Capitulo 19

Pantanos Profundos

En una zona pantanosa que recordaba bastante a los que había en el bosque Everfree, iban el grupo de White Shield y Red Fire, estando éstos subidos en sus mecas, junto con Robot Lucia que iba volando a media altura y Centinela caminando por tierra o agua.

White: Según las coordenadas conseguidas por el Equipo Alquimia, deberíamos estar ya cerca.

Comentaba el unicornio, mirando éste un mapa holográfico que surgía de su brazalete. El unicornio caminaba sobre su meca un poco por el agua del pantano, mientras Red Fire lo hacía volando sobre su meca.

Red: Pues espero que lo encontremos pronto. No me agrada mucho estar aquí. En serio ¿No podía Mike habernos enviado a otro lugar que no fuese aquí? A una playa soleada o algo así.

Se quejaba un tanto molesta la alicornio de fuego. Ahí su marido riéndose un poco, la comentó a la yegua.

White: ¿Qué pasa, querida? ¿Aun con tu miedo al agua?

Bromeaba el semental con su esposa. Red Fire mirando feo a White Shield, le respondió.

Red: White Shield. Sabes perfectamente que no le tengo miedo al agua. Simplemente no me agrada estar en zonas donde mi fuego no es tan efectivo.

Le decía molesta la alicornio de fuego. White Shield riéndose, la comentó a ésta.

White: Ja, ja, ja. Tranquila, querida. Solo bromeaba contigo.

Red: Más te vale.

Le dijo la alicornio a su marido, más o menos como amenaza, pero al final se rió un poco al igual que su marido.

Lucia: ¡Hey, ponis enamorados! ¡Iros a un hotel los dos!

Les decía Lucia a modo de regaño, pero en realidad se reía un poco de la pareja. White Shield y Red Fire se rieron un poco, pero luego Red Fire se puso seria con un leve semblante triste. Su marido notando la expresión de su esposa, la preguntó a ella.

White: ¿Te pasa algo, querida?

Red: No...Nada...Bueno. En realidad sí. Echo de menos estar con nuestra hija Star Fire.

Respondió la alicornio. White Shield al oír eso, se puso serio también y la contestó.

White: Sí. Yo también la hecho en falta.

Red: Echo de menos tenerla en nuestros brazos. Pasar el tiempo con ella. Verla sonreír.

White: Verla hacer alguna que otra travesura. Como cuando se le ocurrió jugar al dominó con las teclas del piano.

Red: Sí. Ja, ja, ja. La cara que pusimos cuando le hizo eso al piano que nos había regalado Shining y Cadence ¿Y cuándo arrancó las cortinas para hacerse un vestido y se puso a desfilar en el salón como si estuviera en un pase de modelos?.

White: Sí ja, ja, ja. Te pusiste como loca por ello, porque eran tus cortinas favoritas ¿Y cuándo cogió el maquillaje que te regaló Rarity y se pintarrajeo la cara?

Red: ¡AHHH...! ¡No me recuerdes eso! ja, ja, ja. Aun recuerdo como tenía la cara como si fuera una muñeca china de esas. Y cuando nos preguntó que si estaba tan guapa como yo.

White: Sí ja, ja, ja ¿Y cuándo accidentalmente por querer imitarte en tus poderes de fuego usando unas cerillas, quemó al alfombra?

Red: Ay, sí. Eso me acuerdo. Vinieron los bomberos y todo para apagar el fuego.

White: Sí je, je, je. Estabas tan alterada ese día, que ni siquiera te acordaste de que podías haber absorbido el fuego tú misma.

Red: Fue un desliz por aquel entonces. Nosotros estábamos fuera, mientras los bomberos apagaban el fuego.

White: Y cuando nuestra hija nos miró con ojos de cordero degollado como si nos dijera "Estoy en buen lío ¿Verdad?".

Ambos ponis se rieron sin parar al recordar aquellas anécdotas junto con su hija. Lucia miraba a la pareja donde estuvo escuchando su historia y no pudo evitar sonreír por ello.

Lucia: Se nota que esos ponis junto con su hija, son toda una familia unida. Que suerte tienen.

Tras reírse un poco, los dos volvieron a ponerse serios y White Shield le decía a su esposa.

White: Cuando todo esto acabe, volveremos. Ya verás, querida. Y esta vez nada nos separara de nuestra querida hija.

Red: Yo también lo espero, querido. Solo espero que todo esto acabe pronto y volvamos a estar juntos.

White: Y lo estaremos, querida.

Le decía el unicornio con una sonrisa, ofreciendo un casco a su esposa, donde ésta gustosa lo aceptó. Dicho momento fue interrumpido cuando Centinela tras apartar una rama con su brazo, vio algo a lo lejos e informó.

Centinela: ¡Objetivo localizado!

Informó el gran robot, donde todos centraron su vista en unas instalaciones que estaba en medio de un gran lago pantanoso.

White: ¡Mirad! Lo hemos encontrado.

Todos se acercaron hasta el extremo de dicho pantano. El grupo miraba por todos lados, tratando de encontrar algún acceso a las instalaciones.

Red: Bueno. Ya hemos llegado ¿Y ahora cómo entramos? Y ni se os ocurra decir que lo hagamos nadando.

Comentaba Red Fire que no la gustaba la idea de ir nadando por el pantano. White Shield ahí comentó.

White: Debe haber alguna entrada o algún camino oculto que se puede revelar. Sino, no tendría sentido tener dichas instalaciones en medio de un lago sin algún medio para entrar.

Lucia: Podríamos cruzarlo volando.

Decía la dragona robot.

White: Podría ser una solución.

Red: Pero Centinela tendría que quedarse aquí, ya que no puede volar.

Comentó Red Fire, señalando el detalle sobre Centinela. Ahí White Shield comentó.

White: A Centinela le añadieron programas de varios titanes, pudiendo usar las habilidades de cada uno, incluyendo el modelo Northstar. Podría usarlo para pasar volando.

Centinela: Negativo. Con la habilidad Northstar solo puedo mantenerme en el aire unos instantes. Me sería imposible cruzar el pantano hasta llegar a las instalaciones.

Se negó el robot, explicando éste el por qué. White Shield ante eso, estuvo pensativo y comentó.

White: Pues supongo que no se puede hacer otra cosa. Lo siento, grandullón, tendrás que quedarte aquí.

Mientras hablaba el unicornio, algo se asomó por debajo el agua. Era unos ojos rojos brillantes muy separados del uno al otro. Lucia sintió algo y se giró justo cuando los ojos se volvieron a esconderse bajo el agua. La dragona sospechaba que había algo en el agua.

Lucia: Mmm...Parece que hay algo bajo el agua...

Decía la dragona, mirando con cierta sospecha el agua. Mientras White Shield seguía hablando con Centinela donde el gran robot le comentó.

Centinela: Podría cruzar andando por debajo del agua, pero no podría usar mis armas en ella, salvó las habilidades cuerpo a cuerpo del modelo Ronin.

Decía Centinela, cambiando de programa y adoptando el estilo de combate del titán clase Ronin, donde sacó una gran espada que la sujetaba con ambas manos.

White: Podría ser una solución, Centinela.

Respondió el unicornio estando de acuerdo con Centinela. Lucia sin apartar la vista del agua, no estaba de acuerdo con la decisión del grupo y les dijo.

Lucia: Yo no creo que sea buena idea que el gran robot ande bajo el agua.

Decía la dragona ganándose la atención del grupo. Ahí éstos la preguntaron a Lucia.

White: ¿Por qué no, Lucia?

Red: Sí. Si fuera yo, estaría de acuerdo contigo, pero Centinela no tiene ningún problema para ir bajo el agua.

Lucia: Lo siento, ponis, pero como ya he dicho antes, no me parece buena idea. Siento que bajo el agua hay algo.

Decía esto la dragona, mientras bajo el agua, algo observaba como Lucia miraba con sospecha el pantano, mientras unas burbujas de aire subían a la superficie.

White: ¿Quieres decir que hay algo bajo el agua, Lucia?

Preguntaba el unicornio, mirando también al agua, sospechando también que había algo bajo ella. Lucia asintiendo, le contestó.

Lucia: Así es. Y presiento que será algo que debemos ir con cuidado.

En ese momento, algo se movía bajo el agua a toda velocidad hacia donde estaban ellos. En ese momento, el grupo pudo ver emerger de golpe del agua algo enorme.

Era un especie de enorme cocodrilo robot de metal plateado. Con ojos rojos brillantes y unas enormes fauces capaces de partir hasta una viga de acero de un solo mordisco. Su tamaño era mucho mayor que la de un dragón mediano, superando con creces al tamaño de Centinela y Lucia.

El grupo veía al enorme cocodrilo caer sobre ellos y tuvieron que apartarse rápidamente cada uno por su lado, para evitar ser aplastado por el cocodrilo.

White: ¡Cuidado! ¡Tiene que ser el guardián del lugar!

Decía el unicornio que seguía subido sobre su meca lobo, donde el unicornio había saltado con su meca para evitar el ataque del cocodrilo y aterrizó en un lugar lleno de barro donde las patas del meca se enterraban en ella.

Red Fire que iba volando sobre su meca fénix por el cielo, comentó.

Red: Pues entonces destrocémoslo como se debe.

El enorme cocodrilo robot abrió sus fauces y soltó un enorme y aterrador rugido. Acto seguido, desde su boca lanzó un especie de rayo azul hielo en dirección a Red Fire.

White Shield: ¡Red Fire, cuidado...!

Red: ¡Whoa...!

Exclamó Red Fire, moviéndose desde su meca a un lado para esquivar el rayo lanzado por el cocodrilo. Dicho rayo impactó en unos árboles donde éstos se quedaron congelados por el impacto.

Red: ¡Cuidado con el rayo! ¡Parece que tiene capacidad congelante!

Advertía Red Fire mientras seguía esquivando el rayo de hielo lanzando por el cocodrilo robot. White Shield corriendo desde su meca lobo donde el meca adoptó su modo moto, fue avanzando por un lado del cocodrilo y desde ahí convirtiendo sus brazos en ametralladoras, fue disparando por alrededor de la máquina.

White: ¡No toques a mi esposa, engendro prehistórico...!

Decía amenazante el unicornio sin dejar de disparar contra el cocodrilo. El robot cocodrilo sacudió su cola donde White Shield no tuvo tiempo de esquivarlo y fue golpeado por este.

White: ¡Maldita sea...!

Exclamó el unicornio, cayendo al suelo pantanoso y su meca a unos metros de él. El cocodrilo avanzaba hacia el unicornio y abrió sus fauces dispuesto a devorarlo, pero su marcha fue detenida porque alguien lo agarró de la cola.

Centinela: ¡Ni un paso!

Dijo el robot Centinela que tenía fuertemente agarrado la cola del enorme cocodrilo, donde la máquina asesina tiraba de ella, tratando de librarse del agarre que le aplicaba el robot. White Shield lanzó los látigos de su armadura a una rama y tiró para salir columpiándose de ahí.

Lucia: ¡Agarralo fuerte, robot! ¡Ahora es mío!

Declaró Lucia, yendo hacia el cocodrilo y alzando su garra derecha. Su garra quedó envuelta en un especie de fuego azul y ahí golpeó con todas sus fuerzas en la cara del cocodrilo robot. Luego hizo lo mismo en su otra garra y lanzó otro puñetazo contra el cocodrilo robot. Lucia ahí comenzó a dar una y otra vez varios puñetazos cargados con fuego en la cara del cocodrilo robot, mientras Centienla lo tenía sujetando de la cola para que no se escapara.

Red: ¡Ahí, chicos, ya lo tenéis! ¡Dadle duro a esa lagartija!

Les animaba Red Fire desde el aire, viendo desde ahí como Lucia y Centinela lo tenía todo bajo control, dominando a aquella bestia.

Pero tras varios golpes, el cocodrilo robot alzó su cabeza, esquivando uno de los puñetazos de Lucia y acto seguido alzó también su cola levantando por al aire a Centinela. De un coletazo mandó a volar a Centinela hasta caer en aguas profundas del pantano donde se hundió por completo. Lucia se alarmó al ver a su compañero robot hundirse en el agua.

Lucia: ¡Robot!...Maldito lagarto. Pagarás por esto.

Decía furiosa la dragona robot, lanzando un directo cargado de fuego, pero el cocodrilo de un mordisco atrapó el puño de Lucia, congelándolo en el proceso.

Lucia: ¡Suéltame la garra, maldito...!

Lucía lanzo desde su boca un potente chorro de fuego azul al rostro del cocodrilo, pero éste no mostró señal alguna de sentir dolor. Sin soltar el puño de Lucia, el cocodrilo la arrastró hasta el fondo del pantano donde se había caído Centinela. White Shield y Red Fire donde esta última se bajo de su meca, se reunieron al borde del pantano, mirando el agua sin poder evitar preocuparse por sus compañeros que se habían hundido en el agua.

Red: ¡Centinela y Lucia están bajo el agua con esa cosa!

Exclamaba Red Fire, preocupada ésta por sus amigos. White Shield ahí dijo.

White: Tenemos que ir a ayudarlos.

Sin dudarlo, el unicornio se lanzó al agua, siendo un robot no tenía que preocuparse en coger aire. Red Fire mirando el agua no con muchos ánimos, comentó.

Red: Como no. Tenía que ser bajo el agua.

Decía la yegua no con muchos ánimos, ya que no la gustaba mucho meterse en el agua. Al final resignándose, comentó.

Red: En fin. Si no queda más remedio.

La yegua saltó para zambullirse en el agua para ayudar a sus compañeros.

Bajo el agua, Lucia iba siendo arrastrada hasta llegar al fondo por el cocodrilo robot donde la máquina la tenía aun agarrada con su boca del puño. Lucia con su garra libre, le iba golpeando la cabeza, tratando de que la soltara.

Lucia: ¡Suéltame, maldita chatarra! ¡A mí no me come una maldita máquina con forma de lagarto!

Decía enfadada Lucia, mientras el cocodrilo aun la seguía arrastrando, pero en ese momento, apareció Centinela placando contra el cocodrilo, logrando que soltara a Lucia.

Centinela y Lucia cayeron lentamente hasta el fondo del pantano, donde la arena del fondo se esparció por donde habían pisado.

Lucia: Muchas gracias por ayudarme, robot.

Agradecía la dragona a Centinela. El robot asintiendo, la respondió.

Centinela: De nada.

Pero la conversación no duro mucho, porque tuvieron que apartarse del uno al otro para evitar la embestida del cocodrilo robot que iba hacia ellos.

Centinela en guardia con la espada de la clase de titán Ronin y Lucia sacando su Espada del Infierno 2.0, se pusieron ambos espalda con espalda y manteniéndose en alerta. Entre los dos, vigilaban al cocodrilo que iba nadando por el agua que a diferencia que cuando estaba en tierra, se desplazaba a gran velocidad como pez en el agua.

Centinela: Unidad enemiga extremadamente peligrosa. Se recomienda actuar con precaución.

Advertía el robot, estando éste todavía espalda con espalda con Lucia. La dragona empuñando su espada, le respondió con cierto sarcasmo.

Lucia: Dime algo que no sepa. Esa maldita cosa bajo el agua nos puede dar problemas de verdad.

Centinela: La mayoría de mis armas no funcionan bajo el agua. Se recomienda salir del lugar y combatir en un terreno más favorable.

Decía el robot, mientras el cocodrilo robot iba hacia ellos y tuvieron que esquivarlo. Centinela trató de golpearlo con su espada, pero el cocodrilo se desplazaba demasiado rápido para poder darle.

Lucia: Dejo esto a mí, robot. Voy a enseñar a esta pedazo de chatarra lo que vale una antigua guardiana del inframundo.

Decía desafiante la dragona, empuñando ésta su espada y poniéndose en frente del cocodrilo que nadaba como un torpedo hacia ella.

Lucia: Ven aquí, lagartija. Que te convertiré en un bonito bolso de señora.

Decía aun desafiante la dragona, empuñando firmemente su espada y dispuesta a hacerlo pedazos. Ahí Centinela la señaló el detalle que dijo.

Centinela: Observación. Técnicamente aunque tenga forma de cocodrilo, carece de escamas o piel, sería muy difícil hacer un bolso o al menos uno que pueda ser usado como tal.

Lucia: Me refiero a ...No importa...

Le contestó un tanto molesta la dragona por el comentario de Centinela. Finalmente el cocodrilo llegó hasta ella y la dragona bloqueó el ataque con su espada, tratando de retenerlo. La fuerza del cocodrilo arrastraba a Lucia por el suelo arenoso del fondo del pantano, mientras la dragona hacia un esfuerzo por retenerlo.

Lucia: Aun no he dado todo, lagartija.

Dijo la dragona dispuesta a plantar cara, mientras desplegaba sus alas. De la espalda de la dragona se activó un especie de reactor que la ayudo a mantenerse en el sitio y lograr detener al cocodrilo. Acto seguido, la dragona logró ganar terreno, obligando al cocodrilo a retroceder.

Lucia: ¡Ya eres mío, chatarra!

Decía la dragona con una sonrisa triunfante, pero el cocodrilo realizó un rápido movimiento para un lado, haciendo que la dragona por la fuerza del impulso, fuera para adelante, justo para recibir un fuerte coletazo por parte del cocodrilo robot que la impulsó sobre el agua.

Lucia: ¡Maldita sea...!

Maldecía su suerte la dragona, mientras veía como el cocodrilo robot iba directo hacia ella y abriera sus fauces. No pudo atrapar a la dragona, porque Centinela se interpuso y con sus brazos y piernas, detuvo la boca del cocodrilo.

Lucia: ¡Robot...!

Exclamó la dragona, viendo como Centinela hacía lo posible para evitar que el cocodrilo cerrase la boca y les pillase a ambos.

Centinela: Solo puedo retenerlo por unos minutos.

Decía el robot, tratando de mantener abierta la boca del cocodrilo donde este último se sacudía la cabeza, tratando de librarse de Centinela.

Lucia: Aguanta, robot. Voy a ayudarte.

La dragona iba a ayudar a Centinela, hasta que unos látigos con púas surgieron de la nada, atrapando por el cuello del cocodrilo y tirando de ella, haciendo retroceder al cocodrilo y permitiendo a Centinela salir.

White: ¡Yijaaaa...! ¡Le tengo...!

Decía el robot unicornio, que era quien tiraba de los látigos al cuello del cocodrilo. White Shield logró subirse encima del cocodrilo y montarlo como un caballo, mientras la máquina se sacudía para liberarse del unicornio. Red Fire apareció también para reunirse con Centinela y Lucia.

Red: Lucia. Centinela ¿Estáis bien los dos?

Les preguntaba Red Fire, cerciorándose de que estuvieran el robot titan y la dragona en perfecto estado. Estos últimos respondieron afirmativamente.

Centinela: Sistemas todavía operativos.

Lucia: Con algunos golpes, pero aun puedo darlo todo en esta pelea.

Red: Bien entonces. Vamos. Mi marido no podrá contra esa cosa solo.

Les decía la alicornio de fuego en remojo (¿Pilláis el chiste?) mientras Centinela y Lucia asentían, fueron a ayudar a White Shield donde el unicornio aun seguía montando en el cocodrilo mientras la máquina se sacudía sin parar.

White: Sí, amigo. No te pienso soltar.

Decía el unicornio aun montado en el cocodrilo, teniéndolo bien sujetado del cuello con sus látigos mientras el unicornio tiraba para tratar de controlarlo. Acto seguido, aparecieron nadando Red Fire y Lucia donde entre las dos, le dieron una doble patada en el estomago del cocodrilo robot, haciendo que éste fuera bajando de altura.

Red: ¿Necesitas ayuda, querido?

White: Tranquila, hermosa. Esta todo bajo control.

Centinela avanzando bajo el agua (Porque evidentemente no puede nadar por el agua por su gran peso) hasta llegar al cocodrilo robot que estaba ahora a su altura, comenzó a darle fuertes espadazos causando daños al cocodrilo. White Shield seguía reteniendo del cuello del cocodrilo robot, mientras Red Fire lanzó un rayo mágico a la cara del cocodrilo y Lucia se lanzó y clavó su espada en el estomago del cocodrilo.

White: ¡Así, chicos! ¡Lo tenemos todo bajo control!

Decía el unicornio robot mientras el grupo seguía golpeando al cocodrilo robot, pero en ese momento, los ojos del cocodrilo se iluminaron y de su cuerpo se generó un campo de hielo que congeló parcialmente al grupo, haciendo que éstos se movieran más lentamente.

Lucia: ¿Qué pasa? Ahora me cuesta más moverme.

Centinela: Sistemas funcionando aproximadamente al 50%.

Red: Es esa cosa. Nos ha congelado en parte.

Decía la alicornio de fuego en que efectivamente, habían congelado parte de sus cuerpos, impidiendo a éstos moverse con libertad. Incluso White Shield tenía problemas para moverse debido al hielo que tenía encima, proporcionando al cocodrilo la oportunidad de liberarse de los látigos y girar sobre sí mismo, golpeando al grupo con su cola y mandarlos al suelo, salvo a White Shield que seguía flotando en el agua.

De un veloz movimiento, el cocodrilo se lanzó hacia White Shield abriendo su boca y se lo trató de un solo bocado.

Red: ¡WHITE SHIEEEELD...!

Gritó horrorizada la yegua de fuego al ver como el cocodrilo se había tragado a su marido. Aquello bastó para que una intensa chispa de fuego se intensificara en su interior que pese a estar bajo el agua, bastó para derretir el hielo que tenía en sus sistemas e ir al rescate de su marido.

Lucia: ¡Alicornio, espera!

La gritaba la dragona, pero Red Fire aun así se fue para tratar de rescatar a White Shield.

Lucia: En ese caso, tendré que ayudarla yo también. Debo concentrarme.

La dragona se concentró para generar fuego en su interior, logrando derretir ésta también el hielo que tenía en sus sistemas. Una vez hecho eso, hizo lo mismo con Centinela para liberarlo también del hielo.

Centinela: Sistemas completamente operativos. Gracias por la ayuda, Lucia.

Lucia: De nada, robot, pero ahora mismo debemos ayudar a la alicornio y al unicornio.

Centinela: Completamente de acuerdo.

Lucia: Esa cosa tiene una enorme ventaja bajo el agua. Debemos sacarlo de su elemento, ya que solo así tendremos ventaja. Tengo una idea, pero necesitaré tu ayuda.

Le explicaba la dragona al robot, mientras este último asentía.

Centinela: Cuenta conmigo.

Lucia: Perfecto. Este es el plan.

Mientras tanto, Red Fire nadaba como podía para tratar de alcanzar al cocodrilo robot que seguía nadando sobre el agua. Por desgracia, el cocodrilo se movía a gran velocidad bajo el agua, dejando muy atrás a la alicornio, y de vez en cuando volvía para ir a por Red Fire donde la alicornio tenía dificultad para evitar sus embestidas, pero de vez en cuando la golpeaba. El principal problema de Red Fire es que aparte de no moverse con total libertad bajo el agua, sus poderes de fuego no funcionaban demasiado bien allí.

Una embestida final golpeó a Red Fire, mandándolo al suelo arenoso del pantano, dejándola en muy mal estado. La alicornio con dificultad se levantaba.

Red: Maldita sea. Si al menos pudiera usar mis poderes de fuego aquí...

Comentaba la yegua. En ese momento, el cocodrilo se lanzaba de nuevo para embestir a la yegua ahora que no podía esquivarlo, pero justo cuando iba a hacerlo, el cocodrilo notó como unos golpes en el interior de su boca, haciendo que se detuviera.

Red: ¿Pero qué?

En ese momento, la boca del cocodrilo se abrió de golpe, revelando a White Shield sano y salvo, manteniendo con sus cuatro patas la boca del cocodrilo abierta.

Red: ¿White Shield? ¡Estás vivo!

Exclamó la yegua, feliz de ver a su amado unicornio en perfecto estado. White Shield haciendo esfuerzo para mantener la boca del cocodrilo abierta, la respondió.

White: Así es, querida. Aunque no me vendría mal un poco de ayuda.

La comentaba el unicornio, rogando por algo de ayuda. Red Fire sin preguntarlo de nuevo, se lanzó hacia el cocodrilo tomando impulso y ahí lanzó una potente patada cargada con magia en el estomago de éste, permitiendo a White Shield salir de la boca y reunirse con su esposa.

El cocodrilo tras recuperarse del golpe, se lanzó de nuevo contra ambos robots, dispuesto a devorarlos de nuevo, pero su marcha es detenida por Lucia que apareció de repente, agarrando del cuello al robot cocodrilo con sus brazos.

Lucia: ¡Te tengo!

Decía la dragona, obligando al robot cocodrilo a descender bajo el agua.

Red: ¡Lucia!

White: ¿Qué haces?

La decían éstos. Lucia sin soltar al cocodrilo mientras la máquina pataleaba para liberarse, les contesto la dragona con cierto sarcasmo.

Lucia: Nada. Simplemente trató de pescar a este cocodrilo para ver si me hago un abrigo de metal a mi medida ¿A vosotros qué os parece? Trató de sacarlo del agua. Robot ¿Vienes?

Centinela: Afirmativo.

Apareció Centinela agarrando también del cuello del cocodrilo y entre los dos activaron los propulsores que tenían en sus espaldas y así fueron ascendiendo. Ahí White Shield y Red Fire comprendieron el plan de Lucia.

Red: Tratan de sacarlo del agua.

White: Un buen plan. Vamos a ayudarlos.

Red: Completamente de acuerdo, querido.

Los dos ponis nadaron hasta donde estaban Lucia y Centinela y con su magia, los ayudaron a elevar aun más deprisa al cocodrilo.

Finalmente lograron sacarlo del agua y Lucia activando los propulsores de su espalda y Centinela activando las funciones del modelo titán Northstar, siguieron subiendo a gran altura mientras White Shield activando las alas de su armadura y Red Fire con sus propias alas, se quedaron volando a media altura.

Lucia: Bien, robot. Ahora debemos llevar a este bicho fuera del agua.

Centinela: Afirmativo.

Ambos llevaban volando al cocodrilo para alejarlo del pantano y poder pelear contra él en tierra, pero el cocodrilo comenzó a sacudirse y logró soltarse del agarre de ambos.

Lucia: ¡Maldición! ¡Se nos escapa!

Centinela no podía mantener más el vuelo y tuvo que bajar. Lucia bajó volando tratando de alcanzar al cocodrilo antes de que llegase al agua.

Lucia: ¡Maldita sea! Si vuelve al agua, todo esto no habrá servido para nada.

Decía Lucia, tratando de alcanzar al cocodrilo mientras este último caía, pero el cocodrilo se giró y mirando a Lucia, iba disparando rayos de hielo desde la boca, obligando a la dragona a retroceder.

Red Fire y White Shield veían como el cocodrilo iba cayendo y era cuestión de tiempo que llegase al agua.

White: Ese monstruo es demasiado fuerte bajo el agua. Si vuelve a sumergirse, tendremos más dificultades para eliminarlo.

Decía el unicornio preocupado. Red Fire seria, le comentó.

Red: No te preocupes. Tengo un arma legendaria que nos vendrá bien para este caso.

Decía esto mientras sacaba una espada de filo rojo con detalles negros que parecía lava, con un mango de color plata.

Red: Hora de probar el poder de la Infernus Blade.

Dijo la yegua con decisión, mientras alzaba la espada en alto. Ahí el filo de la espada comenzó a brillar mientras la temperatura comenzó a subir.

Red: ¡Giga Llamarada Infernaaaaal...!

Gritó Red Fire con todas sus fuerzas, mientras el filo de la espada estaba al rojo vivo. Acto seguido, la yegua dio un potente corte en el agua y ahí ocurrió algo verdaderamente sorprendente.

Justo cuando el cocodrilo estuvo a punto de tocar el agua, ésta se evaporó a un ritmo sorprendente hasta que al final no quedó nada más que agua evaporada para luego convertirse en una densa nube, y el cocodrilo se estrelló ahora en el suelo ahora convertido en barro.

White: Buena jugada, querida.

La felicitaba el unicornio a su esposa. La yegua sonriendo, le contestó.

Red: Ya ves, querido. Esta maravilla es capaz de alcanzar temperaturas de al menos 100.000 grados. Sin duda, un arma tan ardiente como yo.

Decía la alicornio con una sonrisa presumida. Lucia que lo había visto todo, bajaba hasta llegar a estos y decirla a la alicornio.

Lucia: Vaya, alicornio. Debo decir que eso ha sido sin duda..."Ardiente".

Red: ¿Qué se puede decir? Mi arma legendaria es genial.

Lucia: Se nota. No me vendría mal un arma como esa.

Ambas se rieron. El cocodrilo robot que estaba de espaldas contra el suelo fangoso, se giró y disparó un rayo de hielo contra el grupo.

White: ¡Cuidado...!

Gritó White Shield, poniéndose delante y sacando un especie de escudo rojo con bordes dorados. Con dicho escudo, logró parar el rayo de hielo con gran eficacia, salvando así a Red Fire y a Lucia.

White: No subestimes el poder del arma legendaria, el Escudo de Triunfo.

Decía desafiante el unicornio a la vez activando los reactores de su armadura y avanzando hacia el cocodrilo, hasta que el enorme reptil robot dejó de disparar y se giró, tratando de darle un coletazo al unicornio. White Shield lo esquivó por arriba y mientras lo hacía, sacó de la parte superior un filo de color dorado. Con aquel filo que surgía del escudo, golpeó varias veces sobre la cabeza del cocodrilo y éste furioso, trató de disparar otro rayo, pero el unicornio bloqueó de nuevo el disparo con el escudo.

White: Cuidado, amigo. Mi Escudo de Triunfo me sirve tanto para defender como para atacar.

Decía desafiante el unicornio, bloqueando ataques y al mismo tiempo contraatacaba con el filo de la espada, causando daños al robot cocodrilo. Acto seguido, aparecieron unos dardos de fuego que se clavaron en el robot cocodrilo donde segundos después, explotaron causando daños en su cuerpo, dejándolo muy dañado.

White Shield retrocediendo de un salto, vio a Red Fire empuñando un brazalete negro con detalles rojos.

White: Veo que has decidido estrenar la Striker Fire.

La comentaba el unicornio a su esposa. La alicornio sonriendo, le contestó mientras se atusaba su larga crin.

Red: Sí, querido. Tenía ganas de probar la Striker Fire.

Decía la yegua, admirando su nueva arma legendaria que tenía en su brazo. El cocodrilo se preparaba para atacar de nuevo.

Red: Ahora probarás una nueva versión de mi brazalete.

Decía desafiante la yegua, concentrando ésta el poder de su brazalete, para acto seguido lanzar un poderoso torbellino de fuego que iba en dirección al cocodrilo. El cocodrilo trató de detenerlo con un rayo de hielo, pero no fue capaz de hacerlo. Al final, el cocodrilo fue atrapado por el torbellino de fuego, sufriendo por todo su cuerpo grandes daños intensos que dejaban grandes marcas en ella.

Red: ¡Lo tenemos!

White: Sí, querida. Parece que lo tenemos todo bajo control.

Lucia: Bien hecho, ponis.

Les felicitaba la dragona que iba ésta bajando hasta donde estaban éstos. Centinela se reunió con ellos.

Red: Gracias Lucia. Cuando nos lo proponemos. No hay quien nos pare.

Decía de forma presumida la alicornio. En ese momento el tornado de fuego que tenía atrapado al cocodrilo, se congeló por completo para sorpresa del grupo.

Red: ¿Y ahora qué pasa?

Al instante, el tornado de fuego se resquebrajó por completo, liberándose así el cocodrilo, solo que ahora su cuerpo estaba cubierto de una dura capa de hielo. Alrededor del cocodrilo, surgía vapor helado que iba congelando alrededor.

White: ¡Cuidado! ¡Esa cosa se ha liberado!

Avisaba White Shield y el grupo se puso en guardia.

Centinela disparaba el arma principal del modelo ronin que era una especie de lanzamisiles triple en miniatura, pero el cocodrilo generó un campo de frío alrededor que congelo los disparos.

Lucia lanzó una llamarada azul con idéntico resultado. Ahora el cocodrilo avanzaba hacia el grupo a paso lento, dejando huellas heladas por donde pisaba.

Red: ¡Atrás todos!

Red Fire volvió a disparar dardos de fuego desde su brazalete, con la diferencia que esta vez logró llegar hasta el cocodrilo y hacerlo retroceder con las explosiones.

White: Parece que de momento, nuestras armas legendarias pueden alcanzarlo.

Red: Entonces demos caña a esa cosa.

Ambos asintieron y avanzaron corriendo hacia el cocodrilo, procurando evitar el campo helado generado por éste. Lucia al lado de Centinela, le comentó al robot.

Lucia: Parece, amigo robot, que tú y yo nos quedamos para atacar a distancia.

Centinela: Opción factible...Cambio modelo titán...

En el visor de Centinela de mostraba la pantalla de varios modelos de titanes. Ahí el robot pasó al estilo del modelo Sorch. Sacando ahora una lanzagranadas llameante.

Red Fire volaba alrededor del cocodrilo robot y disparaba dardos de fuego, causando daños en la máquina. White Shield concentraba todas sus fuerzas en un disparo de alta potencia desde sus ojos, dañando así al cocodrilo. Por desgracia, la potencia del láser estaba reducida por el campo congelante del cocodrilo robot.

En ese momento, el cocodrilo robot soltó un rugido y alrededor de él, surgió una densa nube helada que iba congelando alrededor. Red Fire se alejó volando, aprovechando su velocidad para ello. Por desgracia, White Shield no pudo correr lo suficientemente rápido y fue alcanzado por la nube donde acabó congelado.

Red: ¡White Shield...! ¡Maldita chatarra...!

Gritó Red Fire de Furia, quedando envuelta en su fuego debido a su ira. La yegua voló para ponerse delante del robot cocodrilo, justo cuando éste lanzó un gran rayo helado contra el unicornio. Red Fire ahí con su espada, generó una poderosa barrera de fuego que detuvo el ataque helador.

Red: ¡Maldita máquina! ¡No voy a permitir que hagas daño a mi marido y al padre de mi hija!

Decía completamente furiosa mientras sus llamas se intensificaban. La yegua empleando el poder de su espada legendaria, iba intensificando sus llamas, pero en ese momento ocurrió algo extraño. Las llamas naranjas y rojas que normalmente Red Fire desprendía cuando estaba furiosa, pasaron durante unos instantes a unas llamas azules con blanco. Ahí su fuerza de ataque aumentó considerablemente, creando un poderoso rayo de fuego azul y blanco que fue superando el ataque del cocodrilo, recibiendo de lleno todo el ataque, causando un enorme daño por todo su cuerpo mecánico e incluso derritiendo por completo la capa de hielo que lo rodeaba.

La yegua dejó de lanzar fuego mientras se paraba para descansar un poco, donde sus llamas volvían a su estado normal. En ese momento, Red Fire notó el repentino e inesperado cambio en sus llamas.

Red: ¿Qué ha pasado? ¿Por qué mis llamas se volvieron de repente azules?

Se preguntaba para sí misma la alicornio, pero no podía perder tiempo pensando y usando su fuego, ayudó a liberar a su marido del hielo, permitiendo así que el unicornio estuviera ya en perfecto estado.

Red: ¿Estás bien, querido?

White: Sí. Ahora sí. Gracias querida. Eres sin duda la luz que ilumina mi vida.

La decía de forma amable y cariñosa su marido a Red Fire. La alicornio sonriendo mientras se ruborizaba por el cumplido de su marido, le contestó.

Red: Oh, querido. Eres un cielo.

El momento intimo entre la pareja se interrumpió, cuando Lucia les llamó la atención a ambos.

Lucia: ¡Eh, pareja! Dejad vuestro rollo de enamorados para otro momento. Os recuerdo que estamos en plena batalla.

Les decía la dragona, devolviendo a la realidad a ambos ponis. Los cuatro se reunieron para estar enfrente del enorme cocodrilo, donde la máquina tenía la capa de hielo algo agrietado y su cuerpo desprendía chispas eléctricas. Su campo generador de hielo parecía estar dañado, por lo que ya no producía hielo a su alrededor, solo en su cuerpo.

Centinela sin dudarlo, disparó una granada de fuego contra el cocodrilo, causando daños en su cuerpo. Acto seguido, Centinela golpeó el suelo con su brazo, generando una pequeña ola de fuego, causando más daños todavía. El cocodrilo tras recibir varios golpes, contraatacó con un potente rayo de hielo que obligó al grupo de dividirse.

Lucia: ¡Cuidado! ¡Esa cosa aun tiene fuerza para combatir!

Avisaba la dragona mientras volaba esquivando el rayo y fue luego directo hacia el cocodrilo, golpeando con su espada el cuerpo robot del cocodrilo, causando más daños en su cuerpo.

White Shield que estaba junto con Red Fire, la comentó.

White: Querida. Creo que ahora sería un buen momento para probar la nueva función de los mecas.

Red: Estoy de acuerdo, querido.

Ambos llamaron a sus mecas, donde éstos fueron rápidos hacia ellos.

White: ¡Meca Black Wolf! ¡Combinación!

Unos rayos surgieron de entre el meca lobo y White Shield. El meca se desprendió en piezas que se combinó con el unicornio. Ahora el unicornio tenía una armadura completa le cubría el cuerpo, dejando solo libre la cara. El casco con forma de cabeza de lobo. Garras en las patas delanteras. La cola como la de un lobo.

White: ¡White Shield guerrero combinado!

Gritaba White Shield, apoyándose desde sus dos patas y alzaba las garras de lobo.

Red: ¡Storm Fire! ¡Combinación!

Unos rayos surgieron de entre el meca fénix y Red Fire. El meca se desprendió en piezas y se combinó con la alicornio. El casco en forma de fénix sobre su cabeza, dejando libre el rostro. La cola como las alas de Red Fire, pasa a una de ave fénix. La parte del cuerpo con forma de fénix. Las armadura de las patas delanteras con forma de garras de fénix. Las traseras portaba unas botas de metal.

Red: ¡Red Fire guerrera combinada!

Ahora White Shield y Red Fire estaban combinados con sus mecas a modo de armaduras. Lucia al ver a ambos así, no pudo evitar comentar.

Lucia: Nada mal las armaduras,

Sin perder tiempo, Red Fire voló a una velocidad mayor a la que hacía normalmente. El cocodrilo robot lanzó un rayo de hielo de alta potencia contra ella, donde la yegua deteniéndose en el aire, dijo.

Red: Esta vez no, amigo ¡Llamarada de Fénix!

Gritó Red Fire, empuñando ésta su espada legendaria hacia delante y extendiendo las alas de la armadura. Las alas brillaron como la espada y lanzaron un poderoso chorro de fuego en forma de fénix que chocó contra el rayo de hielo del cocodrilo.

Ambos ataques de frío y calor se interponían el uno contra el otro sin moverse del sitio.

Red: ¡Aun no me he puesto al 100%, amigo!

Decía la yegua con una sonrisa burlona mientras sus alas brillaban con intensidad, aumentando la fuerza del rayo de fuego y superando el ataque del cocodrilo. Al final el cocodrilo recibió toda la fuerza de la llamarada, sufriendo grandes daños.

White: Ahí, querida. Retenlo mientras yo atacó.

Le decía el unicornio donde iba corriendo para luego saltar y desde la parte inferior de sus patas, surgieron unas ruedas tipo patín. En el momento que aterrizó en el suelo, el semental comenzó a patinar y a rodear al cocodrilo que iba sufriendo la llamarada. Ahí el unicornio se puso de pie sobre sus patas traseras y sin dejar de patinar, sacó unos cañones de los brazos de su armadura y ahí comenzó a disparar de forma incesante contra el cocodrilo, causando más daños en su cuerpo mecánico.

Lucia: ¡Apartaos ponis! ¡Allá voy!

Advertía Lucia que estaba subida en el brazo derecho de Centinela, donde el robot lograba levanta a la dragona pese a su tamaño. Con fuerza, el robot la lanzó a modo de misil donde la dragona preparaba la Espada del Infierno 2.0.

Red: Todo tuyo, amiga.

White: A por todas.

Dijeron ambos robots, ambos apartándose para dejar paso a la dragona que volaba a toda velocidad gracias al impulso dado por Centinela.

Lucia: ¡Sufre la ira del Infierno!

Gritaba la dragona mientras su espada se prendía en llamas azules y luego lo atravesó por un lado al cocodrilo, produciendo un corte tremendo en su costado, a su vez que se fundía el metal de ese lado, causando mayores daños en el cocodrilo.

Centinela desde su lanzagranadas, disparaba granadas incendiarias contra el cocodrilo mientras avanzaba, causando más y más daños en la máquina. Después de varios impactos, Centinela dejó de disparar y alzando ambos brazos, golpeó el suelo con todas sus fuerzas, provocando una gran ola de fuego que impactó de lleno en el cocodrilo.

White: Ahora voy yo.

White Shield patinó a toda velocidad rumbo de colisión contra el cocodrilo y ahí le arreó un potente puñetazo en el costado de éste, mandando a volar al cocodrilo. Ahí Red Fire viendo al cocodrilo, inicio otro nuevo ataque.

Red: ¡Plumas Llameantes!

Desde sus alas, lanzó infinidad de plumas de fuego que impactaron de lleno contra el cocodrilo, primero clavándose en su cuerpo y luego explotando. El cocodrilo fue cayendo al suelo hasta que fue interceptado por Lucia que se puso por debajo de él y le atravesó el estomago con su Espada del Infierno.

Lucia: He pescado algo grande.

Bromeaba la dragona, manteniendo ésta al cocodrilo en el aire donde se movía como podía, tratando inútilmente de liberarse.

Centinela: ¡Lucia!

La dragona miró al robot Centinela.

Centinela: Échale esto dentro de la boca del cocodrilo.

Decía esto el robot, lanzando hacia ella un especie de recipiente amarillo. Lucia la agarró con su garra libre y vio que el recipiente desprendía un especie de gas inflamable. Al verlo, la dragona sonrío al adivinar las intenciones del robot.

Lucia: Muy bien, robot. Adelante con ello.

Lucia sacó la espada del cocodrilo dejándolo caer y luego la dragona lanzó el objeto dado por Centinela, logrando acertar en el interior de la boca del cocodrilo antes de que se estrellada duramente contra el suelo.

Centinela apuntó con mucho cuidado con lanzagranadas al cocodrilo mientras dicho animal robot se levantaba. En el momento que el cocodrilo abrió la boca, Centinela disparó una granada incendiaria que acertó en el interior de la boca. Acto seguido, se produjo en el interior del cocodrilo una gran explosión de fuego interno, causando grandes daños en éste. Lucia bajando hasta ponerse al lado de Centinela, le comentó al robot.

Lucia: Una granada que desprendía gas inflamable dentro del cocodrilo y luego arrimar una granada incendiaria para producir una explosión mayor. Bien pensado, robot.

Le felicitaba la dragona al robot mientras Centinela ahí respondía.

Centinela: Gracias. Simplemente opté por la táctica más adecuada para el momento.

La dragona y el robot chocaron sus armas en señal de complicidad y compañerismo. Ahora el grupo estaba enfrente de un enormemente dañado cocodrilo robot, donde su cuerpo tenía cortadas, partes de la coraza destruida o abierta, partes fundidas, un ojo le fallaba y soltaba chispas por todo su cuerpo, mientras el cocodrilo trataba de moverse. Red Fire poniéndose a unos metros delante del cocodrilo, comentó.

Red: Bien. Es hora de mandar a este cocodrilo al Infierno ¡Carga de Victoria! ¡Filo del Infierno!

Música Finisher.

Red Fire empuñando la Infernus Blade, dibujaba con la espada un circulo imaginario delante de ella. Luego alzó su espada en alto mientras la espada brilló con gran intensidad con una luz roja infernal.

Red: ¡Ahora sabrás como es el infierno!

Decía Red Fire, elevando ésta por el cielo y acto seguido bajó a toda velocidad, empuñando la espada por un lado.

Red: ¡AHHHH...!

Gritaba Red Fire, lanzando un potente corte horizontal, dibujando un filo de luz roja enfrente del cocodrilo. Luego un corte vertical de arriba abajo, para luego realizar otro de abajo arriba. Luego echó la espada para atrás para tomar impulso y dar una potente estocada en la cabeza del cocodrilo, haciendo que la enorme máquina se prendiera en llamas infernales, desintegrándolo por completo.

Red: Hasta luego, cocodrilo...

Bromeaba la alicornio de fuego.

White: Buen trabajo, Red Fire, querida.

Red: Gracias, querido.

La pareja ahí se acercaron al uno al otro y se dieron un leve beso.

Red: Bien. Ahora que nos hemos desecho del cocodrilo. Miremos que hay ahí de una vez. En serio, quiero largarme de ese sitio lleno de agua.

Comentaba un tanto cansada la alicornio de estar en un sitio lleno de agua. Gracias a que la alicornio de fuego con ayuda de su espada legendaria, evaporó el agua del pantano donde estaban las instalaciones, el grupo incluido Centinela, pudieron cruzar sin problemas hasta llegar a las instalaciones.

En su interior pudieron ver que estaban produciendo un tipo de robot que nunca habían visto antes. Eran unos robots bípedos de metal morado oscuro con una cabeza rectángula con un especie de ojo que era como una línea vertical roja. Algunos portaban un brazo armado en la extremidad derecha, otros en vez de un brazo derecho portaba un especie de cañón. Otros eran pequeñas unidades bípedas apenas mas grande que un potro. También había unas unidades robustas parecidas a centauros portando un poderoso cañón tipo metralla en su brazo derecho.

El grupo tras observar a los robots por un rato, buscaron la sala de ordenadores y tras extraer toda la información, el grupo se marchó de allí, no antes de destruirla por completo con todas sus instalaciones.

Los cuatro equipos se reunieron donde partieron originalmente y fueron recogidos por la nave Infinity.

Los cuatro grupos habían traído información de cada una de las instalaciones y desde ahí se pusieron a investigarlas.

Eye Fox junto con Mike, estaban en el laboratorio de la nave revisando la información. Mientras tanto fuera en la cocina, estaban el resto del grupo esperando algún resultado. Incluso los fénix Holy, Dark Cloud y Anivia como animales espirituales como Gin, Sun y Moon y Volibear hasta Silver Lion y Golden Heart estaban presentes.

Vulcan: ¿Van a tardar mucho? La espera me está matando.

Comentaba aburrido el robot, apoyando éste su cabeza encima de la mesa.

Oviblion: ¡Cállate, robot! ¿Te crees que a mí me agrada esperar para algo? ¡Maldita sea! Llevan ya dos malditas horas ese peste Bluer y la arquerita!

Decía como siempre molesto el pegaso negro, estando éste sentado en una mesa, mientras White Wolf conversaba tranquilamente con Lucia.

Sherrys: Solo espero que encuentren algo importante. Después de lo que nos ha costado conseguirlo.

Comentaba el gato, que estaba tumbado en el suelo tratando de echarse una siesta al lado de su dueña, que estaba sentada en una mesa y ella sonriendo, acariciaba la cabeza del gato.

Ghost: Es cierto que no fue nada fácil conseguirla. Había poderosos guardianes protegiendo el lugar.

Decía la pony fantasma que estaba sentada al lado de Oviblion, asustando al pegaso negro que no pudo evitar gritar.

Oviblion: ¡AHHH! ¡Maldita yegua! ¿Cómo haces para aparecer así sin que pueda percatar de tu presencia?

La preguntaba molesto el pegaso negro ante la increíble capacidad de la pony fantasma de aparecer y desaparecer sin que este se percatase de ello. White Wolf escuchando eso, se rió mientras le comentaba al pegaso negro.

White Wolf: Quizás porque te pasas todo el tiempo siendo un pegaso gruñón, donde no te centras en lo que pasa a tu alrededor.

Oviblion: ¡Que te den, imbecil!

Respondió furioso el pegaso negro. En ese momento, la puerta automática de la sala del laboratorio se abrió. De ella salieron Mike Bluer y Eye Fox junto con Gizmo. Los dos ponis tenían expresiones enormemente serias.

Fox: Amigos. Hemos logrado descifrar la información y descubrir su contenido.

Decía la arquera con un tono bastante serio. Ahí el grupo se acercó y les fueron preguntando.

Red: ¿Qué habéis descubierto?

Vulcan: ¿Algo relacionado con los sueldos que ganan los empleados de Shinra S.A.?

Black: Vulcan. No es el momento de decir tonterías.

Le decía molesta la bat pony por el comentario de Vulcan. El robot tranquilamente le respondió mientras se encogía de hombros.

Vulcan: Bueno. No perdía nada por preguntar.

Rebeca: Ignorad al tarugo ¿Qué habéis descubierto?

Silver Lion: Por fi, por fi. Contadnos lo que queremos saber.

Preguntaba de forma tierna y adorable el pequeño león plateado, mientras éste se subía en la espalda del lobo Moon para estar más alto.

Dark: Vamos. Decidnos lo que es. La espera nos mata.

Iban comentando al grupo, queriendo saber que habían descubierto Mike y Eye Fox. Estos dos últimos tenían una expresión bastante seria como de gran preocupación.

Sky: Esas expresiones de preocupación no nos dice nada bueno.

Comentaba el paladín, que presentía por los rostros que Mike y Eye Fox tenían, no iban a ser nada bueno.

Mike: Pues sí. No es nada bueno.

Fox: Y es algo verdaderamente preocupante.

Lucia: ¿De qué se trata, ponis?

Preguntaba ahora la dragona robot. Ahí Eye Fox se dispuso a explicar.

Fox: Veréis. Para empezar, la información que logramos extraer de cada zona, no estaba por así completa.

White Wolf: ¿Qué no estaba completa?

Mike: Así es. En cierto modo, estaban como fragmentados por así decirlo.

Fox: Que por si solos no servían de mucho, pero descubrimos que juntando con las demás informaciones que teníamos, lográbamos completarla. Y lo que descubrimos, no es nada alentador.

Todos se fijaban en la arquera, comenzando a preocuparse ante lo que iba a decir ésta.

Fox: Por lo visto, esas instalaciones de Shinra S.A. no construyen máquinas para fines comerciales. En realidad, están construyendo armas robóticas controladas por ordenador para una invasión global.

Enorme expresiones de sorpresa se formaron en los rostros del grupo, que no se esperaban una revelación semejante.

Golden Heart: ¿Una invasión global? ¿Hablas en serio, Eye Fox?

Preguntaba el dragón que al igual que el resto, estaba sorprendido como los presentes.

Gin: Amiga. Eso es grande hasta para esa megacorporación.

Completaba el dragón mediano mientras aspiraba humo de la pipa y lo soltaba, formando una figura de un barco volador.

White: Eye Fox ¿En serio es eso lo que hablan los datos?

Fox: Así es. Por lo visto, para eso eran esas instalaciones.

Dark Cloud: En tal caso no hay problema. Destruimos las instalaciones, por lo que ya no hay forma que construyan mas máquinas. Hemos salvado el mundo.

Decía con total optimismo el fénix negro. Las expresiones de Mike y Eye Fox no cambiaron.

Holy: No es así ¿Verdad, Mike?

Preguntó al fénix blanca, temiendo que ahora Mike y Eye Fox fueran a dar una gran mala noticia. Mike asintiendo con la cabeza, la respondió al ave.

Mike: Por desgracia, así es, Holy. Descubrimos también que las instalaciones que destruimos, no eran las únicas. Hay más repartidas por el globo, preparándose para cuando sea el momento de la conquista global.

Una gran preocupación se formó en el grupo al saber que había más instalaciones con robots asesinos.

Sherrys: Genial. Más instalaciones secretas. Como si no hubiéramos tenido bastante con la de los híbridos.

Decía con sarcasmo el gato tras soltar un bufido. La dragona curiosa ante lo que dijo el gato, preguntó.

Lucia: ¿Híbridos?

Medic: Larga historia. Creo que visteis a uno durante el ataque de los necron en la zona de investigación de los Purificadores.

La respondió la pony médico.

White Wolf: ¿Te refieres a ese extraño alicornio que peleo contra Mike?

Medic: Así es. Más tarde os explicamos eso de los híbridos.

Ahí Red Fire comentó.

Red: Pero aunque ese ejercito de robots surgiera, el Imperio Celeste cuenta con el ejercito más poderoso del planeta. Podrían ocuparse de esos robots sin problemas con ayuda de la Gran Armada.

Black: Por no mencionar que también contamos con Mega Base y los robots de combate que hay allí.

Mike: Ahí es donde está el problema.

El grupo miró con atención al alicornio y ahí Eye Fox se dispuso a explicar.

Fox: Veréis. Aparte de planos de los robots y naves, también encontramos la de los pacificadores.

Sky: ¿Los pacificadores? ¿Lo que el portavoz de Shinra S.A. habló durante la reunión del consejo?

Fox: Así es. No explican su cometido, pero algo que ver tienen que ver.

Mike: Y ahí es donde entro yo, o más bien Archer.

Vulcan: Archer. Ese miserable traidor. Cuando lo tenga a tiro, le voy a pulverizar el cráneo.

Decía enfadado Vulcan, recordando cuando Mike les contó la traición de Archer y como acabó el alicornio en la cárcel.

Holy: Mike ¿Qué quieres decir sobre lo de Archer?

Mike: Verás, Holy. Sin duda, gran parte del consejo como Shinra sabían que yo jamás cedería los chips AK5000, que eran esenciales para la construcción de los pacificadores. Ahí es donde entró Archer en acción. Aprovechando mi aun estado de vulnerabilidad con la materia negra en mi cuerpo y mis arranques de ira, lo planeó todo posiblemente junto con Shinra y la parte corrupta del consejo para tenderme una trampa. Haciéndome parecer que me había vuelto un loco asesino peligroso. Así una vez fuera de circulación y Archer al mando, podría él entregar los chips a Shinra S.A y así finalizar su construcción.

Holy: Aun así no lo entiendo, Mike ¿Por qué Archer te ha traicionado de esa forma? Te ha sido leal a ti desde hace años cuando te convertiste en emperador. Incluso recibió un balazo por ti que casi le causa la muerte.

Preguntaba la fénix blanca. Rebeca curiosa, preguntó.

Rebeca: ¿Un balazo?

Mike: Larga historia. De todos modos, es cierto que lo de Archer me sorprendió cuando me tendió aquella trampa. No me esperaba de él en absoluto. Cierto es que no aprobaba en parte mi relación con Apple Bloom como varios amigos, pero pese a todo, me fue leal a mi en mis decisiones. Aun me cuesta creer que me traicionara de esa forma.

Comentaba Mike que en parte, tenía dudas sobre Archer. El alicornio recordaba a Archer que quitando algunos defectos, le fue siempre leal. Por lo que le había pillado completamente por sorpresa cuando el asesor le había traicionado.

Oviblion: Es un traidor y punto. Se le ejecuta por ello y ya está.

Decía Oviblion, poniendo en claro su opinión.

Red: Cambiado de tema ¿Qué hacemos ahora?

Fox: Tenemos la información de las instalaciones sacadas de Shinra S.A. Podemos enviarlas a los medios de comunicación a modo de prueba que demuestren que Shinra S.A. no planea nada bueno.

Bit: Puedo enviar mediante un canal codificado la información.

Dark: ¿Quieres decir que realmente tenemos pruebas que sirvan para empapelar a Shinra?

Preguntaba la alicornio sombría con esperanza. Eye Fox sonriendo, la contestó.

Fox: Así es. Con esto, debería bastar para que la gente sepa la verdad sobre Shinra S.A y lo que planea realmente.

Anivia: Estupendo. Seguro que la gente nos agradecerá cuando sepan la verdad.

Fox: Por desgracia, no limpiaran nuestros nombres. Para ello necesitamos más pruebas.

Respondió Eye fox con tono serio.

Ghost: Ya me parecía a mí demasiado bueno.

Decía con cierto pesimismo la pony fantasma. Mike ahí comentó.

Mike: Bueno, pero bastará para poner a la gente en alerta y que Shinra S.A ya no tenga el apoyo del consejo y del mundo. Algo es algo.

Golden Heart: Mejor que nada.

Completó el dragón dorado. Mike dirigiéndose a Bit, le dijo a éste.

Mike: Bit, por favor. Que envíen una copia de la información que tenemos a las noticias para que las puedan emitir cuando sea.

Bit: Como ordenes, Mike.

Mike: Bien. Yo iré a hacer una cosa.

Decía Mike yéndose hacia el ascensor junto con Holy, mientras Gin volvió a convertirse en espada y se colocaba en la espalda de Mike.

Dark: ¿A dónde vas, Mike?

Mike: A mi camarote. Tengo que hablar con mi madre de una cosa. Necesito asegurarme de una cosa importante.

Respondió el alicornio tras meterse en el ascensor y cerrar las puertas tras de sí. El grupo ahí decidieron que era hora de que el mundo supiera la verdad sobre Shinra S.A.

Dark: Bien. Como ha dicho Mike. Es hora de que el mundo sepa la verdad sobre Shinra S.A.

Camaleón: ¡Oh, sí! ¡Un puntazo para los buenos! Esto hay que celebrarlo.

Decía completamente animado Camaleón, soplando un espantasuegras como disparando un lanzador de confeti. Vulcan estaba igual que él.

Vulcan: ¡Por fin! Esto es sin duda lo mejor que ha podido pasarnos.

Mientras tanto en otro lugar. En la casa de los padre celestes de Mike. Light Hope recibía una llamada mediante holopantalla en su cuarto en el tocador de la yegua. La yegua se acercó para ver la llamada mientras se sentaba y tras abrir el comunicado, vio a su hijo Mike haciendo que la yegua se alegrara y sonriendo le dijo a éste.

Light Hope: ¡Star Hope, hijo! Me alegro de verte, pero ¿No es peligroso que me llames aquí? Podrían rastrear la llamada.

Le comentaba su madre un tanto preocupada en el último punto. Mike para tranquilizar a su madre, la respondió.

Mike: No te preocupes, madre. Estoy hablándote desde un canal seguro e indetectable.

Holy: Hola, señora ¿Qué tal esta?

Saludaba la fénix que aparecía en pantalla, sonriendo a la madre de Mike.

Light Hope: Menos mal. Hola a ti también, Holy. Me alegro de que sigues cuidando de mi hijo.

Holy: Claro, señora. Eso no lo dude.

Decía con aire de orgullosa la fénix, haciendo reír levemente a Mike.

Light Hope: Dime, hijo ¿Por qué me llamas? No es que no me alegre de hablar contigo, pero no lo harías sin una poderosa razón.

Mike: Y no te falta razón, madre. Es que necesito contarte algo muy importante.

Light Hope se puso a escuchar con suma atención a su hijo. Mike le contó a su madre sobre las instalaciones, lo que descubrieron allí y la información que lograron extraer, pero el punto que más sorprendió a la yegua, fue sobre la mención de los robots modelos Silver.

Light Hope: Hijo ¿Estás seguro de eso?

Preguntaba la yegua a su hijo, un tanto preocupada con el tema de los robots modelos Silver. Mike asintiendo con la cabeza, la contestó.

Mike: Así es, madre. Hace años me hablaste de la inteligencia artificial conocida como Calibal, que "supuestamente" se rebeló contra el imperio. Contaban mucho sobre él en los libros de historia.

Light Hope: Sí. Una parte oscura de nuestra historia donde en ocasiones, revivo en mi mente los horrores que hubo entonces.

Comentaba la yegua agachando la mirada, recordando a las máquinas asesinas creadas por Calibal, causando estragos en el Imperio Celeste. Por esa razón, la preocupaba la idea de que alguien estuviera reconstruyendo la antigua tecnología de Calibal.

Mike: Madre ¿Crees que Calibal podría estar detrás de todo esto?

Light Hope ante la pregunta, negó con la cabeza y le respondió.

Light Hope: No lo creo. Fue desactivado y destruido. Así que es poco probable que sea él...Al menos en teoría.

Ante la respuesta de su madre, Mike se puso serio y tocando sus cascos, la preguntó.

Mike: Mamá. Si no es Calibal ¿Crees que podría ser esa otra IA que me hablaste también hace tiempo? Legión creo que se llamaba. Quizás sea él quien está detrás de todo esto.

La preguntó a su madre el alicornio, ya que hace tiempo su madre le contó sobre la antigua IA que fue creada después de Calibal. Uno que fue creado a partir de los datos originales de Calibal.

Light Hope: No lo creo, hijo. Puedo asegurarte que no puede ser Legión tampoco. Yo misma acabé con él, primero introduciendo un poderoso virus en sus sistemas y luego pegando un tiro a su unidad central. Es absolutamente imposible que sobreviviera.

Mike: ¿Estás segura que acabaste con él definitivamente?

Light Hope iba a responder que sí, pero se calló en el último momento y empezó a dudar.

Light Hope: Pues...Creo que sí. Ahora no estoy segura. Yo logré escapar con ayuda de tu padre del lugar, sin comprobar si Legión estaba destruido para siempre o no.

Mike: Entonces existe una posibilidad de que Legión siguiera vivo.

Light Hope: Esperemos que no. Si Legión realmente sigue vivo, este mundo podría revivir los nefastos recuerdos de la era de Calibal.

Respondía su madre con tono de gran preocupación. Mike comprendiendo la actitud de su madre, cambió de tema.

Mike: Está bien, madre. Lamento haberte molestado con el tema. Solo quería que estuvieras al tanto de lo que descubrimos y asegurarnos de que Calibal o Legión estaban o no detrás de todo esto. Bueno, madre. Cuídate y saluda a papá y a Mikki de mi parte.

Decía Mike con una sonrisa. Light Hope sonriendo también, le respondió.

Light Hope: Lo haré. Cuídate, Star Hope. Tus amigos y tú debéis tener cuidado.

Mike: Lo haremos, madre. Adiós.

Holy: Adiós, señora.

La pantalla se apagó. Light Hope sonrió feliz al ver que tanto su hijo como sus amigos estaban bien, pero al final una gran preocupación se formó en su interior referente a lo que le había contado su hijo.

La yegua queriendo asegurarse. Se fue al Castillo Dorado del Imperio Celeste y bajando por el ascensor secreto, llegó a la antigua sala del súper ordenador. La yegua salió del ascensor viendo la infinidad de ordenadores y sistemas que había en ella.

La yegua fue caminando por la sala, recordando el día que la visitó tras ser invitada por el mismísimo emperador Absalon. Aquel fue el día en que conoció por primera vez a Legion. La antigua IA creada por Absalon a partir de los datos originales de Calibal, pero siendo mucho más poderoso que éste fue en su día.

La yegua miró la pantalla del súper ordenador donde normalmente se manifestaba Legión. La yegua recordaba el día que lo conoció, como la antigua IA parecía estar siempre vigilándola en todo momento, como si sospechara de ella. Light Hope nunca se sentía tranquila cuando estaba en dicha sala cuando trabajaba allí, ya que se sentía constantemente vigilada por Legión.

Light Hope nunca se había fiado de Legión, ya que sentía como si ésta pretendía hacer algo malo. No solo por el hecho de que el programa Calibal formara parte de él, sino que Legión llegó a ser incluso mucho más de lo que fue Calibal en su día. Calibal causo muchas muertes y destrucción cuando presuntamente se rebeló contra el imperio y mandó máquinas autómatas para matar inocentes. Aunque recordaba aquel infierno en que vivió donde había perdido casi por completo a su familia.

La gota que colmó el vaso fue, cuando el antiguo general Mc Hallan había descubierto la verdad que Absalon trató de ocultar al imperio sobre Calibal, sobre que dicha IA en realidad actuaba bajo las ordenes de Absalon para que se rebelase contra el imperio. Las sospechas de Light Hope sobre Legión se confirmaron, haciendo que desconfiara de la IA más que nunca.

Antes de escapar del imperio junto con su marido para poner a salvo a su hijo para que Absalon no lo matara, insertó un virus informático en Legión para eliminarlo. Light Hope estaba completamente segura de haberlo eliminado para siempre.

Pero la conversación con su hijo la hizo dudar ¿Y sí realmente Legión estaba aun vivo? ¿Y sí estaba detrás de lo que el grupo descubrió en las instalaciones? ¿Y sí él era realmente Shinra S.A.? Ahora no estaba segura de nada.

Light Hope se acercó al panel del súper ordenador para verlo más de cerca.

Light Hope: ¿Estás realmente muerto, Legión? ¿O aun sigues vivo en alguna parte?

Comentaba la yegua a la vez pulsando botones esperando algo, pero nada ocurrió. Ni una pantalla, ni una luz. Nada se encendía en absoluto. Definitivamente el ordenador como el resto. estaba muerto.

Archer: ¿Busca algo. doctora Hope?

La yegua se sobresaltó al escuchar la voz del asesor Archer y rápidamente se giró para ver que realmente era él. La yegua tratando de recuperarse del susto. trató de decir algo.

Light Hope: ¿Asesor Archer? ¿Qué hace aquí?

Preguntaba la yegua aun recuperándose del susto que le había metido el asesor, ya que Archer había aparecido de repente. El asesor colocándose las gafas, la respondió con su típica actitud seria e inalterable.

Archer: La vi meterse en el ascensor secreto que llevaba al antiguo ordenador de Calibal y decidí seguirla.

Light Hope: Ya veo. La razón de por que vine, es que me vino recuerdos de este lugar. De cuando trabajaba aquí.

Archer: Me imagino que se refiere a cuando colaboraba con la nueva IA conocida como Legión, supongo.

Light Hope: Bueno. Así hasta que descubrí que ese IA era tan loco y peligroso como Absalon.

Comentaba la yegua, ahora centrando su vista en la pantalla donde normalmente se manifestaba aquel antiguo IA. Viendo su reflejo en la pantalla con expresión seria, le comentó al asesor.

Light Hope: Él está muerto ¿Verdad? Quiero decir. No volverá jamás dicha IA. Sería horrible si eso pasara.

Le comentaba al asesor la yegua, con una parte de ella enormemente preocupada de que si Legión o una IA similar apareciese, el mundo entero estaría en enorme peligro. El asesor ajustándose las gafas de nuevo (en serio ¿Cuántas veces se coloca el tío las gafas?) la respondió mientras se ponía a su lado.

Archer: Créame, doctora Hope. Hace tiempo que se revisó a fondo este lugar y no se ha encontrado ningún programa o IA renegada. Así que no tiene nada del que preocuparse.

La doctora parecía tranquilizarse, aunque no demasiado. Las palabras del asesor no la confortaban del todo, ya que tras saber la verdad a través de su hijo que Archer le traicionó, no se fiaba del todo de él.

Light Hope: Bien. Gracias, asesor Archer. Lamento haberle hecho perder el tiempo. Le dejo. Me imagino que tendrá muchas cosas que hacer.

Se despedía la yegua, marchándose de allí, tomando rumbo al ascensor. El asesor sin girarse, la comentó.

Archer: Está preocupada por su hijo el exemperador Star Hope ¿Verdad?

Ante el comentario, la yegua se paró y sin girarse, le contestó.

Light Hope: Por supuesto. Una madre siempre se preocupa por sus hijos, pase lo que pase.

Tras contestarle, la yegua tomó el ascensor y subió por él, dejando solo al asesor. En ese momento, la pantalla se iluminó, mostrando la calavera blanca con casco gris. El asesor notando eso, miró a la pantalla donde salía dicha calavera y comentó.

Archer: Por supuesto. Ella sin duda sospecha algo. También me he enterado de los ataques a las instalaciones. Supongo que va siendo hora de tomar medidas contra el exemperador y su grupo.

Decía el asesor sin apartar la vista de la pantalla donde salía la imagen.

Mientras tanto, en la nave. Todo el mundo estaba en el comedor donde se celebraba una fiesta. Camaleón con un cañón de fiesta amarillo como el que usa Pinkie Pie, disparó confeti. El grupo bailaba. Vulcan bebía de una botella de ponycola. White Wolf pasaba un rato con Lucia, bailando un poco con ella donde la dragona se divertía al igual que él. Oviblion miraba fastidiado a la pareja donde seguía sin agradarle en absoluto la dragona para nada, Darkwing y Rebeca charlaban alegremente la una con la otra estando ellas sentadas en una mesa, mientras sus compañeros animales jugaban juntos. Los fénix adoptaron sus formas alicornios para unirse al baile. Gizmo flotaba por el aire, girando sobre sí mismo mientras sus ojos se iluminaban con distintas tonalidades a modo de discoteca. Bit sostenía mediante una garra un aparato de músicam que era la única que sonaba en el comedor.

Mike y Holy aparecieron poco después en el ascensor y ver el aire de fiesta que se estaba formando, ahí Holy se quejó.

Holy: ¡Ey! ¿Aquí estáis todos de fiestas y no nos habéis invitado? Que desconsiderados.

Decía la fénix, fingiendo ésta estar molesta, pero al final se bajó volando de la grupa de Mike para ir hacia los otros fénix y adoptar ésta también su forma alicornio, para así ponerse a bailar y participar en la fiesta. Mike acercándose a White Shield, le comentó.

Mike: Parece que estamos de fiestas.

Le comentaba el alicornio a White Shield. El unicornio abriendo una botella de ponycola con su magia y llenando unos vasos, le respondió sonriente.

White: Claro, Mike. Acabamos de mandar las pruebas al canal de noticias. Ahora mismo darán las noticias por la tele en todo el mundo. Para esto, mejor celebrarlo por todo lo alto.

Decía bastante animado el unicornio, sirviendo un vaso a Mike, donde el alicornio aceptó encantado y ahí comentó.

Mike: Sí. Por fin algo bueno después de aguantar tanto tiempo como fugitivos de la ley.

White: Con un poco de suerte, dejarán de tacharnos de delincuentes.

Mike: Ojala, pero dudo mucho que eso pase, al menos por ahora.

Respondió Mike no demasiado optimista mientras se bebía el vaso. En ese momento, Medic llamó la atención de todos.

Medic: ¡Atención! Las noticias.

Black: ¡Genial! Me estaba haciendo ya vieja de tanto esperar.

Completaba Black Wing, volando ésta por el aire mientras se bebía varios vasos. Todos se pudieron enfrente de la tele, esperando las noticias que deseaban ver, sobre la conspiración de Shinra S.A. y que la gente descubriera la verdad.

La pantalla se muestra un canal de noticias con un texto escrito como "Tiempos de noticias".

Narrador: Denos tres segundos y nosotros les daremos el mundo.

Se oía la voz de un narrador de fondo.

Grifo: Hola. Soy Kent Lodwan. Y vengo a traerles noticias importantes.

Vulcan: Y tan importantes je, je, je.

Comentaba Vulcan, dando éste un leve codazo en el brazo de Eye Fox.

Fox: Por una vez, estoy de acuerdo contigo, Vulcan.

Le respondió la arquera sonriendo mientras Gizmo se acercaba a su lado.

El grifo presentador con expresión seria, se puso a contar a los televidentes.

Kent: Desgraciadamente no son noticias nada alentadoras. Por lo visto, la campaña de terror el exemperador Mike Bluer y su Patrulla Harmony no se ha detenido ni un solo instante.

Sky: ¿Qué?

El grupo parecía confundido ante las palabras del presentador. No eran lo que estaban esperando. El grifo siguió hablando.

Kent: Por lo visto, el exemperador y su patrulla, han atacado importantes instalaciones de Shinra S.A. donde en dichos lugares se creaban importantes avances tecnológicos, asesinando a todos sus trabajadores y destruyendo importantes equipos y aparatos valorados en varios millones de bits.

Vulcan: ¿Qué? ¿Me está tomando el pelo?

Decía enfadado el robot ante lo que decía el presentador. Oviblion con tono burlón, le contestó.

Oviblion: O el poco que tienes.

Vulcan: ¡Ey!

Se quejó molesto el robot, mirando feo al pegaso negro mientras este último se reía de forma burlona.

Kent: Esto confirma que el emperador a causa de la materia negra, se ha vuelto enormemente peligroso hasta el punto de llegar a matar. Ya es oficial. Mike Bluer y su patrulla son una amenaza mundial y están puestos entre los más buscados del mundo. Las fuerzas de Kamu se han puesto en marcha para tratar de localizarlos y capturarlos.

Rebeca: ¿Hijo de...?

Exclamó Rebeca, sintiéndose indignada como el resto.

Kent: Por fortuna, podemos estar tranquilos. El representante de Shinra S.A. a asegurado que esto no retrasará la construcción de los pacificadores. Solo faltan unas pocas semanas para que su construcción termine y muy pronto, todas las amenazas del mundo serán cosa del pasado. Buenos días.

Se despedía el presentador, dando fin al programa de noticias.

El grupo se quedó pasmado ante lo que había dicho el presentador. En vez de presentar las pruebas que enviaron, en su lugar dieron una noticia completamente falsa. El grupo estaba enormemente indignado, siendo Mike el que más que no pudo evitar molestarse por ello.

Mike: ¡Maldita sea! ¿Cómo es posible que no hayan presentado las pruebas que enviamos? ¡Esto me pone furioso...!

Decía Mike enormemente molesto, sintiendo unas enormes ganas de ir hacia donde estaba el grifo presentador y darle el mayor puñetazo de su vida. Medic trató de calmarlo.

Medic: Mike, cálmate. No te alteres. Aun sigues bajo los efectos de la materia negra.

Mike: Sí. Tienes razón. Lo siento. Me dejé llevar...

Se disculpaba el alicornio mientras se sacaba una pistola inyectable con materia ambar y se lo ponía al cuello. Ahí White Wolf comentó.

White Wolf: No lo entiendo ¿Por qué no presentaron lo que enviamos?

Black: Bit. Tú lo enviaste ¿Verdad?

Bit: Afirmativo. Lo envié a tras de un canal seguro para que no nos localizaran. Y pude confirmar que llegó.

Sky: Creo que nuestro error fue confiar en los noticiarios. Posiblemente Shinra S.A haya manipulado la información para dar otra cosa.

Explicaba el paladín al grupo.

Red: Lo peor de todo, es que ahora somos más buscados que antes.

Dark Cloud: Sin duda eso ha sido como una patada, madre mía.

Anivia: Ahora que creíamos que íbamos a avanzar algo.

Sherrys: Y por no querer señalar nada, por lo que dicen en las noticias, los pacificadores les quedan poco para estar construidos. Una vez que echen el vuelo, tendremos problemas de verdad.

Gin: Sumando todo eso a los misteriosos robots de las instalaciones.

Mike: No queda más remedio. Tendremos que encontrar otra forma de divulgar la verdad al mundo. Por desgracia, el tiempo se nos está acabando.

Todos estaban de acuerdo. Ahora mismo tenían que conseguir revelar la verdad al mundo como fuese. Por desgracia, el tiempo no estaba a su favor.

En otro lugar, en un extraño laboratorio. Sobre una camilla estaba Ami tumbada en ella, llevando todavía su traje de kunoichi. El doctor Alabaster estaba con ella, llevando una mascarilla respiratorio para la coneja.

Alabaster: Bien, mi preciosa marioneta. Pronto te haré unas cuantas mejoras.

Decía el doctor, enganchando la mascarilla a una bomba de anestesia. La coneja cuya mirada estaba perdida en el techo, le preguntó al doctor.

Ami: Doctor...Ese conejo a quien se supone que tenía que matar ¿Le conozco de algo? ¿Le he visto antes?

Preguntaba la coneja que cuando vio a Ayi, no pudo evitar sentir algo en su mente, como si un recuerdo luchara por salir, pero sin resultado alguno.

Alabaster: No te preocupes por esas cosas, mi niña. Cuando acabé de arreglarte, dejarán de tener importancia.

Decía el doctor, poniendo éste la máscara a la coneja y ésta comenzó a pesarla los parpados, hasta finalmente quedarse dormida. El doctor sonreía perversamente mientras comentaba.

Alabaster: Oh, sí, Equipo Alquimia, preparaos. Muy pronto seréis aniquilados por mi mejor asesina creada por mí.

Comentaba el doctor con una sonrisa enormemente perversa.

Mientras tanto en otro lugar, en la prisión de máxima seguridad celeste para criminales. Archer se puso delante de una compuerta con varias señales de peligro extremo. Varios cierres electrónicos se iban desbloqueando, hasta que finalmente la compuerta se abrió, al mismo tiempo que un vapor gélido surgía por abajo. El asesor mirando a la profunda oscuridad que había allí dentro, comenzó a hablar.

Archer: Vengo a hacerte una propuesta que quizás te interese. A la vez que puedes quizás obtener una venganza que seguramente ansias. Y estoy seguro que querrás escucharla si me dejas.

Decía el asesor, dirigiendo la mirada a la profunda oscuridad de dicha celda. En ese momento, emergió de la misma oscuridad una garra huesuda que se agarró al extremo de la puerta.

¿?: Te escucho...

Respondió una voz enormemente siniestra que helaba la sangre al oírla.

Continuara.

No olvidéis comentar.

Lo de Calibal y Legión podéis saber mas en mi fanfic "Crónicas del Imperio Celeste"