Capítulo 19: los sentimientos de Akane.
Luego de la partida de Ranma, Nodoka quiso retirarse a su cuarto. Después de lo ocurrido hace unos momentos nada más, tenía mucho en que pensar. Sin embargo Genma no se lo permitió, la tomó de la mano y la convenció de ir a caminar un rato. Así, juntos salieron de la casa y poco a poco se alejaron. Caminaron lentamente, tomando algo de aire y tratando de asimilar todo lo acontecido.
Mientras tanto, en casa de los Tendo, Soun, Kasumi y Nabiki permanecían en silencio, pegados a la puerta del cuarto de Akane.
— Parece que está tranquila — susurró Nabiki algo sorprendida, pues pensaba que su hermana estaría llorando, pero al parecer se había equivocado.
Los tres cruzaron miradas, asintieron y se alejaron un poco. Acto seguido, Soun golpeó la puerta. La menor de las Tendo no tardó mucho en abrirla. Cuando los vio, puso cara de desconcierto y sorpresa.
— Papá... Kasumi... Nabiki? — dijo Akane mirándolos a cada uno.
Soun se aclaró la garganta. Luego dijo:
— Hija... yo... bueno, verás...estoy aquí porque... porque creo que te debo una disculpa.
— Pero, por qué papá? — inquirió Akane más desconcertada que cuando los vio al abrir la puerta. Su padre lucía bastante apenado.
— Es que... todo esto, en parte es mi culpa también, porque yo fui quien te comprometió con ese... traidor.
— No! Tú no eres responsable de nada — se apresuró a decir Akane de forma enérgica.
— Entonces, no estás molesta conmigo? No me odias? — exclamó Soun añadiendo una ligerísima sonrisa.
— Por supuesto que no, cómo crees papá! — confirmó la joven.
— No sabes cuánto me alegra escuchar eso — dijo Soun respirando aliviado, como si esas palabras le hubieran quitado de su espalda una carga muy pesada — te aseguro que si en un futuro te comprometo con alguien, antes de hacerlo lo investigaré a fondo.
— Papááá! — lo regañó Kasumi. Nabiki movió la cabeza negativamente. Akane por su parte, prefirió no decir nada.
— Hijas, no se enfaden! Solo lo decía como una posibilidad — dijo Soun agitando las manos.
— Akane — la llamó Kasumi — estás bien?
— Eh...si — contestó sin mucho convencimiento la menor de las Tendo. Sus hermanas la miraron incrédulas.
— Papá, podrías dejarnos solas un momento? — pidió Kasumi, cosa que tomó por sorpresa al patriarca y también a Akane.
— Ah...eh...solas? Pero...— balbuceó Soun.
— Será una conversación solo entre chicas — explicó Nabiki.
— Entiendo... yo iré...a...a...a ver si ya creció el césped del patio— contestó y se marchó de inmediato.
— Podemos pasar? — preguntó Kasumi. Akane asintió y se hizo a un lado para dejarlas entrar.
Será que se dieron cuenta? se preguntó la joven mientras cerraba la puerta de su cuarto.
— Estuviste llorando, verdad? — inquirió Kasumi. Akane cerró los ojos y suspiró resignada. Ahí estaba la respuesta a su pregunta.
Aunque no había llorado mucho, y los ojos de la chica no estaban hinchados, si estaban ligeramente rojos. Casi ni se notaba, pero para suerte o infortunio de Akane, sus hermanas eran muy perceptivas.
— Sí — contestó Akane, pues no tenía caso negarlo — es que me dio mucha rabia saber que Ranma traicionó el compromiso... sé bien que nos lo impusieron, pero por respeto a nuestros padres tenía que haber hablado con todos antes de hacer lo que hizo... entiendo que a fin de cuentas es su vida y él puede hacer lo que quiera, pero se burló de mi padre y eso nunca se lo voy a perdonar... además se metió con la mujer que casi nos mata a todos, hasta estuvo a punto de matar a su propia madre y eso a él parece que no le importó en lo absoluto...
La menor de las Tendo tenía la vista baja todo el tiempo mientras hablaba, porque no quería que nadie viera que se le llenaban los ojos de lágrimas. Kasumi se dio cuenta eso.
— A ver si estoy entendiéndote — señaló Nabiki — te molestó que Ranma se haya burlado de nuestro padre y que se haya metido con tu peor enemiga, pero si hubiese terminado el compromiso y luego ido con otra mujer, tal vez Shampoo o su amiga Ukyo, a ti no te hubiese molestado en lo absoluto?
— Así es, no me hubiese importado... como sea, ahora el compromiso terminó y puede hacer lo que le dé la gana, con Megumi o con cualquiera...me da igual! Y ya... suficiente! No quiero seguir hablando más del tema! — exclamó Akane un tanto molesta con su hermana.
— Tranquila, tranquila hermanita, no te enfades conmigo, solo quería saber que tanto te importaba Ranma, pero ya entendí — Nabiki sonrió con malicia — ahora estoy convencida de que no sientes nada por él, ahora sé que no te importa si él besa a otra chica... mira que tal vez...tal vez en estos momentos él y Megumi estén compartiendo un apasionado beso.
— Nabiki! Te dije que ya no quiero hablar más de él! — le reclamó Akane elevando más el tono de su voz, pero sin regresar a verla.
— Pero qué pasa? Por qué te molestas? — le preguntó Nabiki fingiendo desconcierto — dijiste que no te interesaba.
— Ya... cierra la boca — musitó Akane con la cabeza gacha y los puños apretados. Kasumi quiso decir algo, pero Nabiki la hizo callar con un gesto.
— Tal vez no solo se estén besando, seguramente están intercambiando caricias atrevidas y quien sabe hasta ya... — Nabiki no pudo terminar de hablar, pues Akane no se lo permitió. Inesperadamente se abalanzó sobre ella y sujetándola fuertemente del cuello de la blusa le advirtió con un tono de voz amenazador:
— Si no te callas, te juro que...
Kasumi y Nabiki se sorprendieron y quedaron atónitas ante la repentina reacción de su hermana, quien con las últimas palabras de Nabiki había explotado. Ya no pudo contener más la furia y el dolor que sentía.
— Akane, por favor cálmate — le suplicó la mayor de las Tendo. Cuando la chica reparó en lo que había hecho, soltó a Nabiki y retrocedió de golpe. Por un instante no dijo nada, y se quedó mirando el suelo. Se enjugó los ojos con un gesto rápido, aunque no lo suficiente para impedir que una lágrima solitaria rodara por sus mejillas. Cuando volvió a hablar, tenía la voz ronca:
— Perdón, perdón, no... no sé que me pasó...
Kasumi se acercó y con sus manos tomó suavemente el rostro de su hermana, obligándola a que la viera directo a los ojos.
— Mírame por favor... Akane... sé que en realidad esto es muy doloroso para ti... solo te pido que seas sincera y confíes en nosotras — dijo Kasumi. Su tono de voz era dulce y comprensivo. Y sin más, la abrazó. Akane abrió los ojos sorprendida al sentir el calor de su hermana. No pudo contenerse más y se echó a llorar. Nabiki se acercó y acarició suavemente la espalda de su hermana menor. Kasumi y Akane permanecieron abrazadas por un rato. Cuando notó que Akane ya estaba un poco más tranquila, se separó.
— Solo queremos ayudarte — dijo Kasumi con sinceridad. Akane dejó escapar un hondo suspiro para contener el llanto.
— Un amor inconfeso, guardado en lo más profundo del corazón, tarde o temprano termina lastimándolo — agregó la mayor de las Tendo.
— Te conocemos muy bien, después de todo somos tus hermanas... sabemos que estás enamorada...vamos, dilo con tus propias palabras — dijo Nabiki.
La chica suspiró nuevamente. Lo que decían sus hermanas era cierto. Por más que ella lo negara, el amor había tocado su corazón. Jamás había hablado de ello con nadie, pero justo ahora sentía que si no lo hacía, explotaría. Necesitaba hacerlo, necesitaba deshagorse con alguien, y qué mejor que hacerlo con sus hermanas. Ya antes ellas la habían ayudado cuando pasó lo de Satoshi. Si no hubiese sido por Kasumi y Nabiki, ella nunca hubiese podido superar aquel trago amargo que la vida le había dado.
Akane tragó saliva. Titubeó por un momento.
— Yo… me enamoré...yo… — Akane les lanzó una mirada avergonzada antes de revelarles lo que hasta entonces, no había contado a nadie — no sé cuando ni cómo empezó todo, pero... cuando estabamos en China, cuando vi que la vida de Ranma peligraba, sentí un repentino escalofrío y un dolor en el pecho... tuve miedo de perderlo, de que algo le ocurriera, fue una sensación horrible...
Akane calló por unos instantes y cerró los ojos. Recordaba muy bien, como se había sentido en ese momento. Al verlo en peligro, no le había importado poner en riesgo su propia vida, con tal de salvar la de su prometido.
— Más tarde, cuando todo terminó, y Ranma me sostenía en sus brazos... — con las mejillas encendidas susurró — sentí un calor especial en mi corazón, una enorme felicidad me embargó... creí que era porque estábamos bien, pero después, cuando me puse aquel vestido blanco y creí que me casaría con Ranma, sentí nuevamente ese calor en mi pecho, esa misma felicidad, solo que con mayor intensidad... ahí me di cuenta de que ese sentimiento se debía solo a él, a su cercanía, el solo pensar en que me iba a unir a él para siempre, me emocionaba, en ese momento, supe que...
Akane guardó silencio. Agachó la cabeza y apretó los ojos fuertemente para contener las lágrimas que amenazaban nuevamente con salir. Kasumi acarició suavemente el cabello azulado de su hermana. Pero el recuerdo de esos momentos, y las imágenes de lo ocurrido hace poco, la traición de Ranma, pudieron más y Akane estalló en llanto otra vez.
Recordó nuevamente aquel día, cuando se iba a llevar a cabo la boda. Aquel día se había dado cuenta de que estaba enamorada de Ranma. Durante ese día había aceptado aquel sentimiento. Pero después, cuando la boda no se concretó y vio como a su prometido no pareció importarle en lo absoluto, ella decidió negar ese amor. A partir de ese momento intentó convencerse de que ese amor no existía, intentó convencerse a sí misma de que lo que sentía por Ranma no pasaba de ser una amistad, tal vez algo especial, pero nada más allá de eso. Desde ese entonces había negado ese amor.
— Me duele mucho, demasiado! Yo quiero a Ranma, yo lo amo... — dijo la menor de las Tendo entre sollozos. Esta vez tanto Kasumi como Nabiki la rodearon con sus abrazos y las tres se fundieron en un cálido y tierno abrazo. Ambas le transmitieron calma al afligido corazón de la joven. Akane estaba abrumada por las sensaciones: la unión de todos los recuerdos que tenía junto a Ranma, la profunda alegría al contar con el apoyo incondicional de sus hermanas.
— Qué tonta soy, verdad? — dijo Akane rompiendo el abrazo y enjugándose las lágrimas. Se sentía la chica más estúpida de la Tierra, por amar a alguien que resultó ser uno de los seres más despreciables que había conocido.
— No eres ninguna tonta... uno no elige de quien enamorarse, simplemente se da — señaló Kasumi.
— El tonto es él, que nunca supo valorarte... pero no te preocupes, ya has dado el primer paso para olvidarlo.
— Olvidarlo? — interrumpió Akane desconcertada, pues sentía que olvidarlo era algo imposible. Ranma estaba muy arraigado tanto en su mente como en su corazón. Cómo podría olvidarlo?
— Sí, lo vas a olvidar, aunque ahora creas que no es posible... tenías guardado este amor en lo más profundo de tu corazón, pero ya lo confesaste, lo aceptaste ante nosotras... también sabes que Ranma no merece ese amor, él no vale la pena... estás consciente de todo eso, así te será más fácil sacarlo de tu corazón — le aseguró Nabiki.
— Nabiki tiene toda la razón...ciertamente que no podrás superarlo de un día para el otro, y no trates de forzarlo, con el pasar del tiempo lo superarás.
Akane las miró incrédula. Sentía muy lastimado su corazón. Le parecía que tal vez nunca se repondría de esto.
— El hecho de que hayas tenido una desilusión, no significa que no volverás a amar... prácticamente estás empezando a vivir... más adelante, conocerás otros chicos y te enamorarás nuevamente — añadió Kasumi.
— Ya no llores más... el sinvergüenza ese no merece ni una sola de tus lágrimas — dijo Nabiki — ve a lavarte la cara, que hoy saldremos las tres juntas... hace tiempo que no lo hacemos.
— Es cierto, hace tanto que no salimos las tres, solas... qué tal si vamos al cine? — sugirió Kasumi.
— Me parece perfecto! — exclamó Nabiki sonriente.
— Yo la verdad prefiero quedarme — dijo Akane con voz débil. Todo esto era demasiado. Primero se había enterado de la traición de Ranma, luego sus hermanas la habían instado a que les confesara sus más profundos sentimientos. Después, le habían dicho que pronto superaría este desamor. Eran demasiadas cosas en tan poco tiempo. Todo esto la había agotado.
— Lo siento hermanita, pero no voy a aceptar una negativa de tu parte, puedes estrangularme si quieres, pero vendrás con nosotras — comentó Nabiki cruzándose de brazos.
— Siento haber reaccionado de esa manera — se disculpó nuevamente la menor de las Tendo.
— Bueno, pues si de verdad lo sientes, ven con nosotras — comento Nabiki dibujando una media sonrisa con sus labios.
— Vamos Akane, entiendo que debes estar cansada, y que seguramente prefieres quedarte aquí en tu cuarto, estar sola, pero creo que es mejor que te distraigas un poco... qué dices? — inquirió Kasumi.
— Está bien, iré...
Kasumi y Nabiki cruzaron miradas. Según recordaban, desde aquel incidente con Satoshi no habían hablado así las tres. Aquella vez apoyaron a su hermana y lograron que superara aquel suceso. Por qué no habría de suceder lo mismo ahora? Ambas enfocarían todos sus esfuerzos para que ella supere esta traición. No descansarían hasta que Akane saque completamente a Ranma de su corazón, aunque... a Nabiki todavía le quedaban ciertas dudas.
— Lo que dije Megumi fue muy convincente y Ranma no lo negó, pero no creen que hay incoherencias? — comentó repentinamente la mediana de las Tendo.
— Qué quieres decir con eso? — inquirió Kasumi extrañada por aquellas palabras, pero Nabiki no contestó, se giró hacia Akane y le preguntó:
— Cuando fuiste a la isla, tú dijiste que encontraste a Ranma cautivo en una celda, verdad?
— Sssí — contestó mirando a Nabiki con desconcierto, pues no entendía a qué venía esa pregunta. Tampoco Kasumi lo comprendía, hasta que Nabiki añadió:
— No les parece extraño?
— Extraño? — exclamó Kasumi más desconcertada todavía.
— Si Ranma y Megumi compartieron una noche apasionada como ella dijo, por qué él estaba encerrado en aquella celda?
Akane y Kasumi la miraron en silencio durante un rato, repitiendo en sus mentes lo último que su hermana había mencionado.
— Bueno, quizá solo fue un momento de debilidad de Ranma y después se negó a seguir durmiendo con ella.
Nabiki sonrió ante el comentario de Kasumi y acotó:
— En serio crees que así fue como sucedieron las cosas?
Luego se volvió hacia Akane y añadió:
— Y tú? Crees que Ranma sucumbió ante los encantos de Megumi?
La menor de las Tendo la miró intensamente, pero en silencio, sin replicar nada. En respuesta, Nabiki intervino nuevamente:
— Piénsenlo con detenimiento, no hay coherencia entre lo dicho por Megumi y la forma de actuar de Ranma, que todos conocemos... prácticamente siempre ha tenido varias chicas detrás de él, pero jamás se ha portado como un "playboy"... nunca ha tenido el valor ni siquiera de darle un simple beso a ninguna de ellas, así que no creo que él en sus cinco sentidos se haya atrevido e tener una noche apasionada con Megumi.
— Pero Ranma no lo negó — manifestó Kasumi.
— Así es, de que pasó algo entre ellos, pasó, pero que tal sí Ranma lo hizo bajo los efectos de alguna droga?
— Tú crees?
— Estoy casi segura, solo bajo los efectos del alcohol o de alguna droga, puedes cambiar la personalidad de una persona, convertir a alguien tímido en un sujeto muy extrovertido y sin pudor o quitarle la voluntad temporalmente... hoy en día hay muchas drogas que hacen eso... yo misma he visto los efectos que tienen en las personas que las consumen, es más, así es como ciertos chicos se llevan a la cama a jóvenes inocentes e ingenuas que en sus cinco sentidos y totalmente conscientes jamás aceptarían.
— Bueno, pero de cualquier forma, lo que pasó entre ellos tuvo consecuencias, Megumi está embarazada.
— Quizá mintió, por eso está tan apresurada con la boda.
Akane, quien había permanecido callada a lo largo de toda esta conversación, repentinamente caminó a paso rápido hacia la pared, se detuvo frente a ella, apretó el puño derecho con fuerza y le propinó un fuerte golpe, debido a lo cual ésta se resquebrajó.
— Cómo... cómo pude ser tan tonta — balbuceó.
En aquel momento se había dejado llevar por la ira, la decepción y sobre todo por los celos. Había permitido que esos sentimientos gobernaran su mente y su corazón, nublaran su raciocinio y le impidieran pensar las cosas con cabeza fría. Sin embargo, ahora, gracias a lo dicho por Nabiki, había salido de su letargo y al fin, veía aquello que antes había ignorado. Si bien Ranma había aceptado que entre él y Megumi pasó algo, tal vez las cosas no se habían dado exactamente como ella había manifestado. Quizá, de alguna manera, Megumi había engañado a Ranma, o drogado -como presumía Nabiki- para que hiciera semejante cosa. Ahora que lo pensaba con más calma, parecía muy probable que algo así hubiese sucedido; ahora que ya no estaba aturdida por aquel cúmulo de emociones y sentimientos negativos, podía notar esas incoherencias de las que Nabiki se había percatado. Pero más allá de eso, estaba todo lo que ella y Ranma habían vivido juntos. Muchos eran los momentos que habían compartido, por lo cual podía decirse que ella lo conocía muy bien, lo suficiente al menos como para darle el beneficio de la duda y no creer directamente que es un cretino y traidor.
Akane se sintió mal por haber juzagado a Ranma sin darle la oportunidad de que explicara, de que contara su versión de lo sucedido entre Megumi y él. Como era usual, había montado en cólera y no le había permitido decir nada, es más, nadie le había dejado hablar, todos habían descargado en él reprimendas, le habían lanzado miradas de decepción y desaprobación, e incluso ella lo había abofeteado en repetidas ocasiones y mirado con desprecio, para luego darle la espalda y dejarlo solo. Ni por un instante se había detenido a pensar en que tal vez Ranma de alguna manera había sido forzado por aquella demente, de la cual se podía esperar cualquier cosa, incluso algo tan bajo como drogarlo, para que cumpliera sus insanos caprichos.
— Eeeeh...Nabiki... si tenías estas sospechas, por qué no lo dijiste antes? — interrogó Kasumi.
— Bueno, la verdad es que quería aprovechar la ocasión para hacer confesar a Akane lo que siente realmente por su amado Ranma, no podía dejar pasar esta oportunidad de oro.
— Ay Nabiki — suspiró Kasumi con resignación — no cambias, verdad?
Akane la fulminó con la mirada.
Por su parte, Nabiki simplemente sonrió, para luego decir:
— Y bien Akane, vas a quedarte ahí golpeando la pared? O vas a ir con nosotras al cine, con una escala en el Hospital de Nerima.
La menor de las Tendo contestó con determinación:
— Bien, veamos si la loca en realidad visitó ese lugar.
De inmediato, las tres hermanas dejaron la casa y partieron rumbo al hospital y grande fue su sorpresa cuando de camino a dicho lugar, se encontraron con Genma y Nodoka, quienes luego de deambular por las calles durante un buen rato, habían decidido ir a verificar si en efecto Megumi había acudido a hacerse ese examen. La madre de Ranma, al igual que Nabiki estaba casi convencida de que la chica mentía y ese documento que les había mostrado, era falso.
Sin embargo, cuando hicieron las respectivas averiguaciones, encontraron que Megumi si había ido al hospital, se había hecho ese examen para ver si estaba embarazada y el resultado había sido positivo. Todos salieron tristes, pero Nabiki intervino para hacerles rememorar algo.
— Recuerdan cuando denunciamos a Megumi ante las autoridades y luego ella pagó a nuestros vecinos para que dijeran a la policía que nosotros habíamos quemado el dojo? — la joven hizo una pausa. Una vez que todos asintieron, continuó hablando — lo más seguro es que Megumi también haya pagado una fuerte suma de dinero a los médicos para cubrir su gran mentira.
— Esa infeliz — musitó Akane con un tono de voz lleno de enfado, apretando los puños en un gesto de furia contenida.
— Y ahora? Qué hacemos? — exclamó Nodoka con preocupación. La boda era ya dentro de solo tres días. Tenían la esperanza de encontrar que Megumi había mentido y no estaba embarazada, lo cual era suficiente para convencer a Ranma de que no se case, sin embargo ahora estaban de nuevo perdidos y con el tiempo en contra.
— Debemos confrontar a Megumi — acotó Nabiki — obligarla a que se haga un ultrasonido en presencia nuestra y de paso, hablar con Ranma y preguntarle de qué se valió esa tipa para meterlo en su cama.
Akane apretó la mandíbula fuertemente. De solo escuchar que Ranma había estado con otra chica, sentía que le hervía la sangre, pero esta vez su ira era solo contra Megumi, pues gracias a su hermana, hoy estaba totalmente convencida de que el joven no la había traicionado por voluntad propia. No obstante, a pesar de ello seguía doliéndole mucho el saber que había estado en los brazos de otra, y que nada podría cambiar eso.
— Pero no sabemos en qué hotel está quedándose — manifestó Genma fastidiado con todo esto.
— Descuiden, yo me encargo — aseveró Nabiki llena de confianza — Megumi sabe cubrirse muy bien la espalda, pero aun así conseguiré el nombre del hotel en el que se hospeda, créanme, de cualquier forma lo haré...
Horas después, en una de las habitaciones de un hotel en Tokio, Ranma permanecía de pie mirando el cielo a través del cristal de una puerta corrediza que daba a un balcón. La noche había caído y las luces de la ciudad opacaban el brillo de las estrellas, pero aún así estas parecían tener toda la atención del joven.
— El cielo nocturno es precioso, no? — Megumi acababa salir del baño tomando una ducha. Ambos tendrían que compartir esa habitación, ya que ella se había negado a rentar otra, pues deseaba dormir al lado de Ranma.
El joven echó un vistazo detrás de sí. Apenas pudo sino comprobar que Megumi estaba totalmente desnuda. Miró para otro lado.
— Ponte algo — se apresuró a decir. Ella sonrió para sí y contestó:
— Lo siento, pero me gusta dormir así, es más cómodo.
Con el rabillo del ojo vio como la chica se recostaba en la cama y se metía bajo las sábanas.
— No vas a venir? — preguntó Megumi palmoteando suavemente el colchón.
Ranma no respondió, simplemente seguía mirando hacia el cielo.
— Cómo puedes preferir mirar el firmamento en lugar de mirarme a mí? — dijo la joven quitándose las sábanas de encima y sentándose al filo de la cama. Extendió sus largas piernas y echó la cabeza hacia atrás, haciendo una pose muy sensual — lo que más deseo ahora es que me hagas el amor...
Ranma frunció el ceño. No deseaba continuar escuchándola, así que corrió la puerta dispuesto a salir al balcón, pero antes de que él pudiera dar un paso adelante, ella ya estaba detrás de él. Pasó sus brazos alrededor de la cintura del joven, giró y lo lanzó a la cama. Después saltó sobre él y se le sentó encima. Lo apretó fuerte con los muslos para inmovilizarlo.
Presionó su mano contra el pecho del joven, clavando las uñas en su camisa. La otra mano en cambio, la puso en el rostro de Ranma y lo acarició con febril pasión.
— No has escuchado que hay algo que se desea más que una primera noche pasado junto a un amante?— preguntó Megumi, y luego ella misma contestó con un tono de voz más elevado — una segunda noche, Ranma!
El muchacho apretó los labios, fastidiado por aquellas palabras. Jamás comprendería como esa chica podía hablar de esas cosas de un modo tan natural, igual que cuando amenazaba con matar a alguien.
— Desde aquella noche que pasamos juntos, no he estado entre tus brazos nuevamente... ya no aguanto más Ranma, quiero sentirte de nuevo dentro de mí — añadió Megumi.
El joven Saotome intentó quitársela de encima, pero la fuerza de ella era comparable a la de él. No dejaba de sorprenderle lo fuerte que era esa chica. Por un instante tuvo el impulso de golpearla, pues ya había pensado mucho sobre eso. Ranma sabía bien que no debía golpear a una mujer, que no era correcto hacerlo, sin embargo, también sabía que ella no merecía ser tratada como tal. Pero más allá de todo eso, Megumi estaba embarazada, por lo cual Ranma, al final se abstuvo de levantarle la mano. Cómo podría golpearla, si estaba esperando un hijo suyo, el cual desgraciadamente en lugar de traerle felicidad, le había abierto las puertas del infierno en vida.
Megumi lo miró fijamente. Tenía su rostro muy cerca al de Ranma. Los labios casi se tocaban. Se acercó aún más, y apretó su pecho contra el de él.
— Hazme tuya — le dijo Megumi con un susurro provocativo, mientras le acariciaba la mejilla.
La muchacha trataba de provocarlo, pero el joven continuaba sin prestarle atención alguna. Su mente estaba ocupada en otros asuntos.
Es imposible que con su delgado cuerpo sea así de fuerte, debe estar manipulando su energía para incrementar su fuerza: pensaba Ranma, tratando de buscar una forma de liberarse. Hasta que una idea llegó a su mente: si ella estaba usando energía para hacerse más fuerte, entonces tenía que hacerle creer que no necesitaba esa fuerza para retenerlo, debía seguirle el juego y cuando estuviera con la guardia baja, se la quitaría de encima fácilmente.
Lentamente movió sus brazos y haciendo un gran esfuerzo, colocó sus manos en la cintura de Megumi. Por más hermosa y voluptuosa que fuera, esa chica ahora solo le provocaba repugnancia, pero no tenía más opción. Cuando Megumi sintió las manos de Ranma en su cadera, sonrió complacida. Parecía que finalmente él estaba cediendo y eso le encantó de sobremanera y terminó con la pequeña distancia que había entre sus bocas. Al sentir los labios de la chica sobre los suyos, Ranma trató de no apretar los labios. Tenía que seguirle el juego, así que dejó que lo besara, pero unos segundos nada más.
Cuando sintió que Megumi relajaba sus manos y muslos, se giró para quedar encima de ella. Megumi se excitó aún más con el movimiento que había hecho Ranma. Al girar, había aprovechado para separar sus labios de los de la chica.
Al fin toma la iniciativa... estupendo! Sabía que tarde o temprano caería: pensó la joven. Pero lejos estaba de saber que esto solo era una treta de Ranma.
— Bésame! — le pidió Megumi con voz seductora. Él fingió obedecerla, y se agachó como para besarla. Ella cerró los ojos y entreabrió los labios.
Ranma aprovechó esa oportunidad única que se le estaba dando. Se levantó y de un salto, avanzó hasta la puerta de la habitación. Estaba a punto de abrirla, cuando sintió la mano de Megumi que le sujetaba de la muñeca fuertemente, como una pinza. Ella se movía a una velocidad sobrenatural, a la que ni siquiera el joven artista marcial era capaz de igualar y menos en la condición física en que ahora se encontraba.
— A dónde vas? — quiso saber la muchacha.
— Tengo hambre — contestó Ranma con lo primero que se le vino a la mente. Megumi hizo una mueca de disgusto.
Rayos! Justo cuando las cosas se estaban poniendo interesantes... será verdad que tiene hambre? O nuevamente está tratando de evitarme: pensó la chica. No estaba muy convencida de la veracidad de las palabras del joven.
— Por si no sabes, existe algo llamado servicio a la habitación... pide lo que quieras y que lo traigan al cuarto — sugirió Megumi.
— No, prefiero salir un rato.
— No estarás pensando en escapar o sí?
— Por quién me tomas?! Dije que me casaría contigo y así lo haré! — él la miró fijamente a los ojos. La mano que lo sujetaba de la muñeca lo hacía con gran fuerza, tanto que a Ranma le había empezado a doler un poco, pero no dijo nada. No quería mostrarse vulnerable y menos ante ella.
Maldita loca... como si pudiera escapar... hmph: pensó Ranma bastante molesto. Aunque hubiese una forma de escapar, ya no tenía un sitio al cual volver.
— Mas te vale... no olvides que cualquier tontería que hagas, quien pagará las consecuencias será este bebé — le advirtió. Luego, liberó la muñeca del joven Saotome, quien apenas se sintió libre abrió la puerta, pero antes de que se marchara, Megumi añadió — por ahora dejaré pasar esto, pero luego de casarnos, si no cambias de actitud y en la luna de miel no cumples con tus deberes de esposo...
Ranma no esperó a que ella terminara de hablar y salió azotando la puerta. Inmediatamente después tomó un ascensor hasta la planta baja del edificio. Una vez allí, se dirigió hacia el restaurante del hotel. Quería tomar o comer algo para quitarse el sabor que le había dejado el beso de Megumi. Ciertamente ella era una chica muy atractiva y cualquier hombre hubiera hecho lo que sea con tal de poder besarla. Sin embargo, a Ranma no le gustaba ni le atraía esa mujer. La única chica en su vida y en su corazón era Akane.
Cuando entró al restaurante, pidió una gaseosa helada y se sentó en una de las mesas. A esas horas ya no había mucha gente, tan solo tres personas estaban allí, así que encontrar un lugar libre y algo apartado no fue problema. Tomó un sorbo de la bebida y luego exhaló un profundo suspiro. Con la mirada fija en el envase de la gaseosa, el joven Saotome pensaba muy seriamente las cosas:
No puedo ser egoísta, la vida de ese bebé está de por medio... tengo que aceptar que lo mío con Akane no tiene esperanza... tengo que aceptarlo... tengo que hacerlo! Debo guardar este amor en la más profundo de mi corazón y hacer lo que Megumi me pide... no puedo permitir que ella lastime al bebé.
Mientras, alguien tomó asiento en la misma mesa en la que él se encontraba. Pero Ranma estaba tan inmerso en sus pensamientos que no se percató de ello, hasta que esa persona le preguntó:
— Quieres un poco?
Esto hizo aterrizar a Ranma, que al escuchar aquella pregunta alzó la vista para ver quien le hablaba.
Se trataba de Kanori. Ella se había sentado junto a él y ahora mismo le estaba ofreciendo un trago de la botella de Whisky que sostenía en su mano.
— Aunque vaya a casarme y a tener un hijo, sigo siendo menor de edad — replicó Ranma un tanto fastidiado.
— Oh! Es cierto — sonrió la mujer. Guardó silencio por un rato y antes de hablar nuevamente tomó un buen sorbo de la botella de licor.
— Ya que estamos aquí, los dos... solos, quisiera preguntarte algo — dijo Kanori. Ranma solo la miró sin decir palabra alguna. La anciana intervino nuevamente:
— Aquella vez, cuando estabas encerrado en la celda, recuerdo que entre otras cosas, le dijiste a Megumi que a quien amas es a Akane... es eso cierto?
Al escuchar esto, Ranma se levantó de golpe y miró con furia a la anciana.
— Qué sucede? Por qué no contestas? Debo pensar entonces que lo que dijiste fue mentira? — inquirió Kanori poniéndose también de pie y encarando al joven.
— Qué rayos pretende? Piensa amenazarme también? Va a lastimar a Akane si yo no me caso con Megumi? — preguntó Ranma furibundo.
— La amas? — insistió la mujer.
— Sí — contestó el joven Saotome y lanzándole una mirada siniestra, añadió con tono de voz frío y amenazador — y a quien se atreva a lastimarla, lo mataré.
Dicho esto, el joven se marchó del restaurante, dejando sola a Kanori, quien había quedado muy anonadada por la forma en que el muchacho la había mirado y de cierta forma, le había lanzado una advertencia de muerte. La anciana se quedó de pie durante un buen rato, en su mente hacían eco las últimas palabras que el hijo de Nodoka le había dedicado. A continuación, se dejó caer en una silla y de nuevo recordó la plática que tuvo con el abuelo de Megumi. Showtaro le había dicho que ella debía decidir sobre quien ejecutar la técnica que había aprendido en su paso por la india: interitum mentis.
Esta técnica era en extremo radical, pues borraba todos los recuerdos de una persona. Su mente quedaba en blanco total, como la de un recién nacido. En el pasado, había pensado en usarla con Megumi, pues tenía recuerdos muy dolorosos que necesitaba olvidar, aunque con esa técnica se fueran tanto los malos como los buenos recuerdos; pero al final, Showtaro había terminado convenciéndola de que lo mejor para que Megumi dejara de intentar quitarse la vida, era aumentar su deseo de venganza, dirigiendo toda la culpa hacia Akane.
Ahora Kanori sabía que esa decisión no había sido la correcta, pues si bien había recuperado las ganas de vivir, se había convertido en una persona de malos sentimientos, forjada por el odio profundo que sentía hacia la menor de las Tendo. Sin embargo, hoy, la vida le estaba dando la oportunidad de enmendar ese grave error del pasado, pero la cosa no era tan simple. Antes tenía que decidir a quién debía aplicarle la técnica. A Megumi o a Ranma? Si la usaba en Ranma, él olvidaría todo y la joven tendría la oportunidad de ganarse su amor; por supuesto que antes tendría que enseñarle de nuevo las cosas básicas: a leer, a escribir, a comportarse, en fin, tomaría un buen tiempo hacer que Ranma obtenga el conocimiento básico que debería tener un chico de su edad, pero luego Megumi podría enamorarlo, ganarse su corazón y quizá ese amor, solo ese amor podría curar las heridas tan profundas de Megumi, tal vez al sentirse plenamente correspondida y amada, pudiese salir del abismo obscuro de la venganza y el odio. Todo esto contando con que ella en realidad estuviese enamorada de Ranma y no simplemente encaprichada con él.
Si en cambio usaba dicha técnica en Megumi, ella sería quien terminaría con la mente en blanco. Olvidaría los dolorosos y terribles recuerdos de la muerte de sus padres, de los abusos que sufrió en la fortaleza, de la pérdida de su bebé... todos esos recuerdos se perderían para siempre y por ende, hasta allí llegarían sus pensamientos de venganza, el odio y rencor la dejarían en paz, sería un nuevo comienzo para ella, libre de los tormentos del pasado.
Kanori se pasó horas analizando las posibilidades una y otra vez, pero no consiguió tomar una decisión. Cansada de tanto pensar, y con casi un litro de licor en su cuerpo, cayó en un profundo sueño.
Mientras, en casa de los Tendo, Akane dormía plácidamente, con la esperanza de que su hermana logre hallar pronto el hotel en el que estaban Ranma y la demente de Megumi. Era ya casi media noche, cuando alguien entraba a hurtadillas, subía las escaleras y con mucho sigilo se colaba en la alcoba de la menor de las hijas de Soun. Parecía que esta persona conocía el interior de la casa, pues a pesar de la oscuridad no había tropezado con nada, caminaba con mucha confianza como si conociera el lugar tan bien como la palma de su mano. Lentamente se acercó al lecho de la joven, para luego quedarse de pie, inmóvil. En total silencio la contempló durante un buen rato. Luego, se agachó y con sumo cuidado le depositó un suave beso en la frente. Inmediatamente, Akane se movió y aquel sujeto retrocedió de golpe, lleno de pánico, pensando que la había despertado, pero se tranquilizó al ver que la chica seguía dormida, tan solo había cambiado de posición para quedar ahora recostada de lado.
— Akane — dijo quedamente y de nuevo se aproximó al rostro de la chica.
La tenue luz de la luna, que se filtraba hacia el interior de la recámara a través de las cortinas, iluminaba apenas el rostro de los jóvenes enamorados: Akane y Ranma. Dos chicos que a pesar de las circunstancias, a pesar de todo lo malo que últimamente les había sucedido, aún se amaban con todas las fuerzas de su ser.
El rostro del joven Saotome quedó a escasos centímetros del de Akane. Al tenerla tan cerca, su corazón empezó a latir desbocado, tanto que temió que el ruido de sus latidos terminara despertando a la chica.
La miró fijamente, casi sin parpadear, mientras pensaba:
Perdóname por irrumpir así en tu habitación, pero necesitaba verte de cerca, sentirte junto a mí... una última vez... no sé cómo voy a vivir sin ti a partir de ahora, no verte más será el dolor más grande que haya tenido que soportar, pero lo merezco... le fallé a este amor tan grande que siento por ti, no fui lo suficientemente fuerte para protegerlo de Megumi... fui débil y debo pagar por ello, aun cuando no lo hice a propósito, te traicioné, lo siento, de veras, lo siento mucho... sé que no merezco sentir amor por ti, pero es imposible dejar de amarte... este sentimiento me acompañará hasta el final de mis días... bien, no te molesto más, llegó el momento, me voy Akane, pero te dejo mi corazón... es lo único bueno que tengo, pues tú estás en él... desde que te vi por primera vez te metiste muy dentro de él... siempre te perteneció...
Una lágrima escapó de los azules ojos del joven, quien se apresuró a enjugársela, antes de que ésta cayera sobre el rostro de su amada y terminara despertándola definitivamente.
— Pase lo que pase, siempre te amaré... Akane — dijo Ranma en un tono de voz muy bajo, antes de reincorporarse y abandonar la recámara de Akane.
Un par de segundos después, Akane despertaba inquieta. Casi podía jurar que había escuchado la voz de Ranma, pero era una locura, la ventana estaba asegurada y la puerta de su cuarto cerrada; encendió la luz de la lámpara y comprobó que en efecto, estaba sola. Pero era extraño, en la parte izquierda de su pecho, en su corazón, podía sentir un calor especial, un calor que solo lo sentía cuando él estaba cerca de ella.
— Ranma — susurró tocándose la frente.
Mi más grande agradecimiento para todos ustedes, queridas amigas y estimados amigos, mil gracias por seguir leyendo este fic a pesar de que estoy actualizando cada milenio. Pero descuiden, no quedará inconclusa... y como he venido manifestando, el final está cada vez más cerca, el cual, estimo, será bastante inesperado, eso sí, no trágico aunque el curso de los capítulos así lo aparenten... bueno, no diré más por ahora, tan solo una cosa más, MUCHÍSIMAS GRACIAS por su astronómica paciencia.
Agradecimientos a los reviews:
Znta: Muchísimos saludos para ti!
Todo indica que Ranma se casará con Megumi, aunque quizá jamás se resigne a esta nueva vida que le toca vivir, lejos de su gran amor, Akane.
Tienes razón, ojalá y algo bueno le suceda al pobre chico, ya es hora! Ojalá, pues por el momento todo parece estar en su contra.
Muchas gracias por tu review y por el apoyo constante que me has brindado desde el inicio. Significa mucho para mí ;)
Hasta el siguiente capítulo. Pásala muy bien!
Serena Tsukinoo: Hoola! Espero que todo te esté yendo súper bien, especialmente en el colegio.
jajaja... buena técnica para el manejo de la ira n.n
Es cierto, Ranma no debió quedarse callado. En ese momento tendría que haber explicado cómo realmente se dieron las cosas; infortunadamente no logró decir nada. Al ver el dolor tan grande y la gran decepción que se reflejaban en los ojos de su amada, se derrumbó y sus palabras quedaron atoradas en su garganta.
Respecto al asunto de Ryoga, sí, cada vez se vuelve más raro... extraño y aunque ahora no apareció en escena, en el próximo capítulo veremos algo más sobre él.
Muchísimas gracias por tu review y por estar al pendiente de este fic.
Hasta el próximo capítulo! Cuídate!
Akane Redfox: Un gusto saludarte, estimada amiga!
Muchísimas gracias a ti, por seguir pendiente de este fic y por tus comentarios.
Tienes mucha razón, es muy triste ver cómo Akane sufre por todo lo que está sucediendo. Esperemos que las cosas mejoren, al menos para ella.
Si bien en el capítulo anterior Ranma quedó ante todos como un tipo de lo peor, hoy gracias a Nabiki, Akane ha pensado mejor las cosas y ahora está convencida de que algo le hicieron para que se metiera con la cama con Megumi.
Hasta el siguiente capítulo. Cuídate muchísimo.
Nancyricoleon: Un saludo muy afectuoso para ti, Nancy!
Muchas gracias por tu comentario y por el apoyo que me has brindado a mí y a esta historia en cada uno de sus capítulos.
Lo que has citado en tu review es un muy buen punto, amiga. Y como habrás descubierto con la lectura de este capítulo, ese es una de las inconsistencias que Nabiki encontró en la "confesión" de Megumi. Gracias a ello ahora Akane está consciente de que algo le hizo a Ranma para que traicionara el compromiso.
Pásala muy bien! Nos leemos en el siguiente capítulo.
Will: Hola!
Me da gusto saber que la trama de esta historia te tiene atrapado. Ojalá este capítulo también haya sido de tu agrado.
Gracias por tu review. Que estés bien! Hasta el siguiente capítulo.
Amigo: Saludos cordiales!
Muy buen punto el tuyo, es cierto, hasta ahora ella no ha mostrado los síntomas usuales del embarazo, viéndolo por ese lado, bien podría decirse que quizá no está en realidad embarazada.
También tienes razón respecto a lo que mencionas de Akane, ella conoce muy bien a Ranma; en ese momento se dejó llevar por la impresión que le causó el ver que Ranma aceptaba el hecho de que había pasado la noche con Megumi y terminó pensando lo peor de él, hasta que Nabiki le hizo darse cuenta de que habían ciertas "incoherencias" en lo dicho por Megumi.
Agradezco enormemente tu review y espero que este capítulo haya sido de tu agrado.
Nos leemos en el próximo. Pásala muy bien.
Ruy: Hola! Gracias por tomarte el tiempo para dejar la opinión que te merece este fic. Respecto a las personalidades de los personajes, justamente de eso es lo que le comentaba a Mix hace un par de capítulos. Hay momentos en los que me resulta bastante complicado evitar que no salgan de sus personalidades, quizá debido a la intensidad de algunas escenas.
Respecto a Ranma, bueno, ciertamente pareciera tan solo una mala copia del joven orgulloso y fuerte que conocemos, que le hizo frente a un dios y salió victorioso de ese encuentro, sin embargo Megumi desgraciadamente ha logrado dejarlo así, destrozado moral y sentimentalmente. Lo ha atacado de una forma que nunca antes nadie lo había hecho, de una manera que él jamás se lo esperaba. Además Megumi no es una simple mortal, debido a que este fic se sitúa luego del final del manga, para que ella sea un desafío más grande, es más fuerte que Saffron.
De nuevo gracias por tu review. Espero en un próximo fic corregir y capturar de mejor forma la esencia de los personajes de Ranma 1/2.
Angie-chan: Muchísimos saludos para ti, amiga!
Me diste el susto de mi vida! jajaja... creí que la calidad de los capítulos había decaído tanto que ya no estaban para nada interesantes. Me diste un buen susto, de veras. Luego me detuve a pensar durante un rato y me dije: así como me sentí yo, debe sentirse quien ha leído los últimos capítulos y no ve nada más que problemas especialmente para los jóvenes prometidos, y más específicamente Ranma, a quien nada le ha salido bien hasta ahora, y parece que en esta historia le han caído "las siete plagas" al pobre chico. Pero descuida, Megumi no se la va a pasar haciendo lo que quiere durante todo el fic. Ya sea Kanori o Akane, seguro la detendrán, por supuesto que no será nada fácil y más si tomamos en cuenta lo que se viene, gracias a Ryoga.
Gracias a Nabiki, Akane ha pensado mejor las cosas, pues en un principio se quedó en una pieza cuando vio que Ranma no negaba lo que Megumi decía; sorprendida y muy desconcertada, se dejó llevar por los sentimientos que la embargaron en ese momento, y debido a eso no fue capaz de pensar con detenimiento las cosas y creyó que Ranma la había traicionado porque así lo había querido, no porque de alguna manera lo habían obligado a hacerlo.
En cuanto a Megumi, por el momento ni ella misma parece que sabe qué mismo es lo que siente por Ranma.
Muchas gracias por seguir leyendo este fic. Que estés muy bien! Nos leemos en la siguiente actualización.
Tieve: Tienes toda la razón. Ranma no debe derrumbarse, a pesar de la adversidad y de que prácticamente todo está en su contra; tal como lo citaste en tu review, su familia investigó en el hospital, incluso Akane, quien ya no piensa lo peor de Ranma, gracias a Nabiki, que le hizo notar ciertas incoherencias en lo que Megumi dijo; por desgracia no encontraron en el hospital ninguna prueba de que Megumi miente, pero nos e van a dar por vencidas, hasta ya están buscando el hotel en donde está hospeda, para confrontarla de una vez por todas.
Gracias por tomarte el tiempo para dejar un comentario. Muchas gracias, de verdad, espero este capítulo también te haya gustado.
Euridice Hibiki: Un saludo muy cordial y afectuoso para ti!
Muchas gracias por preocuparte por mí. Ya estoy recuperado y de vuelta en el "campo de batalla".
Es verdad, Ranma actuó mal, no fue capaz de decir algo, cuando vio el odio con el que Akane lo miraba. Y por otro lado, los Tendo y los Saotome, al ver que el joven aceptaba lo que Megumi decía, se precipitaron en pensar que todo lo que había dicho ella era cierto, equivocadamente creyeron que así fue como se dieron las cosas y juzgaron y condenaron a Ranma. Por suerte, gracias a la Nabiki Akane ha recapacitado y solo está esperando a que Nabiki consiga la dirección del hotel, para ir y confrontar a la demente, manipuladora y tan odiada Megumi y evitar que Ranma se case con ella, pero sin duda que eso no será nada fácil.
En el siguiente capítulo veremos ya la reacción de las prometidas y de Ryoga. Por cierto, es él quien sin darse cuenta está desencadenando un peligro enorme, tanto que si las cosas siguen así, Megumi se convertirá en el menor de los problemas, es más, hasta ella estará en peligro mortal.
Bueno, agradezco enormemente tu apoyo y sobre todo tu infinita paciencia. Y también mil gracias por seguir pendiente de este fic y por tus valiosos comentarios.
Pásala muy bien, querida amiga! Hasta el siguiente capítulo.
Hakufa: Saludos, mi estimada amiga!
Siento mucho no haber podido actualizar el viernes pero de último momento decidí sacar de escena a Ryoga por este capítulo, para enfocarme en el chico en el próximo. Este cambio estructural me pasó factura, pues retrasó la actualización, pero creo que el capítulo está mejor así, ya que por ahora quería enfocarme más en Akane y Ranma, incluso el título del capítulo versa "los sentimientos de Akane", así que bueno, ojalá el cambio resulte bien y de corazón espero que el capítulo sea de tu total agrado.
Mil gracias por tu comprensión. Cuídate y nos leemos en el siguiente capítulo.
Gracias también a quienes que por diversos motivos, no dejan reviews pero siguen presentes, leyendo este fic capítulo a capítulo.
Me despido por el momento, no sin antes dar un agradecimiento especial a Vanne Olmedo, Olmedo882 y NandoFG17 por agregar este fic a su lista de historias favoritas. Muchas gracias por el apoyo y la confianza. Ojalá esta historia sea de su agrado hasta el final.
Espero que hayan iniciado la semana de forma excelente y que la culminen de la misma manera.
Pásenla bien. Hasta el próximo capítulo!
