Chapter 20: La primer pieza del rompecabezas

La mañana transcurría lenta y tranquilamente en la pensión Asakura. El silencio ponderaba y apenas se alcanzaba a escuchar el tenue chirrido de los pájaros que pasaban. Karumi se levantó temprano, fue la primera en despertarse. No había podido dormir bien la noche anterior desde aquel incidente en la pensión. Se colocó su bata y salió silenciosamente de su habitación. Se encontraba bajando las escaleras, cuando de pronto se detuvo con miedo al ver que el chico de cabello rojo seguía allí derrumbado contra la pared. Pensó en retirarse, pero su curiosidad se lo impidió. Se acercó lentamente al chico y se arrodilló junto a él. Mientras miraba fijamente su rostro.

-¿Pero quién será este chico? Su rostro…sus vestimentas, esa determinación…¿Quién es?- Pensaba Karumi tratando de comprender algo de lo que había ocurrido, tratando de recordar algún punto clave que le hiciera entender que sucedía. Pero era en vano. Sus recuerdos habían desaparecido por completo.

De repente el chico de cabellos rojos, abrió sus ojos lentamente adolorido por la paliza que había recibido. Karumi se asustó y se hizo para atrás inmediatamente. El chico se sonrojó por ver el rostro de ella tan cerca del suyo. Inmediatamente se levantó, tomo compostura y dijo:

-No, no me tengas miedo. Perdóname por haberte asustado ayer, Karumi. No era mi intención…es sólo que te he buscado por tanto tiempo y pensé qué…-

-¿Tú me conoces? ¿Cómo es que sabes mi nombre?- Preguntó ella sumamente extrañada con un poco de timidez.

-¿Acaso no me recuerdas? Esto tiene que ser una broma. ¿Verdad, que sabes quién soy? Karumi,¡Soy Genpaku! ¿ No lo recuerdas?-

Karumi se quedó viendo intrigada el rostro del chico, por más que trataba de recordar su semblante. En verdad, recorría cada uno de los recuerdos incrustados en su mente hasta ahora pero en ninguno aparecía él. Pero también sus recuerdos eran escasos, sólo podía recordar aquello que había sucedido desde que había conocido a Yoh, nada más.

-¿En verdad, no me recuerdas?-

Karumi sacudió la cabeza apenada y el chico pareció tornarse distante, con un semblante en blanco. De pronto se tomó la frente y agachó la cabeza. Un silencio incómodo se hizo presente entre los dos.

-Lo, lo siento.- Susurró Karumi apenada por no poder recordar aquel chico que parecía conocerla perfectamente.

El chico inmediatamente levantó su rostro y con una sonrisa le dijo: "No te preocupes. Yo me encargaré de hacer que me recuerdes".

Karumi se sonrojó inmediatamente, las palabras del chico la sorprendieron. Sin embargo, aun se hallaba confusa y no sabía como responder a la situación.

-¿Qué es lo que te sucedió? No lo comprendo- Le preguntó el chico consternado acercando su mano al rostro de ella.

Karumi se estremeció.- Perdona, es que no te he visto en todos estos años y ahora finalmente te encuentro. Parece tan irreal, que me es difícil no pensar que esto es un sueño. Pero, en verdad estás aquí… a mi lado.-

Karumi seguía sin saber que decir, que hacer. Se encontraba nerviosa, sonrojada hasta cierto punto con miedo. El chico lentamente retiro su mano, se cruzó de brazos y dijo:

-En serio, no puedo creer que no me recuerdes. Pero aunque a mí no me recuerdes, estoy seguro que a él sí-

Inmediatamente detrás del joven, salió un diminuto espíritu en forma de un pequeño tigre. La mirada de aquel tigre blanco era penetrante y sin embargo, miraba con tristeza a la chica que se encontraba frente a sus ojos.

Karumi se estremeció de nuevo, ese ser estaba flotando como los otros que había visto antes. ¿Por qué? Pero al observarlo de nuevo, se dio cuenta que la figura de aquel ente era la de un tigre blanco que le resultaba bastante familiar. De repente miles de imágenes se impactaron en su mente como si fuera un rayo: un bosque fúnebre, un collar dorado en forma del ying – yang y el incesante llanto de ella que gritaba el nombre de su madre entre sollozos. La frustración, como jamás pudo hallar a sus padres. Recordó como la había abandonado aquella noche fría y cómo el único que se acercó a ella, tal cual y lo había hecho ahora había sido su querido amigo.

-Podría ser, ¿White Tiger?-

Inmediatamente el espíritu corrió de su felicidad hacia la chica, la cual le hizo muchas caricias. Genpaku sonrió tiernamente aunque le dolía en el fondo no haber sido recordado. La chica se vio embriagada en un instante de felicidad y abrazó al espíritu fuertemente. No podía creer lo que estaba sintiendo, era una sensación increíblemente reconfortante. No sólo estaba feliz de haberse reencontrado con su mejor amigo y más fiel acompañante White Tiger, sino tampoco podía sentir esa reconfortante sensación de satisfacción que le llenaba el alma porque por fín había logrado recordar algo de su pasado.

-¡Muchas Gracias!...Genpaku , ¿Verdad?-

-¿En verdad aún no me recuerdas?- Contestó el decepcionado.

- Perdón, pero en verdad… no se quién eres.-

El oír esas palabras, fue como una puñalada en la espalda para Genpaku, no podía evitar que fueran así de dolorosas. ¿ Por qué Karumi no lo recordaba? ¿Qué le había sucedido? ¿Dónde había estado todo aquél tiempo que había estado desaparecida? Aún Genpaku lo recordaba muy bien, la última noche en que vio a Karumi. Era temprano en el castillo, los hermanos tortura se encontraban vigilando la celda de Karumi… cómo le hubiera gustado protegerla. Más sus intentos fueron en vano, la misma Karumi fue quién los derrotó. Despertó inconsciente en el pasillo frente a las celdas. Su espíritu acompañante fue quién le explico todo. Sin embargo, sus condiciones le impedían seguir adelante y se vio obligado a buscar un refugio dónde curar sus heridas. Su fiel espíritu lo obligó a huir del castillo pese a sus deseos y para cuando volvió Karumi ya había desaparecido del castillo, la tragedia había ocurrido y él bien sabía que él jamás podría ya volver al castillo. Sin embargo, no le importó. En el primer momento en que pudo, se escabulló dentro para tratar de buscar al pequeño Ren, una explicación. Sin embargo, lo encontró recostado en una cama con vendas en todo el cuerpo con la mirada pérdida.

-¿Dónde está Karumi? ¿Qué ha pasado?-

-¿Karumi? ¿Quién es Karumi?-

-¿Qué? ¡Karumi, la chica con la que solías jugar!-

- No se, de que me hablas. En este castillo solos estamos yo y mi familia.-

- ¿Pero, que fue lo que sucedió?¿Por qué estas tan herido?-

-A decir verdad, no lo se. No lo recuerdo. Pero seguramente habrá sido por alguno de los entrenamientos de mi padre.-

Genpaku no podía creer lo que escuchaban sus oídos, el pequeño Ren no recordaba nada acerca de Karumi. Algo había sucedido aquel día, algo que había cambiado el curso del destino. Sin embargo, cuando se disponía a volver a interrogar al pequeño Ren se oyeron unos pasos provenientes de una habitación cercana por lo que se vio obligado a huir. Desde ese entonces decidió no volver al castillo y buscar a como diera lugar a Karumi. Ella sabría lo que pasó, ella podría explicarle. Fue así como durante años, Genpaku jamás cesó su búsqueda hasta que finalmente la encontró. Y ahora la tenía frente a sus ojos, tan diferente, había crecido tanto. Ya no era la pequeña niña que el recordaba, ahora se había convertido en una hermosa joven. Pero aunque ella no pudiera recordarlo, no podía dejar de sentirse extremadamente feliz.

-Por fin, te encontré- Susurró el joven mientras se dibujaba una tenue pero cálida sonrisa en su rostro.