Capítulo 20: La verdad duele más que la mentira.

Terminando con la larga historia a Rin no le alcanzaba para procesar toda esa información, toda su cabeza termino revuelta y ya no sabía si sentirse molesta o feliz, si quería decirle lo que sentía o quería golpear por ser tan tonto de contárselo, mirando por la ventana se percata que era de noche, levantándose del sofá Rin sonreía. Sesshomaru notaba que Rin estaba confundida pero nunca creía que ella reaccionaría en ese momento, ella estaba demasiado pálida, para luego verla correr, colocándose de pie la buscaba con la mirada mirando la única luz de la casa prendida que era la del baño.

-Rin ¿estás bien?

-¡No! ¿Cómo podría estar bien? –Saliendo furiosa del baño Rin lo golpea, mientras su llanto nublaba su vista.- ¡¿Por qué no me lo dijiste?! ¡Sesshomaru idiota!

-Rin

-¡idiota! ¡Idiota! –Abrazándola la pega a su pecho Rin lloraba, pero al hacerlo recibe una fuerte abofeteada, dejándole toda la mano marcada.- ¡me hubieras dicho eso antes! ¡Idiota, idiota, idiota, y mil veces idiota!

-Rin cálmate

-¡no me quiero calmar! ¡¿Cómo pudiste ocultarme todo eso?! ¡¿Por qué ahora me dices eso?!

-Rin sabía que reaccionarías así, por eso evite decirte, pero se me fue de las manos y….

Sin soportar tanta información lo golpea otra vez, pero antes de que Sesshomaru pudiera decir otra cosa, recibe otra abofeteada tan fuerte que le desvió la mirada, escuchando su llanto él tenía razón para no decirle porque quería evitar verla de ese modo, queriendo abrazarla y decirle cuanto lo lamentaba, por primera vez su corazón se ablandaba, tanto como para humillarse en frente de ella. Antes de poderle tocar una mano, recibe otra fuerte abofeteada, con eso Sesshomaru caía al suelo arrodillándose frente a ella, Rin respiraba tan agitadamente que al verlo así recordaba cuando él se le propuso, sin poder verlo su mente se desacomoda y la confusión la invadió tanto que salió corriendo del lugar.

Sesshomaru al verla correr fuera de la casa entendía, sintiendo un fuerte dolor en el pecho, ocultando su mirada en el suelo él siente como en su mejilla caía algo húmedo, al notarlo abre los ojos grandes sorprendiéndose de ver una lágrima, desde que sus padres habían muerto no lloraba. En eso escucha desde la puerta como alguien aplaudía, Sara quien aún no se había ido, había visto toda la escena de Rin ya que los gritos eran inevitables, Sesshomaru levantándose del suelo quería matar a Sara sacando una arma de su saco le apuntaba.

-alto ahí Sesshomaru, ¿Por qué me mataras?

-¡ella es mi único amor! ¡Ahora que la perdí no me importa volver a prisión, si te mato me olvidare de esto!

-cálmate, cálmate

-¡no debiste venir! ¡Te matare maldita zorra!

-así me dices, que malo eres –Sara se acerca para quitarle el arma a Sesshomaru, pero al acercarse él la toma del cuello a lo que ella nota sus ojos rojos, obviamente él amaba con locura a Rin y por esa razón dejo de ser un asesino.- suéltame

-¿Por qué debería hacerlo? Ella ya no está en mi vida –Sesshomaru de un minuto al otro sonreía como un maniático, quería matar.

-¡la amas no hagas esto, aun tienes una oportunidad!

-ya no tengo más oportunidades –Sara abre los ojos asustada.


Rin corría por las calles llorando a más no poder sacar lágrimas, estaba destrozada y su mente era confusión, corriendo sin darse cuenta un auto estaciona al lado de ella siendo su padre que estaba demasiado sorprendido de ver a su hija llorar en medio de la oscuridad, Rin sin dudarlo lo abraza soltándose en llanto entre los brazos de su padre. Al llegar a su casa su padre le ordenaba la habitación de ella, sentando en su cama junto con ella que seguía abrazada ya dejando de llorar, su padre no necesitaba preguntarle la razón de su llanto por que ya sabía cuál era la respuesta.

-papá, ¿Por qué no me dijiste de Sesshomaru?

-eso era algo que le correspondía a Sesshomaru decirte, pero ese muchacho te conto la historia completa, a mí me dijo la mitad Inuyasha me conto lo de ti hace unos días

-lo amo ¡pero es un idiota! ¡¿Por qué me lo dijo ahora?! –Rin entro nuevamente en llanto, sus sentimientos se estaban descontrolando.

-tranquila, ¿desde cuándo estas de esa manera?

-a que te refieres

-hablo de que, ¿Cuándo lloras porque si? No eres así –su padre trataba de decirle que su actitud era diferente, pero ella lo había sabido desde hacía una semana atrás.

-supongo que tienes razón, debo ver a Kagome, ella me acompañara al hospital, últimamente me he sentido mal del estómago

-le avisare

-gracias papá –después de terminar de acomodar sus cosas Rin se recuesta a dormir en su antigua cama, notando como le faltaba el calor de Sesshomaru a su lado, acostumbrándose a dormir pegada a su pecho cálido.


En la hora del almuerzo, Rin y su padre estaban juntos ya que él tenía el día libre, algo en ese ambiente era triste y era que Rin tenía su mirada llena de tristeza, ya que todas esas noches ella se la pasaba extrañando a Sesshomaru, pero al mismo tiempo le invadía el hambre y se le antojaba cada vez más. Su padre volviendo a mirar a su hija había terminado su parte de la comida, mejor dicho ella sola se acabó todo lo que se encontraba en el almuerzo, su padre estaba con algo de curiosidad de que su hija actuara de esa forma. Levantándose de la mesa despide a su hija con un beso en la frente, al abrir la puerta Kagome entra al lugar para después saludar a los que estaban en el lugar.

-¡Rin apúrate! Te hice una cita con el doctor, andando

-¡sí!


Rin y Kagome caminaban por las calles para dirigirse al hospital de la zona, Rin insistía en hacerse la revisión para curarse rápidamente de sus dolores, todo aquello le molestaba bastante el no saber que le pasaba. Kagome reía con su amiga escuchando todo lo que ella le contaba, pero aun ella sospechaba de lo que Rin le decía de sus malestares, eso podría ser algo letal o extrañamente familiar, ya que su madre y amigas pasaron por lo mismo, pero al mismo tiempo podría engañarse. Como era de esperarse el doctor de Rin solo le había hecho algunas preguntas de los síntomas que ella presentaba, pero al parecer al doctor de Rin no le preocupaba en lo mínimo por lo que sucedía, haciendo que se recostara en una camilla el doctor comenzó hacer un estudio que seguramente le daría su resultado, después de terminar hizo que ellas salieran de la sala dejando que ellas quedaran afuera del consultorio esperando.

-Taisho-san –llama una de las enfermeras después de varios minutos, haciendo que Rin se acercara a la puerta con un tanto de preocupación.- sus resultados Taisho-san, que tenga un buen día –entregándole uno solo papel.

-gracias –Rin toma en manos sus resultados, para luego hacer una cara de sorpresa y algo de confusión.- disculpe señora

-dígame Taisho-san

-¿esto…. es mío?

-por supuesto Taisho-san, todo los estudios que el doctor realizo son eso, felicidades señorita

-pero…. pero ¡tiene que haber algún error! Estoy segura de esto, y no puede ser, como ¿Cómo?

-bueno no soy la persona para explicar eso

-¡no quise que me entendiera de esa forma! Lo siento, estoy gritando pero es que, no sé cómo actuar en esta situación

-nadie sabe Rin –Kagome de atrás la calmaba con una mano en su hombro, haciendo que Rin entrara en llanto de aquella noticia, ella como buena amiga consolaba sonriéndole para calmarla un poco.- ¿se lo dirás a Sesshomaru? –Rin la mira con un tanto de miedo en su mirada.

-después de gritarle idiota, creo que me odia–comenzando a caminar se despiden de la enfermera, mientras Rin se secaba sus lágrimas en medio de la calle.- Kagome, y si Sesshomaru me dice algo que no quiero escuchar

-no creo que lo diga, seguramente estará sorprendido

-¿Por qué ahora? No estoy lista, después de que él me dijo quién era me he sentido insegura pero…. ni siquiera tengo respuesta para esto

-espera, ¿te conto todo?

-¡¿Qué?! Te conto a ti primero pero a mí, no me dijo nada hasta ahora ¡ese hombre! –molesta caminaba con pasos firmen, de ser la única que no sabía nada.

-¡espera, yo lo sabía porque Inuyasha me lo dijo! No estés celosa –Rin dándose vuelta miraba con tristeza, estaba tan preocupada que lloraba porque no sabía qué hacer.

-Kagome, me acompañas a casa

-volverás después de estar afuera dos días

-sé que me mintió hasta ahora, pero aun lo amo, lo amo demasiado y esto es una señal para que no me aleje de él

-entonces que esperas, él no te lastimara

-¡iré sola! Kagome dile a mi padre que, que volveré con Sesshomaru

-no te preocupes –Rin con una gran sonrisa y sus ánimos al máximo, empieza a correr por las calles teniendo una palabra que le hacía querer llegar lo más pronto posible con Sesshomaru, ella lo amaba y no quería negarse a que estaba perdidamente enamorada de él, si cometió errores en el pasado ya no le importaba en lo absoluto.

-(Sesshomaru, yo te amo. Te he hecho esperar por muchos años y ahora, yo no quiero que ese amor que tienes hacia a mi termine. Ya has hecho suficiente ahora solo déjame mi parte, ya no te hare esperar, ya no quiero alejarme de ti)