ola chiks lamento la tardanza pero staba n blanco :D
spero k l guste
los personajs l prtenecen a stephanie meyer
Capitulo 20
ni siquiera lo intentes
-querida…tu suegro, Carlise Cullen trabaja para tu amigo james, el mismo que le pudo causar la muerte a su propio hijo-
La respiración se me corto nuevamente y casi me caigo de rodillas sino fuera porque me tenía encerrada en sus brazos.
-¿de que estas hablando? ¿Cómo que le pudo causar la muerte?- pregunte balbuceando.
-así, tal y como lo oyes querida, tu simpático y aparentemente noble suegro tuvo la oportunidad de matar a Edward, de hecho esa era su misión… hasta que llego cierta persona muy interesante e inteligente al equipo y a debido posponer su trabajo- rozo con su mano mis labios, traía guantes pero aun así se me hacia asqueroso- eres preciosa- su voz por primera vez torno un matiz distinto, y por un instante se me hizo conocida, pero ¿Quién era? Mi cabeza no me permitía recordar, su tono al no ser amenazador era bastante agradable, si definitivamente yo lo conocía.
-¿Quién eres?- la pregunta salió de mis labios sin permiso, transformándose poco a poco en un susurro. Rió burlonamente.
-estoy seguro de que acordarás de quien soy… lo siento- no entendí el por que de la disculpa hasta que sentí un fuerte golpe en la cabeza. Poco a poco fui cayendo y quede vuelta hacia la ventana, distinguí su figura al salir y luego todo se nublo.
-.-
-¿bella? Despierta- sentí una puntada en la cabeza, reconocí la voz de mama.
-déjame dormir, me duélela cabeza-gruñí y escuche varias risas, de pronto me di cuenta de que al tratar de cubrirme no tenia sabanas, ni almohada, ni cama… abrí los ojos y si, me encontraba en el suelo, todos me miraban divertidos y yo trate de incorporarme pero me lo impidieron.
-tranquila princesa, te has golpeado la cabeza- me voltee rápidamente lo que me produjo unas nauseas horribles, gemí de dolor.
-bella, ¿Cómo demonios te diste en la cabeza? ¿Acaso querías suicidarte?- mi madre iba a comenzar a llorar, rodé los ojos y me abracé a Edward quien me correspondió.
-me tropecé…- mentí.
-si te has tropezado ¿Cómo has quebrado el florero?- interrogo mi Charlie mirándome preocupado. Examine la habitación y definitivamente mi florero favorito estaba roto, al otro extremo de la habitación, supuse que termine aquí ya que estaba apoyada en mi nuevo "amigo."
-hija, el suicidio es una medida…-
-¡mama! No quería suicidarme y no planeo hacerlo- me miro como si no me creyera- tropecé con el pie de la cama y pase a llevar el florero, quede algo desorientada y caí aquí- hice una mueca de dolor y al parecer todos me habían creído, excepto quien me abrazada.
Edward me tomo en brazos, a lo que se estaba acostumbrando mucho, y me deposito con delicadeza en la cama.
Lo mantuve junto a mi y me recosté en su pecho mientras el acariciaba mi cabello con suavidad.
-trata de no dormirte cariño- Sue se sonrojo al darse cuenta de cómo me había llamado, yo le sonreí amablemente- no es bueno después del golpe que te has dado- cerré los ojos y bostecé.
-pero tengo sueño-replique.
-yo me ocupare de mantenerla despierta- les dijo Edward. Charlie frunció el seño y me hizo un signo con los dedos de que me vigilaría, mama se lo llevo a rastras en tanto los demás reían.
-¿que vas a hacer para que no me duerma?- lo reté.
Subí mi rostro y me di cuenta de que estaba serio.
-¿Qué ha pasado realmente?- pregunto regañándome por mi mentira.
Las palabras que había escuchado hace un momento chocaban en mi mente, ¿Cómo podría ser alguien capaz de algo así? Digo, Edward era una persona muy buena, popular en el instituto pero aun así, si mal no recuerdo me defendió unas tres veces de las burlas de las demás chicas, y para que recordar las veces en que me defendió de Tanya.
-eh… ¿Qué te hace pensar que no dije la verdad?- le sonreí.
-te conozco bella, se cuando mientes, y se que también estas tratando de distraerme con esa preciosa sonrisa, eso hermosos ojos color chocolate, con tus suaves labi…- movió rápidamente la cabeza y yo me sonroje de inmediato- la verdad bella- supuse que podía manipularlo, no perdía nada con intentarlo.
-¿crees que mi sonrisa es linda?- me mordí el labio inferior y batí mis pestañas.
-la verdad- reí ya que sonó más como una pregunta.
-no me tropecé, y tampoco me di con el florero en la cabeza- suspire- eso es lo único que obtendrás por ahora- no pretendía decirle lo que había descubierto, y mucho menos quien me había golpeado -te amo- le dije y suspiro rendido.
-te amo- definitivamente nunca me iba a cansar de oírlo de su boca, siempre que escuchaba esas palabras mi corazón se aceleraba.
-cambiando de tema ¿Qué te ha parecido Renne?-le pregunte deseosa de saber su respuesta.
-definitivamente no es como me lo esperaba… es mucho mejor- reí y negué al mismo tiempo.
-Renne es especial, una muy buena madre por lo demás- pensé en voz alta.
-no se porque existe ese mito de que las suegras son unas brujas- comentó.
-es una completa mentira- le aseguré pensando en Esme.
Bostece y sentí el sueño apoderarse de mi cuerpo.
-de ninguna manera señorita, prometí mantenerte despierta- levanto mi rostro con su mano, cerré los ojos y me acomode nuevamente- bella- me advirtió- te lo dije…- me levanto y luego me dejo encima de el, lo mire sorprendida y me sonrió torcidamente.
Atrapo mis labios entre los suyos y me beso lentamente, sentí múltiples cargas eléctricas esparcirse por mi cuerpo, y también como se me quitaba el dolor de cabeza repentinamente, le respondí de inmediato enredando mis manos en su sedoso cabello, creí ver unos angelitos a mi alrededor al sentir su aliento embriagándome y haciéndome perder la cabeza.
No estuve consiente de cuanto tiempo estuvimos así hasta que me separe por la falta de aire.
-debo darme con el florero mas seguido- bromee.
-¡así que lo haz hecho!- me incorpore rápidamente lo que trajo de vuelta las nauseas- ¡lo haz confesado!- mama estaba parada en la puerta con las manos apoyadas en la cadera y una expresión acusadora.
-no, no lo hice, ¿hace cuanto tiempo estas mirando?- pregunte sonrojada.
-lo suficiente como para tomarles varias fotos y hacer un video, ¡estas cámaras sin flash son geniales!- abrí la boca y la cerré varias veces sin saber que decir, esas fotos no las podía ver nadie, y no era por cualquier motivo, era un asunto de seguridad nacional.
-mama… ¿puedo ver las fotos?- pregunte inocentemente.
-conozco esa expresión bolla- rodé los ojos y me crucé de brazos.
-¿bolla?- repitió Edward conteniendo la risa.
-si, mama se empeña en cambiarme el nombre cuando me regaña- comente aburrida.
-¡no es cierto Balli!- Edward rio animadamente y yo lo acompañe, mama frunció el seño al darse cuenta- negué y me puse de pie con cuidado.
-Renne Dwyer- la acuse- dame esa cámara o sino te juro que le mostrare a los demás los videos de los conciertos que hacías en casa- ¡ja! Si, ese fue un golpe bajo pero ella se lo buscó y la verdad es que no le deseaba a nadie escuchar eso.
-no te atreverías- me reto.
-pruébame-le contraataqué-se acerco y deposito la cámara en mis manos.
-he criado a un monstruo- rodé los ojos y la eché de la habitación ya que iba a empezar a hablarme del suicidio.
Me devolví y me di cuenta de que Edward me miraba confundido.
-bella ¿te acuerdas de lo que dijiste hace un rato?- me tensé pensando a que se refería, ladee la cabeza alentando a que continuara- eso de que planeabas cambiar la camioneta, ya sabes- me alivie, pero fue solo por un instante.
-¡Edward Cullen! ¿Qué tienes en contra de mi camioneta? ¿Qué te ha hecho ella? Dime- lo regañe.
-yo opino que no tiene caso seguir conduciendo esa chatarra- casi entro en shock, ¿acabo de decir que Edward era una buena persona? Como pude pensar eso de mi, mi camioneta. Mi labio inferior empezó a temblar y me senté mirando a la ventana.
-eh… bella no te pon…-
-lalalalalalalalalalala- me cubrí los oídos con las manos y cerré los ojos fuertemente.
-¡bella! Lo único que quería era regalarte un auto nuevo- dejé mi juego y lo miré sorprendida.
-¿en serio?- le pregunte confusa, asintió suavemente y me sonrió- ni. Siquiera. Lo. Pienses. De. Nuevo- le corte- ¡no! No vas a gastar ningún peso en mi si no quieres que te deje sin descendencia- hizo una mueca de dolor.
-bella, te saldrá más económico comprar un auto nuevo que mandar a arreglar esa cha… esa camioneta- le sonreí y el me devolvió el gesto.
-pensé que quería tener hijos- me encogí de hombreo y su sonrisa se desvaneció de inmediato, me mire las uñas y proseguí- tengo varios instrumentos que me servirían en mi tarea, ¡ah! Y estoy segura de que Charlie se ofrecería muy gustoso a ayudarme, así que te propongo que lo piense dos veces en vez de ofrecerme un auto de nuevo- puse mi mejor cara de inocencia y el me miro aterrado.
-tu madre tiene razón, pero esta bien, quiero tener hijos- me reí y luego lo abrace.
-espero que quieras tenerlos conmigo- le dije entrecerrando los ojos.
-por supuesto, pero le enseñare a mis hijas a ser mas consideradas con su padre-
-.-
Bella, cálmateme, me estas poniendo nervioso- Jacke me acuso y yo me removí nuevamente en el asiento.
- lo siento pero no es tan fácil, para tu información no todos los días robo bancos- rió y negó con la cabeza.
-aun no entiendo como estas metida en esto… se me olvidaba, james le dio la partida a tu noviecito, quiere conversar con el mañana para que empiece- me atore con la saliva, mi "admirador" me informo que Carlise trabajaba para james, entonces el podrías aparecerse por ahí, de ese modo Edward se daría cuenta de lo que verdaderamente hace su padre. Me estremecí pero el ruido de mi celular interrumpió mis horribles pensamientos.
-¿seth?-
-ya estoy listo bella, ¿procedo?- sonreí malvadamente.
-si, vamos a vaciar esa caja fuerte- corté la llamada y baje del auto con Jacke siguiéndome el paso.
Escuchamos un fuerte estruendo y nos apresuramos.
-creo que me estoy enamorando de Seth- ese chico era sencillamente genial, la luces se apagaron y la mayoría de la gente se acercó a ver el auto de seth chocado contra el poste de luz- muy bien, ve a la parte de trasera y espérame allí, te lanzare lo que obtenga, huye con el dinero y espérame en la carretera, te alcanzaré- Jacke asintió y se apresuro a cumplir su parte.
-por cierto bella, ese color de cabello te queda- rodé los ojos y entre en el auto nuevamente.
Espere unos minutos y antes de salir me mire al espejo, mi pelo era rojizo y lacio, ojos verdes, anteojos, y una piel ligeramente mas tostada, "Alice es una diosa" no me parecía a mi pero me veía guapa.
Baje y entré al banco por la puerta delantera.
Estoy segura de que a ningún ladrón en toda la historia de la humanidad se le habría ocurrido.
Me acerqué al guardia, era un poco mas grade que yo y por lo demás se veía bastante aburrido.
-hola guapo, ¿podrías decirme que debo hacer para retirar un deposito?- se volteo a mirarme e inmediatamente me sentí estúpida, era mas que guapo, ¡dios! Se veía como Orlando Bloom recién salido de la ducha, casi se me escapa una risita tonta, por lo que tuve que recordarme porque estaba aquí.
-que bueno que no tengo tu numero, me saldrían muy costosas las llamadas al cielo- "bella, tienes novio" "bella tienes novio"- que te parece si nos divertimos un poco preciosa- genial, todo iba de acuerdo al plan.
-tengo algo de prisa, pero supongo que puedo- le sonreí coquetamente.
El miro a todos lados, me tomo de la mano y me condujo a una oficina donde no había nadie. Me reí, pobrecito.
Saque mi gas pimienta y se lo rocié en los ojos, le di un rodillazo y luego lo sede con una jeringa que traía en la cartera sin darle oportunidad ni siquiera de quejarse.
-todos los hombre son iguales, pero lastima, eras guapo, ahora si me disculpas tengo que vaciar este banco.
spero k les guste
ls doy l derecho a matarm x la tardanza XD
mushas gracias x todos sus hermoso reviews
no puedo creer que ya vamos x los 100!
LAS KIEROOOOOOOOOOOO MUSHOTOTOTE! :D
