Disclaimer: Inuyasha & Co. Pertinence a la grandiosa Rumiko T.
Capítulo 20
…
I wanna heal, I wanna feel what I thought was never real
I wanna let go of the pain I've held so long
(Erase all the pain till it's gone)
I wanna heal, I wanna feel like I'm close to something real
I wanna find something I've wanted all along
Somewhere I belong
I will never know myself until I do this on my own
And I will never feel anything else, until my wounds are healed
I will never be anything till I break away from me
I will break away, I'll find myself today
…
Kagome estaba esperando a la anciana Kaede en la salita de la cabaña. Habían transcurrido dos días después de la charla con Sango y la anciana Kaede todavía no quería decirle nada del tema que tenían que tratar. La miko estaba inquieta, la espera la estaba poniendo nerviosa, se preguntaba si era más grave de lo que ella pensaba. Cuando estuvo en el campamento con Bankotsu, esas energías parecían estar creciendo a la par pero eso no era posible, aunque luego de lo que paso con Inuyasha esas energías dejaron de fluir.
- ¿Qué demonios está pasando aquí?-. Decía Kagome pensativa.
Bankotsu acababa de llegar y estaba mirando a Kagome muy serio, a decir verdad él no había hablado con la miko después de lo sucedido con el hanyou.
- Bankotsu ¿Qué haces ahí?-. Kagome ya conocía la presencia de Bankotsu, así que no le sorprendió que estuviera cerca de ella.- ¿Decidiste quedarte en la aldea?-.
Bankotsu no respondía, entonces Kagome se dio vuelta y lo vio extraño, estaba un poco pálido y se notaba cansado.
- ¿Qué te sucedió?-.
- Nada de importancia-. Contestó frío.- ¿Cómo te sientes?-. Preguntó de la misma manera.
- Bien, mucho mejor, ahora estoy esperando a la anciana Kaede porque necesito hablar con ella-. De nuevo silencio.- ¿Decidiste quedarte?-.
- Algo así, de cualquier manera te necesito para mis planes, así que es mejor tenerte cerca-. Dijo tratando de restarle importancia. Lo cierto es que le importaba demasiado, todavía tenía que vengarse de ese híbrido que se atrevió a dejar a Kagome en ese estado.
Kagome no dijo nada, le molestaba que Bankotsu fingiera que no se preocupaba por ella, cuando desde que lo vio llorar no dejo un solo día de soñar con él. Sabía que él era un guerrero orgulloso y que no iba a cambiar, pero de todas maneras le molestaba.
- ¿Has sabido algo de Naraku?-.
- No-. Mentía y la verdad no le costaba hacerlo. La realidad era que sabía más de aquel malvado híbrido de lo que le diría a Kagome, lo sabía pues acababa de verlo…
…Flashback…
Al tercer día en que Bankotsu se recuperó lo primero que hizo fue buscar a Kagome con la mirada, desde que cayó en la inconciencia lo que su mente le mostraba era como era abusada Kagome una y otra vez, eso le causaba muchas pesadillas y desgraciadamente no podía despertar, así que cuando pudo salir de ese estado desesperante, lo primero que hizo fue buscar a la miko. Por suerte para él, era de noche, por lo que no tuvo dificultades para ir a verla, él sabía que los amigos de la miko no tenían plena confianza en él, especialmente la taijiya, pero igualmente le ayudaron.
La habitación de Kagome estaba a continuación de la suya, estaba separada por una especie de biombo, por lo que era más fácil verla. Cuando entró, al verla dormida le provocó escalofríos, estaba serena como si no le hubiese pasado nada, lo que si tenía eran muchos hematomas en los brazos por el entrenamiento y por lo que le hizo esa bestia.
- No sé cómo podré cumplir con lo que debo después de lo que te ocurrió Kagome…-.
Maldecía todo el tiempo haberse enamorado de su enemiga, si bien ella era un instrumento ahora no lo era. Ella en si no le había causado ningún mal, fueron Inuyasha y Naraku los que lo humillaron, uno por volverlo a matar y el otro por utilizarlo como si fuera un simple humano. Ahora él tenía un punto débil, descubrió que era un estúpido humano con emociones. Él que había jurado no enamorarse jamás lo acababa de hacer y nada más y nada menos que del instrumento para cobrar su venganza. En un momento él pensó que solo era atracción física, la miko era muy hermosa, y siempre mostraba un valor al enfrentársele que lo atraía, pero después de lo que paso en la cueva, esos sentimientos que el detestaba estaban más claros que nunca.
- ¡Maldición!- Fue lo último que dijo antes de salir con rumbo hacia el bosque.
Al llegar al bosque lo que hizo fue buscar a Inuyasha por todos lados, pero no tuvo suerte ni siquiera pudo ver a ese ex-cadáver, así que con toda la furia que tenía en sima se dispuso a entrenar más arduamente jurándose destruir a esos dos híbridos.
Pasaron unos días y no había vuelto a aparecer en la aldea, solo muy pocas veces en las que solo veía a Sango, Miroku o Shippo, no iba a ver a Kagome, después de lo que pasó no sabía cómo confrontarla, no sabía que decirle, ni que hacer, se sentía por primera vez en su vida un inútil, y eso lo enfurecía y destruía todo lo que se ponía delante suyo, claro que los que resultaba destruidos eran youkai insignificantes o parte de los árboles del bosque.
Los días seguían pasando hasta que Naraku apareció frente a él repentinamente.
-¿Qué es lo que quieres?-.
- Así no se le habla al gran Naraku… Bankotsu-. Dijo con una sonrisa llena de maldad.- Veo que has tenido problemas con esa miko-.
- Eso a ti no debe importarte-.
- Veo que no estas comprendiendo la situación en la que te encuentras… Sabes que la perla que tienes contigo está pidiendo más poderes, y la perla original está llenándose de energía maligna poco a poco, esa maldita de Kikyo está haciendo bien su trabajo, pero tú no. La perla de Shikon original no es la misma después de aquella vez, al pedir mi deseo y no ser al cien por ciento concedido perdió la mitad de sus poderes. Tu solo reviviste porque yo reviví lo mismo que Kikyo, a ella no alcancé a eliminarla pero al estar tan conectada con la perla revivió por sí misma. En cambio tú, tú tienes un pacto de sangre conmigo, si yo muero tu mueres Bankotsu, por tu propio bien te conviene terminar de expulsar los poderes de Kagome o de lo contrario volverás a ser parte de mi cuerpo-.
Bankotsu no podía entender como no había pensado en eso antes, de nuevo Naraku tuvo que ver en su despertar, estaba claro que ese despreciable ser no le diría más de lo necesario, pero él no iba a regresar a ser parte de su asqueroso cuerpo, eso jamás.
Pero lo que no entendía es que el habiendo renacido en la época actual volvió a la época antigua y con todos sus recuerdos. Después de que Naraku fue derrotado por Kagome, el guerrero apareció de la nada a los pocos meses.
- ¿Qué es lo que quieres Naraku?-. Bankotsu pregunto frío.
- Ya te lo he dicho, quiero que la perla que tú tienes este en su mayor esplendor al igual que los poderes de Kagome fluyan al máximo-.
- ¿Qué es lo que planes hacer cuando obtengas eso? La perla no te obedecerá esta joya no es como la Shikon no Tama, esta perla la creó Kagome y ni siquiera se dio cuenta de lo que hizo-.
- Eso lo sé perfectamente, nadie a excepción de nosotros dos sabemos de la existencia de esa extraña perla… Y tú no has querido decirme como es que puedes tenerla en ese estado tan puro, y sobre todo porque la tienes tú y yo no puedo acercarme-. Dejo Naraku furioso, pero por más que lo atacara la perla lo protegía, él podría absorberlo con todo y perla, pero no era conveniente ya que sus planes se echarían a perder.
- No es algo que te incumba, ni siquiera sé cómo descubriste acerca de esta perla, confórmate con ello-. Confronto a Naraku descaradamente, lo que hizo que el hanyou se pusiera colérico.
- Bankotsu-. Dijo suavemente con una sonrisa retorcida y el odio encendido en sus rojos ojos.- Dos meses y la miko tiene que liberar todo su poder, de lo contrario reapareceré y los eliminaré a todos antes de tiempo, me perjudicará, pero ustedes vivirán en el infierno y suplicarán que los elimine-. Naraku en al decir eso se fue por las sombras.
- Maldito Naraku-.
Momentos después, Bankotsu volvía a la aldea seguido de cerca por Kikyo, que estaba cubierta por un poderoso campo de energía que le brindaba la genuina Shikon no Tama.
… Fin Flashback…
- Bankotsu… Bankotsu-.
- ¿Qué?-. Kagome lo estaba llamando desde hacía un buen rato, pero él estaba perdido en su mundo, hasta que la miko lo tomo del brazo para que le prestara atención y hasta entonces no reaccionó.- ¿Qué quieres?-.
- Te estoy hablando hace más de cinco minutos, pero tú no respondes ¿En qué pensabas?-.
- En nada en particular-.
- Bankotsu…-. Tenía que hablar con él y decirle de empezar nuevamente el entrenamiento, era algo sumamente necesario y a la vez vergonzoso todavía no podía asimilar lo vivido, pero lo haría entrenando.- ¿Puedo preguntarte algo?-.
- ¿Qué es lo que quieres?-. Pregunto impaciente, conociéndola como la conocía suponía lo que le quería preguntar, pero él no se lo permitiría, al menos no por ahora.
- Ne… Necesito que vuelvas a entrenarme-. Finalmente pudo decirlo de forma entrecortada y con las mejillas rojísimas, volver al entrenamiento era volver a vivir lo que le había pasado no hace mucho tiempo.
- No-. Contestó molesto.- De ninguna manera, todavía no estás en condiciones, y si vas así te aseguro que no servirá de nada-. Kagome había ajado la mirada avergonzada sin saber cómo se echó a llorar a los brazos del conmocionado guerrero.
- ¿Por qué lloras?-.
- Por todo y por nada-.
- ¿Cómo es eso?-. Pregunto sin soltarla, y en un acto inconsciente comenzó a acariciarle la cabeza. Kagome no decía nada solo se dejaba hacer, el abrazo de Bankotsu de verdad la estaba calmando y se lo agradecía interiormente.
En cambio el, estaba intranquilo, tenerla en sus brazos así, tan indefensa y frágil lo ponía nervioso.
De repente, entra a la sala la anciana Kaede con cara de preocupación y muy agitada.
- Kagome, niña ha pasado algo terrible-. La anciana Kaede reparó en el joven de larga trenza y prosiguió.- Escuchen los dos esto es importante. Primero, Kagome es necesario que hable contigo, eso ya lo sabes, pero ahora hay otro problema más serio-. Hizo una pausa pero Bankotsu la obligó a continuar.
- ¿Qué sucede anciana?-.
- Kikyo…. Kikyo ha traído a… a Inuyasha, Kagome-.
Kagome entro nuevamente en shock ¿Por qué tenía que aparecer ahora, acaso quería verla sufrir y humillada nuevamente?
- No es lo que piensas Kagome… el en verdad está mal… un youkai lo atacó y el no hizo nada por defenderse, si no hacemos algo podría morir…-.
- ¿Qué diablos estás diciendo anciana? ¿Cómo se atreve a venir Kikyo con esa bestia despreciable? lo eliminaré en este momento-. Pero Kagome se interpuso tomándole la mano para que se relajara, ella no quería verlo, ni nada por el estilo, pero no quería que muriera, así que hablo muy claro dejando a Bankotsu y a Kaede sorprendidos.
- Por favor anciana Kaede sálvelo-.
- ¿Qué demonios estás diciendo Kagome?-. Exclamo Bankotsu furioso.
-Estoy diciendo que lo salve. Todavía no estoy lista para enfrentarme a él, pero cuando lo haga quiero que este bien, jamás olvidaré lo que me hizo y por el momento no puedo perdonarlo. Pero yo no le deseo ningún mal, así que me iré de aquí hasta que él se recupere, después volveré-. Kagome estaba decidida y nada iba a hacer que cambiara de opinión.
- ¿Y a dónde pretendes ir?-.
- Iré con Miroku, Sango, Shippo y Kirara-. Respondió decidida. Pero Bankotsu no pensaba perder esta discusión.
- Ellos saldrán de viaje entre hoy y mañana y tú todavía no puedes moverte, estas muy débil-. Rebatió el guerrero con mucho orgullo.
- Iré con ellos, me servirá de entrenamiento ya que tú no quieres ayudarme, ellos lo harán-. Eso le molestó, ya que hacía unos momentos que ella estaba llorando por ese motivo.
- Por favor muchachos, el tiempo es oro si quieres salvarlo Kagome-. Presionó la anciana.
- Espera… Volveremos a entrenar, pero cuando ese ser despreciable este completamente recuperado lo mataré-.
Kagome no dijo nada solo se dirigió a su habitación a buscar sus pocas pertenencias y reanudar el viaje y el entrenamiento, y antes que dijera algo la anciana Kaede la detuvo para hablar con ella unos asuntos que tenían pendiente, asegurándole que Kikyo podría ayudar a Inuyasha unos momentos más.
Bankotsu en cambio de dirigió a fuera solo para encontrarse con la ex-muerta, Kikyo lo estaba esperando con Inuyasha tirado a un lado en un charco de sangre.
- Valla ¿Cómo has estado….Bankotsu?-. Preguntó descaradamente Kikyo. Bankotsu tuvo que hacer un esfuerzo por no rematar al derrotado hanyou que yacía en el frío suelo de la aldea.
- Déjate de estupideces, ¿Qué le has hecho a esta bestia? eso no es un ataque de youkai, eso es, más bien un ataque de hembra resentida-. Kikyo perdió su sonrisa de inmediato.
- Cállate, eso es algo que a ti no te debe importar, en cambio… -. Hizo una pausa.- ¿Qué te pidió Naraku esta vez?-. Buena jugada, Kikyo vio a Bankotsu palidecer.
- ¿Tu como sabes…?-. No terminó la pregunta porque la ex-muerta lo interrumpió abruptamente.
-Ya te he dicho que tengas cuidado conmigo, yo sé más de lo que tú piensas-.
De repente el Hiraikotsu les paso muy cerca.
- ¿Qué demonios significa esto? ¿Qué haces hablando con ella Bankotsu? Y lo más importante ¿Qué hace ese maldito aquí?- Cuestionó Sango hecha una furia.
- Eso a ti no te importa-. Respondió Kikyo despectivamente. Pero Sango miraba como poseída a Inuyasha que estaba en el suelo, se puso en posición de ataque y lanzó el Hiraikotsu directo a Inuyasha, con un golpe así no podía fallar, lo exterminaría sin lugar a dudas.
- ¡Detente!-. Exclamaron, pero ya era tarde el Hiraikotsu iba derecho hacia el herido hanyou.
Continuará…
Notas: Gracias por leer.
Fragmento: Somewhere I belong by Linkin Park
