De nuevo solo.
Harry se encontraba sentado en una banca de un parque de Francia, pensando y reflexionando sobre lo que había hecho; es decir, se había ido de Harvard, de nuevo como lo había hecho en Hogwarts, ¿acaso estaba huyendo? No podía, el no, el siempre se había estado entrenando para poder enfrentar sus problemas fueran lo que fuera. El hacerle frente, como en la lucha que se acercaba.
Algo seguro lo estaba cambiando, porque, cuando decidió no volver a Hogwarts estaba tan seguro y tenía una voluntad tan inquebrantable como el acero, pero después de la vuelta de sus padres y su padrino bajó demasiado la guardia hasta cometer varios errores. Lo mismo le había pasado a la orden, habían perdido poco a poco el control de la situación y al final todos terminaron separados y sin saber que hacer.
No podía cometer los mismos errores por los que los demás estaban pasando, tenia que aprender de ellos no tropezarse con la misma piedra, si no lo hacia el, quien lo iba a hacer?, se le dio ese destino porque seguramente podría ser la persona mas capaz para terminar con esa guerra que había empezado hace tantos años, solo tenia que darle fin y luego podría seguir su vida como quisiera y descansar de ese ambiente tan tenso y de intranquilidad; solo tenia que esforzarse una vez mas y terminar con lo que había empezado.
¿Cuál sería el primer paso? Seguramente regresar a Harvard y seguir con lo que el creía debía ser, no importaba lo que los demás dijeran; que seguro seria que desaprobaban lo que estaba haciendo o que no daban esperanzas a un muchacho de 16 años, pero eso no tenia que afectarlo en lo mas mínimo viniera de quien viniera, tenia que concentrarse en ese único objetivo en el cual había trabajado tan arduamente, no importaba lo que hicieran o dejaran de hacer los demás, solo importaba lo que el decidiera hacer y como.
Levantándose de la banca decidido ha regresar a Harvard, acarició a su fiel lechuza, antes de mandar una carta con el sello "del fénix blanco" a cierto lugar de Francia…
Harvard…
Gente de la orden corría por todos lados, al parecer habían olvidado sus diferencias mientras buscaban a Harry, tanto como adultos y muchachos lo buscaban desesperadamente, sin ninguna pista de su paradero, no se daban por vencidos en encontrarlo.
Zack se encontraba en el comedor con Nicholas y Regulus, ¿la razón?, sabían que Harry no había sido capturado por Voldemort, que el se había ido por su cuenta y que si ese muchacho no quería ser encontrado, jamás lo volverían a ver. Lo que mas lamentaban era que no les hubiera dicho nada, siquiera a donde iba, pero era algo muy común de el en los últimos meses, su actitud se había vuelto tan cambiante, como si fuera un camaleón, siempre cambiando de acuerdo a la situación, solo que esta vez no sabían cual había sido aquella situación.
Los pensamientos de aquellos tres confidentes del joven mago, fueron interrumpidos cuando una lechuza blanca apareció de la nada, con una carta que llevaba un inconfundible sello, e iba dirigida en especial a Zack:
Lamento haberlos dejado con esta repentina duda…
Al parecer solo necesitaba aire fresco para aclarar unas cosas en mi cabeza
Se que Regulus y Nicholas están contigo, y me gustaría que les dijeras que
Estoy bien y que no tienen de que preocuparse, solo necesitaba un paseo.
Necesito que busques los libros en los que estábamos trabajando antes
De aquel incidente, y muchas hojas de pergamino, las listas que estábamos
Haciendo, y todo lo que tengo guardado con Merlín, necesito que vayas
A pedirle todo lo que le di a guardar, el sabrá que darte, y te espero en
El comedor, espero que estés de humor para meterte en problemas, pues
Eso es lo que haremos en estos días, causar problemas…
Pero para el otro bando…
Harry
Como si aquello hubiera sido una mecha de pólvora, Zack salió corriendo del comedor en cuando terminó de leer la carta sin explicar nada a sus dos acompañantes que solo lo miraban esperando las palabras de aquel joven mago, pero en su lugar les entregó la carta de Harry y desapareció por la puerta. Regulus y Nicholas por su parte, se miraban el uno al otro preguntándose a que cosas se refería Harry, aquellas que necesitaba aclarar.
Zack estaba de nuevo en el comedor sacando de una mochila que parecía que no tenia fondo, mas de 15 libros, además de listas que des-enrolladas podrían darle la vuelta a Harvard. Muchas hojas y dos plumas mágicas, otros libros de apuntes y mapas.
Una voz desde la entrada del comedor lo alertó haciendo que se le cayera el frasco de tinta que tenia en manos. La persona dueña de la voz, con un simple movimiento de manos, hizo que el frasco volviera a estar unido y con su contenido dentro, volando hasta las manos de Zack.
-tienes suerte de que pueda hacer eso-dijo Harry bromeando
Zack esbozó una gran sonrisa al ver a su amigo parado en la puerta, tan fresco y con una mirada segura de lo que seguro harían. Harry caminó hasta la mesa con Zack y sin perder tiempo, empezaron a trabajar en lo que habían dejado pendiente hacia algunos días.
Lechuzas volaban en todas las direcciones llevando y trayendo distintos sobres de muchos colores con distintos sellos, unas cartas más gordas que otras, además de paquetes pequeños que iban dirigidos al comedor.
Miembros de las ordenes, maestros y estudiantes lo notaron, pero no le dieron mucha importancia. Nicholas quien estaba impartiendo clases de defensa tenia una gran sonrisa, al ver tanto animal volando; pues sabia que Harry y Zack habían vuelto a esos planes que tenían al principio, aquellos en los que envolvían distintas cosas y eran de gran magnitud, gran prueba de ello eran los cientos de lechuzas que entraban y salían, con cartas y paquetes.
James buscaba de nuevo por Harvard a su hijo, el cual anhelaba ver hacia varias horas, la noche empezaba a caer y de todas formas no se daría por vencido hasta saber que estaba bien. No importaba lo que hubiera hablado con Lily, sabia que no era cierto que ella preferiría estar muerta a estar con su hijo, aunque estuvieran a la mitad de una guerra, había que aprovechar la oportunidad.
Mientras buscaba por decima vez en cada rincón del castillo, se topó con la silueta de Lily que miraba por uno de los ventanales la puesta de sol, tan quieta y tan silenciosa como un fantasma, parecía estar pensando en algo, pero a la vez, parecía estar petrificada en el infinito. Seria mejor dejarla así, en otro momento mas oportuno.
Varios ladridos de perro lo hicieron volver en si, alertando sus sentidos, los cuales le decían que canuto había encontrado algo interesante o que seguro estaba peleando con Regulus, se inclinó por la primera opción y buscó la fuente del ruido, llevándolo al gran comedor donde encontró a su fiel amigo convertido en perro, ladrándole a un muchacho que estaba sentado en el comedor
-¡Harry!- dijo james al reconocerlo mientras corría hacia el, al llegar apartó a sirius y lo abrazó -¿Dónde has estado?-le recriminó a su hijo al separarse de el y mirarlo directamente a los ojos, Harry no respondió, en cambio volvió a lo que estaba haciendo, dejando a james con la palabra en la boca. Sirius quien dejó su forma animaga, se le notaba algo indignado y enojado.
-Harry?- preguntó de nuevo james, pero esta vez su amigo tomó la palabra
-no creo que te conteste-le dijo sin esperanzas refiriéndose a las preguntas que le estaba haciendo a su hijo –por lo menos a mi no me ha contestado-dijo cruzándose de brazos. James se rascó la cabeza preguntándose el motivo, pero de nuevo se vio interrumpido, por una persona que entró por el comedor, volvió a llamar a su hijo y hacer las mismas preguntas que el había hecho, que seguro sirius había hecho y que Lily estaba haciendo una vez mas pero sin obtener respuesta alguna. Los tres se miraron entre si, tratando de encontrar una razón para el extraño comportamiento del muchacho, pero sus esfuerzos eran inútiles.
Harry cerró el libro gordo en el cual estaba escribiendo, y recogió sus cosas, algo que Zack imitó para después pararse junto con el. Antes de irse muy lejos de sus padres o de sirius, contestó:
-estoy bien-dijo sin expresión alguna con una voz algo fría -no tengo nada - dicho esto, salió del comedor seguido de cerca por Zack, dejando a aquellos tres adultos, asombrados por su actitud indiferente y sumido en sus pensamientos.
Mientras Harry caminaba, reflexionaba sobre lo que había hecho, y la forma en la que se había comportado con ellos, la cual había sido por varias razones, una de ellas era el "rencor" que podía tener contra ellos, al cual no le daba mucha importancia, otra razón, era el querer demostrarles de una vez a todos que no se dejaba de nadie, y que era fuerte a pesar de su edad, que no lo volvieran a subestimar, y la ultima y mas importante: el que se alejaran de el, si a ellos no les importaba su bienestar o sus sentimientos, a el tampoco tenia porque importarle. Talvez podía estar equivocado, haber entendido mal o poder estar exagerando, pero era mejor dejar las cosas como estaban, por lo menos hasta que terminara la guerra.
1 semana voló dejando 43 días
Las rutinas de cada una de las personas en Harvard se hacían cada vez mas pesadas, conforme pasaba el tiempo. Los que sabían del inminente enfrentamiento a finales del año, sentían que estaban desaprovechando el tiempo, enseñando o haciendo esfuerzos inútiles. La orden de Merlín había aceptado ayudar, por los extraños argumentos de Armand Proug, quien les decía solo que confiaran en el.
Todas las ordenes se habían puesto en movimiento reclutando magos por todo el mundo, en secreto, pero sus esfuerzos no eran suficientes, sentían muy en fondo que estaban muy atrás de Voldemort por mucho, que por mas que trataran de alejar aquellos pensamientos de pesimismo, era imposible, al volver al mundo real, donde actuaban indiferente, sin saber su final.
Alumnos de Hogwarts y Harvard, cada vez ponían mas empeño en aprender sobre defensa, ya sabían a la perfección lo básico y querían saber mas, sabían que era de vida o muerte, saber defenderse de lo que fuera. Zack y Harry se la pasaban corriendo de un lado al otro, cada dia su trabajo aumentaba mas, y tenían que ir al mismo ritmo si querían lograr algo. Por mas duro que fuera, Harry trataba de hacer lo mas que podía en un solo dia, y Zack, lo seguía aunque no tenia su misma fuerza y resistencia a estas situaciones, estaba rezagándose y aunque el no lo supiera, Harry lo notaba.
James y Lily, cada dia estaban un poco mas separados uno del otro debido a que no se hablaban y no tenían nada que compartir, nada que no supieran. Sirius estaba preocupado por la separación del matrimonio la cual, estaba llegando a sus limites. Dumbledore estaba sumido en montañas de papeles y demás, la orden de Merlín aunque tenían muchos contactos por todo el mundo y estaban resultando ser de mucha ayuda reclutando.
Eran días demasiados extraños que ya no le extrañaban a nadie, con climas cambiantes de un día normal y soleado a uno nublado y frio, como si la maldad anduviera colándose por cada banco de niebla, vientos espantosos con toques macabros y noches sin estrellas, días lluviosos con truenos tormentosos y ruidosos, además de un suspenso suspendido en el silencio de los días que parecían ser normales sin nada de lo anterior.
42 días solamente
De nuevo un dia nublado como el de sus antecesores, solo que algunos rayos de sol que se trataban de colar entre las densas nubes negras que no se movían de su lugar.
Seguían volando muchas lechuzas dirigidas a una sola persona que se encontraba en estos momentos sin compañía en el comedor, Harry se había quedando trabajando tarde el dia anterior, y Zack se esforzaba por quedarse despierto, Harry simplemente lo hechizó para que durmiera por lo menos unas 8 horas, y pudiera descansar, mientras el seguía con el trabajo. Ya se había acostumbrado a pasar algunos días sin dormir o dormir tan solo unas horas para luego seguir con el trabajo y registrando todas las cartas que llegaban, que eran buenas noticias para el y que le ayudaban a mantenerse despierto.
Estando todos reunidos en el comedor para desayunar, los alumnos de Harvard y Hogwarts estaban algo callados, se les notaba algo cansados y con razón, habían pasado una semana entrenando duro y haciendo todo lo que pedían sus maestros. La verdad es que a todos se les notaba cansados porque había sido una semana dura y el solo pensar que les faltaban algunas semanas mas al mismo ritmo los deprimían. Por esto decidieron darle un dia libre a la orden del fénix que extrañamente convivía un poco más, y a los alumnos.
Harry también creyó que era buena idea tomar ese dia de descanso y luego re-emprender el trabajo. Cuando Zack había despertado aunque agradecido por aquel gesto de Harry, estaba enojado por no haber dormido el también. Salió a buscarlo para encontrarlo tranquilamente sentado a las afueras de Harvard, cerca del lago.
-creí que seguirías trabajando en lo que ya sabes-dijo Zack mientras llegaba a lado de Harry, refiriéndose a los asuntos de la guerra
-vamos bien-contestó el –son buenas noticias-dijo sin apartar la vista de un punto del lago
-pero entonces ¿por que no te vez relajado?-le preguntó Zack al ver lo rígido que estaba Harry
-un presentimiento-dijo sin ganas de continuar con el tema, pero Zack no se quedaría con la duda de que tipo de presentimiento se trataba
-¿malo?-
-no lo se-
Ambos se miraron algo preocupados y Zack también se puso algo pensativo, tal como Harry estaba.
Despacho de Nicholas…
El profesor Nicholas se encontraba buscando algo entre sus libros, sin saber con exactitud que era lo que buscaba se encontraba revolviendo sus cosas en buscadle objeto que necesitaba. De pronto, alguien llegó por la chimenea, con exactitud: era un hombre de unos 60 años, de cabello corto y algo calvo, bien disimulado bajo un sombrero que se quitó al llegar, traía una gabardina y gafas redondas , al parecer era un hombre rico y de etiqueta.
-hola Nicholas- dijo el hombre al profesor que no se había dado cuenta de su llegada, el aludido volteó le sonrió algo cansado, sorprendiendo esta vez al recién llegado.
-vaya que no te veía cansado desde hace mucho-dijo sonriente el hombre -¿te has estado metiendo en líos?-preguntó divertido
-no, no- se apresuró a decir Nicholas con el mismo gesto "por lo menos por ahora", pensó –pero ¿Qué te trae por aquí Charlus?- preguntó al hombre de nombre Charlus Ptr. Ministro de Rusia y miembro de la ONMU (organización de las naciones de magos unidas)
-asuntos políticos-dijo simplemente Charlus
-¿acaso estoy en problemas?-dijo divertido Nicholas y a la vez sorprendido
-no, claro que no-le respondió –solo que necesito hablar frente a tu escuela y…mis fuentes dicen que Hogwarts esta aquí ¿es cierto?; por que de ser así me ahorraré la molestia de dar un discurso doble-dijo con una sonrisa
-si, Hogwarts está aquí- afirmó Nicholas –pero ¿de que trata el "discurso"?-dijo curioso
-ya lo verás-…
Por alguna extraña razón para muchos, Nicholas había reunido a todos los alumnos y maestros de Harvard y Hogwarts en el comedor, con el pretexto de que el ministro ruso quería decir unas palabras. Solo serian unos minutos, eso les dijo a todos que de inmediato se reunieron en el comedor. La orden del fénix también se encontraba en el comedor, junto con la orden de Merlín y los demás.
-bueno muchachos-se levantó Nicholas de su lugar para empezar a hablar –le cederé la palabra al ministro para que les diga lo que les tenga que decir-dijo inocentemente al no saber lo que sería. Entonces entró aquel hombre que había estado en el despacho del director de Harvard y desde la mesa donde se encontraba sentada la orden, empezaron los murmullos, en especial de sirius.
-se me hace conocido-dijo tratando de ver mas el rostro de aquel hombre, a lo que james concordó y lo imitó. Entonces el ministro empezó a hablar...
-me complace anunciar, que este año, por ser el año de la resurrección del fénix-decía mientras unos recordaban que esa fecha era importante para la comunidad mágica, ya que representaba un dia festivo y que pasaba una vez cada 100 años, al igual que los fénix, cada 100 años, se decía que seria un año de buena suerte y de cambios drásticos, que seria un año de renovar, un año importante. Esto se ha celebrado desde el descubrimiento del primer fénix el cual fue el de Merlín, hoy earling. Cada 100 años se hace un gran carnaval o fiesta, deseando lo mejor para todos durante los próximos 100 años. Continuó el ministro…
-debido a este importante evento, la ONMU ha decidido realizar un torneo…-
Si Dumbledore o la orden del fénix hubieran estado bebiendo algo seguro lo hubieran escupido de la impresión, ¡otro torneo no! Ya tenían suficiente de esos concursos que no llegaban a demostrar en realidad nada y que solo eran para poner en peligro a los jóvenes, si no, podían recordar el ultimo torneo en el que participó Hogwarts.
Harry desde su mesa, estaba pálido de solo imaginar otro torneo más, era algo absurdo y tonto querer poner a competir muchachos bajo un peligro muy alto, solo para ver quienes eran los mejores del mundo. Estaba listo para desaparecer de la mesa, de no ser porque Zack lo sostenía del brazo y Dumbledore y Nicholas le rogaban con la mirada que se quedara sentado. El aceptó no muy convencido listo para maldecir al ministro si se atrevía a decir algo que lo hiciera enfadar.
…-un torneo para ver quien es el mejor joven mago de estos tiempos…-
Las risas se hicieron escuchar entre las escuelas, sin ser disimuladas, entre cuchicheos se escuchaba el nombre de Harry y este se estaba poniendo nervioso ante tantas miradas, les pedía que se callaran ya pálido, y el ministro se extrañó de tanto de ese comportamiento que quería preguntar el motivo pero no lo hizo, sin embargo continuó…
…-serán solo unos días de pruebas, con el mejor alumno de cada escuela, siendo probados por expertos en cada materia o habilidad, los cuales los calificarán…
De nuevo seguían hablando entre si todos sobre Harry, quien solo escondió su cabeza entre sus brazos apoyándose sobre la mesa.
…competirán contra escuelas de todo el mundo, y estarán con los mejores magos del mundo…
¡Que tontería! No se necesita probar a un mago frente a los que se dicen ser mejores para llegar a la conclusión a la que muchos estaban llegando con Harry. El muchacho nunca buscó fama y la tiene, todas sus hazañas en Hogwarts son desconocidas para el mundo, pero aun así, las personas que saben de estas, sienten un gran respeto al joven mago. Harry era reconocido entre sus conocidos por su valor y su forma de ser, de nunca darse por vencido. Pero también se encuentran aquellos magos que solo ganan fama inventando rumores y demostrando un gran poder, pero "¿Qué es el poder si no sabes como utilizarlo?"
…necesito un alumno de cada una de las escuelas presentes, que se capaz, inteligente y que quiera demostrar su valía ante el mundo…
En este punto del discurso todos se quedaron callados, muchos ya tenían en mente a Harry participando y ganando el primer lugar, pero sabia también, que lo ultimo que el quería era entrar a otro torneo. No quería pasar por lo mismo, al poner en riesgo a los demás, arriesgándose a que otro mago tenebroso reviviera o que muriera alguien, sabían que primero muerto antes de participar en el torneo.
-bueno-dijo el ministro –vuelvo en unos minutos para que me digan quien será el participante de cada escuela- y dicho esto desapareció, dejando a todos callados, mirando de un lado a otro, esperando a que alguien dijera "yo participaré" pero nadie se atrevía, nadie quería arriesgarse, sabían lo duros que eran los torneos, y con este no seria la excepción.
-muchachos-dijo Nicholas a toda su escuela y a Hogwarts –pueden salir- todos los alumnos se levantaron y salieron rápidamente, dejando solos a los maestros y un pequeño grupo estudiantes. Dumbledore caminó indeciso al lugar donde estaba Harry, sentado, callado y con una mirara de tristeza si se podía describir así. Sabia que la noticia había sido dura para todos, pero en especial para el, seguramente por su mente pasaban los recuerdos del torneo de los tres magos.
Harry se percató de que la mayoría de las miradas estaban sobre el, vigilando que no fuera a explotar o algo peor. Pero entonces Nicholas habló:
-¿Qué vamos a hacer?- todos negaron con la cabeza al no saber la solución, pensativos, y algo confundidos de ¿Qué rayos esta pasando por la cabeza de los lideres políticos? ¡Están en tiempos de guerra! ¡y lo único que se les ocurre hacer es UN TORNEO! ¡sin contar la gran fiesta! Estaban demasiado aturdidos, al escuchar las palabras del ministro, y no pudieron protestar en ese momento, pero en cuanto regresara…
-ni se les ocurra siquiera pensar en que alumnos mandar-dijo la voz fría de Harry que impactó a todos en ese momento, el se estaba dirigiendo a los dos directores que serian los que eligieran, pero todos los presentes en el comedor prestaron atención a las palabras de Harry.
-o Voldemort será su menor problema-
Harry estaba enojado de que siquiera estuvieran considerando participar. Por otro lado, Dumbledore nunca había escuchado a Harry tan decidido o siniestro. Le daba un poco de miedo, el ver que el muchacho impediría a toda costa, que alguien participara.
-wow-dijo con sarcasmo Maxwell –así que… ¿hay que cuidarnos de ti de ahora en adelante?-le dijo a Harry quien no dudó en levantar su varita, aturdir a Maxwell, y mandarlo hasta el otro lado del comedor.
-yo hablo muy enserio-dijo de nuevo fríamente Harry.
En eso apareció el ministro con una sonrisa y dos formas en la mano. Pero se percató de que ya no había alumnos, excepto por dos de Harvard y dos de Hogwarts. Pensando que entre esos 4 alumnos sacarían uno de cada escuela habló:
-¿entre ellos están los 2 concursantes?-
¡¿que?! Fue lo que gritaron la mayoría de los presentes solo de imaginar a Zack, a ron o a Hermione concursando…sin mencionar que Harry ni siquiera pensarlo. Los cuatro adolescentes abrieron los ojos sorprendidos, pero sus padres se adelantaron en decir que NO.
-Charlus…-dijo algo bajito Nicholas –no participaremos-
-¡QUE!-se sobresaltó el ministro – ¡es obligación que cada escuela mande un estudiante!
-tenemos malas experiencias con este tipo de torneos-dijo Dumbledore
-eso no importa-dijo el ministro –la ONMU puso una nueva regla…y tiene que ser acatada!-
-¿que regla?- se atrevió a preguntar Nicholas
-la escuela que no participe en asuntos mundiales de esta magnitud…"se verá obligada a cerrar"-
Todos los presentes empezaron a maldecir a la persona que se hubiese atrevido a decretar tal tontería…significaba que no tenían salida.
-estas loco!-dijo de nuevo Nicholas –¡con Voldemort al asecho!-
¡FANTASTICA idea!-dijo con sarcasmo un joven que el ministro no pudo ver pues estaba sentado detrás de la barrera humana que se le había echado encima
-¡reúnan a los mejores magos del mundo en un solo lugar para entregárselos en bandeja de plata a un maldito asesino que quiera conquistar al mundo!-dijo Harry
-el no ha vuelto!-dijo el ministro
Esas palabras habían cobrado vida en Harry, pues cada vez que la gente negaba su regreso pasaba algo malo…todo un año eso fue lo único que escuchaba, por la ignorancia de los políticos. Simplemente se negaba a escuchar más, así que mejor se paró para irse pero el ministro continuó:
-mi hijo murió el mismo dia que ese maldito desapareció!-dijo con furia –así que no me digas que volvió, pues mi hijo dio su vida para acabar con ello!-
Harry se detuvo en seco en la entrada, la orden guardó silencio, sirius palideció y se escuchó la voz de james decir:
-¿Papá?-…
creo que nunca acabarán las sorpresas!
eso es en parte bueno no?
solo espero que la historia siga siendo de su agrado...ahora en vacaciones he tenido tiempo de pensar y pensar en que va a pasar mas adelante y ya lo tengo.
nop, no daré adelantos, muajaja.
solo que esperen lo inesperado.
nos vemos en los reviews
anypotter
