Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

DE HOLLYWOOD A LIVERPOOL

CAPITULO 20

Estaba en su despacho, el de Aro, hablando por teléfono con James que le explicaba lo sucedido. El coche no iba a alta velocidad, pero habían sufrido un pinchazo que Aro no pudo controlar, saliéndose de la carretera.

Renata había sufrido varias contusiones pero ninguna revestía gravedad. De todas formas la tenían sedada para no intranquilizarla con la situación de Aro.

El estado de éste último era más grave. Tenía varios golpes; pero lo peor era un fuerte golpe en la cabeza, que lo mantenía en coma.

Colgó el teléfono a la vez que Jacob cortaba una llamada en su teléfono móvil.

- Ya está. El vuelo sale a las 4

- Gracias, Jake – le dirigió una muy triste sonrisa

- Los billetes debemos recogerlos en el mostrador de la aerolínea en Heathrow – ella lo miró confundida – No te dejaré ir sola

- Gracias, Jake, pero de verdad no hace falta

- No te dejaré ir sola – repitió él

Salieron hacia el aeropuerto. Bella llamó a Rose para explicarle lo ocurrido. Sus cuatro amigos estaban en Escocia, en casa de los Hale, pero cogerían un vuelo a Roma en cuanto pudieran para acompañarla.

Cuando bajaron del coche y entraron en la sala del aeropuerto, se encontraron un grupo de periodistas que esperaban la llegada del grupo musical más nombrado del momento.

Bella intentó ocultarse tras sus gafas oscuras. Jacob la abrazó manteniéndola alejada de la prensa que pareció no notar su presencia.

Recogieron sus billetes y abordaron de inmediato. Tres horas más tarde salían del aeropuerto de Fiumicino en un taxi rumbo al Hospital Santo Spirito.

En la sala de espera se encontraron con Victoria y James, que hablaba por teléfono con su hermano Laurent, quien llegaría al día siguiente de Frankfurt.

- Bella! – James la abrazó dejando el teléfono y ambos rompieron en llanto

- Cómo está? – preguntó cuando al fin se separaron.

- Muy mal – respondió James mientras Victoria lo abrazaba para confortarlo

- Está en terapia intensiva, en coma. Todo puede pasar – explicó Victoria

Tres horas después seguían en el hospital cuando un médico se acercó para darles el parte del día. No era muy alentador; de momento no había cambios, sólo cabía esperar. Hasta el día siguiente por la mañana no harían más pruebas para ver su evolución.

No había nada que pudieran hacer allí, por lo que Victoria y Jacob los convencieron de irse a la casa para descansar.

Se instalaron en el departamento de James ya que era el más cercano al hospital y les avisarían de cualquier cambio.

Luego de darse una cálida ducha, y vistiendo la ropa que James y Victoria les habían dejado, se sentaron los cuatro a beber café en silencio.

- Debería llamar a Edward – anunció Bella poniéndose de pie para ir a buscar su teléfono.

Marcó el ya conocido número de Invercargill. Tras varios tonos de llamada, fue Tanya quien respondió:

- Diga?

- Tanya? Soy Bella. Podrías pasarme con Edward? – no estaba de ánimos para cortesías. Aún recordaba las fotos de la revista pero eso ya no importaba. La vida le había puesto delante una situación mucho más dura.

- Hola, Bella – saludó sonriente la rubia – Lo siento, Edward no está aquí

- Sabes cuándo podré localizarlo?

- Mmm, no lo sé. A la noche seguramente. Sucede algo, Bella?

- No, sólo debo hablar con él. Podrías decirle que lo he llamado?

- Claro que sí. Tranquila, yo le avisaré

- Gracias, Tanya. Adiós

- Adiós

A la mañana siguiente se fueron temprano al hospital. No había novedades respecto a Aro. Renata por su parte, estaba mejor aunque continuaba sedada, pero pensaban darle de alta al día siguiente. Aún no le habían explicado la situación en que se encontraba Aro, pero sabían que no podrían retrasar mucho ese momento y era un hecho al que ninguno se atrevía a hacer frente. Aro era la única familia de Renata y sabían que quedaría destrozada.

A primera hora de la tarde llegaron los chicos desde Glasgow. Se alojaron en el Hotel Columbus muy cercano al hospital, donde se quedarían mientras Aro y Renata continuasen en el hospital.

El día se les hizo muy largo, ya que la situación no varió.

A media tarde Renata despertó. Bella fue a verla acompañada por Jacob y Alice. James le pidió que fuera ella quién le comunicase el estado de salud de su padre ya que él no se sentía con fuerzas suficientes.

Fue el momento más duro que le tocó vivir a Bella. Informarle a Renata la gravedad de su tío, y explicarle las pocas esperanzas que había, fue la experiencia más difícil que tuvo que afrontar. Entendía ahora cuánto había sufrido Aro cuando tuvo que decirle a ella sobre la muerte de sus padres. Se abrazaron durante horas llorando y consolándose mutuamente, hasta que un médico volvió a sedar a Renata para que descansase.

Cuando Bella salió de la habitación, Alice la abrazó consolándola.

- Cariño, has hablado con Edward?

- No. Lo he llamado y no estaba, así que no he podido hablar con él.

- Deberías volver a intentarlo. Seguramente él querrá saber lo que está pasando.

- Sí, supongo que sí. – dijo con una mueca, pensando en Edward y Tanya

Se apartó de Alice y volvió a marcar el teléfono de Edward, pero nadie contestó esta vez.

El día siguiente fue igual. Renata recibió el alta y se negó a irse a la casa, ya que quería quedarse en el hospital esperando que Aro despertase.

Tres días después, por fin accedió a dormir unas horas en el hotel donde se hospedaban los chicos, porque éste quedaba a escasos metros del hospital y porque Victoria le prometió llamarla ante cualquier novedad.

Bella la acompañó para ducharse y dormir también un poco. Se habían estado turnando con James y Laurent para quedarse en el hospital y ella estaba agotada. Jacob no la dejaba sola ni un instante y la acompañó al hotel.

Después de darse una ducha, volvió a intentar comunicarse con Edward, pero parecía que el destino hacía todo por separarlos

- Diga? – Tanya otra vez

- Tanya. Soy Bella de nuevo. Está Edward?

- Lo siento, Bella. Está en el estudio.

- Le has dicho que lo he llamado?

- Claro que sí – respondió la rubia con aire ofendido

- Tanya, es urgente que hable con él. Llevo 5 días llamándolo y nunca está, y no me ha devuelto las llamadas.

- Le diré que has vuelto a llamar – le respondió con clara molestia.

- Arggg! – chilló Bella al colgar tirando el teléfono sobre la mesita

- Qué sucede? No estaba tampoco ahora? – preguntó Jacob bajando el periódico que tenía en las manos

- No lo entiendo. No sé si le dice que le llamo o no, pero no puedo creer que Edward no me responda. Que no espere mis llamadas. Le he dejado el número del hotel y el del departamento de James, no puedo creer que no me llame.

- Tranquila, Bella. Seguramente Edward estará con mucho trabajo. Tal vez ella ni siquiera le vea.

- Venga ya, Jake. Trabajan juntos. Tienen tiempo de salir juntos de paseo, de besarse frente a los paparazzis… no puede alejar su boca de la de mi novio un maldito momento para decirle que lo he llamado! – gruñó molesta

- Tranquilízate, Bella. Seguramente todo tendrá una explicación. Seguramente te llame al móvil y por eso no puede comunicarse contigo.

- Ya se lo dije a esa tonta, siempre tengo el teléfono apagado en el hospital. Que me llame al hotel, al menos podría hablar con alguno de los chicos aunque yo no estuviera. No lo sé, Jake. Ya no sé si quiero escuchar la explicación. Hace más de una semana que no hablo con él. Es que acaso no le importa?

- Cálmate, cariño. Deberías descansar un poco. Toda esta situación te supera. Descansa y verás que todo se solucionara

Se cubrió la cara cuando las lágrimas la desbordaron.

- No puedo más, Jake. Ya no puedo. Mi tío se está muriendo, no hay nada que podamos hacer. Su mujer, se va desmoronando frente a mis ojos sin que yo pueda sostenerla. Y Edward ni siquiera contesta mis llamados. Ya no soporto más.

- Tranquila, cariño. – la abrazó reconfortándola mientras ella poco a poco se quedaba dormida en sus brazos

o-o-o-o-o-o-o-o-o-

- No lo entiendo – se quejó Edward a Tanya lanzando el teléfono.

Tanya lo miró interrogante sacando la vista de su ordenador portátil.

- Qué sucede?

- He llamado a Bella todos los días y a toda hora, nunca está en casa. La he llamado a la empresa y nunca está ahí. La recepcionista de siempre no está allí y la que ocupa su lugar no sabe quién soy y se niega a darme cualquier tipo de información. Su teléfono móvil siempre está fuera de cobertura o apagado o qué se yo. He intentado hablar al departamento de Alice y tampoco soy capaz de encontrarla. No lo entiendo. Dónde diablos está? Por qué demonios no me llama?

- Edward, creo que deberías ver esto – le dijo girando el portátil hacia él para enseñarle una página web.

En Internet, en la página de la revista Ok! había una foto de Bella intentando esconderse de los fotógrafos.

Estaban en la Terminal del aeropuerto y Jacob la abrazaba. En el titular se leía: "Isabella Swan se recupera de su ruptura con Cullen" clickeó en la foto para ver desplegarse el artículo frente a su atónita mirada.

Había varias fotos de Bella con Jacob en el aeropuerto, en el mostrador de una compañía aérea, entrando a la sala de embarque, y la última que se veía había sido tomada desde lejos, pero claramente se apreciaba como Bella apoyaba su rostro en el pecho de Jacob mientras éste la abrazaba estrechamente.

Las únicas frases que fue capaz de leer decían que: "Ante la confirmación del noviazgo de Edward Cullen y Tanya Denali, que se ha hecho pública esta semana, la ex novia de aquel, Isabella Swan, busca refugio en los brazos de su viejo amigo Jacob Black, quién fuera su pareja sentimental durante varios años antes que Edward Cullen apareciese".

Aclaraban que las fotos habían sido tomadas cuando viajaban con rumbo desconocido, seguramente a fin de salvaguardar su recientemente retomada relación.

Edward palideció. Un fuerte dolor golpeó su pecho, haciéndole saltar las lágrimas. No podía ser verdad. No podía. Bella no podía estar con Jacob, él lo sabía, sabía que ella lo amaba, sabía que era suya, pero por qué no le contestaba el teléfono. Dónde estaba? Dónde se había metido?

Sería posible que finalmente la hubiera perdido como tanto temió?


Grrr! Todo se complica!

Bueno, aquí les dejo otro capítulo. Sé que todas me estáis odiando. Desde ya les pido disculpas ;-)

Gracias por sus reviews y obviamente espero que me dejéis más. Aunque seguro que esta vez serán para matarme.

Besitos para todas y nos leemos.

PD: no se olviden de echarle un ojo a mi nueva historia a ver si os gusta.