NdA: Perdón! He tenido ciertos problemas. También estuve trabajando sin parar estas navidades (ahora en el paro de nuevo T_T) Y para redondear el fin de año, se me estropeó el portátil. T_T Me odia, tuve que llevarlo a un técnico y bueno, ahora también me he quedado sin Internet, es como si todo se hubiera juntado para darme un final de año para no olvidar T_T. Pero al fin tuve pc (cosa que aproveché para escribir cuando podía), y bueno estoy en casa de un amigo aprovechando para subir dos capítulos para compensar todo este tiempo sin actualizar. Y no, no tengo pensado abandonar esta historia me encanta y hasta yo quiero ver el final.
Espero que disfrutéis de los capítulos. Iré escribiendo y cuando consiga ir a casa de algún amigo o familiar, o cuando pueda conectarme en algún sitio los iré subiendo, porque no se cuando podré contratar Internet de nuevo. Me disculpo de antemano. Aquí os dejo con los dos capítulos.
Capítulo 19
-Lizzy, tu turno ha terminado ya, ¿qué haces todavía aquí? Como no espabiles no llegaras a clase a tiempo.-le dijo Marianne con un gesto de la mano al ver a su compañera perdida en sus pensamientos mientras limpiaba la cafetera.
-¿Eh?- la miró sin saber de qué hablaba, luego miro el reloj que había en la pared sobre sus cabezas.- ¡Mierda! Gracias por avisarme Mari, estaba… distraída.- se excusó y fue a cambiarse a la sala de los trabajadores, entrando en la sección donde estaban las taquillas de las mujeres.
Hacia una semana que habían empezado las clases y como cuando empezó en la cafetería, haría cosa de un mes ya, parecía acostumbrarse a la rutina y los horarios de la cafetería a clase, tenía mucha suerte por tener un horario flexible tanto en sus clases como en su trabajo con lo que podía compaginar los dos casi sin problemas… "Casi" porque algunos días tenia los horarios tan ajustados que si perdía el metro, y eso que pasaban cada pocos minutos, o se le alargaba el turno de trabajo porque había clientela etc., llegaría tarde a clase, y eso era algo que no le gustaba hacer, llama demasiado la atención, algo que no le gustaba y tampoco daba muy buena imagen llegar tarde, fuera una cita, una clase o cualquier otra cosa.
-O&P-
Como hacía siempre al mediodía fue hacia la cafetería para comer con Fred, de momento era el único amigo que tenía, y dio gracias por haber tenido esa suerte. Aunque él estudiaba Historia su facultad estaba a pocos metros de la suya así que quedaban para comer juntos ya que no coincidían por los pasillos ni por ratos libre entre clases, al salir escuchó como los estudiantes de Historia y Ciencias de la Música estaban en una de las aulas insonorizadas que había en la facultad con la puerta entreabierta, algún estudiante al salir se habría olvidado de cerrarla, se acercó para hacer precisamente eso cuando escuchó más alto el sonido de un piano, estaba sonando una complicada pieza, ¿Chopin? ¿Liszt? Le gustaba la música clásica, pero escucharla, no sabía más allá de algunos nombres de compositores se quedó unos segundos más escuchando sin ser consciente de ello.
Tras cerrar se giró para seguir su camino cuando de golpe se abrió la puerta, escuchó como había cesado la melodiosa pieza y se oía ruido de gente moviéndose y hablando en su interior. Miró sobre su hombro y se encontró con una joven rubia, menuda, preciosa que la miraba con los ojos como platos sin moverse todavía con la mano en el pomo de la puerta. La reconoció al instante y maldijo entre dientes.
-¿Elizabeth?- preguntó casi en un susurro, como si no creyera lo que tenía ante sus ojos, como si estuviera viendo un fantasma.
-Hola, encantada de volver a verte.- mintió sin saber que más decir, le respondió el silencio y esa mirada fija que le empezaba a incomodar.- Ahora si me disculpas, solo estaba cerrando la puerta.- le explicó sin saber porque antes de seguir su camino.
-¡Espera, Elizabeth!- pareció despertarse al verla alejarse corriendo un poco para alcanzar sus rápidas zancadas, como si estuviera huyendo de algo.
Maldijo de nuevo cuando la escuchó llamarla y correr hacia ella. ¿Era posible tener más mala suerte? Primero Richard en la cafetería que iba todos los días, TODOS los puñeteros días, y no sabía como pero terminaba siempre atendiéndole ella, le preguntó una vez si lo hacía a propósito pero con su sonrisa y un gesto ofendido le decía que no, pura suerte. "Ya, mala suerte más bien". Al menos le había dicho la verdad, el estirado de Darcy no iba nunca a la cafetería, con lo que debería considerarse en el fondo afortunada. Ahora que por fin se había acostumbrado a tener que tratar con Richard, sabiendo que además a tan solo unos pisos de distancia estaba la persona que menos deseaba ver en la faz de la tierra, (si muy dramático, pero es que todo esto era todo un drama digno de una telenovela), tenía que encontrarse con la hermana del mismo… ¿Qué demonios, no había universidades y facultades en este mundo, porque aquí? Si creyera en Dios, pensaría que estaba riéndose, y a carcajadas, a su costa.
Se hizo la sorda a ver si captaba la indirecta, pero ella seguía con paso rápido intentando alcanzarla mientras seguía llamándola.
¿No se daba cuenta que era mala idea? Si su hermano se enteraba… pffff, no quería ni imaginarse que pasaría, si por encontrarse en el mismo restaurante casi le fulmina con la mirada… a saber que haría si sabía que estaban en la misma universidad y su hermana había hablado con ella, y lo mejor de todo es que pondría una mano en el fuego y no se quemaría si decía que él le echaría la culpa a ella, como si se hubiera tropezado y estuviera estudiando en la misma universidad que su hermana para fastidiarle.
-¡Dios mío, Elizabeth baja el ritmo!- le cogió del brazo deteniéndola en seco.- Uf, por favor espera, me gustaría hablar contigo.-
-No es buena idea.- le dijo soltando con un movimiento suave su brazo. La joven se dio cuenta de su gesto y se sintió avergonzada por su atrevimiento, por su cara Lizzy se sintió mal por ella, parecía una joven tan buena y tímida como las pocas veces que salía en la prensa, suponía que su familia hacia lo que fuera para evitarle todo ese estrés mediático que seguramente a la hija y hermana de dos hombres tan eminentes, influyentes y tan perseguidos, sobretodo el hermano, podía perseguir.
-Yo…- empezó tímidamente.
-Mira Georgiana, sabes tan bien como yo que si tu hermano se entera, se abrirán las puertas del infierno. Haz como que no me has visto. Esto nunca ha pasado.- le dijo con tono firme y mirada severa. De verdad que se sentía fatal por hablarle así, pero no quería más mierda de Darcy salpicándole ni por casualidad.
-Lo siento.- dijo en un susurro tan bajo que lo dedujo más que escucharlo. Quería intentar explicarse y darle a entender que era todo por su hermano, pero sabía que solo conseguiría complicar más las cosas así que con un simple asentimiento siguió andando hasta la cafetería, ¡ugh! No sabía si podría disfrutar de la comida tras esto.
-¿Lizzy? Oye, estas distraída, ¿ha pasado algo?- preguntó Fred cuando después de contarle una anécdota divertida de su profesor con las que siempre se reía no había reaccionado en absoluto.
-¿Eh? No, si, digo… lo siento, estoy distraída con otras cosas.- dijo con una mueca e intentando darle una sonrisa.- Tonterías, no me hagas mucho caso. ¿Qué me estabas contando de Phoenix? No he visto profesor más excéntrico que…- perdió la sonrisa al localizar la cabeza rubia que había estado buscando inconscientemente. Estaba con unas amigas comiendo y riendo como si nada hubiera pasado un poco antes. A simple vista parecía estar disfrutando y participando en la conversación pero si una persona se fijaba bien en realidad estaba como retraída, asentía o decía algo cuando se le preguntaba o miraban pero en general parecía un poco incomoda, como si no estuviera acostumbrada a eso. Si lo pensaba teniendo en cuenta el hermano sobreprotector que tenía no debería extrañarse, se veía tan tímida como había leído que era, quizás un poco demasiado.
Se excusó con Fred y se levantó para pedir un par de cafés para los dos, mientras esperaba vio a Georgiana también acercarse a la barra a pedir algo, entonces escuchó su nombre en la mesa de las jóvenes.
-Por favor, ¿en serio tengo que hacer como que me cae bien? Es una sosa, nunca quiere venir a ningún sitio, además nunca habla ni cuenta nada, solo asiente con la cabeza y se ríe como una tonta.- escuchó la voz chillona de lo que asumía era una de esas divas zorronas que se creían muy "guays" y frunció el ceño, odiaba este tipo de falsas e hipócritas niñatas.
-Es hermana de William Darcy además de prima de Richard Fitzwilliam.- explicó otra.- Santo cielo te imaginas lo que sería conocer y estar con uno de esos dos bombones.- se rio al hacer un ruido de satisfacción imaginándoselo, seguido de las risas de sus amigas. Más bien unos ruiditos molestos que parecían zumbidos más que risas sexys como seguramente pensaban las jóvenes que eran para así llamar la atención de cualquier "macho" cercano. –Tan solo por eso merece la pena, además viene bien conocer gente con influencias aquí y allí, si sabéis lo que quiero decir, ¿os imagináis entrar en The Wolf Dancer sin tener que pedir entrada con meses de antelación? Además de lo caras que son, seguramente ella nos las podría conseguir gratis o invitarnos.- guiñó un ojo con una sonrisa haciendo que estallaran más risas de sus compañeras.
-Chicas, os va a oír.- murmuró otra.- Además es una chica muy dulce y muy mona.- continuó con una sonrisita, que estaban hablando ¿de Georgiana o de una mascota?, pensó malhumorada.
-Ja, no vengas de santurrona Mónica, que bien que estabas el otro día soñando con Richard Fitzwilliam y lo que sería estar entre esas piernas y ser besada por esos labios…- se mofó otra haciendo unas cómicas y exageradas muecas de besos en el aire.
-¡Sophie!- dijo poniéndose colorada pero sin negar nada.
De reojo vio como Georgiana también estaba escuchando por lo temblorosa y pálida que estaba, vio como tomó aire pesadamente y se giró con una sonrisa para volver con esas… zorras. Por su reacción parecía ser la primera vez que comentaban algo así, al menos la primera vez que lo oía, siguió observando todo en silencio obligándose a no intervenir y esperando para ver cuál sería la reacción de la joven.
Al verla acercarse cuchichearon antes de sonreír a Georgiana y darle las gracias e incluirla en la conversación. La vio con una sonrisa temblorosa y aguantando con ellas como si nada. Eso le cabreó haciéndole girarse a la barra para coger su pedido antes de hacer una estupidez.
Cuando regresó Fred le agradeció con una sonrisa, pero seguía pendiente a la mesa de las chicas. No vas a inmiscuirte, no vas hacer nada, no vas a entrometerte en nada que esté relacionado con Darcy no… ¡Ugh! Se acordó de su propia hermana intentando encajar con la gente, fumando porque otros fumaban, saliendo con cualquier imbécil que le decía una palabra bonita o le sonreía… las discusiones por toda esa mierda que había tenido con ella ya que su madre pasaba de todo menos de empinar el codo… Escuchó las risitas de la mesa y de reojo vio cómo se retraía cada vez más Georgiana mientras intentaba reírse de lo que fuera que estuvieran hablando las otras pero sin ser muy convincente. ¡Basta!
-¿Me disculpas un segundo, Fred?- le miró confuso, sin esperar su respuesta o asentimiento se levantó.
Cuando se paró ante ellas se hizo el silencio, algún que otro curioso miraba de reojo para ver qué pasaba, pero le importaba una mierda.
-Vaya Georgiana, no estaba segura de si eras tú, pero sí. No tenía idea de que estudiaras en esta universidad.- le dijo fingiendo sorpresa y viendo como le miraba estupefacta cuando un rato antes había hablado con ella y le había dicho que hiciera como que no se conocían.
-¿Elizabeth?- preguntó sin saber qué otra cosa decir. Podía ver como una de las chicas le miraba con reconocimiento al escuchar su nombre y mirarla de arriba-abajo y otras con cara de pocos amigos.
-Oye, que te parece si vienes a mi mesa y te presento a mi amigo Fred, también podemos ponernos al día, que has hecho estas vacaciones y esas cosas, ya sabes.- sonrió mientras le cogía del brazo y sin dejarle tiempo a negarse o decir nada más tiro de ella.- Si nos disculpáis… chicas.- dijo esto último con su mejor sonrisa. Sintió un atisbo de satisfacción al ver la cara de perro y las miradas asesinas que le lanzaban y le importaba bien poco, se había dicho que no debía relacionarse con Georgiana, sabía que tarde o temprano acabaría lamentándolo cuando el amargado de Darcy se enterara pero… simplemente no podía dejarlo estar.
-¿Elizabeth, se puede saber qué pasa?- dijo cuando llegaron a la mesa donde un joven tan confuso como ella les miraba de una a otra.
-Nada.- dijo pero no pudo evitar contenerse y soltó como siempre lo que pensaba sin tener en cuenta las consecuencias.- Porque dejas que te mangoneen y hablen así de ti, estaba en la barra, sé que las escuchaste.- la joven abrió los ojos como platos y le miro mortificada.
- A qué viene todo esto, ¿a soltarme un sermón?, no eres quien para inmiscuirte en mis asuntos.- se detuvo un segundo y le miro fríamente, una mirada gélida que le recordó a su hermano.- Se lo vas a decir a Will verdad.- afirmó perdiendo ese semblante firme y serio.
-¿Qué, estás loca? Ni de coña, si tu hermano se entera si quiera que me he acercado a ti… se desatará un infierno… solo estaba intentando…- empezó.
-No te molestes, mira, puedo arreglármelas sola.- dijo con firmeza, le sorprendía la fuerza y voluntad que poseía, ¿porque no se mostraba así, con esa seguridad, ante las otras chicas? Nunca entendería a la juventud… yyyy de nuevo hablando como una vieja. Suspiró.
-Haz lo que quieras Georgiana pero… si sigues así, la única que va a terminar mal eres tu.- lo sabía bien, su hermana siempre terminaba metida en algún lio o algún drama o lloriqueando por imbéciles y luego quien tenía que acabar arreglando todo e intentando recomponer los pedazos era a ella… ¿cómo estarían sus hermanos?… Sacudió ligeramente la cabeza intentando apartar esos pensamientos, mal momento para ponerse a pensar en esas cosas. Aunque realmente había alguno bueno para ello…
-Gracias pero… ya soy mayorcita, y bastante tengo con Will y sus sermones.- dijo antes de mirar a Fred como dándose cuenta de que habían estado discutiendo delante de él y con las mejillas sonrojadas de la vergüenza asintió como saludo y se giró para volver a su mesa, donde pudo ver cómo le acosaban a preguntas esas divas y ella contaba cualquier excusa.
-No sé si quiero preguntar de que iba todo esto.- dijo Fred un momento después cuando se sentó y dio un largo sorbo a su café.
-Mejor que no, solo que siempre acabo metiéndome en donde no me llaman y nunca aprendo.- dijo con los hombros caídos.
-Eh, no sé nada de esta historia, sea lo que sea, pero eres una tía genial, que nadie te diga lo contrario.- le dijo colocándole la mano sobre la suya en la mesa, con una sonrisa y un guiño.
-Tú sí que sabes decir lo que una chica quiere oír.- ella también le guiñó un ojo, se olvidó de ese chasco y se rieron los dos por lo tontos que parecían.
En ese momento apareció George y sin saber porque Fred apartó rápidamente su reconfortante y cálida mano de la suya.
-Buenos días chicos, ¿disfrutando de la comida?- dijo sentándose en la silla libre ajeno a todo lo que había pasado tan solo hacía unos minutos. Sin saber muy bien porque estaba agradecida de que no hubiera llegado antes para presenciarlo.
-Hola George, que haces tú por aquí.- le pregunto Fred dándole un golpe en la espalda como saludo.
-Pues ya ves, tengo la siguiente hora libre y pensé en venir a saludar, sé que soléis comer los dos aquí por lo que me contaste y aquí estoy.- le devolvió el golpe como saludo mientras miraba con una sonrisa a Lizzy, ella le devolvió el saludo asintiendo mientras hacía ver que estaba concentrada en su café y dejaba a los dos amigos hablando. No sabía muy bien porque, era algo irracional ya que no lo conocía, pero no le caía bien este tal George, no sabría explicarlo.
-¿Has comido ya?- preguntó Fred haciendo que sus pensamientos volvieran a la conversación mientras seguía fingiendo que estaba concentrada en su café, aunque si lo seguía moviendo más acabaría haciendo un agujero en el fondo del vaso con la cuchara.
-Ha eso venia, sé que aquí tenéis buena comida, no como las de la cafetería de Derecho, juro que la cocinera perdió el sentido del gusto en algún sitio porque no hay comida que no esté salada.- explicó. – Voy a pedir algo…- se palpó el bolsillo, luego los otros y les miro algo avergonzado, miro dubitativo un segundo a Lizzy antes de volver la vista a Fred.- Te importaría dejarme algo, me he dejado la cartera en mi mochila en la taquilla de la facultad, que idiota.- le susurró.
-Sí, claro, por supuesto, por ti lo que sea.- saco un par de billetes y se los ofreció.
Ella los miró seguir hablando sintiendo como una especie de Déjà vu… mientras George le sonreía a Fred. Sin saber porque alzó la vista hacia la mesa de Georgiana y la vio junto a las otras mirar fijamente a los dos jóvenes hablando. ¿Sería a George o Fred, o a los dos? Parecían mostrar un inusitado interés pero sobretodo le llamó la atención lo fijamente que Georgiana miraba hacia su mesa. ¿Para qué se metería en nada? Esperaba que estuviera alegrándose la vista con los dos chicos y no maldiciéndole a ella por entrometida.
Prefirió no darle más importancia y siguió con su café mientras se perdía pensando en la mala suerte que tenía, entre el encontronazo con Darcy, luego lo de Richard y la cafetería, ahora esto… joder, ¿qué leches había hecho para tener tan mal karma?
NdA:Y aquí estoy de nuevo. Si no lo subí la semana pasada es porque no conseguía encontrar escribir cierta parte y se me atravesó este capitulo, sigo sin estar muy contenta, pero así se va a quedar, si en un futuro cuando la termine (eso espero XD) consigo encontrar una forma distinta/mejor de desarrollar esta parte así haré, me disculpo por ello :S. Tengo en mente varias cosas (no se si buenas o malas ;P) para Georgiana, Lizzy, George y Fred, con lo que estuve dándole vueltas a distintas ideas, en el fondo me he quedado con esta, a ver si consigo desarrollarla como tengo en mente. Lo mismo con Jane y Charlie, para mi no existe otra pareja ni para uno ni para otro, para mi ellos dos siempre tienen que terminar juntos. A ver si consigo seguir adelante con la idea que también tengo en mente para ellos dos, como se conocen y terminan juntos... Espero conseguirlo, y claro a ver como avanza la cosa con Lizzy y Darcy que lo he dejado en un limbo :)
