Una variedad del demonio parte 1.
Yuna, Tidius, Paine y Nooj se habían hecho camino a través de arduas batallas por los túneles de Bevelle, ya que estos se habían tomado en serio la orden que había dado Baralai, salieron a una de las terrazas de la fortaleza y contemplaron por unos segundos el panorama.
-Una terraza. – Menciono Nooj mirando el lugar asombrado.
-No es cualquier terraza, Yuna estuviste aquí a punto de casarte con Seymour. – Menciono Tidius a sus acompañantes y mirando directamente a la invocadora.
-Continuemos. – Menciono la castaña, cargando sus armas al ver una nueva partida de soldados frente a ellos.
…
Tocaron de nueva cuenta la puerta, Baralai se levanto al entender la mirada del guado, abrió la puerta despacio.
-Cid. – Baralai miro sorprendido de nuevo al padre de Rikku.
-Cidley, señor, nunca se aprende mi nombre. – Miro a Gippal y Rikku detrás de Cid, su amigo le paso un arma. – Vendo a decirle que hemos perdido a los intrusos.
-¿Dónde? – Pregunto fingiendo sorpresa pues alcanzaba a ver a Seymour de reojo, Rikku y Gippal se acercaron agazapados a la puerta.
-Están en…
Cid se quedo callado al tiempo que Baralai abría la puerta y disparaban ella y Gippal contra el guado, mientras este emitía un gruñido de dolor.
-Baralai. – Rikku observo a Andrea.
Ayudaron a la chica, al tiempo que Seymour se incorporo y se le abalanzo hacia el peliblanco, pero Rikku se movió oportunamente logrando rasgarlo con sus armas el estomago y Gippal le disparaba.
-Idiotas. – Seymour toco con la punta de sus dedos su heridas y observo su sangre al tiempo que sentía punzadas de dolor, retrocedió unos pasos y al verse en aquella situación decidió invocar a Anima.
-¡Qué diablos! – Gippal retrocedió unos pasos y observo al enorme eón frente a ellos.
-Si viera eso en la noche, me daría miedo, pero ahora no lo es. ¡Vamos! – Rikku ya conocía antiguamente a Anima y sabia que como todo eón podía ser derrotado, si habían logrado vencer a Sinh; el no era nada, Seymour aprovecho el momento para escapar.
-Yo lo perseguiré. Cid corrió atrás de él.
Este corrió hacia una de las terrazas de Bevelle, precisamente donde tenía forma de escapar, pero no contaba que en la salida se encontró con Tidius, Yuna, Nooj y Paine, que se detuvieron al verlo.
-Seymour. – Susurro Yuna al ver a su ex prometido frente a ella.
El antiguo pretor utilizo su poder pyro para hacerlos retroceder, pero Paine intervino y apago el fuego que comenzaba a crecer al grado de obligarlos a retroceder.
Tidius no pudo aguantarlo más y decidió atacarlo, levanto su espada y la blandió varias veces contra el guado quien le esquivo con algunos pesares, mientras el rubio contra atacaba con más fuerza y logro cortar el rostro del peli azul.
-Debi matarte cuando pude. – Rugió el ex pretor.
-No te daré de nuevo la oportunidad. – Tidius avanzo de nuevo y corto el estomago del ex pretor que consiguió usar magia blanca para sanarse.
-Idiota. – Seymour cayó al suelo, pero aprovecho el lugar para patear al rubio hacia el vacio quien lo sorprendió completamente el ataque y cayo.
-¡Tidius! – Yuna sintió el corazón a punto de salir de su pecho, mientras la embargaba el miedo.
…
-¡Desátala Baralai! – Rikku ordeno, veía a Gippal pálido pero listo para luchar. -¿Estás bien?
-Sí, amor. Contesto dándole un beso rápido, mientras cargaba sus pistolas y Anima pronunciaba un alarido.
Rikku se aproximo rápido y le corto, Gippal le disparo un par de veces, mientras Anima buscaba desesperado el soltarse; Baralai se aproximo a la chica que aun sangraba, la tomo por los brazos y la desato.
-Gracias. – Susurro ella.
Ella toco el suelo y se desplomo agotada, pero el peli blanco alcanzo a detenerla, tomo los guantes de la chica y los guardo en el bolsillo, ella abrió lentamente sus ojos y le miro.
-Dámelos. – Le susurro suavemente.
-Si las usas te mataran. – Ella le miro algo confundida pero le sonrió débilmente.
-¡Tu, tortolo podrías apurarte y mover tu trasero hacia acá! – Se quejo el albed quien disparaba a diestra y siniestra.
-Ya voy. – Baralai se apuro y la dejo en una esquina donde encajo su lanza para protegerla de Ánima. – Estarás bien.
Rikku había utilizado su vestiesfera de peluche, cuando escucho a Gippal decirle "De verdad ¿Debes de estar bromeando? Se aproximo y le dio leves golpes a su novio en el hombro derecho.
-Esa cosa nos quiere mayar y tu jugando. – Bromeo Gippal.
-¡Aunque no lo creas así soy más fuerte! –Chillo Rikku golpeando a Ánima.
-Solo para golpear a un niño en el circo. –
Baralai disparo, mientras Rikku volvia a atacarlo, Gippal se había detenido porque acababa de marearse y en vez de haber visto a Ánima había visto tres, respiro algo cansado y abrió fuego contra el eón.
Rikku miro a Gippal y le sonrió intentando darle ánimos para continuar con ello pues ella sola no podría y no había rastros de Yuna o los demás, el brazo de Gippal comenzó a gotear sangre pues las armas eran de alta potencia y por lo tanto lastimaban también su brazo.
Baralai apunto hacia la cabeza de Anima la cual era digna para asustar hasta al más valiente, disparo tres veces, Rikku le golpeo y se alejo algunos pasos, Gippal se apoyo en la pared para dispararle, para sorpresa de todos Anima reacciono al ataque de los tres y utilizo su ataque Caos.
…
-¡Tidius! –
Nooj y Paine se interpusieron entre Seymour y Yuna, la invocadora se había paralizado ante aquel acto del peli azul, ella no estaba dispuesta a perderlo para siempre, corrió hacia donde había caído el rubio y brinco al vacio.
-¡Yuna! – Escucho gritar a Paine detrás de sí.
Vio algunos metros más adelante al rubio quien iba cayendo, cuando escucho su nombre había volteado hacia arriba, ella estiro su mano y le alcanzo a tomar, le abrazo sin importar la gravedad y el riesgo que corrían ambos. No podría soportar ni un año más sin él.
La dimensión de los eones se abrió y salió de ella Valefor, ambos cayeron en el pecho del eón que les ayudo a descender lentamente.
-¿Qué quieres? – Nooj volvió a apuntarlo y le siguió mientras caminaba. - ¿Dónde esta Baralai?
-El poder. – Menciono aproximándose a ellos.
-¿Dónde está? – Paine utilizo su espada y ataco al peli azul, quien detuvo el ataque con un muro de fuero y la hizo retroceder.
-Ellos están divirtiéndose. - Respondió congelando los pies de la peli blanco, impidiéndole moverse.
Nooj abrió fuego contra él pero se le terminaron las balas arrojo su pistola y se acerco a Seymour golpeándolo con el antebrazo y le dio un cabezazo.
-¡Descongélala! – Nooj volvió al ataque golpeando al ex pretor.
Paine miro asustada el ataque de Nooj a Seymour preocupada por las consecuencias de aquello podría traerle, intento moverse hasta que lo logro, utilizo magia negra para ello; tomo a Nooj por los hombros y le hizo retroceder.
-¿Estás bien? – Nooj le sonrió y sacudió sus nudillos.
-¡Cuidado! – Les grito Cid, desde uno de los pasillos de la terraza.
Seymour se había levantado y tomado la espada de Tidius había tirado un golpe a Nooj quien retrocedió apresurado junto a Paine, pero esta piso mal y resbalo al vacio, Nooj alcanzo a tomarla de la mano, cuando el oji azul le encajo la espada de Tidius en el brazo.
Nooj gruño mas, no soltó a Paine pues de el dependía la vida de ella, solo había una forma en que la soltara y esa era que le matara, Cid llego y derribo a Seymour al suelo. Nooj no podía subir a Paine pues de otra forma se desgarraría el brazo, la situación era tensa y no sabría cuanto resistiría.
…
Retrocedió algo lastimada por el ataque de Ánima, mientras Gippal cayó al suelo de rodillas lastimado y con un hormigueó por todo el cuerpo; Baralai se apoyo en la pared.
-¿Están bien? – Baralai miro a los dos albehed que luchaban por mantenerse en pie.
-Sí. – Respondieron los dos.
Los tres tomaron aire sabían que el ataque del eón había sido solo una advertencia pues si llegaba a utilizar Dolor podía matar a cualquiera de ellos. Baralai descargo todas su balas de su pistola en un intento desesperado de matar a Ánima pero solo se gano un golpe con las cadenas del eón.
-¿Alguna idea Gip? – Rikku se acerco a su novio quien negó. – Si alguien derrotara a Seymour.
-Vamos. – Gippal le arrojo dos cargadores a Baralai para comenzar de nuevo.
-¡Derrotémosle! – Rikku cambio su vestisfera a mecania. – Esta es nuestra última oportunidad.
Unos brazos rodearon la cintura del peli blanco para sacar sus guantes de sus manos, Andrea había logrado alcanzarlos; Gippal y Rikku se habían sonreído entre ellos.
-¿Qué haces? – Baralai la tomo del cuello pues el brazo más cercano a él estaba herido.
-Aun les puedo ayudar. – Andrea puso su guante en su mano sana y apunto a eón.
-Te mataras si lo haces- El la alejo de ahí, por lo que la pareja albehed compartió una mirada cómplice.
-No lo sé aún. – Ella comenzó a utilizar los poderes de su mano se rodeo de una energía negruzca que provenía de su brazo, la cual exploto dañando a Anima quien lanzo un rugido y utilizo Caos; Gippal se recargo en el muro sosteniendo a Rikku contra él, Baralai cayó al suelo herido, mientras Andrea caía al suelo de rodillas.
La pelinegra tomo un último respiro tal vez el ultimo de su vida, asi habia muerto su madre tal vez ella tenía que morir así, se rodeo de nueva cuenta de energía mientras apuntaba a Anima, cerro sus ojos y concentro todo su poder en ese ataque, pensó en el rostro del pretor y en sus ojos y todo le fue más fácil. Sus ojos se abrieron al tiempo en que la energía se convertía en su poder y salía de ella; el golpe causo un estruendo y Anima había sido perforado emitiendo un grito, la chica cayo inconsciente.
Gippal y Rikku se acercaron a ella pero vieron a Anima dispuesto a atacarlos tenían que terminar con él.
-No Andrea- Baralai se arrastro hasta ella y la abrazo, la chica se había puesto pálida la sangre de sus heridas se había detenido.
Gippal descargo las ultimas armas que tenia y Baralai imito a su amigo, Rikku sonrió y le dio la mano al rubio, utilizo la vestiesfera de Mecania, Spira necesitaba de paz, las gaviotas estaban juntas de nuevo, Tidius había vuelto y todos estaban juntos de nuevo, ella y Gippal eran de nuevo la pareja perfecta; no dejaría que nadie destruyera la paz por la que había luchado por 5 años.
-¡Vamos!¡Vajra! – Todo se ilumino y causo una gran explosión por la fuerza devastadora del ataque de la albhed, el estruendo fue tanto que varias partes del techo se vinieron abajo, levantando una espesa nube de polvo y de escombros al tiempo en que Anima emitía un rugido agonizante.
…
-¡Nooj! – Paine le miro e hizo intento de levantarse.
-¡No! ¡Ni siquiera lo pienses Paine! – Paine se soltó a propósito de la mano de él, pero Nooj se rasgo el brazo para volverla a agarrar. – No
-Tienes que quitarte ese cuchillo. – La peliblanca intento subir pero sus dedos no alcanzaban a sujetarse.
Cid empujo a Seymour al suelo con tal de dar tiempo a la pareja de recuperarse, Cid corrió hacia ellos y retiro el cuchillo del brazo del líder de la liga juvenil y ayudo a Paine a subir.
Seymour volvió a incorporarse una vez más decidido a tomar venganza lanzo un hechizo de magia negra que Yuna detuvo al momento que Valefor les dejaba en la terraza.
-Para ya Seymour. – Yuna miro la explosión y la nube de polvo que se levanto en uno de los edificios de Bevelle. – Hace tiempo eras ambicioso ansiabas el poder de Spira, pero ahora me he dado cuenta de que eres como Sinh; heriste y mataste personas inocentes, amenazaste al sindicato Leblanc, causaste estragos en todo Bevelle y has dañado a mis seres queridos, pero aun así te propongo la redención…
-No me interesa. –
Seymou se acerco a Yuna no alcanzo a tomar sus pistolas cuando la mano del peli azul se acerco a su garganta, le miro enojada y le esquivo por algunos centímetros, pero tanto las espadas de Paine y Tidius reaccionaron, la primera lo hirió pero la segunda lo mato; pues ambas atravesaron su pecho.
-¿Estás bien? – El rubio se arrodillo al lado de Yuna y le abrazo, miro a la chica para cerciorase que estaba bien.
-Vamos a buscar a los demás.-
…
La densa capa de humo disminuía la visibilidad y las piedras apiladas interponían obstáculos en su camino, Yuna camino buscando algún rastro de los demás.
-¡Rikku!- La llamo pero su prima no contesto a su llamado, miro a Tidius preocupada. - ¡Rikku!
-¡Baralai! ¡Andrea! – Paine caminaba entre los restos del pasillo de Bevelle, donde la gente comenzaba a llegar para ayudarlos.
-¡Gippal! – Nooj había puesto un torniquete en su brazo para ayudar a los demás.
-¡Rikku! –Volvió a llamarla intentando que su amiga respondiera pero no lo hizo, unas piedras cercanas a ella se cayeron y vio a -¡Baralai!
El peli blanco derribo mas piedras para sacar a Andrea que estaba a su lado; tosió un par de veces, hasta que Nooj le ayudo a levantarse, Tidius cargo a la chica con el y la entrego a un monje para que la llevara a la enfermería y a Baralai.
-¡Rikku! – Levanto una piedra buscando a su prima, pero solo encontró más escombros.
-¿A quien buscan? – Pregunto inocentemente Rikku a sus espaldas quien estaba tomada dulcemente del brazo de Gippal.
-¡Rikku! –
…
Pasaron cerca de 4 meses desde que Seymour pudo amenazar de nueva cuenta la paz de Spira y la mía; cada momento fue una prueba a mi lealtad y fortaleza hacia el etero y para mis amigos y Tidius. Pero afortunadamente siempre he triunfado ambas sobre los peligros que he encontrado en mi camino.
Con solo pensar que hace 6 años mi vida había cambiado cuando me convertí en invocadora, tuve grandes amigos y guardianes como Kimahri, Wakka, Lulu; se soñó a Tidius y este llego a mi vida, mi prima regreso de su pueblo marginado por la sociedad, Auron logro su misión y cumplió su promesa y logramos vencer a Sinh, pero Tidius había desaparecido de mi vida.
El recordar que pase tiempo recibiendo personas de toda Spira y que la persona que me había ayudado no estaba a mi lado para celebrar me dolía por lo que comenzó a buscarlo, pero en vez de él llego Rikku con una vestiesfera de Shuyin que tontamente confundí con Tidius, después de eso muchas personas aparecieron como amigos Paine, Nooj, Baralai y Gippal, me ayudaron a destruir el odio de Shuyin hacia Spira y reencontrarlo con Lenne, destruir a Vegnagun pero lo mas valioso fue que volvió a mi lado.
Mi egoísmo y avaricia me cegaron para alejarme de mis amigos y sin quererlo las lastime, cada una buscamos la forma de seguir con nuestras vidas, pero al final el destino volvió para que cayéramos en nuestro error y a causa de nuestros sentimientos, lo hizo de la peor forma, Seymour había regresado ansiando el poder de toda Spira por la fuerza, nos aliamos y encontramos nuevos amigos como Andrea, Gina y Rick y volvimos a triunfar todos unidos, pero dejo que aprendiéramos que los errores suelen pagarse doblemente.
Mis amigos estaban a mi lado y son casi tan importantes que la familia, se valoran y son un gran apoyo para uno, me han ayudado y estado conmigo en los momentos mas difíciles y si estuvieron en esas situaciones de peligro merecen estarlo ahora que soy feliz y Spira está en paz
-¡Yunie! – Rikku volvió a entrar a la habitación - ¿Cómo me veo? –Era la quinta vez que se cambiaba de ropa en menos de 10 minutos, lo hacía porque Gippal iba a venir de Djose a mi boda en Besaid.
-No- Menciono Paine, por lo que Rikku salió corriendo para ponerse algo nuevo.
-SE veía bien. – Le conteste.
-Lo sé. – Me respondió con una sonrisa a medias.
Todo era asi desde nuestra última batalla, Tidius y yo habíamos de casarnos mañana pero nuestros amigos llegarían hoy para la fogata de esta noche, por lo que traía vuelta loca a Rikku el asunto. Mientras Paine y Nooj habían hecho formal su compromiso y dentro de poco se casarían.
-¿Y así? – Rikku entro de nuevo a la habitación, usando su ropa habitual se veía muy bien.
-Te vez bien. – Respondió Paine justo cuando Lulu nos indicaba que debíamos bajar a comer, en el comer estaba ella, Wakka y su hijo.
Justo cuando estábamos comiendo pudimos escuchar la nave de Gippal y más tarde en decirlo que Rikku levantarse y salir corriendo hacia la playa seguida de todos. Pero la nave era la de Cid y vimos a Rikku decepcionada de la nave bajaron Rick, Gina, Cid, Hermano, Colega y Kimahri.
-¡Me da muchísimo gusto volverlos a ver a todos aquí en Besaid! – Menciono entusiasmada justo cuando Rikku apuntaba al cielo pues acababa de ver la nave de Gippal que iba siguiendo un barco de Nueva Yevon de donde bajaron Andrea y Baralai.
-¡Vamos! – Y Rikku volvió a pegar una carrera.
-Nunca se cansa. – Admitió Tidius a mi lado.
-¡Suegro ya vine a mejorar la raza! – Se escucho por el altavoz la voz de Gippal mientras este se reía con Nooj. – Me va a matar. – Y ambos rompieron a reír.
…
Me apresure dando brincos hacia Gippal quien apresuro el paso para alcanzarme, estire mis brazos para abrazarle y el sonrió.
-¡Hey chica Cid! – Le abraze sin importar su comentario, solo quería tenerlo en is brazos, pero él me tomo y me giro al tiempo que me besaba.
-Te extrañe. – Admití en un susurro.
Paine y Nooj se recibieron mas tímidamente pero tanto Gippal como yo sabíamos que en su intimidad echaban fuego; estaba demasiado feliz por mis amigas, pues ambas se merecían eso y mas. Por mi parte Gippal se mantenía neutral sobre ese tema y a mí tampoco me preocupaba mucho.
-Te amo loquis. – Gippal me miro de reojo y yo le di un beso fugaz.
-Yo también. –
…
La noche cubrió el cielo de Spira y la oscuridad gano a la luz en aquella batalla eterna, la fogata era la despedida de soleros de la pajera de ensueño y eso a diferencia de las fogatas anteriores se celebraba en la playa. Lulu había encargado solo esa noche a su hijo a una anciana por lo que podía disfrutar de la noche. Había música, bebidas, comida, calor y estaban todos reunidos.
Kimahri, Wakka, Lulu y Cid estaban sentados platicando, el trio de amigos platicaban al lado de las bebidas y Yuna estaba con Rikku; Andrea, Rick y Gina junto a Hermano hablaban acaloradamente entre ellos mientras Tidius y Paine terminaban de cenar.
-Yuna yo soy muy feliz por ti. – Abrazo a la castaña y le sonrió ampliamente. – Siempre podrás contar conmigo, te quiero mucho y ya me voy porque si me quedo voy a llorar de felicidad.
-Te quiero Rikku. – Yuna la vio alejarse y sonrió para ella la rubia era como una hermana.
…
-¿Quieren ser mis padrinos de boda? – Nooj miro a sus amigos para darse a una idea de su respuesta.
-Claro. – Respondió Gippal levantando su copa.
-¿Baralai? – Pero el peli blanco estaba distraído y no le contesto pues en ese momento miraba hacia otro lado, por lo que ambos sonrieron cuando siguieron la mirada del peliblanco.
-Baralai. – Volvió a llamarlo Gippal.
-¿Qué? –
-¿Qué dices? – Nooj sonrió, pues sabía que el pretor no podría contestarle.
-¿De que?
-De ser mi padrino. – Gippal se carcajeo al ver a Baralai sorprendido así.
-Por supuesto. – Respondió nervioso.
-Señor pretor porque no vas y le dices lo que sientes. – Gippal animo a su amigo.
-No y si lo arruino.- Baralai miro hacia donde Andrea platicaba animadamente.
-No arruinas nada, díselo y ya. – Nooj palmeo el hombro del moreno.
-Moriría por besarla aunque fuera una vez. – Balbuceo el pretor.
-Ya estuvieras. – Le animo Gippal mientras él y Nooj intercambiaban miradas cómplices. – Y el pervertido soy yo.
…
¿Qué le pasa a Baralai? – Menciono Paine cuando ella y Nooj estaban bailando pues le veía por demás pensativo.
-Está enamorado. –
-¿De quién? – Urgió Paine en un murmullo.
-De Andrea. –
Paine suspiro y le miro pues mas de una vez, Baralai había fracasado en el amor y no quería que volviera a pasarle nada, miro a Gippal que no dejaba de reír al lado de Rikku y de vez en cuando se besaban, realmente ella nunca había visto al albehed tan feliz a como lo era ahora.
A medida que pasaba la noche todos se iban yendo, Wakka, Lulu, Cid y Hermano fueron de los primeros en irse a dormir, Gina y Rick se perdieron de repente pero ya se sospechaba un romance entre ellos, Baralai seguía sentado en la fogata y Tidius estaba cerca de su prometida.
-Vamos. – Tidius halo de la mano a Yuna mientras Rikku y Gippal se sonreían al verlos.
-Tienes que esperar hasta mañana. – Le grito Gippal haciendo reír a todos, pero voltio a ver a la rubia a su lado encantado de su risa melodiosa.
-Yo también ya me voy, buenas noches. – Andrea vacio su bebida al fuego quien lo devoro. – Les veo mañana
Todas las miradas se posaron en Baralai como preguntándole si la iba dejar marchar como así, pero el peli blanco desvió su mirada hacia el mar.
-Que descanses. – Le contesto la mayoría. Gippal la siguió a la mirada hasta que se perdió fue cuando se acerco a su amigo y le golpeo la nuca. – Vamos patán ve a por ella.
-Lo hare. – Baralai se levanto decidido y desapareció por el mismo lugar que lo había hecho la pelinegra.
-¡Ese es nuestro Pretor! – Grito Rikku a todo pulmon.
Baralai se perdió en la oscuridad y tuvo que detenerse unos segundos para que sus pupilas se acostumbraran a la oscuridad, cuando vio a la pelinegra a unos pasos de él, Andrea se había recuperado en Bevelle y en cuanto pudo viajar se había ido a Luca donde vivía pero era muy buena amiga del Pretor.
-Andrea- Le llamo.
La pelinegra se volteo asustada pues se hacía sola en el camino y más cuando todos se habían quedado en la playa, pero cuando vio a Baralai le sonrió amablemente.
-Hey pensé que te quedarías. – Le respondió.
-Quería preguntarte algo. –
-¿Así? ¿Qué? – Pero ambos continuaron caminando hasta la hostelería donde ella se quedaba a dormir, hablaron un rato más sobre cosas sin importancia hasta que Andrea volvió a tocar el tema. -¿Y bien que querías decirme? –
-Yo … - Baralai no era de muchas palabras así que mejor se puso en modo practica y comenzó a besarla ella retrocedió hasta que su cuerpo choco con la pared detrás de ella y le respondió el beso al pretor, enredo sus manos en el caballo de este y el la tomo de la cintura acercándola a él.
-Buenas noches. – Menciono Nooj al entrar a la hostelería, Baralai retrocedió apenado, al tiempo que Andrea mencionaba un buenas noches algo sonrojada.
-Te veo mañana Baralai. – Respondió Andrea y se alejo suavemente por el pasillo.
-Gracias. – Le reprocho el pretor a su amigo.
-No podías hacer tu declaración un poco mas privada. – Le recrimino Nooj reprimiendo una sonrisa. – O al menos no en la puerta.
-Preferible es un elevador. –Bromeo Baralai. – Si ya me entere de tu escenita con Paine y Gippal también.
…
-Como siempre tu y yo solos. – Gippal le acaricio la espalda. – Nadie puede seguirnos la pista, será mejor dormir, chica Cid.
-Tengo nombre. – Menciono encimándose a su novio que sonrió ampliamente por la acción de la rubia.
-Rikku ¿Feliz? Sabía que se te haría costumbre esto. – Rikku se agacho y beso al rubio para sorpresa de los dos, ambos comenzaron a dejarse llevar por sus sentimientos que les pedía el calor del otro.
-Gippal. – Rikku le detuvo cuando ambos ya quedaban en casi desnudos, pues el aire fresco le dio un poco de conciencia de lo que estaban haciendo, por lo que retrocedió unos pasos alejándose de su amante, quien le miro extrañado.
-No te preocupes Rikku yo también soy virgen. – Gippal sonrió ampliamente lo que hizo reir aun más a la chica por su cinismo. – Esta bien Rikku no hay ningún problema seré un niño buena esta noche.
Gippal tomo su rostro entre sus manos y beso su frente, luego beso fugazmente sus labios y acaricio los brazos de la morena hasta que la tomo de la mano.
-Vayamos antes de que nos ataque un tigre o algo por el estilo. – Gippal abrazo a Rikku. -¿Está todo bien?
-Si Gip, estoy bien. – Rikku se aferro al brazo del chico y caminaron hasta unos troncos cercanos a la fogata donde volvieron a sentarse.
-Te amo. – Gippal termino de ponerse su bota que le faltaba y se acerco a su novia. – La próxima vez hay que dejar la ropa más cerca.
-Tonto. – Rikku intentaba calentar su cuerpo pues la noche había refrescado ya y comenzaba a helarse a pesar que aun la fogata seguía encendida. – Te amo yo también.
Gippal se acerco a su lado y le ayudo a ponerse su bufanda, Rikku le miro y le dio un beso rápido, pues no quería repetir la escena anterior, miro a Gippal que le besaba el hombro dulcemente y le sonreía. – Toma la chamarra y regresemos. – Gippal volvió a besar la frente de la rubia y le ayudo a subir a su espalda como un pequeño mono.
…
No pasaron muchas horas hasta el amanecer, los rayos del sol iluminaron la ventana de Yuna y alumbro su cara, la cual se estiro placenteramente para desentumirse.
-Paine ya es hora levántate. – Pero la peli blanca le contesto con un gruñido. –Rikku. – Pero esta no le respondió.
Yuna se estiro un poco mas y fue por un vaso de agua para arrogárselo a su prima, pero al pasar por su cama se vio obligada a retroceder aterrada; pues acababa de ver la cama vacía de su prima la cual aun estaba tendida mientras sentía la sangre helársele, Rikku no era de aquellas que se levantaban temprano.
-Paine tenemos un problema serio, Rikku no está. –
-¡¿Qué?! – Paine se incorporo y miro hacia su izquierda confirmando lo que Yuna decía. – Gippal
-Vamos. –
-Solo iré yo, se supone que Tidius no puede verte. – Paine salto prácticamente hasta las escaleras y al bajar estas vio a Cid sentado en el comedor.
-Buenos días Paine. – Le saludo.
-Yuna y Rikku comerán arriba. – Paine salió apresurada y corrió hasta la hostelería.
…
Baralai despertó temprano como era su costumbre, se levanto algo mareado por el vino de anoche, miro rápidamente a Nooj y Gippal ambos estaban en su cama, todavía patio la espalda del albehed y se dirigió al baño.
Nooj escucho cerrar la puerta del baño y se levanto algo perturbado, pero al ver que todo estaba en orden se acostó boca abajo e intento dormir un rato mas pero alguien golpeo la puerta, maldijo por lo bajo pero dejo que Baralai se encargara.
-Ya voy. – Contesto saliendo del baño.
Nooj miro al pasillo entre las camas y miro el suelo, pero vio tres pares de zapatos los suyos, los de Gippal y los de una mujer; se incorporo rápidamente y vio dos cabezas rubias en la misma cama.
-¡No abras la puerta! – Rugió, Baralai la había medio abierto pero la cerro de golpe al oír a Nooj golpeando a la persona de afuera en la cabeza, puso el seguro y miro hacia atrás viendo la misma escena que su compañero.
-Maldición Gippal. – Baralai se acerco a la cama y golpeo la frente de su amigo.
-¡Hijo de… Baralai! ¿Qué diablos te pasa? – Se quejo.
¿Qué diablos te pasa a ti? Nooj apunto a Rikku al tiempo que la puerta se rompía.
-¡Paine! – Baralai Y Nooj retrocedieron asustados al tiempo que Rikku despertaba por el estruendo asustada, Gippal se carcajeaba de todo.
-¡Rikku! – Paine se acerco a la cama y levanto del brazo a su amiga, quien estaba riendo con Gippal al ver a sus amigos así. Pero todos cayeron en cuenta que tanto Gippal como Rikku llevaban aun sus ropas puestas y esta aun tenia la chamarra de Gippal. –
-¿Qué pensaron? – Pero Rikku no dijo más cuando ella y Gippal estallaron en risas, Baralai se sonrojo, mientras Paine y Noooj no hallaban donde ocultar su cara por la pena.
…
-¿Cómo pensaron eso de mi y de Rikku? – Gippal volvió a carcajearse.
-De ella no, de ti sí. – Nooj le contesto con reproche.
-Hablando del diablo. – Paine y Rikku caminaban en su dirección, Nooj no contesto nada pero sonrió muy ampliamente. – Hola amor.
-Te escuche. – Rikku le recrimino pero se alzo de puntas para besarlo, Gippal la tomo por la cintura y permaneció abrazándola.
-Paine. – Nooj le dio un rápido beso pues no quería ser sentir mal a Baralai.
-¿Dónde está Andrea? No la he visto desde ayer. – Paine clavo sus ojos rojos en Baralai.
-Ni yo. – Rikku miro hacia los invitados y apunto con su dedo a un trió de personas frente a ellos. - ¿Qué hace el sindicato Leblanc aquí? – Y todos alzaron los hombros.
-Hola. – Andrea llego hasta ellos.
-¿Dónde estabas? – Rikku le cuestiono mirando su hermoso vestido y tocado.
-He salido a dar un paseo nunca antes había venido a Besaid y he tenido cosas que pensar. – La pelinegra miro a Baralai.
-uhhhhhhhh. – Gippal movió su mano de arriba abajo, por lo que Rikku le dio un fuerte pisotón con su tacón. – Auch.
Todos guardaron un profundo silencio cuando escucharon la marcha nupcial, Rikku, Paine y Lulu eran las madrinas mientras Cid y Kimahri eran los padrinos de Tidius, quien ya estaba mirando hacia el pasillo esperando la aparición de Yuna.
-Vamos. – Yuna tomo el brazo de Wakka y las puertas se abrieron, Tidius sonrió ampliamente al ver a su prometida. – Cuídala. – Menciono Wakka al entregársela al rubio.
La misa fue habitual, tuvo su sermón sus votos de amor y el característico beso de película al finalizar, lo único que sobresalió fue a Hermano quien intento impedir la boda a toda costa pero Gippal y Wakka se encargaron de él y la boda continua con su curso normal. Cuando salieron del templo un puñado de proyectiles de arroz les golpeo y hasta Tidius pudo haber jurado que Hermano le lanzo un puño de arena en la cara solo a él.
-Andrea podemos hablar. – Baralai la cogió del brazo y la aparto un poco de la multitud.
-Dime. – La pelinegra se acerco a él aun con una sonrisa en el rostro, pero la chica se abalanzo sobre el peli blanco y lo beso con mucha pasión.
-Pensé que hablaríamos. – Baralai se separo de ella y le sonrió. –Eso es tener iniciativa y vaya que me gustaría seguirla. – Y el la tomo por la nuca besándola de la misma forma que la peli negra lo había hecho.
La hora de arrojar el ramo llego y Paine y Lulu se retiraron con sus respectivas parejas pues una ya estaba casada y la otra ya estaba prometida, pero Andrea, Gina, Rikku, Leblanc y más de una docena de invitadas se juntaron en un intento de alcanzar el ramo, al final entre ellas se veía a Hermano brincoteando también. Baralai, Gippal, Rick y Kimahri se acomodaron para ver el desenlace de aquella epopeya entre mujeres.
Tidius ayudo dulcemente a Yuna a subir a la silla, ella sonrió cariñosamente a él, le dio un beso dulcemente en las manos y Yuna volteo a ver a su familia. No podía creer que después de todo lo que había pasado de jóvenes casi todos estuvieran allí celebrando su dicha, miro a Wakka y Lulú e instintivamente a su hijo el cual era el futuro de su felicidad de ambos. Kimahri había vuelto con los Ronso y afrontado sus problemas llegando la paz. Nooj, Baralai y Gippal habían vuelto a ser amigos y unir a Spira como una sola. Paine había encontrado su camino y la razón que tanto había buscado para unir a sus amigos y hallar el amor. Hermano por su parte, bueno el siempre seguiría siendo Hermano. Rikku, ella era muy diferente, ella era feliz aun cuando Sinh estaba en Spira y ahora que Gippal y ella estaban de nuevo juntos era un 24x24 de felicidad y diversión.
Se volvió lentamente y miro a Tidius la causa de sus sonrisas sinceras, de su vida y sus triunfos antes sus adversarios fuera siempre completa y dichosa y al final el haber obtenido la paz total, Arrojo el ramo con fuerzas y volteo para ver a quien se dirigía y observo como este se dirigía hacia su prima.
-Mira. – Le advirtió Baralai a Gippal riéndose.
-No me jodas. – Gippal saco su pistola y disparo al ramo antes de que llegara a Rikku, la cual se vio bañada por pétalos de rosas.
"Los sueños cumplidos… los amigos obtenidos… nunca los olvidéis"
FIN.
