CAPITULO 20 UN NUEVO COMIENZO

When all the dark clouds roll away
And the sun begins to shine
I see my freedom from across the way
And it comes right in on time
Well it shines so bright and it gives so much light
And it comes from the sky above
Makes me feel so free makes me feel like me
And lights my life with love

And it seems like and it feels like
And it seems like yes it feels like
A brand new day, yeah
A brand new day oh

Cuando todas las nubes oscuras se van

Y el sol empieza a brillar

Veo mi libertad desde lejos

Y llega justo a tiempo

Brilla tanto y da tanta luz

Y viene de el cielo

Me hace sentir tan libre, me hace sentirme como yo

E ilumina mi vida con amor

Y parece y se siente como

Y parece, si y se siente como

Un nuevo día, si
Un nuevo día

Brand new Day -Van Morrison

Cuando por fin se separó de Sarah, vio que en algún momento Hermione se había marchado, dejándolos solos.

-Lo siento tanto, te dije unas cosas horribles... -empezó Harry

-No dijiste nada que no me mereciera. Sé que estoy completamente jodida.

-Debes estarlo,si después de todo te sigo gustando- Harry sonrió.

Se volvieron a besar, y una cosa llevó a la otra. Harry tuvo que recordarse varias veces ser gentil, por que sus impulsos le hacían quererle arrancar la ropa a Sarah y hacerle el amor apasionadamente.

Sin embargo fue con cuidado, desvistió a Sarah lentamente y la besó todo el rato, susurrándole al oído palabras de amor. Cuando por fin estuvo dentro ella, se sorprendió al encontrar resistencia. Había asumido que Sarah no era virgen, que cuando estaba prisionera Voldemort...

Luego recordó como la herida de la mano de Sarah se había cerrado. Así que Sarah sería siempre virgen.. de momento.

Le dejó tiempo para que se acostumbrara a la invasión antes de empezar a moverse. Harry miró a Sarah a los ojos, pero no vio miedo en ellos, si no deseo.

La besó con fuerza mientras embestía sobre ella, y a la vez acariciaba su cuerpo. Beso sus mejillas, su cuello y sus pechos, hasta que los gemidos de Sarah fueron aumentando en frecuencia y en volumen.

Cuando el orgasmo la alcanzó, Harry embistió un par de veces más antes de encontrar su propio placer. Había sido alucinante.

Lo hicieron dos veces más. Harry parecía no tener suficiente de ella. Esto no tenía nada que ver con las veces que lo había hecho con Ginny en algún pasillo vacío en Hogwarts.

Cada vez que hacía el amor con Sarah, en lugar de saciar su apetito,solo hacía creciera su deseo por ella. Todo en ella era intoxicante. Su olor, su pelo, la suavidad de su piel,sus labios, sus gemidos...

Harry se alegraba de que también en esto fueran compatibles. Aunque al principio se había mostrado reservada, Sarah respondía con la misma pasión que él, si no más.

Era casi de día cuando Harry se despertó. Sarah aún estaba dormida, lo que le dio la oportunidad perfecta para observarla de cerca.

El corazón parecía hinchársele cuando la miraba. Era tan bella...Ahora dormida, todavía más. Su cara estaba relajada, su boca casi esbozando una sonrisa, sus mejillas sonrojadas, su pelo desparramado en la almohada.

Al cabo de unos minutos, Sarah se despertó.

-Buenos días- dijo sonriendo

-Buenos días, ¿como te encuentras?

-Cansada, pero feliz.

Hicieron el amor otra vez, y luego se quedaron en la cama,hablando. Sarah le contó a Harry como había tenido que encerrarse después de la muerte de sus padres, pues su magia era muy inestable (después de todo, había volado una casa de un tamaño considerable)

-Pasé 9 años allí,todo se había ido al garete. Tus padres muertos, Sirius en la cárcel, Colagusano había escapado.. y luego estabas tú.

Cuando supe lo que Voldemort me había hecho fue algo horrible.. pero el darme cuenta que te lo había hecho a ti...

Tampoco ayudó que Dumbledore te llevara con los Dursley. Sabía que Petunia nunca te trataría como merecías.

-Bueno, yo le agradezco que lo hiciera-dijo Harry sonriendo

Sarah le miraba confundida.

-Quiero decir, que si me hubiera quedado contigo, hubieras sido como de mi familia, y ahora no estaríamos juntos. Viviría con los Dursley cien años y aún merecería la pena por poder estar contigo.

Sarah enternecida por sus palabras le besó intensamente.

-¿Dumbledore lo sabía..lo que sentías?

-Si.

-Quizá por eso lo hizo- dijo Harry besando el hombro de Sarah- ¿Tienes hambre?

-La verdad es que sí. Pero hay algo que quiero enseñarte primero.

Sarah se levantó,abrió el baúl y volvió a la cama llevando un marco de fotos.

Era una foto de su padre, llevando un abrigo negro, en un paisaje muy bonito bañado por la nieve.

Harry volvió a mirar la foto, y se fijó en los ojos. No era su padre, era él.. pero estaba más mayor. Y su cicatriz había desaparecido.

-¿Soy yo?-preguntó

-Si

-¿Pero como...?

-No me iba a esperar 300 años ciegamente. Le pedí a la bruja una prueba de que después de que Voldemort muriera yo tendría mi vida normal. Esto es... ¿como lo dicen los muggles? Ah si,una captura de pantalla... pero de mi memoria.

-Mi cicatriz ya no está -dijo Harry maravillado- me hubiera gustado verlo.

-¿Quieres verlo? Tengo el recuerdo aquí, en alguna parte. Lo saqué antes de empezáramos las clases de legeremancia.

Harry asintió.

Sarah buscó la botellita en el baúl y sacó un pequeño pensadero parecido al que le habían regalado a Harry para su cumpleaños , depositó el recuerdo, y le pasó la vasija a Harry.

Harry se vio a si mismo, en diferentes imágenes, llegando a Hogwarts,en la cámara de los secretos rescatando a Ginny, en el torneo de los tres magos,hablando con Ron...luchando contra Voldemort en el cementerio, con el ejercito de Dumbledore en el ministerio peleando contra los mortífagos...

Luego se vio a si mismo en el patio de Hogwarts. Harry apuntaba a Voldemort con la varita, y este caía al suelo. En cuanto tocó el suelo, su cuerpo se convirtió en cenizas que desvanecieron en el aire.

La siguiente imagen era la de la fotografía que Sarah acaba de enseñarle. Harry reconoció el paisaje, era Godric's Hollow. Sarah y el entraron en una casa. Las imágenes cesaron.

-Ya que estamos puestos,hay otro recuerdo que quiero que veas.

Sarah se apuntó a la sien con la varita, extrajo un recuerdo y lo depositó en la vasija.

Harry reconoció el lugar donde se encontraba Sarah de inmediato, pues durante su primer curso había pasado muchas noches allí. Sarah,que llevaba el uniforme de Gryffindor, llegó delante del espejo de Ossead y se miró en él.

Harry sonrió. Reflejado en el espejo se vio a si mismo.

Harry sonrió a Sarah y la besó hasta que sus tripas se oyeron. Entonces se vistieron y bajaron al comedor.

Cuando salieron de la habitación y la gente vio a Harry, muchos aplaudieron y le dieron la bienvenida. Harry se sentía abochornado, pero agradecido por las muestras de afecto.

Llegaron al comedor, y se sentaron al lado de Hermione y Ron.

-Bienvenido, tío- le dijo Ron con una amplia sonrisa

-Siento haberme marchado sin decir nada... estaba confuso- dijo Harry

-Bueno, nos alegramos de que te hayas aclarado -dijo Hermione con una sonrisita

Después de desayunar, Harry se quedó a solas con Ron.

-Ron quería hablar contigo.. sobre Sarah.. escucha sé que Ginny y yo...

-Ginny ya me dijo que habíais cortado- dijo Ron- Mira, te seré sincero,me hubiera gustado que lo tuyo con Ginny funcionara, por que así serías parte de la familia.

Pero Sarah es una tía guay. Les ha cedido su casa a mis padres,y si no fuera por ella, no estaría con Hermione. Así que, como tu mejor amigo, le doy el visto bueno.

-¿Que Sarah ha hecho que?

-¿No lo sabías? Después de que os secuestran a ti y a Ginny de casa de la tía Muriel, Sarah invitó a toda la familia a quedarse en su casa de Escocia. No aceptó un no por respuesta. Mi madre estaba muy abochornada,pues al principio no pensaba muy bien de ella... Así que no te preocupes, no tendremos que batirnos en duelo -bromeó Ron

Harry suspiró aliviado.

-Además Ginny está saliendo con Malfoy, parece que se ha olvidado de ti pronto. Aunque espero que no tener a Malfoy como cuñado nunca.- dijo Ron

Harry no le dijo nada del embarazo de Ginny, pues era su hermana y debía ser ella quien se lo dijera.

Harry pensó en como Malfoy se había acercado a el para decirle la verdad:

-Lo siento. Sé que estuvo mal. Pero Ginny me gustaba desde hacía tiempo, y yo a ella también -le explicó Draco- No fue planeado. Ella estaba dolida por que querías a Sarah, y yo estaba dolido porque Sarah te quería a ti. Una cosa llevó a la otra...
-No pasa nada, no tienes por que darme explicaciones. Ginny y yo habíamos cortado- dijo Harry sinceramente
-Me alegro, por que estamos saliendo juntos.
-¿Que vais a hacer con el niño?-preguntó Harry

-No lo sé, pero nos apañaremos.

Y aunque nunca pensó que fuera posible decir lo que estaba a punto de decir, Harry tuvo que comerse su orgullo.

-No pensé que fuera a decir esto nunca, pero una vez lo conoces, no es tan mal tío.

-¡Por Merlín Harry ¿tu también?Quizá Hermione y tu podáis montar el club de fans de Malfoy- bromeó Ron

Mientras hablaba con Ron vio a Ojoloco hablando con Sarah. Él le había dicho algo y ella se reía, echando su cabeza hacia atrás. Cuando vio a Harry le sonrió ampliamente y le saludó con la mano.

Cuando más tarde estaba con Hermione y Ron en el jardín, Ojoloco se le acercó.

-Potter, ¿puedo hablar contigo un momento?

-Claro.

Harry se levantó del banco y caminó con Ojoloco.

-Sarah me ha contado que salís juntos. Me alegra verla tan feliz.

Me caes bien Potter, eres un buen chico...Pero tengo que advertírtelo. No le hagas daño. Sarah ya ha sufrido suficiente.

A Harry le sorprendieron las palabras de Ojoloco. ¿Sabía exactamente cuánto había sufrido Sarah? ¿Se refería a la muerte de sus padres o a lo que le había pasado cuando había sido capturada?

-No lo haré. La quiero muchísimo- dijo honestamente

-Bien, buen chico. Y si eres la mitad de listo de lo que creo, no la dejes escapar – le dijo Ojoloco antes de irse.

Cuando se reunió con Sarah y estuvieron a solas, Harry la besó apasionadamente.

-Eres increíble. No paras de sorprenderme-dijo Harry sonriendo.

-¿Ah si?

-Ron me ha contado lo que has hecho por su familia.

-Bah,no es para tanto. Solo es un préstamo... y ahora mismo no estoy viviendo allí. -dijo Sarah quitandole importancia

-Ya, pero no tenías por que hacerlo. Ginny se ha portado fatal.

-Pero quería. Independientemente de Ginny... los Weasley te quieren, y han cuidado de ti cuando los Durlsey no lo hicieron. No iba a dejarles en la calle.

Cambiando de tema, Harry le pidió a Sarah que le explicara la teoría de Dumbledore de como iban a salvarse.

-Bueno, es arriesgado. Esa parte de nosotros, la que tiene el horrocrux, no puede ser destruida sin más. Pero Voldemort, siendo el que las creó si puede destruirlas...Tu yo tenemos algo de él en nosotros. Así que tenemos que matarnos el uno al otro, y hacerlo a la vez. Entonces cuando despertemos.. si despertamos...esa parte de nosotros debería haber desaparecido.

-Odio tener que hacer esto- dijo acercándose a Sarah y abrazándola.

-Lo sé yo también, pero no podemos posponerlo eternamente- murmuró Sarah contra su pecho.

-Entonces... ¿esta noche?

-Esta noche.

Pasaron el resto del día haciendo el amor,hablando y riendo.

Cuando llegó la hora, fueron a ver a Ron y a Hermione. Si algo le pasaba, Harry quería haberse despedido de ellos.

Hermione lloraba en silencio, Ron en cambio estaba muy serio y muy callado.

-No llores , Hermione. Tengo fe en Dumbledore. ¿Nos veremos en un rato, vale?- dijo Harry abrazando a su amiga.

Hermione abrazó a Sarah con fuerza, y cuando se soltó se apoyó en el pecho de su novio, buscando consuelo.

Fueron al gimnasio,se miraron durante un largo rato, se besaron y se dijeron que se querían.

Se apuntaron con la varita y exclamaron a la vez ¡Avada Kedavra!

Todo se había vuelto negro. Pero existía. Abrió los ojos y vio que estaba en Privet Drive, en la alacena debajo de las escaleras, donde había vivido los primeros 11 años de su vida.

Se puso de pie, salió de la alacena y se fue a la cocina. En ella, de pie, estaba Albus Dumbledore.

-¡Enhorabuena, Harry, lo has conseguido! Has sido un joven muy , muy valiente.

-Profesor... ¿Sarah está bien?

-Estoy casi seguro de que Sarah esta bien. Y normalmente no me equivoco.- dijo Dumbledore guiñándole un ojo-

Harry suspiró, aliviado.

-¿Podrás perdonarme Harry? ¿Por no ser más sincero contigo? ¿Por pensar que cometerías los mismos errores que yo? -dijo de pronto Dumbledore

-Pero ¿de que me habla ?

-De las reliquias de la muerte, de mi relación con Grindelwald, de tu horrocrux... Sé que lo sabes, Sarah te lo ha contado.. .Ya no tengo secretos para ti.

-Profesor, no se preocupe, esta todo olvidado..-empezó Harry

- Y mi hermana.. Estaba resentido, Harry. Me sentía atrapado. Quería brillar, quería alcanzar la gloria.

-Pero no lo hizo, usted no era como Grindelwald. Usted nunca mató a nadie si podía evitarlo.

-Pero quería hacerlo, Harry. ¡Señor de la muerte! Yo no quería escuchar las verdades que mi hermano me decía, ni que me dijera que no podía emprender la búsqueda de las reliquias arrastrando a una hermana enferma e inestable. La discusión derivó en pelea... y al final después de todos los esfuerzos de mi madre por salvarla, Ariadna yacía muerta en el suelo.

Y Grindelwald...No quiero ni imaginarme en que me hubiera convertido si me hubiera marchado con él, si no hubiera sido por Sarah... La valiente Sarah, siempre haciendo lo correcto. Si alguien la merece Harry, ese eres tú.

Harry sonrió.

-Tengo que darle las gracias señor. Por enviarme con los Dursley.

Dumbledore sonrió.

-Me alegro que creas que el sufrimiento que supuso vivir con tus tíos ha merecido la pena

-Si, señor, lo merece. Viviría con cien Dursleys si tuviera que hacerlo.

De repente se le ocurrió algo a Harry.

-Profesor, ¿usted cree que fue casualidad que fuera la tatarabuela de la profesora Trelawney predijera la profecía sobre Sarah ?¿Y su descendiente la mía?

- No, Harry no lo creo. No creo que nada que tenga que ver con Sarah sea casualidad-dijo Dumbledore guiñándole un ojo.

-¿Así que fue por eso por lo que se decidió a contratar a la profesora Trelawney, señor?

- La verdad es que sí. Bueno Harry, no quiero robarte más tiempo. Debes volver,pero promete que visitareis mi retrato.. cuando todo acabe. Tenemos mucho que hablar.

-Lo haremos,profesor. Esto...¿Como vuelvo... a la realidad?

-Tan fácil como abriendo los ojos. Adiós, Harry.

-Adiós, profesor .

Cerró los ojos, y los abrió, y reconoció el techo del gimnasio. Había funcionado, estaba vivo. Se levantó y notó dolor en su pecho. Le dolía donde la maldición había impactado, pero le daba igual.

Fue hacia Sarah. Preocupado vio que Sarah todavía estaba en el suelo.

Por favor, por favor, por favor.

La cogió en sus brazos y rezó. Prometió que si Sarah se despertaba donaría su dinero a una causa benéfica, que ayudaría a los necesitados.. haría lo que fuera...

Finalmente, Sarah abrió los ojos.

-Lo hicimos -dijo Harry

-Lo hicimos.

-¿Como te sientes?- preguntó Harry ayudando a Sarah a levantarse

-Mejor.. como si..

-¿te hubieran quitado un enorme peso de encima? -acabó Harry

-Si. Tu cicatriz ha desparecido – dijo Sarah sonriendo.

Sarah le besó. Harry la abrazó. Nunca se había sentido tan vivo como se sentía en este momento. Eran libres.

Fueron a buscar a Ron y Hermione. En cuanto los vio, Hermione corrió hacia ellos, llorando de nuevo. Pero esta vez, las lágrimas eran de alegría.