron en blanco. Miraron para atrás.

Samanta estaba detrás de ellos, con cuatro helados en las manos, dos en cada una.

-¡SAMANTA!- los cuatro saltaron asustados.

La joven los quedo mirando.

-Ustedes los japoneses tienen extrañas costumbres- murmuro con una gota en la cabeza.

-¡Per-Perdónanos Samanta!- se disculpó Taiki- Es que… bueno-

-No tuvimos un buen día- explico Yuu.

-Lo sé. Lo tienen escrito en las caras- aseguro. Los cuatro sintieron un peso en la cabeza. La joven suspiro- Tengan- les tendió los helados.

Los jóvenes se quedaron extrañados.

-N-No es como si los hubiera visto todos deprimidos y me hubiera compadecido, pensando que tuvieron problemas con el asunto ese de los digimon- aseguro Samanta, mirando para otro lado.

-Sam-chan…- Akari la miró agradecida- Te ves linda cuando de avergüenzas-

-¡No me llames Sam-chan!- pidió molesta.

Los demás se rieron y aceptaron los helados.

-¡ESTÁ DELICIOSO!- Tagiru, todo emocionado, empezó a devorarlo- ¡AY! ¡Cerebro congelado!-

-Gracias, Samanta-san- agradeció Yuu.

-Tómenlo como un incentivo. Ojala les vaya bien en la final- la joven se despidió con un movimiento de la mano, y empezó a irse.

-¡Sam-chan!- Akari la alcanzo- Ven con nosotros a celebrar- pidió, sonriendo.

-A mí me gusta la idea. Al fin y al cabo, somos amigos- le sonrió Taiki.

-¡SÍ!- grito emocionado Tagiru, en el oído de Yuu, fastidiándolo.

Samanta los miró sorprendida.

-… ¿No les molestará mi presencia?-

-¡Para nada!- aseguro Tagiru.

La joven los miró un rato, y se rasco la mejilla, y, para sorpresas de todos, se veía sonrojada por la emoción.

-S-Solo un rato- acepto. Eso hizo que los cuatro jóvenes sonrieran contentos.


Kokoromon, con su brazo derecho vendado hasta el codo, sentada en el espacio digital, al lado de Damemon, sonrió contenta. Ella tenía en el regazo aquella tela en la que había estado trabajando.

-Samanta aprende a regañar porque le preocupamos, y compensa por nuestra tristeza- Damemon le sonrió.

-Sí… No lo va a admitir, pero aprecia al Xros Heart- asintió Kokoromon- ¡Igual que yo!-

En eso, ambos miraron preocupados al caballero negro, a varios metros, sentado, sin mostrar signos de haber cambiado.

-No se recupera de los experimentos que sufrió, pero, aun así, salvo a Yuu-dame- recordó Damemon- Te equivocas si piensas que eso es inusual-

-No lo creo- sonrió Kokoromon, enternecida- Es solo que ahora, que ya no está atado a la oscuridad, puede entender sus sentimientos, y pelear por lo que verdad importa-


Los cinco jóvenes llegaron a la casa de los Kudou (Tagiru aún con dolores de "Cabeza Congelada").

-¿Qué te parece?- le sonrió Akari a Samanta, mientras Taiki sacaba las llaves.

-… Grande-

-¿Vives en una casa así?-

-No. En un departamento-

-¡¿Qué dirección?!- pregunto emocionado Tagiru.

-En "Que te importa", Villa "Piérdete"-

Eso dejo en blanco al pobre joven. Akari y Yuu intentaron no reírse.

-¡Llegamos!- aviso Taiki, abriendo la puerta.

Como los demás, se quitó los zapatos y pasó al pasillo. Cuando entraron al salón-comedor, se quedaron quietos.

Luke estaba atado a la silla, frente a la mesa llena de comida. Kudou Yuno estaba a su lado.

-¡¿LUKE?!- se asustó el Xros Heart.

"El muy idiota se ha vuelto dejar golpear por Yuno" Samanta lo miró con una gota en la cabeza y un tic en el ojo.

-¡Ah! Llegaron- se alegró Yuno- Mira Taiki, Luke quiso quedarse porque le encanta mi comida-

La liebre la quedo mirando.

-… Es asquerosa-

Hubo un silencio en el ambiente.

-¡Muy bien!- la peli naranja empezó a obligarle comer un quiso- ¡REPÍTELO DESPUÉS DE COMERTE UNAS 20 CUCHARADAS!-

-… Je… Yuno-san sigue teniendo mucho ánimo- sonrió nerviosa Akari.

-¿Una liebre…?- Samanta miró la escena, recordando que tiene que actuar como quien no sabe.

Yuno dejo de torturar a Luke, aunque le dejo la cuchara en la boca, y contemplo sumamente sorprendida a la joven de lentes.

-Ah. Mamá, ella es Samanta Wolf. Es una compañera de clase de Tagiru y Yuu. La invitamos- explico Taiki.

Pero su madre se había acercado a la joven, sin poder creer lo que veía. La niña tenía el mismo rostro que su madre, como su mirada, aunque su cabello y el color de ojos era el del padre.

La joven retrocedió extrañada de que la mujer se le acercara mucho.

-Mm…- Yuno la miró fijamente… Se parecía un poco a cierta V-mon con su actitud…- Mm…-

-¿Ocurre algo, Kudou-san?- le pregunto extrañado Tagiru.

-Tú… eres…- murmuro Yuno. Samanta se quedó quieta… Sería como mucho que dijera que es la Jefa. Debió haberse dado cuenta del parentesco con sus padres…- ¡Una monada~!- la abrazo como si fuera un peluche.

Los demás se cayeron de espaldas. Luke se quedó en blanco.

-… ¿Ah…?- Samanta parpadeo mientras Yuno chocaba su mejilla con la de ella.

-¡Eres muy linda~!- aseguro Yuno, sin dejar de abrazarla- ¡Taiki! ¡Me dijiste que Tagiru-kun y Yuu-kun tenían una compañera extranjera…! ¡Pero nunca me dijiste que fuera tan mona~!- le reprocho mirándolo ofendida, sin darse cuenta que asfixiaba a la alemana al abrazarla contra su pecho, quien movía los brazos arriba abajo pidiendo aire.

Yuu se quedó en blanco, al igual que Luke.

-L-Lo siento… Pero habría sido extraño decir algo así- admitió Taiki, con una gota en la cabeza.

-¿Significa que la consideras linda?-murmuro Akari

-¡¿AH?!- se sonrojo Taiki- Bueno… Yo…-

-No se preocupe, Akari-san. Taiki-san solo tiene ojos para usted- le aseguro Tagiru. Ambos jóvenes se sonrojaron por completo.

-Ah~ Realmente necesitaba ese baño después del viaje- Kudou Etsu salo del pasillo de su habitación. Llevaba una camisa celeste y pantalones grises- ¿Ah?- miró extrañado a su esposa.

-¡Mira, Etsu-kun! ¡Que niña tan mona~!- dijo contenta Yuno, sin dejar a la joven respirar, quien estaba estática.

-Yuno-san, deberías dejarla respirar- Etsu sonrió con una gota en la cabeza.

-Pa… Papá…-

El adulto miró a su hijo, que estaba sumamente atónito.

-¡Ah! Taiki, me alegra verte- su papá le sonrió- Verás, me dieron unas semanas de vacaciones…- pero no pudo terminar. Taiki lo había abrazado.

-¡Bien-Bienvenido!- saludo el joven, con la voz ahogada.

Su padre le sonrió y acaricio la cabeza.

-Gracias, hijo-

-¡BHUA!- Tagiru empezó a llorar- ¡QUE CONMOVEDOR, TAIKI-SAN!-

-¿Ellos son tus amigos?- pregunto Etsu, mirando sonriendo y con una gota a Tagiru.

-Sí- Taiki se separó.

-¡Ah! Akari-chan, haz crecido- le sonrió Etsu.

-Me alegra volver a verlo, Etsu-san- correspondió Akari.

-Tagiru, deja de llorar- pidió fastidiado Yuu.

-¡Bien! ¡Vamos a celebrar su victoria en el Basquetbol, y la llegada de Etsu-kun!- animo Yuno, con Samanta totalmente ahogada.

Los demás asintieron.

Al rato, todos hablaban animadamente en la mesa. Shoutmon, Kokoromon, Gumdramon, Cutemon y Damemon estaban comiendo papas, ramitas y otros embelecos en el sillón.

-Rey, ¿su brazo?- pregunto Gumdramon, jugando con una papa frita.

-El Xros Loader lo curó perfectamente. Me preocupa más el brazo de Kokoromon- le comento el dragón, mirando a la digimon que amaba comiendo contenta- Por cierto… Bueno, creo que te debo una disculpa, por ser tan celoso con Kokoromon-

El pequeño lo miró sin creerlo.

-¡Esta bien!-sonrió, sumamente contento- ¡Realmente, usted es el mejor hermano que podría desear!-

Shoutmon lo miró sorprendido, y dio vuelta la cabeza, para que el extrañado Gumdramon no se diera cuenta que sus palabras lo conmovieron.

Kokoromon, Cutemon y Damemon se miraron y sonrieron.

-Vamos, Luke. Abre la boca- pidió Yuno a la liebre, con una cuchara de comida en mano. Él negó desesperado- Vamos~- le metió la cuchara a la fuerza.

-Vaya, me sorprende que Luke, siendo tan fuerte, deje que Kudou-san lo deje nockaut- murmuró atónito Tagiru. Yuu y Akari asintieron.

-Lo que pasa es que Luke-san quiere mucho a Yuno-san como para contradecirle- explico Etsu, comiendo arroz- Aunque eso signifique un gran sacrificio-

-Papá, ¿significa que de antes conocías a Luke?- se sorprendió Taiki.

-Lo conocí hace unos años, cuando empecé a salir con tu madre- respondió el adulto- Suele ser muy sobreprotector-

"Dímelo a mí" pensó Samanta, comiendo arroz en silencio, algo extrañada.

Estaba en un ambiente animado. Ella no solía comer con los miembros de Jäger. Comía sola en los almuerzos en la escuela, los desayunos y cenas los comía en las rondas. Hacía mucho que no se sentía… En un círculo tan familiar.

No pudo evitar que una sonrisa agradecida se mostrara en su rostro.

Los jóvenes del Xros Heart se dieron cuenta de ese detalle, se miraron y sonrieron contentísimos.

-Por cierto, Kokoromon-sama, ¿qué es eso?- Gumdramon miró curioso la tela que la V-mon tenía en el regazo.

-Ah. P-Pues…- se sonrojo mucho y miró a Shoutmon, quien se extrañó.

-Yo también quiero saber-kyu-

-Vamos, Kokoromon- alentó Damemon.

Samanta la miró de reojo.

-¿Es un regalo?- pregunto Tagiru, sonriendo. La V-mon asintió roja.

-¿Es para Shoutmon-kun?- pregunto emocionada Yuno, dejando de torturar a Luke. Kokoromon, sumamente roja como tomate, asintió- ¡Vamos, dáselo!-

-¿Para mí…? Shoutmon se levantó, sorprendido.

-P-Pues sí- Kokoromon le entrego la tela-… Es-Espero te guste-

El dragón, sin darse cuenta de las miradas curiosas de los humanos, digimon y liebre, desdoblo la tela.

Era una chaqueta larga rojo oscuro, a su medida.

-¡Guau!- Gumdramon se levantó sorprendido.

-¿Dónde la compraste?- pregunto Taiki.

-Taiki. La hizo Kokoromon- Akari miró molesta al joven por el poco tacto.

-¡Ah! ¡Parece comprada!- confeso el joven, sin darse cuenta de la mirada de la pelirroja.

-Es muy bonita-kyu- aseguro Cutemon.

-Ya veo… Una chaqueta roja para un dragón rojo- Samanta miró a la V-mon.

-¡Es color granate!- contradijo Kokoromon, roja.

Shoutmon le sonrió, sonrojándola.

-Gracias, Kokoromon- agradeció, y se la puso.

-¡KYA! ¡Shoutmon-kun, te ves muy apuesto!- le dijo Yuno, sonrojando al dragón. Etsu se quedó cabizbajo.

-¡Kokoromon-sama! ¡Después hágame un chaleco!- pidió Gumdramon.

-¡A mí un pañuelo!- pidió contento Tagiru.

-¡A mi unos guantes y zapatos-kyu!- pidió Cutemon.

"Idiotas, Kokoromon no es una tienda de cocer" Samanta siguió comiendo, fastidiada.

En eso, para sorpresa de todos, Shoutmon tomo de la mano a la V-mon, y se la llevó al pasillo.

-¿Eh?- Tagiru y Gumdramon se levantaron curiosos.

-Déjenlos- les pidió Yuno- Tal vez Shoutmon-kun va a agradecerle a Kokoromon-chan- sonrió entusiasmada.

Luke y Yuu miraron a Samanta, quien parecía dispuesta a partir los palillos.


-¿Sucede algo, Cuernomon?- pregunto Kokoromon, después de que la soltara.

Ambos estaban en el pasillo de madera que conectaba con la habitación de Yuno.

-.. ¿Por qué la chaqueta?-

- Pensé que era un bonito gesto. Porque, bueno, somos pareja- se sonrojo Kokoromon.

-… Cierto, y yo no te he dado nada-

-¡Ah!- Kokoromon se dio cuenta de ese punto- No importa- lo miró sonriente, sorprendiéndolo- Al fin y al cabo, me dejas llamarte Cuernomon-

-… Al menos, déjame darte algo- pidió. Ella lo miró curiosa, y, cuando el dragón le dio un suave beso en los labios, entendió todo.

La V-mon correspondió al beso, abrazando al dragón. Sintió como Shoutmon rodeo su cintura con sus brazos, acercándola más.

Para ambos, aquel beso les quito de la mente toda preocupación. El sabor amargo que tenían por la trampa del relojero se volvió dulce al sentir los labios del digimon que amaba en los suyos. Podían sentir la respiración del otro, su calor. Para Shoutmon, Kokoromon era la digimon más preciada que tenía, al igual Kokoromon sentía lo mismo por él.

Se separaron lentamente, sonrojados.

-… Te prometo, que no volverá a pasar lo de hoy- le aseguro el dragón, acariciándole la mejilla- No permitiré que estés en una situación en la que tengas que evolucionar. Te protegeré- ella lo miró agradecida- Por cierto, te ves hermosa en tu forma evolucionada-

Kokoromon se sonrojo mucho, y compartió otro beso con el digimon que amaba, quien planeaba que ese beso fuera mejor que el anterior.

El ambiente se rompió por un flash que los molesto en los ojos. Dejaron de besarse y miraron atónitos a Yuno, asomada al pasillo, quien, sonrojada, los miraba sonriente con una cámara en manos.

-Bingo-

-¡¿Yuno-chan/san?!-repitieron atónitos la pareja.

La mujer se fue al instante.

Kokoromon se sonrojo totalmente.

-Rayos… ¿Cuándo voy a poder estar un tiempo a solas contigo?-se lamentó Shoutmon- Vamos, antes de que ahora sea Tagiru- le tomo de la mano, y ambos regresaron al salón.

Los jóvenes estaban sentados en el sillón viendo televisión, y los digimon sentados en cojines en el suelo, mientras que Etsu leía el periódico en la mesa. Luke seguía atado.

Yuno, al verlos, les sonrió. Ambos se sonrojaron más.

-¡Ah!- Tagiru se asomo por el pasillo- ¡Llegó la pareja~!-

Shoutmon lo miró con ganas de matarlo.

-¡Kokoromon-sama, le guarde un asiento!- llamó Gumdramon.

La V-mon le sonrió, miró a Shoutmon, quien la soltó sonriendo, y, contenta, fue a ver televisión con los jóvenes (la única aburrida era Samanta)

-Me alegra ver que estén bien- le sonrió Yuno.

-Yuno-san, borre la foto- pidió el dragón.

-No~. Se ven muy bonitos~-

El dragón suspiro.

-¡Vamos!- Tagiru, entusiasmado con el anime, no se dio cuenta que volvió a gritarle a Yuu en el oído.

-¡Tagiru!-

-Lo siento. ¡Es que está en la mejor parte!- explico entusiasmado, pero, para su malestar, el capítulo fue cortado por las noticias de la tarde- ¡NO!-

"Al fin algo que vale la pena" suspiro Samanta.

-Buenas tardes- saludo la noticiera-Hoy, con las noticias de la tarde, nos llega una noticia que ha afectado profundamente el mundo de los negocios: Al medio día de hoy, se encontraron los cadáveres de Aonuma Yamato-sama, el Director de "Aonuma Technology", y su esposa Aonuma Itsuki -sama en la oficina de la propia empresa.

"Según lo que nos pueden contar el cuerpo de investigación, la muerte del matrimonio fue provocada por la ingesta de un veneno muy inusual que se encontró en los restos del café que tomaban. Se ha puesto una investigación en las cocinas e interrogación a los trabajadores más cercanos"

"Este hecho ha conmocionado al mundo empresarial, especialmente porque esta familia, a pesar de ser una de las más importantes en los negocios, ha tenido pérdidas fatales"

"Hace cinco años, la segunda hija de la familia, Aonuma Hinata-san, falleció en una explosión que incendio su casa en Berlin, junto a su marido, Félix Wolf, de procedencia alemana. La única sobreviviente fue la hija de ocho años del matrimonio, Samanta Wolf. Aunque este hecho fue cuestionado por muchos porque, cabe recordar, aquel matrimonio no fue aceptado por Yamato-sama y su esposa, por lo que Hinata-san fue rechazada públicamente por su familia, y por esa razón vivieron en el extranjero"

"Ese mismo año, el primogénito de la familia, Aonuma Kotaro-san, falleció en un accidente de coche junto a su esposa Aonuma Takara-san, dejando a su hijo Aonuma Kiriha-kun, en ese entonces de nueve años"

"También el tercer y último hijo del matrimonio Aonuma tuvo sus pérdidas. Aonuma Shun-san perdió a su esposa Aonuma Nozomu-san al momento de nacer su único hijo, Aonuma Saburo-kun"

"Mientras se investiga la tragedia, las personas del alto mando en el mundo de los negocios está buscando a quien continúe dirigiendo la empresa "Aonuma Technology". Muchos consideran que Aonuma Shun-san debería ser quien tome el mando de la empresa, por ser el único de los tres hijos del matrimonio que continua vivo, pero ha habido algunos que consideran que Kiriha-kun, el hijo del mayor de los tres hermanos, tome el liderazgo, a pesar de sus 14 años, se le considera alguien de gran intelecto capaz de dirigir la empresa"

"Pasando a los deportes…"

Pero ya nadie escuchaba a la periodista. Todos estaban completamente quietos, sin creer lo que habían escuchado.

Tagiru miró lentamente a Samanta, quien estaba más pálida de lo normal, y hasta estaba temblando.

"No puedo creerlo… Dieron el golpe antes de lo que suponía…" apretó sus puños, enojada "Ancianos…"

Luke miraba a la joven fijamente, frunciendo el ceño, en cambio, Kokoromon la miraba sumamente triste.

-Sa… Samanta-chan- Yuno se le acerco, pero la joven se levantó de golpe.

-Gracias por la comida- y se empezó a ir.

-¡E-Espere!- Yuu, como los demás, se levantó- ¡Samanta-san!- la joven se detuvo con la mano en el picaporte.

-Samanta… ¿Eres prima de Kiriha?- Taiki no lo podía creer.

-… ¿Lo conoces?-La joven apretó su puño.

-Somos amigos- respondió el joven.

-Sam-chan, sé que debes sentirte triste, incluso asustada, pero no tienes que irte- aseguro tristemente Akari.

-Vaya. No puedo creer que eres una Aonuma- Tagiru intento verle lo positivo a la situación- ¡Eres como de la nobleza!-

-¡Tagiru!- lo callaron todos.

-… ¿Nobleza…?-pregunto fríamente la joven, aun dándole la espalda a todos-¿Qué acaso no escuchaste bien la noticia? La… La reportera dijo que mi madre fue rechazada públicamente por sus propios padres. ¿Y sabes por qué? Porque se casó con un extranjero que no tenía el prestigio suficiente para ser marido de una Aonuma ¿Lo… Lo entiendes?- le pregunto, esta vez con la voz quebrada. Eso lo dejo totalmente sorprendido- No fueron diferentes conmigo… Fui, solo fui una niña que nació por la desobediencia de la hija de los mayores empresarios. Dijeron que haber nacido fue un gran error de mi parte. Imagínate como fueron… cuando murieron mis padres-

-Sa…- Tagiru se había quedado sin palabras, y, antes de que reaccionara, Samanta ya había cerrado la puerta por fuera.


¡Espero que hayas disfrutado del capitulo!

Y también espero subir pronto el próximo T-T. Es que me entusiasmo tanto con mi pagina DevianArt.

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