Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es Edward's Eternal, yo sólo traduzco.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of S. Meyer and the author is Edward's Eternal, I just translate.


Gracias a mi beta Isa por revisar y corregir este capítulo.


Capítulo 20

Todo el día sentí los ojos de Masen en mí. Mantuvo su distancia, pero de todas formas sentí su mirada.

La noche anterior regresó y se quedó en el sofá, luego de asegurarse dulcemente de que yo estuviera bien. Me pidió que dejara mi puerta un poco abierta, en caso de que necesitara llamarle. Me hizo sonreír cuando se preocupó por mí, se aseguró de que me tomara mis analgésicos y que tuviera cobijas suficientes durante la noche. Nadie nunca antes me había cuidado de la manera en que él lo hizo. Me sentía mucho mejor sabiendo que estaba ahí, y cuando sus cálidos labios se posaron sobre mi frente, asegurándome que estaría cerca, me ayudó a calmarme aun más.

Vagamente recordaba haberme despertado varias veces en la noche, buscando a algo o a alguien, pero al instante me tranquilizaba una calmada voz diciéndome que estaba a salvo, una mano cálida agarrando la mía, y me volvía a dormir rápidamente. Para cuando amaneció estaba demasiado avergonzada para preguntar si había sido real o simplemente una parte de mis raros sueños, y Masen tampoco dijo nada. Me sonrió cuando salí de mi habitación para encontrarlo bañado y vestido, me explicó que siempre mantenía un conjunto extra de ropa para el trabajo en su carro, en caso de que le pidieran ir al salir de la escuela. Nuestro viaje al trabajo fue silencioso, aunque de alguna manera mi mano encontró el camino hacia su confortante agarre y se quedó ahí hasta que llegamos a la oficina.

Intenté actuar normal a lo largo del día, pero estaba muy nerviosa. Masen le informó a James sobre lo que había pasado y se horrorizó al enterarse del ataque de Riley, llamándome a su oficina de inmediato. Le molestó que yo no hubiera permitido que alguien me llevara a casa como él me había indicado cuando se fue de la oficina. La verdad yo había sido lo suficientemente estúpida para pensar que nada pasaría. Riley se había ido hacia horas y asumí que no regresaría. No tenía idea de que Riley me responsabilizaría por haber perdido su trabajo, aunque, en retrospectiva, debí saberlo.

James insistió en que fuera a casa y yo insistí en que no quería, contestándole a gritos cuando me informó que él era el jefe. Masen se quedó parado viéndonos con una sonrisita tirando de sus labios, me sorprendió cuando le informó a James que estaba de acuerdo conmigo y que siempre y cuando yo me sintiera bien, debería quedarme en el trabajo y ocuparme en algo. También discutimos sobre presentar cargos. Yo estaba demasiado preocupada por cualquier posible represalia contra Masen; a pesar de que él me aseguró que no estaba preocupado. Para mi sorpresa, Masen sonó muy confianzudo cuando le informó a James que Riley ya no sería un problema. Entre ellos pasó una mirada que no entendí, y estaba demasiado cansada para intentar descifrarla, pero James aceptó dejar el tema por el momento.

Rose fue Rose, apenas notó algo cuando pasó conmigo, me informó en voz alta que me veía de mierda y luego me recordó mi promesa de ir con ella al bar esta noche. Asentí para mostrar mi aceptación, luego sacudí la cabeza cuando se fue murmurando que obviamente ni siquiera lo estaba intentando si iba a salir viéndome como me veía hoy. Ni siquiera me dio la oportunidad de decirle que tenía un cambio de ropa para la tarde.

Mi celular vibró con un mensaje y tragué pesadamente cuando lo vi, mis hombros se relajaron un poco con un raro alivio cuando vi que era Masen y no el número desconocido.

Te ves bien. Más que bien. Ignórala.

Le sonreí a través de la oficina, agradecida por su apoyo silencioso. Me sonrió de regreso, luego desapareció en la oficina de Alice. Mis ojos se quedaron pegados a su puerta. Me sentía mejor cuando podía verlo.

Mi mirada vagó primero por el pasillo hacia la sala de copiado, luego hacia la pila de cosas que James necesitaba hechas. Suspirando, me paré y me encaminé por el conocido corredor, caminando a lo largo de la desgastada alfombra, prendiendo la luz al entrar a la sala. Miré a mi alrededor, a pesar de que sabía que Edward no estaría aquí. No había sabido nada de él desde que todo esto pasó, mi celular había permanecido extrañamente callado sin sus comandantes y sexys mensajes.

Cargué la máquina, cerré los ojos y dejé caer la cabeza entre mis manos cuando la copiadora comenzó. Estaba tan cansada.

Salté cuando sentí una mano envolverse en mi bíceps, y sin siquiera abrir los ojos sabía que la sala estaba a oscuras. Mi cuerpo se estremeció con la electricidad que sólo experimentaba cuando Edward estaba cerca, sólo que esta vez en lugar de anticipación sentí una ligera carga de culpa.

—Isabella.

No alcé la cabeza.

—Estás herida.

—No.

—Él te lastimó.

—Estoy bien.

Sus brazos me rodearon, jalándome hacia atrás, pero sin su rudeza habitual. Su pecho se presionó contra mí, su cálido aliento en mi cuello causó que un pequeño estremecimiento pasara a través de mí. Pero aun así no podía relajarme en su abrazo.

Su ronca voz susurro en mi oído.

—¿Estás asustada, Isabella? ¿Me tienes miedo?

—No.

—Y aun así te apartas de mí.

No podía explicar cómo me sentía. Quería que él tomara el control y así yo perderme a mí misma, quería detener los pensamientos que daban vueltas en mi cerebro aunque fuera sólo por unos breves momentos. Quería su boca caliente y húmeda en la mía; llenando todos mis sentidos y haciéndome olvidar todo lo demás. Quería eso, todavía lo deseaba a él, y aun así… no lo quería. Ya no estaba segura de que eso fuera suficiente. Quería algo… más… pero no sabía qué era. Me sentía tan confundida y en conflicto. Un pequeño suspiro escapó de mis labios.

—Lo siento.

Su voz bajó más.

—Sólo vine a ver por mí mismo que estuvieras bien. No espero nada de ti. Pero algo ha cambiado.

—Estoy cansada.

—¿Por lo de ayer o… por algo más, Isabella?

Tragué.

—No lo sé.

Dejó caer el brazo.

—Estás dudando.

—Yo… no sé. Han pasado muchas cosas. Estoy confundida.

—Necesitas decidir. No te tocaré hasta que decidas. Tienes que desear esto… desearme a mí. De la misma forma en que yo te deseo.

Suspiré, estaba demasiado exhausta para hablar.

Unos suaves labios se presionaron contra mi cuello.

—Estaré esperando tu respuesta.

Y luego se fue, me dejó sintiéndome… extrañamente agradecida.

*()*

Cuando mi pila finalmente terminó de copiarse, regresé a mi escritorio sobre piernas inestables. Al sentarme mis ojos inmediatamente buscaron a Masen, pero su escritorio estaba vacío. Me llenó una abrumadora necesidad de verlo así que me levanté y fui a la oficina de Alice. Vacilé y luego le di un golpecito al marco de la puerta, asomándome adentro y decepcionándome cuando vi que Alice estaba sola, Masen no estaba en su lugar de siempre al otro lado del escritorio de ella con su laptop abierta y sus largos dedos tecleando. Alice alzó la vista, sonriendo.

—Hola Bella.

—¿Está, um, Masen por aquí?

—No, lo mandé a recoger unas muestras hace un rato; debería regresar pronto. —Frunció el ceño—. ¿Estás bien? ¿Te puedo ayudar con algo?

Negué con la cabeza.

—No. Es que, um, necesitaba preguntarle algo.

—Le diré que te busque cuando regrese.

—Bien.

Regresé a mi escritorio y me senté con pesadez, luchando contra la urgencia de agachar la cabeza y llorar. ¿Por qué estaba tan emocional? ¿Y por qué necesitaba ver a Masen con tanta urgencia?

Sacudí la cabeza y saqué el siguiente archivo en el que James quería que trabajara. Necesitaba mantenerme ocupada.

Masen regresaría pronto. Alice lo prometió.

*()*

MPOV

Le di a Alice el paquete que había recogido. Alzó la vista, frunciéndome el ceño.

—Tardaste mucho. Bella te estaba buscando.

Me giré y miré por la oficina. Su escritorio estaba vacío y la puerta de James cerrada.

—Creo que está adentro con James. ¿Estaba bien?

—Se veía un poco alterada. —Pausó—. Masen, sé que algo pasa. Tú te desapareces, tus encargos están tardando más de lo normal y estás actuando muy extraño. Durante los últimos días has pasado mucho tiempo en la bodega, organizándola. No creas que no me he dado cuenta de que coincide mucho con el tiempo que pasa Bella al final del pasillo. ¿Hay algo que quieras decirme?

Luché para mantener mi mirada neutral. Si Alice tuviera una idea de lo que he estado "organizando" estos últimos días, me despediría.

—Ya te lo dije, Alice, he estado preocupado sobre Riley y la forma en que actuaba. Puedo escuchar a Bella en la sala de copiado cuando estoy al final del pasillo. Yo, ah, me siento mejor manteniendo un oído atento para asegurarme de que esté bien. Es todo.

Su voz se suavizó.

—¿Algún día le dirás lo que sientes por ella, Masen?

Miré al otro lado de la oficina. La puerta de James se abrió y Bella salió, sentándose en su escritorio. Incluso desde aquí podía ver que se veía cansada y desgastada. Había sido muy difícil para ella procesar lo de la última semana y con lo que ocurrió ayer, estaba exhausta. Quería cruzar el lugar, agarrar su mano, llevarla a casa y cuidarla de nuevo.

Anoche había comenzado en el sofá pero había escuchado sus lloriqueos y fui a su habitación para revisarla, y ya no me había ido hasta las primeras horas de la mañana, cuando finalmente pareció quedarse dormida. La cuidé toda la noche, calmándola cuando las pesadillas perturbaban sus sueños, sosteniendo la mano que buscaba algo en la oscuridad, o tal vez a alguien. Era sólo cuando le hablaba suavemente, asegurándole que estaba bien y que yo estaba ahí, que volvía a caer en un sueño tranquilo.

Ella había sido tan valiente, le había contestado a James y se había negado a irse. Su insistente negación a presentar cargos porque estaba preocupada por mí, hizo que mi corazón se hinchara. Estaba preocupada por . Yo no estaba preocupado por eso, pero apoyaría su decisión sin importar nada. Sabía, sin lugar a dudas, que Riley no se le volvería a acercar jamás, y eso mismo le hice saber a James cuando ella salió de la oficina. Aun así tenía la sensación de que él visitaría a Riley y estaba de acuerdo con eso. Entre más se diera cuenta de que iba a ser vigilado, mejor. Como la rata que era, desaparecería.

Y luego hace rato en la sala de copiado había sentido su angustia e indecisión. La parte de Edward en mí había gruñido ante su sutil rechazo mientras que la parte Masen, que era más grande, se había regocijado con su distancia.

Quería darle ambos lados de mí; por completo. Pero aunque quería que deseara y disfrutara a Edward, ansiaba desesperadamente que me amara y me necesitara a mí; a Masen. De alguna manera en la última semana, al darle a Edward, ella también pareció notar a Masen de manera diferente. Y desde ayer, parecía estarlo buscando a él, a mí, más.

Ella parecía necesitarme.

Quería que me necesitara. Quería que me amara de la forma en que yo la amaba. Sin reservaciones. Por completo.

Alice se aclaró la garganta y me volteé a verla sobre mi hombro con una sonrisa torcida.

—Lo siento.

—Necesitas decírselo, Masen. Antes de que sea demasiado tarde.

Asentí mientras regresaba mi mirada a Bella. Había unas cuantas cosas que necesitaba decirle a Bella.

—Estoy trabajando en ello.

Jasper apareció en la puerta.

—Lamento interrumpir. ¿Tienes un minuto, Ally?

Contuve mi sonrisa. Él era el único al que ella le permitía llamarle así. Alguien más sería regañado y reprimido inmediatamente. Se miraron el uno al otro, y pude sentir el anhelo entre ellos.

Palmeé a Jasper en el hombro al salir de la oficina para ir a ver a Bella. Girándome, le guiñé a Alice.

—Usa tu propio consejo, jefa. Antes de que, como dices, sea demasiado tarde.

Cerré la puerta detrás de mí. Ellos estaban hechos el uno para el otro, y Alice necesitaba superar que era mayor que Jasper y que trabajaban juntos. Ella no era su jefa y no había ninguna regla en la compañía sobre no salir con tus compañeros. Tenía la sensación de que si finalmente se superaban a sí mismos y sus problemas, y se hacían pareja, sería algo permanente.

Pero mientras tanto, yo tenía que ir y ver a mi chica. Ella me necesitaba.

Suspiré.

Si tan sólo fuera mi chica.

Lo ansiaba tanto.

Quería que ella me perteneciera.

A Masen.

Siempre.


Bueno, bueno, parece que Bella se está inclinando más por Masen que por Edward, y eso es algo bueno, ¿no? ¡Y todavía falta que se vean esa noche en el bar! ¿Creen que pase algo? Sobre Alice, antes me habían preguntado que si Alice sabía lo que Masen hacía con Bella, pues ahí tienen su respuesta. Ella sabe sobre la "bodega" y que conecta con la sala de copiado, pero no sabe lo que había estado haciendo Masen con Bella.

Gracias por sus comentarios, alertas y favoritos, ¡espero que les haya gustado!

Nos leemos en el siguiente ;)