CAPÍTULO VEINTE: Nuestro Aroma
Hacia una semana que se habían mudado, habían tenido mucha ayuda para mover y acomodar las cosas, y por fin habían logrado terminar con aquella labor. Clarke había decidido darse un baño, mientras Lexa se quedaba junto a Aden, la rubia no demoró demasiado, y en cuanto estuvo lista se colocó su pijama para después dormir.
Clarke entró al dormitorio y la imagen que el momento le presentó casi hace que comenzara a llorar, se llevó la mano a la boca para taparla y ahogar un pequeño sollozo, las hormonas continuaban revolucionadas, y estaba segura que al menos eso le serviría de lección para cuando volviese a quedar embarazada, porque la decisión ya se había tomado, y haría que Lexa viviera junto a ella el embarazo.
Buscó con la mirada la cámara, estaba en el mismo lugar donde la había dejado momentos antes. Octavia y Raven, junto a Tris, habían ido a la casa, y la niña se había pasado toda la tarde junto a Aden, no importaba en brazos de quien se encontraba, ella no despegaba sus ojos de él. Clarke había aprovechado y les había tomado fotos juntos, incluso Tris se había sentado sobre el sofá y tenía a Aden en brazos, Octavia había dicho una y mil veces que no era buena idea, pero mientras lo tenía, no más de unos minutos, todas habían estado pendientes de que lo sujetara bien.
Clarke tomó la cámara, evitando hacer cualquier mínimo ruido se acercó a Lexa, quien estaba recostada con la espalda sobre el colchón y Aden dormía sobre su abdomen, con la mano de Lexa sobre su espaldita. Clarke tomó fotografías de ellos dos, desde cualquier ángulo, perspectiva, pasando del color, a sepia y, a blanco y negro.
-¿Quieres que te sonría? –Lexa había escuchado el ruido de la cámara y había sentido la presencia de alguien moverse a su alrededor. Clarke sonrió al encontrarse descubierta.- ¿O prefieres que cambiemos de pose? –Lexa abrió los ojos para encontrarse con la intensa mirada azul que su esposa le estaba regalando.
-Quizás mañana –Clarke dejó la cámara sobre la mesita, se acercó al borde de la cama y se recostó junto a Lexa y Aden.- En el jardín –Susurró Clarke pasando su brazo por la cintura de Lexa y recargando su cabeza en el hueco de su hombro, Lexa pasó su brazo libre por el cuerpo de Clarke y la atrajo más a ella.
-Estoy muy cansada –Lexa volvió a cerrar los ojos, comenzó a mover su mano acariciando la espalda de Clarke.- Espero que sea la última vez que nos mudemos. –Clarke soltó una pequeña risita y asintió levemente con la cabeza, cerró los ojos y las dos se entregaron a los brazos de Morfeo.
La mañana las encontró a las dos abrazadas, durante la noche Clarke se había despertado, dando de comer a Aden y acostado en la cuna, regresando a la cama junto a Lexa, quien demostraba realmente estar cansada, con aquellos movimientos que Clarke había hecho, ella no se había despertado, siendo la primera vez que no lo hacía cada vez que Aden era alimentado.
Parte del día estuvieron en el jardín, Clarke había querido tomarle varias fotografías a Aden junto a Lexa, y esta no se había negado en ningún momento, sólo había alegado que no se tomaría ninguna más sino dejaba que ella también se fotografiara a la rubia junto a su hijo. Clarke había aceptado gustosa, y las dos se habían turnado en esos lugares.
Querían tener varias fotografías de Aden, a Lexa se le había ocurrido la idea de hacer un álbum, no sólo con las fotos de él, sino también mostrando el crecimiento de su hijo. Clarke había estado de acuerdo, y había comentado que lo harían con todos sus hijos, ya que la siguiente que quedaría embarazada sería ella, pero que no se detendría hasta que Lexa también quedara embarazada. A ninguna de las dos les había disgustado la idea, y Clarke aseguró que no tiraría la moneda porque la tercera vez sería el turno de Lexa.
-Es perfecto –Clarke sintió los brazos de Lexa rodear su cintura, mientras recargaba su mandíbula en el hombro de la rubia.- Me es imposible verlo y no verte en él –Susurró Lexa cerca del oído de Clarke, la rubia se giró y rodeó el cuerpo de su esposa en un abrazo. Clarke cerró los ojos apoyando su mejilla contra el pecho de Lexa, podía escuchar el latido del corazón, sonrió disfrutando de aquel sonido.
-Quizás deberíamos acostarnos. –Lexa deposito un beso en la cabeza de Clarke sin quitar la mirada de su hijo.
-Tengo que mostrarte algo –Clarke abrió los ojos y movió su cabeza para observar a Lexa, una sonrisa dibujaba su rostro.- Ven –Tomó la mano de Clarke y la guió fuera de la habitación.
Lexa guió a Clarke a través del pasillo donde se encontraban las habitaciones, bajaron la escalera y se dirigieron a la habitación que ahora era el despacho.
-Espera. –Lexa se detuvo frente a la puerta, haciendo que Clarke también se detuviera.- Cierra los ojos. –Pidió la castaña con una sonrisa, Clarke le devolvió la sonrisa y asintió con la cabeza mientras hacía lo que le pedía.- No mires –Advirtió Lexa cuando Clarke entreabrió los ojos.
-No lo haré –A Clarke aquello le parecía divertido y volvió a sonreír cuando sintió los labios de Lexa sobre los suyos.- Eso lo podemos hacer en la habitación –Lexa soltó una pequeña risita y abrió la puerta, cerciorándose que Clarke mantenía los ojos cerrados.
-Yo te voy a guiar –Se posicionó detrás de Clarke, colocó una mano cubriendo los ojos de la rubia y la otra sobre el hombro para poder guiarla.- Ahora, camina despacio.
-¿Hay algo en el camino? ¿Me voy a caer? –Clarke caminaba con cuidado, dejándose llevar por Lexa.- Y antes de que preguntes, sí confío en ti –Lexa sonrió al escuchar la respuesta de la pregunta no formulada en voz alta, Clarke la conocía demasiado bien.
-Quieta –Lexa acomodó a Clarke frente a lo que quería mostrarle.- ¿Lista? –Preguntó con una sonrisa, Clarke asintió con la cabeza y Lexa descubrió sus ojos. Tuvo que parpadear un par de veces para que sus ojos se acostumbrasen, y en cuanto vio lo que Lexa quería mostrarle dejó salir una carcajada.
-¿De verdad? –Preguntó sin poder creerlo, girándose para observar a la castaña, quien sonreía y asentía con la cabeza.- Creí que lo había comprado un hombre –Lexa se giró para observar el cuadro que estaba colgado en una de las paredes del estudio, se encogió de hombros observando las frutas que había en él.
-Así fue, y me costó mucho conseguirlo.- Lexa hizo una mueca con los labios.- No me lo quería vender. -Lexa se giró para observar a Clarke, los ojos azules jamás habían brillado tanto como lo estaban haciendo en ese momento.
-Es horrible –Comentó Clarke con la voz entrecortada, sentía un nudo en la garganta, y estaba conteniendo sus lágrimas, pero todo intentó se esfumó cuando Lexa la abrazó.
-Lo sé –Clarke volvió a reír, las lágrimas caían por sus mejillas mojando la remera de Lexa.- Pero gracias a él obtuvimos nuestra primera cita –Lexa llevó una de sus manos hasta la nuca de Clarke, y con la yema de sus dedos acarició su piel, mientras que con la otra quitaba las lágrimas que caían.- Creo que sí estás muy sentimental –Bromeó Lexa ganándose un pequeño golpe en el hombro.
Lexa llevó sus manos a la cintura de Clarke y la volvió a acercar a ella para unir sus labios, por su parte Clarke acunó el rostro de Lexa con sus manos intensificando el beso. Ambas sabían lo que querían, lo que deseaban y lo que iba a suceder, Lexa metió sus manos debajo de la remera de Clarke acariciando en forma de círculos, con la yema de sus pulgares, la piel a su paso. Clarke remarcó con su lengua los labios de Lexa, que se abrieron para concederle el permiso de entrar, Clarke movió sus brazos dejándolos descansar sobre los hombros de Lexa entrelazando sus dedos en los castaños cabellos. Lexa gimió cuando Clarke la acorraló contra el escritorio del estudio, no se había dado cuenta que se habían ido moviendo hasta que sintió la madera contra su cuerpo.
Lexa aferró con más fuerza la cintura de Clarke, de un rápido movimiento cambió los lugares, ahora era Clarke quien se encontraba entre Lexa y el escritorio. Lexa bajó sus manos, acariciando los glúteos y después los muslos, Clarke llevaba sólo una remera y las bragas, la tomó con fuerza y la izó para sentarla sobre el escritorio. Clarke separó sus labios de los de Lexa, tomó aire y volvió a unirlos, la castaña se situó entre las dos piernas de Clarke.
-Lex - La voz ronca y el gemido con su nombre hicieron que toda su sangre se concentrara sólo en una parte de su cuerpo.- Cariño -Volvió a llamar Clarke, Lexa llevó sus manos levantando la remera y sus labios besaban la piel del cuello de Clarke.- Si...si sigues así... -A Clarke se le estaba dificultando formar una frase, incluso decir alguna palabra.- Lex, Lex -Clarke llevó sus manos al rostro de Lexa y la apartó de su cuerpo, cuando sus ojos azules se encontraron con los verdes, estos brillaban con adoración y estaban dilatados por la excitación.- Si me sigues tocando, no voy a aguantar. -El pecho de Lexa bajaba y subía de forma rápida.
-No quiero que aguantes mucho - Lexa se inclinó para volver a besar el cuello de Clarke, pero esta se lo impidió, apartándola nuevamente. Lexa levantó la remera de Clarke, dejando ver su abdomen, pasó su brazo por la cintura de la rubia, aferrándola con fuerza, la volvió a izar y con mucha dificultad fue retirando la braga hasta sus muslos, una vez allí volvió a dejarla sobre el escritorio.- No quiero que te contengas -Susurró antes de quitar las bragas y arrodillarse frente a su esposa.- Quiero escucharte en todo tu esplendor. -Clarke mordió su labio inferior y asintió con la cabeza.
Clarke estaba casi lista, sabía que bastaban solo algunos besos y caricias para llegar al clímax. Sus ojos azules siguieron conectados a los verdes, Lexa se inclinó hacia adelante al mismo tiempo que acercaba a Clarke hasta el borde de la mesa, cerró los ojos y sintió la mano de su esposa entre sus cabellos.
-Quiero verte -Aquellas simples palabras hicieron estremecer a Lexa, quien asintió con la cabeza y conectando sus miradas se inclinó una última vez para lograr su cometido. Ambas gimieron en cuanto los labios de Lexa se posaron sobre el clítoris de Clarke, la rubia llevó su mano libre hasta el borde del escritorio y se aferró a la madera con fuerza, tiñendo sus nudillos de blanco. Lexa lamió y besó la entrepierna de Clarke, escuchando los gemidos provenientes de la rubia, a Clarke se le nubló la vista, su cuerpo tembló y los agarres de sus manos se hicieron más fuertes, su cuerpo fue golpeado por el primer orgasmo que había tenido en meses.- Eso… -Clarke mordió su labio inferior, Lexa continuó lamiendo y besando aquella sensible zona, hasta eliminar todo rastro de su humedad.- Ven –Pidió Clarke con la voz ronca y la respiración todavía acelerada.
Lexa se puso de pie, situándose entre las piernas de Clarke, llevó su mano a su cintura y la atrajo para unir sus labios. Clarke gimió sintiendo su sabor en los labios de Lexa, la lengua de la castaña se introdujo en la boca de Clarke, recorriendo su interior. Lexa llevó una de sus manos hasta el muslo de Clarke, y poco a poco fue acariciando la piel mientras se acercaba a su centro.
-Espera –Jadeó Clarke, tomando la muñeca de Lexa, inclinándose hacia atrás para separar sus labios.-Vamos a la cama –Lexa asintió con la cabeza, se inclinó para tomar la única prenda que le había quitado a la rubia y volvió a situarse entre sus piernas.
-Entrelaza tus piernas en mi cintura –Lexa acercó a Clarke contra su cuerpo y la tomó con fuerza de la cintura, evitando que esta pudiera caerse.
-¿Sabes que puedo caminar? –Clarke se aferró a Lexa y pasó sus brazos por el cuello de la castaña. Lexa comenzó a caminar, agradecía que después de más de un mes de haber despertado, tuviera la fuerza suficiente para hacer subir las escaleras con Clarke sobre ella, la rubia soltó una pequeña risita.- Quiero…
-Yo lo hago –Lexa depositó a Clarke sobre la cama y se dirigió para observar a su hijo, y comprobar que Aden dormía plácidamente.
Clarke se quitó la remera y se metió bajo las sábanas, le sonrió a Lexa cuando esta se giró para enfrentarse a ella. Bajo la atenta mirada de su esposa, Lexa se quitó la ropa y se recostó junto a Clarke, colocó sus manos en su cintura y unió sus labios en un delicado y tierno beso, empujó a Clarke con cuidado, haciendo que su espalda quedara sobre el colchón y se recostó sobre ella con cuidado de no aplastarla. Clarke le había dicho en más de una ocasión que sus pechos le estaban comenzando a doler, por lo que no quería dejar caer el peso de su cuerpo sobre su esposa.
Lexa se recargó en sus codos, sin separar sus labios, Lexa encajó su muslo contra el sexo de Clarke, y friccionó logrando arrancar un gemido de su esposa, gemido que se ahogó en sus propios labios. Separó sus labios y abrió sus ojos observando el rostro pacífico de Clarke, sus pezones se rozaban enviando pequeñas corrientes eléctricas al cuerpo de la otra, dejó besos perezosos sobre la comisura de los labios de Clarke.
-Abre los ojos –Pidió Lexa en un susurro. Clarke obedeció con una sonrisa dibujada en su rostro, haciendo que los azules conectaran con los verdes, volviéndose uno sólo.- Quiero verte –Lexa depositó en beso en la nariz de Clarke y volvió a friccionar contra su muslo, Clarke llevó sus manos a la espalda de Lexa, y acarició la piel con sus uñas.
Lexa continuó realizando aquellos movimientos, friccionando los muslos de una con el sexo de la otra, sintiendo sus humedades sobre la piel, Clarke llevó sus manos hasta la cintura de Lexa, aferrándose a ella. Sus gemidos se habían vuelto constantes, sus respiraciones entrecortadas, sus pezones rozándose, y ambas estaban a punto de alcanzar el máximo placer, a Clarke le costaba mantener los ojos abiertos, pero estaba haciendo el esfuerzo por no cerrarlos, mientras que a Lexa le temblaban sus brazos, intentando no caer sobre el cuerpo de Clarke con todo su peso.
Los ojos brillantes de Clarke dejaron ver su alma, Lexa sonrió adorada por ser quien causara aquello, ella creía lo que se decía, que los ojos eran la ventana del alma, y lo comprobaba cada vez que hacía el amor con Clarke, cada vez que sus almas se abrazaban en esos momentos, cuando no sólo estaban desnudas en cuerpo, sino también en alma.
Después de que el orgasmo golpeara sus cuerpos, se dejó caer a un lado, con la espalda sobre el colchón, una sonrisa dibujaba ambos rostros, Clarke se giró para observar el perfil de Lexa, pero la castaña en cuanto sintió que estaba siendo observada giró su rostro para encontrarse con los brillantes ojos azules.
-Te… -La respiración de Clarke estaba acelerada, tuvo que tragar hondo, y espero a que su respiración se normalizara un poco antes de volver a hablar.- Te necesito dentro –Susurró con voz ronca.
-También necesito que estés dentro, pero sobretodo estar dentro tuyo. –Lexa levantó un brazo, Clarke pudo notar que le temblaba un poco y aquello la hizo sonreír más, si eso era posible, la castaña corrió un mechón del rostro de Clarke, y se inclinó para depositar un beso en los labios de su esposa.- Ven –Lexa se sentó sobre el colchón, y Clarke la imitó, pasó su brazo sobre la cintura de la rubia, separó sus piernas y la atrajo para sentarla sobre su muslo. Lexa llevó sus labios al cuello de Clarke, besando, mordiendo y lamiendo su piel a su paso.
-Cariño –Clarke enredó sus dedos en los cabellos castaños, tiró de ellos con suavidad intentando alejar el rostro de Lexa de su cuello.- Te necesito ahora, ya –Casi suplicó la rubia, Lexa rió inclinando su cabeza hacia atrás, acto que Clarke aprovechó para llevar su mano libre hasta el sexo de Lexa, y sin esperar introdujo dos dedos dentro de ella, arrancando un gemido de la garganta de la castaña.
Clarke retiró y volvió a introducir sus dedos dentro de Lexa, realizando aquel movimiento con parsimonia, bajó su mano recorriendo con la yema de sus dedos la columna de Lexa, hasta llegar a su cintura, la castaña recargó su frente contra la de Clarke, observando mutuamente sus pupilas dilatadas. Clarke llevó su mano libre hasta su sexo, en el momento en que sus dedos tocaron su entrada, Lexa tomó con sus finos dedos la muñeca de Clarke y alejó su mano de allí.
-Yo lo hago –Susurró la castaña.
-Te estas demorando –Clarke mordió su labio inferior, y Lexa introdujo sus dedos complaciendo a Clarke.
Sus movimientos fueron acompasados, sus dedos entraban y salían de la otra en un impecable ritmo acompañando sus gemidos, Clarke movía sus caderas intentando conseguir más placer, sus respiraciones se habían vuelto aceleradas y sus movimientos más erráticos a medida que se acercaban al orgasmo. Lexa fue la primera en sentir que las paredes vaginales de Clarke aprisionaban sus dedos, los curvó tocando el punto exacto, logrando arrancar un gemido ronco de la garganta de sus esposa mientras el tercer orgasmo de la noche la golpeaba, por su parte Clarke imitó aquellas acciones en cuanto sus dedos también fueron aprisionados.
Ambas se dejaron caer de espaldas al colchón, sus pechos bajaban y subían al mismo tiempo, Clarke se inclinó con demasiada fatiga para tomar las sábanas y cubrir ambos cuerpos, recostó su cabeza sobre el hueco del hombro de Lexa, y pasaron sus brazos por el cuerpo de la otra abrazándose.
-No te imaginas lo que te extrañé. –Clarke se aferró con más fuerza al cuerpo de Lexa, trazando con sus dedos pequeños círculos sobre el abdomen de la castaña.
-También te extrañé, cariño –Lexa depositó un casto beso en la cabeza de Clarke, la rubia movió su rostro para encontrarse con los ojos verdes que la miraban maravillada, sonrió y se incorporó para depositar un beso en los labios de Lexa.
-Extrañaba tanto tu aroma a café –Clarke suspiró y llevó su mano hasta el pecho de Lexa, justo donde se encontraba su corazón.- No es como el resto de los aromas del café, este es especial, porque tú eres especial. –La mano de Lexa que descansaba contra la espalda de Clarke subió hasta la nuca de la rubia, y la empujó para volver a unir sus labios una vez más.
-Tu aroma de vainilla y chocolate dulce, me hace temblar las piernas, hace que el aire me falte y me hace querer abrazarte y no soltarte nunca. –Esta vez fue Clarke quien se inclinó para unir sus labios nuevamente, demorándose en el beso, lamiendo y mordiendo el labio inferior de la castaña, sus respiraciones volvieron a acelerarse y se separaron por falta de aire.
-No creo poder aguantar otro –Clarke tenía la voz ronca, la respiración entrecortada y sus pupilas dilatadas, Lexa sonrió sintiéndose feliz sabiendo que eso se debía a ella. Bajó su mano hasta la entrepierna de Clarke, volviendo a sentir su humedad por cuarta vez en la noche.
-Eso no es lo que me dice tu cuerpo. –Clarke tomó la mano de Lexa y la retiró de su entrepierna, entrelazando sus dedos.
-Lo sé, pero al menos deberías dejarme recuperar las fuerzas –Depositó un casto beso en los labios de Lexa, y luego sobre su hombro, para retomar su posición inicial.
Era cierto que su cuerpo le pedía más, y sabía que jamás se sentiría satisfecha, no porque Lexa no pudiera satisfacerla, sino que siempre iba a desear cada vez más de su esposa, nunca le sería suficiente. Se abrazaron con más fuerza, y ambas cerraron los ojos intentando entregarse a los brazos de Morfeo.
-Te amo –Susurraron al unísono, antes de caer en un sueño profundo.
Las dos sabían que aquello volvería a repetirse, que serían felices por el resto de sus vidas, porque se habían ganado una segunda oportunidad, y no la desperdiciarían, aunque jamás lo habían hecho, jamás desde el primer momento en que se habían cruzado, quizás todo había sucedido demasiado rápido, pero así sus corazones lo sintieron y fueron correspondidos. Porque si de algo estaban seguras ambas, era que jamás volverían a separarse, tendrían el final feliz que los cuentos de hadas mencionan, felices junto a su hijo y junto a los que llegarían con el tiempo, porque desde que sus miradas se habían cruzado, desde que sus aromas se habían vuelto uno, se habían jurado amor eterno.
¡Hola! Lo sé, es un capítulo un poco corto, pero no quería escribir nada que fuese de relleno, aunque por lo general se usa el sexo para eso, en este caso era lo único que estaba segura que iría, tenía que mostrar la primera vez de ellas después de tantos meses.
Tuve un problema con parte del capítulo, lo tuve que volver a escribir porque perdí mucho de lo ya escrito, pero alguna que otra cosa me quedó en la mente xD
Para quienes no me siguen en twitter, ya subí la imagen del siguiente fic que tengo pensado hacer, pero antes de comenzar a escribirlo quiero subir un par de oneshot que tengo casi por terminar, seguramente ahí avise cuando comenzaré a subirlo, pero tengo pensado subir la sinopsis y conocer sus opiniones. El nuevo fic se va a llamar "Our Lips Are Sealed".
Espero que les haya gustado el capítulo, el cual es el último, pero el miércoles que viene subo el epílogo.
Como siempre, gracias a quienes leen, y a quienes se toman el tiempo de comentar.
Mi twitter: Maiteshd
