Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)
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Capítulo 20
Kate se acercó a la casa lentamente, los oficiales detrás de ella estaban preparados para cualquier acontecimiento, aún no podían creer que una criminal se escondiera en su tranquilo pueblo.
—¿Lauren Miranda? —preguntó Kate tocando la puerta tres veces
Movimientos, así como murmullos y un golpe sordo, se escucharon a través de la puerta.
—Abre la puerta, Lauren —demandó golpeando la puerta.
Los oficiales detrás de ella dieron un paso adelante.
El grito infantil de una de las niñas los alertó, Kate se alejó de la puerta y pateó por encima de la cerradura, la cual era demasiado vieja, al igual que la puerta.
La casa estaba relativamente limpia, los cuadros en las paredes, los juguetes acomodados sobre un cesto, y las chaquetas, gorros y bufandas de las niñas estaban en el perchero junto a la puerta.
—¿Lauren?
Kate levantó el arma, previniendo cualquier amenaza, no sabían lo que Lauren sería capaz de hacer al verse atrapada.
El golpe de la puerta al cerrarse los hizo ir a la cocina, a través de las ventanas vieron como Lauren y las niñas se alejaban, Kate junto con otros oficiales salieron de la casa, no la iban a dejar escapar.
—Inspecciona la casa, no sabemos dónde está el hombre.
Los oficiales recorrieron los pasillos con pistolas desenfundadas, listos para cualquier ataque que pudieran recibir.
El oficial Jacobs entró a la sala principal escuchando el débil sollozo de la niña escondida detrás de los almohadones del sofá.
—Encontré a una niña —informó alzando la voz—. ¿Estás bien, cielo?
La niña sollozó y se aferró a la almohada que la mantenía oculta.
—Tranquila, cariño, nosotros estamos aquí solo para ayudarte —se acercó lentamente para no asustarla, no quería que ella huyera y se lastimara—, nunca te lastimaríamos, no tienes por qué tener miedo. ¿Quieres ver mi placa?, es muy brillante y bonita.
La niña levantó levemente su rostro mostrando unos preciosos ojos verdes llenos de lágrimas.
—Mami me dejó.
—No te preocupes, cariño, yo te llevaré con tu mami —le aseguró—, ella te quiere mucho, no te va a abandonar, tenlo por seguro. ¿Me dejas llevarte afuera?, tenemos un osito para que abraces, es mucho mejor que la almohada.
La niña asintió y dejó que el oficial apartara el almohadón y la tomara en brazos.
Afuera se encontraba una ambulancia para revisar a las niñas, no sabían en qué situación se encontraban y era mejor prevenir. Los dos paramédicos estaban listos esperando dentro de la ambulancia, le sonrieron al oficial esperando a que dejara a la niña sobre la camilla.
—Hola, pequeña —habló uno de los paramédicos—. Eres una niña muy bonita, ¿me dejarías escuchar tu corazón?
La niña negó con la cabeza subiendo los pies a la camilla y abrazando sus rodillas.
—Tranquila, pequeña, solo checaremos que estés bien —le aseguraron—, podemos revisar primero al osito.
La niña levantó la vista y aceptó el estetoscopio para revisar el latido del osito de peluche que el paramédico le ofrecía.
—Creo que él está muy bien, puedes sostenerlo en brazos mientras te reviso a ti, ¿te parece?
La niña asintió sosteniendo al osito mientras que los paramédicos hacían su trabajo.
—¿Cómo te llamas, dulzura? —preguntó el oficial.
—Dominique.
El oficial asintió y habló a través de su radio, confirmando la identidad de la niña.
—¿Me llevadan con mi mami? —preguntó a los tres adultos mientras su labio inferior sobresalía en un tierno puchero.
—Claro que sí, estarás con tu mami muy pronto.
El oficial siguió hablando a través del radio, pensando en la mujer que por cinco años nunca perdió la fe de encontrar a su hija. Llevarían a Dominique sana y salva con sus padres.
…
El caliente sol y la humedad en el ambiente la habían hecho sudar y empapar su camisa de botones, sentía cada parte de su cuerpo húmeda, podía sentir sus pantorrillas arder y la frente gotear de sudor, pero nada iba a impedir que dejara de seguir a Lauren, no importaba cuánto corriera, la seguiría hasta el fin del mundo si fuera necesario, no permitiría que se escapara.
Escuchaba al policía detrás de ella, hablando por radio, dando aviso que los paramédicos estuvieran listos ya que no sabían en qué condiciones se encontraba la bebé que Lauren tenía en brazos.
Ashley había tropezado varios metros atrás, había caído raspándose las rodillas y manos causando que sangrara, le había gritado a su madre, pero ella nunca se giró, tan solo siguió corriendo. Nicole había tratado de detenerse y ayudar a su hermana, pero al ver que Lauren no se detenía, dejó a Ashley llorando en el suelo.
Un oficial la había auxiliado, tomándola en brazos y llevándola de regreso a la casa en donde la ambulancia se encontraba, debió ser doloroso para Ashley ver como su madre la dejaba, no importándole sus sentimientos.
Nicole se había cansado varios metros adelante, Kate había pasado de largo dejando que el oficial detrás de ella la detuviera y la llevara a la ambulancia para que se hidratara y recuperara.
No culpaban a las niñas por huir, después de todo, su madre se los había ordenado, eran unas niñas que harían cualquier cosa que Lauren les dijera.
Kate tenía miedo, tres niñas estaban en la ambulancia siendo atendidas, con un poco de deshidratación, cansancio y unas cuantas heridas, pero nada de eso se comparaba a lo que la niña de los Newton estaba pasando, apenas tenía un año, Lauren la tenía en brazos y a pesar de que estaba llorando, Lauren no dejaba de correr. Debía ser un martirio para ella.
—¡Detente, Lauren! —le gritó Kate—. No hagas esto más difícil.
Lauren no se detuvo, solo miró una vez atrás antes de soltar a la pequeña niña.
Kate se detuvo, no podía dejar sola a la niñita que lloraba en el suelo, escuchaba los rápidos pasos de otros oficiales dirigiéndose a ella.
Kate tomó a la niña en brazos, sacudiéndole la tierra y sosteniendo su cabecita en donde muy seguramente se le haría un chichón, le susurraba palabras reconfortantes para intentar calmar el incontrolable llanto de la niña.
Los dos oficiales llegaron a su lado.
—Avisaré a la estación que la busquen —habló uno de los oficiales tomando el radio en su cinturón.
Kate negó y entregándole la niña a uno de los oficiales fue detrás de Lauren, ya habían recuperado a las niñas, estarían bien después de una revisión del médico, pero Kate no había acabado con Lauren, recordó los años perdidos de los Smith con su hija, recordó el dolor en los ojos de los Cullen cuando se culparon por quedar embarazados sin tener a su niña con ellos, la rabia de los Newton, ellos querían una oportunidad para formar la familia que tanto querían, ese primer año que nunca iban a recuperar.
Lauren les quitó parte de su vida a las tres familias y por esa razón no la iba a dejar ir, ella misma iba a meterla dentro de la patrulla, por todos los años de agonía que vivieron esas familias.
Se lo debía a ellos y a las niñas.
…
Garrett intentaba hablar entre los parloteos de Vivian y Tyler, era condenadamente difícil responder sus dudas cuando ninguno lo dejaba hablar.
Por un largo minuto Garrett solo los escuchó hablar, pensando en cuál pregunta de las tantas que le hacían, era conveniente responder.
—¿La tienen? —preguntó Tom, callando de ese modo a Vivian y Tyler—. ¿Las niñas están bien?
Los seis esperaban la respuesta de Garrett, lo más importante para ellos era tener a sus niñas de vuelta.
—Tienen a las niñas, Lauren intentó escapar, pero la capturaron.
El suspiro de alivio de los seis fue la mejor recompensa que Garrett pudo escuchar.
—¿Cuándo podemos verlas? —preguntó Bella al mismo tiempo que cambiaba el pañal de Will, el trabajo de una madre nunca terminaba.
—En este momento están siendo trasladadas a Baptist Emergency Hospital, una vez que lleguen ahí se les hará una valoración médica y serán entregadas a servicios infantiles.
—¿Por qué? —preguntó Tyler—. ¿Se las llevarán?
—Están ahí para ver el estado en el que se encuentran las niñas y hacerse cargo de ellas por el momento, una vez que ustedes lleguen y después de realizar las pruebas de paternidad, podrán estar cerca.
—Ella es mi hija —habló Edward—, no necesito una condenada prueba para saber que es mía.
—Es una prueba de rutina, para asegurarnos de que no se cometa ningún error, es parte del protocolo. —Garrett carraspeó incómodo—. Será necesario que Isabella y Vivian se hagan una prueba, no sabemos si Lauren… si Lauren es la madre biológica o no.
…
Will lloraba en brazos de Bella.
El billete estaba marcado para salir en tres horas, debían irse ahora o no los dejarían abordar y no podían perder el vuelo.
Las maletas estaban listas y en el auto, los pasaportes y billetes en el bolso de Bella, incluso Emmett los esperaba para llevarlos al aeropuerto, todo estaba listo.
Solo había un pequeño inconveniente.
Will no dejaba de llorar en brazos de Bella, eran tan solo un bebé, pero su sexto sentido le decía que su madre estaba a punto de dejarlo.
—¿Cómo se supone que lo deje? —murmuró Bella arrullando a su pequeño.
—Él está sintiendo tu temor de dejarlo —habló Charlie—, la primera vez que te dejé a cargo de la niñera porque tenía que cubrir un turno de noche, tú no dejaste de llorar, pero era porque yo estaba nervioso, lo mismo pasa con Will, ya verás que dejará de llorar muy pronto.
—Podemos llevarlo con nosotros —interrumpió Edward—, aún es pequeño y no está acostumbrado al biberón, puede causar problemas.
—Tengo mucha experiencia con niños a los que no le gusta el biberón, Edward —respondió Rosalie haciendo referencia a sus dos hijos que se encontraban jugando con sus aviones de juguete—, Will no será ninguna molestia.
Bella suspiró derrotada, Edward había intentado estar de su lado y llevarse a Will con ellos, pero no lo habían conseguido.
—De acuerdo —habló Bella entregándole el niño a Rosalie—, tendré mi teléfono en todo momento, cualquier cosa no dudes en llamarme.
—Tranquila, estará bien —respondió Rose sintiendo el jalón en sus pantalones de sus dos hijos que querían ver a Will—, Esme y Sue prometieron venir cada vez que puedan.
—Por supuesto que lo haremos —respondió Sue—. Ahora es hora de que se vayan o perderán el vuelo.
Bella y Edward abrazaron y besaron a su familia y a Will por última vez antes de salir de la casa y subir al auto de Emmett.
—Soy su madre, saben —habló Bella desde el asiento trasero—, podría tomar a mi hijo y llevarlo conmigo sin pedir su consentimiento.
—Puedo dar la vuelta y regresar por Will —sugirió Emmett—, solo serán unos minutos de retraso.
Bella le sacó la lengua y se cruzó de brazos, mientras Emmett y Edward se reían.
Claro que podrían haber llevado a Will con ellos, ninguno de los dos estaba preparado para separarse de él por tanto tiempo, pero aunque su parte egoísta les exigía mantener a Will con ellos, también estaba la parte de padres responsables que les recordaba que Will era un bebé y llevarlo a un ambiente completamente nuevo en donde no podría descansar adecuadamente y Bella y Edward estarían demasiado ocupados como para atenderlo como merecía, no era precisamente lo más adecuado, por esa razón y con todo el dolor de sus corazones, habían decidido dejarlo al cuidado de Rose y Emmett.
Sabían por experiencia con Ian y Jack, que Esme llevaría al niño al club para presumirlo a sus amigas, podía ser una abuela consentidora y muy amorosa pero cuando se trataba de cambiar un pañal o los llantos de un bebé hambriento o de mal humor, Esme simplemente renunciaba.
Bella había descartado dejar que Charlie cuidara de Will, lo más seguro era que lo llevaría a pescar y le daría una lata de cerveza y una caña esperando que el niño de cinco meses insertara la carnada, era un muy buen padre y era bastante seguro que Will amaría ir de pesca cuando fuera un poco más grande, pero no ahora cuando aún era un bebé.
Por esa razón habían dejado a Will con Rosalie y Emmett, además de que Ian y Jack amaban la idea de cuidar a un bebé, cada vez que Bella iba de visita, Ian y Jack paseaban a Will por toda la sala, empujando el portabebés.
Estaría en buenas manos, pero eso no evitaba que detestara la idea de pasar varios días lejos de su nene.
...
Solo cuatro horas duraba el vuelo de Seattle a San Antonio.
Las cuatro horas más largas de la vida de Bella y Edward, había sido un vuelo bastante tranquilo, sin problemas con el equipaje, ni retrasos, ni escalas, pero, había sido una horrible espera, ahora que por fin Kate tenía a Dominique, no soportaban la idea de pasar un minuto más del necesario lejos de ella.
Necesitaban verla con sus propios ojos, comprobar que estaba ahí, que no era otro sueño más.
Por fin estaría en casa.
Nada importaba, más que llegar a Dominique.
Kate les había avisado que un oficial los estaría esperando para llevarlos a la comisaria en donde se reunirían con Kate y les informaría el proceso a seguir. No era justo que después de tanto tiempo aún los mantuvieran alejados de la niña, pero debían ser pacientes, Tia les había aconsejado tener paciencia, nadie les quitaría a Dominique, ahora ella estaba segura, solo era cuestión de que las autoridades terminaran con su largo papeleo.
Era más fácil decirlo que hacerlo.
Edward solo sabía que su hija estaba en alguna habitación del hospital mientras que él estaba en una estúpida sala de interrogatorios esperando a que Kate les informara sobre lo ocurrido, a él no le importaba, mientras esa mujer estuviera tras las rejas y su niña con ellos, el proceso de captura no le interesaba.
Vivian y Tom ya estaban en la comisaria mientras que Tyler y Mike esperaban conseguir un vuelo que los llevara de Kansas a San Antonio, nunca habían pensado que sería tan condenadamente difícil.
Al entrar a la habitación, Vivian despotricaba y maldecía a Lauren y a todo el sistema judicial.
—¿Malas noticias? —preguntó Bella mientras se sentaba en una de las sillas.
—Lauren está alegando demencia —respondió Tom—, si un psiquiatra le hace la valoración y resulta que no se encuentra bien de sus capacidades mentales, podría no tener cargos por el secuestro de las niñas y robo de identidad.
—Mierda.
—Sí, mierda, jodida mierda, esa zorra sabía perfectamente lo que hacía —protestó Vivian—. ¿Dónde mierda está Tyler cuando lo necesito?
—¿Quién se los ha dicho? —preguntó Edward tomando a Bella de los hombros.
—El hombre con el que vivía Lauren, me parece que su nombre es Jasper, alega que Lauren no se encuentra bien mentalmente, estaba declarando ante los oficiales cuando llegamos.
—¿Lo dejaron libre? —preguntó Bella mortificada.
—No, lo detuvieron por complicidad inmediatamente, él alega no saber nada, pero después de lo que dijo de Lauren dudo mucho que él quede libre… Lauren por otro lado.
Kate y Garrett entraron en ese momento a la habitación, con carpetas y folders en sus manos, otras tres personas entraron detrás de ellos, una de ellas era Ashley Brown.
—Hay varios problemas que debemos enfrentar en este momento —habló Kate después de que todos tomaran su asiento.
—¿Qué problemas?
—Como saben, las niñas llevan nombres de otras personas, en caso de la señorita Ashley Brown aquí presente, ha aceptado no demandar por su nombre, ha permitido que la niña lo lleve hasta que sea adoptada.
—¿Adoptada? —preguntó Vivian—, pero ella…
—Es hija biológica de Lauren y la ex pareja de Ashley, a Lauren se le revocarán los derechos sobre la niña y el señor Peter Wells se ha negado a hacerse responsable de ella, tendrá un mes para cambiar de opinión, pero si no es así, entrará al sistema de adopción.
—¿Y tú no puedes quedártela? —preguntó Vivian—. Sería algo así como tu sobrina.
—Quisiera, pero legalmente no tengo ningún parentesco con la niña; además, ¿qué vida le podría dar? Comparto departamento con tres amigas, ni siquiera tengo mi propia habitación y no creo que mis padres quieran ayudarme económicamente con la niña, por más que me quieren, es difícil para nosotros.
Era realmente difícil la situación de ambas Ashley, dos niñas inocentes en todo este asunto viéndose involucradas por la loca de Lauren.
—¿Y qué pasa con Nicole? —preguntó Vivian—. Ella lleva el nombre de la madrastra de Lauren, ¿ella está demandando?
—Sí, intentaremos probar que fue bajo su consentimiento, pero todo puede pasar en este momento.
—Podremos con eso —habló Tom encogiéndose de hombros—, además nuestra Nicole tiene trece años, lo más seguro es que ni siquiera tuviera conocimiento de lo que pasaba.
—Esa es nuestra defensa más fuerte —respondió Kate—, además de que dudamos que algún juez acepte llevar a cabo el juicio, es una menor, así que todo recaería en Lauren.
—¿Y Dominique?
—Legalmente Dominique no existe —habló la mujer que acompañaba a Kate—, no hay ningún expediente sobre ella, nada, ni siquiera algún pasaporte falsificado, acta de nacimiento o cartilla de vacunas.
—¿Entonces solo debemos registrarla?
—No es tan fácil, señora Cullen, al no existir registros, Dominique junto con… Beverly, deberán permanecer en el hospital hasta que se les realicen las pruebas necesarias para garantizar su salud, así como deberán realizar ciertas pruebas tanto paternales como de la clínica en donde se llevó a cabo la inseminación para asegurarse de que Dominique es legítimamente suya.
Edward y Bella asintieron
—Hasta que se realicen estas pruebas y podamos tener cierta certeza, ustedes no podrán ver a las niñas.
—¿¡Qué?! —preguntó Bella exaltada—. No pueden hacer eso, he pasado cinco años esperando verla, no pueden simplemente decirme que ahora no me permitirán estar con ella, es una niña pequeña, me necesita, necesita que cuiden de ella.
—Será atendida adecuadamente, señora Cullen —respondió el otro hombre—, entendemos su molestia, pero nosotros solo cumplimos con las leyes.
—Sé que no es lo que esperaban —dijo Kate—, pero el proceso ya ha comenzado. Hemos contactado con la clínica y prometieron mandar el informe de Lauren dentro de uno o dos días hábiles, las pruebas de paternidad y maternidad tardarán unos días, pero mientras tanto las niñas serán atendidas.
—Lamento que este sea un proceso largo —habló el hombre poniéndose de pie—, nosotros solo queríamos avisarles que cualquier intento de su parte por forzar las visitas a las niñas, sería visto como una amenaza y el proceso se volvería aún más lento.
—Ellos entienden, Max —intervino la mujer—. Les prometemos que estamos haciendo todo lo posible para que las cosas avancen lo más rápido posible, no dudamos de ustedes pero nuestro trabajo es asegurarnos de que las niñas estén bien, no es tan fácil decirles que la mujer a la que consideraban su madre, es una extraña que las secuestró. —Le extendió una tarjeta a Bella—. Es mi número, sé que es difícil aceptarlo pero créame que solo tratamos de hacer lo mejor para todos, las niñas deben pasar por un proceso y es mejor que este sea en un sitio neutral, no dude en llamarme si realmente lo necesita.
Bella asintió tomando la tarjeta mientras que la mujer y el hombre salían de la habitación.
—Lo sentimos —habló Vivian—, realmente espero que todo esto termine.
Bella le sonrió levemente mientras veía la tarjeta, con el nombre de la mujer y el número, las últimas palabras de la mujer se repetían una y otra vez en su cabeza
«No dude en llamarme si realmente lo necesita».
…
Tyler y Mike no se tomaron nada bien la noticia, aunque realmente agradecieron saber el nombre de su pequeña niña.
—¿Así es como se sintió? —preguntó Tyler pasando las hojas del álbum de fotografías que Kate les había dado—. Saber el nombre que ahora usa, la hace mucho más real.
—Es una sensación inexplicable —respondió Bella—, la hace más real.
—No es el nombre que Mike y yo habíamos pensado para ella, pero ahora, al verla, es simplemente perfecto para ella… mi pequeña Beverly.
Bella sonrió y pasó la página del álbum en el cual se mostraba a una pequeña Dominique sosteniendo a Beverly cuando era una bebé recién nacida, un sentimiento de nostalgia y tristeza la inundaba, ver a su pequeña a través de los años, verla sonreír y ser feliz junto a Lauren.
—La odio —murmuró Tyler—. Nos ha quitado tanto, sé que mi tiempo no se compara al tuyo o al de Vivian, pero me duele, me duele tanto.
—No importa el tiempo que sea, duele de igual modo, ese tiempo ya no la vamos a recuperar, ellas tienen recuerdos en los que nosotros no participamos, pero ahora están aquí, tenemos la oportunidad de hacer nuevos recuerdos, que sean felices con nosotros, tenemos toda una vida para estar con ellas, demostrándoles que nosotros las amamos más que a nada en esta vida.
—Tienes toda la razón —suspiró cerrando el álbum—, al menos sé que mi niña tendrá hermanas para toda la vida y los conocí a ustedes, tal vez pasamos por una tragedia, pero nos hizo una gran familia, familia que Mike y yo no teníamos.
—Siempre seremos familia.
Se abrazaron esperando que el tiempo pasara más rápido
—¿Crees que a Lauren le parezca extraño si le envían un regalo? —preguntó Tyler.
—Me da miedo preguntar qué tipo de regalo estás pensando.
—Nada muy peligroso, solo una serpiente venenosa o alguna granada activa.
—No sé si tener más miedo de ti o de Vivian.
Tyler se encogió de hombros al mismo tiempo que volvía a abrir el álbum, nunca se cansaría de ver a su niña.
…
Bella sostenía la tarjeta en su mano, habían pasado dos días en ese lugar, dos días en donde no habían podido tener contacto con su pequeña Dominique.
Dos días en donde Kate no les permitía acercarse al hospital, Tyler lo había intentado, pero Kate lo descubrió y le ordenó seguir las instrucciones, no podían ver a las niñas hasta que servicios infantiles lo aprobara.
Bella y Edward se realizarían la prueba ese día, Kate les había pedido permanecer alejados de la habitación en donde las niñas se encontraban internadas, por la poca información que Kate les había proporcionado sabían que ambas niñas permanecían en el hospital debido al bajo peso que presentaban, no era ni de cerca desnutrición, pero sí estaban por debajo de lo recomendado, además de que Beverly aún seguía en observación por el golpe en su cabecita.
Era muy difícil mantenerse alejado cuando sabían que las niñas estaban solas en una insípida habitación de hospital, sin saber realmente lo que pasaba a su alrededor, Bella quería ir y asegurarle a su pequeña que todo estaría bien, que ahora nadie las mantendría alejadas.
Pero no podía hacerlo.
Por esa razón estaba dudando en llamar al teléfono de la tarjeta, la mujer la cual respondía por el nombre de Tanya Evans, le había dicho que la llamara si realmente lo necesitaba.
¿Acaso se refería a lo que Bella estaba pensando?
No tenía la menor idea, pero no perdía nada con intentarlo, después de todo ese día tendría que ir al hospital, nadie se enteraría si Tanya y ella se equivocaban de pasillo y terminaban en la habitación de las niñas.
Antes de que Edward saliera del baño, tomó el teléfono y marcó el número antes de que pudiera arrepentirse.
…
—Necesito ir al baño —habló Bella una vez salieron de la consulta.
—Claro, aquí te espero.
—¿Y si me acompañas?, no quiero perderme.
Edward asintió y la siguió por los pasillos.
Bella sentía un nudo en la garganta, podía escuchar su corazón latir aceleradamente con cada paso que daba, sentía sus manos picar y su estómago revuelto, quería pedirle a Edward que caminara más rápido, pero también sabía que parecería una loca si se ponía a correr en medio del hospital.
Quería gritarle al mundo que su niña estaba en el mismo edificio que ella, pero al mismo tiempo prefería guardar silencio y no dejar que nadie supiera.
—Bella…
Edward se detuvo al notar en qué pasillo se encontraban, así como vio a Tyler dando pequeños saltitos nerviosos junto a Mike, que parecía nervioso y condenadamente asustado, ambos a solo quince pasos de la puerta de la habitación de las niñas.
Una puerta.
Una puerta era lo que la separaba de su hija, años esperando y por fin la tenía a unos cuantos metros.
La noche anterior había hablado con Emmett, contándole acerca de la impotencia que sentía al no poder estar con su hija pero que entendía, realmente entendía por qué no podían estar cerca de las niñas; siendo sincero con él mismo, dudaba que una vez que estuviera cerca de Dominique, tuviera la fuerza de dejarla en ese lugar.
Por esa razón era que no entendía por qué Bella lo había llevado a ese lugar, si Kate o cualquier otro oficial llegaba y los veía en ese lugar estarían en graves problemas.
—Nadie vendrá —habló Bella adivinando en lo que estaba pensando—, me aseguré de eso.
—No podemos, Bella.
—Sí podemos, ella está ahí, esperando por nosotros.
—¿Qué le vamos a decir?, se asustará si nos ve entrar.
—No lo hará, hablé con Tanya y me dijo que Dominique y Beverly duermen a esta hora, se aseguró de dejarlas durmiendo para nosotros.
—Bella…
—No puedo seguir alejada de ella, necesito verla, ver con mis propios ojos que está bien, que está aquí, que solo es cuestión de tiempo para que vaya a casa con nosotros, que nadie ni nada nos la va a quitar de nuevo.
Edward observó la puerta de la habitación y cómo Tyler y Mike los esperaban ansiosos, ellos también se morían de ganas de entrar y ver a sus niñas, él también quería hacerlo, pero no quería arruinar el momento, no quería que, por su desesperación, terminara causando que alargaran el proceso para tener a su niña.
—Tanya me mandará un mensaje avisando cuándo es el momento de salir, por favor, Edward, lo quieres tanto como yo, por favor.
Claro que lo quería, lo quería con todas sus fuerzas, pero…
La imagen de la niñita sonriente que vio tantas veces en las fotografías del álbum inundó su mente, Lauren la había visto todos los días por los últimos años, ella conocía cada parte del rostro de su hija, la conocía a la perfección y él no.
A la mierda, tal vez se meterían en un gran problema, pero valdría la pena si por fin podía comprobar en persona lo hermosa que era su hija.
—¿Estás lista? —preguntó Edward tomando su mano.
—No —sonrió Bella mordiendo su labio inferior—, creo que voy a vomitar.
—El sentimiento es mutuo.
Solo unos metros, tantos años esperando por ella y ahora, ninguno se atrevía a abrir la puerta.
—Nos está esperando —habló Edward—, somos sus padres, será difícil, pero...
—Pero está ahí —terminó Bella—. Vamos, es nuestra niña.
Edward asintió y dio el primer paso.
Solo era una puerta, una simple puerta que los separaba de Dominique.
Solo una puerta de madera.
Una puerta que Bella y Edward sentían como una bomba a punto de estallar.
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Hola!
¿Alguien más adora a Kate?, por fin la a atrapado, sus intuiciones nunca fallaron y logro encontrar a Lauren y rescatar a las niñas.
Solo una puerta los separa.
¿Kate aparecerá?, ¿Podrán conocer a Dominique?, ¿Los aceptara?, ¿Qué pasa con Lauren?, ¿Cómo estará Will?, ¿Dominique aceptara tener un hermano?, ¿Las niñas se tomaran bien el estar separadas?
Yanina, eres un ángel, gracias por la revisión del capítulo a pesar de que no te doy mucho tiempo, lo sé, soy una autora terrible.
Déjenme sus comentarios, opiniones, criticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review, recuerden que cada uno cuenta, incluso un Actualiza pronto, es la mejor paga que recibo.
A mis acosadoras, ya se lo que dirán, créanme que lo sé perfectamente, pero, también se que me quieren lo suficiente como para esperar a que ese momento llegue jajaja
Nos vemos hasta la siguiente actualización.
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Conforme a la secuela de Tres son multitud, llamada Complemento perfecto, es ten atentas, sabrán de ella muy pronto
