CAPITULO XIX
UNA NOCHE PARA LOS DOS
Xally se encontraba retraída en su cama, estaba bastante mal, no quería salir por ningún motivo del dormitorio, era más de medio día y ella seguía en cama maldiciendo su suerte, él la había intentado besar, cuando lo sintió tan cerca estuvo a punto de flaquear, no se podía permitir aquello ¿En qué momento se había enamorado de su profesor? No lo sabía, pero sintió como su mundo se venía abajo cuando lo rechazo y empujo de ese modo, había querido decirle toda verdad
- Charlotte es tiempo de que salgas de ahí
- No quiero Cissy, estoy muy cansada, me voy a quedar todo el día aquí
- Qué tontería, no puedo creer que lo que te tenga así sea un chico y un chico que te corresponde, no entiendo cuál es el problema
- No sabes si me corresponde
- ¡Ay por favor! Entonces me vas a decir que te intento besar solo porque si ¿no? No creo que seas tan cabeza dura para darte cuenta
- Aunque fuera así ya te dije que no podría, es mejor que me aleje de él cuanto antes
- No sé porque insistes en hacer tanto drama donde no lo hay
- No tienes idea de lo que dices – dijo pegando su rostro a la almohada
- Ya… bueno levántate Remus nos está esperando en la torre del reloj para charlar
- ¿Tuviste que decirle precisamente hoy? – se quejó
- Ya le había dicho antes de que aparecieras con tu cara de muerto ayer, así que apresúrate a ducharte
Xally hizo lo que parecía ser un berrinche, se quejó y pataleo antes de levantarse de mala gana hasta la ducha, se sentía muy mal y hablar con sus dos amigos probablemente la iba a animar un poco, tenía planeado contarles la verdad, si se los contaba a ellos probablemente no cambiarían mucho las cosas, además no tenía planeado contarles cómo iba a ser su vida en el futuro, aun sentía un punzada indicándole que aquello era una mala idea, pero la ignoró, estaba harta de ser otra persona para ellos
Se ducho de prisa y se vistió con unos jeans negros y un suéter gris, encima se puso el mismo abrigo verde que le había dado Dumbledore, salió a encontrarse con Cissy en la sala común, a lo lejos vio a Snape sentado en uno de los sillones, se sonrojo y trato de no mirarlo, parecía que él ni siquiera se había percatado de su presencia, aquello le dolió pero no era para menos él sin duda estaba molesto y tenía razón de estarlo
Camino junto a la rubia quien parecía verla con compasión ¿Así de mal se veía? Pensó, probablemente si suspiró, ¿Cómo podía ser que su vida hubiera cambiado de un segundo a otro? No creía en el destino pero si existía le estaba haciendo una mala jugada
No tardaron a ver a Remus sentado en el patio de la torre del reloj, el chico tenía la nariz colorada por el frio que hacía y se frotaba las manos sobre los guantes para darse calor, Xally se sentó a su lado invitando a Narcissa para que se sentara del otro lado del castaño
- Remus ¿Cómo estás?
- Charlotte, hola, muriendo de frio, pero fuera de eso todo tranquilo, Narcissa – saludo a la rubia
- ¿Qué sucede de que querías hablar? – preguntó el castaño
- Antes de empezar, quiero decirles que son los mejores amigos que tengo aquí y confió plenamente en ustedes
La rubia y el castaño la escuchaban con atención, Xally se empezó a poner nerviosa no sabía bien como empezar a contarles lo que había sucedido
- Lo que van a escuchar ahora va a ser un poco difícil de creer, pero es la verdad, para empezar… mi nombre no es Charlotte Green – los miro con angustia
Ambos chicos se voltearon a ver con el ceño fruncido sin comprender, voltearon a verla al mismo tiempo para que explicara
- ¿Qué quieres decir con eso? – preguntó la rubia
- Quiero decir que ese no es mi nombre y tampoco pertenezco aquí – suspiró para darse valor – El que yo haya llegado aquí de repente tres semanas después de que iniciaran las clases no fue planeado, ni tendría porque haber llegado aquí para empezar – la azabache se detuvo un momento cuando vio la cara de desconcierto que ponían sus dos amigos – Mi nombre en realidad es Xally Martine, no soy de España y… no soy de este año, llegue aquí por un accidente causado por un experimento de un amigo mío, di un salto en el tiempo a través de un agujero que se abrió y fui transportada aquí a 1978
Ambos chicos se miraron incrédulos, aquello sonaba realmente descabellado, la azabache se puso de pie para verlos a ambos de frente
- Sé que suena muy increíble, pero es la verdad no tendría por qué estar inventando algo así
- Entonces caíste aquí a este año ¿Eres del pasado o del futuro? – preguntó el castaño
- Vengo de años adelante, no es imposible de lograr de hecho
- He escuchado de viajes en el tiempo, pero solo unos cuantos días a lo mucho semanas, no puedes venir de muchos años en el futuro – Remus estaba fascinado con aquello
- Un amigo mío hizo que eso fuera posible, vengo de bastantes años adelante
- ¿Bastantes? ¿Cuántos? ¿diez? – la rubia arqueo las cejas
- Veintiuno – los miró afligida – vengo de 1999
- ¡Por Merlín! – Narcissa se paró de golpe
- Tranquila Cissy, por favor nadie puede enterarse, ni James, ni Sirius, ni Peter – miró al castaño – Ni Lucius, ni Bellatrix – se dirigió a la rubia
- ¿Pero cómo piensas salir de aquí?
- No lo sé Remus, pero ya me están buscando, recibí un mensaje ayer, enviaron un objeto que yo tenía en 1999, lo encontré cerca del lago que es en donde caí cuando llegue aquí
- Entonces pronto te iras – susurró la rubia
- Así es – bajó su cabeza
Severus andaba por el puente del castillo, necesitaba estar un momento a solas, había visto a Lily en el Gran Comedor pero ella pareció ignorarlo por completo, no era para menos pues ya le había dejado claro que no quería su amistad, no podía creerlo después de tantos años juntos ahora se apartaba como si él fuera basura
Distinguió a Green y sus dos amigos en el patio, verla no lo ponía de mejor humor, se quedó un rato a observarlos, le costaba ver que Lupin y Narcissa compartieran la misma conversación
- Tranquila, te ayudaremos en lo que sea que necesites y por mi parte tu secreto está a salvo conmigo – dijo el castaño mientras agarraba ambas manos de la azabache
- Y cuenta conmigo también – sonrió la rubia
- Gracias chicos, me sentía tan sola – una lagrima se le escapo
Remus la abrazó para darle ánimo, Narcissa quería hacer lo mismo pero no iba a posar sus brazos encima del Gryffindor, aquello la dejaría en muy mal ver, así que se limitó a observar y asentir para que ella estuviera consciente de su apoyo
Así que ya estaba clara la razón de porque ella lo había rechazado, estaba saliendo con el idiota de Lupin, apretó los puños hasta que los nudillos se le pusieron blancos, se enterraba las uñas en la palma debido a la fuerza que estaba imprimiendo en aquello
Se puso aun peor cuando vio que Narcissa era cómplice de aquello, ayer en la noche lo había animado a él para no rendirse y ahora era alcahueta del apestoso licántropo, que cinismo, su respiración se tornó violenta
Avanzó de prisa de vuelta al castillo, hecho un volcán a punto de estallar, quería llegar cuanto antes a su cuarto y no salir de ahí para no volver a ver el rostro de esos tres desgraciados, tras algunos minutos finalmente llego a encerrarse, así era mejor, se dijo así mismo, aquella chica era una pesadilla, por lo menos ya no iba a tener que aguantarla más…
Después de la charla con sus amigos Xally fue a almorzar se dio cuenta del hambre que tenía, devoro algunas piernas de pollo, una hora más tarde regresó a la sala común, aquello había salido bastante bien, se encontró con Narcissa quien ya no la veía igual pero seguía sintiendo el mismo grado de amistad con ella, por primera vez la rubia no la molesto en absoluto con el murciélago, aquello solo la deprimía más, por si no era obvio su amiga también le había dejado claro que una relación con él sería imposible
El día paso con rapidez para la azabache, se encontraba ya en el dormitorio, se había despedido de Narcissa y estaba lista para dormir, no se sentía cansada pero sabía que tenía que dormir pronto ya que al día siguiente se reanudaban las clases, tras unos minutos se quedó finalmente dormida
La despertaron unas incontenibles ganas de ir al baño, se levantó molesta eran las cuatro de la mañana, sintió el frio del piso pese a que llevaba calcetines, se dirigió al baño, un sentimiento melancólico la invadió tras acordarse de la muñeca, pronto se iría de ahí, dejaría a todos atrás… incluyéndolo, jamás iba a volver a besarlo, su corazón se contrajo, en el momento menos esperado ella podía desaparecer de ahí ¿Eso es lo que quería? Por supuesto que sí, quería volver con todos, quería volver a donde pertenecía
Salió del baño, un impulso la hizo salir del dormitorio, miró al pasillo que conducía al cuarto del prefecto ¿y si? Sacudió la cabeza cuando considero en ir a verlo
- Lumos
Escuchó la azabache detrás de ella, dejó escapar un grito de sorpresa al verlo ahí parado con el ceño bastante fruncido
- ¡Green! ¡¿Qué rayos haces a esta hora fuera del dormitorio?!
- Podría preguntarle lo mismo a ti – dijo temblando
- Me tocaba hacer la ronda nocturna, recuerda que soy el prefecto niña tonta
- No me he salido de la sala común, solamente escuche un ruido y me asome es todo, tranquilízate un poco Snape
- Vuelve de inmediato al dormitorio – dijo molesto mientras se dirigía al cuarto del prefecto
Ella lo vio desaparecer en el pasillo, su corazón le pedía hacer algo descabellado, algo que hacia nublar su buen juicio, sin darse cuenta ya estaba avanzando por el pasillo, si era evidente que se había vuelto totalmente loca, después de unos segundos se encontraba enfrente de la puerta cerrada del murciélago, ¡Vete! ¡Vete ahora mismo! ¡Te lo ordeno Xally! Pensó, pero su cuerpo no se movía, se lo estaba pidiendo a gritos
En un impulso bastante valiente toco la puerta, se quedó paralizada cuando pensó en que le iba a decir cuando él abriera, ni ella misma sabía porque lo había ido a buscar
Él abrió tras unos segundos, ella tembló al ver su cara evidentemente confundida, su corazón dio un vuelco a verlo ahí, era de noche y estaban solos
- Green, ¿Pero qué rayos haces…
Severus no termino de decir aquello, cuando ella se le arrojo encima, unió sus labios con violencia haciendo que él casi perdiera el equilibrio, el chico tenía las manos en el aire con los ojos abiertos, veía como ella se desvivía por besarlo, empezó a sentir lo húmedo de sus labios, la pasión que ella imprimía en cada contacto, su cuerpo empezó a ceder, se dejó llevar poco a poco, cerró sus ojos para poder sentirla la agarró con fuerza por la cintura para apretarla, ella agarro su cuello para profundizar aquel beso, entreabrió los labios para dejarlo pasar, él se dio cuenta y sin pensárselo dos veces introdujo su lengua en su boca, ella hizo lo mismo conociéndose por primera vez de manera más profunda
Severus sintió arder su entrepierna mientras su corazón amenazaba con salirse de su pecho, ella acerco más su cuerpo al de él sintiendo la evidente erección del chico, una imagen vino a su mente de inmediato, cuando lo vio desnudo en la tina, lo había deseado y al sentirlo ahora tan cerca la hacía volverse loca, lo empujó poco a poco hacía la cama y se dejó caer encima de él
Lo miro a los ojos por unos segundos, él parecía desearla del mismo modo que ella lo hacía con él, volvió a besarlo ya estando sobre de él, Severus posó sus manos en su cuerpo, era preciosa, empezó a acariciar su espalda, vacilo un poco al subir a sus pechos, pero lo hizo no aguantaba más, necesitaba poseerla ahí mismo, sintió la textura de los pechos de la chica, los acaricio con deseo
Severus empezó a deshacerse de la blusa del pijama de la chica, temió que ella lo detuviera, pero no fue así, ella alzó los brazos para indicarle que le daba permiso, finalmente se la quitó, vio por primera vez sus pechos redondos, quería besarlos pero no podía quitar su mirada de ahí, ella se dio cuenta y se sonrojo
Xally empezó desabrochar la camisa del chico, notaba como el la veía atento lo que la hizo ponerse bastante nerviosa y al mismo tiempo la hacía sentirse deseada, se la quitó y volvió a besarlo con pasión el vientre de la chica sufría de múltiples cosquilleos mientras su entrepierna estaba deseosa porque él entrara
Él la volteo suavemente hasta que ella quedara debajo de él, tomó la iniciativa al fin, quitó los pantalones de la chica mientras iba dejando pequeños besos en su vientre haciendo que ella se moviera impulsivamente por el contacto, el azabache se incorporó deshaciéndose de los pantalones que llevaba, viéndola fijamente, ella estaba totalmente acostada dejando ver todo su cuerpo, sus pechos redondos y medianos, su vientre plano con la piel dorada y sus piernas fuertes y entornadas, posó las manos en sus bragas las iba bajando poco a poco sin quitar la vista de los ojos de la azabache
Vio su sexo y notó como su erección le pedía finalmente que entrara en ella, la deseaba, deseaba sentirse dentro de ella, se quitó los bóxeres y se posó encima de la chica de nuevo, ella respiraba con agitación, estaba totalmente sonrojada con los labios más rosados por los pasionales besos
Besó el cuello de la chica, lo que hizo que ella se retorciera y gimiera de placer, quería pedirle permiso para entrar pero no sabía cómo, ella lo adivino, agarro con dulzura el rostro del azabache y asintió levemente
Él no necesitó nada más, la agarro por la cintura y guio su miembro al de ella, sus sexos se rozaron por primera vez haciendo que ambos quedaran llenos de deseo y ahogaran un gemido, él chico finalmente introdujo su sexo al de ella, ella dejó salir un grito de dolor involuntario, el tembló por lo evidente, también era la primera vez para él, solo tenían diecisiete años, suavizo su contacto y se movió con suavidad para terminar de entrar en ella
Poco a poco el dolor de la chica se iba reduciendo a nada y fue remplazado por un placer que inundo todo su vientre, ella rodeo con sus piernas la cintura del azabache para dejarlo entrar mejor, gimió al sentirlo moverse con más intensidad, dejaba escapar gemidos, suspiros y gritos contenidos
Él la penetraba cada vez más rápido, sintió coches eléctricos por todo el cuerpo, era suya, sentía como su miembro chocaba con cada movimiento dentro de ella, los gemidos de la chica hacían que cada vez él se excitara más, se agarró fuertemente a sus caderas, el placer que estaba sintiendo era extasiante, cada penetración era más profunda, sintió como ella se mojaba cada vez más
Se estaba volviendo loco, empezaba a sudar, la miro a los ojos, la misma pasión los inundaba, el corazón del chico parecía estar más cálido que nunca, se sentía feliz, lleno, ahora los dos eran uno mismo mientras sus cuerpos estaban unidos
Ella llego a su primer orgasmo, gritó y se revolvió con violencia, sentía que las yemas de sus dedos se adormecían mientras todo su cuerpo se colapsaba en placer
Él al notar aquello, no pudo más, la penetro fuertemente, cada vez más rápido y más y más, su espalda recibió un impulso que hizo que se viniera en ella, soltó un gemido al culminar, suspiro y se dejó caer al lado de la azabache
Ambos respiraban con agitación después del acto, ella se llevó la mano a la cabeza totalmente complacida y feliz, se había entregado por primera vez a alguien, alguien que estaba a su lado respirando con la misma intensidad que ella, se recostó de un lado para verlo, su cabello estaba pegado a su cuerpo por el sudor, sus labios estaban entreabiertos para respirar mejor, notó como sus ojos se posaban en los de ella
¿Qué le iba a decir ahora? ¿Qué le iba a responder cuando él le preguntara la razón por la que habían hecho el amor?
- Severus yo… - tembló al pronunciar por primera vez su nombre
- Solo quiero saber una cosa – interrumpió - ¿Por qué?
- Creo que la razón es evidente – se encogió de hombros
- Eso pensé cuando me besaste, pero cuando yo intente hacerlo me rechazaste, te vi abrazando a Lupin y ahora vienes… y pasa esto ¿Por qué? No lo entiendo
- Por qué me iré pronto, no quería lastimarte de algún modo y respecto a Remus es solo mi amigo me estaba apoyando
- Y si me rechazaste porque te vas ¿Por qué ahora vienes conmigo?
- No pude evitarlo… cuando te vi alejarte no pude evitar venir – bajó su mirada
Él no necesitaba más respuestas, se acercó a ella y la abrazo dulcemente, la envolvió en sus brazos y le puso encima la sabana, no quería arruinar la felicidad que sentía al tenerla ahí con él, no le importaba si se iba a china iba a encontrar la manera de buscarla, quería que ese momento durara para siempre
Ella sintió el calor de los brazos de Severus, se acurruco en él, pensando en lo que había hecho, pero su preocupación fue opacada por la felicidad de tenerlo cerca, de sentirlo, de habérsele entregado, tal vez estaba loca por hacer el amor con su profesor pero al menos era una loca feliz…
