Entró por la enorme puerta del salón sujeta al brazo de Piers mientras que dos grandes hombres de gran porte con mascara los saludaban.
El salón estaba muy bien ambientado, pareciera como si automáticamente hubieran viajado en el tiempo. La música, la gente con su disfraz...
Había una escalera al final de salón de donde bajan y subían personas para ir y mirar a las demás que estaban abajo.
—¿Qué te parece el lugar?—Pregunto Piers observando todo el recinto.
—Parece un boliche, pero mas sofisticado, con música clásica de fondo, sin personas que mostraran mas de la cuenta y sin contar a los de avanzada edad que parecían parte del decorado antiguo.
—Eres demasiado graciosa.—Se acercó a ella y le acomodo la mascara. Claire no reconocía a nadie, él andaba saludando a toda la gente mientras que a ella la presentaba como su novia.
—¿Cómo lo llevas?—Ella lo miro a los ojos.
—Bien, me resulta bastante agradable el lugar... Aunque siento que en cualquier momento hago a un lado a los de allá—Señaló a un grupo de personas en un sillón.—Para poder ir y acostarme. Me da un poco de sueño.
—Tranquila, ya vendrá la parte del baile y ahí te vas a divertir.—Se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla.—Iré a buscar un poco de bebida, ya comienza a hacer calor con este traje.—asintió y él se alejo. Se tocó con las manos la mascara y se acomode los rizos hacia un costado.
—¡Hola!—Dio un pequeño salto del susto.
—¡Dios! ¡Me asustaste!—Dijo mientras se llevaba una mano al pecho. Estaba vestida con un vestido similar al de Claire pero de color rojo vino y su mascara era de un bordado negro bien delicado.
—Te veía tan tranquila, que no me resistí.—Ella se cruzo de brazos.—Que divertida esta fiesta, ¿no crees?
—Si, muy... ¿Tu novio?
—Fue a buscar a unos empleados que estaban por acá. Les dirá que se porten bien y que no hagan nada ridículo.
—Ah...
—Y no sabes quien viene.
—¿Quién?
—Mi querida cuñada y toda su gente.
—Aah, Alex.
—Si, ella misma. Es tan densa... No me dejes con ella.
—No te dejare.
—Mejor.
—Igual no creo que te reconozca.
—Albert ya le dijo como veníamos vestidos.
—Uuuh...—Apoyó su mano en su hombro y negó con la cabeza.—Mi mas sentido pésame amiga...
Se quedaron hablando de como habían conseguido el vestido, viendo como le quedaban a las demás o los ridículos peinados raros que traían.
—¿Viste a las de allá, con tremendo escote, mas que nosotras?
—Pero si ya están como para que le echen tierra encima...—Dijo Ada llevándose una mano a la mejilla mientras que suspiraba de la vergüenza que le daban aquellas señoras.
—Lo que estamos viendo en cada persona no había nombre.
—Vi algunos que en verdad les quedaba bastante bien toda la vestimenta.
Ambas asintieron y comenzaron a reír.
Luego vieron a lo lejos a Albert Wesker hablando con la hermana que recién había llegado, junto a mas personas. Uno de ellos volteo su mirada hacia ellas.
—¿Conoces a todos los empleados de tu cuñada?
—Si, anduve mirando todos sus informes. ¿Por qué?
—¿Cómo se llama aquel que esta con ella, de ojos verdes?
—Que vista tienes Claire.
—Gracias Ada.
—El único que tiene ojos verdes es Fisher.
—No sabes... Lo conocí en el autobús. Hablamos y hasta tomamos un café. Fue ese día que me insististe en que vaya a la casa de Jill.
—¿Ah si? Y no me dijiste nada. No nos dijiste nada.—Dijo sonando ofendida mientras se llevaba una mano al pecho.
—Se me había pasado, perdón.
—Esta bien... ¿Tuviste algo con Fisher?
—¿¡Qué!? No! Solo hablamos y tomamos un café, nada mas.
—Haré que te creo.—Sonrió de costado y ella la empujo en modo de juego.
—Con tal de que Piers no se entere de eso esta bien.
—¿Por qué?
—Él es un chico muy celoso y podría hacer una escena de celos aquí mismo, aparte que tampoco quiero arruinarle la fiesta.—Ambas se callaron al ver a Piers que había vuelto con dos vasos de gaseosa.
—Gracias amor.-Le dio un corto beso.
—De nada, me tarde bastante porque justo unos ejecutivos me habían agarrado para...—Se quedo en silencio. La pelirroja lo miro extrañada por que se había quedado sin habla, encorvo una ceja no entendiendo el porque. Se dio la vuelta para mirar hacia donde él estaba observando, encontrándose con dos chicas casi iguales, seguro eran hermanas. Una estaba con la boca abierta y la otra le sujetaba el brazo para llevarla a otro lado. Piers miro hacia otro lado y se tomo toda la gaseosa de nuevo.
—Iré a traer algo mas fuerte.—Y así como vino se fue.
—Tu novio esta raro. Pareciera como si hubiera visto a un fantasma.
—Creo que vio a la ex novia.
—¿Por qué habrán terminado?
—Por mi seguramente.—Tomó un sorbo.—¿Quieres?
—Si, y ya paso bastante tiempo como para que anden a puras miradas a lo telenovela mexicana.—Se quedaron mirando por varios segundos y comenzaron a reír fuerte haciendo que varios se dieran vuelta para mirarlas.
—Ay dios Ada...—Dijo conteniendo la risa.
—¿Qué? Es cierto. Además él esta contigo, tiene que dejar de verla así o ponerse tenso.
—Creo que es cierto que un amor no se olvida.
—Pero tu eres el amor de Piers.
—Creo que quizás no...
—Mejor cállate Claire. Estas diciendo cualquier cosa. —La música seso y todos comenzaron a acercarse a la gran escalera. Las puertas del medio de arriba se abrieron y todos comenzaron a aplaudir.
—Por fin llego el jefe.—Dijeron las dos al mismo tiempo.
—¿Lo conoces?
—No. Estos días trabajando allí nunca lo había visto, decían que tenia bastantes juntas. Hoy será la primera vez que lo vea.
—¡Bien! Porque yo también. Los únicos que lo vieron es Albert y Alex.
—Y si... Son ambos jefes de importantes empresas, deben conocerlo.
—Si.—Comenzó a caminar un hombre de buen porte vestido para la ocasión y con una máscara de color azul marino.
—Bienvenidos a la fiesta... Espero que la estén pasando bien. Coman, beban y hagan lo que quieran. Pero primero, es hora de sacarnos las máscaras y reconocernos los unos y a los otros.—Elevo sus manos y se las llevo hacia su mascara. Por fin Claire iba a ver la cara de su jefe.
Pero alguien la llamo tocándole el hombro, se dio la vuelta y vio a Neil.
—Hola Claire.—Se sacó la mascara, ella hizo lo mismo.
—Hola Neil. Hace bastante que no nos hablamos, ¿no crees?
—Si, bastante...
—Bueno, tengo que ir a conocer a mi jefe, ya sabes, hace días que trabajo y no lo había visto. Luego nos encontramos y hablamos, ¿te parece?
—¡Claro!—Dio la media vuelta y se fue abriendo paso entre la multitud y se volvió a topar con Ada.
—Si, era Neil.—Ella se encontraba un poco nerviosa.—¿Paso algo?
—Amm no. Claro que no.—Se dio la vuelta y miro hacia todos lados.—Iré a buscar a tu novio.
—¿Para qué?-Preguntó confundida.
—Quiero preguntarle algo.
—Seguro por el sector bebidas.
—Muchas gracias y cuidado. —Se fue y ella se lleve ambas manos a la cintura.
Se dio la vuelta y ahí estaban las hermanas de hace un momento, y si, era la ex de Piers, Deborah, la otra era una de las empleadas de la empresa donde ella trabaja, la había visto varias veces. Ella se le acerco.
—Claire... Por fin nos hablamos mas tranquilamente.
—Lo mismo digo sonrieron.
—Estas hermosa Claire.
—Muchas Gracias, tu igual. Por cierto... ¿Sabes donde esta el jefe?
—Si, en un ratito se desocupa y viene por estos rumbos.
—Ah, gracias Helena.
—Por cierto, tienes unos muy bonitos ojos. El jefe tiene una misma piedra con tu mismo color de ojos.
—¿Ah si? Que casualidad.
—Si...—Ella achina los ojos y se queda callada como pensando algo.—Por cierto, eres...
—La novia de Piers.
—Claro, la nueva novia.
—No quiero que haya problemas con tu hermana, Deborah. Conozco la historia entre ambos, pero te juro que no me he metido en el medio de ambos.
—Esta bien, tranquila. Uno nunca puede saber lo que le espera, mi hermana no lo sabia pero logro vivir sin él.
—Esta bien, pero enserio, yo no interferí nunca en su relación. Solo quiero que entienda eso.
—No hay problema. Ahora...—La sujetó del brazo e hizo que la siguiera.—Iremos a que conozcas al jefe.
—Estaba esperando a ir con Piers...—Ella negaba con la cabeza mientras que hacia a un lado a toda la gente.
Vio a un montón de gente en ronda y Helena las aparto. El supuesto jefe estaba de espaldas mientras que una rubia lo abrazaba.
Helena la soltó y fue a saludarlo, aun seguía de espaldas. Claire se puso nerviosa y junto sus manos. Ella pensó que Si se veía en un espejo, seguramente parecería una nena chiquita en su primer acto de fin de año.
Helena la señalo y él se dio la vuelta.
Quedo petrificada al ver sus ojos azules mirarla con asombro.
Ella estaba igual.
—Claire...—Hubo un gran silencio, Deborah se fue al lado de Helena que había quedado con la boca abierta. —¿Qué haces acá?
—Yo...—Claire no decía ni una palabra.
—Es la chica de marketing, la que te había dicho hace mucho. —contesto por ella, Helena. —Ósea que, ¿ya se conocían?
—Es la chica de la cual te hablaba.—La gente seguía alrededor suyo mirando toda la situación. La música seguía sonando de fondo era "Claro De Luna" de Beethoven, pero ambos sentían que todo a su alrededor se detenía.
Leon era su jefe...
—¿Quien es ella amor?—Vio como se asomaba la chica rubia poniendo ambas manos a sus costados. Tenia novia.
Ella siguió en su lugar mirándolo, mirándose sin decir nada.
Los brazos de Piers la rodearon por la cintura mientras que recibía un beso suyo en la mejilla.
—Leon, por fin conoces a mi novia.
—¿Tu novia?—Su cara cambio radicalmente.—¿¡Ella era tu novia!?—Su voz había cambiado.
—Si...—Piers la soltó y se puso al lado de ella.
—¿Por que no me dijiste que era ella?
—No entiendo, ¿quién es ella?—Preguntaba confundido Piers.
—Es...—La gente seguía alrededor tapándose la boca y susurrando cosas.—Iremos a otro lado a conversar. —Se dio la vuelta y camino hacia una puerta que daba a un balcón. Piers y Claire se miraron y lo siguieron.
Ya estando afuera él cerro la puerta.
—¿Qué esta pasando?
—¿Ella es la de marketing? ¿Enserio? ¿Claire Redfield y nunca me di cuenta? ¿¡Nunca me lo dijeron!?
—No entiendo porque la alteración Leon. Ya te dije que tenia novia.
—Pero no que era una de la empresa.—Se llevo una mano a la cien mientras que se masajeaba. —Quiero hablar con ella a solas.
—¿De donde se conocen? No te dejare sola con ella.—Claire se acerco a él. Y apoyó su mano en su hombro.
—Piers, lo conozco hace mucho... No hay problemas. Ve, yo iré en un momento. —Él suspiro y se fue por la puerta.
Quedaron varios minutos evitando las miradas.
Ella seguía apoyada en la pared y él estaba apoyado en el balcón.
—Así que por eso andabas confundida. Era porque estabas en algo con mi mejor amigo.
—No...
—Entonces dime Claire, estuve esperando por ti. Estuve sufriendo por ti. He pedido varios consejos para poder estar contigo y hasta me arriesgue a que me agarrará tu hermano.
—No era mi culpa Leon. Además no sabia que Piers era tu mejor amigo.—Se acercó a él lentamente.—Si tan solo...
—¿Qué? —Se quedo callada. El se acerco hacia Claire y miró hacia otro lado.—Estoy con alguien ahora.
—Me di cuenta.
—Alguien que me ama. —Cerró los ojos.
—Yo también estoy con alguien que me ama. —Él trago en seco.
—Pero no logro amarla y sentir lo mismo que siento contigo.—Llevo una mano a su mejilla y la acaricio. —Estas increíblemente hermosa. Piers es muy afortunado.
—¿Por que nunca mas pude verte?
—Estaba en muchas juntas.
—Porque Piers nunca te lo dijo.—Dijo dándolo por hecho
—Me lo dijo, pero nunca pensé que fueras tu. —Saco su mano. —Hace mucho que están saliendo, me lo dijo él. Y a la vez que estabas conmigo. No sabría que pensar de ti.-Se dio la vuelta y se metió ambas manos en los bolsillos.-No pensé que fueras así...—Ella lo miró ofendida.
—¿Me estas diciendo puta?
—No yo... —Él se acercó acerco, pero ella retrocedió un paso.
—Para tu información, Piers estuvo hace mas tiempo que tu, me supo querer y amar. En cambio tu desapareciste. Desde el incidente de Jill no te había visto nunca mas, es mas, antes de eso. Estuve esperándote, estuve toda mi vida desde que perdiste la memoria... Pero esta bien.—Miró hacia un costado.—Para ti soy una puta. Adiós Kennedy. —Se fue caminando enojada hacia la puerta para ir de nuevo al salón y de paso lo empujo con el hombro.
—¡Claire, yo no quise decir eso!
—¡Cállate Kennedy!—Cerró la puerta de un portazo dejándolo afuera y fue en busca de Piers.
Se le habían llenado los ojos de lagrimas.
¿Como pudo alguna vez llamar héroe a alguien que la trato de la peor manera posible? ¿Como puede ser que siguió con ese mismo pensamiento por varios años? Las personas cambian, ella debería de haberlo sabido.
—Solo a mi se me ocurría seguir enamorada de alguien como él.
Caminó mientras que sujetaba con una mano el costado de su vestido y de paso se volvía a poner la mascara. Se acercó a una señora.
—Corra la voz de que hay que volver a ponerse las máscaras para el baile.—Ella asintió y comenzó a decirle a todo el mundo que lo haga.
En unos minutos todos tenían devuelta las máscaras. Vio al fondo a Leon buscándola desesperado, ella trataba de esconderse de entre la multitud.
—¿Por que se están poniendo las máscaras?-Preguntaba confuso Leon.
—Dijeron que había que ponerse las máscaras para el baile. —Dijo uno de los empresarios que había invitado.
—Ah... —Se alejo el empresario mientras que sujetaba la mano de otra señorita.—Pero si yo en ningún momento dije eso...
Siguió preguntando a varios de la fiesta hasta encontrarse con Rebecca que andaba en un vestido verde con una mascara a juego con su vestido y unos detalles rosas.
—¡Leon!
—Rebecca... —Se acercó a él y lo saludo.
—Entre tanta gente no te había podido encontrar.
—Si, anduve hablando con varios jefes de otras empresas,—Dijo todo rápido. —Por cierto ¿viste a la chica de Marketing, Redfield?
—Claire... Si, pero fue hace unas horas. ¿Por que?
—La estoy buscando, quedamos en hablar algo. —Mintió.
—Ah... Entonces la buscaré.
—Gracias Chambers, me eres de bastante ayuda.
—No tiene que agradecer, ya vuelvo.
Rebecca comenzó a caminar hacia una dirección fija, hasta que la perdí de vista entre toda la gente que se estaba reuniendo para poder comenzar con el baile.
Sintió como le sujetaban demasiado fuerte la mano y lo arrastraban, literalmente hacia afuera del balcón de nuevo. Lo empujaron hacia afuera y se escucho como cerraron la puerta fuertemente.
—¿Puedes decirme desde cuando la chica que tanto me habías hablado, que tanto me habías rompido los ovarios, esta de novia con Nivans, el ex de mi hermana y vos no hiciste una mierda para impedirlo? Es mas, te pusiste con esta rubia mimada de papi. ¿Estas loco? ¡Quiero una explicación imbécil!—Gritó Helena mientras que revoleaba la mascara a un costado y trataba de regular la respiración.
—Primero, tranquilízate... Gritándome no solucionara nada.
—¿¡Cómo que no!? ¡SI QUE TRANQUILIZA GRITAR! Es mas... ¡GRITARTE A VOS!
—¿Sabes con quien estas hablando, no?
—Con un imbecil. —Ella se cruzo de brazos.
—No, con tu jefe y tu amigo.
—El que tu seas jefe me lo paso por donde no me da el sol, ¿Entendiste?—Leon había quedado sin habla.—Ahora, Porque no la peleaste por la niña, que ahora es toda una mujer y... ¡Que mujer! En vez de hacer como que no existe y ponerte de novia con ésta.
—Helena...
—¿Que? Anda subida mucho al caballo. Alguien y esa va a ser yo, la va a bajar de una.—Él negaba con la cabeza y reía para adentro. —¿Puedes explicarme?
Mientras tanto Claire seguía buscando a Piers o aunque sea a Ada.
—Señorita Claire...—Ella se dio la vuelta encontrándose con Rebecca, la recepcionista.—Pensé que se había ido.
—Eso estoy por hacer ahora.
—¿Por que?
—Surgió un problema y tengo que irme cuanto antes. —Ella la sujeto del brazo.
—¿Necesitas ayuda o...?
—No gracias Rebecca, confió en que pueda encontrar a Piers de vuelta y me ayude.
—Espero que se solucione y pueda volver.
—Eso espero. —Le sonreí.
—Por cierto, la esta buscando el jefe.
—Ah, ¿Leon...? Bueno, dígale que no podrá ser. Que en la oficina hablaremos.
—Am, esta bien...—Claire se dio la vuelta y siguió con la búsqueda.
¿Como puede perderse una persona tan rápido?
Dio rápido la vuelta y casi se lleva puesto un hombre con unas bandejas, retrocedió y piso la parte trasera del vestido, perdió el equilibrio y se cayo hacia atrás. Pero alguien grito...
—¡Claire, cuidado!—Sintió unos brazos sostenerla con fuerza. —Debes de tener mas cuidado...—Le susurro en el oído, al segundo reconoció la voz.
—Gracias Neil.—Se dio la vuelta y lo miró mientras que él le dedicaba una sonrisa.
—¿Anduviste llorando?—Le Preguntó mientras pasaba un dedo en su mejilla.
—No, solo que con el maquillaje y la mascara seguro me entro algo.
—Esta bien...—La música cambio, ahora era "Para Elisa" también de Beethoven. Neil le sonrió y la sujeto de la cintura.— Bailemos.
—No se bailar estos temas...
—Es fácil, el mas conocido.—Suspiró y apoyó su mano en su hombro, una mano en la cintura y luego juntaron ambas manos.
Comenzaron a moverse al ritmo de la música clásica y todos a su alrededor hacían lo mismo.
Neil la llevaba de acá para allá, haciendo que de unos saltos y unos giros increíbles, nunca había bailado de esa música había cesado y había quedado a centímetros del rostro de él.
—Bailas bien... Me lo tenias escondido.—Estaban respirando entre cortado, este estilo de música era bastante movido.
—Si, creo que recién me doy cuenta que bailo bien. Tu no te quedas atrás.
—Practique un poco. Quería asombrar a la gente.
—Entiendo...
—Una pregunta Claire. ¿Por que estas aquí?
—Trabajo para Kennedy.—Dijo con asco su apellido.
—¿Enserio? Increíble...— Volvió a cambiar de música, sonaba "Les Toreadors" Carmen Suite No.1 - Georges. A Claire le resultaba gracioso este tema, ya que parecía como si estuviera huyendo de alguien y la estuvieran persiguiendo.
Que era lo que estaba pasando.
Lo vio a él tratando de deshacerse de todas las mujeres que se le acercaban y querían bailar. Piers se acerco hacia ambos y no entendía el porque estaban tan juntos.
—Claire... ¿Qué estas haciendo?— A ella se le formo una sonrisa nerviosa.—¿Y donde esta Leon?
—Eh... Estará por allá, con la novia.—Me aleje de Neil. —Por cierto, los presento, Neil trabaja para Alex, la hermana de Albert. Neil, él es...
—Su novio.—Dijo fríamente.
—Un gusto Piers. —Dijo él mientras que se saludaban con las manos.
—¡Fisher! —Los tres se dieron vuelta, era Alex que solo dio un grito y siguió hablando con otros empresarios.
—Tengo que irme... Adiós Claire, adiós Piers.—Y se fue.
Vieron como se iba y se juntaba al lado de la cuñada de Ada, mientras que le decía unas palabras y miraban cada dos por tres hacia donde estaban.
—¿De donde lo conoces?—Preguntó aun confundido.
—Lo conozco de...—Fue interrumpida por Ada que le había sujetado la mano. La música cambio drásticamente y comenzó a sonar una mas alegre de esa época.
—¿Por que hiciste eso?
—¿Hacer que? ¿Ayudarte en salir de un aprieto? Bueno... En mi país se dice gracias.
Ella largo un suspiro y volvió a sonreír.
—Gracias Ada.
—De nada... Por cierto, tengo que contarte algo se tu novio y su ex.
—¿Que paso...?
La gente comenzó a saltar y a llevar de un lado para el otro a las dos amigas haciendo que se separasen y quedaran en distintas direcciones.
—¡Ada!
Perdón, mil perdones... Se que hice mal en no subir un capitulo. ¡No me maten!
Pero bueno, al fin el capitulo mas deseado :D se que seguro no les habrá gustado o quizás si ( si, amantes del quilombo, acá hay salseo del bueno)
También pido perdón por el anterior capitulo que he leído últimamente y hay horrores de ortografía y de mas cosas que arreglare pronto para que sea mas "leible" ( No existe esta palabra lo se )
Gracias por seguir esta historia y comentarla, los amo!
besos y abrazos ;D
