Perdón, perdón, perdón, sé que he tardado en actualizar, pero no he tenido tiempo de escribir, y sinceramente este capítulo me tomo mucho trabajo, es parte clave en lo que sucederá después, bueno les dejo el capítulo


Cap 20. Serpientes

"Estoy embarazada"

Las palabras de Hermione sonaban en la cabeza de Draco Malfoy, Las rubias neuronas del chico bailoteaban y saltaban dentro de su cabeza, y por el hormigueo que sentía en todo el cuerpo, parecía que todas sus células, también querían festejar, miró anonadado a Hermione y sonrió como nunca antes lo había hecho, tomó entre sus pálidas manos el pequeño rostro de la chica y le beso la pecosa nariz con dulzura y amor, los pómulos y bajo hasta los rosados labios de la chica, Hermione no respondió el beso, cerró los ojos y solo dejó que Draco jugueteara con su boca, el no pareció no percatarse de ello, bajo hasta el aun plano abdomen de Hermione, y lo besó repetidas veces, hasta que sintió que la chica se estremecía y miró su rostro, surcado de lágrimas, ¿Por qué diantres lloraba? Él podría bailar de felicidad y ella seguía con esa mirada tan fúnebre, se veía aterrada, acongojada, como si algo malo estuviera sucediendo, como si la noticia no le agradara…

-¿Qué pasa Hermione? – Preguntó Draco azorado -¿No te alegra que tengamos un bebé?

Hermione le miro fijamente, lo estaba arruinando todo, la perfecta relación que tenia con Draco, la felicidad que traería a Cassandra ese matrimonio, por fin serían felices, después de tanto tiempo de estar separados, estaba a punto de acabar con los sueños y esperanzas de ambos.

Trago en seco dispuesta a contarle la verdad, si la echarían a la hoguera después de eso, bien se lo merecía

-Vas a odiarme – Musitó con voz apagada, Draco la observó con recelo

-Draco… - La muchacha se quedó quieta y sollozó durante casi un minuto -Creo que…

-¿Qué Hermione? ¿Qué demonios pasa? –Le interrumpió impaciente, Hermione cerró los ojos y tembló levemente

- Creo que el bebé es de Viktor Krum

Y el mundo de Draco Malfoy se vino abajo, la fiesta se acabó repentinamente y sus neuronas comenzaron a trabajar velozmente, la felicidad se extinguió, la expresión de bobalicón enamorado que tuvo en el rostro hacia solo segundos, cambio totalmente a la expresión que tendría una bestia a punto de atacar a su presa, sus ojos eran un par de rendijas de acero recién pulidas, titilaban de pura furia y Hermione supo que lo había perdido

-¿Qué estás diciendo? –Draco la tomó fuertemente por los hombros y ella se estremeció, la miró fijamente buscando un atisbo de mentira, un asomo de burla en sus llorosos ojos, tenía que ser una broma, una muy cruel, pero ella seguía sin moverse, su labio inferior temblaba con cada sollozo y Draco sintió que la chica tiritaba también

-¡Habla maldita sea! – La zarandeó con fuerza y los largos dedos del chico se hundían en su tierna carne causándole un intenso dolor, sus pupilas se dilataron y la expresión de su rostro reflejaba una fiera a punto de atacar a su presa

-Por las fechas, estoy casi segura, de que es de Viktor

-¿Por las fechas? –Farfulló con rabia

-Draco, lo siento mucho de verdad, se que debí cuidarme, no me odies –Suplicó entre sollozos

-Me engañaste con Krum –Fue lo único que dijo el chico, la noticia del bebé era irrelevante, Hermione, su Hermione, lo había engañado

-Estuve con Viktor, cuando tu estuviste con Astoria –Intentó defenderse, no intentaba culparlo, aunque de cierta manera, pensara que toda la culpa era de él, la había engañado, se había ido con otra, otra vez, y bien dicen que no hay nada peor que una mujer despechada, ella había recurrido a su fiel admirador, Viktor Krum, por puro despecho.

Draco la miró con un desgarrador brillo en los ojos -Así que esperas un bastardo del idiota de Krum –Siseó -Has sabido todo este tiempo que tienes un "semi-trol" ahí dentro y aceptaste casarte conmigo – Apuntó, Hermione abrió la boca desconcertada, se esperaba todo, pero no que Draco la insultara de esa manera, y menos al que podría ser su hijo

-Eso no es verdad – Chilló

-¿Ah no?

-Yo no… no estoy segura aun, podría ser tuyo

-Pues más vale que lo estés pronto, porque no pienso pasarme la vida manteniendo al mocoso de ese trol –Farfulló el rubio, Hermione lo miró como si fuera un extraño

-¡Nunca te he pedido que mantengas a nadie! ¡Ni siquiera acepte la pensión de Cassandra, y hace años que debiste haberte hecho cargo de eso! –Gritó con histeria alejándose del chico

-¿Ves? ¿Eso es lo que querías no? ¡Dinero! Por eso aceptaste casarte conmigo, ¿Planeabas dejarme y llevarte mi fortuna para después ir a revolcarte con krum, Hermione? ¿Es que a él no le alcanza el dinero? ¡O tú no tienes suficiente con eso! Astoria tenía razón, ¡Solo eres una sangre sucia interesada!

Hermione temblaba de coraje, mientras gruesas lágrimas de impotencia bajaban por su rostro ¡Cómo podía tratarla de esa manera! ¡Cómo podía ser tan despiadado y cruel con ella! Hacia un par de horas le había dicho que la amaba, y ahora la llamaba sangre sucia interesada.

Le observó con la barbilla en alto y los ojos brillantes de furia, se limpió las lágrimas con un manotazo y se levanto de la cama, el Slytherin miraba inexpresivo pero con atención los movimientos de la chica, Hermione tomó el vestido rojo y se vistió con rapidez, se calzó los tacones y tomó su varita, al hacerlo su mirada chocó con el brillante anillo, soltó una risita desesperada y se lo sacó con fuerza para arrojarlo a los pies de la cama, se deshizo del collar de diamantes, mandándolo junto a la otra joya y caminó hacia la puerta de roble con la nariz apuntando al techo, dirigió una última mirada y salió de la cabaña con un portazo, ante la mirada atenta de un perplejo Draco Malfoy.

-¡Mierda! – Bramó Draco, ok Hermione lo había "engañado" con Viktor, pero él, se había revolcado con Astoria para darle celos, tenía tanta culpa como ella en esta situación, por supuesto que no creía nada de lo que le había dicho anteriormente , y actuó como un autentico bastardo, pero ¿Como esperaba Hermione que reaccionara? Con los brazos abiertos y una estúpida sonrisa en la cara diciéndole que no importaba, que todo saldría bien, ¿Qué él se haría cargo de su engendro?

¡Por supuesto que no! Si no era su hijo, no era su responsabilidad, que mandara al bebé en una balsa al Nilo, o lo subastara en internet a una de las estúpidas admiradoras de Krum, ¡A él que le importaba! Pero Hermione se negaría seguramente, y lo alejaría del niño como lo hizo una vez con Cassandra, por el mismo miedo a perderla.

Era un idiota, un completo imbécil, por fin tenia a la mujer de su vida, y la trataba como a una ramera, la verdad no le importaba mucho el niño, había amado a Cassandra, sin saber que era su hija, por el hecho de que Hermione fuera su madre, y haría lo mismo con ese bebé, aunque no fuese suyo, lo que le afectaba era el saber que Hermione le había engañado con Krum, dio un par de puñetazos al colchón, hasta que un resorte salió, saltó de la cama tropezando con una pata, soltó una docena de maldiciones y se vistió a prisa, tenía que ir tras ella.

Hermione corrió a toda la velocidad que sus piernas y el entallado vestido le permitían, corrió por el bosque, entre arboles y ramas cada vez más grandes, no sabía cómo, pero tenía que alejarse de ahí, si Draco pensaba eso de ella y su bebé, no pensaba quedarse en ese lugar un segundo más, tropezó con una rama saltada y cayó al suelo, amortiguó la caída con las palmas de su mano, rasgando el vestido y raspándose ambas rodillas, se miró las manos ensangrentadas, y entonces, comenzó a llorar, como una pequeña niña que se había raspado y esperaba que su madre la abrazara con amor para consolarla, besando sus heridas con dulzura, solo que el dolor que ella sentía, era muy diferente, le dolía el corazón, porque aunque estaba destrozado, y las piezas eran tan pequeñas, que era muy improbable que las viera, pero ahí estaba, latiendo desesperadamente por acabar con ese sufrimiento, se dejó caer escuchando como unas hojas se quebraban y sintió como si fuesen las migajas de su corazón, porque ella estaba quebrada.

Draco tomó su varita y avanzó a zancadas por el bosque, Hermione corría peligro sola en ese oscuro lugar, corrió gritando su nombre y alejando ramas, con miedo de que no la encontrara antes algún oso pardo o una jauría de lobos, hasta que la encontró echa un ovilló, temblaba ligeramente, y lloraba con tanta angustia, que Draco quiso matarse a base de crucios, Hermione tenía el cabello más enmarañado que nunca y su cara estaba sucia, al igual que su roto vestido, había sangre en sus manos y rodillas, y un raspón en su frente

-Hermione…-Ella no respondió

Draco caminó sin soltar la varita y se arrodillo junto a ella, Hermione parecía no notar su presencia, hasta que Draco acercó una mano y acarició su mejilla, ella se estremeció y se alejó como un animalillo asustado

-No me toques- Escupió con asco

- Tenemos que volver a la cabaña-

-No –Dijo ella secamente

-Hermione por favor –Imploró el chico

-¡No vuelvas a llamarme por mi nombre! ¡No voy a permitir que lo sigas ensuciando Malfoy! –Gritó colérica

-Buscó su varita y gateó hacia ella, pero Draco fue más rápido y se la arrebato

-¡Devuélveme mi varita! –Chilló rabiando

-No hasta que vuelvas a la cabaña –

-No pienso estar un segundo más en la misma habitación que tu ¡Dame mi varita! –

-No –Negó, Hermione lo miró sulfurada

-Ahora tranquilízate, puede hacerte daño

-¡Como si te importara!

-Me importas

-No parece

-Podemos seguir la discusión en la habitación –Dijo pasando un brazo sobre sus rodillas y abrazando su espalda con el otro

-¡Bájame! –Hermione chillaba y golpeaba el pecho del chico en un fallido intento de ser liberada, Draco la ignoró y camino apresuradamente hasta que Hermione dejó de golpearlo dándose cuenta de que él era más fuerte, y no la soltaría.

Draco entró a la cabaña con la chica en brazos, y la bajó cuando llegaron a la habitación, Hermione caminó hacia la ventana y observó la luz de la luna brillando sobre el lago

-Quiero irme–Dijo con voz apagada

-Mañana, estás herida y tienes que descansar

-Quiero irme ahora

-Es muy tarde, el carro vendrá mañana

-Entonces voy a desaparecerme

-No puedes, en tu estado, sería muy peligroso

-¡Oh y eso sería grandioso para ti! ¿No Malfoy?

-Hermione, lo siento, de verdad, no era en serio todo lo que dije…-Comenzó el rubio

-Pero soy perfectamente capaz de aparecerme en mi departamento, apenas tengo un mes, y aunque te pese, soy la mejor bruja que conoces, dame mi varita –Le interrumpió

-No puedes irte

-Dámela Malfoy –Gruñó

-No

Se retaron con la mirada, Hermione temblaba de furia, sus corneas amenazaban con saltar y el rechinar de sus dientes avisaba que se quebrarían en cualquier momento, Draco por el contrario la miraba impasible, casi con indiferencia, otra vez la barrera, la misma que Hermione había cruzado hacia más d 5 años, y ahora caía como una máscara sobre Draco Malfoy, Hermione supo que Draco no daría tregua e hizo una pequeña rabieta, derrotada, pateó la mesita frente a ella, descalza, y ahogó un gritito de dolor, Draco se acercó y ella retrocedió hasta que su espalda tocó la ventana, el lo entendió y se detuvo frente a ella.

-Mañana a primera hora te llevaré, ahora voy a limpiar esas heridas y vas a dormir

-Como si pudiera hacerlo junto al ser más repugnante de la tierra

-Voy a dormir en la otra habitación –Avisó entrando al cuarto de baño

-En el fondo del lago estaría mejor -Le dijo Hermione con hastío, Draco la ignoró y volvió con paños de agua limpia y alcohol, Hermione seguía de pie junto a la ventana, con los brazos cruzados y la nariz arrugada

-Ven –Pidió Draco, ella se negó con la mirada y Draco tuvo que jalar levemente su brazo para que obedeciera, Hermione se sentó de mala gana en la orilla de la cama, y Draco comenzó a limpiar las heridas de manera muggle, se mordió la lengua para no preguntarle por qué no utilizaba su varita, no quería intercambiar palabras con él, era eso, o que se sentía endemoniadamente bien que el chico tocara suavemente su piel, Hermione evitó mirarlo, si lo hubiera hecho, habría sabido, que Draco estaba muy preocupado por ella, y arrepentido de verdad.

-Ya está –Murmuró cuando hubo curado los raspones de su cara, manos y rodillas, ella casi protestó cuando dejó de tocarla, pero debía recordar que estaba molesta y no lo quería cerca.

-Hermione

-Granger –Corrigió ella buscando otro punto que no fuera su cara

-¡Mírame! – Ordenó el chico irritado

-¿Qué quieres Malfoy? –Respondió en el mismo tono

-Hermione lo siento, de verdad, no debí decir eso

-Ya sé lo que sientes, no te preocupes, lo dejaste muy claro – Aseveró apretando los dientes

-Tienes que escucharme –

-Tú nunca me escuchas

- Ya que te niegas a darme mi varita, o llevarme a mi casa, lejos de ti, voy a dormir, hazte un favor y vete a la sala, alejado de la sangresucia

-Hermione

-Buenas noches Malfoy –Dijo esperando a que saliera, de la habitación, Draco hizo una mueca y salió con un portazo. Hermione se acostó en la desordenada cama pero apenas durmió un par de horas, y Draco tampoco pudo pegar el ojo, en la habitación de al lado, pensando en ella.

En la mañana Draco escuchó ruidos en el baño y entró a la habitación, Hermione estaba vomitando un inexistente desayuno y sintió que él chico la miraba desde el umbral de la puerta, en otra ocasión, le hubiese dado vergüenza y le hubiera pedido que se alejara, lo miró molesta y se enjuagó la boca violentamente

-Ayer olvidé darte la maleta que Pansy preparó –Dijo extendiendo una pequeña maletita rosa, lo miró con desconfianza y la tomó

-Voy a pedir preparar algo para desayunar mientras te cambias –Hermione cerró la puerta apenas el rubio hubo salido y agradeció a Pansy por el cepillo de dientes y la ropa interior limpia, se duchó y se puso unos pantalones de mezclilla con un top demasiado ajustado para su gusto, salió a la pequeña sala-comedor de la cabaña y un delicioso aroma inundó sus fosas nasales, se detuvo frente a una mesita café redonda, con deliciosa comida en ella, un dolor en su estomago le indicó que debía comer algo pronto.

- Toma asiento Hermione, hice huevos estrellados con tocino, hay pan tostado y mermelada y frutas–Anunció el rubio llevando una jarra de jugo de naranja a la mesita

-¿Tenias todo preparado no? –Dijo obedeciendo

-Bueno, siempre esta lista, con todo lo necesario para una estancia agradable

-Así que aquí traes a todas tus mujeres – Observó ella

-No, a mi madre le gustaba venir aquí cuando yo era pequeño, era de mi abuelo, Abraxas, Draco se sirvió y Hermione lo imitó, se sirvió huevos, 2 rebanas de tocino, fruta y engulló una rebanada de pan tostado

-¿Con Cassie también fue así? –Inquirió observándola curioso

-¿Qué? – Protestó ella

-El apetito, los desmayos, el vómito –Enumeró con un brillo de nostalgia en los ojos

-No, con ella solo tuve nauseas, los olores fuertes me daban asco, y todo el tiempo estaba cansada

-Por eso te dormías en clases – Observó él, con una sonrisa, Hermione asintió tomando un sorbo de jugo de naranja

-Todos creían que era porque estudiabas demasiado

-Si

-Cuéntame que más paso cuando estabas esperando a Cassie –Hermione lo miró con recelo-Sigo enojada contigo Malfoy – Soltó cruzándose de brazos

-Podemos actuar como personas adultas y resolver nuestros problemas

-Yo no tengo ningún problema contigo

-¡Entonces háblame!

-Eso hago

-Cuéntame sobre mi hija –Hermione suspiró y aceptó reacia

-Casi no tuve síntomas, por eso no supe que estaba embarazada sino hasta casi los 2 meses, cuando iba a decirte –Draco la miro con nostalgia y ella continuó – Tenía muchos antojos, Viktor se llevó la peor parte

-Otra vez ese imbécil –Farfulló Draco molesto

-Siempre estuvo pendiente de mí, y fue quien me complacía y me traía comida a media noche, pero Ron comía conmigo todo lo que se me antojaba en el día.

-¿Dónde pasaste tu…embarazo?

-En la madriguera, después de que mis padres murieran a manos de los mortifagos –Draco se tensó al escucharla y la chica siguió – Cassandra me pateaba cuando… -Hermione se contuvo de decir "Cuando lloraba por ti en las noches"

-¿Cuándo Hermione? –Preguntó él emocionado

-Cuando, escuchaba música –Mintió –Y ya deja de preguntarme cosas, quiero irme –Dijo tajante

-Está bien –Draco desapareció la comida con su varita y trajo la maleta, le abrió la puerta a la castaña y caminaron detrás de la cabaña, donde estaba el auto plateado de Draco

-¡Maldita tenías el auto aquí, y me hiciste esperar toda la noche! –Gritó Hermione viendo el precioso auto

-No iba a manear en la noche –Dijo Draco como toda respuesta, abrió la puerta para que Hermione entrara y dejó la maletita en la cajuela, subió al auto y manejó hacia Londres Muggle, nadie habló en todo el camino, cada vez que Draco lo intentaba ella subía el volumen de la radio, furioso Draco arrancó el botón de encendido, y ella se limitó a observarse en el espejo, y jugar con su teléfono celular.

-Hermione

-…

Draco lo intentaba, pero la chica se negaba a escucharlo, molesto, pisó el acelerador con fuerza y llegaron antes de lo esperado al departamento.

Ella bajó antes de que él pudiera ayudarla y caminó a prisa dentro del edificio, Draco la observó con melancolía, bueno Cassandra estaba en la mansión, si quería verla, Hermione tendría que ir a buscarla, y verlo a él, sonrió y se dirigió a la mansión.

Draco entró a la Malfoy Manor y Cassandra corrió hacia el

-¿Dijo que si? ¿Dijo que si? –Preguntó cuando Draco la levantó y besó su mejilla -¿Van a casarse?

-Bueno, dijo que sí, pero vas a tener que ayudarme

-¿Hmm que gano yo?

-¿Qué quieres?

-Un carro como el de mami –Draco rió

-Cassie no puedo darte una camioneta

-Entonces uno de juguete y 5 muñecas

-Voy a comprarte el carro de juguete y una muñeca –

-No, el carro y 3 muñecas

-Hmm ok

–Draco le contó su plan a Cassandra y ella asintió encantada

OoOoOoOoOoOoOo

Hermione corrió por las escaleras del edificio hasta llegar al tercer piso, donde estaba su departamento, trastabillo con un par de llaves al abrir el cerrojo, y finalmente abrió, cerrando con un portazo se dirigió a su habitación, y observó molesta el desorden de zapatos y ropa tirada por todo el lugar, hasta que sus ojos se toparon con la caja que Draco le había dado con el vestido y el collar, la tiró al suelo y cayó el pequeño relicario, revelando un par de fotografías, se hinco para recogerlo y al tocar la piedra, se tornó marrón grisáceo, observó con cuidado las fotografías de las personas que más amaba en el mundo y se echó a llorar a la cama, estuvo así por más de media hora, hasta que escuchó la voz de Sophie

-Hermione, la puerta abierta – La ojiazul entraba al cuarto con una sonrisa, Hermione trató de limpiarse las lagrimas, pero estas ella estaban pegadas en su rostro -¿Hermione qué pasa? ¿Por qué llorabas?

La chica se acercó a la castaña y se arrodilló junto a ella

-He roto con Draco –Balbuceó Hermione y Sophie abrazó a su amiga, negando con la cabeza

-Le dije que –Hipó –Le dije que estaba embarazada –Sophie la miró comprendiendo -Y que creo que es de Viktor –Soltó Hermione sollozando

-Oh Hermione, hiciste bien, volverán, estoy segura –Sophie traba de consolarla, pero sus palabras solo sirvieron para que Hermione llorara aún más

-No, me insultó, me llamó interesada sangresucia, e insultó a mi bebé Sophie, no volveré con él –Aseguró, Sophie movió la cabeza incomoda

-¿Dónde está Cassandra?

-En Malfoy Manor

-Oh –Sophie esbozó una sonrisa

-Sophie ¿Puedes ir por ella? –Pidió Hermione

-Lo siento, pero tengo que ir a San Mungo –Mintió

-Por favor – Imploró con ojos llorosos –No quiero volver a verlo

-De verdad Hermione, sabes que lo haría, pero ya voy retrasada, limpia ese desorden y ve por tu hija, cuida a mi ahijado –Le dijo apuntando su pequeño vientre y salió sonriendo, Hermione la observó molesta, claro que no tenía que ir a San Mungo, Sophie mentía, pero aunque no quisiera, tendría que enfrentar a Malfoy, obedeció a su amiga limpio el desorden de manera muggle.

No podía aparecerse, ni usar la red flu, así que tendría que manejar hasta Malfoy Manor, en la camioneta que Draco le había regalado, de paso se la devolvería.

Cuando llegó tocó el timbre y una mujer rechoncha la hizo pasar

-Hola –Saludó Hermione

-Buenos días señorita Granger, pase por favor – Indicó amablemente la mujer

–Gracias, solo vine por Cassandra

-La pequeña está en el cuarto de juegos con el joven Malfoy, me pidió que no los molestara

-Bueno, es mi hija, dígale al señor Malfoy que voy a llevármela – La mujer la miró y jugó inquieta con sus manos, bueno voy a avisarle, subió las escaleras con rapidez y bajó después de unos minutos

-Señorita Granger, puede subir –Hermione retuvo aire y subió lentamente, entró al despacho sin tocar y evitó mirar a Draco

-Hola mami –La saludo Cassie con una sonrisa

-Hola hija, tenemos que irnos

-Pero, no quiero

-Cassandra, vámonos –Pidió Hermione, Cassie miró a Draco y luego a su madre

-No

-No te estoy preguntando, vámonos –Dijo jalando la pequeña mano de su hija

-No –Cassie hizo un intento por soltarse, Hermione ejerció más presión y tiró de su pequeña mano

-No mami no quiero –La pequeña se aferró con la mano libre a las piernas de su padre, quien veía a la castaña con un malicioso brillo en los ojos

-¡Malfoy suelta a mi hija! –Ordenó

-Pero si es ella la que no me suelta – Se defendió –Deja que se quede aquí, es su casa, y también tuya, puedes quedarte –Ofreció con una sonrisa, Hermione farfulló unas palabras y tiró de su hija

-¡Cassie suelta a Draco!

-No

-Cassandra, ¡Por favor obedece! – Hermione cargó a la niña quien lloraba e intentaba bajarse

-No mami no - La niña comenzó a patalear y Hermione tuvo que dejarla en el suelo para no ser golpeada, la miró extrañada a su hija, como si no la conociera y luego a Malfoy

-Entonces vas a quedarte con él – Escupió Hermione, Cassie dejó de lloriquear y escudriñó a su madre, luego buscó la mirada de su padre, asintió y corrió a abrazar a Draco

-Bien Cassandra, solo no dejas que te rompa el corazón – Hermione salió de la habitación y cerró suavemente la puerta, bajó con lentitud por las grandes escaleras de Malfoy Manor y caminó como un espectro hasta el portón de roble, dejando a la mucama con la palabra en la boca. Se apareció en su departamento, dejando la camioneta, a su hija, y la mitad de su corazón en Malfoy Manor, corrió al baño y vomitó un par de veces, sintió que su cabeza le daba vueltas, no debió haberse aparecido, lo sabía, pero era la manera más rápida de escapar, apoyándose en las paredes llegó a su cama, se acostó sobre las almohadas, y lloró, no sabía de dónde sacaba tantas lagrimas, los últimos días se los había pasado llorando, primero la noticia del embarazo, luego Draco Malfoy y ahora Cassandra, SU Cassandra, quien había preferido a su padre, Draco Malfoy, a quien apenas conocía, sobre su madre, aquella quien había dedicado su vida entera a cuidarla y protegerla, pero claro, Draco Malfoy entra a una habitación y todas quieren tener su atención.

Aunque solo era una niña, y Hermione sabía que Cassie actuaba aun sin entender la situación, no podía dejar de sentirse traicionada por su propia hija.

OoOoOoOoOoOoOoOo

-Mami lloraba –Comentó Cassie nerviosa, arrugando graciosamente la nariz

-No pasa nada princesa, tenemos que darle tiempo para que nos extrañe – Dijo Draco para tranquilizar a su hija

-Daco no dijiste que mami lloraría –Ella lo miró molesta – Quiero ir con mami – Exigió

-Iremos, mañana temprano

-No, quiero ir con mami ahora

-Cassie teníamos un plan

-Pero mami lloraba, y ella no llora mucho, Haggy dice que cuando mami llora, en verdad pasa algo malo

-Cassandra…

-Llévame con mami –Demandó una vez más la pequeña, esta vez llorando – Draco Malfoy suspiró sonoramente, Cassie tenía razón, Hermione Granger no era como todas las muchachitas estúpidas con las que Draco había salido anteriormente, que lloriqueaban y gimoteaban batiendo sus largas pestañas lentamente, hasta conseguir lo que querían, Draco se ocupaba de ellas complaciendo sus caprichos o las callaba a besos, cosa que nunca funcionó con la castaña, cuando Hermione Granger lloraba, algo muy malo ocurría. Miró a su hija en el suelo llorando y pensó que Cassandra era como toda Slytherin mimada y consentida, tenía 4 años y ya utilizaba pucheros, gritos o berrinche en el peor de los casos, para conseguir lo que quería, solo Hermione se negaba a ceder con ella, pero ¿Quién era Draco Malfoy para negarle algo a la futura princesa de Slytherin?

-Ve por tus cosas – Soltó accediendo y Cassie se secó las lágrimas, tomó su mochila, metió un conejo de peluche y una muñeca de cabello dorado y se paró junto a su padre

-Ya vámonos –Dijo tomando su mano

-¿Estás segura de que no quieres quedarte? Voy a darte las 5 muñecas que querías –Intentó negociar

-Quería 6 y 2 cochecitos rosas – Objetó ella

-Quedamos que sería un carro y 5 muñecas -Dijo el rubio con el ceño fruncido

-De cualquier forma vas a comprármelos, llévame con mami –Apremió la niña

-Está bien, pero vas a ayudarme, ¿Cuáles son las flores favoritas de tu madre?

-¿Por qué siempre me preguntan eso?

-¿Qué?

-¡Que le gusta a mamá! ¡Todos quieren que les ayude, le llevan flores, bombones, colores, pero a mí no me preguntan! – Exclamó molesta

-¿Quieres que me case con Hermione o no?

-Sí, pero también quiero flores –Aceptó ella

-De acuerdo, iremos a la florería y escoges las que quieras ¿Ok?

-Y ¿Chocolates también?

-Lo que quieras

-¿Y también me vas a comprar el cochecito y mis muñecas?

-Sabes que si Cassie –Dijo ayudándole con la mochila.

Salieron de Malfoy Manor en el Ferrari plateado mientras Cassie hablaba sobre Hermione

-Viktor llevaba tulipanes pero a mami no le gustaban mucho, siempre las dejaba en la cocina, y Louis llevaba poni, ponías…

-Peonias –Corrigió Draco - ¿Quién es Louis?

-Amigo de mami

-Lo que sea, ¿Le gustaban?

-Mmm las dejaba en mi cuarto

-¿Entonces?

-Mami tiene una rosa en un libro, dice que era violeta, pero ya está muerta, y Haggy y Ron le regalan rosas en su cumpleaños

-Rosas –Murmuró Draco ¡Cómo pudo haberlo olvidado! De todas las flores que Draco había regalado a Hermione, ella siempre las recibía con una sonrisa, cuando le regalo aquella rosa violeta que cortó en el jardín, ella lo abrazó efusivamente y lo besó

-Bien -Draco condujo hasta la florería más cercana y compró 3 docenas de rosas violetas y macarrones de chocolate rellenos de crema de menta, un enorme oso polar de peluche y Cassie eligió un ramo de plumerías blancas y merengues de fresa, salió feliz de la pequeña tienda, en una mano llevaba las flores y en la otra sujetaba fuertemente las golosinas, Draco le abrió la puerta del carro y la ayudó a subir, manejó nervioso, escuchando el parloteo de su hija y cuando hubieron llegado frente al edificio donde vivía Hermione, se arregló el cabello y Cassie lo imitó, tomó los regalos y subió por el elevador con Cassandra, la niña tocó el timbre y Hermione abrió la puerta con lágrimas secas surcando su rostro.


¿Qué les pareció? ¿Les gusto? ¡Espero que sí!

Bueno Hermione ya le contó todo a Draco, Cassandra está dispuesta a ayudar a sus papás, pero aun no sabe lo de su hermanito ¿Cómo lo tomará? ¿Aceptará Hermione volver con Draco?

Es el capitulo 20 y espero que lleguemos a 200 Reviews! Vamos y actualizo, si se puede (:

Aun falta saber de quién es el bebé y si es niño o niña, no podemos olvidar la boda de Pansy, donde Astoria aparecerá, y no para bien.

¡Un enorme beso y un millón de Gracias por su apoyo!