"Rodeados Por El Escándalo"
Por Crystal.
-Capitulo 20. –
Una música de instrumentos tocando los más clásicos villancicos navideños les daba la bienvenida desde la entrada. Muchas personas ingresaban al establecimiento que era un salón de convenciones finamente decorado con arbustos que colgaban luces blancas y nieve. Todos los que entraban con sus abrigos los entregaban y les daban un ticket.
El lugar estaba enteramente decorado de adornos navideños y había muchas personas en el lugar. Pese al ambiente festivo, Tomoyo llevaba un rostro tenso y era notorio ante Shinji y Touya quienes le preguntaron en más de una ocasión que le ocurría pero esta negaba que algo le ocurriera sonriendo algo retraída para convencerles y ellos desistieron pero no le creyeron dado su notable tensión.
Con ambas mujeres colgando de sus brazos, Touya caminaba con orgullo y Shinji delante de ellos, ingresaron donde fueron saludados inmediatamente por conocidos de su pueblo quienes les daba la bienvenida. Ambas mujeres vestidas de faldas y suéteres festivos exhibían su notable belleza y juventud. Sakura iba con su pelo parcialmente suelto pero con dos prendedores de cristales obsequio de Tomoyo mientras la mujer de ojos azules iba maquillada de manera exuberante pero no mermaba su belleza y con una cola en lo alto de su cabeza.
Touya trataba de no pensar de la cara tensa de su prometida al momento que la banda comenzó a interpretar baladas muy lentas y melosas. La observa de vez en cuando mientras ocupaban una mesa que era de diez personas y dejaban sus correspondientes bolsos en la silla. Touya no se inmutó al tomar la mano de la amatista y dirigirse a la pista de baile donde varias parejas ya se movían al compás de la romántica música ante la mirada satisfecha de su hijo e ilusionada de Sakura.
Ya en la pista, se aferró a su cintura con firmeza y Tomoyo se sentía en las nubes: estaba bailando con Touya y era su prometida. ¿Qué más podía desear?
"Valor para confesarle la verdad" Dice su conciencia. Siente un nudo pesado en su estómago al recordar aquello. En la tarde no pudo decirle nada a Touya pues ella y Sakura partieron a la casa del padre de Seika para el almuerzo de Navidad mientras que Touya y Shinji fueron a un almuerzo en casa de Yukito. Ya cuando arribaron a casa era muy tarde y no pudieron hablar pues tenían que vestirse para el evento.
Sakura si sabía lo que pasaba: Esta le había dicho que tal vez para Touya sería duro el saber su secreto pero que lo comprendía. Que no subestimaba a su hermano pues había cambiado mucho.
Touya colocó su mano en el cuello de la chica haciéndole despertar abruptamente de sus pensamientos -¿En que piensas? – Pregunta él con voz tenue a su oído. Tomoyo percibía en su abrazo el olor hipnotizante de su colonia.
-En ti…- Murmura. Se siente siendo atraída físicamente por el aferre del hombre hacía su persona y no le impide aferrarle con mas insistencia casi queriéndose fundirse con ella. -¿Tu en que piensas?
Touya separa su rostro del de ella y se miran a los ojos un instante para él decir brevemente.- En la suerte que tengo por tener a alguien como tu en mi vida… - Anuncia con firmeza notando el ligero temblar de las pupilas púrpuras.- Pero que… tu dudas en este momento.
-Touya: Soy feliz a tu lado… pero me pregunto: Si acaso supieras algo de mi, algo que no te gustara ¿Podrías ser capaz de perdonarme?
-¿Perdonar el que, Tomoyo? – Pregunta sintiéndose al filo de la expectativa.
-Perdonar cualquier cosa…
El separó un poco su rostro para observarle con firmeza – Tomoyo: No suelo asustarme pero ahora mismo… - ella le calla colocando sus dedos sobre sus labios.
-Solo ¿Confías en mi?
-Claro que si, pero…
-Entonces… Confía en mí: Hay algo que no sabes de mí…- Revelaba mientras bailaban – Algo importante… algo vital.
Touya le observaba hablar y no soportaba la expectativa. ¿Qué era tan importante que tenía que decírselo en aquel momento? ¿Era por eso que ella se mostraba tan inquieta?
-¿Qué es? – Pregunta dudando. –Tomoyo: Si nos vamos a casar, alguna vez tendrás que perderme el miedo…
-Tienes que comprender que para mi es difícil Touya-Dice con ahogo. – Tu no aceptas todo… no aceptas a todos y yo…yo tengo miedo de perderte.
Touya la estrechó con más fuerza contra su cuerpo asegurándole en ese acto que no la perdería. Solo tenía que ser valiente y confesarlo. Toma una bocanada de aire y dice con firmeza-Confía en mi…- Dice tomando la mano por su mentón. –Dime Pequeña… - Sonríe un instante para darle confianza.
-Yo… no soy una compositora… bueno si lo soy. Pero soy algo más también. – Revela mientras bailaban. Touya tenía toda su concentración en Tomoyo.- Yo…
-Tomoyo, Touya- - Dice una voz femenina atrayendo sus miradas: Turbada de Touya y Nerviosa de Tomoyo. La mujer los observa algo apenada-.- ¿Interrumpo algo?
-No. – Dice Tomoyo no sabiendo agradecer en verdad la interrupción.- ¿Qué ocurre?
-Está aquí - Dice con seriedad. Touya no entiende y ambos observan a donde Nakuru voltea: Acompañada del hombre de mirada azulada, Katsumi estaba sentada en la mesa compartiendo con Sakura. Notaba un vestido de tono rojo de hombros caídos y cabellos arreglados quien portaba una muñequera por su accidente. – Fue difícil convencerla… o vestirle.
-Gracias Nakuru – Dice Tomoyo. Touya le observa con cierto retraimiento y Tomoyo besa su mejilla diciéndole con sentimiento.-Vuelvo ahora…
-¿Adonde vas?
-Voy a hablar… un momento… con mi hermana. –Touya asiente no evitando acariciarle con su pulgar su mentón.
-¿Confías en mi para bailar con Touya? – Pregunta Nakuru divertida a la amatista. Tomoyo sonríe amablemente asintiendo. Nakuru se voltea con deleite a Touya diciendo.- ¿Qué tal una vuelta por la pista guapo?
Touya asiente viendo que las jóvenes se llevaban bien y toma a Nakuru de las manos para bailar con ella mientras observa la mesa ser dejada por Sakura y Eriol. No ve a su hijo allí pero nota a Tomoyo y Katsumi hablar tímidamente una al lado de la otra.
Ajeno a sus pensamientos Nakuru dice mientras baila.-No pude dejar de notar…- Atrayendo su mirada- La sortija que Tomoyo usa en un dedo muy importante…- mirándole con cierta melancolía. -¿Estoy comprendiendo bien cuando supongo que el soltero mas codiciado de la comarca está fuera del mercado?
-Le propuse matrimonio esta mañana- Dice con cierto orgullo a lo que Nakuru asiente pero se nota cierto dejo de tristeza En su mirada.-Lo siento… nunca te traté bien.
-Nunca estuve destinada para captar tu atención. O tú cariño. Lo comprendo Touya. Tal vez, es para bien…
Touya le dio una vuelta por la pista a lo que ella volvió a sus brazos.- Encontrarás a alguien indicado para ti.
Nakuru rió con ganas –Mi vida está en perseguir hombres guapos y majestuosos Touya. Hacerme desear por cientos y no pertenecer a ninguno.
-Que vida tan solitaria. – Dice con profundidad y Nakuru nota que tan recóndita es la acción de Tomoyo en la vida de Touya: Lo dice el hombre que alguna vez reveló que jamás se casaría. – Debe haber alguien que sea capaz de conquistarte y que sepa darte lo que te mereces…
Nakuru observó con que seriedad él revelaba aquello y no pudo menos que limpiar una lagrimilla que escapaba por un contorno de su ojo. Levantando su mirada sonríe para decir.- ¡Quien lo hubiera visto! La verdad es que tengo que darle el crédito a Tomoyo: te tiene de cabeza por ella…
Touya no evitó sonreír. Era cierto: Tomoyo significaba mucho en su vida. Pero… ¿Qué era lo que ella ocultaba?
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-¿Ya no te provocan celos el verlos bailar, verdad? – Pregunta Katsumi mientras ambas mujeres los observaban bailar. Tomoyo la observa sorprendida y ella agrega- Noté algo de celos en tu mirada el día de la fiesta de la alcaldía.
Tomoyo nota la perspicacia de la muchacha -.No. creo que no. Ella se ha comportado de una manera muy decente desde que se enteró de lo nuestro.
La otra mujer sonrió comprendiéndole. –Kinomoto nunca le hacía caso. Por mas indirectas y ofertas al hombre. – Negando con su cabeza- Creo que lo que necesita es un hombre hecho a su medida. Y tal vez lo ha encontrado- Dice en voz alta pensando en cierto árabe. Atrae la mirada de su hermana.
-¿A que te refieres?
-No, nada. – Dice sutilmente sintiéndose algo avergonzado.
-¿Te sientes bien en casa de Eriol?
-Si. He pasado unas Navidades como nunca pensé que tendría- Dice con ilusión. – Aunque he tenido que enfrentar unas cuantas batallas.
-¿Batallas? – Pregunta Tomoyo.
-Los padres de Eriol – Le sorprende.- Ni yo misma lo sabía que vendrían. Según pensé sus padres estaban muertos. Nunca había escuchado de ellos.
-¡Pues pensé lo mismo que tu!
-Pues me he enterado por Nakuru que lo que ocurría es que Eriol nunca tuvo una relación estrecha con ellos. Cuando se casó con su esposa, ellos no fueron a la boda. Tampoco cuando se graduó de la universidad y pasó su infancia en internados.
-¿Qué hacen aquí entonces?
La muchacha se encoge de hombros para decir.-No se. Pero su madre es un tanto distanciada. Muy recta y rara vez sonríe. Su padre es muy parecido a Eriol: Es muy guapo y respetuoso. Pero después, no se de donde sacó Eriol su perspicacia o testarudez- Dice para si misma mas que para Tomoyo. Después observa a la amatista para decir.- Me agrada…compartir estas cosas contigo…
Tomoyo abochornada dice mirándole a los ojos.- ¿Nunca te ayudé a facilitar las cosas, cierto?
Katsumi se encoge de hombros abochornada.-Nunca le di razones suficientes… yo era mas desconfiada que us… que tu.
-Creo que te ganaba. – dice Tomoyo sonriendo tenuemente.
-¿Un empate? – Sonríe tímidamente su "Hermana"
-Hecho-.- Dice ocasionando una sonrisa en ambos rostros. Tomoyo nota que se parecían en algunos detalles pero cada quien era un espécimen individual y único. Tomoyo dice con lentitud.- En fin, te he traído algo: Un obsequio de Navidad- Agrega extendiéndole una caja envuelta en papel de regalo y Katsumi la observa aturdida a lo que Tomoyo encogiéndose de hombros agrega. – No es nada comparado con los problemas que te he causado en estos días. –Katsumi desenvuelve la caja con lentitud y observa el contenido: Era un cuadrado de madera de tamaño de doce centímetros por veinte. Tenía unas especies de bisagras en sus extremos y levanta el objeto que no es pesado pero es firme. Tomoyo insiste- Ábrelo.
Katsumi lo abre y lo que encuentra en el interior, contenido en dos vidrios le hacen acongojarse irremediablemente. En el interior hay una foto de Tomoyo con el abuelo tomada cuando la chica probablemente tenía quince o catorce años: aun su rostro no se había estilizado tanto como en el presente y su abuelo no tenía tantas arrugas en su rostro. En el otro lado hay una foto mas reciente de Tomoyo que se leía en unas palabras en el pie de la misma "Para mi hermana Katsumi: Nunca es demasiado tarde para acercarse a la familia, con cariño Tomoyo D." y la fecha de ese día.
Con los ojos abnegados en lágrimas se abrazan y los presentes que estaban conscientes de la situación las observan tenuemente.
Sakura quien bailaba con su sobrino las observan abrazarse y se sonríen conspiradoramente. Eriol por el otro lado, las observaba a cierta distancia, contento por como terminaba ese capitulo.
-Hiragizawa- Dice una voz a su lado atrayéndole. Ahí observa la alta figura de Yukito Tsukishiro quien venía del brazo de su esposa. Había sido esta quien le llamó. - ¿Cómo está usted?
Yukito se notaba tenso. Observaba a Eriol con cierta curiosidad ante la confusión que existía en ambos hasta esos momentos.
-Estoy bien, Señora Tsukishiro – Responde saludándole con afabilidad. –Yukito. —saluda con cortesía al alto sujeto de cabellos grises.
-Eriol…- Dice con cierta resistencia y Eriol niega con su cabeza extendiendo su mano en un acto que sorprende sutilmente a Yukito.
-Pareciera que no estamos celebrando unas fiestas Yukito.- Sonríe aligerando el ambiente. Su interlocutor muestra su aturdimiento ante su sentido del humor y este agrega- No hay problemas entre nosotros ¿Cierto?
-Mi esposo ha estado algo taciturno desde un tiempo atrás- Dice Matsi interviniendo con gesto un tanto consternado.- No se que le pasa…
-Creo que es el trabajo ¿Cierto Yukito? – Pregunta Eriol lanzándole una mirada significativa a su persona.
Yukito hesita un instante pero luego relaja su postura y niega, enfatizando su agarre en su mano y se felicitan por las fiestas. En silencio Eriol le pidió disculpas por lo ocurrido y este la había aceptado sin siquiera poner a su esposa al tanto. Pero Matsi se preguntaba ¿Qué habría pasado?
Ya cuando Eriol se retira cuando ve que Tomoyo es solicitada por Touya para bailar y las hermanas se separan va a donde Katsumi. Yukito lo observa marcharse a la mesa donde está la joven a lo que Matsi dice al momento que se ponen a bailar.- ¿Qué pasó entre ustedes?
-¿A que te refieres? – Pregunta aparentando ingenuidad.
-.Amor: te amo, pero se cuando algo "Mas" anda por ahí.- Dice bailando con él y tocando su pecho con una de sus manos.- ¿Qué pasó entre ustedes?
-Solo una confusión. –Sonriéndole con tranquilidad y añade besándole los labios.- ¿Te he dicho lo hermosa que estás hoy? – Dando vueltas en la pista de baile.
Ella se sonroja tímidamente haciéndole sonreír.-Me lo has dicho tres veces ya.
-.No me canso de decírtelo.- Besándole con profundidad los labios y pegándole mas contra su figura.- Eres hermosa, divina… deliciosa… - Besándole el cuello y provocando en su esposa un escalofrío ante lo significativo de sus palabras y su roce.
Matsi respira profundo y cierra los ojos sonrojándose. Despierta súbitamente.- ¡Santo Cielo! ¡Yukito! ¿Qué te pasa el día de hoy? – pregunta con premura mientras siente sus manos descender peligrosamente hasta sus caderas: por suerte todos estaban pendientes a sus parejas y no le hacían caso.- ¡Deja de hacer eso! – Deteniendo sus manos y volviéndoles a colocar en su espalda. - ¿Te olvidas que estamos en un baile? – No evitando destellar puro deseo con su mirada.
-Hace mucho que no estamos juntos… - declara con un gesto semi-infantil.
-Sabes que el doctor…
-Si, lo se- dice con cierto gesto aun de puchero pero sus ojos ardían de deseo.
-Yukito: Acabamos de tener un bebé…
-Va a cumplir tres meses- Declara con aprehensión.
Matsi le observa y también siente lo mismo: su relación desde que se conocieron, siempre fue casi perfecta: la química estaba presente, el deseo latente y antes de quedar embarazada, las noches pasionales entre el par les envolvían en una llama hipnotizante la cual cobraba vida cada noche los transformaban en dos seres completamente diferentes a los amables y a veces ingenuos que los demás conocían.
-Veremos…- dice ella pasando sus dedos por el cuello de su camisa y le mira a los ojos con una sonrisa de complicidad. – Puedo llamar al médico y preguntarle… y también… te he echado de menos… - Yukito sonrió conspiradoramente y besó sus labios con ternura. – Te amo tanto… A veces me cuesta decirte que "no".
-A mi también… - Dice acariciando sus cabellos con adoración. – En tus brazos me transformo en una persona completamente diferente… y me gusta…
-Solo tú sabes quien soy en verdad- Habla con ternura con un notable sonrojo en sus mejillas y un brillo de deseo en su mirada. En aquel momento observa a su cuñado entrar en el lugar y su mirada sorprendida atrae la atención de su esposo quien se voltea a donde ella observa. Finalmente pregunta.- ¿Sabías que vendría?
Yukito niega con su rostro y observa a su alrededor. Luego a su hermano: Habían almorzado con él y nunca mencionó que iría.
Aunque después lo pensó mejor cuando notó a Nakuru aproximarse a él y sonreírle. Este mantuvo su rostro rígido y sin mostrar una pizca de nada. La muchacha le toma del brazo y se dirige adonde están Touya y Tomoyo. -¿Qué es lo que está pasando? –Pregunta al notar como Yue se dejaba conducir por la castaña. Eso jamás había pasado.
-Esta es una noche, un tanto extraña- Habla Matsi aturdida al notar lo mismo que su esposo. Prosiguen bailando y concentrándose en otra cosa que no fuera su extraño hermano.
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-¿Me permites esta pieza Princesa? – Pregunta Eriol a su lado observándole con expectativa. Ella no hesita para tomar su mano y ser guiada con elegancia hasta donde los demás bailaban. -¿Cómo estuvo la conversación con Tomoyo?
-Ha ido bien – Habla ella notándose muy tranquila contrario a más temprano donde era un manojo de nervios por cierto temor a encontrarse con Tomoyo. – Gracias. Por convencerme a venir esta noche…-sonriéndole.
-Para que sonrías, soy capaz de bajar la luna – Sonrojándole sutilmente.
-Gracias… por ser tan testarudo.- Dice ella repentinamente atrayendo aun mas su mirada añil a sus ojos y sintiendo que se perdía entre el cielo estrellado.-Por persistir tanto…
-¿Por prestarle mi cama a tu gato? – Pregunta alzando una ceja dubitativa.
-Por eso también- Añade ella sonriéndole.- Es muy extraño: no se abre así con nadie…
-Tal vez porque sabe que jamás te haré daño, Preciosa- Le responde. – Lamento que la estés pasando tan difícil con mis padres. Suelen ser un poco conflictivos.
-Al contrario. Me he divertido de lo lindo con ellos.
-¿En serio? ¿Cómo puede ser posible? – Pregunta sorprendido.
-¿Prometes no enojarte?
-Lo prometo.
-Bueno me entretengo bastante tratando de comprender como alguien con tu sentido del humor puede ser hijo de unas personas con nada de sentido del humor.
Eriol reprimió una carcajada pero se notaba que aquel comentario le hacía reírse. Añade con presteza. –Mi tía Marian se hizo esa pregunta alguna vez… -Negando con su cabeza-Pero dicen que he heredado mi actitud de mis abuelos. Ellos eran un chiste andante. Pero… creo que les agradas…
-No parece eso. Más bien, todo lo contrario. – Encogiéndose de hombros.
-Créeme: los conozco mas que tu y les agradas… y puedo agregar que solo sonrío cuando estás cerca. Nakuru sabe que tenía mucho tiempo que no era tan peculiar mi comportamiento. Pero es que tengo tantas ganas de reír contigo… y hacerte sonreír.- Dándole una vuelta por el salón. De repente esa pieza terminó y otra mas lenta y romántica se hizo presente. –Ha sido una navidad muy peculiar. – Atrayéndole más contra su persona y ahogándole con su cercanía y el aroma del aftershave del hombre de ojos azules.
-Supongo que con ellos en casa…
-Y contigo muñeca- dice acariciando su mejilla. – Mis navidades no han sido muy felices jamás… y que estés en casa… conmigo, me hace valorar las fiestas y celebrarlas como la mayoría de las personas en el mundo. Me das una felicidad que no creí posible. – Ella comenzó a sonrojarse y su corazón a latir en sus oídos. –Solamente quisiera que sintieras lo mismo que yo…
-Eriol… - Le llama con ternura en un acento de voz que sonaba incluso maduro, sorprendiéndole. – Alguna vez, rechacé tu persona porque mi pasado estaba tan manchado de estafas, mentiras y secretos. – Revela con melancolía.- Tu conoces todos mis secretos…quería alguna vez, fuese yo quien se armara de valor y te los revelara pero no fue así. Y en verdad, lamento como fue que lo averiguaste…- Eriol calló sus labios besándoles con ternura. La muchacha se sentía en la gloria cuando él le besaba y su cabeza siempre terminaba martillando acorde a los latidos acelerados de su corazón.
-No me importa nada de eso. Se quien eres por dentro… Se quien eres en verdad. Y mas nada me importa Katsumi. – Dice con aprehensión. – Durante años me he escondido tras mi trabajo para alejarme de sentir algo fuerte hacía una mujer. Pero no necesité esconderme esta vez para detectar lo que vi en ti: Caíste a mis brazos en las circunstancias más inusitadas y ahí, justo ahí me percaté de que contigo no era coincidencias: Era el destino que nos colocaba en el camino del otro.
-Eriol… - Declara ella emocionada.
-Déjame terminar: - Le corta-Te quiero… te adoro… estas semanas a tu lado, han reafirmado mi convicción que si he de iniciar una nueva vida, debo de hacerlo a tu lado. Contigo. –añadiendo con firmeza. – Y no pienso dejarte ir de mi lado…
-Soy mucho mas joven que tu…
-No me importa- Dice con firmeza- Tienes en ti algo que a muchas le hacen falta que te pasan en edad: dulzura, ternura, candidez, gentileza, cariño, orgullo, terquedad y obstinación…
-¡Oye! Eso último no se escuchó para nada bien- haciendo un encantador puchero, arrancando una nueva sonrisa del rostro masculino.
-Debería ser yo quien te preguntara si me aceptas…- Declara- Porque siendo mas mayor que tu…
-¡No eres tan mayor!
-No soy un jovencito…
-A mi eso no me importa- Dice con firmeza y sus ojos observando con adoración al hombre. – A mi me encantan tus cabellos grises…- acariciando un segundo un lado de sus cabellos añiles que tenían uno cuántos cabellos grises. –Además son prematuros…
El besa una de sus manos con adoración y le mira a los ojos para pegar su frente contra la de ella y dice con verdadero sentimiento.- Después de esto, definitivamente no pienso dejarte ir Preciosa. Estamos unidos con el otro para siempre… y te prometo, que te haré muy feliz.
Ella se sonríe y se coloca de puntitas para rozar sutilmente sus labios. Un recorrido de besos cortos pero llenos de sentimiento por parte de ella en sus mejillas, nariz y frente además de nuevamente sus labios se hace presente mientras están fusionados en aquel significativo abrazo; un escalofrío recorre de manera intensa y reveladora sus cuerpos. Las palabras surgieron de sus labios con cierta timidez pero espontaneidad cuando ella murmura contra su oído. – Vamos a casa…
Eriol se separa de ella un instante para mirarle a los ojos y más palabras son necesarias: ella sonríe con un sonrojo intenso en sus mejillas y las pupilas castañas lo indican todo. Aquella pequeña oración, contenía una serie de significados que eran mas que claros para el cuerpo masculino que aun la acurrucaba entre sus brazos. Sus labios se unieron una vez mas para luego, lentamente retirarse juntos de la pista de baile ante la mirada inquisitiva de Nakuru quien sonrió traviesamente al notarlos marcharse por sus abrigos y el bolso de Katsumi quien toma el obsequio de tomoyo y ahí nota a Nakuru observándoles; contrario a lo que la tímida muchacha hacía usualmente que era esconder su rostro, le saludó tímidamente con la mano y una sonrisa en sus labios.
-Fantástico…- murmura bailando con Yue. Este le observa sutilmente y ella añade.- ¡Eres un gran bailarín! – Aunque no era aquello lo que celebraba.
Yue continúa bailando con ella en silencio pero era más que notable que su mirada recorría con intensidad todo el salón: todas las parejas.
-Tranquilízate. – Dice Nakuru cerca de su oído. – Aun no ha llegado- Ahí Yue le mira absorto y ella añade.- ¡Ay por favor! Si tenías más que curiosidad en venir cuando te comenté por accidente que Seika estaba en el pueblo.
-No digas…
-¿Tonterías? – Pregunta ella rodando sus ojos y dice mirándole nuevamente las orbes grises de él. - ¿Cuándo vas a aceptar por fin que estás loco por Seika, Yue?
Yue re huye la mirada de la castaña y ella habla para él – Perderás toda una vida en tu soledad. Ella ha vuelto… ¿Por qué no tratas de arreglar las cosas?
Yue le observa dubitativo y luego alrededor del salón, hasta que encontró a quien buscaba: entrando del brazo de un joven venía una joven que en cuyo rostro maquillado encontraba los ojos de la hija del alcalde y atrás venía a quien conocía como la tía de la joven acompañado de su esposo. Se sorprendió al notar lo madura y preciosa que se veía en un vestido negro sin tirantes y ajustado en las partes apropiadas. El vestido tenía unos vuelos que le hacían recordar en algún momento a una preciosa orquídea negra.
Saludados por muchos buscaba su mirada pero sus ojos jamás hicieron contacto. Esta estaba mas concentrada prestándole atención al sujeto que bebía con presteza una copa de champaña que un mesero le ofreció a la entrada y la dejaba en una de las mesas de alrededor.
Yue sintió como la garganta se le secaba al observar la visión de aquellos cabellos bajo las luces navideñas, que tenían ciertos reflejos dorados y peinados en bucles que sus dedos en su imaginación parecían enroscar y acariciarlos con devoción. Su gélida mirada parecía tener su efecto en ella quien comenzaba a buscar curiosamente. ¿Acaso la había puesto en advertencia? Rápidamente dirigió la mirada a su pareja quien le miraba con una ceja alzada y conteniendo una risa.
-Ni siquiera lo digas- Murmura con aprehensión y Nakuru se muerde el labio para evitar reírse a carcajadas.
-¿Por qué no aprovechas la próxima pieza y la invitas a bailar?
Yue recordó todo lo ocurrido entre ellos. El mismo no sería capaz de bailar con él. No después de cómo le habló y le trató. No negó con su cabeza pero su negativa podía observarse en su semblante y Nakuru lo entendió en silencio. Así la pieza acabó y la morena se dispuso a darle un beso a Yue en la mejilla y retirándose a la barra para solicitar un trago, dejó al hombre de apariencia albina solo.
Al voltearse para buscar a su hermano y a su esposa (a quienes localizó sentados en una esquina de la mesa y parecían mas acaramelados y enfrascados en conversaciones al oído que no había sido testigo desde que Yukito la conquistaba), lo pensó dos veces antes de dirigirse a su mesa.
Lo que no se percataba era que, atrajo con su presencia tan imponente, la mirada de la mujer objeto de su contemplación momentos antes. Su acompañante pregunta con cierto dejo de exasperación ante la intensidad de su observación al hombre.- ¿Quién es ese?
-¿Eh? – Despierta de sus pensamientos y recuerdos.
-Ese. ¿Quién es ese? –sonando algo inquieto.
-Yue Tsukishiro. – Dice con un tono de voz ilusionado y melancólico. El sujeto nota su actitud.
-Ven Preciosa- Dice tomándole de la mano y dirigiéndose a la pista con ella.- Bailemos…
Y así lo hicieron. Muchos notaban la belleza exuberante que portaba aquella noche la hija de uno de los hombres más populares de la comarca y el guapo sujeto que le acompañaba. Pero quien mas notó aquello fue el sujeto de mirada albina. Este no les perdía movimiento y tampoco pisada mientras bailaban y sentía como comenzaba a latirle la cien: la forma en que este sujeto se atrevía a aproximarla más a su cuerpo y ella trataba de mantener la distancia.
Un segundo baile entre el par se desarrolló ante la mirada inquisitiva de Yue pero habían mas parejas bailando a su alrededor entre ellas, su hermano y Touya acompañado de Tomoyo. Nakuru había sido halada por un extranjero a quien no conocía pero ella parecía entre querer bailar con él y enterrarlo en la faz de la tierra. No lo conocía. Pero no era Nakuru quien le importaba.
Era la muchacha que ahora se disculpaba de su pareja y caminaba al otro lado del salón. Sus pies comenzaron a seguirle entre la multitud teniendo ellos mas libertad de moverse que lo que le ordenaba su mente. ¿Acaso estaba dirigido por su corazón? No le costó mucho darle alcance cuando se dedicaba a saludar a los conocidos pero notaba la mirada algo fría en sus preciosos ojos que siempre estaban alegres y vistosos.
Cuando finalmente le dio alcance y su mano sujeta su brazo la muchacha se congeló en su caminar. No se voltea pero tampoco se mueve.
Sus labios apenas se mueven cerca de los oídos femeninos cuando le susurra- Tenemos que hablar. – Ella igual que en un sueño, no discute o forcejea: Simplemente se deja guiar por la alta figura masculina que le guía por los pasillos del lugar.
Ya en un apartado de los salones ella se voltea al notar los ojos que siempre había conocido, observando a los suyos y tembló su corazón: ¿Por qué tenía que pasar esto? ¿Por qué a ella?
-¿Qué haces aquí? – Fue la seca pregunta que salió de los labios del hombre.
-¿Cómo que hago aquí? Estoy divirtiéndome.- Trató de decir con indiferencia pero su voz tembló. Y el hombre de mirada gélida lo sintió. Pero él no rompió el silencio a lo que ella agrega con cierta molestia y tratando de sonar indiferente.- Si eso es todo…- Tratando de cruzar por su lado pero su mano le detuvo a lo que ella se volteó.- ¿Qué?
-No es una buena persona para ti- Murmura tan bajito que ella pensó que era su conciencia hablando y no la voz del hombre. Este también debe admitir que en aquel instante se sorprendía de su propia inquietud.
Ella le mira con estupor y replica cuando recupera la voz.- ¿Quién eres tu para decirme eso?
-.Huyes cuando se aproxima a ti bailando y bebe mucho…
-¡Eres la última persona que puede recriminarme Tsukishiro! – Le contradice con fervor. – O aconsejarme. Si esa es la razón por la que me retiraste de la fiesta, me marcho ahora mismo.
Pero cuando ella trató de retirarse le fue imposible: Yue no le dejaba ir y la observaba como si fuera un espejismo: Situación que confundía a la universitaria.
-Mi intención… no era…. –Seika se sorprendió mientras las palabras escapaban de sus labios que la mirada del sujeto se transformaba en algo que jamás había visto: una expresión de intranquilidad y suavidad. Reprime lo que dirá y solo se queda observándole a los ojos.
La muchacha siente en su tímpano resonar el palpitar de su corazón. Pero aun así conserva una calma aparente en sus brazos y piernas pero no su corazón o sus pensamientos que se desplazan a la velocidad de la luz.
-No se que te traes con esto Tsukishiro…- Habla finalmente alzando su mentón con orgullo.- Pero no me gusta que te inmiscuyas en mi vida. ¿Acaso no fuiste tu quien me dijo que quería distancia? "¿Que no se permitiría acercarse?" "¿Qué no te dejaba en paz?" Ahí tienes… te doy distancia, te supero… te dejo en paz…
-¿Esto es acaso algún acto de venganza?
-¿Venganza?
-Por lo que te dije aquel día…
-Te das demasiada importancia en mi vida Tsukishiro.- Habla empequeñeciendo su mirada y mas nerviosa. – Es mi novio.- Admite – Si sintiera algo por ti, ¿crees que me involucraría con el?
-Si.
Ella le observa estupefacta y maldice por dentro que el sujeto la conociera tan bien. Pero ella quería también superarlo a él. Olvidarse de una vez por todas de él. ¿Por qué había retornado al pueblo para las fiestas? Debió de quedarse en su casa o en la universidad y punto.
Mientras tanto, Yue observaba la delicada belleza delante de él. Subestimaba en verdad, su temprana edad cuando podía vestirse con elegancia y al mismo tiempo verse sencilla y hasta angelical.
-Si no tienes nada más que decir, regreso entonces con mi pareja… - Volteándose para retornar al salón de baile. Yue le atrae por el brazo que tiene mas a su alcance y ella sorprendida por su acción mira a sus ojos para solo observar como el rostro blanquecino dueño de aquellos ojos grises se va a agachando hasta su altura para finalmente aquellos labios finos y masculinos hacer contacto con los suyos.
Fue como si un volcán hiciera erupción en su pecho: la corriente de sensaciones que le recorrieron de la cabeza a los pies fue demasiado intenso y revelador. Aquel beso muy contrario a los que él dio semanas atrás, era muy dulce, cariñoso y suave. Sus labios mantuvieron un contacto lento y pausado pero muy significativo. Sentía sus pies no poder sostenerle mucho mas y la sensación de los labios del hombre era como si estallara en un goce indescriptible que le hizo cerrar los ojos y disfrutar del contacto mientras sus manos subían hasta los brazos del hombre y se aferraba de allí.
Cuando el besó terminó pareciera que duraba una eternidad. Sus ojos hicieron contacto y el rubor de las mejillas femeninas contrarrestaba con la pálida complexión de su acompañante. Murmura a milímetros de sus labios.- ¿Por qué hiciste esto?
-Quería saber algo…
-Y… ¿Qué has averiguado? – Pregunta ella en expectativa y arrinconados en aquel lugar casi desierto.
-¿Cómo he podido ser un tonto todo este tiempo? –Pregunta a modo de respuesta.
Un segundo beso se hace presente al momento que ella murmura contra su boca.- Eres un ton…- Para recibir un beso mas profundo y significativo en donde la boca masculina guía a la pequeña que instaba a abrirse al paso de su lengua. Ella suspira en satisfacción al sentir su tímida exploración mientras se aferraba mas contra su cuerpo y él también buscaba el suyo, en donde una pregunta seguía en el aire y era ¿Cómo había llegado Yue Tsukishiro a procurar besarle? ¿Por qué lo hacía?
"Que importa eso" dice su conciencia "El asunto es que está besándote". Al momento que él la aproxima a su cuerpo y aprieta el pecho femenino contra su persona en un intento desesperado y descontrolado de quién conociera a Yue sabría que eso es lo mas espontáneo y alocado que ha hecho en toda su vida.
-¡Ey! ¿Qué creen que hacen? – Estalla una voz a su lado y ellos separan sus labios de repente pero Seika no deja de verlo hasta que una mano la hala alejándole del hombre y ahí es que descubre a Minasaki tomándole de la mano y alejándole de Yue. - ¿En que pensaban? ¡Respóndeme Seika!
-Yo… yo…
-Déjala en paz…
-Usted no se entrometa.- Ruge sujetando a Seika por su muñeca y esta se suelta.- Se nota que el alcohol afectó sus sentidos…
-Los únicos sentidos afectados serían los suyos para como ha bebido esta noche- Dice Yue con molestia.
Minasaki lo observa, con el rostro desencajado y furibundo. Se aproxima as Yue y replica con tono amenazante.- Si se aproxima nuevamente a ella, juro que tendrá que pagarlo. ¡Ella es mi novia!
-Basta… Tetsuna, por favor basta- Dice Seika interponiéndose entre ellos pues nota que Yue está con las fibras sensibles a flor de piel. –Vayamos a hablar…
-¿Ha hablar? ¡Nos vamos! –Ruge con sus ojos oscuros en los de la chica.
-Olvídalo- Dice Yue interviniendo para sorprender al hombre.- Ella no se va de aquí contigo…
-Yue: Tranquilo.- Dice ella—Es mejor que hable con él a solas…
Yue entiende lo que ella trata de hacer pero no lo apoya. Seika viendo que Yue no intervendría se va con Tetsuna mientras este dice insultos e improperios entre dientes de regreso al salón.
Así Yue también regresa al salón y los ve marcharse del lugar.
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Touya esperaba impaciente el retorno de Tomoyo a la mesa. Shinji sentado a su lado devoraba un plato completo lleno de pastas dulces y tartas de diversos sabores cuando media hora antes, fue acompañado por la amatista a la mesa de los bocadillos y regresaba con su plato rebozado de golosinas. Ante la mirada reprochadora de su padre y el gesto que Tomoyo le dirigió al mismo, decidió consumir con avidez aquel plato de dulces dejado a solas con su padre.
Cuando Sakura volvió cinco minutos antes, venía enfrascada en una cálida conversación por su móvil con quien Touya escuchó como Shaoran Li. Sabía que era inevitable que Sakura estaba involucrada con ese odioso chino. Cruzado de brazos observaba su mirada brillante y contenta y por un segundo, le recordó a su madre.
"Damas y caballeros: la banda sorpresa de la noche comenzará en unos minutos" dijeron por el micrófono. Shinji se atragantó con un servicio de empanadas dulces y comenzó a toser. Sakura observó el escenario y decidió ponerle fin a la conversación telefónica con Shaoran.
Yukito y Matsi se dirigieron a la mesa y dijeron. – Nos marchamos temprano… ¿Dónde está Tomoyo?
Touya se hacía la misma pregunta pero solo se dignó a encogerse de hombros ya no soportando la misteriosa ausencia de la joven.
-¿Tenemos que preocuparnos? – Pregunta Matsi algo impaciente ante la cara de Touya y observando a su alrededor pero no viendo en ninguna parte a Tomoyo.
Shinji le da un codazo a su tía y Sakura gime del dolor siendo observada por Touya y los Tsukishiro. Finalmente dice con un gesto nervioso.- Debe de estar por aquí ¿no? Es decir…
-Sakura ¿Acaso sabes algo… - En aquel momento Touya fue interrumpido por los aplausos en el lugar ante las luces que fueron atenuando hasta sumir el salón en penumbras.
-¡Gracias por su presencia en nuestra anual fiesta navideña! -. Dice una joven en el escenario y notaron como unos músicos se colocaban sus instrumentos y se sentaban en la batería. Tanto Sakura como Shinji se observaron mutuamente y una sonrisa se dibujó en cada quien.
Touya suelta su pañuelo en la mesa y dice decidido—Será mejor que la busque. No nos podemos confiar con Monohui suelto.
-Hermano: seguro que está bien- Dice Sakura hablando por encima de la presentadora. – Espérala… - Insiste la muchacha de ojos verdes.
Touya observa la mano que le aferra el brazo pero decide hacerle caso a sus instintos. Mientras la presentadora continua hablando un aplauso ensordecedor se hace presente y muchos adultos y jóvenes se levantan de sus sillas caminando apresurados a la pista de baile aplaudiendo enfebrecidos. No entiende porque es: posiblemente anunciaron el nombre de la banda que tocaría pero no le prestó atención.
Nota como una mujer se dirige al centro del escenario seguida por los reflectores que le iluminaban con intensidad: portaba una falda mucho mas arriba de las rodillas y sin ruedo, dejándole unos hilillos al descuido y mallas negras: un top de tubo de color marino con brillantina en todo su escote, guantes de piel pequeños que cortaban hasta sus dedos y un maquillaje muy delicado además de una coleta espesa. Un momento: conocía ese cabello.
Volteó su mirada al escenario cuando escuchó una voz anunciar. – Muchas gracias por este recibimiento…- ¿De quien era esa voz? Le sonaba sumamente familiar. – Es mi retorno a los escenarios después de un terrible acontecimiento y me enorgullece, ser aquí y no en un anfiteatro donde cantaré.- Observa a su alrededor y vuelve su mirada hacía la mesa que había dejado momentos antes: Nota a su hijo con Sakura quienes observaban maravillados y a Yukito con Matsi quienes no ocultaban su estupor.
La mirada de los esposos se dirigieron a Touya: este se preguntaba porque le miraban de aquella manera. Decidió retornar a su mesa y la voz de la cantante nuevamente traspasaba la barrera del bullicio del lugar o de sus pensamientos preocupados por la amatista.
-Muchos me conocen artísticamente como Sakura Monohui. – Touya siente un extraño presentimiento en la base de su cuello e inevitablemente vuelve su mirada a la joven en el escenario: se percata que la micro falda no escondía para nada las buenas curvas que poseía la cantante y el top no dejaba casi nada a la imaginación mostrando su cuello estilizado y blanco. –Solo quiero decirles que es un honor cantar para ustedes esta noche… -Sus hombros desnudos y que volvían a tocar vestimenta en sus pechos y sus guantes negros agregaban un toque de fantasía a la mujer y no podía negar que era sensual, arrolladora y atractiva. – Y mas aun, a unas personas especiales en mi vida quienes se encuentran presentes, a las cuales les dedico mi interpretación está noche con todo mi corazón.
Touya sentía que las piernas le fallaban cuando nota que la mirada de la mujer es directamente a la mesa de ellos: estaban muy lejos del escenario y sin embargo ahí estaba. La mirada de ella se dirigía a la mesa donde estaba Sakura y Shinji; Yukito y Matsi no quitaban aun sus rostros de admiración.
Entonces cuando las primeras tonadas del piano del sujeto que lo tocaba en el escenario fue que se le heló la piel: Había escuchado en los últimos días a Tomoyo enseñarle esa canción a Shinji. ¿Podría acaso… ser posible…?
Después no le quedó ninguna duda: Esa voz, esas manos… encima del guante podía ver la joya que le había obsequiado aquella mañana. De repente el mundo se le derrumbó a sus pies. Su voz era precisamente la que él reconocía como Tomoyo… su Tomoyo…
Viéndole en el escenario descubrió que no era su Tomoyo: Aquélla no era la mujer a quien le pidió ser su esposa. Esa mujer Sakura, era una mujer de mundo. Mujer de escenarios y por lo que podía ver, poseía unos seguidores: todos allí disfrutaban de su interpretación y los hombres le admiraban su desenvoltura en el escenario. Y no dudaba que miraban las mismas curvas que momentos antes él admiró: que en una noche semanas atrás pudo tener bajo sus palmas y recorrió con sus labios.
Tomoyo entregaba todo de si en aquél escenario. Las letras sencillas eran significativas y profundas pero también reveladoras de todo lo que su corazón sentía: un amor en secreto… sentimientos no correspondidos… corazón roto y tiempo de perdonar…
Cuando Tomoyo terminó sentía la adrenalina recorrer sus sentidos con notable furia: Adoraba el escenario. Adoraba la sensación de éxtasis cuando se conectaba con el público.
No había podido revelarle la verdad a Touya. Pero sabía que él pudo ver la presentación y tuvo que ser perspicaz si vio el escenario como los demás presentes en reconocerle. Mientras los flashes de las fotos y las grabaciones hechas con teléfonos móviles se hacían presentes, pudo enfocar tras los reflectores la mesa que tenia momentos antes… estaba vacía…
Un vuelco en su corazón ante la ola de aplausos hizo buscar desesperadamente la cara familiar de Touya, Shinji o Sakura en el público: no vio ninguno de ellos. Cuando observó las escaleras al lado del escenario nota a Yukito y Matsi quienes le hacen señas para que se aproxime entonces sentía que el aire se le iba de los pulmones.
Por encima de las personas que aplaudían y querían su autógrafo se aproximó lo más que pudo al par. Tamechi se le unió y escuchó cuando el hombre dice. - ¡Se fue hace un minuto! No se veía muy feliz…
Tomoyo no hesita y se abre paso ante la multitud pese a que esta con su algarabía de tener una estrella de rock entre ellos, se interponía para alcanzar a Touya antes de que fuera tarde. Una figura alta le tomó por la mano y notó la palidez en quien le agarraba y los cabellos platinados mientras abría camino entre la multitud para que esta pudiera pasar.
Ya casi fuera del alcance del público escucha la voz de Yue que le insta. - ¡Ve! Está en el estacionamiento…- Empujándole y no necesitó más: comenzó a correr incluso con las botas de punta con temor a resbalar en el piso marmóreo pero no fue así. Abrió las puertas con aprehensión recibiendo las ondas frías del exterior y su rapidez por detenerlos no le dio importancia.
-¡Sakura! ¡Touya! – Grita con aprehensión al notar las siluetas y reconocer el abrigo rojo que Sakura portaba mas temprano. Touya acelera el paso con su hijo de la mano y Sakura si se detiene ante su nombre. Tomoyo se aproxima a ellos rápidamente y Sakura le observa con cierta aprehensión.
-Estuviste fantástica Tomoyo – habla Sakura sonriendo sutilmente y observando de reojo a su hermano quien se voltea a ellas.
-Sakura: O te vas ahora, o te quedas… - Amenaza su hermano.
-Touya… - Dice Tomoyo atrayendo su mirada. Sus ojos revelan la expectación de su respuesta o su opinión. Ante el silencio de ambos ella finalmente pregunta.- ¿No dirás nada?
Shinji saca su cabeza por la ventana de la camioneta y observa a Tomoyo pero parecía que el chiquillo le observaba con orgullo pero ¿Por qué lloraba?
-¿Qué quieres que te diga? – Su tono de voz sonó como si el viento las trajera consigo y fueron tan frías y directas que sintió una terrible punzada en su corazón. –Contéstame…
Sakura sintió como se le paraba el latir de su corazón al observar los ojos de su hermano: estos mostraban una consternación profunda y también un sentimiento de dolor terribles. Pero inmediatamente cambiaron al recorrer la figura de la amatista vestida así y congelándose en aquel frío por su hermano.
Tomoyo mientras, no sentía el frío: solo sentía la mirada de dolor e indiferencia del hombre que amaba. –Traté de decírtelo- Finalmente dice – Traté…
-¡Tratar! – ruge Touya adolorido. La toma por el brazo para alejarse del coche y así Shinji no escuchara su conversación o Sakura. Cuando finalmente están a unos metros de ello dice con aprehensión.- ¡Me engañaste! ¡Todo este tiempo! No eras una mera compositora… ¡Una estrella de rock!
-¿Es eso lo que te duele? ¿Qué soy alguien del medio Touya? – le responde con compostura para no dejarse ganar por sus palabras o sus sentimientos. –He trabajado mucho Touya. Tenía que ganarme la vida una vez salí de aquí…
Touya le interrumpe con su voz cargada de ira. - ¡Pudiste ser secretaria! Pudiste…
-A mi me gusta cantar. Me lo dijiste un día ¿recuerdas? -Le reclama ella con su voz herida. Ya no sentía las piernas del frío y la nieve comenzó a caer sobre ellos.- Por favor Touya.- Dice aferrando su brazo y Touya siente como aquel contacto le quema, pero no se va a permitir rendirse ante ella: no va a poder dominarlo y controlarlo como siempre.
-Te recomiendo… que esta noche duermas en la casa de tu abuelo…
-Touya…- Dice con la voz entrecortada.
-Coloca la alarma. Mañana pasa temprano a recoger tus cosas…
-¡No! Tenemos que hablar esto…
-No hay nada que hablar. – Dice con firmeza- No existe nada…
-¡Yo te amo! – ruge con aprehensión siendo escuchada incluso en el coche en donde sakura había ingresado a consolar al chiquillo que lloraba por lo que ocurría. – Te amo… y lo sabes…
Touya le observó a los ojos. Sus ojos se relajaron al observar aquellas pozas azuladas que le miraban con aprehensión y sumo dolor.
-Yo….- hesita hablar. – Yo… amo a Tomoyo Daidouji…- Murmura y Tomoyo presiente que lo que viene no es nada bueno.- Pero ella abandonó este lugar años atrás… y soy fiel a ella.
-¡Yo soy Tomoyo! – Insiste ella señalándose a si misma- Esto… es solo…
-No. – Dice él con firmeza aproximándose unos pasos. –Tomoyo Daidouji dejó este pueblo años atrás. Y tú no eres tomoyo Daidouji. Eres Sakura Monohui… "Famosa estrella de Rock" – Resalta con sarcasmo.
Ya ella no puede sopesar su llanto. Su maquillaje se arruinaba y no le importaba. –No digas eso…
Touya no importándole ya su llanto o lagrimas, añade-Si la ves… alguna vez… dile que lo siento… pudo haber mandado un reemplazo. – Negando con su cabeza- Y me dejé llevar por la ilusión…
-¡Touya, basta!
Touya reprimió el deseo de abrazarle, consolarle y pedirle perdón. Su orgullo herido y corazón roto podían más que la razón. La observó una vez más para convencerse que aquella mujer no era a quien amaba. Pero no podía: ella era precisamente a quien amaba y se sumó a un profundo dolor. El mismo que ella sentía, el apreciaba en su persona. Pero aquella mujer, Tomoyo o Sakura Monohui era una gran artista amada por cientos… no podía soportar entregarle el corazón a una mujer que era tan famosa: la fama contaminaba a las personas y las volvía avaras. Jamás permitiría que se quedase en su lado para luego, se diera cuenta que era un error y lo abandonara… también llevándose consigo su corazón y el de Shinji.
-Solo…- Dice con aprehensión.- Solo fuiste un entretenimiento…
-Yo… Se que no es cierto…
-Admítelo: estaba solo, ilusionado con una mujer joven hermosa y sana en mi vida. El recuerdo de quien fuiste, me instó a llevarte a la cama… casándome contigo o no. - Touya retrocedió dos pasos aun con la chica con su mirada en sus ojos.-Es mejor haberme enterado antes y no después… Adiós… Sakura Monohui.- Finalmente y con un profundo dolor, dio la vuelta para dirigirse a su coche.
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Yue observa todo desde las escaleras del salón y nota como la amatista está destruida. Uno de los sujetos que cantaban con ella, cruza por su lado para ir a consolarla. Justo cuando daba dos pasos para alcanzarles, su teléfono suena. Extrañado ya que el número le es familiar pero no sabe de donde, lo atiende notando que nadie le habla atrás. Iba a colgar cuando escucha la voz diciendo.- ¿A tu casa? ¡Estás loca! Este asunto lo terminaremos en otro sitio…
-¿De que hablas? – Reconociendo la voz de alarma de Seika Yue pega más el auricular a su cabeza.- ¡Sino me llevas a casa…!
-Tú y yo vamos a hablar en una zona neutral. ¿Qué tienes con ese sujeto? ¿Acaso me trajiste aquí para darle celos?
-¡No! No lo hice con ese propósito.
-¿Acaso te acostaste con él, maldita zorra? – gruñe con ofensa. -¡Tanto que te he perseguido y apenas me das dos besos!
-¡Basta!- Grita la chica alarmada. Yue comienza a tensarse y no lo piensa dos veces cuando se dirige a su vehiculo con rapidez y rezando para que la llamada no se corte.- ¡Suéltame!
Pareciera que el sujeto le soltara y dice con aprehensión al escuchar el chillar de unas gomas. – Ahora resolveremos esto: Si eres capaz de tener sexo con él, yo también cobraré mis honorarios…
-No voy a meterme en ese motel contigo… estás loco…- En aquel momento Yue escucha un golpe seco y siente como su presión se dispara. Enciende su vehiculo con presteza y rechinan sus gomas contra la nieve y hielo.- ¡Será mejor que me lleves a casa! Ahora.
-Para nada muñeca- ríe con sonar. –La noche apenas comienza.
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Cuando Touya llega a su casa, observa las decoraciones navideñas y siente que su mundo se derrumba: todo el recorrido a casa tuvo que escuchar los sollozos callados de su hijo y la mirada inquisidora y sancionadora de Sakura. Al llegar a la casa el chiquillo sale del vehiculo y corre a toda prisa hasta la casa y los pisos superiores, donde segundos después se escucha un portazo.
Sakura se queda al lado de Touya en el coche de donde no se mueven: el hombre se notaba profundamente lastimado y Sakura dice con ternura mientras roza su hombro con sus manos.- Touya…
Este no dice nada.
-Ella trató de decírtelo… tantas veces…
-No me sorprende que lo sepas.- Ruge lastimado.- tu siempre has sido su cómplice.
-Si, lo sabía.
-No me lo dijiste.
Ella niega con su rostro.- No podía… le dije que no te diría nada…Me enteré cuando Shaoran Li llegó al pueblo…
Touya ahí la observa con sorpresa.- ¿Tanto tiempo Sakura? ¿Por qué nunca me lo dijo?
-Por tus recuerdos y experiencia con Kaho. Ella siempre te ha amado, hermano.- Dice – Y lo sabes…
-Yo no puedo.
-Si quieres, puedes perdonarla…
-No, Sakura. – Dice con firmeza- No voy a perdonarla… porque no tengo que perdonarle. – Abriendo el coche dice- Voy a caminar un rato…-Sakura sale con él y lo observa bajar al cauce del río de donde comienza a caminar sentido contrario al cauce pese a que la temperatura bajaba.
Sakura lo observa y decide entrar a la casa luego de un rato. Decide subir a la habitación de su sobrino para consolarle no encontrándole allí. Vuelve su mirada a la habitación de Touya no encontrándole allí tampoco. Entonces de dirige a la habitación de invitados y lo encuentra sollozando encima de la cama con el compacto que Tomoyo le firmó. El muchacho observa a Sakura y limpia sus lágrimas rápidamente.
-No tienes porque avergonzarte por llorar- Dice Sakura aproximándose a él y acurrucándole.- Yo también tengo ganas de llorar.
-¿Por qué papá la regañó? No veo nada de malo que sea ella, tía Sakura.
-Lo se chiquilín- Acariciándole sus cabellos.- Pero… tu papá es así…
-A mi me parece que tiene miedo- Dice con astucia sorprendiendo a su tía.- Tiene miedo… de perderla…
-Es posible.
-No puede perderla tía. No puede… ella no nos va a dejar… ¿Cierto?
-No se Shinji…- Duda su tía. Él frunce su ceño en un gesto parecido a su padre.- Tomoyo lastimó a tu padre…
-él la lastimó mas. Sin embargo ella lo perdonó siempre. ¿Por qué él no puede perdonarla? Si mamá lo lastimó más…
-Shinji…- Dice Sakura sorprendida.
-¡No!- retirándose de su lado.-¡Mamá lo engañó y lo abandonó! Nos abandonó a ambos y él nunca ha dicho nada malo en contra de mi mamá… ¿Por qué ahora si se la toma en contra de Tomoyo? ¡Debe de perdonarla!
Sakura estaba mas que sorprendida por la actitud de su sobrino. Era cierto en cierta manera: Touya excepto de su tristeza por el abandono de Kaho jamás actuó como lo hizo con Tomoyo y eso le hizo sentir esperanzas más profundas: el dolor que experimentaba por Tomoyo era mas intenso que jamás percibió en Kaho.
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La mañana llegó rápidamente y Tomoyo apenas se dio cuenta de ello. Alojada en el mismo motel donde dormían los miembros de la banda se encontró compartiendo la cama con la hija pequeña de Tamechi. Apenas pudo conciliar el sueño. Vistiendo uno de los pijamas de la esposa del artista, decidió levantarse y vestirse.
Cuando salió de la habitación no se sorprendió al ver a la pareja de esposos que llegaban con café y desayuno. Para ambos era notable que ella no había dormido.- ¿Adónde vas?
-A donde Touya. – Dice portando el mismo vestuario de la noche anterior pero con un abrigo solo que sin los guantes o el maquillaje y su cabello estaba suelto.- Necesito hablar con él.
-¿Quieres que te lleve? – Pregunta el cantante. Tomoyo asiente en silencio y se despiden de la esposa del sujeto. Ya de camino Tamechi dice.- Vaya momento que escogiste para que ese pedante supiera la verdad…
-No es un pedante. Y según recuerdo, me dijiste que me perdonaría.
-Pero pensé que lo pondrías de sobre aviso antes muñequita- Dice acelerando su vehiculo por el camino a pesar que estaba nevado. -¿Ya sabes lo que le vas a decir?
-Mas o menos…- Murmura.
-¿Qué harás luego?
-Dependerá de él. –Fue lo último que hablaron. Cuando llegaron a la propiedad de los Kinomoto, Tomoyo pudo ver la camioneta de Touya cubierta de nieve por la tormenta de la noche anterior. Cuando iba subiendo los peldaños de la cabaña la puerta se abrió de par en par y el chiquillo salió estrepitosamente sin abrigo a su persona y ella no pudo evitar agacharse para abrazarle con efusividad y unas lágrimas al tener al chiquillo en sus brazos se le escaparon.
Atrás de él dos personas le observaban y ella no pudo evitar dirigir su mirada a uno y otro. Cuando se incorporó Shinji le halaba de la mano y la entraba en la casa. Touya le miraba con interrogante y Sakura con anticipación. –Tenemos que hablar.- Dijo a Touya.
Este no asintió pero se dirigió a su estudio seguido por Tomoyo, allí cerró la puerta pero Sakura y Shinji se observaron y al unísono tuvieron la misma idea: escuchar por la madera la conversación.
Uno frente al otro dice Touya encendiendo un cigarrillo para controlar su nerviosismo.- ¿A que debo el honor de esta visita? – Pregunta con cierta sorna.
-No seas así – Revela ella sintiéndose algo dolida por su actitud. –No digas eso… sabes que tenemos qué hablar.
-No hay nada que hablar. – Tomando una bocanada de su cigarrillo y observándole con cierto dolor en sus oscuros ojos. –¿No tienes algún concierto o gira a la cual asistir?
-¡Basta! Se que estás molesto. Pero si me dieras la oportunidad de…
-Tomoyo, por favor.- Dice con un tono de voz que le calló al instante.- ¿Crees acaso que para mi es fácil? ¡Me duele, con un demonio! Me duele todo esto…
-Lo se.
-¡Nunca dijiste…!
-Dije anoche que traté de decírtelo tantas veces. Por favor…
-No voy a cometer el mismo error que años atrás-Dice con una voz tan pausada pero que sonaba dolida. –No voy a permitir que… pase algo entre nosotros…
-Si me dejaras…
-No. No voy a dejarte…- le calla. – Voy a tratar de explicarme y lo haré claro y tendido para que no quede nada más que hablar: Yo quise… es cierto que quise que nos casáramos… una de las razones era la ilusión que mostrabas delante de mi: Alguien tierno, estable y cariñoso con cierta simpatía a actuar como madre. – Añade con un tono frío y distante.- Anoche no encontré a esa mujer en el escenario. Si sentí deseo alguna vez por ti, puedo explicarlo que años sin tocar a una mujer puede hacer que el deseo sea pintado como amor… pero no pasó más allá de eso.
-Mientes- Dice con los ojos abnegados en lágrimas.- ¡No fue lo que me dijiste cuando me entregaste esto!- Levantando la sortija a la vista del moreno. -¡No me lo habrías dado si no sintieras…!
-Solo sentí deseo.- Miente con rotundidad - ¿Qué no puedes entenderlo? ¡Quería alguien con quien satisfacer un deseo carnal! Es todo…
-Olvídalo. No voy a creer eso. ¿Qué te comprometiste conmigo para llevarme a la cama? ¡Sabes muy bien que con sortija o sin ella, te habría…! - Acalorándose y mordiéndose el labio.
-Basta Tomoyo. Se acabó.- Dice Touya con firmeza y añade con hastío –Se acabo…
Tomoyo contuvo sus deseos reprimidos de besarle y rogarle: iba a conservar lo poco de entereza que le quedaba en su corazón adolorido. Con profunda tristeza observa la sortija en su dedo y la retira colocándola en la madera del escritorio donde Touya observaba todas sus acciones.
-Espero que algún día llegues a comprender a tu propio Corazón Touya Kinomoto. Y espero ser capaz de abrirte mi corazón… si acaso llega a pasar, alguna vez- Abriendo la puerta y encontrándose con los rostros tristes y consternados de Sakura y Shinji. Prosiguió a subir las escaleras y empacar algunas cosas.
Pasarían unos diez minutos cuando Tomoyo baja con una maleta en sus manos. Sakura notaba que ella dejaría muchas cosas. Simplemente se abrazó a Sakura y se dijeron un par de cosas al oído.
Cuando llegó el momento de Shinji este retrocedió reacio y Tomoyo dijo con dulzura-- ¿No te despides de mí?
-No es justo- Dice entre sollozos. - ¡Yo te quiero Tomoyo!
-Lo se pequeño. Yo también te quiero mucho… - Añade con una sonrisa torcida por el dolor.
-Papá es un tonto…
-No, cariño. No digas eso- Le ruega con cierto dolor.- Está lastimado. Siempre respétalo. Tiene su conducta y sus decisiones… pero cuando llegues a ser mayor, comprenderás porque hace las cosas.
-¿Cómo puedes defenderlo? – Pregunta incrédulo.
-Porque el que ama, perdona- Dice con sencillez y una tímida sonrisa. Levantándose después de darle un beso añade a Sakura- Estaré en casa del abuelo un par de días.
-¿No vas a irte de una vez? – Pregunta también sintiéndose terrible y las lagrimas rebosaban el contorno de sus ojos.
-Tengo que poner en orden algunas cosas- Dice con tristeza- Dejarle la casa a Katsumi y dejar unas cuantas cosas en orden con Yukito.
Sakura se abraza a ella con aprehensión y declara con sopesar- ¡Cuánto lo siento! Quisiera en verdad que las cosas hayan sido diferentes.
Tomoyo se encoje de hombros. Observa a Touya mirarle desde el rellano de su despacho y simplemente se despide con una cabezadita y con su cabeza en alto se retira de la casa pese a los sollozos callados del menor de los Kinomoto y los sentimientos de dolor que inundaban su corazón.
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Cuando Eriol escucha los toques en su puerta, se sobresalta pero siente la calidez de la respiración contra su rostro y abre sus ojos: la joven que yace desnuda entre sus brazos no se despierta por los toques y sonríe pensando en los memorables momentos pasados en su lecho la noche anterior. Observa las prendas femeninas esparcidas sobre las mantas y el mismo busca los pantalones de su pijama y se levanta con el torso desnudo para contestar a los toques constantes de su puerta antes de que la despierten.
Cuando abre nota sorprendido la mirada reprochadora de su madre quien le observa intensamente.-¿Si? – Pregunta aun aturdido que le despertaran.
-Son las once de la mañana… - Revela con voz sancionadora.
-¿Ah si? Lo lamento, se me pasó el tiempo…- dice con una sonrisa tenue en sus labios.
-Busqué a la señorita Katsumi en su habitación…- Dice con cierta aprehensión tratando de ver por el rellano de la puerta abierta hacía el interior de la habitación de su hijo. – Ha recibido una llamada de una Tomoyo…
-¿Tomoyo? – Pregunta extrañado. - ¿Te dijo que quería?
-No. No dijo nada. Solo que ella la llame a la casa de su abuelo. – Callando un instante.- Eriol: No eres un niño o un jovencito…pero… -Observando la madera de la puerta y a su hijo.
Eriol divertido le cuestiona.- ¿Tienes alguna pregunta?
-Si… no… es decir…
-Si debes de saberlo, Katsumi y yo nos casamos anoche… -Revela sorprendiendo a su madre.
-¿Cómo que te casaste anoche? ¡Eso es imposible!
-No lo es cuando tienes una iglesia pequeña en la comarca, conoces al ministro y prometes una estupenda donación a su patronato de ayuda… - Levantando un dedo para cada aseveración.
-¡Eriol!
-Cuidado o despertarás a mi esposa…
-Pero… pero...- Dice no ocultando su sorpresa. -¿Cómo es posible? ¡Sin tus padres! ¡Sin testigos!
-No realmente- Aclara el sujeto.- Llamé a Nakuru llegando a la iglesia… ella y un amigo sirvieron de testigos…
-¡Esto es una atrocidad! ¡Que escándalo!
-Baja la voz por favor que despertarás a mi esposa. – Dice con gesto serio.- Me casé con Eliza bajo la iglesia anglicana en Londres y tuviste tu boda de sociedad aunque no fuiste a ella.
-¿Ahora me sancionarás que fue porque no fui a la anterior…
-Para nada Madre. – Dice con gesto serio,- Ahora soy feliz. -. Sonríe.- Esta muchacha está loca por mi y yo por ella… y tuve que convencerle bastante para que me hiciera caso. Tuve que aprovechar eso o se habría escapado…
-¿Escapado?
-Hablaremos en unos momentos…- Dice entrando nuevamente en la habitación.- Bajaré a desayunar en un rato.- Cerrando la puerta aun con su madre plantada en el pasillo con un gesto de estupor.
Sonriendo divertido ante como dejó a su madre, procede al lecho donde la hermosa veinte añera duerme con una sonrisa tenue en sus labios. Se acurruca a su lado y comienza a besarle con ternura y ella suspira hasta que murmura. – Ya estoy despierta…- abriendo sus ojos castaños y sonriéndole a su acompañante. –Buenos días- Dice acariciando su rostro.
-Buenos días- Dice apoyando su cabeza con su brazo en un gesto muy atractivo. - ¿Tienes hambre?
Ella asiente y se estira sensualmente aun semidormida por debajo de las sabanas y observa la mirada de Eriol.- ¿Qué pasa?
Eriol se sonroja tenuemente, gesto que sorprende pero encanta a su esposa a lo que dice.-Estoy deseando poseerte nuevamente…- Sonrojándole intensamente al agregar- Estuviste fantástica anoche…
-¡No digas eso! – Dice escondiendo su rostro debajo de las mantas. Eriol se rió mientras quitaba las mantas y notaba el cuerpo desnudo pero encantador de su esposa y ella chilla avergonzada por su mirada lasciva en su figura y le quita nuevamente las mantas.
-Cariñito: mas vale que no cubras tu cuerpo nunca- Dice con aprehensión aproximándose a ella y abrazándole.- Me gustará mucho dormir desnudo a tu lado…
-¡Estás loco! No suelo dormir desnuda…
-Me acostumbraré pues tampoco lo hago. Pero tengo una razón muy obvia para hacerlo…- Dice besando sus labios y provocando la pasión de la joven en sus brazos. Eriol, a regañadientes se separa gruñendo.- Tenemos que ir a desayunar…- anuncia en voz alta para convencerse mas a si mismo.- Y luego tenemos que comprar las sortijas…
-Cierto, las sortijas- levantando su mano y la de Eriol juntas y el besa sus dedos con adoración. – Fue tan súbito…
-Bueno, definitivamente no iba a desaprovechar la oportunidad. Si te dejaba pensarlo podrías haberte arrepentido…
Ella lo analiza unos instantes y declara con una sonrisilla.-No. No creo… te amo Eriol… - murmura.
Eriol la besa consciente que cuando le hizo el amor, ella lo amaba y posiblemente desde antes. Deja de besarle y dice recordando lo dicho por su madre.- Tomoyo llamó.
-¿Tomoyo? ¿Cuándo?
-Mi madre dice que temprano.- Katsumi se incorpora sobresaltada y observa a Eriol abochornada.
-¿Tu madre…vino a buscarme aquí…?
-Después de no encontrarte en tu habitación, se le fijó un presentimiento en su cabecita.- Viendo su gesto de consternación añade.- No te preocupes por ella. Sabe que estamos casados.
-Debe de pensar que yo te provoqué a que nos casáramos siendo tan de repente… no invitamos a Sakura o su hermano, o a Tomoyo o a Tsukishiro y su esposa…- Eriol le cayó con un beso.
-Si ese es el problema, podemos hacer otra ceremonia- Dice él con firmeza y ella le observa sorprendida. – Una boda mas formal… tu: con un bello traje blanco…
-No puedo usar blanco.- Dice la conservadora joven. – No después de anoche.
-Princesa: si mujeres menos pudorosas que tu y viviendo en brazos de muchos hombres, pueden ser falsas y usar blanco, tu siendo tan pura y siendo de un solo hombre quien primero fue tu esposo para hacerte el amor, creo que podemos hacer una excepción a esa regla.
Katsumi estaba aturdida y emocionada por sus palabras. Asintió en silencio y dice con un susurro.- Tengo que darme un baño… ¿Tendrás por si acaso una toalla disponible? – Envolviendo su cuerpo con una de las sabanas del lecho.
-¿Necesitas una mano extra en la ducha? – Pregunta el hombre observándole divertido desde la cama. Roja como carmín se voltea a él y no le responde con su voz pero si el carmesí que posee su rostro es lo que la hace mas divertida y hasta mas interesante a los ojos del británico.
------------ Continuará.
Ayayayayay!
¡Me he tardado demasiado para esta actualización y como siempre, extiendo mis disculpas. Un par de semanas muy atareadas y también dificultades con mis parciales, me han tenido un tantito alejada de "Rodeados" Pese a que he lanzado una nueva historia titulada "Alguien a mi medida" Se que muchos de ustedes ya saben de esta historia y espero que les vaya gustando conforme vaya avanzando.
Gracias a ustedes quienes me enviaron tarjetas con motivo de mi cumples. Gracias a Diana y a Eli. También a Daulaci y hermionepotter. También tengo otros nombres pero ahora mismo no me vienen a la cabeza y al momento de hacer estos comentarios no tenía acceso a Internet. Aun así un millón de gracias y he hecho llegar mis agradecimientos. Los que me faltan, no se desesperen que pretendo cumplirlo para el fin de semana.
Ahora bien, presentando los comentarios de este capitulo: la guerra se vistaba a distancia y nuestro Touya es un hombre bastante rencoroso porque le gusta la verdad siempre. Ama a Tomoyo – que eso esté claro- Pero el perderla como perdió a su anterior esposa, es demasiado para el ego de nuestro moreno. Espero que no me maten por esta separación, pero era necesaria.
¿Qué opinan de la boda sorpresa? JAJAJA Ese Eriol se las trae y de que forma. ¡Y aprovechó muchas cosas para hacerla! En un capitulo mas adelante verán la verdadera reacción de los padres de Eriol que no se hizo esperar. ¿Qué les pareció el explosivo encuentro de Yue y Seika? Jijiji esos dos se la traerán en el próximo capitulo y dejarán a mas de uno, boquiabierto… pero no sean mal pensados pero tampoco adelanto nada para no arruinar la sorpresa .
¡Solo dos capítulos más para el final!! Ahhh que emoción. Gracias a todos por haberme acompañado en este trayecto: gracias a kenndapassoma, Celinasosa, NerakCibeles, Fabisa, Kemmy-chan, quienes capitulo tras capitulo me han brindado su apoyo incondicional. Gracias a Daulaci e Isis Temptation quienes son mis amigas entrañables y quienes apoyan todas estas locuras mías jejeje.
Gracias a Jazmin quien inició mi historia y luego se pasó a la de Daulaci pero se mantiene pendiente de ambas. ¡Gracias por tomar interés en nuestras historias y espero tus comentarios pronto!
Gracias especiales a ANA quien inició también leyendo la historia y le ha gustado. ¡Gracias por tus comentarios y me alegra que la historia te inspirara a escribirme! No dudes dejarme cuando quieras algún comentario o comunicarte por mi correo o mensaje privado. Espero que a este capitulo, encuentres tu pareja favorita jijiji yo tengo un par pero no me atrevo a soltarlas jajajaja. Un beso y gracias nuevamente.
No voy a presentar avances como siempre pues ya estamos casi en la recta final de la historia. Solo diremos que habrán unos reencuentros, unas rupturas y unas cuantas revelaciones, disponibles para todos además de unas cuantas escenas muy románticas y habrán besos por doquier jajajaja… y otras cositas mas.
Así que hasta una próxima entrega de la historia. Ya saben la rutina: Dudas, comentarios, tomatazos, felicitaciones o a Eriol Hiragizawa a mi correo o por aquí mismo.
Chaus!
Crys.-
