Capítulo Diecinueve

La Alianza de los Weasley

Ron estaba tendido sobre su cama, mirando con enfado el techo. Después de todo este tiempo, Hermione le había traicionado. Había estado saliendo con ella alrededor de unos siete meses ahora, y había sido su amigo durante seis años, y aún así ella había estado ocultando secretos e incluso había hecho… hecho… algo con Snape! Snape, el grasiento imbécil¿Cómo había podido?

Ron oyó que la puerta se abría y se cerraba, pero no se molestó en decir hola. Sólo rogó por que no fueran Harry o Ginny tratando de hablar con él otra vez; quería estrangularlos a los dos. Que hubieran estado involucrados en ello había sido casi tan malo como que Hermione lo hubiera hecho. Se suponía que eran un equipo, Harry-Ron-y-Hermione, pero no…

"¿Hey, Ron, qué haces aquí¡Queremos hablar contigo!"

"¿Fred?" preguntó Ron, sorprendido. "¿Qué quieres?"

"Hablar contigo, así que presta atención," dijo George, apartando las cortinas de la cama de Ron.

"¿Sobre qué?" dijo Ron con crueldad, enfadado. No iba a apretar sus dientes y a perdonar ésta a sus amigos. Ginny lo había sabido antes que él, por el amor de dios!

"Bueno," dijo Fred tranquilamente, "pensamos que podríamos ayudarte… Ya sabes, a vengarte."

Ron se detuvo, tragándose un furioso despotrique sobre cómo no iba a disculparse por ser el último en enterarse. Había asumido que los gemelos o bien no se involucrarían o tomarían partido por Harry, Ginny y Hermione; eran más cercanos a Ginny que a Ron.

"¿Por qué?" preguntó Ron con recelo mientras los gemelos se sentaban sobre su cama.

"Bueno," dijo Fred con calma, "nos sentimos, eh, un poco mal por lo de Pig y todo eso."

"Y fue muy maleducado por parte de Hermione golpearnos con puré de patatas," añadió George, ruborizándose ante la blanca suciedad pegada en su frente.

"¿Mione os golpeó con puré de patatas?" repitió Ron desconcertado.

"Oh, es cierto, te fuiste del comedor… no te preocupes, te mandaremos un montón de fotografías," le aseguró Fred.

"Sí, tan pronto como Fred termine de hacer ese collage para forrar su habitación con –oh! Hey, eso no ha sido agradable!" George se frotó el brazo en el que Fred le había golpeado.

"¿No es ésa la cámara de Colin?" preguntó Ron, mirando a la cámara colgada del cuello de George.

"Sí, la hemos tomado prestada. Con permiso, para variar."

"¿Por qué?"

"Um… te has perdido la pelea del siglo, en serio," dijo Fred. "Aunque, volviendo al tema –pensamos que es hora de entrenarte para que sigas nuestros pasos."

"¿Y eso significa…?" preguntó Ron nerviosamente.

"La Guerra de las bromas, Ron¿podrías ser más lento?" exclamó Fred, alzando sus manos en desesperación. "¿Cuándo fue la última vez que gastasteis una broma en condiciones, eh? Bien, ahora que estás enfadado con Harry, Hermione y Ginny, es hora de que te vengues por tu propia cuenta, hermanito!"

"¿Qué tenéis en contra de Harry, Hermione y Ginny?" quiso saber Ron, confundido.

"Vamos, Ron, todas esas veces que te hemos torturado sólo por el placer de hacerlo, y crees que tenemos algo en contra de ellos?" dijo George, meneando su cabeza tristemente. Miró a su gemelo. "Tenías razón, Fred, hemos descuidado el aprendizaje del pequeñín demasiado tiempo."

"Pobre Ron," dijo Fred con un profundo suspiro. "Escucha, Ronniekins, no se trata de lo que tengas contra ellos. Se trata de pasarlo bien! …Aunque Hermione no llegó a acostarse conmigo en la biblioteca, como me pidió, ahora que lo pienso."

"Fred ha estado muy decepcionado por culpa de eso," agregó George ignorando la mirada de odio de Ron.

"Sí," dijo Fred con otro suspiro y un falso resuello. "En cualquier caso… Lección número uno, todo el mundo es juego limpio. Tus amigos, tu familia, tus profesores, todo el mundo."

"Lección número dos," dijo George, "que no te pillen. Lo que nos lleva a-"

"La lección número tres," continuó Fred, "planea cuidadosamente."

"Lección número cuatro, siempre ten preparados una coartada, planes de refuerzo y rutas de escapada."

"Lección número cinco-"

"Ya lo he cogido, chicos," interrumpió Ron. "¿Tenéis una idea o no?"

"No, tienes una idea, nosotros estamos aquí para motivarte y apoyarte," le dijo Fred, como si esto fuera obvio. "Eso es lo que hacen los hermanos."

"¿Qué quiere decir que 'yo tengo una idea'? Yo no tengo una idea. No he estado pensando en ello."

"Oh, pero sí que tienes una idea, hermanito," dijo George misteriosamente. "Tienes mil ideas. las tienes desde hace siglos. Cosas nuestras, cosas de Sirius y Remus, cosas que conseguiste pensar por ti mismo."

Los ojos de Ron se ensancharon. Tenía ideas, formas de devolverles la jugada a su mejor amigo, a su novia y a su hermana… Por no mencionar a Malfoy. Ninguno de ellos sospecharía de él tampoco… no durante un tiempo, por lo menos… y entonces, finalmente, Ron probaría que era tan bueno como cualquiera de ellos.

Ron sonrió abiertamente. "Oh, esto va a ser divertido."


Ginny estaba de camino a la torre de Gryffindor, esperando que nadie la pillara (y que la herida en la cabeza de Harry no fuera demasiado mala) cuando uno de sus pies aterrizó en un charco de agua y el otro aterrizó en una chuleta de cerdo.

"Los he encontrado," murmuró Ginny. Se acercó lentamente, con cuidado, al baño de los prefectos, tratando de no resbalar; parecía el tipo de desorden que Mirtle la llorona crearía. Podía oír risas, y Harry y Hermione hablando; presionó su oreja contra la puerta para escuchar.

"Oh, cállate, Malfoy!" estaba diciendo Hermione irritablemente mientras la risa de Malfoy desapareció para atragantarse en jadeos. "Sal de la bañera¿vale? Quiero largarme de aquí.

Ginny sonrió, preguntándose lo que había pasado, y llamó a la puerta. "Soy yo, chicos!", los llamó, y luego dijo la contraseña para abrir la puerta.

Ella se les quedó mirando; la escena era aún más extraña que cuando Ginny había entrado en la habitación de Hermione y se había encontrado a Harry montado a horcajadas sobre Hermione, y Draco tumbado cerca de ellos. Draco, que obviamente estaba bastante desnudo, estaba agarrado al borde de la bañera, su cara completamente roja, con una risa silenciosa. Harry estaba completamente vestido, excepto por sus zapatos, y estaba chorreando agua, sus gafas ligeramente ladeadas. Oliver estaba simplemente de pie, aparentando cansado y divertido.

Ginny le lanzó una mirada inquisitoria a Hermione, quien suspiró. "Te lo cuento luego, Gin," dijo. "¿Cómo ha ido con los profesores?"

"Aún están saliendo ahora de las mazmorras," replicó Ginny con orgullo. "Les llevó un montón de tiempo comprender lo que me había hecho. Pero tenemos que volver al dormitorio; vendrán hacia aquí pronto, y no creo que quieras tener que explicar este desorden… a ellos, en cualquier caso, de otro modo sería una gran historia. ¿Qué le ha pasado a Malfoy¿Alguien le ha lanzado un Hechizo animador?"

"Si por lo menos ese fuera el caso," dijo Hermione secamente. "Vamos, Malfoy, tenemos que irnos! Nos van a pillar!"

Les llevó un buen rato conseguir que Draco se moviera; cuando salió de la bañera, Hermione ya se había puesto la desconjuntada ropa que Lobby había traído y Ginny había arreglado su pelo. Justo cuando Draco estaba empezando a estar seco, oyeron un agudo maullido en el pasillo de fuera.

"Uh, oh," dijo Ginny preocupadamente, y abrió la puerta para revelar a la señora Norris, que le lanzó a Ginny la mirada más diabólica que podía lanzar un gato y salió corriendo. "Es la señora Norris¡ Va a ir a buscar a Filch¡"

"Corred!" siseó Oliver, echándose a los hombros sus ahora ligeramente húmedas túnicas. "Chicos, vosotros iros, yo me inventaré algo!"

"Gracias!" dijeron los tres Gryffindors mientras salían corriendo camino de la torre de Gryffindor, Draco a remolque.

"¿Entonces te disculpaste con Ginny?" le estaba diciendo Seamus a Dean mientras los dos estaban sentados en la sala común con Lavender y Parvati. Seamus y Dean estaban jugando al ajedrez en un intento de extinguir los incesantes rumores con los que las chicas se estaban despachando.

"Sí," dijo Dean desanimadamente. "No va a volver conmigo, pero no creo que tenga que preocuparme de que uno de sus amigos o hermanos trate de asesinarme mientras duermo."

Seamus sonrió entre dientes. "Supéralo, colega. Hay muchos otros peces en el mar."

"Será mejor que no los haya para ti!" Interrumpió Lavender, la novia de Seamus.

"No los hay," dijo Seamus rápidamente.

"Eres un calzonazos," dijo Dean, rodando sus ojos.

"No lo soy," replicó Seamus.

"Sí lo eres."

"Bueno, por lo menos no estoy todavía lloriqueando por una chica de sexto año que rompió conmigo hace como un año," le replicó Seamus.

"Hey, trataste de salir con ella durante unos cuantos meses y luego hablaste conmigo sobre lo duro que es olvidarla," dijo Dean con tristeza. "Ginny es-" Dean se detuvo con rapidez, mirando el hueco del retrato; Seamus miró en aquella dirección y vio a Ginny entrando, sujetando un montón de ropa.

"Vamos, chicos," susurró Ginny, haciendo señas a alguien para que la siguiera hasta el interior de la habitación. "Antes de que toda la sala común se quede mirando!"

Seamus le dio inmediatamente un codazo a Lavender para atraer su atención, y los cuatro Gryffindors se giraron para mirar con interés. Algunas otras personas estaban mirando a Ginny con curiosidad.

Tras unos segundos, Harry apareció por el hueco detrás de Ginny, completamente empapado y apuntando su pelo con una varita para secarlo; como resultado, la mitad de su pelo estaba mucho más de punta de lo habitual, mientras que el resto reposaba lacio en su cabeza. Tras Harry entró Hermione, vestida como si su armario hubiera explotado sobre ella. Llevaba puesto un bañador rojo intenso bajo un par de vaqueros y una blusa púrpura abierta. En un pie tenía un calcetín verde oscuro, y en el otro uno naranja con gatitos negros; los dos calcetines chocaban horriblemente con sus tacones rosas.

Si Hermione estaba vestida de manera extraña no era nada, sin embargo, comparado con lo que llevaba puesto Draco Malfoy… una toalla de color escarlata- Gryffindor.

Sólo una toalla de color escarlata- Gryffindor.

Toda la gente de la sala común empezó a reír; Draco lanzó una mirada enfadada alrededor de la habitación y apretó más fuerte la toalla alrededor de su cintura.

Harry sonrió de oreja a oreja. "Eh, Malfoy -¿cuál era la contraseña? No puedo recordar-"

"AMOR Y CONEJITOS!" gritó Malfoy con enfado a la pared, que rápidamente se abrió.

Dean, Seamus, Lavender y Parvati observaron cómo el extraño (en más de un sentido) grupo desaparecía tras la pared de la habitación de invitados. "Oh, dios," jadeó Parvati entre risas, agarrándose la barriga. "Tenemos que descubrir qué les está pasando!"

Puedo explicarlo, pensó Oliver para sí mismo, tratando de ingeniar una buena razón para explicar por qué la cuarta planta estaba inundada mientras él estaba de pie, fuera del cuarto de baño de los prefectos, agarrando sus túnicas con una mano y sus zapatos y calcetines con la otra. No, "puedo explicarlo" suena como que soy uno de los que lo hicieron.,,, maldita sea¿qué digo? "No vi quién lo hizo?" no, mi túnica está empapada y mis zapatos no lo están, se darán cuenta de eso… ¿debería culpar a un Slytherin? No, todos estaban encerrados en las mazmorras…

Sus pensamientos quedaron interrumpidos por el sonido de la voz de McGonagall, que flotó hasta él desde la tercera planta. "¿Está seguro de que todavía están en el cuarto de baño, Macmillan?" rugió.

"Lo estaban cuando fui a buscarla. Pude oír voces, pero no podría decir quién era," contestó Ernie Macmillan. Oliver gruñó; Macmillan se había convertido en un verdadero dictador desde que le habían hecho prefecto, por no hablar desde que era Premio Anual.

"Le agradezco que haya venido a buscarme, Macmillan," dijo McGonagall, su tono gélido. "A lo mejor castigos más estrictos acabarán con este sinsentido de la guerra de las bromas."

Oliver hizo una mueca. Si había una persona con la que no quería enfrentarse, ésa era McGonagall. No tenía paciencia cuando se trataba de la ruptura de reglas e iba a saber inmediatamente que Oliver estaba encubriendo a Harry. En otras palabras, Oliver estaba a punto de morir.

Por cuarta vez en dos días, Oliver se giró en redondo y corrió.


Draco asió inmediatamente su ropa limpia de manos de Ginny y pisoteó hasta el interior del cuarto de baño en el momento en que entraron, mientras Ginny y Hermione discutían acerca de la vestimenta que debería usar Hermione para cambiarse, Hermione de pie en la puerta del cuarto de baño. Cuando Hermione estuvo finalmente vestida con algo de apariencia normal, Ginny se fue a buscar algunas ropas secas para Harry, luego decidieron arrastrar todo su baúl a la habitación de invitados, enfadado como Ron estaba con todos ellos.

"Lo más extraño," dijo Ginny, frunciendo el ceño mientras Harry revolvía en su baúl, "es que Fred y George están hablando con Ron y todos parecían muy animados, pero Ron todavía me lanzó una mirada furiosa cuando me vio."

"Hmm," dijo Hermione, guardando esa información para más tarde, ocupada como estaba en buscar un hechizo para limpiar los zapatos que llevaba puestos durante la pelea de comida.

Cuando Draco salió del cuarto de baño, todo el mundo estaba evitando hablar con él o mirarle, lo cual estaba bien para él. Se sentó sobre su cama, Harry, Hermione y Ginny se sentaron en la de ella, y cada lado decidió ignorar al otro. Harry, Hermione y Ginny pasaron algún tiempo buscando maldiciones y protecciones decentes que poner en los baúles de Harry y Hermione, lo cual provocó que Draco pusiera sus ojos en blanco, ya que a él realmente le importaban un cuerno sus posesiones.

"Estoy seguro de que Ron se calmará," continuaron asegurándose unos a los otros, y se sumergieron en una ligera, fácil conversación, casi olvidando la presencia de Draco.

Sin embargo, finalmente Draco se levantó, recordándoles a todos su existencia. "Es hora de cenar," dijo con frialdad, "vamos."

"Yo no voy a cenar!" le dijo Hermione. "Voy a pasar de comer los próximos meses, muchas gracias."

"Es porque mi madre está allí abajo, o yo tampoco iría," le espetó Draco. "Tengo que ir a verla."

"No me importa quién esté allí abajo, yo-"

"Vamos, chicos, no discutamos!" dijo Harry cansinamente. "He tenido suficiente teatro por un día. Por qué no bajamos, y uno de nosotros puede pedirle a la madre de Draco que salga al vestíbulo de entrada para que puedan hablar y abrazarse y lo que sea, y luego bajamos a las cocinas a cenar¿de acuerdo?"

"Estás… llegando a un acuerdo… con Malfoy?" inquirió Hermione en shock.

"Hermione," dijo Harry, alzando una ceja en su dirección, "en los últimos dos días, he sido petrificado media noche, he volado en las líneas aéreas Malfoy, he tenido a Ron enfadado conmigo dos veces, tú casi me matas –y con un coco, debo añadir- y más recientemente traté de rescatarte de un hundimiento, sólo para tener que entrar en la sala común con Malfoy mientras él está envuelto en una toalla. No voy a tener un solo problema más hoy¿entendido? No puedo aguantarlo. Y teniendo en cuenta que he tenido un fin de semana mejor que el tuyo, espero que puedas estar de acuerdo."

Hermione se mordió el labio y se giró para mirar a Draco, que encogió los hombros. "Está bien," gruñó Hermione.

A Ginny le dieron el cometido de entrar en el gran comedor, y volvió poco después con Narcisa Malfoy. "¿Qué es todo este jaleo, Draco?" preguntó Narcissa confundida.

"Oh… yo… no me apetecía entrar en el comedor," dijo Draco. "Yo…"

"Ah! Señora Malfoy!" la llamó una nueva voz, y todos se giraron para ver a Dumbledore acercándose desde la puerta principal. "¿Cómo está usted?"

"Bien, Albus¿y usted?" dijo ella amablemente.

"Bien, bien –es un alivio ver a otro Mortífago capturado," dijo. "Mulciber está ahora cumpliendo cadena perpetua en Azkaban una vez más."

"Efectivamente un alivio¡" exclamó Narcissa. "Oh, estoy muy complacida de que ese horrible hombre no siga estando en libertad…"

"¿Lo está?" dijo Harry frunciendo el ceño.

"Por supuesto que lo estoy¿usted no lo está?" dijo Narcissa, que parecía sobresaltada. Meneó la cabeza y se giró de nuevo hacia Dumbledore. "Albus, ya que estamos todos aquí, querría discutir el asunto de ésta… cadena, si le parece bien."

"Por supuesto," dijo Dumbledore, "¿por qué no me acompañan todos a mi despacho?"

Bastante nerviosos por la charla venidera (en otras palabras, estaban preocupados de si a la madre de Draco, la viuda de la mano derecha de Voldemort y una mujer que todavía tenía un montón de conexiones con el Ministerio, le iba a dar un síncope), Harry, Ginny y Hermione siguieron a Dumbledore de camino al despacho de los directores, en donde se sentaron en unas cómodas butacas conjuradas.

"Estoy contenta de que te quitaras toda esa suciedad, Draco," dijo Narcissa mientras ellos cogían sus sillones. "Estaba bastante preocupada de que esa mostaza dejara mancha."

Los cuatro estudiantes lanzaron una mirada preocupada a Dumbledore, esperando que no hiciera ningún comentario ni les castigara por sus actos. Dumbledore simplemente les dedicó una sonrisa comprensiva, optando por no hacer comentarios.

"Antes de nada," dijo Dumbledore, "la investigación de esta cuestión está evolucionando espléndidamente. Esperamos tener una solución pronto… pero no creo que sea antes de las vacaciones de Navidad."

"Profesor," vaciló Hermione, "Yo… yo le prometí a mis padres que iría a casa por Navidad este año. No les he visto en Navidad desde mi primer año, y toda mi familia se va a reunir el día de Navidad en casa de mis abuelos, todos mis primos, tías y tíos –y yo planeé pasar la Nochebuena con la… um… en Londres," añadió apresuradamente, ya que no quería mencionar a la Orden en frente de los Malfoy.

"Eh¿y qué pasa con mis navidades?" dijo Draco enfadado. "Yo he estado planeando pasarlas con mamá-"

Hermione se mordió el labio, ya que no quería discutir enfrente del director y Narcissa. "Eh," dijo, girándose hacia Dumbledore, "¿qué opina usted, profesor?"

"Bueno," dijo Dumbledore tranquilamente, "¿a qué hora se va a reunir su familia, señorita Granger?"

"Hemos convenido en quedar a las once, y probablemente estaremos hasta la tarde."

"En ese caso," dijo Dumbledore, "¿por qué no hablo yo con la Orden y veo si podemos cambiar la hora de nuestra celebración del día de Navidad a la tarde? El señor Malfoy puede acompañarla a las dos reuniones y usted puede acompañarle a Malfoy Manor en Nochebuena."

Hermione se le quedó mirando con horror. "Lle- llevarme a él con mi familia para Navidad?" balbuceó. "Pero… pero son Muggles, profesor-"

"Bueno, si en vez de eso suspendieras todo…" empezó a decir Draco con una sonrisa de suficiencia.

"Creo recordar que el señor Malfoy está cursando Estudios Muggles," dijo Dumbledore, sus ojos chispeando. "¿Eso le viene bien, Narcissa?" añadió, dirigiéndose a ella.

Ella asintió. "Podemos reajustarlo, sí," dijo.

"Un momento… ¿cómo voy a ir hasta allí?" preguntó Hermione. "Quiero decir, no puedo coger el bus nocturno a la casa de mis abuelos… iba a coger el bus a casa desde Londres y luego mis padres y yo íbamos a ir en coche hasta allí juntos…"

Dumbledore recapacitó un momento."Estoy seguro de que podremos encontrar una solución al problema de transporte," dijo. "Llevará algún tiempo, de todos modos."

"Profesor," dijo Ginny, "¿y qué pasa con el resto de las vacaciones¿Dónde van a pasar el tiempo restante?"

"Dejaré que el señor Malfoy y la señorita Granger lo resuelvan," dijo Dumbledore. "Aunque les recomiendo encarecidamente que pasen ese tiempo o con la Orden o en Hogwarts. Díganme su decisión al final de la semana; debería tener una solución para el problema del transporte para entonces. Ahora, creo que la única cosa que nos queda es discutir su detención, Harry-"

"¿Detención¿Por qué?" dijo Harry quedándose en blanco.

"Por volar con aerolíneas Malfoy," dijo Hermione, dedicándole una mirada significativa.

"¿Este joven robó la escoba de Draco?" dijo Narcissa estupefacta.

"No, no, mamá…" dijo Draco, mordiéndose el labio. Conocía a su madre demasiado bien para saber que si se enteraba de que Harry había inflado la cabeza de Draco, querría saber todos los detalles de por qué lo había hecho. "No te preocupes por eso; es sólo una expresión."

Dumbledore sonrió. "Normalmente, le habría pedido al señor Filch que te asignara una detención, Harry, pero como Severus se ha retrasado en la producción de la Poción Pepper- Up, tendremos que esperar hasta que el señor Filch se sienta mucho mejor. Severus ha convenido en supervisar tu detención, Harry, y la hemos concretado para el jueves."

"Está bien, entonces," dijo Harry. "Eh… lo siento mucho por eso, profesor."

"Uno no siempre puede controlar sus propias emociones," le recordó Dumbledore con otra sonrisa.

"Y que lo digas," murmuraron al unísono Harry, Ginny, Hermione y Draco.

Dumbledore rió entre dientes. "¿Confío en que todos ustedes están aprovechando esta oportunidad para solventar sus diferencias?"

No hacía falta ser un genio para ver que los cuatro estudiantes estaban tratando desesperadamente de no reír.

"Eh… lo estamos intentando, profesor," mintió Harry.

"Bien," dijo Dumbledore. "Bueno, si no hay nada más que discutir, tengo mucho trabajo que hacer…"

"Gracias por tu tiempo, Albus," dijo Narcissa levantándose.

Harry, Hermione y Ginny se giraron para seguir a Draco y a Narcissa por la habitación, pero Draco se detuvo a medio camino de la puerta.

"Profesor," dijo Draco lentamente, "he oído que fue Nymphadora Tonks quien capturó a Mulciber y… e… ella… está bien?"

"Está bien," le aseguró Dumbledore. "De hecho, la han ascendido, ya que éste es el quinto Mortífago que lleva ante la justicia."

"Gracias," dijo Draco, su expresión imposible de leer. Harry y Hermione intercambiaron miradas preguntándose a qué se debía su interés por Tonks; dudaban que fuera algo muy saludable. Tonks era quien había matado a Lucius Malfoy.

Harry y Hermione miraron a Ginny, quien asintió; los tres hicieron notas mentales para hablar de ello tan pronto como pudieran pasar algo de tiempo sin tener a Draco alrededor.

Bajaron de nuevo a cenar; Narcissa y Draco se dijeron adiós en el vestíbulo de entrada, y Harry, Hermione, Ginny y Draco dieron un rodeo para bajar a las cocinas una vez que estuvieron seguros de que Narcissa se había ido.

En el momento en que Narcissa estuvo demasiado lejos para oírles, Hermione explotó. "No puedo creer que tenga que llevarme a ÉL a conocer a mi familia! Será todo… todo… muy raro! Y Malfoy! Ja! Tendrá buena ración de cocina casera en esta ocasión! Un movimiento en falso y la vieja escopeta de mi abuelo será toda para él!"

"Hermione, lo que dices no tiene sentido," dijo Ginny amablemente.

"Claro que sí," dijo Harry. "Acaba de decir que no quiere llevar a Malfoy a ningún sitio, y su familia va a pensar que es raro que lleve a un chico a casa por Navidad –especialmente cuando, probablemente, ella les habrá dicho a algunos que odia a ese chico- y luego ha dicho que si hace algo, le tirará la comida de su abuela antes de matarlo de una turbia manera Muggle."

"Oh, vale," dijo Ginny, sonriendo. "Mientras tenga un plan…"


Nota de la traductora: Hoooola otra vez¡¡¡ No se que mas puedo decir¡ Gracias por los reviews, de mi parte y de la autora, por supuesto¡ Aqui os dejo otro mas, que espero que os haya gustado tanto como los anteriores. Ya veis que las cosas siguen complicandose... van a ser unas vacaciones de navidad moviditas... jejejeje. Besossss y dejad reviewsssssss