Dislaimer: nada de esto es mío, sólo las locuras

Gracias a Fran Ktrin Black, Lia-175 y Natalie G o linfocitopor sus comentarios, realmente los agradezco.

Dedicatoria este capítulo va por todas aquellas personas que seguis creyendo en mí.

Siento mucho pero muchísimo haberme atrasado tanto en la actualización, pero entre un nuevo trabajo... ¡Si estoy trabajando! soy feliz, y las fiestas familiares el tiempo pasó volando...

Bueno, no os entretengo más... ahora... A LEER... y espero que os guste


El verano seguía su curso, por supuesto, es mucho más divertido que el invierno, con sus clases, sus deberes y todo lo que eso conllevaba. Vale, que en verano, las clases de pociones se identificaban, y las de astronomía no dejaban de suceder, por supuesto, ya que el cielo cambia, pero todo era mucho más divertido puesto que los magos y científicos querían que aprendieran de una manera totalmente amena, no hace falta sufrir para divertirse.

Ya iban quedando menos por pasar, casualmente de los americanos sólo quedaban los policías, mientras que el resto que faltaban por pasar eran magos. Así que por un acuerdo tácito, iban a pasar Cam, Sweets y Booth primero y acabar con los magos, para acabar de limpiar toda la magia negra, para ello, los últimos tenían que ser los que con más magia negra estuvieran en contacto, que serían los dos exmortífagos del grupo, así el orden de los restantes se vería por según cuanta maldad hubieran visto.

¿Quién es el primero? Por supuesto Sweets, el dulce psicólogo recién incorporado.

Para prepararse, el día anterior se lo pasó tanto con los niños como con el pocionista, jugando a todo jugar, pasándoselo en grande, y disfrutando del verano. A todos les hubiera gustado ir a ver el orfanato y la escuela que tenían, pero lo dejarían para diciembre, ya que, como estaban en Inglaterra así podían ir todos juntos.

A la mañana siguiente, el psicólogo estaba de los nervios, pobrecito, y se le podía ver temblar, así que, sin que se diera cuenta, le cambiaron el café por uno descafeinado. Si no lo iba a pasar muy mal. Aunque había sido muy divertido para los demás verlo.

-Je je, lleva la camisa del revés- reía bajito Draco.

- ¿Se puso el cinturón de corbata?- preguntó divertido Teddy.

-Creo que lo mejor es que está echando mermelada en el café y azúcar en el pan.- siguió Sirius.

- Quiero una foto- dijo Ángela-¿una cámara?

Nadie entendía el por qué de esa histeria, pero estaba haciendo cosas realmente divertidas. Que por descontado fueron fotografiadas sin que se diera cuenta. Como les daba pena, Ángela se acercó a él, no por nada, son todos muy buena gente.

-Venga cielo, yo ya pasé por eso, no es tan malo.

-Sí, tú puedes, sino puedes echarte atrás- dijo Severus apareciendo de repente y sorprendiendo a todos abrazándolo.

-Gracias, pero no sé lo que me voy a encontrar y eso me asusta- dijo avergonzado al darse cuenta cómo estaba vestido.

- Ve a cambiarte y ponerte cómodo, anda- le dijo Booth con una sonrisa en la cara pero sin burlarse. El había sido francotirador, no quería ni imaginarse lo que se iba a encontrar.

Al entrar en los recuerdos, Sweets iba diciendo: "Es un sueño, es mentira, es un sueño, una pesadilla" como si fuera un auténtico mantra de salvación.

Todos quedaron preocupados, pues vieron que el pobre estaba demasiado nervioso y todos sabían que era bastante sensible aunque lo quisiera disimular. Aunque tampoco creían que hubiera vivido demasiado mal.

Sweets se vio de repente en el laboratorio, con los geniecillos, los magos y sus amigos, al fin y al cabo. Este lugar le encantaba, no por mal, sino porque era la primera vez que consiguió encajar. Estaba harto de la gente que se burla de los demás por ser más inteligente, los compañeros de universidad y colegio le habían tratado realmente mal, es decir, un bicho malo que había que eliminar.

Así que aunque nunca lo hubiera dicho, por primera vez tenía un hogar. Pero al acercarse vio que todos estaban reunidos, con caras muy serias, incluida la fiscal, esa señora de gran porte y seriedad que aunque diga que no, o que son todos unos geniecillos, los aprecia como son.

Algo malo había pasado, pero se tendría que enterar del qué.

-Hemos decidido unánimemente expulsar a Sweets de este centro- dijo Booth aún sin saber que estaba allí.

-¿quién se lo dice?- preguntó la fiscal.

-Yo misma- contestó Brenan.

Se giró, lo miró fijamente, como siempre hacía al hablar contigo y le dijo:

-Por tus actos y tu cobardía se te expulsa de este grupo, hemos hablado con el señor Gordon Gordon y se va a hacer cargo de las tareas psicológicas que precisemos.

-Adieu- añadió Ángela.

Sweets todo entristecido, se echó a llorar silenciosamente. No quería que nadie sintiera pena de él, pero ¿qué podía hacer?

-Además quedas relevado de tu puesto en el FBI- aportó la fiscal- por eso estoy aquí.

-¿Pero qué hice?- preguntó ya sin poder más el joven psicólogo.

-Nada, ese es el problema- le dijo Booth de una manera que nunca le había visto- llevas 10 casos sin aportar nada.

Sweets totalmente apesadumbrado fue a recoger sus cosas y se vio en la calle. Vio que ofrecían un puesto de músico en un bar cercano, y postuló para el puesto, no era brillante, pero a lo mejor si suficiente para poder subsistir.

Estaba muy triste así que sólo tocaba canciones cada vez más tristes, y no sabía qué hacer. ¿Por qué por una vez que había encajado le habían echado? ¿Qué había hecho mal?

De pronto se acercó un cliente y dijo:

-Recuerda, que no siempre todo es lo que parece. – y con esas se fue.

- No es oro todo lo que reluce, sino el sol, ¿cuánto oro es?- una niña iba cantando una cancioncilla que decía así.

De repente se acordó de algo.

-No es real, es una pesadilla, es mentira, es un sueño- había hecho un mantra con aquello, y era algo importante, así que volvió a repetírselo, una, diez, cien, y hasta mil veces.

Hasta que consiguió ver el fallo en ese sueño, sólo había la gente que le importaba, no había estado en el proceso de expulsión su jefe, que es quien tendría que haberlo hecho, ni la notificación formal con las causas, por ser tú pueden no contratarte pero no es razón para echarte.

Cuando despertó estaba sin aire.

-¡Qué mal rato he pasado!- exclamó totalmente exhausto.

-¿Pero qué paso?- preguntaron curiosos.

-Me expulsabais de aquí y del grupo- dijo avergonzado.

¿Su mayor miedo era no encajar?-se preguntaron todos aliviados.

-Pues no te librarás tan fácilmente- se oyó la voz del maestro de pociones, digo "la voz" esa que usaba en clase para aterrorizar a los alumnos, que también funcionó, pues todos sintieron un gran escalofrío.

-Pues ahora- dijo Sirius- por pensar tan mal de nosotros te toca castigo.

Sweets le miró aterrado, pues ya había demostrado que era un gran bromista, y esa sonrisa no le daba buena espina, ni a él ni a nadie a quien le fuera dirigida.

El mencionado guiñó un ojo a Harry, que esta vez estaba sonriendo, había sido una de las pesadillas más leves y cortas, a los niños que entraban por la puerta, a sus colegas y los niños se colocaron delante chillando, lo que anteriormente les había dicho Sirius.

-¡Guerra de cosquillas!- iniciando con ello una guerra en la que todos participaron, ya fuera viendo, haciendo, o recibiendo las cosquillas.

No se sabe bien quien, pero alguien se dedicó a sacar fotos de todo lo ocurrido, lo que quedaría en el álbum de fotos que estaban haciendo y que estaba quedando genial.

La siguiente en pasar sería Cam, para lo que descansarían sólo dos días, ese, pues la experiencia había durado dos horas, y el siguiente, cuanto antes pasaran el trago, antes expulsarían la magia negra y antes podrían ir de vacaciones y tener unos veranos divertidos para todos, aunque conociéndolos, seguro que era más fácil que estuvieran en el laboratorio o investigando algo, ya fuera desenterrando ruinas como identificando esqueletos, y es que estar quietos no les gustaba nada.

Cam estaba nerviosa, pero acostumbrada a ser policía lo disimulaba más, no dejaba de preguntarse ¿qué vería? Todo es más difícil cuando no sabes.

Ella al entrar, también se encontró en el laboratorio, y también la dejaron sola, bueno sola del todo no, pero sí, me explico, nada más llegar al Jeffersonian se encontró a todos recogiendo.

-Me voy a Guatemala que hay unos restos que pueden ser el eslabón perdido- dijo Brenan.

-Me llamaron para identificar unos restos en Afganistán- le dijo Zack.

En eso vio entrar a Booth vestido de ¿sargento militar? Con el pelo cortado.

-Me vengo a despedir- dijo éste- me han llamado para que entrene a los francotiradores.

Miró esperanzada a los tortolitos Ángela y Hodgins.

-Van a exponerme los cuadros en París- dijo ésta toda emocionada. Todos sabían que Ángela tenía predilección por la ciudad de las luces.

-Yo voy con ella, no voy a dejarla en mano de los parisinos- dijo Hodgins divertido.

-¡Eh!- protestó la aludida.

-Sweets viene conmigo- dijo Brenan sorprendiéndola, mientras se encogía de hombros.- resulta que también pagan la investigación psicológica y ritos.

-Los magos vuelven a casa, a ver a la familia- le dijo Hodgins con cara divertida - Mi cuñadito tiene mimitis aguda.

Todos se marcharon y la dejaron en el mejor laboratorio antropólogo forense sola, tanto que el blanco se le hacía demasiado blanco, se le hacía que había demasiada luz, demasiada limpieza para ver unos restos.

Aguantó bien un tiempo, lo que se dice un caso, pero al segundo que vio fue sobrepasada. Era un niño pequeño, debía tener 3 años, pero no era capaz de identificarlo, cogió becarios de cada área, pero los mejores estaban repartidos por el mundo ¿por qué le había pasado esto a ella?

Había sido policía, pero los niños, y sobre todo tan pequeños, le daban muchísima pena, pero ni huellas, ni ADN, nada pero es que nada podía hacer ella. Su puesto estaba en peligro, siendo su reputación puesta a prueba, le estaban diciendo que le mancharían su expediente, y que la repudiarían de la comunidad si no daba una identidad ya, pues habían pasado 3 meses.

-¿qué necesitas?-preguntó la fiscal cabreada.

-A mi equipo-contestó ella.

-Lo tienes, y no se pusieron pegas ni de dinero, ni de elección- contestó ésta.

Es cierto, pensó Cam, no le habían puesto pegas de dinero, y desde hacía 3 años por culpa de la recesión, no le habrían dejado contratar o becar a más de dos por muy Jeffersonian que fuera, ahí estaba el fallo. Así que recordó, había entrado en los recuerdos de Harry y sabía que luego vivías tu miedo.

Recordó el de Sweets, el de él era quedarse sólo, el de ella, simplemente no poder hacer bien su trabajo y dejar a asesinos y violadores sueltos. Ese era el fallo.

Mientras se difuminaba oía la voz de la fiscal diciendo.

-Te traeré a todos, pero la próxima vez no los dejes escapar.

Así se despertó, y los vio, todos estaban allí. Así que se giró y en vez de decirle el sueño, cosa que haría más tarde, le dio un abrazo al niño que aún estaba con ella sonriendo, pues también había sido corto y muy ligerito, le dijo:

-Gracias Harry, fuiste la fiscal ¿no?

-No veías el fallo, y estaba delante, me pareció lo mejor- le contestó él.

-Ella es una buena persona- le dijo.

-Lo sé, pero tú no te fías de la fiscal cuando da muchas facilidades.- le guiñó el ojo, habilidad que había aprendido recientemente y se fue a jugar con sus amigos.

Cam se puso seria, y viendo al resto de adultos de una manera fija les dijo:

-Como me dejéis sola en el laboratorio pro tener otras cosas que hacer, os persigo por todo el mundo y os caneo de lo lindo.

Nadie entendió el por qué de lo que decía, hasta que les explicó el sueño.

-Ya renuncié a lo de Guatemala, sé por qué lo soñaste, te lo comenté la semana pasada, pero de todas formas gracias por tenerme en tanta consideración- dijo la antropóloga del grupo- además, ¿un psicólogo yendo a estudiar culturas antiguas?

-También me lo habían ofrecido y lo rechacé- dijo ofendido Sweets- más bien es que encontraron cosas que no cuadran en las culturas de la zona.

-Yo tengo pies planos, por eso me libre de ir a Afganistán- dijo Zack.

-Nosotros vemos todos los fines de semana a la familia- dijo Sirius- no te apures.

-Y hace tiempo que no pinto nada digno de exposición- dijo Ángela- es triste, pero sólo ponto cara a los muertos.

-Recuerda que eso os hace luchar con más ganas y recordaros el por qué hacéis esto, sino no tendría sentido.

-Gracias Remus, eres un sol.- contestó agradecida.

-Y a mí me llamaron para entrenarles, pero aquí mi psiquiatra particular ha dicho que podría volver a atacar payasos, además sabes que el FBI ahora no está en posición de perder un agente grupo A- le dijo guiñándole el ojo.

-Gracias chicos, sé que puedo contar con vosotros, pero me angustié mucho, no podía identificar al niño.

-Booth/Brennan- contestaron al tiempo sus teléfonos, parecía increíble su sincronización.

-Han encontrado el cuerpo de un niño- dijeron apesadumbrados

- Parece momificado, necesitamos ir al laboratorio.- dijo Brenan

-Vamos, id que yo me quedo- dijo Max.

Los magos también se quedaron jugando y entreteniendo a los niños mientras resolvían el caso, un caso que era de los más duros que había tenido que soportar Cam, por lo similar al sueño, di que en este caso lo identificaron en media hora, y Zack por ser tan pequeño.

Al llegar de nuevo a la urbanización se encontraron a los niños en la biblioteca y nada más asomarse les abrazaron fuertemente, a todos les afectaba mucho este tipo de casos.

De los muggles sólo quedaba Booth por pasar, él, al igual que los magos, había sufrido una guerra, y aunque sabía que no le iba a afectar tanto como a éstos, sabía que no iba a salir tan bien librado como Sweets o Cam, pero bueno, cogería lo que viniera como fuera.

Aunque primero descansarían un poco y verían a Rebeca, mal que bien era la madre de Parker.


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