20
Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozca, son mios.
Todo es de Jeff Davis y los respectivos miembros de su equipo.
La historia si es mia.
Que disfruten el capitulo :)
Gracias por leer.
─ Cosa estúpida-masculló Lydia golpeando el GPS de su auto.
¿Era posible tan mala suerte?, pensó Lydia. Descomponerse un GPS nuevo, de un auto nuevo, debía saber algo totalmente imposible. Sin embargo, así ocurrió. La joven tardó como 10 minutos en darse cuenta que el GPS le daba la misma indicación con palabras diferentes. Y tuvo que pasar la misma tienda de comestibles 4 veces para darse cuenta de que andaba en círculos.
Gruñó.
Si tantos problemas le iba a causar un auto con GPS, era mucho mejor que se hubiese quedado con el viejo, se dijo Lydia mientras aplastaba con más fuerza los botones del GPS, empeorando todo.
Lydia frunció el ceño con desconcierto. La imagen del GPS empezaba a mostrar una inusual apariencia. La imagen estaba pixelada; de igual forma a cuando se le pone mucho zoom a una imagen en la computadora. Lydia volvió a aplastar otro botón… y empeoró más la imagen. En lugar de mostrar los (cuadrados) pixeles, ahora mostraba todo un rayón y revoltijos de colores.
Su suerte no podía empeorar.
De repente un fuerte estruendo sonó desde afuera y para cuando Lydia levanto la vista, vio como las pequeñas gotas empezaban a caer sobre el parabrisas y un segundo después, toda una cascada de lagua empezó a golpear el parabrisas; con tal fuerza, que en lugar de lluvia, parecía granizo cayendo.
─ Ahora el clima también me engaña- se quejó- ¡Fantástico! Simplemente fantástico…
Lydia suspiró.
Que su auto decidiera hacerle un complot no estaba en sus planes.
Ni siquiera la lluvia.
Alguien debía estar empeñado en joderle el día.
"Ya no llegué a mi cita", pensó tomando su celular y comenzando a escribir un mensaje.
Cuando estaba por mandarlo, sin saber porque, miro por la ventana del copiloto y abrió los ojos con sorpresa al ver quien estaba pasando alado de su auto.
Dejó el celular bajo el freno de mano. Le dio media vuelta a la llave y se apresuró a pitarle a la persona que vio.
La chica de cabellos café claro (ahora algo oscuro por la lluvia) volvió la vista al auto con expresión confundida; ¿se estaría preguntando si aquella bocina tan molesta, y que llamaba a alguien tan insistentemente, era para ella? Lydia notó como ella empezaba a dirigir su mirada a todas partes. Su expresión era inquieta…, como si se preguntara dónde estaba... Hasta que divisó a Lydia, haciéndole ademanes a través del parabrisas, no pareció saber dónde estaba. O que estaba lloviendo sobre su cabeza, mojando y volviendo pesado su cabello y ropas.
Lydia quito el seguro de la puerta del copiloto y en menos de un minuto la chica entró sacudiéndose el cabello como si fuera un perro pequeño y dirigiéndole una mueca de disculpa.
─ Siento estar mojando tu auto- se disculpó Killa agarrándose el cabello y dejándolo sobre uno de sus hombros.
─ Ya nada puede enojarme-bufó Lydia- pero… ¿puedo saber qué hacías caminando bajo la lluvia como si fueras un perro abandonado y confundido?
─ ¿Perro abandonado y confundido?- repitió Killa, saboreando las palabras, y con confusión en su rostro. Por su expresión, Lydia dedujo que la chica no supo que llovía hasta que ella le llamo. Killa suspiro con desgano- no era mi intensión representar una estúpida escena de comedia romántica. Aunque…- Killa se encogió de hombros- dudó que alguien me hubiese seguido bajo la lluvia, suplicando por mi perdón, pidiéndome matrimonio y con una canción de los 80's de fondo, precursando la palabra "fin".
─ Wow; debe de ser la respuesta más fantasiosa y de alguna forma original que he oído-comentó Lydia con un gorgoteo en su garganta. Agarro los dobladillos de su chaqueta y los aplasto, uno encima del otro, sobre su pecho. El frio que empezaba a inundar su auto le llegó por sorpresa, como un escalofrió sorprendiéndote en media palabra- ¿Qué hacías por aquí?-preguntó, tratando de que sus dientes no castañearan- No parece a ver n… ¿estás bien? –agregó Lydia bastante extrañada. La chica, que ahora mojaba el asiento de su auto, no parecía estar presente. Su mirada estaba en el parabrisas, sus manos apenas se movían; la palidez y la falta de movimiento las hacían ver como manos de un maniquí. Lydia se preguntó si Killa estaba así de la pálida antier, cuando la vio. Miro sus labios y frunció el ceño. No sólo estaban resecos, si no también… - ¿Lo que tienes en tu labio es una… es una mordida?
Lydia se olvidó del frio.
Y…
La pregunta pareció hacer reaccionar a Killa. Sus ojos se abrieron con sorpresa; se chupo el labio inferior y después volvió el rostro a Lydia. Lydia se sintió mejor al notar que su mirada no estaba vacía, igual que hace un minuto. Ver a la prima (y hermana adoptiva) de Scott como un maldito zombi mirando hacia la nada, no estaba –ni estarán- en sus planes.
─ Te… Tengo labios resecos-titubeó Killa- debí a verme arrancado uno de los cueritos con los dientes, y por…-notó su mirada escéptica-¿es la mentira más tonta que has oído, verdad?
─ La mentira más tonta del mundo- aseguró Lydia- si se lo hubiera dicho a alguien más (a alguien no tan observador) te hubiese creído. Pero conmigo… juegas en otro nivel.
─ ¿Me creerías si te digo que yo me mordí?
─ Si no lo hubieras preguntado, sí.
Killa cerró los ojos con pesadez- Soy una estúpida. Hasta el clima cree que soy una estúpida-murmuró mirando al frente- su forma de expresarlo es haciendo que lloviera como si se cayera el cielo, cuando hace apenas un par de horas hacia suficiente sol como para ponerse el traje de baño y darse un baño de sol en el jardín.
─ No eres estúpida; sólo eres alguien que cometió un error.
Killa volvió su cara hacia Lydia. La expresión de la amiga de sus "hermanos" y se sorprendió al verla tan sincera. Su expresión no flaqueó ni una sólo vez. Su expresión era tranquila y comprensiva; todo lo contrario a la sarcástica que ella imagino.
─ Has cambiado-observó. Las forma en la que Stiles se le describió más de una vez (en su forma de ser) era muy distante a lo que experimentaba ahora- Sé que nunca fuimos amigas y dudó que estuvieras al tanto de mi existencia, pero uno oye cosas y… eras muy diferente. Más interesada por las apariencias. Espero no ofenderte- agregó con una expresión de disculpa.
"Bien hecho Killa-se dijo- acabas de pelear con Derek por ser imprudente y decir lo primero que piensas y ahí vas de nuevo."
A pesar de que Killa se regañó mentalmente, Lydia no parecía estar ofendida por su comentario. Su rostro no expresaba una expresión clara, pero tampoco expresaba enojo o molestia.
─ Lydia-la llamó- si te ofendí, yo…
─ ¿Ofenderme?-repitió Lydia. Negó suavemente- es estúpido que me ofenda cuando no dijiste nada más que la verdad. Antes me importaban mucho las apariencias. Antes era muy parecida a las brujas populares de las estereotipadas películas de instituto-Lydia rodó los ojos.
─ Tampoco eras Regina George…- repuso Killa. Lydia le regalo una sonrisa. Maduraste- siguió Killa- lo note en estos días en los que aceptaste estar pasando tiempo con la hermana loca y enferma de leucemia de tus amigos; eras amigable y no me trataste como si fuera alguien con una enfermedad súper contagiosa…-sonrió- no hay nada de malo en cómo eres ahora. Me gusta.
─ Si…afirmó Lydia con tono sereno- ¿pero tenía que ser casi asesinada por un hombre lobo para madurar? Eso es algo extremista, ¿no te parece?
─ Mira a quien le preguntas, Lydia- Killa se señaló la cicatriz de su cuello- yo madure gracias a que mi ex novio trato de atravesarme el cuello con un cable industrial. Y estuve a un segundo de morir. No estaría aquí de no ser por mi mejor amiga nahual. Algunas personas necesitan ver la cara de la muerte para madurar, y no hay nada de malo en eso… Aunque también sirve ver a tu mejor amigo crecerle garras, manchas, colmillos y pelo en lugares que antes no tenía-agregó con voz rápida rápido.
Lydia iba a cambiar de tema. Deseaba preguntarle sobre su posesión, pero en lugar sus labios terminaron enunciando otra pregunta- ¿Tu mejor amiga es una nahual?
─ Y melliza de Linus-confesó. Killa no sabía la razón exacta de porque le contaba eso a Lydia. I siquiera a Scott o a Stiles se los dijo (poniéndole la excusa de que ese secreto de hecho no era suyo) pero Lydia le provocaba una seguridad y una sensación que le decía que no importa que saliera de sus labios, la muchacha no la iba a juzgar.
─ Un guerrero jaguar y un nahual mellizos-repitió Lydia sin poder creerlo-¿Es biológicamente posible?
─ ¿De verdad me estas preguntando sobre la biología?- Los ojos de Killa expresaban una curiosa euforia- ¡estamos hablando del mundo sobrenatural!; nada tiene lógica en el mundo sobrenatural. Yo soy un claro ejemplo. ¿Cómo rayos he sido una wicca toda mi vida y no hasta ahora empezaron mis poderes? ¿Cómo el gran espíritu de la luna los liberó? Estoy enferma; se supone que el cuerpo, en automático, cierra con una puerta de metal y cien miel candados tus poderes.- resopló- y un guerrero jaguar y un hombre jaguar no son lo mismo. Linus es un hombre jaguar… creo-la último lo dijo en susurro, por lo que Lydia no la pudo oír.
─ ¿Hay alguna diferencia?
Aunque el tono de voz de Lydia denotaba el poco interés que le suscitaba saber la respuesta, Killa aun así le respondió
─ ¿A parte de que son de dos culturas completamente diferentes?-Killa chasqueó la lengua- los guerreros jaguar obtienen sus poderes usando las pieles del jaguar y, según algunas leyendas, al ponerse las pieles dejan de pensar y se vuelven víctimas de los instintos; pero para obtener las pieles antes de deben probarse a sí mismos, resumiendo los artículos que he leído. Por otro lado los hombres jaguar nacen siendo lo que son. No ocupan la piel de un animal muerto para que las garras, manchas y rasgos felinos aparezcan. Y su lado racional sólo desaparece en momentos de verdadera presión. En eso están en un paso delante de los hombres lobos; los hombres jaguar obtienen sus poderes de sol, pero si no están en contacto con él por días o meses, se ponen débiles, más no son unas agresivas armas de matar. Pero si son muy quejumbrosos y parecen que tiene la peor resaca del mundo-bufó recordando los primeros meses de la transformación de su amigo. Linus era una batería solar y entre más tiempo estaba bajo su influencia, más era su fuerza (a tal extremo que termino rompiendo el volante de su auto) y evitar su exposición no les sirvió de mucho. Después de un fin de semana con las ventanas de su apartamento tapiadas, su morocho amigo empezó a gruñirle y enseñarle los dientes con la promesa de enterrárselos en los brazos, piernas o cuello.
─ Bien, no necesitaba la clase "Todo sobre lo natural, 101", pero está bien.
─ Lo siento- se disculpó Killa llevando una mano a su sien- soné como una sabelotodo insoportable-Killa cayó abruptamente. Llamarse de la misma forma que Derek la llamó hace un par de horas le provocaba un sabor amargo en la boca. Ella trataba de dejar de pensar en él o en su conversación, pero parecía que su mente se negara a hacerlo. ¿Acaso se quedara para siempre como una parte de su subconsciente; apareciendo en los momentos que ella o alguien más, decida llamarla sabelotodo insoportable? Sí eso pasara, Killa no sabría cómo sobrellevarlo. Trataba de olvidarse (y no preguntarse) del raro sentimiento que Derek le provocaba, y pensar en él más de una vez al día no ayudaba mucho en su plan. – lo siento- repitió con voz más queda.
─ Fue Derek- la voz de Lydia salió firme; por lo mismo, Killa tuvo la seguridad de que era una afirmación, no una pregunta.
─ Lo negaría pero… ¡Argh!-la exclamación de Killa mostró toda su desesperación- es tan malditamente frustrante. Siento que si guardo esto, ¡explotaré! Yo lo mordí a él y…-paro abruptamente. No debía decir eso… sus emociones la estaban haciendo decir algo que no estaba segura de contar. Ni siquiera estaba segura de decírselo a Linus, a pesar de lo que le provocaba, y ahora… Hizo una ademán con la mano para quitarle importancia- son cosas que suceden. No tiene importancia.
─ ¿Cosas que suceden?-repitió lentamente- besarse con un chico y terminar con una mordida en el labio no son cosas que suceden. Menos si ese chico fue Derek Hale. Fuiste a buscarlo-Lydia acababa de darse cuenta que estaba cerca del edificio donde vivía él- se besaron y…
El tono de un celular la interrumpió. Por un momento Lydia creyó que sería su celular, pero no era su tono. Killa sacó su celular de su pantalón y puso una mueca al ver el nombre. Con un fuerte suspiro, respondió la llamada.
─ Hola Stiles…-comenzó a decir con la misma expresión que pondría una niña pequeña cuando la regañan. Su voz era chillona- si lo sé. También lo sé. ¡No me regañes! Si lo se prometí estar ahí pero… ¡Cálmate Stilinski! Cualquiera diría que quieres que me vaya… ¿A dónde estoy? Hum…-Killa tapo la bocina del celular, pensativa- ¿Qué tan lejos estamos de la estación de autobuses?-le preguntó a Lydia.
Lydia tomo su celular, revisando la hora- A 20 minutos.
─ Tengo la solución-dijo Killa volviéndose a acercar el celular- Ustedes vayan a la estación, lleven mis cosas y ahí hacemos todas las melosas estupideces de despedida… Estoy a 20 minutos, Stiles- musitó Killa con voz aburrida-sí, claro, ajam… ¡Adiós Stiles!
Killa cerró el celular de golpe.
Refunfuñó algo que Lydia no entendió.
─ ¿Me harías un favor?-preguntó Killa mirándola con ojos de cachorro- me llevarías a la estación de autobuses.
─ Primero dime porque.
─ Mi autobús a San Francisco sale en-miro la hora en su celular- 41 minutos y si no tomo ese tendré que esperar hasta el lunes para tomar otro (el sábado sale un muy temprano y me da flojera) y eso solo significaría ¡Otro retardo para mi historial escolar!
─ No serás ni la primera ni la última adolescente al instituto- rio Lydia arrancando el auto.-
─ Voy a un colegio japonés-explicó Killa- y a diferencia de otros colegios o institutos, este está casado con la puntualidad y el orden. En el último mes he estado 15 veces en detención sólo porque no me anote en una estupida lista que decia que queria estar entregando trabajos por internet, para que no tomaran en cuanta mis faltas.
─ ¿15 veces?-repitió Lydia ignorando el último tramo.
─ No me gusta levantarme temprano-exclamó-Entró a las 8 y tengo que despertarme a las 6 para poder arreglarme y comer algo. Si-dijo todo rápido- tardó una hora en llegar al instituto. Por eso me anoto en esa lista... pero he tenido unos dias muy dificiles y se me olvido por completo.
─ Hablas igual de rápido que Stiles- musitó Lydia con sorpresa en su voz.
─ Crecí con él- rio Killa- es algo obvio que tengamos cosas similares.
Lydia sonrió. Se sentía tan cómoda hablando con Killa. ¿Sería algo natural o tendría que ver con la semi posesión del espíritu de la diosa de la luna? ¿Ella habría sido capaz de plantar en ella un sentimiento así? Y si es así, ¿bajo qué propósito?
─ Por cierto, ¿Por qué estabas estacionada? En el barrio no parecía ver nada interesante… ni siquiera para mí.
─ Tuve que parar a revisar el GPS-respondió Lydia con un bufido- está cochinada-señalo el GPS con la barbilla- no dejaba de llevarme en círculos.
─ ¿El GPS? – Killa acercó su mano a la pequeña pantalla- es curioso. La cochinada está rota
─ ¿Cómo?- preguntó Lydia mirando el GPS
─ ¡EL SEMÁFORO!
Lydia freno de golpe y Killa termino golpeándose la frente con el tablero.
─ ¡Auch!-chilló Killa tocándose la frente y apretando fuerte los labios.
─ Lo siento…
─ Fue mi culpa- masculló apoyando su espalda en el asiento y poniéndose el cinturón.- ¿no sabías que estaba roto?
Lydia tardo en responder. Su vista estaba fija en el GPS y sus dedos pasaban por la pantalla una y otra vez, sorprendida. Killa no mentía. Bajo sus dedos sentía el corte del vidrio roto.
─ Esto no es posible- musitó Lydia. Su voz se oía desorientada- Hace menos de media hora me estaba dando las indicaciones.
─ Estaba roto cuando entre al auto-contó Killa- quizás desde mucho antes. Algo me dice que no te estacionaste en un punto muerto sólo porque sí. Te…
─ Me estacione porque debía encontrarte-interrumpió Lydia. Un auto pito y volvió a manejar.
─ Y esto no es para nada raro- canturreó Killa en un tono que decía lo contrarios- tus poderes de Banshee te dijeron dónde encontrarme y, sin imaginarlo, te estacionaste en el lugar exacto por donde pasaría. No es nada raro.
─ Es raro-aseguró Lydia apretando sus manos en el volante.
─ ¡Muy raro!-coincidió Killa- ¿Por qué necesitas verme? No te lo tomes a mal, pero me da miedo que me (sin saberlo) me hayas buscado. Las Banshees no buscan a alguien sólo porque les caiga bien; las buscan por una razón que normalmente tiene que ver con la muerte.
─ Pareces saber mucho sobre las Banshees-musitó Lydia, dándole vuelta al volante-
─ Sólo lo que una amiga me conto. No es mucho en realidad. Pero lo suficiente como para saber que no es una buena señal que me busques.
─ No creo que tenga nada que mi conexión con la muerte- espetó Lydia- todo lo contrario, creo que esto tiene que ver con nuestra posesión.
─ ¿Qué tiene que ver el espíritu de una diosa nos poseyera? ¡Ha poseído a millones!
─ ¿En serio crees eso?-preguntó Lydia- ¡No lo crees! Apuesto que ahora mismo piensas en las razones que ella tuvo para poseerte a ti. No eres a única wicca aquí, está la abuela de tu amigo. Una mujer con mucho más poder, control y experiencia que tú; ¿Por qué no poseerla a ella? de seguro hubiera resistido más y su cuerpo sano y sin heridas, asegurarían mejor sus planes. ¡Piensas eso!
─ ¿Hay algún problema si lo pienso?-espetó Killa enfurruñada- lo pienso. Es lógico. Yo no estoy en top ten de los mejores cuerpos para poseer. Y aun así una diosa me poseyó, ¿Por qué? no lo sé y no saber la respuesta me carcome. ¿Quieres que te diga eso, Lydia?
─ No, quiero que me digas si tú cambiaste al igual que yo.
─ ¿Cómo voy a saber si cambie igual que tú, sí no sé cómo cambiaste?-preguntó Killa con voz suave. Lydia agradeció que su voz no obviara la pregunta con burla; ya se sentía tonta por no a ver pensado bien lo que iba a decir.
─ Siento que tengo más control en mis poderes-confesó Lydia, frenando por el alto-Antes salía de mi casa a un lugar y terminaba en uno completamente diferente, ahora, me doy cuenta a medio camino. Hay un alto como este, y empiezo a preguntarme porque me dirijo a aquel lugar. Me pregunto si es importante mi presencia. Puedo decidir si ir o no. Y, ahora soy capaz de sentir la muerte en las personas. Es difícil de explicar, pero, contigo. Cuando fuimos a la veterinaria para ver cómo estaban todos, sentí las heridas de todos como mías. Viéndolos pensé: "sobrevivirán", luego vi un perro y pensé: "morirá". Y los en los días pasados, saliendo contigo y los chicos, sentía como te recuperabas. Ahora mismo siento como tu cuerpo se va fortaleciendo.
─ Espera un par de minutos-masculló Killa- mis anticuerpos son un asco. Salgo sin suéter un día y para cuando regreso a mi casa, ya ando moqueando, estornudando y con una leve fiebre.
─ También sé que dejaste de tomar tus medicamentos- continuó Lydia mirándola por un segundo, para después regresar su vista al camino- Y no te estoy regañando, todo lo contrario, creo que está bien que los hayas dejado de tomar.
─ ¿Por qué dices eso? Cualquier persona te diría lo malo que es para un paciente, con cualquier tipo de cáncer, dejar de tomar sus medicinas.
─ Por la misma razón que las dejaste de tomar tú. Te da más fuerza. Me atrevo a decir que sanas mejor.
─ Soy más fuerte porque estoy con personas que me aman-indicó Killa- Le pasa a muchos enfermos, están muriéndose un día y al siguiente, cuando ven a las personas que quieren, y que por alguna razón no han podido estar, su salud mejora. Hasta las enfermedades terminales están muy conectadas con la mente y las emociones de la persona. Y no deje de tomar mis medicinas porque me hacen sentir más fuerte, daría igual, tomándolas o no, me sentiría fuerte-Killa trago con fuerza- deje de tomarlas porque se me acabaron. Por olvidadiza no me traje repuestos y… sólo estoy tomando unas pequeñas perras y efímeras rojas que lo único que hacen muy poco por mi salud. No me preguntes para que sirven; lo único que se de esas pequeñas hijas de perras es que tienen un nombre muy raro y que caen en el estómago igual que un yunque. Sin embargo no podía decirlo a mamá Melissa. Tuve suficientes regaños de ella por lo que resta de mi vida.
─ Le ocultaste que ocupabas una donación de médula.
─ Stiles no puede guardar ningún secreto- chilló Killa y rodo los ojos- no me regañes, ya todos lo hicieron. Y tú lo dijiste, ¡estoy más fuerte que nunca!
─ Está bien, cambiemos de tema-se apresuró a decir Lydia- responde a mi pregunta, por favor. Dime que no solo soy yo.
─ ¿Sabes por qué dije que Linus es un hombre jaguar?-preguntó sin esperar la respuesta-como el señor Argent les dijo, yo juraba que era un guerrero jaguar. Antes de hablar con su mamá y sus hermanas mayores, investigue y todo lo que salía me daba esa conclusión. La transformación de Linus era más de guerrero jaguar que de Balam (Balam es hombre jaguar) y lo seguí pensando todo este tiempo, pero no se lo dije a Linus para no darle más problemas. Ya estaba muy enojado con sus padres. Sin embargo, ahora…-Killa se señaló la frente- parece que mi mente es una enciclopedia del mundo sobrenatural y en ella hay todo sobre las diversas criaturas que existen. Y por eso sé que Linus no puede ser un guerrero jaguar, en las leyendas no lo dice, pero ellos siempre han ocupado tener sus pieles para ser lo que son. Y para ser humanos debían quitárselas; Linus no lo necesita. Linus es una mutación. Una nueva sub especie de los Balam.
─ Entonces…- Lydia cayó un momento y se estaciono- Ella te convirtió en una enciclopedia viviente.
─ Eso se oye mal- musitó Killa mirando su celular. Tardaron sólo 10 minutos en llegar a la estación. ¿Luna también tendría que ver con eso? ¿Les estaba dando más tiempo?- prefiero decir que me regalo conocimiento del mundo en el que decidí meterme. Me dio armas para luchar.
─ Y a mí me dio más poder.
─ No exactamente-Lydia la miro, expectante. Killa le sonrió- Te regalo control. De seguro imagino que en medida que tus poderes se liberaran, más sensible estarías. Posiblemente sentirías que estás loca; así que te regalo control y claridad.
─ Me gustaría pensar eso.
─ Piénsalo- Killa se señaló la mente- sí, me regalo ese conocimiento también.
Lydia rio- Le gustas.
─ ¿A quién?
─ ¡De Derek! ¿al menos que creas que te hable del sociópata hombre lobo que los ataco?
─ Un affaire con un psicópata es un suficiente-dijo Killa entre risas- no necesito dos.
─ Los chicos malos tienen algo-admitió Lydia- pero, en serio, le gustas a Derek.
─ ¿Por qué crees eso?
─ Porque vi cómo te miraba- dijo Lydia- aun estando sobre una camilla de metal, sucia y pálida, él te miraba como si fueras lo más hermoso que hubiera vista. Pero también te miraba con tristeza y algo de miedo. Temía lo que pudiera pasarte. Como todos, temía que no lo lograras.
─ No le gusto, le atraigo. Tiene unas horribles ganas de echar un polvo conmigo y ya. O marcarme para así tenerme a su disposición cada vez que lo desee.
─ ¿Marcarte?
─ Es una parte incivilizada de los hombres lobos. Marcan a las hembras para así decirles a los demás hombres lobos que no pueden acercarse a ellos. Que tiene dueño. Los hombres lobos tenían todo un harem de mujeres.
─ ¿Aun hacen eso?
─ No… es parte de sus instintos, pero es raro el hombre lobo que lo haga actualmente. Marcar a cualquier mujer que te cause un deseo sobrehumano, es algo que los ponen en peligro. No sólo los volvía buenas víctimas de los cazadores, sino que también se mataban entre ellos por hembras y era algo muy malo para las manadas. Era tal el deseo que sienten que no piensan en nada, nada más que tenerlas para sí mismos. Con los años supieron cómo controlar esa parte de sus instintos, ya que sus instintos de supervivencia y naturaleza de estar en manadas, es mucho más fuerte que su necesidad de tener una hembra a la cual cogerse cada vez que quisieran. Aparte, para algo están las prostitutas y las chicas ebrias de bares.
─ Interesante… me andas diciendo que Derek está bajo aquel instinto.
─ A su favor, él se controla bastante bien-con la frase, Killa afirmó lo que Lydia le pregunto- y espero que para cuando vuelva, su estúpido instinto de supervivencia aplaque completamente al de poseerme.
A pesar de que las palabras de Killa eran muy lógicas, Lydia se dio cuenta de que había muchas inconsistencias. Si Derek sintiera lo que Killa describía, ¿no hace mucho tiempo, ella y Derek ya la hubiera seducido y hecho suya? Y si incluía el deseo que las wiccas provocaban en todos los seres sobrenaturales… prácticamente Derek le hubiera saltado encima el primer día que se vieron. No, pensó, Derek no estaba bajo el poder de sus instintos. Lydia podía jurar que el hombre lobo estaba enamorado de Killa, que ella se daba cuenta de ello y trataba de negárselo. Si, lo único que conseguía Killa en decir todo lo anterior, era asegurarse de que si lo decía en voz alta, se lo creería.
─ Oye…- comenzó a decir Lydia, pero no puedo continuar.
Unos fuertes golpes en la ventana del copiloto la interrumpieron. Ambas chicas voltearon y justo frente a la ventana se encontraron con el rostro sonriente y morocho de Linus.
"Maldito", pensó Killa.
Odiaba ver a su amigo sonriendo y negando con la cabeza. El muy estúpido ya sabía que llegaría tarde.
Killa exhalo con fuerza- Es mejor salir.
Lydia asintió. A fin de cuantas, lo que iba a decirle podía decírselo en cualquier otro momento.
….
─ Me niego a creer que Killa le hizo esto- dijo Cora mientras miraba como Peter cauterizaba la herida con un encendedor.
La mujer lobo se dispuso a limpiar el sudor de su hermano con un paño.
─ Te cae bien, ¿no es así?-preguntó Peter mientras pasaba una y otra vez (sin dejarlo mucho tiempo en un lugar) el encendedor a lo largo de la herida.
Usar algo de metal para cauterizar la herida sería lo más sensato, pero en el loft no existía nada más que evidencias de la batalla anterior, reparaciones y algunos tubos que sus sobrinos usaban para hacer flexiones con los brazos… usar los tubos hubiera salido completamente peor.
Derek chillo de dolor, mordiendo con fuerza el lápiz que momentos antes Peter le había metido en su boca para que no ser mordiera así mismo. El lápiz se rompió y Cora, rápidamente, sostuvo su mandíbula para que no se moridera la lengua.
─ Me caiga bien o no, es mi asunto-graznó la muchacha quitando la mitad del lápiz que quedo en la boca de Derek- eso no tiene nada que ver con esto. Ella no tiene la suficiente fuerza para golpearlo y abrir su herida.
─ ¿En serio crees que esto tiene que ver con fuerza física?-preguntó Peter con sorpresa en la voz- ¡Hola! Killa McCall es una wicca, no tiene que usar las manos; con tan sólo pensarlo puede prendernos fuego.
Cora rodó los ojos y luego bufó- Dime genio, ¿sus poderes pueden provocar golpes tan limpios?-con la mirada señalo la herida de Derek- la forma en la que se abrió fue limpia. Es como si hubiera pasado un cuchillo muy filoso por la parte que cicatrizaba.
Peter hizo una mueca pensativa. Sopesaba su respuesta.
Derek sollozó de dolor.
─ ¡Peter!
─ ¿Qué?-miro lo que estaba haciendo- Oh, claro.-dijo alejando. El encendedor chaqueo al cerrando cerrarlo.
─ ¿Oh, claro?-repitió Cora- quemaste la piel de tu sobrino, y lo único que puedes decir es "oh, claro"
─ ¿Qué quieres que diga? "¡Oh, Derek cuanto lo siento, no era mi intensión!"-dijo con voz mimosa-¿es querías que dijera? No soy tan hipócrita.
─ Cállate y contesta mi pregunta-gruño la mujer lobo
─ Si, la respuesta a tu estúpida pregunta es: sí. Las wiccas pueden hacer esto. No todas, sólo algunas. Pero Killa no lo hizo voluntariamente- agregó al ver que Cora iba a decir algo- Killa no controla sus poderes. Apenas si es consciente de ellos. La única forma en la que puedo hacerle esto a Derek, es que él allá hecho algo que a ella no le gusto.
─ ¿Cómo que cosa?- preguntó Cora poco amable. La mujer lobo no dejaba de creer que Peter sólo era un estúpido sabelotodo que le encanta recibir atención al darse cuenta que es el único con las respuestas. Y si lo supiera o no realmente, no le interesaba a Cora. Seguía siendo un estúpido sabelotodo y ella no podría evitar pensar que en un punto, para seguir alimentando su arrogancia, empezaría a inventar.
Peter embozó una sonrisa que fácilmente rivalizaba con la del gato Cheshire.- Besarla, por ejemplo.
Cora puso una expresión que demostraba su desconcierto ante esa respuesta-¿Besarla?-repitió- ¿Qué te hace pensar que Derek la besaría? No es tan impulsivo.
─ ¿Cómo que no es impulsivo? ¡Claro que es impulsivo!-exclamó Peter- ha hecho muchas cosas impulsivas en el pasado, y continua haciendolas en el presente.
─ ¿Alguna de esas cosas impulsivas tiene que ver contigo y su regreso a Beacon Hills?
─ Es posible-respondió enigmático, recordando la vez que Derek secuestró a Deaton.
Peter miro a Derek, pensativo. A pesar de que el los espió hablando, se fue poco antes de que Derek cayera al suelo, agonizando de dolor. De no ser porque Cora decidió quedarse en la recepción, Derek quizás no la hubiera contado. Desde el momento que la diosa de la luna decidió poseer a Killa, él se imaginó algunos hechos que eso desencadenaría. En primer lugar, liberar los poderes dormidos de la hija de la mujer que en algún momento fue su amiga. Más de una vez fue testigo de los poderes de Ingrid y por lo mismo sabía que madre e hija tenían poderes diferentes. Ingrid era capaz (aparte de lanzar hechizos, hacer menjurjes y participar en los ritos) de controlar el viento, lanzar a personas por los aires así como acercarse objetos (telequinesis) y, lo más sorprendente para él, estar unida con las distintas líneas del tiempo: Ingrid (Bellamy) Cromwell era capaz de ver los sucesos pasados, presentes y futuros. Y, sin embargo, era incapaz de predecir su propio futuro. Y no era que Ingrid jamás hubiera imaginado que morirá al dar a luz, no, ella sabía que no estaría para enseñar y ver crecer a su hija, y a pesar de eso jamás movió un dedo para cambiar el destino. Ante todo actuaba con las reglas y normas de las wiccas. Una reverenda estupidez, pensaba Peter, si alguien tenía el conocimiento y medios para salvarse, ¿Por qué no hacerlo?
Recordarla le hacía pensar (aparte de que su vieja amiga era una estúpida. Hubiera podido tener un bebe en cualquier otro momento o de cualquier otra forma) algo que Ingrid una vez le comentó. Hace años, en uno de esos momentos donde se sentaban en el patio de su casa donde pasaban horas platicando y conociéndose, ella comentó que sus poderes eran pasivos. Que no servían para una verdadera pelea. Él lo dudaba. Lanzar a alguien por los aires no es algo pasivo, todo lo contrario, lanzarlo con el ángulo y fuerza correcta se podía fácilmente o lastimar con mucho ímpetu o matar, ya sea rompiéndole el cuyo a alguien o estrellar su cuerpo con una rama a una gran velocidad. Nunca comprendió sus palabras, pero ahora, pensando en Killa, dedujo que si se comparaban, los poderes de la hija eran claramente "activos". Derek sólo la beso para obligarla a quedarse y ella de alguna forma, con el beso, logro que la herida de su sobrino se abriera. Sin embargo, lo que presencio parecía más la escena de una pareja terminando que la GRAN primera vez en la que Killa usara sus poderes sin la presencia del espíritu de una diosa en su interior. La muchacha estaba demasiado desesperada, cohibida y usaba la mayor parte de sus fuerzas para no llorar, lo cual hubiera imposibilitado que ella usara sus poderes, aunque sea por accidente. Los poderes "activos" estaban ligados con lo físico, el dolor y el empeño o fuerza de voluntad; los pasivos con las emociones. En conclusión, no tenía ningún sentido que una Killa sensible hubiera usando sus poderes por accidente.
─ ¡PETER!-grito Cora (estaba sentada en una silla alado de la cama de Derek), sacándolo de sus pensamientos.
─ ¿Sí?-preguntó con un tono indiferente.
Cora lo miro con ganas de golpearlo-Llevo 5 minutos llamándote.
─ Ya estoy aquí-graznó- ¿Qué quieres?
Cora gruño.
─ Resumiendo: ¿tienes alguna idea de los poderes de Killa? –aumento el volumen de su voz- ¿Tienes una maldita idea de a que nos enfrentamos con ella? en diciembre estará viviendo aquí y no podemos tener por ahí lastimando a todas las personas sólo porque ella no puede mantener una posición fría cuando alguien le insulta.
─ ¿Qué te hace pensar que yo se algo?
─ Eras amiga de su madre-escupió Cora. Dejó de limpiarle el sudor a Derek. Entre más lo limpiaba más salía.
─ Él estará bien- dijo Peter tratando de tranquilizarla- es fuerte. El sudor…-Peter negó ligeramente- a propósito o accidental, no importa; si Killa deseaba matarlo, Derek ya lo estaría. Lo único que hizo fue reabrir una herida que aún no sana. Lo que sufre ahora, sólo es lo que debió de a ver sufrido días atrás. ¿Qué?-siguió cuando Cora puso mirada confundida -¿Acaso no sospechas que su rápida curación es extraña? Yo no he dejado de pensar que nuestra amiga de la luna tuvo mucho que ver.
─ Contesta la pregunta-ordenó Cora, ignorándole.
─ No-contestó de mala forma- no soy una jodida enciclopedia. No lo sé todo. Menos si hablamos de las wiccas. ¿Tienes una idea de lo complejas que son esas mujeres? No sólo hablando de su forma de ser o de sus formas de controlar el balance; ellas son complejas hasta en la diferencias de sus poderes. No es necesario que algún antepasado tuviera sus mismos poderes, ella tiene el que se les de la regalada gana, prácticamente. Sus poderes vienen según su naturaleza y deseos. Si la naturaleza de la wicca es pasiva, los poderes de la wicca son pasivos; si su naturaleza es salvaje, sus poderes van a ser de los que te lastiman en el momento, como sacar fuego por las manos o rayos eléctricos.
─ No necesito tu discurso-gruño Cora-sólo di sí o no.
─ No-negó- no tengo ni la menor idea de que poderes tenga. Nunca he escuchado de un poder que habrá heridas. Es nuevo para mí. Pero es uno "activo".
─ No te oyes seguro.
─ No confundas. El poder con el que hirió a Derek es "activo", pero Killa McCall es una persona pasiva. Que su naturaleza sea pasiva y su poder sea activo, no tiene ni la menor lógica.
Cora asintió. Peter decía que entender todo referente a las wiccas era muy complejo, pero gracias a su discurso, ella llego a la conclusión de que no era complejo. Peter pensaba que era complejo sólo porque la madre de Killa le dijo lo más general; lo cual le hacía pensar que Peter se engañaba y pensaba que su amiga confiaba completamente en ella, cuando quizás desconfiaba. La personalidad de Peter no era un buen referente para la confianza. También estaba segura que si conocían a una wicca y ella le explicaba porque existía tanta diversidad en poderes les diría algo tan sencillo, que todos (incluido Peter) se quedarían con cara de: "Duh".
Pero no podía negar que Peter conocía la base de aquel exclusivo grupo, pero les faltaba la punta de iceberg. Y la punta del iceberg era Killa o la nueva profesora de historia.
Derek empezó a templar por el frio y ella lo arropo.
Mientras lo veía pensó si sería bueno idea ir a buscar a la abuela de Linus. Cuando hablo con Killa, ella le contó que fueron los menjurjes de la abuela de su amigo, los que aceleraron la cicatrización de sus heridas ¿Ella podría ayudar a Derek?
"Podría; más no lo hará. Prácticamente la obligamos a que ayudara a Isaac. Ella odia a los hombres lobos", pensó Cora recordando la forma tan apresurada en la que los chicos entraron a la veterinaria, suplicando que ayudara a Killa. Por suerte ella e Isaac llevaban horas en la veterinaria, si no Isaac ahora estaría en mucho peor estado. Aun no podía creer lo idiota que fue Isaac al no pedirle a Deaton que lo revisara cuando curaba la herida de Derek. El veterinario aseguró que el origen de las ambas heridas era la misma.
─ Premonición- musitó Peter
─ ¿Qué?-preguntó Cora, saliendo de sus pensamientos-
─ Premonición-repitió Peter mirando por la ventana, cómo si la lluvia que la golpeaba con insistencia le trajera secretos que nadie más que él podía descifrar- algunos poderes si son característicos de un linaje. En el caso del linaje de Killa, es la premonición. Bueno, algo mucho más interesante que la premonición. Su linaje está unido con todos los sucesos: pasados, presentes y futuros.
─ Espera… ¿Cómo puede ver el presente?
─ ¿Cómo te lo explico?-Peter hizo un mohín- digamos que Killa, sin saberlo, activara el poder. Si ahora ella tiene los ojos cerrados, entraría en un trance donde es capaz de ver lo que cualquier persona, en ese momento, este haciendo. Sin importar que la conozca o este a kilómetros de distancia. Ella es capaz de verlo como si lo estuviera haciendo o soñando.
─ Vaya…- Cora no supo que decir. Se sorprendió mucho con la explicación de Peter. Debía ser innatural que una persona sea capaz de tener un poder tan poderoso.
─ Si.- Peter volvió a mirar la ventana. No dejaba de pensar que la lluvia era demasiado extraña-por cierto, ¿Cómo está Lahey?
─ La última vez que lo vi estaba en cama y lleno de sudor- respondió Cora, un poco extrañada por el cambio de tema- ¿Por qué?
Peter se encogió- Curiosidad- dejo de mirar la lluvia y miro a sus sobrinos. De un momento a otro, su rostro mostraba una expresión interrogante- ¿Qué está tratando de decir, Derek?
─ ¿Cómo que, qué está tratando de decir?-repitió Cora- nada.
─ Yo lo veo mover los labios.
Cora entrecerró los ojos con duda. Se volteó mirando a Derek y… los labios de su hermano se movida con ímpetu.
Se acercó.
─ Derek, ¿Qué trata de decir?-preguntó
Derek comenzó a murmurar con voz más fuerte, pero las pocas palabras que tío y sobrina comprendieron no tenían ningún orden o lógica en particular.
─ No tiene sentido-comentó Cora
─ Nada de lo que dice Derek tiene sentido- Cora lo fulminó con la mirada
─ ¿Por qué no te…?
─ K..K..Killa- pronunció Derek, con voz pastosa, interrumpiendo a Cora.
Cora miro a Peter, y para su desconcierto, la expresión de Peter mostraba sorpresa.
Derek volvió a pronunciar el nombre de Killa y está vez incluyo la palabra "lo siento". Dijo "Killa, lo siento" varias veces.
─ No lo comprendo-masculló Cora- Casi lo mata y la anda llamando y pidiendo disculpas. No tiene el menor sentido.
─ Es obvio. Tú no estabas aquí cuando los dos hablaron. ¿No puedes pensar que Derek la llama y pide disculpas, porque hizo algo verdaderamente estúpido?
─ ¿Por qué la defiendes?
─ No la defiendo. Estoy tratando de hacerte ver que no puedes poner a Derek en un pedestal. Él ha cometido un millón de errores y…
─ No lo pongo en un pedestal-lo interrumpió Cora- sólo se me hace difícil creer que él allá hecho algo contra ella. No a menos que ella lo hubiera atacado primero. Como-señalo a Derek- lo hizo.
─ A veces las palabras duelen más que los golpes-enunció Peter- la razón por la que Derek termino así, es porque le dijo algo que la lastimo.
─ Pero…-algo paso por la mirada de Cora- los espiaste, ¿no es cierto?
─ ¡Por supuesto que no!-exclamó en tono tranquilo
─ ¡Por supuesto que sí! Hablas de ellos como si supieras todo lo que hablaron. Eres un maldito. ¡Estabas ahí y no pudiste evitar esto! ¡No pudiste ayudar a Derek antes que yo llegara!
─ ¡No me grites!-ordenó Peter. Sus ojos empezaron a brillar, más Cora no se inmuto. Peter, sin sus poderes completos, podía hacerlo muy poco- ¿Sabes porque no me quede con Derek? Yo no sabía que estaba herido, me fui mucho después de que la beso a la fuerza, como una banal intento de obligarla a quedarse. La espere en una esquina, esperando a que pasara para asegurarme que en su estado emocional, desencadenara sus poderes y terminara lastimando a alguien más. ¡Es una bomba de tiempo!
─ ¡¿Por qué deseas protegerla tanto?! Es tan raro en ti.
─ ¡Porque ese es nuestro deber!-le grito como respuesta
─ ¿Qué?-preguntó Cora sin poder creer la respuesta de Peter- ¿Cómo que es nuestro deber?
─ Les dije que nuestra familia había jurado proteger a un linaje en específico…
─ Si, lo recuerdo.
─ El linaje es el de los Bellamy. Y Killa McCall resulta ser la última de las Bellamy. Querías saber porque la "defiendo" y protejo tanto, ahí está tu respuesta. Estamos obligados. Por eso ayude al espíritu cuando la poseyó y por eso los espié. Cualquier estupidez, y Killa hubiera salido perjudicada. Algo que nosotros, como es obvio, debemos evitar.
─ No somos sus niñeras.
─ Somos sus guardines. ¿No lo entiendes Cora? La única forma que tenemos de honrar a la familia; de honrar a Talia es cuidar a Killa. Si ella muere, la última promesa que hizo se ira a la basura.
─ ¿Exactamente cuánto tiempo lleva la promesa?
─ Mucho más tiempo de lo que crees-respondió Peter- con cada nuevo alfa, la promesa se vuelve a hacer. Talia lo hizo poco después de conocer a Ingrid. Y supongo que espero que Laura lo hiciera. Pero todos desconocíamos donde estaba la hija que ella tuvo con su novio, el bombero. Yo solo lo vi un par de veces, más nunca le pregunte su nombre.
─ Prácticamente estas diciendo que como Laura volvió a hacer la promesa, nosotros no estamos obligados a cumplirla.
─ Estoy diciendo que ustedes no está obligados a cumplirla-corrigió Peter- yo sí, porque también se lo jure a Ingrid. Si ustedes deciden no protegerla, que pese en sus conciencias.
Cora bufó. Buen momento para que su tío diera platicas de moral, pensó sarcásticamente.
Un conveniente silencio comenzó después de las últimas palabras de Peter. Cora necesitaba pensar en todo lo que Peter acababa de confesarle y tenerlo a él vomitándole más palabras no le ayudaba mucho. El estado de Derek, la promesa y su madre y Laura pasaron mucho por sus pensamientos. Lamentablemente no pudo pensar mucho; Peter volvió a hablar.
─ Quizás tú decidas no protegerla, pero no puedes hablar por Derek. No puedes negar que ellos están unidos por una fuerza mayor a nosotros.
─ ¿A cuál?-inquirió Cora- si es que puedo saber
─ No lo sé-Cora le lanzo una mirada escéptica- no me mires así. Hay cosas que desconozco y está es una de ellas. Solo sé que esto va más alla de un simple deseo. La diosa de las brujas pidió verlo. Pude verla llevado c…. a donde ella quería ir, y no me dejo. Ignoro que rayos estaba pensando. Si quieres saberlo, pregúntaselo a Derek.- Peter se encogió de hombros- Puede que no sea nada tan asombroso como imagino… quizás ese lazo se deba a que es su compañera.
Después de esa última frase, Peter ya no hablo más. Solamente dio vuelta, camino y se fue del loft, dejando a Cora con más cosas que pensar.
…
─ Me llamas en cuanto llegues- ordenó Melissa y Killa rodo los ojos por 6 vez
─ Mamá, es la quinta vez que me lo dices- puso sus manos en los hombros de su madre- nada malo me pasara.
─ Considerando las cosas que han pasado últimamente-comenzó a decir el sheriff, que se pudo salir temprano del trabajo- no culpo a Melissa por pedírtelo.
─ ¿Por qué crees que llevo al calvito?-pregunto señalando a Linus- no porque me caiga bien, seguro.
Scott y Stiles rieron con fuerza y chocaron las manos con Killa. Linus sólo la fulmino con la mirada.
─ Un día de estos-refunfuño el morocho- un día de estos…
─ ¿Un día de estos qué, calvito?-preguntó Killa mirándolo con burla.
─ Me rapo-musitó- lo sabes muy bien. Pero ok, me lo merezco.
─ Por supuesto que te lo mereces-masculló Killa
Linus exhaló con fuerza. Killa seguía enojada con él por a verle contado a Scott y a Stiles lo que sucedió con Jack. ¿Por qué se enojaba?, no dejaba de preguntarse, a fin de cuentas se lo terminaría diciendo. Sin embargo, cada vez que veía como Killa miraba a Scott y a Stiles o cada vez que hablaba de ellos, lo comprendía. Estaba enojada por la forma en la que hizo sentir mal a Scott, no decirle lo que sucedió con Jack (de hecho, eso le valía un pepino). Ante todo su mejor amiga era incapaz de estar enojada con alguien que le importara. Lo cual le hacía sentir bien; Killa sólo estaba haciéndole sufrir y que mejor forma que llamarlo calvo en lugar de Panthro, como suele llamarlo.
Killa rio y miro al resto de su familia- Prometo que los llamare en cuanto llegue...
─ No sé porque no quieres que nosotros les llevemos-interrumpió Scott- San Francisco está hora y media de aquí.
─ Sólo muerta entrare en un auto conducido por uno de ustedes en la carretera-espetó Killa- aun supero la vez que casi chocan.
─ Estábamos aprendiendo a conducir-dijeron Stiles y Scott al unisonó
─ Chicos, está bien- continuó Killa- ustedes tienen muchas tareas que hacer y… el camino me ayudara para pensar, ¿no creen?
Stiles y Scott pusieron muecas pensativas.
Killa bufó.
─ Ayúdame, Lydia-pidió ella
─ Algunas chicas necesitan estar solas con sus pensamientos, chicos-musitó Lydia- y con ustedes no podrá.
─ ¿Y yo estoy pintado?-gruño Linus
─ Tendré los audífonos puestos a todo volumen, para ignorarte- siseó Killa y Linus rodó los ojos.
─ ¿Desde cuándo ustedes son amigas?-pregunto Stiles a Killa y Lydia
─ Compartir un viaje en auto cambia muchas cosas-dijo Lydia dándole una sonrisa a Killa- Y ya dejen esto chicos, ella estará bien.
─ Les llamare-aseguró Killa- a todos.
─ Obviamente lo harás-dijo Melissa- y por favor, no más mentiras de tu estado de salud. Quiero saberlo todo.
─ Si mamá- aceptó Killa- ¿Cuándo sale el autobús?-preguntó a Linus
─ Ya está aquí-respondió el hombre jaguar señalando un gran autobús de color azul y blanco con la barbilla. Éste se encontraba a unos cuantos metros de ellos- debes esperar a que boceen. Pero si quiere, ya no subimos.
─ No está bien.
─ ¿tu abuela sabe que te vas hoy?-pregunto el papá de Stiles
─ Le mentí y dije que me iba mañana-respondió
─ ¿Por qué le mentiste?
─ No era mentira, señor, se supone que nos iríamos mañana, pero Killa decidió a última hora que le daba flojera tomar un autobús a las 9 de la mañana y prefirió este de la tarde.
─ ¿De qué te quejas?-inquirió Killa- ni siquiera le hablas a tu abuela.
─ Por lo mismo poco le importara que me vaya hoy, mañana o el próximo mes. Necesito estar lejos de ella para saber que sucede.
─ Tu abuela es una buena mujer-musitó el papá de Stiles- no sé lo que te allá hecho, pero no se merece que estés mucho tiempo alejado de ella.
Stiles miro impaciente a Linus, quien asintió con pesadez.
─ Te explico en casa, papá-prometió Stiles y el sheriff asintió medio confundido.
─ ¿Qué hace el aquí?-preguntó Scott y todos se le quedaron viendo extrañados.- Papá está aquí-aclaró
─ ¿Qué?-dijo Melissa y busco con la mirada a su ex esposo.
Abrió mucho los ojos cuando lo encontró caminando detrás de Killa.
─ ¿Está detrás de mí, cierto?-pregunto Killa al ver su mirada.
Melissa asintió.
─ Hola-saludó el papá de Scott a las espaldas de Killa, Linus y Lydia.
Killa sintió un pequeño escalofrió. Hace tanto tiempo que no oía la voz de su tío…
─ ¿Qué haces aquí?-espetó Scott
─ Vine a hablar con Killa-respondió- Los busqué en la casa y no los encontré, llame a la estación por si tú sabias-miro al papá de Stiles- pero el de la recepción me dijo que saliste para despedir a una amiga de tu hijo. Supuse que esa amiga seria Killa.
Sin volverse, Killa dijo-: ¿Para que deseas, verme?
─ Soy tu tío-obvió el papá de Scott- y tuviste un accidente y en ningún momento de esta semana he podido encontraste en la casa. ¿Qué estabas haciendo?-miro a Scott- los dos. ¿Qué han estado haciendo ustedes dos?
─ Amm… yo creo que es mejor que los dejemos solos- propuso Lydia a los demás.
─ No, no tienen que…-comenzó a decir Scott, pero el papá de Stiles lo interrumpió.
─ Es mejor que los dejemos solos- dijo y les hizo un ademán a todos para que se alejaran.
…
─ ¿Para qué quieres hablar?-preguntó Killa.
La muchacha se había dado la vuelta y acercado a Scott, como si esperara a que él fuera su escudo protector o, más bien, que el evitara que se le lanzara su tío.
Scott le acaricio suavemente la mano.
─ Cierto, no tienes nada que hablar con nosotros- masculló Scott- es una locura que estés aquí y trates de despedirte de Killa cuando…-Scott cayó abruptamente.
─ Dilo-pidió Killa- di que él dudó que fuera hija de mi papá- tanto Scott como Rafael la miraron con sorpresa- siempre lo he sabido- explicó dirigiéndole la mirada a su tío.
─ Realmente bien iba a decir que trate de quitarle su trabajo al papá de Stiles
─ ¿quieres hacer eso?-exclamó Killa- ¡Eres un imbécil!
─ Cuidado como me hablas-espetó el oficial- sigo siendo tu tío, y me debes respeto.
─ ¿Mi tío?-repitió Killa- no eres ni tío no padre. ¿Con que derecho pides respeto cuando te has desentendido de dos personas que en algún momento te amaron? La última vez que te vi fue en el funeral de mi papá y después de eso no te apareciste en ningún momento. Ni siquiera aceptaste mi custodia cuando la representante del sistema de adopciones te aviso que mamá Melissa pensaba adoptarme.
Rafael abrió la boca y la cerró con fuerza, sin saber que decir. ¿Qué excusa podía poner cuando ella tenía razón?
─ Tú no lo comprendes-miró a Scott- ninguno de los dos lo comprende. En aquellos años yo estaba mal.
─ No pongas tú alcoholismo como escusa-pidió Scott- o que después de que provocaras que yo me cayera de las escaleras, decidieras dejar el alcohol- Killa lo miró como pidiéndole respuestas. Scott no le había contado que poco antes de ir –con Stiles- a buscar a Linus la mañana para tratar de salvarla, su papá lo había ido a buscar y había tratado de explicarle porque se alejó de su vida por tantos años. Por supuesto él no lo aceptó y se fue, dejándolo con la palabra en la boca.- si te alejaste de mí y de Killa, fue por cobarde.
─ Si-afirmó Killa- eres un cobarde.
─ No soy un cobarde-negó Rafael-soy una persona que ha cometido muchos errores.
─ ¿Es un error alejarte de tu hijo sólo porque tenías un problema con la bebida? Llevas años sobrio, en cualquier momento te pudiste ver acercado a Scott y no lo haces hasta ahora.
─ ¡No digas algo que no sabes!
─ No le grites-ordenó Scott con la mandíbula apretada- ¿Para eso vienes aquí? ¿Para gritarle a Killa o tratar de volver a poner una estúpida excusa a tus errores? ¡Tus excusas son estúpidas! Como dice Killa, en cualquier momento pudiste a verme buscado. A verla buscado a ella. Viven en la misma maldita ciudad y en ningún momento trataste de verla.
─ La busque hace unos meses.
─ ¿En serio pensabas que te recibiría?-preguntó Killa- ¡Me fuiste a buscar a un jodido hospital después de 3 años viendo a menos de 2 horas de tu edificio! ¡Linus vive a tres manzanas de tu departamento! Y apuesto que lo sabes-gruño- miraste a Linus como si fuera una paria. ¿Leíste su expediente?
─ Es un delincuente-dijo Rafael- ha estado presente en muchos actos delictivos, ¿Por qué rayos eres su amiga?
─ ¡No juzgues a mis amigos! Si quiere ser amiga del mismísimo Jack el destripador, seré su amiga. Tú jamás vas a tener derecho a decirme de quien soy o no soy amiga. 3 veces Linus fue llevado a tu estación, y las 3 veces fui a pagar su fianza y en ningún momento decidiste salir para verme.
─ ¿Cómo estabas tan segura que era mi estación? Soy del FBI no de una estación local, cualquiera.
─ Primero: por tu estúpida pregunta. Segundo: porque esas veces fue el FBI quien lo arresto y uno de los oficiales te conoce y me pregunto si tenía algo que ver contigo.
─ Papá, este no es un bueno momento para que estamos hablando- dijo Scott cuando oyó que una voz monótona llamaba a las personas que subieran al autobús que iría a San Francisco- Killa ya debe de irse. Es estúpido que justamente ahora trates de arreglar esto.
─ He tratado de hablar contigo desde hace semanas y con Killa desde que llego. No pueden culparme porque ustedes dos no deseen escucharme.
─ Las únicas veces que me buscaste, fueron para hablar de los problemas en los que me metí- gruño Scott- y no buscaste a Killa hasta días después de su accidente. Ni la buscaste en el hospital.
La voz que avisaba que el autobús hacia San Francisco estaba a punto de salir, dio la segunda llamada.
─ Debo de irme-avisó Killa mirando a su tío. No podía decir que no le dolía estar frente de él, Rafael tenía un cierto parecido con su padre y verlo sólo le hacía recordar lo mucho que le hacía falta. Sus ojos comenzaron a arderle. Pestañeó muchas veces para alejar a molestia-
─ Chicos…
─ Cállate, por favor.-pidió Scott. – eres un tonto si piernas que con algunas palabras arreglaras todo. Los hechos hablan más que las palabras. Killa es el hecho principal, después de tantos años la buscaste, ¿Por qué?-preguntó- ¿De repente de nació el amor de tío y esperabas que ella te perdonara? ¿o esperabas que ella te ayudara a que yo lo hiciera?- Rafael no respondió. Miró al suelo, apenado- eso creí-escupió- Si quieres arreglar las cosas conmigo, no busques intermediarios. Hazlo por tus propios medios y hazlo bien, no con razones ocultas.-resopló- Hay que irnos-le dijo a Killa, quién no tuvo tiempo de decir nada; Scott ya la estaba jalando lejos.
…
─ Scott, detente-pidió en voz baja.
─ Tu autobús se iría-siseó
─ ¡Scott!-exclamó Killa, zafándose de su agarre. Los dos se detuvieron a algunos metros del autobús.
A lo lejos, los demás los observaban. Melissa sabía que era mala idea dejarlos solos con Rafael y eso le hizo ver al papá de Stiles cuando lo miro. Él comprendió bien el enojo de su amiga, pero Melissa debía de comprender que Rafael tenía todos los derechos de acercarse a ellos. Importaba muy poco lo mal padre o tío que ha sido, el lazo que los 3 tienen nunca se rompería. Él creía que hizo lo correcto.
Por otro lado, Linus, Stiles, y Lydia (quien se sentía un extra en toda la situación) trataban de convencer al chofer del autobús que aún no se fuera.
─ No debiste de defenderme así- dijo Killa, mirándolo- si…
─ ¿Querías que dejara que te gritara o hablara como si tuviera algún derecho sobre ti?-interrumpió Scott- ¡ni aunque me lo pidieras lo dejaría!
─ ¡Él quiere arreglar las cosas contigo! Enojándote más con él, no servirá de mucho. Sólo lo desanimas.
─ Si quiere arreglar las cosas, no importa que diga o haga, el seguirá intentándolo. Y no deberías defenderlo. Ha sido un completo imbécil contigo y el tu padre. El tío Noah dejo de hablarle poco después de que dejo a mamá. No hablo con él en años y fue muy hipócrita de su parte ir a su funeral cuando estaban peleados.
─ Peleados o no seguía siendo su hermano. Idiota o no, sigue siendo tu padre, y muy independiente de lo idiota que ha sido conmigo o el mucho odio que sienta por él, sigue siendo tu padre. Nunca dejara de hacerlo. ¿Scott, sabes lo que daría yo por tener a mi papá conmigo? ¿O abrazar aunque sea una vez a mi mamá? a mi mamá verdadera-aclaró- Amo lo que mamá Melissa, el papá de Stiles y a Marvin por los padres que han tratado de ser para mí, pero no puedo olvidar que los verdaderos salieron de mi vida sin siquiera poder despedirme.- la voz de Killa empezó a quebrarse y Scott rápidamente la rodeo con sus brazos, apretándola con fuerza.
Killa fue capaz de oír su corazón y tener el desodorante de él cosquilleándole la nariz. Inhalo con fuerza y sollozo uno minutos. Scott no la soltó o dejo de acariciarle la espalda hasta que ella dejo de llorar.
─ Sabes que eres mi hermana y te quiero, ¿verdad?-le susurró
─ Lo sé.
─ Todos. No soy el único que te quiere.
─ También lo sé; por eso los amo mucho. Por eso voy a luchar mucho para no dejarme vencer por la leucemia.
─ Más te vale; porque si no lo haces, yo te asesino.
Killa rio y tarto de alejarse, pero Scott no la dejo- Prométeme que lo perdonaras.
─ Prometo que lo escuchare, más no que lo perdonare-masculló Scott- han pasado demasiados años y no podría hacerlo de la noche a la mañana.
─ No te pido que sean los mejores amigos o tengan una relación de padre e hijo normal; sólo te pido que traten de tenerla. Que se vean y hablen. El resto llegará poco a poco.
─ No creo que Lydia, Stiles y Linus puedan evitar mucho tiempo más que el autobús se vaya-musitó Scott, ignorándola.
─ Scott…
─ No…-negó Scott- hablemos de eso luego. Ahora deberías de irte.
Killa asintió con una mueca. No quería dejar el tema, pero sabía que no conseguiría nada.
Con el mismo paso, caminaron hasta donde estaban su familia y amigos. Killa volvió a despedirse con fuerza de cada uno (le pidió a Lydia que la despidiera de Allison) y a prometerles que les llamaría. Después, con una suave despedida con la mano subió al autobús con Linus, quien se despidió de todos con un apretón de manos (excepto de Melissa, a quien abrazo. Y Lydia se quedó mirándolo extrañado se despidió de ella con un ademan con su barbilla) y, en cuanto se sentaron, ella los miro por la ventana hasta que el autobús se alejó.
En cuanto se alejaron de la central, Killa se alejó de la ventana y sintió la tristeza y los problemas caer a sus hombros. Todo lo que paso en esos días pareció afectarle de más en medida en que se alejaban de Beacon Hills.
Linus paso su brazo por sus hombros y la acercó a él lo más que el asiento le dejo. Él intuyó lo que empezaba a sentir su mejor amiga. Killa agradeció que él la abrazara y dejo que la calidez de su amigo la cubriera y tratara de tranquilizarla. Lamentablemente, lo que Killa quería era olvidar, y los únicos brazos que le hacían desconectarse de todo eran los de Derek.
Se maldijo mentalmente por pensar en él. Se maldijo por no seguir lo que se propuso. Cerró los ojos tratando de dormir un rato y esperando que las semanas que pasaría en San Francisco fueran tranquilas.
Lamentablemente, serian todo menos tranquilas.
Nadie sabía lo que realmente les esperaba.
