Notas de la traductora: Este es ya el final de la saga. Muchas gracias a todos los que la han seguido todo este tiempo. ¡Feliz navidad!

Capítulo 20. Aléjate y corta lazos.

Escrito por snarryvader81

Traducido por Amidala Granger

El Uróboros, la serpiente que se muerde la cola, atrapada en un círculo interminable de principio, fin y principio de nuevo, alzándose en la destrucción de su propio cuerpo cual fénix que resurge de las cenizas. Eternidad, infinito, un lazo, un círculo, nunca termina, nunca acaba, nunca muere, nunca vive.

Chris había vivido durante treinta y dos años en la primera parte de ese lazo continuo, alzándose desde la cola y curvándose alrededor hasta que había completado el círculo con un agarre, una ventana rota, una caída y una inyección, un líquido azul verdoso que se deslizó por las venas y le proporcionó nuevas emociones, nuevos objetivos y una nueva vida.

Chris había vivido dos vidas, una durante treinta y dos años y otra durante tres, y ahora el círculo se había vuelto a completar, la boca había vuelto a atrapar la cola mientras se arrastraba por los ardientes restos que eran ahora la pira funeraria de Claire.

El mundo estaba en llamas a su alrededor. La lava surgía de los cráteres en el suelo y bullían peligrosamente hacia la superficie. Las llamas lamían su ropa y rostro mientras se arrastraba por el hirviente suelo. Su amoratado cuerpo ya casi no le respondía, a excepción de su mano derecha, que sujetaba la vieja pistola de Wesker en un gesto de desesperación.

Era irreal. El fuego, el calor, la pistola, los restos del accidente… todo ello se desdibujaba en una neblina que había hecho que pareciera casi imposible que hace cuatro minutos hubiera estado en el avión y le hubiera disparado a Claire en la cabeza. Parecía tan lejano respecto a cómo estaba ahora, una pesadilla o una alucinación. Quizás todo esto fueran delirios de un moribundo, quizás en realidad estaba desangrándose, completamente destrozado, en el suelo de la mansión de Ozwell Spencer.

¿Había pasado de verdad?

La mirada de puro y absoluto terror en el rostro de Sheva Alomar mientras retrocedía cojeando intentando alejarse de él, con la respiración agitada, casi ahogada, y la boca cubierta por una mano temblorosa, le dio la respuesta.

Hace cuatro minutos, Wesker le había pedido que detuviera a Claire. Le había hecho elegir entre un amante y un renacimiento o una hermana y una vida que antaño tuvo.

Y en ese instante había tomado su decisión. Había matado a Claire y maldecido a todo el mundo en la tierra a lo que ahora se estaba esparciendo desde el punto de detonación como un cáncer, infectando silenciosamente a todo con el que establecía contacto mientras seguían con sus vidas, ignorantes de lo que iba a suceder.

Había sacrificado seis mil millones de vidas para estar con Wesker, había pasado el punto de no retorno con un disparo de la pistola que llevaba en la mano. La había tirado rápidamente y ésta se había deslizado por el borde hasta caer del avión, hacia la turbulenta lava rojiza.

La Samurai Edge se fundió poco a poco. El metal plateado se fue derritiendo hasta que lo único que quedaba era la culata, con el símbolo de los S.T.A.R.S. mirándole como con burla hasta que también ardió. Otra conexión más con su anterior vida perdida para siempre.

Quizás Claire era la única que de verdad le podía atar a esos primeros treinta y dos años, una cadena fuerte y sofocante alrededor de su cuello que tiraba de él incluso cuando fue destruido y renació. Ella encarnaba todo aquello que a él le importaba, todo por lo que había luchado, la razón por la que no se había dejado caer y morir tras el incidente de la mansión.

Pero al final, la cadena no había sido lo bastante fuerte; Wesker había ido cortando varias de las conexiones en los últimos años, y hace cuatro minutos se había soltado la última, desmenuzada por un ultimátum, una decisión y un disparo.

¿Qué tan lejos irías por mí?

Haría cualquier cosa

En algún punto a lo lejos se oía un helicóptero. Chris alzó la mirada y vio que pertenecía a la BSAA y que Sheva estaba subiendo por una escalera de cuerda para meterse en él.

Pero incluso mientras miraba, notaba cómo le hervía la sangre de emoción. Estaba infectado, todos lo estaban, así que dudaba que fueran a llegar muy lejos.

Wesker se tambaleó hacia él y cayó con fuerza a su lado, en el suelo. Le acercó para darle un fuerte abrazo, sus torsos subiendo y bajando, agitados. Murmuraba algo dulce en su oído con una voz atípicamente amable mientras la emoción se intensificaba y empezaba la mutación.

A veces Chris se había preguntado qué habían experimentado todos, Lisa Trevor, Alexia Ashford e incluso los zombis, mientras sus células quedaban inundadas por algo de lo que no tenían control. ¿Cómo era perderte por completo?

Era cálido. Muy, muy cálido. Era un calor lento y paralizante que se expandía desde el pecho hasta las extremidades, entumeciendo y dando energía a la vez. Por dentro podía sentir que las cosas se movían, se volvían líquidas y cambiaban. Cada célula del cuerpo se adaptaba con cuidado al nuevo código de ADN y lo reformaba a él, a Chris.

Era cálido, ardiente, fogoso, abrasador, como un fénix que arde en llamas para renacer de las cenizas, el eterno círculo completado: la serpiente había vuelto a atrapar su cola de nuevo después de tres años y una larga y difícil transición de una vida a otra.

Ya no era un hermano, un amigo, un héroe o incluso in villano. Ahora era… un monstruo.

Cualquier cosa por ti, Wesker.

RE-RE

"Balanceándose al ritmo del nuevo orden mundial y contando cuerpos como ovejas al ritmo de los tambores de guerra… Un Círculo Perfecto, Mascota".